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Historia 28060 — capítulo 13

Pasó el viernes y Cassidy se negaba a levantarse de su cama, a comer o a moverse. Mantenía que estaba pensando, ordenando sus ideas y eso la impedía hacer nada, pero la realidad era que ni había comido ni había dormido y eso la hacía estar agotada. Dempesey fue a verla el sábado por la mañana, como Farrel le había dicho.

-Buenos días, Cassidy- saludó, entrando en el cuarto.- Me han dicho que llevas dos días tirada ahí ¿tienes pensado moverte?- Cassie no contestó,ni se movió- Gabrielle te traerá algo de comer y espero que no haya problemas.

-¿Y si los hay?- preguntó, sin mirarle.

-Cassidy, yo no soy la doctora Farrel, no te pasaré las tonterías. Quiero que te muevas, volveré esta tarde y espero no verte ahí tirada- la chica volvió a quedarse en silencio, desafiante, y el doctor salió del cuarto.

Pasados unos diez minutos Gabrielle llegó con algo de fruta y una infusión, algo suave para media mañana, no quería que se sintiera hinchada y luego no quisiera comer. Pero de poco sirvió su preocupación porque, de nuevo, Cassie se negó a comer.

-Cielo, ¿qué es lo que ocurre ahora?- Gabby sentía que hablaba con una pared, no recibía respuesta y eso era frustrante, pero se estaba acostumbrando. - Tienes que comer, por favor- pero nada, sólo silencio- Está bien, como quieras. Te dejaré esto aquí y volveré al mediodía con la comida. Trata de espabilarte.

Normalmente Gabrielle hubiera insistido más, pero ese fin de semana estaba bajo el mando de Dempsey y no quería armar un escándalo que le trajera problemas a Cassie. Además, Farrel le había dicho que en dos semanas su madre se la llevaría y estaba bastante disgustada. No quería que los últimos días de Cassie allí fueran duros o desagradable, aunque tampoco quería que se quedara catatónica.

En su primera descanso, hacia la una del mediodía, poco antes de comenzar la ronda por el comedor, se pasó por la sala de enfermeras y allí estaba Damien y Meredith, que acababan de llegar. Estaban tomando un café y bromeando. Eso sorprendió bastante a Gabby, pasaba día y medio de descanso y cuando llegaba ya eran mejores amigos...

-Buenos días- saludó, escéptica.

-¡Ah! Hola, Gabby- saludó Damien.

-Hola- Meredith se unió al saludo, pero notó la incomodidad de Gabrielle.- Bueno, yo me voy. Nos vemos luego, Damien.

-Claro- respondió él. En cuanto la chica desapareció, Gabby se sirivó un café.

-Vaya, que bien te llevas con Meredith- dijo irónica.

-Sí, es muy simpática- el comentario le extrañó bastante, pero no se ofendió.

-¿Te acostarás con ella, también?-Uy... eso sonó muy mal y sí que hizo reaccionar al chico.

-Gabrielle ¿Qué es lo que pasa?- arrugó la frente, extrañado, pero quizás estaba bromeando.- No estarás celosa...

-No, no- rectificó enseguida- Lo siento es sólo que... se la llevan, Damien, a Cassie... en un par semanas- Damien abrió los ojos, disgustado y sorprendido. Gabby comprendió que él aún no lo sabía y, en verdad, no le gustaba ser ella quien le daba la noticia.-¿Cómo puedes creer que estaba celosa?- preguntó de repente, sonriendo. Acababa de asimilar la tontería que le había soltado el chico.

-Bueno el '¿También te acostarás con ella?'- repitió burlón- me hizo pensar mal.- Suspiró y las sonrisas duraron sólo un instante.-¿Crees que está preparada?

-¿Quieres que sea sincera?- preguntó Gabrielle, poniéndose realmente seria. Damien asintió.- Creo que no debería estar aquí.

Probablemente sí durante un mes o dos, pero no en ese momento, si no al principio, cuando más ayuda necesitaba. Obviamente esa era la opinión personal de Gabby que no tenía ninguna validez clínica.

-Bueno, he de irme, de momento sigo con Meredith hasta que cambien las asignaciones- dijo Damien, antes de irse.

-Sí, claro. Voy a llevarle algo de comer a Cassie ¿con quién estáis ahora?

-Con la nueva.

-¿Tess Donner?- preguntó Gabby- Vaya, dicen que está muy mal.

-Sí y es tan joven- Damien, realmente, sentía mucha pena por la chica.- Ayer nos las vimos negras para hacerla tomar la medicación...

-Como con todos al principio...- Gabrielle suspiró, recordó lo difícil que había sido a veces con Cassidy y lo mucho que la echaría de menos si se iba. Damien le dio un abrazo para consolarla.

-Nos hemos encariñado demasiado con ella...- ella se separó de él y asintió.

-Unos más que otros...

Eso dejó pensando a Damien ¿se refería a ella misma o a él? Porque él no se había encariñado más que ella, o sí... o quizás fuera diferente al cariño. No, era demasiada confusión, necesitaba volver a hablar con Cassie porque, si se la llevaban en dos semanas, cambiaría mucho su situación. ¿Qué hacer?

Trató de dejar de pensar en la chica mientras ayudaba a Meredith y no fue complicado. Tess era todo un personaje, realmente imaginativa y fantasiosa, pero al tiempo desquiciada. Según los informes de su anterior médico, Tess tenía un coeficiente intelectual muy superior al de la media, pero lo desperdiciaba metida ahí dentro.

-Tess tienes que comer y tomarte tu medicación-insistía Meredith, sin desesperar, tras quince minutos repitiendo lo mismo.

-No- negaba Tess, con los ojos muy abiertos y temblando- Ya me advirtieron sobre vuestra comida.'No la comas' me dijeron... y vuestras pastillas, me hace dormir y aprovechais para hacerme pruebas y buscar sus chips... pero los han escondido en mi cuerpo, son pequeños e invisibles ¡no los encontrarás, bruja!

-Tess, no quiero tus microchips, sólo quiero que comas- al margen del drama personal de Tess y de su enfermedad, escucharla desvariar era gracioso y ver a Meredith siguiéndole el juego era mucho mejor.

-Quiero quedarme con él, de él me fío- dijo, señalando a Damien. A Meredith le extrañó, pero cumpliría el capricho de su paciente.

-¿Podrás con ella?- le preguntó a Damien, él asintió, no tendría problema. Tras eso, la enfermera se fue.

-Así que chips invisibles bajo la piel...- dijo el chico, sonriendo ya cercándose a Tess con la comida.

-Por todas partes, vendrán a por mi y me llevarán de nuevo con ellos... a su planeta- Damien escuchaba entretenido mientras ella comía, lentamente.- Es un lugar precioso, donde todo el mundo es amable. Su cielo es de un color rosado con nubes violáceas. Todos visten con ropa plateada y futurista y viven en enormes burbujas.

-¿De verdad?¿Y dónde vivías tú?

-En sus laboratorios, grandes cuartos con paredes llenas de estantes con tubos con sustancias purpúreas y brillantes- cada vez que hablaba así, a Tess se le iluminaban los ojos.

-¿Por qué te devolvieron aquí?

-Tengo una misión- afirmó ella enérgicamente- cuando la cumpla volverán a por mi y entonces me quedaré con ellos.

Damien se quedó hablando con la chica durante más de una hora y consiguió que se tomara su medicación sin problema ninguno. Tess sólo necesitaba a alguien que la escuchara, que le siguiera el juego sin criticarla o mirarla mal. Damien lo había hecho y eso le había dado mucha confianza a Tess Donner.

Pasó poco a poco la tarde y Meredith notó las miraditas que le echaba Gabrielle cada vez que se cruzaban, pero no quería decir nada. ¿Era por Damien? Se supone que no había nada entre ellos, además Meredith y él sólo eran compañeros que, poco a poco, se iban haciendo amigos.

Hacia las cinco y media de la tarde, el doctor Dempsey fue a ver a Cassidy. Ella seguía tirada en la cama, con los ojos bien abiertos, sin mirar a ningún lugar en particular. Dempsey suspiró al entrar, negando con la cabeza, le había pedido que reaccionara, que comiera, pero no le había hecho caso. Tanto la fruta de media mañana como la bandeja de la comida seguían intactas, ni siquiera había bebido agua...

-Cassidy, ya está bien. Levántate- obviamente, no obtivo respuesta- Me estás cansando, Cassidy. No me obligues a meterte en aislamiento- total, haría lo mismo encerrada en aislamiento que en su propio cuarto.

Cerró la puerta del cuarto de Cassie y fue hacia el baño. Encendió la luz y luego fue a por la chica. La cargó en brazos, sin que ella opusiera resistencia de ningún tipo y la llevó hasta el pie de ducha. Cassidy no se movía, como fuera una simple muñeca de trapo. James la dejó sentada y abrió el chorro de la ducha, de forma que el agua helada cayó sobre Cassidy, haciéndola reaccionar al fin. Se retorció por el frío y trató de levantarse, pero resvaló.

-¡PERO QUE COÑO HACE!

-¿Ya reaccionas?- preguntó el doctor.

-¡SACAME DE AQUI JODER!

-¿No puedes salir sola, Cassidy?

-¡NO PUEDE HACER ESTO! Se lo diré a Farrel y lo despedirá ¡Ni siquiera es médico, es sólo un maldito aprendiz! Un idiota que se graduó el último de su clase e hizo psicología porque no podía ser un médico de verdad- gritó ella furiosa, sin poder ponerse en pie.

-¿Eso opinas de mi, Cassidy?¿Quieres que te diga lo que yo pienso de ti?

-ME DA EXACTAMENTE IGUAL. Que le den, es un jodido capullo- estaba helada, fuera de sí y no hacía más que gritar. Dempsey cerró la puerta del baño con pestillo, tal y como gritaba la chica podía escucharla cualquiera y Dempsey no quería interrupciones.

-Pues te lo diré de todas formas. ¡No sé a qué ha venido tu numerito de catatónica de estos últimos días! Te quedan dos semanas aquí y vas a esforzarte en mejorar- Cassie se quedó callada ¿Se iba en dos semanas?

-PUES MEJOR, ASI NO TENDRE QUE SOPORTARLE- arremetió,furiosa, logrando cerrar el chorro de agua fría de la ducha. Justo en ese instante Gabrielle pasaba por allí y escuchó gritar a al chica. Entró rápidamente, preocupada y trató de abrir la puerta del baño, pero estaba cerrada. Podía escuchar a Dempsey y a Cassie.

-Abra, doctor, abra al puerta-pidió, preocupada. Al no obtener respuesta, llamó a Damien por su walkie-talkie.

-No tenías que haberlo hecho nunca porque tú no estás enferma y no deberías estar aquí. ¡No eres más que una niñata caprichosa que se está volviendo loca a sí misma! No quisiste luchar cuando lo pasaste mal ¿creías que iban a hacerlo por ti?

-¿Es esa su opinió profesional, doctor James Dempsey?- preguntó Cassie, mientras se ponía lentamente de pie.- ¿O la ha leído en un informe hecho por un médico de verdad? O quizás el una revista o en el menú de una cafetería... No es nadie y no sabe nada de mi.

-Ni tú de mi, Cassidy. No eres una enferma, sólo una inmadura. ¡Tu hermana ha muerto, tu padre ha muerto! Llora, desahógate y sigue con tu vida. No eres ni la primera ni la última persona que ha perdido a seres queridos- le espetó, furioso, mientras ella le encaraba.

-Púdrase...- Dempsey negó.

-No, Cassie, yo lucho... la única que se está pudriendo eres tú ¿Y sabes cuál es tu mayor problemas?

-Ilumíname- dijo ella, con el último resquicio de paciencia que le quedaba.

-Que odias a tu hermana- eso la hizo estallar y trató de golpear a su médico. Él la sujetó, con dificultad.

-No diga eso ¡NO LO DIGA!- Gabrielle golpeaba preocupada la puerta del baño y encima Damien no llegaba.- ¡NO TIENE DERECHO, YO LA QUIERO!

-Te dejó sola ¿verdad? Se fue, te abandonó y la odias por eso ¡RECONÓCELO!

-¡NO! Miente.

-Siempre fue mejor que tú, más guapa, más lista... vivías a su sombra y te abandonó.

-¡NO!

-Vamos, Cassidy, no tiene nada de malo. Tienes que soltarlo, tienes que liberarte de esa carga- pidió el doctor, cada vez más amable, tratando de sujetarla con cuidado.

-¿Por qué tuvo que irse?- preguntó ella llorando, cediendo al fin y reconociendo lo que sentía de verdad. Dempsey había acertado de pleno-¿Qué hice mal? La odio...

-Tranquila, tranquila- pidió el doctor, abrazándola. Ella se aferró a él, sollozando.

Y fue en ese momento cuando Gabby y Damien, que estaban tras la puerta del baño, no soportaron más la situación y Damien golpeó la puerta hasta lograr romper la cerradura y abrir. Por desgracia, malinterpretó la situación, pero no era para menos. El doctor abrazaba a Cassie, que estaba llorando y empapada y había estado gritando.

-Suéltala, James- dijo, amenazante.

-Cierra la boca Damien, trato de ayudarla...

-¿Ayudarla? ¿Y cómo? Aprovechándote de ella, suéltala ¡ya! Gabrielle, llama a seguridad- Gabby se había quedado helada en la puerta, mirando con ojos desorbitados a Cassie y al doctor.

-No llames a nadie, Gabrielle. No será necesario- Cassie se apartó del doctor cuando, al fin, reaccionó y Damien aprovechó ese instante para lanzarse sobre James, furioso.

Gabrielle sacó a Cassidy del baño y llamó a seguridad....

... hicieron falta cuatro guardas para lograr se pararlos. Otras enfermeras y muchos pacientes se amontonaron en la puerta del cuarto de Cassie, haciendo demasiado ruido. Incluso Bastien, Tess y Regina estaban allí, flipando.

Cuando los guardias sacaron a Dempsey por un lado y a Damien por el otro, Bastien siguió a su hermano, le gustaba que por una vez, no fuera a él a quien llevaran a rastras.

-Cassidy ¿estás bien?- preguntó Gabrielle, aterrorizada, tratando de hacerla entrar en calor con toallas. Cassi asintió, aún algo shockeada.-¿Te ha hecho algo o te ha tocado?

-No, Gabrielle, estoy bien...

-Cassie, si te ha hecho daño tienes que decírmelo...- prácticamente llorabade rabia e impotencia.

-Gabrielle, estoy bien... de verdad, no me ha hecho nada malo.

El incidente tuvo tanta repercusión que hizo que la doctora Farrel abandonara la celebración de la boda de su hermana. Ya estaba terminando, pero igualmente era descortés, pero la emergencia la requería y su familia lo comprendió.

Trató menos de cuarenta minutos en llegar, echa una furia y citó a Dempsey en su despacho. Estuvieron como cinco minutos en silencio, sentados un frente al otro, Starla tras su mesa, con las piernas cruzadas, dándole al pie, nerviosa.

-¿Vas a decirme algo o sólo mirar para mi mientras juras por lo bajo?- preguntó James, mirando con perspicacia a la doctora.

-¿Quién te piensas que eres, James?- preguntó Starla, tratando de mantener la calma.

-Soy el médico a cargo de Cassidy este fin de semana- afirmó, él no creía haber hecho nada malo.

-¿Y crees que puedes hacer lo que te de la gana? La has tirado en una ducha de agua helada y le has gritado hasta lograr aterrorizarla ¡DEBERIA MANDAR QUE TE DETUVIERAN POR ABUSO!

-¡HE HECHO LO QUE TU NO TE HAS ATREVIDO A HACER, STARLA! Le he ayudado- gritó. En ese punto ambos estaban de pue, furiosos- Eres su medico, no su madre... has dejado que el cariño que sientes por ella nublara tu juicio.

-No tienes derecho a desacreditarme como médico, por el momento tú no tienes ningún tipo de acreditación.

-¡No te desacredito, Starla! Pero entiéndelo, ella no debería estar aquí, ella no necesita medicación agresiva, ni terapia, ni aislamiento...

-¡Y QUE NECESITA!¿Según tú, claro?

-A su madre y ti, para que la escuches y la ayudes, pero no para que la encierres. No llegaste al fondo del problema, no te encierres en el accidente, no fue con eso con lo que se obsesionó ¡fue con su hermana!

-Que murió en el accidente, del que se resistía a hablar. No se acerca al mar desde aquellas, veía a su hermana por todas partes y llegó a creer que estaba viva, a pensar que podía hablar con ella... necesitaba estar aquí.

-Lo necesitaba al principio... también necesitaba a su madre y estaba el día entero trabajando; y a sus amigos y la dieron de lado.... Fueron muchas cosas.- Starla prefirió dar aquello por zanjado. Ciertamente se había equivocado en muchas cosas, se había dejado deslumbrar por Cassie y no había podido ayudarla todo lo que hubiera deseado.

-Debería despedirte....- amenazó.

-Sí me echas, tienes que echar a ese idiota de Damien- bufó James.

-Trataba de protegerla... voy a tener que subirle el sueldo- no, no lo haría, pero no quería despedirle y, ciertamente, o no echaba a ninguno o los echaba a los dos.- Vete a casa, tómate unos días libres, hasta que todo se calme. Iré a ver a Cassidy.

Starla corrió por los pasillos, iría a buscar a Cassie para asegurarse de que estaba bien. Mientras tanto, Dempsey no era el único que necesitaba una charla, Damien también estaba de los nervios y era su hermano el encargado de calmarlo... a su manera. Estaban fumando un par de cigarrillos, tirados en un pasillo del hospital.

-Que bueno ¡normalmente es a mi a quien sacan a rastras los guardias!- dijo Bastien, sorniendo.

-No jodas, no esoy de humor...

-¿Aún me niegas que te gusta? Has agredido un médico por ella...

-La encerró en un baño y cuando entré la estaba sujetando ¿qué se supone que debía pensar? Hice mi trabajo- explico, tratando de calmar su furia. Odiaba a Dempsey y eso no mejoraba las cosas.

-Anda y vete a la mierda- bufó Bastien- ¿qué harás ahora?

-No lo sé, lo más probable es que me despidan y...

-Dimite- le cortó su hermano.

-No- o lo echaban o se quedaba.

-He llamado a papá y mamá, les he pedido que me saquen y han accedido- ahora tenía que pensar como llevarse a Reggie con él.

-Aún no esás en condiciones de irte...

-Que te den, es mi problema. Vive tu vida y déjame intentar vivir al mía- Damien negó- No me mires así, sabes que tengo razón.Ya me has dedicado casi tres años de tu vida, dimite, sal de aquí y recupéralos.

-No puedo...

-Pero quieres, todos los días que no he estado encerrado en aislamiento has aparecido en mi cuarto para verme. Día tras día preocupándote por mí y lo único que he deseado siempre era que no aparecieras al día siguiente, que te hubieras ido a vivir tu vida de una vez, sin avisar, sin darme explicaciones... quizás yo no tenga futuro, pero tú sí- no, no sonaba como un loco, sonaba como un hermano mayor. Ahora le tocaba a él preocuparse.- Si de verdad quieres ayudarme, dimite y lárgate.