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Historia 28060 — capítulo 15

Aquella mañana de lunes Cassie se despertó de bastante buen humor. Era pronto y faltaba un rato para que la hora de desayunar. Se puso un chándal y salió a dar un paseo por el jardín, tuvo que pedir permiso a una de las enfermeras, pero no le importó, eso ya no le hacía sentirse totalmente vigilada. En doce días se marcharía y podría retomar su vida donde la había dejado tras el entierro de Hope, tratando de olvidar el mal trago que había vivido.

Hacia las diez menos cuarto de la mañana Gabby, que había llegado tarde, fue a buscar a Cassie para ir a desayunar y al entrar en el cuarto no la encontró allí. Enseguida se preocupó y cogió su walkie-talkie para llamar a Damien, que aún no rondaba por allí.

-¿Qué haces?- preguntó Cassidy desde la puerta, llevando en una mano un cuenco de cereales.

-Cassie... creí que te había pasado algo ¿has ido sola a desayunar?

-Sí- dijo sonriendo- Van a darme el alta en menos de dos semanas, creo que hay cosas que ya puedo hacer sola.

-Sí, tienes razón... perdona- era ridículo que se asustara por ella, a esas alturas era prácticamente imposible que algo saliera mal.-¿Llevas mucho tiempo despierta o... dormiste mal?

-Nah, dormí bastante bien. Me desperté pronto y fui a dar un paseo y luego a desayunar. He visto a Meredith hace media hora, se marchaba para casa y me dijo que Hazel quiere verme... pero tengo que pedirle permiso a la doctora Farrel ¿crees que me dejará?

-No lo sé- contestó la enfermera mientras retiraba las sábanas de la cama de la chica e iba a abrir la ventana para airear la habitación- Si la doctora te da permiso no veo problemas.

-¿Crees que estará enfadada?

-No... Hazel es una buena chica, al margen de su enfermedad pero...- mejor no terminar la frase, ella solo era una enfermera y su opinión no tenía validez. En ese momento apareció Damien, que había ido al cuarto cuando Gabby le había intentado llamarlo por el walkie.

-Buenos días. Gabby ¿pasó algo?

-No, no que va. Falsa alarma- dijo negando con la cabeza- Iré a llevar esto a la lavandería. Cassie ¿has tomado la medicación?

-Me la ha dado Morgan...- eso era suficiente para la enfermera, se fiaba pero lo comprobaría hablando con Morgan. Mientras, dejaría solos a Damien y Cassie, tenían un tema que discutir.- Hola ¿quieres cereales?- Damien sonrió, normalmente hubiese dicho que no pero ¿qué demonios?

-Claro, dame- dijo acercándose y abriendo la boca para que le dieran de comer como si fuera un babé. A Cassie le resultó raro, pero le encantó.- Tan wenos- casi no se le entendía con la boca llena.

-Sí, lo están... Pareces de buen humor.

-Seh... tú también. Ya queda poco ¿eh?- la chica asintió- Cassie, siéntate, tenemos que hablar.- Ambos se sentaron en el borde de la cama y Damien se puso serio.-... yo también me marcho- ella abrió los ojos, sorprendida y triste.

-¿Y tu hermano?¿Y a dónde irás?¿No volveremos a vernos después de estas dos semanas...?

-No, no me entiendes Cassie. Me voy... mañana, a Florida. Van a trasladar a Bastien y quiero asegurarme que de todo vaya bien- hizo una mueca de tristeza y se encogió de hombros- Sólo quería que lo supieras.

-¿Te estás despidiendo?- no quería, pero poco a poco los ojos de Cassie se llenaron de lágrimas y prefirió bajar la cabeza para él no la viera llorar.

-Lo siento, ojalá no se hubiera dado de esta manera, Cassie- pero había sido así y no iba a echarse atrás.- Quizás volvamos a vernos...

-Eso no me llega, Damien... no es suficiente.

-Cassidy, no me lo hagas más difícil, por favor. Es mi hermano y quiero lo mejor para él, en cuanto se adapte al nuevo hospital creo que quizás... vuelva a estudiar o no sé, aún no lo he pensado- caminaba sobre arenas movedizas, pero no se arrepentía y no miraría atrás.

-Quiero mi beso...

-No- se iba a negar mientras Cassie siguiera ahí dentro, aunque él ya no trabajara allí.

-¿Por qué no?

-Porque todavía eres una paciente.

-Pero no estarás cuando ya no lo sea- bufó, enfadada- no tendré una oportunidad- Damien la abrazó y la zarandeó un poco.

-Te quedan pocos días, no quiero ser yo quien lo estropee- le acarició el pelo- Sal de aquí y retoma tu vida donde la dejaste, habrá cientos de chicos detrás de ti...

-No quiero a cientos de chicos, sólo a uno...

-Tengo que irme.

-Damien, espera.

-Adiós, Cassie- se despidió el chico ya en la puerta- te quiero muchísimo.

Cassie se quedó congelada en la cama y Damien, tras titubear un poco, se marchó. Tenía que presentarle a Farrel los papeles de la dimisión, ya había hablado con Dempsey y había confirmado ambas habitaciones en Carter Beach. Estaba casi todo hecho.

Sin embargo Farrel siempre tenía algo que decir, se oponía al trato entre Dempsey y Damien y como la doctora de Bastien estaba en la obligación de dar su opinión.

-No voy a firmarla, Damien- dijo la doctora, negándose a firmar el traslado de pacientes.

-Starla, está decidido, si no la firmas tú pediré una segunda opinión- amenazó el chico.

-¿Estás seguro de que es lo mejor?

-Mira, ellos quieren estar juntos... Reggie ya es mayor de edad y al no tener familia el estado dejará de pagar su plaza en un hospital. En un par de meses tendríais que echarla y tú lo sabes- al ser huérfana era el estado quien pagaba la plaza de la chica en el psiquiátrico, habiendo cumplido ya la mayoría de edad, iban a desresponsabilizarse de ella.- Mis padres pagarán ambas plazas y estarán los dos bien... firma el traslado, Carter Beach es un centro privado de alto nivel con unos médicos excepcionales.

-¿Qué harás tú?

-Aún no lo sé, pero no seguiré trabajando en esto, de eso estoy seguro- Farrel sonrió y, tras negar con la cabeza un pensamiento que prefirió no expresar en voz alta, firmó el traslado de Bastien y el de Reggie.- Te daré el número de una buen abogado que agilizará los trámites para que tus padres se responsabilicen de Regina. Durante al menos un año necesitará un tutor legal.

-¿Tutor legal?

-Debido a su enfermedad aún se la considera a efectos legales como una menor. Con el nuevo tratamiento y suponiendo que el cambio de aires le siente bien, en un año estará mucho mejor y entonces ya no necesitará tutores legales...

-Pero no sé si ellos querrán...

-Damien, legalmente no puedo dejar que trasladen a Reggie si no tengo la seguridad de que lo hace bajo la tutela de un mayor de edad responsable que pueda pagar su internamiento y su tratamiento- advirtió Starla, por mucho que quisiera hacer no podía, se jugaba su empleo. Damien necesitaba pensar en algo y rápido, el traslado estaba previsto casi inmediatamente. Starla suspiró, tenía una idea pero iba a arrepentirse- Yo no puedo permitirme para la plaza de Reggie en Carter Beach pero... si tus padres se encargan, podemos arreglarlo para que yo aparezca como su tutora legal.

-¿Harías eso por ella?

-Por ella, por tu hermano y por ti...

-Gracias- le estaba librando de un gran problema- Mis padres pagarán todos los gastos y...

-Si lo hacemos de esta forma, tendré que viajar a Florida al menos una vez al mes para verla y así, de paso volver a evaluarla. Seguiré siendo su médico aunque uno de los doctores de Carter Beach acepte su caso...

-Claro, como tu digas- Damien no estaba en posición de exigir nada- Gracias, gracias, gracias...- Starla suspiró y sonrió.

-Llamaré yo a ese abogado...

Solucionado el problema de Reggie y Bastien y aunque Cassie se quedaba triste, Damien se iba relativamente tranquilo, tenía algo en mente, siempre tenía algo en mente. Pero antes de coger su avión a Florida quería despedirse de dos personas. Una era Gabby y la otra Meredith. Buscó a la primera en la lavandería, sabía que tenía un turno allí esa mañana y también que lo aborrecía, así que le haría compañía.

-¿Te echo una mano?- ofreció, apoyado en el marco de la pierta, mirando como la chica separaba sábanas.

-Ya no trabajas aquí, no tienes por qué hacerlo- musitó ella, algo triste por la partida de Damien.

-Bueno, lo haré de todas formas. Por cierto ¿has visto a Meredith?

-No trabaja hoy, tuvo turno e noche pero se marchó algo antes de las nueve y media ¿por?

-Quería despedirme pero... ¿qué se le va a hacer? Ya nos volveremos a ver...

-Quiero que me llames y me informes de como va tu hermano y también quiero saber qué harás con tu vida ¿vale?- no quería que perdieran el contacto, se habían hecho buenos amigos.

-Me llevo a Regina conmigo- Gabby abrió los ojos, sorprendida.

-Vaya, eso es un gesto muy noble por tu parte...

-Lo hago por Bastien- en realidad él no tenía mucho que ver con la joven paciente- Mis padres pagarán las dos plazas y Farrel se ha ofrecido a figurar como su tutora legal...

-Entiendo... ¿y tú qué...?

-No lo sé, es la tercera vez que me lo preguntan hoy. No sé que voy a hacer...¿alguna idea?- Gabby suspiró y bajó la cabeza.

-Ayer llamé a mi padre por teléfono, hoy hemos quedado para cenar- Damien sonrió, satisfecho y no pudo resistirse a abrazar a Gabby.- Gracias...

-No me las des, siempre estaré ahí Gabrielle, eres muy importante para mi- confesó, sin sentir la vergüenza que creyó que sentiría.

-Serías un gran psiquiátra...

-Nah, creo que me va más el mundo del espectáculo- quizás retomara sus estudios de música en algún buen conservatorio, era algo que aún estaba por ver.- Todo se arreglará, cualquier padre estaría orgulloso de tener una hija como tú.

-No sabes lo que dices... creeme, si dejamos de hablarnos fue por una buena razón.

-¿Quieres que lo hablemos?- ella se apresuró a negar.

  • No, no quiero que te marches preocupado, estará todo bien.

Y tras las dramáticas despedidas Bastien se marchó, fue a su apartamento a hacer el equipaje y a la hora debida tomó su avión a Florida, tenía cosas que preparar. Mientras, Farrel comeezó los trámites legales para convertirse en la tutora de Reggie y luego fue a informar a Bastien. Dejaría que él le diera la noticia a Regina, sabía que así le haría más ilusión.

Acompañó al chico a la habitació de Reggie y le recordó, como siempre, que había normas. Tenía diez minutos para hablar con la niña y luego debería volver a su cuarto, además en todo momento rondaría por allí un enfermero... vamos, lo de siempre. Bastien llamó a la puerta del cuarto y asomó la cabeza.

-¿Se puede?- preguntó sonriendo.

-¡Bastien!- Regina saltó de la cama y corrió a abrazarle- ¿Qué haces aquí? No sabes qué ganas tenía de verte...- la chica le besó, deseperada.

-Reggie, tranquila... tengo buenas noticias- respiró y se tranquilizó- Nos vamos, mañana.

-¿De verdad?- él asintió- Damien lo ha arreglado todo, nos vamos a un hospital en Florida, cerca de la playa, es un lugar bonito.

-Pero yo no podré...- no terminó la frase, pero Bastien lo entendió, ella no podía pagarse el viaje ni la estancia en otro hospital.

-Farrel y mis padres se encargan, no te preocupes de nada, yo cuidaré de ti.

-Tú siempre cuidas de mi...

Había muchas emociones a flor de piel esos días. Bastien y Reggie se iban y estaban nerviosos, Tess estaba totalmente emocionada convencida de que se marcharía en menos de cuarenta y ocho horas, Gabby sentía nerviosa al reencontrarse con sus padres... Pero también había malos sentimientos, Hazel estaba cada vez más hundida y Cassie totalmente destrozada porque Damien se había ido y cada vez le echaba más de menos... Farrel no dejó a Cassidy ver a Hazel, quizás su último día allí podría hacerlo, así no habría peligro para ninguna de las dos.

Cassie estaba sola en su cuarto, mirando al techo, tumbada en su cama. Le daba vueltas a la idea de sí debía haberse lanzado a por Damien, a cada minuto que pasaba estaba más segura de que le quería pero también se daba cuenta de que no era correspondido ¿debía resignarse? Quizás fuera lo mejor porque ni siquiera estaba segura de si volvería o no a verle.

Reggie no se despidió de nadie. Bastien pasó a decirle adiós a Cassie durante la cena en el comedor y fue un gesto muy bonito por su parte. Mantuvieron un diálogo muy breve aunque esperanzador para la chica.

-Así que os vais mañana- comentó Cassidy. Bastien asintió.

-Sí, temprano... estoy nervioso, muy nervioso- reconció algo tenso- No puedo creerlo, dejan que me lleve a Reggie conmigo.

-Hacéis muy buena pareja...

-Igual que tú y mi hermno...

-El se ha ido, Bastien- dijo Cassie, triste- nunca habrá un nosotros.

-Nunca digas nunca, Cassidy. Confía un poco en él, te quiere, está colgado aunque lo niegue... quizás tú y yo ya no volvamos a vernos, pero no descartes que él regrese.

Quizás tenía razón o quizás no... pero era bonito pensar que era cierto, que Damien le quería o al menos la apreciaba de alguna forma especial. Sin embargo y aunque la emoción sobrepasara con creces lo sentimientos negativos, algo horrible se avecinaba, alguien que nadie veía venir por muy diagnosticable que fuera. Habría más de una marcha aquellos días y muchas personas iban a sufrir.