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Historia 27991 — capítulo 34
CAPITULO XXXIV
En Hogwarts
Todo volvió a la normalidad.
Hermione siempre estaba con Neville y Luna.
Lo único que cambió fue que los demás ya no la trataban mal, ni Harry, ni Ron, ni Ginny.
Los de Slitheryn seguían igual, pero eso no era novedad.
A Hermione le preocupaba Ginny, se veía muy triste. Y se le ocurrió hablar con ella para pedirle consejos para la boda de Remus y Tonks. Era un buen pretexto.
Así que pidió por lechuza catálogos de regalos, vestidos, capas y lazos de boda (ya que Harry y Ginny serian padrinos de lazo).
Solo faltaba esperar el momento perfecto para hablar con Ginny.
Hermione y Neville salieron de clases de pociones y se dirigía a Historia de la magia.
Cuando se encontraron en el pasillo con Malfoy, Crabbe y Goyle.
Quienes hicieron caer a Neville al piso junto con sus cosas, que volaron hacia todas direcciones.
Hermione con un movimiento de varita, levanto y guardo todas las cosas de Neville y lo ayudó a levantarse.
Malfoy y todos los Slytherin estallaron en risas.
“Ahora la cegatona sangre sucia, ayuda al bobo de Longbottom” Dijo Malfoy.
“No te metas con ella, Malfoy” Dijo Harry por detrás de Hermione y Neville.
“O te las verás con nosotros” Dijo Ron
“Hay si, ahora salen en su defensa popote y el rey Weasley, no se preocupen ya nos veremos en el siguiente partido” Dijo Malfoy.
Harry y Ron iban a protestar, cuando Hermione los interrumpió tratando de que ellos no se entrometieran para no causar mas problemas.
“Ustedes no se metan. Esto es entre nosotros, Neville, yo y el niñito que su mami todavía le cambia el pañal, ¿verdad huroncito travieso?” Dijo Hermione.
“Al menos yo tengo mamá, no que ustedes… ¡miren¡ tienen eso en común, unos muertos por sangre sucia y otros en el loquero” Dijo Malfoy soltando una carcajada.
Neville no se contuvo y avanzó hacia él, pero Hermione lo detuvo.
“No Neville, démosle una lección a este huroncito malcriado” Dijo Hermione, se metió la mano al bolsillo y sacó un puño de polvos de los que le había dado Zayra, y se los arrojó a Malfoy, Crabbe y Goyle.
Ellos se asustaron y se empezaron a sacudir, pero los polvos desaparecieron al tocarlos.
“¡¿Que me echaste maldita sangre sucia?!”Dijo Malfoy.
“¿yo? Nada ¿tu viste algo Neville?” Dijo Hermione.
“No, yo no vi nada. Se me hace que ahora el cegaton es Malfoy” Dijo Neville.
“Te voy a…” Dijo Malfoy.
Pero Hermione y Neville no le hicieron caso, se dieron la vuelta y empezaron a caminar hacia el aula del profesor Binns.
Hermione se detuvo, volteó a ver a los Slytherin y les gritó:
“¡que tengan dulces sueños!”
Luego entraron a clases.
Después de clases. Neville, Luna y Hermione hicieron los deberes en la biblioteca.
Cuando regresaron a la sala común, estaban muy cansados.
Se fueron derechito a los dormitorios.
Cuando Hermione terminó de cambiarse, sintió la gran necesidad de ver por la venta.
Se asomó lentamente y vio el bosque prohibido. Se veía, como siempre, tan tranquilo y en el limite, la cabaña de Garrid de la cual salía humo.
Todo se veía en perfecta calma.
Cuando un destello llamó su atención.
Lo vio un poco más allá del límite del bosque prohibido.
De pronto, se volvió a ver el destello.
Hermione sabía perfectamente que era lo único que ella conocía, que con un poco de luz destellaba así.
Pero no podía ser.
Sin pensarlo, salió de los dormitorios de chicas, luego de la sala común y después del castillo.
Hacía mucho frío y más porque no tenía capa.
Se acercó hacia donde había visto el destello.
Le recordaba perfectamente, así destellaba el prendedor de su madre con forma de rosa azul.
Esperó a volver a verlo.
Se volvió a ver, pero muy rápido.
Sin pensarlo, empezó a caminar lentamente hacia el bosque, pero antes de entrar completamente, vio algo que hizo que se detuviera en seco y sintió que el alma se le cayó al piso.
Sus padres, salieron de atrás de un árbol, estaban muy pálidos.
Su mamá llevaba el prendedor puesto.
La miraban fijamente y como en su pesadilla, extendieron sus brazos y empezaron a avanzar hacia ella.
Estaba aterrada, temblaba de pies a cabeza.
Dio unos pasos hacia atrás y chocó con alguien.
Gritó y se volteó para ver quien era.
“Hermione, pero ¿Qué haces aquí a estas horas?” Dijo Hagrid sorprendido al verla.
“Yo…” Dijo Hermione y volteó hacia donde unos minutos atrás habían estado sus padres y donde ya no había nada.
“Es peligroso que andes por aquí, pero ¿te sientes bien?” Dijo Hagrid viéndola.
“S-si… yo… debo… irme” Dijo Hermione y salió corriendo hacia el castillo.
A cada paso que daba se sentía más débil.
Le costó mucho subir las escaleras de mármol.
Dijo la contraseña y entró a la sala común.
Se sentía muy mal.
Levantó la cara y vio a Harry, Ron y Ginny solos en la sala común, con sus uniformes de quiddich.
No pudo más y se calló.
Al instante llegaron Harry, Ron y Ginny junto a ella.
Se veían asustados y no sabían que hacer.
La ayudaron a sentarse en el sillón.
“Vayamos por Madame Pomfrey” Dijo Ron.
“No…” Dijo débilmente Hermione “en… mi… buró…”
“¿quieres que traiga tu poción?” Dijo Ginny.
“el… frasco… café” Dijo Hermione.
Ginny salió corriendo a los dormitorios de chicas.
Mientras, Harry y Ron la taparon con una capa, porque estaba muy fría.
Rápido llegó Ginny con el frasco en la mano y ayudaron a Hermione a tomar un poco.
En unos minutos, Hermione ya se sentía mejor, solo un poco débil.
“Gracias, ya me siento mejor” Dijo Hermione.
“¿pero que te pasó?” Dijo Ron
“¿de donde venias?” Dijo Harry serio “Te recuerdo que prometiste no salir…”
“Sé, lo que prometí y no salí del castillo” Dijo Hermione “fui a… caminar y es cansancio, por eso me sentí mal. Pero gracias por ayudarme, no sé que hubiera hecho sin ustedes” Dijo sintiéndose mejor.
“Deberías ver a Madame Pomfrey, podría ser algo serio” Dijo Ron.
“No, estoy bien, en serio. Solo les pido que no le digan a nadie, solo se preocuparían y ya tienen suficiente con todo lo que está pasando. Y solo es cansancio” Dijo Hermione.
“Ajá” Dijo Ron de manera sarcástica.
Hermione lo volteó a ver seria y entonces Ron dijo:
“Sí, debe ser cansancio”
“¿quieres que te ayude a subir?” Dijo Ginny, quien mientras Harry y Ron interrogaban a Hermione, no dijo ni media palabra.
“Por favor” Dijo Hermione pensando que era el momento para hablar con ella.
Ginny la ayudó a levantarse del sillón.
“De nuevo gracias” Dijo Hermione sonriéndoles a los chicos, quienes se pusieron muy contentos.
Ginny la ayudó a subir a los dormitorios y la dejó en la puerta.
“Gracias” Dijo Hermione en voz baja para no despertar a sus compañeras de cuarto.
“De nada” Dijo Ginny en voz baja.
“Por cierto, quería pedirte que mañana me ayudes con unos cuantos consejos ¿si?” Dijo Hermione sonriendo débilmente.
“Claro, después de clases ¿no?” Dijo Ginny muy contenta.
“Sí, después de clases. Hasta mañana” Dijo Hermione.
“Hasta mañana” Dijo Ginny y se fue a su dormitorio.
Hermione entró y se acostó en su cama.
Estaba todavía muy débil y se durmió al instante.
Pero la idea del horrible momento que había pasado en el bosque, no se le quitaría de la cabeza en mucho tiempo.