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Historia 28382 — capítulo 4

Capítulo 4: Limites y Locuras

Cuando Kevin y Lily llegaron al despacho de Crouch se escuchaban desde fuera los gritos furiosos de una voz que Lily conocía perfectamente.

A los pocos momentos, la puerta de la oficina se abre y por ella sale James con un rostro crispado por la furia, mientras él salía Lily entraba, ella ni siquiera lo miró, no le importaba lo que fuera que estuviese discutiendo. James se desconcertó al verla pasar a su lado sin siquiera mirarle y detrás de ella iba Kevin Brown, el cual cerró la puerta detrás de él dejando afuera al merodeador y a Samantha que le miraba confusa.

  • Lily – exclamó el jefe de los aurores al verla entrar – hace un buen rato ya que no te veía.

  • Desde la mañana, cuando vine a preguntarle por enésima vez cuando volvería a trabajar en una investigación como auror no como secretaria – respondió la pelirroja con dureza.

  • Claro, tienes razón, ya te he dicho que eso puede tardar un rato, mientras es agradable tenerte en el departamento – el mago la miró apreciativamente, mientras ella hacía un gesto de exasperación y molestia.

  • Señor – se hizo escuchar la voz de Kevin, rompiendo el tenso ambiente entre Lily y su jefe.

  • ¡Kevin!, estabas aquí, no te había visto – volvió sus ojos a la chica – Lily, tenemos que hablar algo importante Kevin y yo¿podrías dejarnos solos?

  • La verdad, de eso quería hablarle – le interrumpió Kevin – estaba pensado, ya que Lily esta trabajando como secretaria que no podíamos desaprovechar su experiencia como auror, y le he comentado acerca del caso en que estoy a cargo, y le he ofrecido unirse a mi equipo de trabajo, es por eso que vinimos a preguntarle si autorizaría su traslado a nuestro caso.

  • Dices que quieres que Lily trabaje contigo, no me parece buena idea – el hecho de que Kevin apareciera sólo estaba dificultando sus planes, pero haría lo imposible por evitarlo – ella ha sido asignada a otra misión, sólo que eso se ha retrasado un poco, mientras ella esta muy bien ayudando a Gloria.

  • No, no lo estoy – exclamó molesta – detesto estar haciendo papeleo, yo no me gradué con los más altos honores y tengo más de 3 años de experiencia como para dedicarme a hacer de su secretaria, más aún cuando ya tiene una. Sólo estoy perdiendo el tiempo, y en el equipo de Kevin podría ser de utilidad.

  • Eso es muy cierto, Lily sabe mucho de criaturas mágicas, y es una persona de confianza, después de que creemos que hay un infiltrado en el departamento de criaturas mágicas es mejor no arriesgarse. – Crouch pareció analizarlo, no tenía otra opción, y era mejor conservar las buenas relaciones con ambos aurores, sino sería peligroso.

  • Esta bien, puedes comenzar desde mañana con ellos, ahora déjenme un rato a solas.

Ambos compañero salieron con una sonrisa, al fin habían logrado algo, y Lily se sentía feliz de salir de esa oficina.

  • Lily, tengo que irme, mira el equipo se reúne en un cuartel – le extendió un trozo de pergamino – esa es la dirección, te veo mañana, cuídate, adiós – y Kevin se fue por uno de los pasillos.

Lily por su parte tomó sus cosas, se despidió de Gloria y se fue a casa, no quería encontrarse con James, prefería que se vieran en un lugar en que pudiese gritarle todo lo que quería, y el trabajo no era el mejor lugar.

Al llegar a casa, como ya era costumbre el moreno no estaba, desde el inicio de la tan importante misión, llegaba cerca de las 10 de la noche, y la ultima vez había aparecido con su “esposa” en la casa y la pelirroja tuvo que ocultarse para que no le descubriesen.

Después de eso, las ganas de Lily de cometer un doble homicidio se incrementaban notoriamente.

Al menos ya no tenía que ir a la oficina, eso era bueno, pero extrañaba trabajar con James, no había nada más entretenido y excitante para ella que correr peligros a su lado, gritarse, discutir, odiarse unos momentos y luego besarse hasta quedar con los labios enrojecidos.

Sin embargo, ya nada de eso era igual, y se sentía sola.

Se recostó en su cama, abrazando la almohada con su aroma, al menos así se sentía reconfortada de alguna forma, no era el mismo efecto que tenían sus abrazos, pero ya no tenía esa opción.

Cuando aquel olor se incorporó en su cabeza, recordó aquel día en que cometió una locura, la primera de muchas.

Flash Back

“Aun estaban en el colegio, era un día cercano a navidad, Lily se había dormido en la sala común, era ya muy tarde y había estado ocupada toda la tarde, corriendo de un lado a otro entre clase y clase, era de aquellos días en que por más que lo intentas siempre llegas tarde a todos lados, muy pocas veces eso le sucedía a la pelirroja, pero a todos los tocaba alguna vez.

Finalmente se había rendido al cansancio mientras leía un libro de transformaciones avanzada, y como no era su materia preferida poco a poco el sueño se hizo paso entre sus pensamientos y se durmió dejando caer el libro al suelo.

La sala estaba desierta, pocas personas pensaban en quedarse estudiando a esas horas, pero ella no era como todos.

Por la puerta entró una pareja, venían muy acaramelados y besándose apasionadamente, no se fijaban muy bien que había a su paso y se acercaron peligrosamente al sillón donde dormía Lily.

Cuando estaban a punto de lanzarse al sillón a profundizar sus relaciones, los ojos avellana del joven se abrieron y pudo divisar a Lily dormida en el lugar en que estaban a punto de caer.

James volvía de una cita con la “rubia tentación” de Griffindor, Violet Clark, todo indicaba que las relaciones estaban pasando a un plano mucho más físico, sobretodo cuando ella tenía sus manos debajo de la camisa del merodeador y él la sujetaba de las caderas, pero ver a su pelirroja preferida profundamente dormida en el lugar donde tenía pensado enrollarse con la rubia le interrumpió sus ánimos, y se alejó levemente de Violet, lo que fue percibido por ella.

  • ¿Qué sucede, cariño? – dijo con voz ahogada por sus emociones

  • Nada, es sólo que el sillón ya esta ocupado – la chica se volteo, y vio a la prefecta perfecta durmiendo en el lugar que iba a ser su nido de amor, maldijo por lo bajo y miró a James sugerentemente.

  • Podemos ir a otro lugar – dijo coquetamente acercándose para besarlo, el merodeador se sentía extraño, y si Lily se despertaba estaba perdido, pero eso le importaba poco a su cita, que se apoyo en el sillón logrando despertar a la prefecta, que abrió los ojos asustada y asqueada por la situación en que estaba la pareja.

  • Pero¿Qué hacen? – gritó molesta.

  • De verdad quieres que te lo expliquemos Evans, seguro no lo entenderías – ahí estaba la malicia típica en la voz de Clark, logrando mortificarla más aún y el imbecil de Potter que la miraba con insistencia. Lily se ruborizó levemente, más a causa de la rabia que por el entendimiento de lo que hacían, si no se hubiese despertado en ese instante seguro se despertaba cuando ellos cayeran al sillón y eso no hubiese sido nada bueno.

  • Aunque no lo creas Clark, el coeficiente intelectual de nosotras las mujeres supera un mil millón de veces al de una perra, pero siempre hay excepciones, sino no me explico que hay en tu cabeza, tal vez aire – dijo extremadamente molesta la pelirroja. Luego de que la rubia analizase las palabras de su adversaria se enrojeció de cólera, estuvo a punto de saltarle encima para matarla, pero James la retuvo. “Maldito Potter” pensó la pelirroja.

  • Sólo estas envidiosa porque soy yo la que estaba a punto de acostarse con James, y no tú.

  • Ja! – una carcajada sarcástica salió de su garganta – tendría que estar loca para querer acostarme con Potter, aunque a él no le faltasen las ganas de meterme en su cama. – la rubia abrió la boca de asombro, pero luego analizó que eso no podía ser cierto.

  • Es lo que quisieras, pero él no se fijaría en alguien tan aburrida y fea como tú.

  • Vieras tú, muero de ganas de acostarme con él – aunque fuese cierto no lo admitiría nunca, antes muerta – no podría vivir si no estoy con él, es más en estos momentos tengo unas ganas irresistibles de besarlo – James abrió los ojos desmesuradamente, Lily nunca había dicho algo así, aunque había tenido discusiones de este tipo con alguna de sus citas, jamás había dicho algo así, para aumentar su asombro, ella se acercaba peligrosamente a él, todo fue muy rápido, Lily puso su brazos alrededor del cuello del merodeador y lo atrajo hacia ella besándolo intensa, pasional y desenfrenadamente, ante la mirada atónita de la rubia.

James viajó a una dimensión completamente desconocida, cortesía de su pelirroja favorita, ese beso simplemente lo había hecho llegar al cielo y estaba más excitado de lo que hubiese estado nunca, sólo con la cercanía de ese cuerpo perfecto y esos labios que estaba incendiando cada parte de su cuerpo.

  • ¡James! – gritó Violet, cuando salió de su asombro, jamás imagino que la prefecta perfecta sería capaz de hacer algo así.

Ante semejante grito, ambos se separaron como si hubiesen sentido una descarga eléctrica.

Lily sabía que había cruzado los limites, pero que magnifica sensación le había causado, no había razonado lo que hacía solo quería demostrarle a la idiota cabeza hueca que ella era tan capaz de tener a ese hombre como a cualquiera, aunque fuese precisamente ese hombre el que la volvía loca y le quitaba el sueño.

  • ¡Que pretendes Nerd de cuarta! – le gritó encolerizada la rubia.

  • Oh, has estado incluyendo nuevas palabras en tu diccionario, no sabía que las neuronas te alcanzaran para algo más que combinar tu ropa. – ofuscada la rubia miró al merodeador que aún no bajaba del mágico lugar al que lo había llevado Lily.

  • Tú no le dirás nada a esta lanzada – “Lanzada ¿yo?, con que cara” pensó furiosa Lily.

En vista de que James no decía una palabra, no porque no quisiera sino que aún no recordaba como hacerlo, la rubia se dio media vuelta indignada y se metió en su habitación.

Lily se disponía a arrancar antes de tener que dar explicaciones, pero no fue lo suficientemente rápida, James ya había tomado su brazo y la acercaba a él.

  • ¿Qué pretendías? – dijo con voz extrañamente ronca, el tiempo le enseñó a la pelirroja que esa voz sólo implicaba una cosa.

  • No es nada personal, Potter, hubiese sido igual si hubiese sido cualquier otro – eso hizo que algo en las entrañas del merodeador se contrajesen, ella besando a otro como le besó a él, desde ese momento James comprendió que no quería que Lily volviese a probar otros labios que no fuesen los de él, ni que generase ese tipo de sensaciones en otro que no fuese él mismo.

  • Con que hubiese dado igual – dijo molesto.

La atrajo hacía si en un abrazo posesivo, los labios de ella aún estaban enrojecidos por aquel besó.

Ella alzó la mirada con orgullo, enfrentándolo.

Esos ojos verdes lanzaban chispas parecían arder, y es que con la cercanía de James todo el cuerpo de la pelirroja se encendía y ahora no podía hacer otra cosa que mirar esos ojos avellana levemente ensombrecidos por lo que sentían.

En un movimiento rápido el moreno asalto los labios de Lily, ella se aferró a él porque sentía que sus piernas se doblaban, cuando él separó sus labios levemente para apreciarla, una sonrisa se dibujo en su rostro.

  • Sabes bien que no es igual, Evans. – “maldición! Se dio cuenta, porque tiene que tener esa sonrisa tan arrogante y tan… tan… ahhh” pensó.

Su cuerpo la había traicionado, y su mente estaba cayendo también, tenía que alejarse, pero ¡ya! Logro soltarse de sus brazos y se alejó unos pasos.

  • ¿Qué te crees, Potter? Tú eres igual que todos, ya estoy cansada de que todas se sientan con la autoridad de sacarme en cara sus citas o revolcones, ninguna rubia me va a decir lo que puedo o no puedo hacer, y ahora ella sabe que soy muy capaz de enloquecer a un hombre, no necesito lanzarme encima de nadie como ellas. Esto no volverá a ocurrir, así que borra esa sonrisa idiota de tu rostro, porque sigues siendo el mismo estúpido arrogante con el cual jamás saldría. – Lily se dio media vuelta y se fue a su habitación.

James la miraba impresionado, molesto y frustrado, tras unos instantes observando la puerta por la que había desaparecido la pelirroja, se fue a su habitación dando un portazo antes de ir directo a darse una ducha con agua muy muy fría.

La pelirroja volvió por el libro que había olvidado y encontró en la sala común la chaqueta del merodeador, que en algún momento la rubia le había quitado, se maldijo así misma, pero no fue capaz de no recogerla, se fue de prisa a su cuarto y la lanzó contra su cama.

Cuando volvió del baño, se tiró a su cama molesta por su reacción con el merodeador, sabía que no debía haber hecho eso, pero muy en el fondo no se arrepentía, el aroma del moreno volvió a embargarla y noto que provenía de la chaqueta, sin pensarlo se cubrió con ella y se durmió.

A la mañana siguiente, la chaqueta había perdido gran parte del perfume, por lo que Lily hizo su segunda locura.

Luego de asegurarse que los merodeadores desayunaban, como siempre retrasados, ella volvió a la torre de Gry y se introdujo en la habitación del moreno, en plan de espía ladrona entro al baño, al poco tiempo encontró el perfume de James.

Al principio pensaba sólo en volver a sentir ese olor, ya que la otra forma era sentir ese aroma de su cuello, y aunque fuese tentador no creía poder volver a los brazos del moreno y no caer en la tentación.

Después de un rato, Lily escondía en el fondo de su baúl el frasco de perfume de James.

Nadie se enteraría, nadie.”

Fin de Flash Back

Entre sueños sonrió, se despertó y recordó que aquella vez James había culpado a Peter de haber sacado su perfume favorito y estuvo disgustado con él como un mes.

La sonrisa de la pelirroja se ensanchó aún más.

Para cuando abrió los ojos, pudo ver a un joven que la miraba intensamente

  • ¿Cuánto tiempo llevaba él ahí?... que importaba, iba a lanzarse a sus brazos cuando divisó una maleta en el costado de la cama.

  • ¿Por qué sonreías? – preguntó con cautela el merodeador, sabía que esto sería difícil, pero no quería hablarlo aún.

  • Estaba recordando algo lindo – toda la rabia que ese recuerdo había logrado disipar volvía a ocupar su lugar como un gran peso en el corazón de la pelirroja. – ¿supongo que te vas? – dijo mirando la maleta del moreno.

  • Lily déjame explicarte

  • ¿Qué me vas a decir? Que todo es parte de tu misión, que tiene que ser creíble que están casados, que es para guardar las apariencias, dime James ¿Qué tan creíble será tu matrimonio? – cada palabra le dolió más que la anterior, ni siquiera le había contado que tendría que irse que vivir con esa, ahora simplemente estaba haciendo la maleta, quería llorar y golpearlo tanto como le alcanzasen sus fuerzas.

  • No, Mi amor, sólo vamos a vivir en la misma casa, pero nada más – dijo desesperado, sabía que esto sería doloroso, pero no pensó que tanto, había intentado detenerlo todo pero Crouch se lo impidió “Maldito desgraciado” pensó.

  • No puedo creer esto, tienes que parar esta locura, James, por favor – perdiendo parte de su dignidad en las últimas palabras.

  • No puedo amor, si pudiera…

  • Claro que puedes, no seas idiota, dile que estamos casados, dile que él no puede hacer esto – dijo levantándose y comenzando a golpearlo con todas sus fuerzas, en esos momentos lo odiaba, lo odiaba tanto. James la abrazó con fuerza, ella dejó de intentar golpearlo, sabía que era en vano, pero no pudo evitar que sus lagrimas se escaparan con impotencia de sus ojos, él acarició su rostro y la besó, intensamente, la necesitaba tanto, no quería alejarse, quería mandar al demonio toda la investigación, todo. Pero su orgullo y su sentido de la responsabilidad con el trabajo se lo impidieron. Lily ahogaba sus sollozos en los besos de James que iban pidiendo cada vez más, más piel, más caricias, más…

  • No – dijo con la voz quebrada la pelirroja – si vas a irte esto sólo lo hará más difícil, no podré dejarte ir después de hacerte el amor – susurró, lo besó intensamente y se alejó, entró al baño y cerró la puerta con un hechizo.

No podía verlo irse, no podía, era más fuerte que ella.

Por su parte James apretó con fuerza los ojos, tratando de evitar que sus lagrimas saliesen, sólo algunas lograron escaparse, tomó su maleta, miró intensamente la puerta del baño y salió hasta la chimenea para luego desaparecer en ella.

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Fin

Por ahora.

Este capítulo esta dedicado a mi amiga Mora, que lo espera con ansias (y es más insistente que ustedes, así que pueden imaginarse) pero la quiero mucho.

En cuanto a Violet Clark, aclaro que no tiene nada que ver con Allison Clark (La Guerra entre el Amor y el Matrimonio) sólo es una coincidencia dada por mi poca imaginación para los apellidos.

El siguiente capitulo, será mejor, lo prometo, y espero a que Sirius y Remus aparezcan pronto, porque sino no sé que será de estos dos.

Muchos Besos

Y hasta la vuelta de mis vacaciones, espero que quienes estén de vacaciones las disfruten también y quienes no, que tengan un excelente año.

Se les quiere.

Besos con sabor a Merodeador.

Aioss

Jaqui