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Historia 28382 — capítulo 3

Capítulo 3: Mi casa, Tu casa.

Lily había salido de su largo baño, eso le había ayudado a calmarse, luego se puso su camisola y convocó con su varita una taza de café, mientras se recostaba en su cama, tomó un libro y se dispuso a leerlo, alcanzó a pasar unas paginas cuando escuchó el ruido de la chimenea, seguramente era James que volvía, se limitó a seguir leyendo, hasta que una voz la sobresaltó.

En el living de la casa, Samantha apreciaba la disposición de los muebles, tomaba algunos adornos para observarlos, en ese instante llegó el merodeador pálido y agitado.

  • Tu casa es muy linda, Jamsie, la tienes muy ordenada, la verdad pensaba que sería un desastre – “y lo sería de no ser por Lily” pensó el merodeador – me gusta como esta adornada. – Cuando Lily escuchó la voz de Samantha en el living, su corazón estuvo a punto de pararse por la impresión, si James se había atrevido a traer a Esa a su casa, esto sería la pelea del siglo.

  • Será mejor que nos vayamos, Sam – dijo el merodeador cauteloso, rogando porque Lily no haya escuchado.

  • No, quiero ver como es tu habitación. – dijo dirigiéndose por el pasillo hacia la habitación principal.

  • ¿Mi habitación? – dijo tragando con dificultad, no sabía como sacar de ahí a su compañera, sin que descubriese a Lily, o sin que Lily la matase, incluso peor sin que la pelirroja le matase a él.

La rubia llegó a la puerta de la alcoba y entró.

La cama estaba desierta, levemente desarmada como si alguien hubiese estado a punto de acostarse, Lily había alcanzado a esconderse debajo de la cama antes de que la rubia entrase mientras repasaba mentalmente las cosas que pudiesen delatar su presencia, había guardado su ropa, no dejó nada tirado, en el baño estaban sus productos de belleza, y en el guardarropa estaba toda su ropa, y la foto, con su varita convocó cuidadosamente la fotografía de la boda que tenía sobre su velador, y se quedó en silencio escuchando lo que decían, mientras en su interior una furia mayor de la que había experimentado nunca le recorría el cuerpo.

Por primera vez había otra mujer en su habitación, aquél lugar que para ella era un santuario, se maldijo mentalmente por haberse escondido, dejar al descubierto a James hubiese sido la solución a todos sus problemas, sin embargo ella no podía hacerle eso, aunque se lo mereciese por traer otra SU casa. El merodeador amaba su trabajo tanto como ella misma lo hacía, aún cuando ahora no la dejasen participar de ninguna investigación importante, no podía ser egoísta e impedir que su esposo estuviese en una misión “emocionante” sólo porque ella misma no podía hacerlo.

Lily cerró los ojos con fuerza intentando aplacar sus emociones que amenazaban con desbordarse de la forma más inesperada posible.

  • Ya me parecía extraño – dijo la rubia mirando a James, quien se agitó más aún ante la posibilidad de que hubiese notado la presencia de alguien más – que tuvieses tan ordenado todo, al menos tu cama esta algo deshecha.

  • Sí, ha quedado así esta mañana, no tuve tiempo de tenderla antes de irme al trabajo – el estado de la cama esa mañana había estado desastroso, como si un huracán hubiese pasado por las sábanas, y ciertamente así había sido pensó el merodeador recordando lo sucedido esa mañana mientras una media sonrisa traviesa se formaba en su rostro, la cama estaba demasiado ordenada comparado con como había quedado esta mañana. – salgamos de aquí, ya es tarde, debes irte a tu casa.

  • Es cierto, Jamsie, estaba pensando que nuestra casa la adornáramos y dispusiéramos tal cual como la tuya, así no te sentirás tan incomodo cuando tengamos que irnos a vivir juntos – El cuerpo de la pelirroja comenzó a temblar de furia, ese pequeño detalle su querido esposo había olvidado nombrarlo, y más encima la idiota esa quería que su casa fuese igual que la de ella, no esto no se quedaría así, después de asesinar a James, la mataría.

  • Eso no esta decidido aún, ya es hora de irte – ordenó James – es tarde y mañana tenemos que ir a trabajar temprano.

  • Tienes razón, me gusta tu casa Jamsie, es muy linda – dijo mientras salían de la habitación y se dirigían a la chimenea – adiós Jamsie, nos vemos mañana – ella le besó en la mejilla y tomo polvos flu y se alejó.

En ese momento el merodeador escuchó un sonoro portazo desde el pasillo, y encontró su pijama tirado en el corredor.

  • Lily, ábreme – suplicó James a través de la puerta.

  • Largate, “Jamsie”– se escuchó la molesta voz de la pelirroja desde el interior de la habitación.

  • Déjame explicarte.

  • ¿Qué me dirás? “Lily, me voy a vivir con otra y mi casa será exactamente igual a esta, así no te extrañaré” Eres un desgraciado, y si sigues intentando entrar atente a las consecuencias, porque ya no tengo fuerzas ni ganas de controlar mis ganas de matarte. No quiero saber nada de ti y esa “Sammy”, ahora ándate, déjame en paz. – luego reforzó la puerta con un encantamiento para que James no pudiese entrar e insonorizó la habitación. En su rostro las lágrimas corrían libremente, mientras las secaba con rabia. Se sentía frustrada, enojada y traicionada, “esto se nos esta escapando de las manos” pensó.

James no tuvo otra opción que irse a dormir a el cuarto de invitados, a sus ojos ese lugar era frío, triste y muy poco acogedor, se desvistió enojado y se puso el pijama para acostarse en aquella fría cama de una plaza y media.

Lily por su parte, se acostó aún dolida, se acurrucó y aferró a la almohada del merodeador que tenía su aroma, era la primera vez que dormían separados desde que se casaron, y era la peor sensación que conocía, pero no dejaría que él volviese, él tenía que detener todo esto sino no sabía que pasaría, entonces entre toda su rabia una nueva sensación comenzó agobiarla, el miedo. Trató de dormir, pero sólo logró tener pesadillas.

El merodeador no lo estaba pasando mejor, se revolvía entre le sabanas, inquieto, molesto, extrañaba a Lily, no lograba recordar cual fue la ultima vez que habían dormido separados y más aún enojados. No sabía bien que les estaba pasando, pero su cuerpo pedía a gritos a su pelirroja, y ella estaba oculta detrás de un encantamiento que ella misma había usado para alejarle. Se prometió no volver a dejar que tuviesen que dormir alejados, y con el pensamiento en la calidez de Lily finalmente se durmió.

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A la mañana siguiente, el cuerpo de James seguía inmóvil en la cama, logró conciliar el suelo muy tarde en la noche. Se volteo hacia el otro lado, pero la cama no era suficientemente grande para evitar la caída, despertó en el suelo y adolorido por el golpe, murmuro improperios por lo bajo, haciendo una nota mental acerca del tamaño de esa cama y que debía comprar una más grande.

De pronto recordó a Lily, y se levantó con agilidad, corriendo hasta su habitación, la puerta ya estaba abierta, pero en el interior no había nadie, todo estaba muy ordenado. La buscó en el baño o en la habitación del armario, pero ella no estaba por ningún lado, cuando llegó a la cocina se le pasó por la mente mirar la hora, entonces se dio cuenta que se había quedado dormido y estaba muy retrasado.

Y ella se había ido sin despedirse ni esperarlo.

Con rapidez se fue a la ducha antes de partir hacia el ministerio.

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Lily seguía molesta y hoy estaba especialmente torpe con las manos, los papeles que había estado ordenando cayeron estrepitosamente al suelo, bufó exasperada agachándose a recoger los papeles esparcidos en el suelo.

  • ¡Que desastre! – exclamó al borde de la histeria.

  • Veo que estas de buen humor, Evans – La pelirroja alzó la mirada y pudo ver a un joven de unos 25 años, de cabello castaño con destellos dorados, una amplia y blanca sonrisa y unos ojos de un extraño color verde dorado que tenían una expresión divertida. Era casi tan alto como James, delgado y bien formado, tenía espalda amplia y fuertes brazos. El joven se agachó para ayudar a Lily a recoger los papeles, mientras aún sonreía alegre.

  • No ha sido mi mejor mañana – sonrió – Hace tiempo que no te veía Kevin, ¿Cómo estas?

  • Bien, he estado investigando un nuevo caso, pero ¿Qué haces tú entre tantos papeles? – dijo extrañando, ayudando a Lily a levantarse.

  • Pues Crouch me ha puesto a ayudar a Gloria mientras investigan mi nueva misión – dijo abatida.

  • Me parece muy extraño, tú eres de las mejores aurores que tiene el departamento, no podemos desaprovechar a los buenos, y ¿Potter?, siempre trabajan juntos.

  • No, él fue asignado a otro caso, tiene una nueva compañera.

  • Ahh la rubia despampanante que andaba preguntando por él, me estuvo contando algo de eso, creo que “están casados”

  • Así parece – dijo malhumorada.

  • No creo que a Potter le cueste mucho fingir su papel, seguro ya lo han practicado bastante bien en la alcoba – tenía una sonrisa burlona en los labios, entre los hombres siempre era igual, todos eran unos conquistadores, y al parecer no cabía duda que Jones y Potter ya habían consumado su matrimonio.

  • Seguro – murmuro destilando odio por esa rubia estúpida.

  • Oye, Lily porque no vamos a tomarnos un café, a lo mejor eso ayuda a mejorar tu día, además quería comentarte lo de mi investigación a lo mejor podrías ayudarme, tú eres muy buena en eso.

En ese momento pasó James corriendo por uno de los pasillos, buscando a Lily, pero fue interceptado por Samantha que llevaba horas buscándolo.

  • Jamsie, ahí estas, he estado buscándote – le dedicó una gran sonrisa al merodeador, pero él parecía más concentrado en lanzar miradas asesinas a un joven alto que conversaba con su Lily. – parece que te has quedado dormido.

  • Sí, lo siento Sam, no pase buena noche – contesto sin quitar su mirada en la pareja que conversaba a cierta distancia de ellos, Lily le sonreía y se veía entretenida, hace mucho que ellos no estaban así de tranquilos, hace tiempo que James no la veía sonreír así, todo debido a esta estúpida investigación, hablaría con Crounch, tenía que detener esto.

  • Bueno, no importa, ya nos han designado una casa, tenemos que ir a verla – la rubia estaba visiblemente entusiasmada ante la idea de irse a vivir con James, quizás así tendría una oportunidad con él.

  • Acerca de eso, no estoy seguro de que sea la mejor decisión, hablaré con Crounch ahora, esto esta yendo demasiado lejos. – su tono era frío y levemente molesto.

  • Pero, Jamsie – pero el merodeador ya no le escuchaba estaba demasiado ocupado viendo como Lily y Kevin se iban caminando juntos hacia la salida del departamento de Aurores, tuvo el impulso de seguirles, pero eso no le ayudaría, así que prefirió hablar primero con su jefe, deshacer toda esta locura y volver a trabajar con su pelirroja en cualquier otro caso, pero sólo con ella.

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  • ¿Que desean servirse? – era la voz del camarero de la cafetería mágica.

  • Hola, Chuck, yo quiero un capucchino y unas galletas de chocolate, ¿y tú Lily que vas a querer? – Lily estaba distraída, pensando en lo tarde que había llegado James y en que no había ido a conversar con ella, él tenía muchas explicaciones que dar y ni siquiera se había dignado a hacer frente, es cierto que la noche anterior ella estaba molesta, aún lo estaba, pero el hecho de que no haya ido a aclarar las cosas apenas hubiese llegado sólo la enfurecía más. – Lily, hey! – Kevin pasaba una mano frente su rostro tratando de que ella reaccionara.

  • Ahh si, quiero un café cortado.

  • ¿Algo más? – dijo el camarero.

  • Sí, tráele a la señorita un trozo de la mejor torta que tengas, y nada más Chuck.

  • Hey! Yo no pedí la torta – exclamó divertida.

  • Lo sé, pero te ayudará a levantar ese ánimo. No parece que estés muy bien, Evans.

  • Tienes razón, es que me siento tan frustrada trabajando tras ese escritorio, no tiene nada de emocionante o divertido, solía gustarme este trabajo porque era arriesgado e interesante, pero llevó dos semanas sumida en papeles y me estoy desesperando.

  • Te entiendo, yo estaría igual y cuando te vi con todos esos documentos esparcidos por el suelo se me ocurrió la idea, yo he estado muy ocupado en una investigación – en ese momento llegó Chuck con los cafes y las galletas, luego Kevin insonorizó el apartado para que nadie escuchase lo que estaba apunto de revelarle a la pelirroja – te decía que estoy sumido en un caso de contrabando ilegal de criaturas mágicas, y hace poco hemos descubierto, para mi sorpresa, que hay un grupo de magos de alto prestigio involucrado, ya tenemos infiltrados en la parte baja de esa mafia, ahora tenemos que desenmascarar a los altos mandos, y descubrir que clase de criaturas son las que están involucradas, bueno ya estamos casi al finalizar toda la investigación, nos ha llevado mucho tiempo, y recordé que tú eres muy buena con lo relacionado a las criaturas mágicas, serías de muchísima ayuda si aceptases unirte al equipo.

  • Yo no sé si Crouch me dejará – Lily se sentía indecisa, como si estuviese traicionando a James al trabajar con otro que no fuese él, pero cuando recordó que él estaba trabajando con una barbie rubia, no le importo en lo más mínimo – pero me encantaría trabajar contigo, sería genial tener un poco de acción.

  • Esa es la actitud – con eso Kevin logró que la pelirroja sonriera agradecida – hablaremos con el jefe, no creo que se oponga.

  • Sí, mientras antes conversemos con él será mejor. – terminaron sus cafes conversando de temas muy variados, de cuando en cuando Kevin hacía un comentario sobre James y Sam, ya que esa relación parecía ser el comentario generalizado en el trabajo, y la pelirroja esta cansada de oír del tema, por eso integrarse a una misión sería muy bueno para alejarse de esos rumores y de ver a su esposo acompañado de otra todo el tiempo.

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