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Historia 28382 — capítulo 5

Capítulo 5: Fiesta Tentadora

Pasó una semana, el tiempo fue cada vez más lento para dos aurores, que vivían situaciones muy diferentes pero sus pensamientos estaban siempre el uno en el otro.

Lily, no volvió a la oficina de los aurores, y la investigación de trafico de criaturas mágicas era interesante y divertida, “bueno cualquier cosa es mejor que trabajar de secretaria” pensó mientras revisaba en la literatura las características de una nueva criatura.

Sin embargo, lo extrañaba, más de lo que quisiera, aunque quería ser fuerte y no buscar la forma de contactarse con él.

En gran medida por orgullo, “él se metió en este lío, que pague las consecuencias”,

“Ni siquiera es capaz de venir a verme, el muy idiota, con que se le ocurra hacer algo para traicionarme lo mataré…”,

“ y esa estúpida, seguro no lo deja salir de la casa, con que ponga sus garras en Mi merodeador, le sacaré ese estúpido pelo rubio, la engordare como una vaca y le quitaré sus poderes y la obligaré a vivir como muggle y la haré trabajar como secretaria”

Una sonrisa complacida iluminó el rostro de Lily, la mejor forma de descargar su frustración por no tener a James a su lado, era planear las más horribles y tétricas torturas.

El instinto homicida de la pelirroja se había fortalecido, y estaba a flor de piel.

  • Lily, Lily!! – la pelirroja se sobresaltó, estaba tan perdida en sus pensamientos que no había escuchado que le hablaban – la persona que hace que esa sonrisa peligrosa aparezca en tu cara debe tener extremo cuidado, porque sin duda esta en graves problemas. – Lily sonrió esta vez divertida.

  • A lo mejor y tienes razón, no te oí entrar Kev, ¿Cómo va todo?

  • Muy bien, de eso quería hablarte, necesito de tu ayuda.

  • Aún no he terminado de investigar sobre la última criatura, es muy exótica.

  • No te preocupes, la verdad no es sobre eso – “¿es mi idea, o se sonrojo?” pensó Lily – mañana por la noche hay una fiesta de gala, es la inauguración de una nueva colección de arte en la galería “Le’ Detail”, ¿la conoces?

  • Sí, he oído muy buenas críticas de las exposiciones que ahí se presentan.

  • Bueno, pues necesito pedirte un favor, sé que es de última hora, pero hasta ahora no sabía que estaba obligado a ir. No iba a ir, pero mi familia esta patrocinando el evento, y no tuve otra opción. Sé que probablemente sea aburrido para ti, pero ¿Te gustaría acompañarme? – finalizó con su mejor sonrisa.

  • ¿Que sea tu compañera en la fiesta? – Lily se sorprendió, nunca pensó que Kevin la invitase a una fiesta como su pareja, esto no le agradaría nada a James.

  • Sí, de igual forma será beneficioso para la investigación.

  • ¿A que te refieres? – dijo sin entender que relación tenia una cosa con la otra.

  • Verás, dentro de la personas que asistirán a ese evento hay personalidades muy renombradas del mundo mágico, el ministro, varios altos mandos del ministerio, y entre otros nuestros sospechosos principales del caso, sería bueno que pudiésemos entablar algún tipo de conexión, quizás así podamos descubrir algo o nos consideren posible compradores. Aún así esto sigue siendo extraoficial a la investigación, o sea si sacamos provecho mejor, pero no es tu obligación – Kevin se veía incomodo, no estaba coqueteando ni tratando de seducirla, sólo era una invitación de un colega a otro, o mejor de un amigo a otro. “eso no tendría porque molestarle a James, de todas formas yo estoy permitiendo que duerma con una rubia unineuronal” “Hey, ¿Durmiendo?, más le vale a ese hombre que no se le haya pasado la idea por la cabeza porque lo ahorcaré” y sin pensarlo más dijo.

  • Esta bien, me encantaría acompañarte, será divertido, me gusta el arte contemporáneo. Pero como tú eres el jefe de la investigación y yo sólo una colaboradora, le solicitó permiso para ir a comprar lo necesario para cumplir con la invitación. – Kevin rió, ella siempre sabía reconfortarlo de alguna forma.

  • Claro, estoy seguro de que no te costará nada encontrar algo con lo que verte maravillosa, tienes la tarde libre, ahora me voy, hay un allanamiento que tenemos que hacer en unas horas, muchas gracias otra vez, quizás esta vez pueda aprender algo de arte. – se despidió con un beso en la mejilla de Lily y salió.

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Lily pasó toda la tarde buscando un vestido de fiesta, aunque a ella no le gustaba asistir a ese tipo de reuniones sociales, a la cual asistían lo magos más adinerados de país, pero el hecho de usar hermosos vestidos de vez en cuando le divertía.

Al fin encontró un vestido que la dejó completamente satisfecha, la verdad es que por un momento olvido que no asistiría con su marido, porque cuando se lo probó pensó que de seguro a él le encantaría (sacárselo), pero le encantaría al fin. La pelirroja estaba encantada, ya tenía todo su atuendo planificado.

Cuando finalmente el viernes por la noche llegó, ella se miraba al espejo para ver los últimos detalles, y se aplicó perfume antes de salir.

Se encontró con Kevin en un auto deportivo muy elegante, la pelirroja no sabía que él tenía tanto dinero, pero sin duda viajar en aquel cómodo asiento era mejor que viajar por la red flu o aparecerse, aunque un poco más lento.

Al llegar, Lily se encontró frente a un majestuoso edificio antiguo que expelía elegancia de cada una de sus paredes, por dentro esta remodelado con piso de mármol e iluminación mágica acorde al salón en que se encontraban.

La galería a la que asistían tenía grandes ventanales y una iluminación resplandeciente, el lugar estaba lleno de personas que formaban grupos de conversación, otros admiraban las pinturas o retratos en las paredes, otros se quedaban fijamente viendo la sección de esculturas que había en un rincón.

La pelirroja iba tomada del brazo de su compañero, quien gentilmente se ofreció a guiarla y presentarla en sociedad, Kevin sin duda sabía manejar a la perfección a ese tipo de personas elegantes, frívolas y extremadamente preocupadas por su perfil público.

Una señora al verlos se acercó presurosa hacia la pareja que recién entraba, al acercarse Lily pudo notar en el refinado rostro de ella rasgos parecidos a los de Kevin y dedujo que sería su madre.

  • Ohh, Kevin! – exclamó muy conmovida por su presencia ahí – has venido, que alegría.

  • Tú me has obligado – dijo en un tono de fastidio cariñoso.

  • Te he obligado millones de veces, pero no por eso me haces caso, estoy muy feliz de que estés aquí. Oh!, Hola – dijo por fin al ver a Lily, que venía del brazo de Kevin – que descortés soy, discúlpame no te había visto, la emoción por ver a mi hijo en una de mis actividades sociales me sorprendió agradablemente.

  • Hola, mucho gusto – dijo sonriendo la pelirroja.

  • Ella es Liliann Evans, Madre, es una compañera de trabajo. – “ha dicho eso entre orgulloso y ¿avergonzado?” pensó Lily.

  • Hola, querida, me llamo Miranda Brown, ¿Te ha gustado la exposición?

  • Acabamos de llegar, Mamá.

  • Es muy interesante Sra. Brown, no he podido apreciarla bien pero se ve increíble – dijo sinceramente apreciando el largo pasillo de la galería.

  • Es una gran artista, después te la presentaré querida, ahora disfruten de la velada. Es agradable ver a Kevin tan bien acompañado.

  • Mamá!

  • ¿Qué he dicho? – dijo con expresión tan elegante como traviesa, Lily sólo sonrió ante esa actitud.

  • Muchas gracias, es muy agradable estar aquí también – dijo la pelirroja interrumpiendo a Kevin que iba a rebatirle. La Sra. Brown sonrió y se alejó entre la gente.

  • Lo siento, Lily, mi madre es algo inoportuna. – dijo avergonzado el castaño.

  • No te preocupes – y luego sonrió.

&&&&&&&

Un joven moreno de ojos castaños observaba a la gente a su alrededor, verdaderamente odiaba estos eventos sociales a los que se veía obligado a asistir, cualquier lugar sería mejor que aquel, y él tenía uno en mente que definitivamente superaba las expectativas, el cual involucraba a una pelirroja de ojos verdes envuelta en sábanas blancas que cubrían una desnudez que él se moría por recorrer.

Cada célula de su cuerpo la extrañaba, la deseaba, la necesitaba.

Había ido muchas veces a casa buscándola, muchas ella no estaba y eso le estaba carcomiendo las entrañas, porque sabía que había dejado de trabajar con Gloria como secretaria, pero nadie le había dicho nada más.

Otras veces la había visto, pero un sentimiento de injusticia le invadía, sabía que la estaba haciendo sufrir, pero ya había intentado safarse de esa misión al menos 10 veces, pero no podía.

Se quedaba contemplándola, largo rato mientras ella se paseaba con su pantalón cortísimo y una camisetita que usaba para estar cómoda en casa, lo cual sólo lograba volver loco al merodeador, quien antes de seguir viéndola así se iba a su “otra casa” y se encerraba en su cuarto para que Samantha no le preguntara nada.

Esa galería era preciosa, “a Lily le hubiese encantado” pensó el moreno, mientras bebía de su copa, estaba acompañado de Samantha, era la quinta vez que asistían a un evento así, parte de su cometido en la misión era conocer a los altos mandos involucrados en el tráfico de pociones ilícitas, para ello se estaban haciendo pasar por una pareja recién casada, y estaban muy avanzados, ya tenían casi en sus manos a los sospechosos. “Mientras más rápido mejor, así todo se acabará pronto y volverá a ser como antes” pensó.

Su compañera se comportaba como toda una dama elegante, vestía un traje dorado escotado y sugerente, tomada del brazo de su “esposo” y sonreía a todos los presentes.

El por su parte, iba vestido con un traje al estilo de James Bond, que le quedaba muy bien, y estaba haciendo suspirar a varias de las mujeres invitadas.

  • James, ahí están los Sres Colburn, acerquémonos – dijo la rubia en un susurro.

  • Sí, vamos – se dio vuelta para dejar su copa, cuando alzó la vista unas personas le dejaron ver algo que llamó su atención.

Ahí estaba, Lily, vestida con un traje burdeo pegado a las curvas de su figura, tenía dos aberturas a en cada pierna, que las dejaban ver casi por completo sus torneadas piernas, el traje no tenía espalda, sólo llegaba hasta su cintura, y por delante tenía la mitad de un corsé entrelazado dejando ver un escote sugerente y se amarraba a su cuello, el cabello de la pelirroja estaba largo y ondulado cubriendo parte de la desnudez de su espalda, tenía un maquillaje suave en el rostro, realzando sus tentadores labios.

James estuvo a punto de sacarse parte del labio inferior cuando lo mordió mientras analizaba el vestido de su esposa, hasta que reparó en un detalle, había una mano masculina apoyada en su espalda, cuando el merodeador alzó la vista pudo ver a Kevin sonriendo como si hubiese ganado la lotería. “¿Qué hace ese desgraciado tocándola?, si no la suelta ya lo mataré” bramó mentalmente, ese idiota tocaba la piel de su Lily, esos eran terrenos que sólo le pertenecían a él. “Y que hace ella aquí, porque esta con él, porque lleva puesto ese vestido, porque le esta sonriendo” sentía hervir su sangre, quería sacarla de ahí, encararla, preguntarle que hacía ahí con otro en un solo rugido, y demostrarles a todos los presentes que ella le pertenecía.

Lo más probable es que la pelirroja haya sentido la mirada del merodeador en ella, porque ladeó la cabeza para mirar hacía el lugar de donde provenía esa insistente mirada, ella sonreía pero cuando lo vio palideció de pronto y su sonrisa se congeló.

  • James, ¿Qué haces?, Vamos – dijo la rubia tomándole la mano, mientras la pelirroja veía ese gesto, se volteó violentamente, le dijo algo en el oído a Kevin y se alejó. James se liberó de la mano de Samantha.

  • Tengo algo que hacer

  • Pero vinimos a hablar con ellos – señalando a sus sospechosos – ¿que otra cosa importante tienes que hacer? – dijo molesta.

  • No te interesa, espérame – y se fue sin decir más.

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Lily llegó como pudo al tocador, apoyó sus manos en el mesón del lavamanos, mirando fijamente la loza de este.

No podía creer que él estaba ahí, “pero que estúpida, como no pensé que podía estar aquí, yo sabía que tenía que asistir a eventos como este, Crouch lo dijo, maldición!!. Y esa pedazo de troglodita subdesarrollada, arggg la odio” pensaba furiosa la pelirroja.

  • Que sorpresa, Evans, no pensé que estarías aquí – dijo con voz envenenada, furioso.

  • Merlín! Me asustaste, ¿Qué haces en el baño de mujeres? – esa voz la sacó violentamente de sus pensamientos, la miraba intensamente y ella le respondió de igual forma.

  • Quería hablar contigo, veo que viniste a refrescarte, ¿Hace mucho calor? – dijo irónico.

  • La verdad, es que sí – dijo desafiante, no le daría en el gusto.

  • Ya veo, seguro Kev es muy… acalorado.

  • No digas idioteces, Potter – dijo fulminándolo con la mirada.

  • ¿Qué haces aquí? ¿Porqué estas con él? Contesta la última pregunta primero – dijo con aparente calma, como un león que se tomaba el tiempo de acorralar a su presa.

  • Hemos venido por trabajo, y aunque no fuera así eso no te importa. – dijo pasando a su lado en un intento de irse. Con sus excelentes reflejos el merodeador la tomó de la muñeca evitando que se alejara.

  • Claro que me importa, eres MI esposa – haciendo especial hincapié en la palabra Mi.

  • No lo parece, Potter, no lo parece – dijo desdeñosa.

  • Eso no cambia la realidad – dijo acercándola a su cuerpo atrapando su cintura con sus manos.

  • Es mejor que vuelvas con Sammy, tú esposa, yo también debo volver Kevin me esta esperando – tratando de soltarse inútilmente de los fuertes brazos del moreno, el sonrió seductor.

  • Ellos pueden esperar – dijo alzándola de las caderas y sentándola en el mesón del tocador, posicionándose entre sus piernas, mientras una de sus manos aún permanecía en su cadera, la otra exploraba lo que insinuaba la abertura de la falda de Lily. – No conocía este vestido, de ¿Dónde los has sacado?

  • Lo he comprado ayer, pensé que te gustaría – susurró ahogando un gemido que quería escaparse de sus labios cuando él acariciaba sus piernas, deseaba tanto que esas manos recorriesen su piel, que olvidó por completo donde estaban y porque estaban ahí.

  • Y me encanta, pareces irreal – dijo susurrando en su oído antes de añadir rozando sus labios con los de la pelirroja – lo que no me gusta es que ese idiota este disfrutando del placer de verte y más encima sea capaz de tocarte, eso no me gusta, de haber estado en casa no habría dejado que salieses así vestida – cuando dijo tocarte la presionó contra él, para luego devorarla a besos, olvidando la necesidad de aire para respirar, sólo necesitaba esos labios para sentirse completo.

  • Pero no estabas en casa, has perdido el derecho de decirme que puedo o no puedo ponerme, de hecho nunca has tenido ese derecho – dijo entre besos, de pronto la realidad dejo de dar vueltas – James, tenemos que volver – dijo con la voz entrecortada.

  • No, no tenemos que volver, me da exactamente igual lo que suceda con ellos.

  • No – dijo apartándolo con pesar – tú has venido acompañado de tú esposa, y yo he venido con Kevin, no podemos hacer esto.

  • ¿Porque has venido con él? – dijo furioso.

  • No te importa, él me ha invitado y yo quise venir, o querías que me quedará esperando todos los días a que te aparezcas por la casa, ¿o es acaso cariño que ella no quiere soltarte, te enreda en sus sabanas? – preguntó con la rabia contenida que tenía desde que toda esta locura había comenzado.

  • No digas estupideces Lily, deberías confiar en mi

  • Sí, como tú, que acabas de insinuar que Kevin “Calienta” mi cama, te estas equivocando conmigo, Potter. Ya te lo dije una vez, y te lo repito, esto es una locura y nos estamos perdiendo en ella, ojala tuvieses las agallas para detenerla. – dijo antes de saltar del mesón en que estaba, y salió del baño dando un portazo.

James, se quedó viendo la figura de Lily salir, con su furia contenida y con sus deseos aún presentes.

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Y Fin! Por ahora.

Ya hemos terminado por hoy, eso es to.. eso es to... eso es todo amigos.

Mis fieles lectoras dada mi depresión, mi creatividad necesita ser incentivada. Ya saben como.

Besososos con sabor a Merodeador (Hay 4 sabores, uno con sabor a rata, así q no se los recomiendo, los otros tres, son más que exquisitos)

Aiosss

Jaqui.