Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Caminos Cruzados · de

Caminos Cruzados — capítulo 14

De: Lengua Afilada Para: La distinguida comunidad de Hogwarts.

Buenos días, madrugadores, Lengua Afilada reportándose:

¿Me extrañaron? Debo admitir que yo a ustedes si (sin lagrimas, please) Eché de menos leer sus cartas, escribir sobre ustedes, pero sobre todo, extrañé ver sus expresiones despues de leer uno de mis boletines, y aunque la mayoría de las veces siento algo de pena por ustedes, bueno… alguien tiene que hacer el trabajo sucio ;)   Al final de una larga y agotadora semana, me gusta saber que existe un par de cosas que me hacen sentir bien y relajada. No en un orden particular: estan las treinta cartas que me llegan por semana via lechuza, la vision perfecta del sol reflejandose en las cabezas de los sexys chicos de Gryffindor, las golosinas y chocolates de Honeydukes, los Sotilegios Weasley o simplemente un paseo por Hogsmeade. El dia de hoy estoy muy profunda, ¿no creen? ;) Pero vayamos con algunas noticias frescas…   Se ha visto en los últimos días a Lord Cazador y a M.I.A Long-Record discutiendo a gritos por todos lados. Mmm, detengamonos un momento a analizar este tema. Como todos sabemos, a esta chica no le gusta el compromiso y también eso pensábamos de Lord Cazador, pero ¡sorpresa! Resultó que este chico ahora si quiere compromiso y nada menos que con M.I.A. Lamentablemente para este cazador, su presa parece haberse escapado, y sé que debe ser difícil pero ¡Vamos! ¿Andar por los rincones del colegio dando lástima? Y pensar que alguna vez pensé en este chico como el más guapo y atractivo de Hogwarts. Recuerden chicos, existe una gran diferencia entre ser todo un príncipe… y ser el rey de los payasos.   Otro que está de nuevo en acción es Will.I.Am Good. A este distinguido caballero se le ha visto pasear con ciertaseñorita de inciales RC, supongo que no necesito explicarlo, Ustedes lo habrán visto con sus propios ojos.  Pasando a otro tema, supimos por ahí que Carolingia, la magnífica, parece haberse reconciliado con su galan, Ian Valmontaje, esperemos que no te caigas de la nube, cariño, caídas como esas hacen que no confiamos en los chicos ;)   Pero de lo que quería hablarles, es sobre el reciente decubrimiento que hice. Se trata de un chico. Y no chicas, no hablo sobre el Profesor Tudor. Sé que muchas de ustedes suspiran por él, pero me temo que está fuera de su alcance. Del chico que hablo es rubio y de preociosos ojos celestes: Scorer Hot-Boy.   Vaya, vaya, vaya. Desde que comenzó una amistad con la Rosa de Hogwarts, me dediqué a mirar más detenidamente a este chico y vaya sorprensa que me llevé ¡Es todo un galán! ¿Quién diría que la dinastía Malfoy produciría un desendiente tan hot como este chico? Fe de ello, son los comentarios de Jan_45,  quien lo vio sin camiseta durante una práctica de Quiddicth ¡Vaya que abdominales, chico! Jan_45 quedó con la boca abierta.   Ademas de ser guapo, Scorer tambien es super cute con su hermanita, es un buen amigo, es inteligente, se viste bien... en fin, un chico unico entre tantos idiotas.

Sus cartas:

Querida LA: Tienes toda la razón, Scorer es unico. Desde hace tiempo que me gusta ¡Pero nisiquiera me mira! Tan enamorada estoy de él que el otro día, recogí un pañuelo que usó en clases, él es increíble ¿Crees que tanta perfección es rara? ¿crees que pueda ser gay? J Lovefree.

Querida J: ¿Piensas que nuestro adorado Scor es… gay? Nop, nada que ver. Según mis fuentes, a este chico le gustan las chicas, aunque no se le conoce ninguna novia. Tal vez no ha encontrado a la chica indicada, pero dudo que se fije en una chica que recoge sus pañuelos sucios, si sabes a lo que me refiero.

Hey Lengua Afilada: Dado que tocas el tema de Carolingia, me gustaría poder desahogarme en esta carta. Veras, esta chica parece ser muy buena y adorable, pero es una mantícora disfrazada de oveja, creéme, cree que todos somos sus súbditos y cree que todos los chicos están enamorados de ella ¡La odio! Anónima.

Queridísima Anónima: Creo saber a qué te refieres. De veras, a veces el mundo merece saber la verdad. Por supuesto que todos nosotros sabemos que Carolingia no es ninguna santa, es más, lo que tu me dices no es NADA comparado con las cosas que sé de esta chica, pero esa información la dejaremos para otro momento. En cuanto a tu sufrimiento bajo el mando de esta abeja reina, no te preocupes, porque por muy maravillosa que sea una reina, al final, los tiranos siempre mueren a manos de quienes estaban bajo sus órdenes ;)

Ok damas y caballeros:

Me han llegado varias cartas de chicas pidiendo que hable de ellas en mis boletines ¡Qué osadas se han puesto! Sé que a veces un poco de fama es buena, pero piénsenlo dos veces antes de pedirme una cosa así, jugar con la fama es peligroso. Porque mientras yo amo completamente quien soy, debo ser la primera en admitir una cosa: ser famoso puede ser muy duro. A veces, ser popular es un trabajo de tiempo completo que requiere esfuerzo y dedicación y, a veces, una alta cuota de imaginación. Como todos saben-¡y aman!-mi apodo se debe a mi vocación para contar lo que sucede cuando las luces de este teatro se apagan y las puertas se cierran. Y lo considero un verdadero servicio social, de verdad. Después de todo, no solo reporto noticias sino que quito el maquillaje de sus vidas y eso es decir mucho, ¿no?

Y recuerden: las paredes y puertas de Hogwarts… tienen oídos. Hasta la proxima xoxo LA

Esa mañana las paredes de la escuela estaban nuevamente empeladas con pergaminos de color rosa.

-Algun día el mundo se librará de gente así-Dijo Rose mientras retiraba el pergamino de la pared y lo lanzaba en un cubo de basura.

-No te amargues, Rose.

-¿Cómo me pides eso?-Preguntó ella con el ceño fruncido-Esa idiota habló de ti.

-Pero a mi me da lo mismo, me tiene sin cuidado lo que esa idiota diga sobre mi, por mi puede inventar que me gusta cabalgar desnudo sobre hipogrifos, me da lo mismo.

-Jajajaja.

Rose y Scorpius estaban en el Hall de la entrada, sentados en la escalera de mármol después de Encantamientos. Aun quedaban restos del desayuno y algunos aun picoteaban alrededor de las mesas.

-Pero lo que me tiene intrigado es que una chica me vio sin camiseta-Dijo él rojo de verguanza-¡A quién se le ocurre comentar esa clase de cosas, por Dios!

-Por lo visto tienes mucho arraste con las chicas-Se burló Rose-¡Quien lo diría! Scorpius, el seductor…

-Ya Rose, no molestes con eso-Pidió el aunque también reía-Ya es bastante malo que Paul me haya molestado todo el camino hacia aquí. Aun puedo oir los versos de Scorpius, el de los pectorales de piedra.

-Jajajaja-Se rió Rose hasta que le salieron lágrimas de los ojos-¿Quién diría que tu primo tenía talento para inventar canciones?

-Hola chicos.

Albus había llegado hasta donde ellos, seguido por el usual grupito de chicas de quinto año de Ravenclaw.

-Dios, estas chicas son tan odiosas-Dijo Albus sentándose junto a su prima.

-¡Hey, ustedes!-Les gritó Rose enojada-¿Les gustaría ver a mi primo en bañador?

-¡Rose!-Dijo Albus mientras Scorpius se reía.

-¡SI!-Respondieron las chicas sonriendo tontamente.

-Bien, entonces, vayan a ponerse bañador, se meten al lago, hunden la cabeza… ¡Y cuentan hasta un millón!-Dijo Rose en voz alta y con enojo. Al instante las chicas se fueron muy ofendidas.

-Gracias-Dijo Albus.

-De nada-Dijo Rose sonriendo-Hace tiempo que quería decirles algo a esas… tontas.

-¿Vieron el boletín de Lengua Afilada?-Preguntó Albus.

-Ni lo menciones-Dijo Scorpius apretando los dientes.

-No entiendo cómo ninguno de los maestros puede atrapar a esa pequeña sabandija-Dijo Rose.

-Ese es un misterio que…-Comenzó Scorpius pero de pronto se cayó y comenzó a olfatear el aire-Hey, ¿qué… olor es ese?

Rose y Albus alzaron sus narices y olisquearon el aire.

-No lo sé-Dijo Albus-Pero perfume de rosas no es, eso es seguro ¡Es asqueroso!

Rose miró alrededor y vio que todo el mundo había detectado el misterioso y nauseabundo olor y se tapaban las narices.

-¿No será una bomba de olor?-Preguntó Scorpius con voz gangosa.

-No, reconozco al instante el olor a esas bombas-Dijo Rose-Cuando mi papá trabajaba en la tienda de bromas solía probar olores experimentales en el sótano de casa, pero dejó de hacerlo cuando mi madre amenazó con acusarlo al Ministerio.

-Cosa de familia-Le dijo Albus al Scorpius-La abuela Weasley solía hacer lo mismo cuando el abuelo Arthur traía a casa artefactos muggles.

-¡Hey chicos!

Alice venía en compañía de Emily Prewett. Las dos venían con la nariz tapada.

-Hola-Saludó Albus.

-Diablos, ¿qué es ese horrible hedor?-Preguntó Alice.

-Ni idea-Dijo Rose-Será mejor que vayamos a avisarle a algun maestro.

Rose se puso de pie y comenzó a mirar alrededor y vio que la profesora Wenbrock estaba cerca.

-Profesora Wenbrock…-Dijo Rose al llegar a su lado.

-Señorita Weasley, buenos días-La saludó amablemente.

-Buenos días... profesora, ¿de dónde viene este horrible olor?-Preguntó Rose.

-No lo sé, señorita Weasley, tal vez una bomba de olor-Respondió la maestra.

-No lo creo, conozco bien el olor de las bombas de olor y este hedor claramente no lo es-Dijo Rose.

-Está bien, informaré al…-Comenzó la profesora pero fue interrumpida por Filch.

-Profesora Wenbrock, los cuartos baños de primer piso están complementa inundados. Los retretes se reventaron y, bueno, el olor no es muy agradable.

-¡Ahí esta!-Dijo Wenbrock-Disculpen chicos.

-¡Dios! ¿Quién pudo haber hecho semejante cosa?-Se preguntó Emily.

Albus miro a Rose y luego soltó una tos que sonó como a "Hugo".

-Me encanta el olor a alcantarilla por la mañana, huele a victoria-Dijo Alice con ironia mientras se tapaba la nariz.

-¡Alumnos!-Dijo Wenbrock poniéndose la varita en el cuello para amplificar su voz-Por favor, debido a que… alguien hizo destrozos en los baños del primer piso, las clases se suspenden para quienes tenía clase en el primer piso-Al instante se escuchó la celebración por parte de los cuarto año-Si, muy bien, ahora por favor, la gente que no tuvo esa suerte, dirigirse a sus clases enseguida, gracias.

-¿Qué diantres sucede?-Preguntó Alexandra al llegar junto a sus amigos-Y por Dios, ¿de donde viene ese maldito olor?

-Te lo contaré en el camino-Dijo Alice-Vamos, tenemos Herbología.

Asi que ella, Alex, Albus, Emily y el resto de los Gryffindor partieron hacia fuera.

-Aire fresco-Dijo Emily respirando profundamente.

-Me pregunto quién hará sido el resposable de esto-Se preguntó Cyrus McAdams-Esta broma no tiene nada de divertido.

-Podría haber sido Peeves-Aventuro Ben Carpenter, quien se había unido a ellos junto con Leonard Sinclaire.

-Podría-Dijo Alice.

-Y yo me quedé sin los restos del desayuno-Se quejó Albus un momento después cuando iban llegando a los invernaderos.

-Ya habías comido, Al- Dijo Alexandra poniendo los ojos en blanco.

-Así que el sábado vamos al pueblo a celebrar tu cumpleaños-comentó Albus mientras se cercaban al invernadero n°6.

-¿Al pueblo?-Preguntó Alexandra-No, haremos todo en la sala multipropósito.

-Si, pero antes podríamos ir al pueblo y comer algo en La Espada en la Piedra-Dijo Al-¿qué me dices? Comemos algo y luego vamos a la exposición junto con Rose y los demás.

-¿Me estás invitando a salir?-Preguntó ella.

-Puede que si-Respondió el sonriendo.

-Bueno, entonces acepto-Dijo ella sonriendo también.

-¿Entonces es una cita?-Preguntó Albus mientras Emily y Leonard pasaban junto a ellos.

-Claro, ¿tiene algo de malo?

-No, nada, es que pensé que nunca me lo pedirías.

-Ya sabes como soy, despacito por las piedras-Dijo él riéndose.

Siguieron caminado hasta que se toparon con Rose y Lysander en la puerta del invernadero. Los dos miraban de forma concentrada a un grupo de chicas de Slytherin de la clase anterior. Estaban trabajando con algunas mandrágoras y belladonas.

-¿Qué hacen chicos?-Preguntó Albus-¿Por qué no entran?

-¿Alguna vez habías visto algo tan fascinante?-Preguntó Rose sin apartar los ojos de las Slytherin, que ahora gritaban y trataban de controlar las mandrágoras sin éxito.

-¿Fascinante?-Preguntó Alex, extrañada.

-Por supuesto, míralas, ni siquiera tratan de esconder lo idiotas que son-Dijo Lysander-Esta es una de las pocas entretenciones de los viernes. Esto es casi una experimento científico, como ratones de laboratorio.

Albus soltó una risotada.

-Hola Lysander-Dijo Alice cuando llegó al lado de sus amigos-¿Qué haces Rose?

-Rose se divierte viendo a las Slytherins-Dijo Albus con una amplia sonrisa.

-Nuestro pasatiempo de los viernes-Dijo Lysander apartando los ojos al fin de las Slytherins y mirando a sus amigos-Debo reconocer que siempre llego diez minutos antes solo para ver a estas idiotas trabajando con las tijeras de podar y sus guates. Más exitante, imposible, ¿no es así Rose?

-Tu lo haz dicho, Lysander-Dijo Rose sonriendo de oreja a oreja-Tu lo has dicho.

Alice y Alexandra soltaron una cacajada.

-Buenos días clase-Saludó la profesora.

-Buenos días profesora Cohn.

-Por favor, pónganse en parejas. Hoy vamos a trabajar con estas filodendros venenosos, así que pónganse sus guantes protectores-Indicó la maestra.

-¿Quieres trabajar conmigo?-Le preguntó Alexandra a Albus.

-Claro-Respondió él sonriendo.

Alexandra sonrió en respuesta y se comenzó a poner los guantes, mientras que Albus se acercó a Rose.

-Hey Rose-Le susurró a su prima.

-¿Qué?

-¿Estas pensado lo mismo que yo? Sobre quién pudo haber hecho estallar los inodoros del primer piso.

-Ni lo menciones-Respondió ella por la comisura de la boca-Estoy 99% segura de que la nariz de Hugo está metida en todo esto.

-Yo también pienso lo mismo, pero ¿para qué?, ¿con qué objetivo?

-Al, Hugo jamás ha necesitado un motivo para hacer gamberradas-Respondió Rose-Ya lo conoces su "filosofía": si no está roto, rómpelo.

-Seguro que si-Dijo Albus-Papá dice que la herencia Weasley es demasiado fuerte. Tío George y tío Fred eran los alborotadores en jefes cuando estudiaron aquí, así que es obvio que alguno de nosotros iba a salir igual.

-Si, por suerte Fred y James ya no estudian aquí, ¿recuerdas esa vez en la que hicieron explotar Bombas de Olor el día de Halloween cuando estábamos en primero?

-¡Cómo olvidarlo!-Dijo Albus sonriendo.

-La cuestión es que, por esto bien pueden suspenderlo o lo que es peor... mandarle una carta a mamá-Susurró Rose.

-¿Estas lista Rose?-Le preguntó Lysander.

-Si, claro-Dijo ella volviedo al trabajo.

Una hora después volvieron al castillo para laverse un poco e ir a Trasformaciones. Alice, Rose y Alex se fueron al baño del segundo piso, ya que aun no terminaban de limpiar los del primer piso y el olor aun persistía en el lugar.

-Mi Dios, espero que se apresuren a arreglar esos baños-Dijo Alice mientras se lavaba las manos en el lavabo.

-Espero que si… ¡Arrggg! ¡Dios, qué asco! ¿porqué siempre soy yo la que tengo que ver estas cosas?-Dijo Alexandra poniendo cara de asco, al mismo tiempo que cerraba la puerta de un cubiculo.

-¿Qué ocurre, Alex?-Preguntó Rose mientras se secaba las manos.

-Haz el favor y mira allí dentro-Indicó su amiga, apuntando con el dedo.

Rose se acercó al lugar, abrió la puerta y vio que el retrete estaba manchado con algo que parecía…

-Ah, Alex, es solo un poco de vómito-Dijo, cerrando la puerta sin inmutarse-Seguramente una chica se sintió mal del estómago y…

-Ya basta, no digas nada más-Dijo Alexandra, levantando un dedo para silenciarla-¿Acaso no te da asco?

-No-Respondió Rose calmadamente-Ya sabes que soy inmune a esas cosas.

-Bueno, pues yo no, vámanos de aquí antes de que me enferme de asco-Dijo Alexandra haciendo caso omiso a las risitas de Rose.

-Y… Alex, ¿cómo… van las cosas con Al?-Le preguntó Alice con una sonrisita burlona.

-¿Ah?

-Vamos, no te hagas la tonta-Le dijo Alice riéndose-Desde hace días que vinen dándose miraditas y recaditos y sonrisitas, ¿cuándo te invitará a salir?

-Ya lo hizo-Dijo ella sonriendo.

-¿QUÉ?-Preguntó Rose de forma incrédula-¿Te invitó a salir?

-¡Rose, baja la voz!-Le dijo Alexandra mirando alrededor-Ya sabes lo entrometida que es la gente en esta escuela. Y si, me invitó a salir. Mañana por la tarde, antes de ir a la exposición de Anne Prewett.

-Eso es genial-Dijo Alice-Ustedes dos se ven tan monos juntos.

-Dios, si se ponen de novios serás algo así como mi cuñada-Dijo Rose con los ojos redondos-Al y yo somos como hermanos así que si le rompes el corazón, tendrás que vertelas conmigo-Añadió en tono burlón.

-Ok, ok, ok, ya entendí el mensaje, gracias Rose-Dijo Alexandra mientras Alice se reía.

-Espero que la exposión sea tan buena como las anteriores-Dijo Rose-Recuerdo que la mayoria de los cuadros de la exposión pasada eran...

Pero Rose no alcanzó a decir nada más porque una manada de chicos de tercer año de Hufflepuff pasó corriendo por su lado, uno de ellos pasó muy rápido y chocó con Rose, haciendo que Rose se cayera hacia adelante y pusiera sus manos adelante para evitar pegarse en el rostro.

-¡Ah, estúpidos mocosos!-Exclamó Alice enojada mientras los chicos siguieron corriendo por el pasillo hasta perderse de vista-Rose, ¿estás bien?

-Ah, si... me doblé el dedo-Respondió ella mirándose el dedo anular de su mano izquierda-Idiotas.

-¿Vamos a la enfermeria?-Le preguntó Alexandra.

-No, no es para tanto-Rose soltó una risita-¿Se dan cuenta? Pasa un grupo de chicos corriendo y eso basta para hacerme perder el equilibrio-A continuación conjuró una férula y se la ató en el dedo-Vamos, tenemos clase y saben que Wenbrock no espera a nadie.

-Si, no puedo esperar para ver a mi adorada hermanita-Dijo Alice fastidiada. Ese día tenían clase con los de Hufflepuff.

Se pusieron a caminar y en el camino se les unieron Kate Finnegan y Emily Prewett. Mientras ellas caminaban, Albus y Ben Carpenter salieron del baño de los chicos.

-Dios, vaya que cuesta sacarse esa tierra-Dijo Ben secándose las manos.

-Si-Dijo Albus-Hey Ben, te vi ayer hablando con Kate…

-Si...-Dijo el chico con tono lúgubre-Pero no tengo ninguna posiblidad con ella, amigo. Ella y Leonard son novios desde cuarto año y…-Ben dejó la frase inconclusa.

Albus lo miro y chasqueó la lengua. El y Ben eran buenos amigos, igual que Leonard, pero Albus sabía que Ben estaba enamorado de Kate Finnegan, la novia de Leo, desde que estaban en segundo pero nunca se lo dijo y Leonard se adelantó. Mala suerte. Lo que Albus no sabía que, cuando llevaban solo unos meses de novios, Leonard le había puesto los cuernos a Kate y con nada más ni nada menos que con Mia Longbottom.

-Tal vez deberías mirar para otro lado-Le dijo Albus-Hay muchas chicas que…

-No Albus, Kate es unica-Le dijo él-Ella es tan…

-Ok, ya entendí, estás loco por ella-Dijo Albues riéndose-Pues entonces habla con ella, amigo, al menos trata de ser su amigo.

-Eso es imposibe-Dijo Ben con resignación-Ser su amigo es lo ultimo que quiero, pero me alegro de que sea feliz con Leonard, soy lo suficiente generoso para eso.

Se pusieron afuera del aula de Trasformaciones a esperar la llegada de Wenbrock.

rn rn-Hola Albus, hola Ben-Dijeo Diane Foster al pasar por su lado al mismo tiempo en que sonreía de forma seductora. -Bueno, al menos no me aburriré en el intertanto-Dijo Ben mirando a la chica y sonriendo.

-Seguro que no, cuate-Dijo Albus riéndose-Eres increíble-Bajó el tono de su voz hasta hacerlo un susurro-Me dices que estás muriendote de amor por Kate y un segundo después le miras el trasero a Diane Foster.

-Estoy enamorado, Al, no muerto-Le dijo el riéndose-No soy de cartón.

Albus se rió de buena gana. Mientras se sentaban en el suelo y recarbagan las espaldas en la pared, Al miró a las chicas sentadas a su alrededor.   Emily Prewett tenía el cabello castaño claro y unos bonitos ojos marrones, de estatura media y buen sentido del humor habían varios chicos tras de ella, incluyendo a Jake White, el compañero de Will Flemming de Ravenclaw.   Kate Finnegan era rubia pero de ojos verdes y bajita, pero bastante atractiva tambien, lo suficiente para hacer que Leonard y Ben estuviesen tras de ella.   Alice era muy bonita, de cabello castaño y ojos color chocolate ¡Tan parecida a Mia y tan distinta a la vez! Ella era una buena amiga de Albus, dispuesta a escucharlo cuando Rose no lo entendía.   ¡Rose! Jajajaja, por supuesto, Albus no podía mirarla con otros ojos que no fueran las de un hermano, y lo unico que veía cuando la miraba era a una amiga, confidente y una exelente chica. Esperaba que cuando tuviese novio, fuese algun tipo decente. Y ya había recibido comentarios sobre ella, en especial de Cyrus McAdams, su compañero de Gryffindor.   Y finalmente estaba Alexandra. Ahí la cosa cambiaba radicalmente. A sus diecisiete años, tenía todo el candor de una niña y toda la sensualidad de una mujer. Ella la unica chica que podía decir "debo hacer mis deberes" y sonar sexy. Le gustaba todo de ella: su largo cabello rubio que parecía tan suave, sus profundos ojos celeste cielo, su risa sincera, su mirada cuando hablaba con él…

-Hey, despistado.

La voz de Alexandra lo sacó de sus pensamientos.

-¿Si?-Preguntó Albus.

-Te estoy preguntado si tienes tus apuntes del martes pasado-Le dijo ella.

-¡Ah, ah si, aquí los tengo!-Murmuró el y comenzó a revisar su carpeta de apuntes-Ahí estan-Dijo despues de sacar un pergamino.

-Gracias-Le dijo ella sonriendo-¿que te pasa hoy, Al? Estas raro.

-Nada, estoy bien.

Alex se quedó mirandolo durante unos segundos antes de volverse hacia Rose y comentar los apuntes.

-Así que ustedes dos van a salir mañana-Le susurró Alice con una risita.

-Si-Afirmó Albus.

-Me alegro, ustedes dos se ven tan bien juntos.

-Espero no meter la pata igual que con Joyce.

-¡Vamos Albus, relájate!-Le dijo Alice riéndose por lo bajo-Estoy segura de que ella se muere por ti, basta ver como te mira. Alexandra es muy distinta a Joyce.

-Buenos días chicos.

Todos se pusieron de pie al ver a Wenbrock llegar.

-Bueno, entremos entonces-Indicó el maestro.

Las chicas de Huffelpuff, incluyendo a Mia, entraron… más bien desfilaron hacia el interior del salón. Sin embargo, Mia se veía algo pálida y con cara de enferma.

-Vaya, se me había olvidado que ahora Hogwarts es una pasarela-Murmuró Rose.

-Tranquila Rose-Le dijo Albus.

-No soporto la idea de tener de cerca de estas chicas, Albus-Le dijo ella-Son tan…

-¿Tan…?

-Tontas.

-Créeme Rose, yo rogué por días para que Mia se contagiara de Catarro Hádico y parece que Dios me escuchó-Murmuró Alex mientras entraban.

-Ah, pero eso no sería un castigo suficiente-Dijo Rose sonriendo malévolamente-Además, eso se pasa en dos días.

-¿Crees que Mia se haya contagiado de Catarro Hádico?-Preguntó Alexandra.

-El Catarro Hádico es tratable. Lo de ser una perra no, ni Madame Pomfrey puede curar eso-Contestó Rose y Alexandra y Albus soltaron una carcajada.

Cuando todos estuvieron en sus sillas, la profesora Wenbrock tomó lugar enfrente de ellos.

-Buenos días, clase.

-Buenos días profesora Wenbrock.

-Bueno, el día de hoy tendremos una clase un poco más interactiva que de costumbre-Dijo la profesora mientras se paseaba entre ellos-Verán que tenemos el proyector instalado, porque hoy veremos algunas placas, ¿está listo señor Filch?

-Si profesora-Respondió Filch, quien había instalado el proyector el la parte de atrás del salon.

-Gracias-Respondió Wenbrock mientras Filch cerraba la puerta y dejaba el lugar-Bueno alumnos, la tarea de hoy consistirá en ver imágenes de algunas trasformaciones y ustedes tienen que decirme, según los síntomas o indicios, de qué trasformaciones se trata. Señorita Kerr, ¿sería tan amable de poner la primera placa?

Georgina Kerr puso la primera placa y al instante la imagen de proyectó en el pizarrón, ahora de color blanco.   Al instante la clase soltó un jadeo contenido. La imagen proyectada era de lo má extraña: el cuerpo desnudo de un hombre se contorsionaba en todas direcciones al mismo tiempo que vomitaba sangre y le comenzaban a salirle extrañas marcas negras en los brazos y piernas.

-¿Qué… diablos es eso?-Preguntó Mia mirando la imagen.

-Es lo que quiero que me digan, señorita Longbottom.

-Eso es… bueno, es grotesco-Dijo Alexandra-Mucho más grotesco de lo que he visto hasta el momento.

-¿En qué fase de la trasformacion está, profesora?-Preguntó Alice levantando la mano.

-Buena pregunta señorita Longbottom-Dijo Wenbrock-Está en la segunda fase.

-Entonces, ¿podría estras trasformándose en un árbol?-Se aventuró Alice-Por las marcas negras.

-Me teno que no señorita Longbottom-Dijo Wenbrock sonriendo-Pero está algo cerca, vamos, los demás. No existen preguntas tontas sino tontos que no preguntan.

-¿Podría ser la trasfomacion de la serpiente emplumada de los mayas? Por la sangre que se ve en la imagen, podría ser indicio de los sacrificios humanos en su honor-Se aventuró Albus.

-No, no exactamente señor Potter, pero si, es la trasformacion desde humano a animal-Dijo Wenbrock con una sornisa-Vamos chicos, los de Hufflepuff, ¿qué dicen?

-Bueno, yo creo que puede ser la trasformacion de un druida-Dijo Mia.

-Los druidas no necesitaban trasformarse con una varita, Mia-Le dijo Alexandra con una mueca-Yo creo que se trata de las transformaciones de los aborígenes australianos... aunque sigue siendo grotesco.

-A mi me parece genial-Dijo Mia sin hacerle caso a Alex-Genial… y erótico-Todos soltaron una carcajada.

-Para ti todo es erótico-Le dijo Alex con una mueca de desagrado.

-Vamos señoritas, basta-Advirtió la profesora-Y no señorita Flemming, no se trata de los aborígenes australianos pero tiene algo que ver con eso. Vamos, alguien.

-¿Estas pensado en lo mismo que yo?-Le preguntó Albus a Rose.

-Claro que si-Sonrió ella-Esperaré el momento preciso, ¿quieres decirlo tu?

-Te dejaré los honores a ti.

-Claro, como si necesitara ser más notoria-Dijo ella poniendo los ojos en blanco.

-Señorita Weasley, seguramente usted y el señor Potter sabrán la respuesta-Dijo Wenbrock con una sonrisa.

-Solo teorías, profesora-Dijo Rose.

-Bueno, creo que nos gustaría escucharlas-Alentó la profesora-Vamos, no sea tímida. Creo que se ha quedado callada en muchas ocaciones sabiendo la respuesta.

-Bueno, creo que es la trasformaciones de Hombre Tigre de la cultura Nok africana-Dijo Rose de forma segura-Los chamanes de la tribu tenían el poder de trasformase a voluntad en animales, un tigre en este caso, y sin uso de varitas porque cuando eso sucede, se puede producir aparición de fiebres mortales, dolores musculares insoportables o vómitos de sangre, como en este caso.

La clase entera quedó en silencio.

-Mejor no podría haberlo dicho, señorita Weasley-Dijo Wenbrock sonriendo abiertamente-Veinte puntos para Gryffindor.

-Bien hecho, Rose-Le dijo Alexandra sonriendo.

-La siguiente placa, por favor-Pidió la profesora-Bueno, ¿alguien me puede decir qué trasformación es esta?

Al instante apareció la imagen de un hombre al que comenzaban a salirle alas en los brazos. Todo el cuerpo del hombre estaba decorado con extraños símbolos.

-Eso es fácil-Dijo Diane Foster-Es la simple trasformación de hombre a ave.

-Eso es correcto, señorita Foster-Adimitó la profesora-Pero no se trata de un ave ordinaria, ¿alguien sabe de qué parte del mundo proviene esta tarsformación?

-De la Isla de Pascua-Respondió Albus de inmediato alzando su mano-Es la trasformacion del hombre pájaro.

-Correcto señor Potter-Admitió la profesora con una sornisa-Otros veinte puntos para Gryffindor.

La profesora Wenbrock continuó mostrando placas y Alice y Alexandra anotaron otros cuarenta puntos para Gryffindor mientras que Richard Cooper y Alison Steward anotaron para Hufflepuff.

-Ok chicos, quiero que para el lunes me entreguen una descripción de las trasformaciones que vimos de forma detallada-Dijo Wenbrock cuando sonó la campana.

-Wow, ochenta puntos para Gryffindor en solo una clase-Dijo Kate asombrada-Ustedes son geniales, chicos, se los digo en serio. Creo que deberían darles un trofeo.

-No gracias-Dijo Rose riéndose-Mi casa está llena de trofeos inútiles.

-¿Inútiles?-Preguntó Alice extrañada-Rose, ganaste todos esos trofeos en torneos de duelos mágicos de Hogwarts, no los subestimes.

-Si, claro, al menos sirven como pisapapeles-Exclamó Rose poniendo los ojos en blanco.

-Hey chicos-Lysander y Gita habían llegado hasta donde ellos-¿qué tal les fue con Wenbrock?

-Genial-Dijo Emily sonriendo-Entre Albus, Rose, Alex y Alice ganaron ochenta puntos.

-Wow, eso es cool-Dijo Gita sonriendo.

-¿Y ustedes?-Preguntó Alexandra.

-Si, bueno, ya sabes, las clases de Binns pueden ser adrenalínicas-Dijo Lysander poniendo los ojos en blanco-Hoy revisamos la historia de Pete, El Mesiánico.

-Jajaja, adoro la historia del viejo Pete-Opinó Rose-Te demuestra que tonto que puede ser alguien que se cree enviado por Dios para tratar de civilizar a los centauros.

-Pobre-Dijo Alice-Siempre me ha dado algo de lástima.

-¿Por qué?-Preguntó Rose-¿Por qué el pobre tipo creía que Dios hablaba con él, tratando de convencerlo de domesticar a los centauros?

-Si, digo, murió a manos de los mismos centauros.

-Vamos Alice, ¿le creerías a alguien que dice que Dios le habla?-Le preguntó Albus.

-No realmente.

-Sip, como siempre lo he dicho: si hablas con Dios eres religioso; si Dios habla contigo, eres sicótico y terminarás muerto a manos de una manada de centauros locos-Dijo Lysander.

Los demás soltaron una carcajada.

-Me pregunto qué habrá de almuerzo-Dijo Alice.

-Espero que algo con carne-Dijo Albus.

-Ugh, espero que no-Dijo Alice con un gesto de asco.

-En serio Alice, nunca he entendido porqué eres vegetariana-Exclamó Albus.

-Yo tampoco lo sé con exactitud-Respondió ella.

de que Alice nació, nunca probó un trozo de carne. Desde niña, cuando su madre la obligaba a comer, debía hacer enormes esfuerzos para tragar la carne y que no le dieran arcadas. Era algo que no podía explicar, y aunque mucha gente pensaba que lo hacía en solidaridad con los animales, la verdad era que a Alice no le gustaba la carne y punto.

-Buenos chicos, nos vemos al rato-Dijo Gita.

-Claro, adiós.

-Bye.

Los Gryffindor partieron en tropel hacia la mesa para comer.

-Hey Al-Lo saludó Hugo mientras se sentaban.

-Hola-Saludó él y al instante se puso manos a la obra al ver el Roast beef-Esto se ve delicioso.

-Hey Hugo, ¿podría hablar un minuto contigo?-Le preguntó Rose.

-Si, claro, ¿qué pasa?

-Hugo, quiero que me digas la verdad-Preguntó Rose en voz baja-¿Tu fuiste quien hizo estallar los inodoros esta mañana?

-No-Respondió él pero al ver la expresión de su hermana, frunció el ceño-No fui yo, Rose.

-¿Estás seguro?-Preguntó ella con un gesto de suspicacia en el rostro.

-Si, seguro-Dijo él-Pero…

-¿Pero?

-Pero si sé quién fue.

-¿Y quién…?

-Olvídalo, no te lo diré.

-Hugo, esto puede causar muchos líos-Le dijo ella-Hacer semejante ganberrada es grave. Una cosa es hacer desorden en clase y otra muy distinta es hacer estallar media docena de inodoros.

-Rose, relájate, ¿ok?-Le dijo Hugo-La persona que lo hizo no volverá a hacerlo, fue… solamente un momento de diversión.

-¿Estás seguro?

-Completamente.

-¡Oh no, demonios!

-¿Qué pasa Roxanne?-Le preguntó Hugo.

-¡Diablos, esta maldita arpía no se cansa nunca de esparcir mierda!-Exclamó Roxanne de forma furiosa mientras leía El Profeta.

-¿Qué pasó?-Preguntó Rose tomando el periódico-¿Quién escribio…?-Y vio que se trataba de un artículo escrito por Rita Skeeter. Acto seguido tomó el diario y lo arrojó con un gesto de desprecio-¡Ah, Rita Skeeter, por supuesto! Esa mujer debería enviarnos un saco de Galeones por todos los periódicos que ha vendido gracias a nuestra familia, ¿a quien enlodó esta vez?

-Velo por ti misma-Le dijo su prima pasándole el periódico otra vez.

Rose lo tomó y leyo en voz alta:

HARRY POTTER, ¿HÉROE O VILLANO?

Así es estimados lectores, este es el titulo del próximo libro de Rita Skeeter y que abarcará nada más ni nada menos que la controversial vida de Harry Potter, el hombre que nos liberó de Lord Voldemort cuando solo tenía 17 años.

"Por supuesto supe que debía escribir un libro sobre Potter desde el mismo momento en

que derrotó al Señor Tenebroso" dice Rita Skeeter desde su oficina en la imprenta de El Profeta. P Pero, ¿porqué esperar más de veinte años para publicarlo? Se preguntarán nuestros lectores.

"Bueno Tim, desde luego que todo este tiempo no pasó en vano. Potter de graduó de auror, se convirtió en el Jefe del Departamento, se casó con Ginebra Weasley, la popular jugadora de Las Arpias de Hollyhead y tuvo tres hijos, el mayor a punto de entrar a trabajar al Ministerio.

Creo que durante todo este tiempo la gente se hecho la misma pregunta: ¿cómo un chico de 17 años pudo terminar con el mago más poderoso de los últimos tiempos? Durante todos estos años estuve investigando sobre Potter, hablé con sus antiguos compañeros de colegio y gente que lo conoció cuando era estudiante, y te sorprendería escuchar las cosas que supe por ahí" Insistí en preguntarle sobre esos misteriosos descubrimientos, pero Rita fue categórica "tendrán que esperar la publicación del libro, me temo pero como adelanto les puedo de decir que quien cree que Harry Potter es un santo, se llevará un gran sorpresa" Rita no nos quiso decir nada más acerca de eso, así que le pregunté sobre los diferentes temas que abarcará en su libro "Bueno, les puedo decir que partiremos con la desconocida infancia de Potter, de sus parientes muggles y de las cosas que ya pasaban por aquel entonces. Luego su llegada a Hogwarts, rodeada de misterio, como todos sabemos; de sus múltiples aventuras apenas pisó la legendaria escuela de magia y hechicería"

Llegamos aquí a un punto interesante, porque Rita nos aseguró que no solo hablará sobre Potter en su libro, sino que también lo hará sobre sus inseparables amigos, nos referimos a Ronald Weasley y Hermione Granger, casados entre ellos en la actualidad y con dos hijos estudiando en Hogwarts.

"Has tocado un tema importantísimo, Tim" nos segura Rita mientras bebe su té de jazmín, "las más cercanas amistades de Potter durante el colegio y fuera de él. Ronald Weasley no es solamente su mejor amigo sino que es hermano de su mujer, Ginebra Weasley. Potter y Weasley fueron amigos desde el primer año y se volvieron inseparables según todo el mundo, excepto en un ocación durante su cuarto grado, durante el Torneo de los Tres Magos. Todo el mundo al que entrevisté coincide que durante un breve período, estos dos buenos amigos dejaron de hablarse.

Pero lo que más me interesaba, era la relación entre Potter y su mejor amiga, Hermione Granger, actual mujer de Ronald Weasley y Jefa del Departamento de Aplicaión de la Ley Magica y miembro del Wizengamont. Entrevisté a alguna gente para averiguar sobre este tema y ni te imaginas las cosas que me encontré tapadas por capas de silencio y discreción", nos segura Rita con una sonrisa radiante.

  Pero un tema aun más intrigante es sobre cómo Potter pudo vencer a Lord Voldemort con solo 17 años y ninguna habilidad mágica especial.

"Oh querido, todo el mundo se pregunta lo mismo" nos dice Rita "Desde luego que nos preguntamos cómo un chico de 17 años pudo derrotar al Señor Tenebroso. Bueno, estuve más de cinco años averiguando sobre el asunto y créeme cuando te digo que se llevarán una gran sorpresa cuando la parte dedicada a ese aspecto. Todo el mundo ha especulado sobre cuáles fueron los métodos utilizados por Potter para acabar con el señor Tenebroso y te digo que averigüé bastante sobre eso", le pregunto a Rita si cree que Potter puso haber utilizado magia negra aun más poderosa que la de Voldemort "Sin duda alguna", dice Rita "Nadie espereraría que se pudiera vencer el señor Tenebroso con una varita de goma y un pañuelo, y menos un chico de 17 años" Finalmente le pregunto a Rita cómo cree que Harry Potter y sus cercanos reciban la noticia de este libro "Bueno Tim, creo que Potter se alegrará de saber que lo dejé bastante bien parado en mi libro, porque si hubiese escrito todo lo que averigüé durante estos años, no creo que la gente volvería a mirarlo de la misma forma"

Rita nos dice que debe ir a supervisar el diseño de la portada del libro y debe dejarnos, así que nos retiramos de su oficina con la sensación de estar ante otro gran best seller de estar consagrada periodista y escritora.

Rose terminó de leer con un gesto de furia salvaje.

-¡¿Pero quién se cree que es esta vieja sabandija para decir semejantes estupieces?!-Exclamó mientras Albus le arrebataba el periódico para leerlo.

-¡Esto es un insulto, un escándalo!-Exclamó Lily de la misma forma indignada de Rose-¿Cómo puede alguien decir tantas tonterías en tan poco tiempo?

-Iré a ver a McGonagall ahora mismo-Dijo Albus poniéndose de pie-Rose, Lily, Hugo, vengan conmigo.

Al instante los otros tres se pusieron de pie y se dirigieron a la mesa de los profesores.

-Hey, Hagrid, ¿sabes donde está la profesora McGonagall?-Preguntó Albus.

-Está en su despacho, Al-Respondió Hagrid-Creo que debe estar preparando la reunión de profesores para mañana en la tarde.

-Gracias-Respondieron los chicos y se dieron media vuelta sin esperar más.

-Esto será un escándalo-Dijo Rose mientras subían las escaleras-Te puedo segurar que los periodistas ya estarán afuera de nuestras casas tratando de hablar con nuestros padres.

-¿Crees que nuestros padres tendrá problemas?-Preguntó Hugo.

-Por supuesto que no-Respondió Rose de forma enérgica-Todo el mundo en este país saben cuánto le deben a nuestros padres.

Llegaron de forma rápida hasta el despacho de la directora, pero justamente ahí estaba McGonagall.

-Los estaba esperando chicos-Dijo ella con una mueca-Vengan, charlaremos arriba.

Los chicos siguieron a la profesora hasta la gárgola que pedía la contraseña para entrar. Cuando ésta se abrió, subieron la escala y entraron, por fin, al despacho que había sido el lugar donde todos los directores de Hogwarts habían estado.   Cuando entraron en el lugar, algunos los miraron con curiosidad mientras que otros se acomodaron en sus sillas y siguieron con su siesta.   McGonagall se sentó tras su escritorio, se sacó sus lentes y miro a los chicos con el ceño fruncido.

-Las cosas están bastante agitadas, chicos-Dijo finalmente con voz seria-Es probable que el libro de Rita Skeeter salga a la venta esta misma tarde.

-¿Qué?-Preguntó Rose, sin poder creerlo-¿Esta misma tarde?, ¿cómo es posible?

-Me ha llegado una lechuza de Flourish & Blotts, de un contacto que tengo allí-Les dijo mirándo una carta que tenía sobre la mesa-Y me ha confirmado la noticia: esta misma tarde, les llegarán los primeros 300 ejemplares.

-¡Pero eso no puede ser posible!-Exclamó Albus-No puede ser así de luego.

-Así es señor Potter-Dijo la profesora con rictus amargo-Y ya no hay nada que hacer-Agregó, poniéndose de pie-Les aconcejo que se mantengan tranquilos y no caigan de provocaciones.

-¿Provocaciones?-Preguntó Lily, sin entender-¿quién quería provocarnos?

-Gente maliciosa, señorita Potter, gente desinformada para ser más precisos-MgGonagall lo miro con el ceño fruncido-Ahora que se ha publicado este libro, me temo con tardaréis en ser acechados por alguno de sus compañeros o uno que otro periodista en busca de una historia.

-Profesora-Rose miraba a la directora con la boca apretada-¿es posible que mi madre o mi tío Harry vengan a Hogwarts o nosotros tener la posibilidad de ir a casa?

-Me temo que no, señorita Weasley-sentenció la directora-Me ha llegado una lechuza de su madre-agregó, levantando un pergamino estrujado-Y me pidió explícitamente que les dijera que ni ella ni Harry podrán venir a Hogwarts por el momento, ya que están redactando un comunicado para entregarle a la prensa. Sin embargo me dijo que les dijera que estén tranquilos y que confíen en ellos. Ahora, si me permiten, tengo que contestar alguna correspondencia a El Profeta sobre este mismo asunto. Buenos días.

-Buenos días profesora-Dijeron los cuatro poniéndose de pie y saliendo del despacho.

-Maldita sea, Rita Skeeter es una asquerosa sabandija-Explotó Rose cuando la gárgala se cerró tras ellos-¿Quién demonios se cree que es? Ella no estaba allí cuando tío Harry venció a Voldemort ni cuando papá y mamá tuvieron que vivir comó prófugos durante casi un año. Apuesto lo que sea que estaba plácidamente sentada sobre su trasero mientras el resto le ponía cara a los Mortífagos y Voldemort.

-Calmate Rose-Le aconcejó Albus-Esta situación pasará y la gente se olvidará de lo que escribió.

Pero Albus se equivocó ya que a media tarde la noticia del próximo libro sobre Harry Potter, estaba en boca de todo el colegio; y por supuesto, Paul Greengrass y su pandilla de idiotas se burlaron de Albus y de los demás, haciendo que Rose no aguantara y le lazara un hechizo de acné a Paul y recibiendo dos días de detención por parte de Tudor.

A la mañana siguiente Alexandra se despertó temprano. Aquel día sería muy agitado ya que celebraría su cumpleaños y el de Will, saldría con Albus e iría a la exposión de Anne Prewett en Hogsmeade. Así que apenas abrió los ojos se levantó, se dio una ducha y se vistió.

-Vamos chicas despierten-Les dijo mientras corría las cortinas.

-Ah vamos Alex, déjanos dormir un rato más-Dijo Alice mientras enterraba la cara en la almohada.

-Nada de eso, me tienen que ayudar a ver los detalles de la fiesta ¡Vamos Rose, levántate!

-Ah, no molestes Alex-Le dijo ella con tapándose con las mantas-Ya he tenido suficiente de tus fiestas para toda una vida.

-No seas aguafiestas, Rose-Dijo Alex corriendo las cobijas-Levántate y ayudame a ver lo de el cotillon que aun no lo resuelvo.

-Eres un rayo de sol en un dia gris, Alex-Le dijo Rose con ironía-Está bien, me levantaré si eso te hace feliz.

-Si, muy feliz.

A Rose no le quedó más remedio que levantarse… junto con todas las demás.

-¿Y a qué hora es la expoisión de Anne Prewett?-Preguntó Alice cuando salieron del dormitorio.

-A las seis-Respondió Rose con una sonrisa-Hace tiempo que quería a un exposión de arte, desde que fui en verano no he podido de dejar de invetigar sobre el tema.

-Aquí vamos-Murmuró Alexandra riéndo por lo bajo.

-Puedes reírte Alex-Le dijo Rose-Pero yo encuentro el tema facinante y Albus también.

-¿Y ese comentario a qué viene?-Preguntó su amiga con una sonrisa pícara.

-A que si quieres tener un tema con conversación con mi primo, te aconsejo que hables sobre arte. Albus es admirador del surrealismo, al igual que yo.

-¿De verdad?-Preguntó Alex de forma incrédula.

-Así es.

Las chicas llegaron hasta el Gran Comedor, en donde algunas personas ya estaban tomando desayuno.

-¿Y qué más dijo McGonagall sobre el libro?-Preguntó Alice cuando se sentaron en la mesa de Gryffindor.

-Que no dijésemos nada sobre el asunto-Respondió Rose mientras tomaba café con leche-Pero si alguien viene a decir cosas sobre mi papá o sobre el tío Harry, tendrá que verselas conmigo.

-Entonces tendría que ser alguien muy tonto-Sentenció Alexandra mirando a su alrededor-Nadie en su sano juicio se enfrentaría a la tres veces campeona del Torneo Anual de Duelos.

-¡Hey Weasley! ¿cómo está tu tío Harry? Dale mis saludos, jajajaja.

Las tres se dieron vuelta de inmediato y vieron que Paul y Caroline Greengrass se marchaban del lugar, no sin antes burlarse de Rose.

-Idiotas-Murmuró Alice sacudiendo la cabeza.

-Al parecer a ese imbécil no le bastó con el hechizo de acné que le lanzaste, Rose-Opinó Alexandra mirando a su amiga.

-Paul me las pagará-Murmuró Rose de forma malévola-Primero molesta a Hugo, después a Scorpius y ahora la tomó conmigo.

-¿Qué le harás?-Preguntó Alice con curiosidad.

-Nada que no se merezca.

-Será mejor que nada taaaan malo-Le aconcejó Alexandra-Mira que por culpa de ese hechizo de acné te ganaste dos días de detención.

-Y estaría un mes entero si eso se requiere para que esa sabandija tenga lo que se merece-Dijo Rose terminado su tostada.

Mientras las chicas tomanban desayuno, Paul Greengrass volvía a la sala común de Slytherin. La noche… wow, había sido una de las más alocadas de su corta existencia. Se había citado con Rain Conrad y habían ido a la Sala Multipropósito a… bueno, los detalles no importaban, pero las imágenes de la chica sobre él aun las tenía frescas en la memoria. No sabía lo "buena" que Rain era, aun así, nadie se comparaba con Mia Longbottom, ¡Dios! Nadie podía con esa chica. Además, estaba la pequeña apuesta que habían hecho: él tenía que conquistar a Terencia Waldorf y, si lo lograba, Mia lo invitaría a una "fiesta" en donde él estaría solo… rodeado de seis chicas. El sueño de todo chico.   Mientras caminaba por los pasillos para llegar a su destino, se dio cuenta de que Terencia Waldorf venía en sentido contrario y, sin pensarlo, se aproximó hacia ella.

-Hola Terencia-La saludó usando ese tono de voz que parecía gritar "soy todo un papito".

-Ehh, hola Paul-Respondió ella  mirandolo de forma extraña. Paul Greengrass jamás la había saludado antes.

-¿Cómo has estado? Supe lo de tus padres, lo siento mucho.

-Ah, si bueno, ya no hay nada que hacer-Murmuró la chica con tono de apenada.

-Si, a veces los padres pueden ser un fastidio-Dijo Paul sonriendo-Bueno, si necesitas a alguien con hablar puedes contar conmigo.

Terencia miró al chico y enrojeció violentamente. Nunca un chico le había dicho algo a sí, nisiquiera David Patterson, de quien sus amigas no dejaban de decirle que se moría por ella desde hace meses. Miro a Paul algo turbada.

-Eh…, este, gracias… yo…

-¡Terencia!

La chica se dio media vuelta y vio que su hermano venía camiando hacia ella con el rostro furibundo.

-¡Charles!

-Terencia, ¿qué haces charlando con…-Charles miró a Paul de pies a cabeza con desprecio-…este sujeto? Te he dicho que no te acerques a él.

-Calma Waldorf, calma-Le dijo Paul con una sonrisa de petulancia-O sino pensaré que no tienes modales.

-Vete al diablo, Greengrass-Espetó Charles-Deja mi hermana en paz.

-Yo hablo con quien quiero, Waldorf-Paul seguía usando ese tonito de voz exasperante-Terencia y yo solo… estabamos charlando, eso es todo.

-Bueno, pues vete a charlar con alguna de tus otras amiguitas, Mia Longbottom o Rain Conrad, ¿tal vez?

-No sé de lo que me hablas, Waldorf.

-Mira Greengrass, guárdate tus galanteos para tus amigas y deja a mi herman en paz, vamos Terencia-Espetó el chico tomando a Terencia del codo.

-¡Déjame en paz, Charles! Paul no me estaba haciendo nada malo-Le dijo ella mientras caminaban por el pasillo en dirección al Gran Comedor.

-¡Si, claro! Mira Terencia, conozco a Paul muy bien y no es una buena persona.

-¿Y cómo sabes eso?

-Por lo conozco desde que tenía once y sé que si a Scorpius, siendo su propio primo, le ha hecho cosas horribles, no me cuesta imaginarme qué es lo que podría hacerle al resto.

-Eres un desconfiado.

-No te quiero cerca de él, ¿me oyes?

-¡Detente Charles!-Le gritó la chica al borde del llanto-Paul se acercó a mi me me dijo que sentía lo que me estaba pasando, con el divercio de papá y mamá y todo eso, y me dijo que si quería hablar con alguien, él estaba dispuesto a escucharme, ¡todo lo contario a tí! Tu nunca me preguntas cómo estoy, cómo… diablos me siento con todo esto…-Ahora la chica sollozaba silenciosamente-¡Me siento fatal por el divorcio, Charles!

El chico miro a su hermana durante unos segundos, pero dijo nada. Aquello era cierto. Desde que sus padres se habían divorciado, Charles evitaba hablar del tema siempre que podía y ahora que Terencia lo mencionaba se daba cuenta de que debería hablar charlado con ella sobre el asunto.

-Sé que estas dolida Ter-Murmuró Charles con un suspiro-Yo también si vamos al caso, lo que pasa es que… todo es muy recienta y creo que aun lo estoy asimilando.

-Oh Charles-Terencia le echó los brazos al cuello y rompió a llorar otra vez-Lo siento…

-Ya, no te preocupes-Le dijo el limpiándole las lágrimas-Ven, vamos a desayunar.

-¿Y Scorpius?-Preguntó ella cuando llegaron a la mesa.

-No lo sé-Respondió Charles sentándose-Debe estar entrenando Quiddicth, supongo. Ayer me dijo debía ensayar un giro que aun no le sale bien.

-Tal vez se está preparando para el cumpleaños de Alexandra Flemming…-Se aventuró Terencia.

-No creo que esté invitado por amigo que sea de Rose Weasley, ademas, los chicos no tenemos que… prepararnos para una fiesta, no usamos maquillaje, ¿lo recuerdas?

-Lo que sea, Charles, pero parece que todo el mundo fue invitado-Dijo Terencia mirando a su alrededor: casi todos tenían un pergamino de color perlado en las manos-Bueno, "casi" todo el mundo-Agregó mirando a Caroline Greengrass y su séquito de idiotas.

Mientras Alexandra arrastraba a Rose para arreglar los útimos detalles de su fiesta, Magnus Longbttom estaba en la biblioteca terminando los deberes de Defensa contra las artes oscuras. Tudor les había dado un montón de deberes y su Magnus quería entrar a trabajar al Ministerio de Magis, debía tener exelentes calificaciones. Desde que su padre, Neville Longbottom le había relatado los sucesos de la segunda guerra, Magnus había quedado obsecionado con la idea de algun día, convertirse en auror.   Estaba sentado en una de las mesas del lugar, cerca de la sección de defensa contra las artes oscuras, averiguando sobre todo lo que tenía que ver con la caída de Lord Voldemort y el papel de Harry Potter y el de su propio padre en ella, ¿cómo olvidar los relatos que describían a Neville Longbottom enfrentándose a Voldemort y luego cortando la cabeza de la serpiente aquel inolvidable 2 de mayo de 1997? Tudor había dedicado dos clases al tema del asenso y la caída de Voldemort y les había encargado hacer dos trabajos de investigación acerca de eso, así que Magnus no perdió tiempo fue directamente a la biblioteca para comenzar su investigación, para más tarde partir a la exposición de Anne Prewett para terminar llendo con todos los demás al cumpleaños de Alex y Will.

-Buenas tardes señor Flemming-Lo saludó la bibliotecaria, la señora Ross-Veo que el profesor Tudor les ha dado mucho trabajo, como de costumbre.

-Así es señora Ross-Contestó Magnus.

-No veo a la señorita Weasley con usted-Obseró la mujer. Se refería claramente a Rose.

-Ah, no, Rose, ha... tendio otras cosas que hacer-Contestó Magnus sonriendo patra si al imaginarse a Rose ayudando a Alexandra con los últimos detalles de la fiesta.

-¡Es una lástima!-Exclamó la bibliotecaria-Permítame decir que si la mitad de los alumnos de esta escuela, mostraran la mitad de estusiasmo que la señorita Weasley demuestra por los libros, le aseguro que tendríamos le privilegio de ser el alma mater de muchos Premios Nibel-Los premios Nibel eran premios que se otorgaban cada dos años en la ciudad de Praga a las brujas y magos más destacados en todos los hámbitos posible: literatura, investigación histórica, investigación médica, defensa contra las artes oscuras, etc. Aquellos premios era lo más alto en reconocimiento mundial.

-Bueno, es una lástima que las cosas sean así-Expresó la señora Ross-¿Y sobre qué tema les mandó a investigar el profesor Tudor, si no es mucho la incumbrencia?

-Sobre el auge y caía de Lord Voldemort-Respondió Magnus.

-¡Pero qué coincidencia!-Dijo la bibliotecaria-Justamente me llegó El Profeta de la tarde y allí sale un extracto del libro que Rita Skeeter escribió.

Es más. Esta misma tarde salió a la venta la primera edición. -¡Señora Ross! ¡no me diga que cree en las cosas que Rita Skeeter publica!-Exclamó Magnus con incredulidad-Todo el mundo sabe que esa mujer es una embustera...

-Lo sé señor Longbottom, hasta hace poco tiempo yo opinaba lo mismo que usted-Reconoció la mujer-¡Cuando me enteré que publicaría un libro sobre Harry Potter! Pero hace veinte minutos atrás me llegó El Profeta y leí un extrato del libro... es como para dudar.

-¿Dudar?-Preguntó Magnus.

-Si, no creo que nadie haya podido inventar lo que sale allí-Dijo la bibliotecaria bajando el tono de voz al ver que un grupo de chicos de Ravenclaw pasaba por su lado-Es algo relacionado sobre la madre de la señorita Weasley.

-Sobre.... ¿Rita Skeeter publicó algo sobre la madre de Rose?-Preguntó Magnus sin poder creerlo-¿Tiene que periódico aqui?

-Claro, acabo de terminar de leerlo-Le dijo ella. Se fue hasta su escritorio, tomó El Profeta de la tarde y volvió hacia donde Magnus estaba sentado-Aqui lo tiene, página 10.

Magnus tomó el periódico con un nudo en la garganta y comenzó a buscar la página 10. Después de unos segundo dio con ella y comenzó a leer.

EXCLUSIVO ADELANTO DE LA BIOGRAFIA NO AUTORIZADA DE HARRY POTTER, ESCRITA POR RITA SKEETER.

Como adelante exclusivo de su nuevo libro, Harry Potter ¿héroe o villano? Rita Skeeter nos adelanta Un extracto del libro que saldrá publicado en horas de esta tarde. La periodista relata:

(..) Los hechos que leerán a continuación, los relata una persona que fue testigo directo de lo que ocurrió. Este pasaje es desconocido por toda la comunidad mágica. El hecho en cuestión ocurrió durante el año 1997, en la mansión Malfoy la cual durante ese año fue ocupada por Lord Voldemort y sus llamados Mortífagos como cuartel general.

La persona que relata los hechos estuvo, efectivamente, ese día en la mansión. Estos sucesos tienen como protagonistas a Harry Potter y a Ronald y Hermione Weasley, los cuales luego de meses de clandestinidad fueron finalmente capturados por una banda de merodeadores que sacaban galeones entregando a nacidos de muggle que había rehuido la acción del entonces llamado comisión de registro de nacidos muggles.

  Fue entonces cuando una banda de estos individuos, liderados por el hombre lobo Fenrir Greyback dio con Harry Potter y Ronald y Hermione Weasley. Al enterarse de que efectivamente de que habían atrapado a Potter (había una recompensa de diez mil galeones por su cabeza), decidieron llevarlos a la mansión de los Malfoy. Allí, trataron de averiguar si efectivamente eran ellos. Cuando estuvieron seguros de que eran ellos, procedieron a llevar a Harry Potter y a Ronald Weasley a una celda mientras que interrogaron a Hermione Weasley, apellidada Granger en aquella época.La persona que nos relata la escena estuvo ese día allí, fue testigo de todo:

"En aquella época todo era confusión, un caos. No se sabía quiénes eran partidarios del señor Tenebroso O quienes eran leales a Potter y la Orden del Fénix. Mi familia había sido leal a Voldemort, mi padre Era partidario suyo y de sus ideas incluso antes de su primera caída, cuando intentó matar a Potter cuando Éste aun tenia un año de vida. Pero en aquella ocasión mi familia salió bien parada y no nos vimos involucrados con Voldemort.  Mi familia estaba realmente asustada por el giro que los Acontecimientos estaban tomados, pero estábamos de manos atadas. Mi padre había sido su partidario en Pasado, no tenía cómo zafarse. Voldemort era admirado por algunos, odiado por otros pero temido por todos. (...) aquel día, se produjo un tumulto en la sala y fui a ver de qué se trataba. Estaba el hombre lobo junto con Otros merodeadores y allí, junto a ellos, estaban Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger. Potter Parecía haber sido afectado por un conjuro picante, pero no dudé un segundo en recocerlo, era el, el chico Que se había fugado para salvar su vida y ahora había sido encontrado, además de en compañía de sus Dos amigos. Además, cargando con algo que no era de ellos y que, supuestamente estaba custodiada en Una cámara de Gringotts. Así que Hermione Granger fue interrogada para averiguar cómo era posible que ellos tuviesen aquel objeto que, en teoría, estaba a cientos de metros bajo tierra.

Se procedió, entonces, con su "interrogatorio" el cual no consistía sino, en la aplicación de la maldición Cruciatus..."

En este punto del relato, el entrevistado se queda unos momentos en silencio.Tengo que recurrir a mis dotes como investigadora Para que continúe relatando lo ocurrido. Le digo que por favor, prosiga, que su relato es fundamental para que la comunidad magica sepa lo que ocurrió ese día.

"Es para mi muy difícil rememorar todo aquello... los gritos de aquella chica era espantosos, fue la primera y última vez que vi cómo alguien era torturado de esa forma tan cruel e inhumana. La tortura a la que fue sometida no conseguía quebrar a aquella chica de especto debilucho, por más veces que lanzó la maldición sobre ella, su determinación de guardar silencio no se quebró. Al final, cuando la chica estaba apunto de perder el conocimiento interrumpieron en la habitación Harry Potter y Ron Weasley, habían conseguido Dios sabe cómo salir de la celda en donde habían sido puestos prisioneros. Se libró una batalla feroz. Al final, los tres lograron huir, pero por poco. Uno de los Mortífagos presentes llamó a Voldemort, pero fue demasiado tarde. Al ver que Potter y sus amigos habían logrado huir una vez más, la ira de Voldemort cayó sobre todos nosotros.

Luego de esto, mi entrevistado es incapaz de seguir. Lo animo a que me cuente más detalles, pero le es imposible seguir. Concluye:

"Luego de aquel episodio jamás pude volver a ver a esa chica de la misma forma. Después de la derrota de Voldemort tanto ella como Harry Potter y Ron Weasley se volvieron famosos y solían ser asediados por la prensa. Años después ella comenzó a trabajar en el Ministerio de Magia y pasó a formar parte del Wizengamont y del Consejo escolar del colegio Hogwarts. A veces la veo caminar por el Ministerio, con una maletín de cuero mientras que todo el mundo le estrecha la mano y la saluda de forma reverencial. Ahora es una mujer adulta, madre y esposa, pero creo que nunca

se me borrará de la memoria la imagen de aquella chiquilla de 17 años, revolcándose de dolor en el piso de la mansión Malfoy, que no cedió ante la tortura y se mantuvo fiel a sus amigos, incluso con una varita apuntándola y lanzando la Maldición Cruciatus.

Magnus terminó de leer y automáticamente cerró el periódico. Aquello lo había dejado sin palabras. Jamás, ni es sus peores pasadillas había imaginado el horror por los que todos ellos habían tenido que pasar: el padre de Albus, el del Rose, el suyo propio. Cuando Neville le contaba sobre lo que los Carrow habán hecho en Hogwarts, se le podía la piel de gallina, cosa extraña porque Magnus era un chico bastante difícil de sensibilizar. Pero los relatos de su padre nunca habían abarcado el tema de as torturas. Sabía que él y otros chicos de Hogwarts las habían sufrido a manos de los Carrow, pero jamás su padre le había dado los detalles. Pero ahora esto cambiaba todo, absolutamente todo. Allí estaba la prueba de que los Malfoy habían sido responsables directos del sufrimiento de la madre de Rose, la señora Weasley. ¿Cuántas veces Magnus la había visto sonreír de forma benevolente?, la madre de Rose era una mujer dulce, cálida, un tanto sarcástica, pero una buena persona, ¿cuántos secretos guardaria aquella mujer?, ¿y su marido, ¿y los padres de Albus?, ¿y el suyo? ¿Neville le había contado todo? Seguramente habian muchas cosas que era mejor olvidar, como aquel suceso ocurrido en la mansion de los Malfoy. Malfoy... aquel apellido habia sido el responsable de aquel acto atroz y despiadado contra una niña de 17 años, la madre de Rose habia sido torturada de la forma más cruel posible... y un Malfoy había sido el responsable directo de todo aquello, el nombre del torturador no habia sido revelado por el entrevistado de Rita Skeeter, ¿y si hubiese sido el padre de Scorpius, Draco Malfoy? Aquello era posible, dado que estaban en su casa...   ¡Aquella maldita familia era la culpable! Magnus miro el periódico otra vez y reflexionó, ¿Rose lo habría leído ya? Ella siempre recibía El Profeta, tenia un suscripción. No, seguramente no lo habia leído aun, seguramente estaba ocupada ayudando a Alexandra en la fiesta, no, tal vez no habia tenido tiempo.   Aun así, Magnus tomó sus cosas y se fue de la biblioteca, llevándose el periódico bajo el brazo. Y mientras caminaba de vuelta a la torre de Gryffindor, pensaba en que ahora si que tenía una prueba de que los Malfoy eran basura, uno de ellos había levantado el brazo y torturado a la madre de Rose cuando solo tenía 17 años, aquella maldita familia era responsable directa del horror vivido por todos ellos. Ahora si que Rose no tendría disculpas contra Scorpius. Él y todo su familia estaba podridos, podridos hasta las entrañas.

Rose, Alice, Albus y los demás chicos de sexto año, estaban en la entrada del castillo, en la fila para que Filch revisara sus autorizaciones para ir a Hogsmeade.

-Espero que no se demore mucho-Murmuró Alexandra, mirando su reloj.

-Hey Alex-Le dijo Leonard Sinclaire-¿Cuánto van a valer las entradas para el partido del Pudmere United esta temporada?

-Crep que diez galeones para la tribuna-Respondió ella-Papá dice que los precios han estado muy caros y que es necesario bajarlos un poco para llevar más gente al estadio. Estrategias económicas.

Como muchos sabían, el señor Flemming era dueño del 35% del equipo de Quidditch Pudmere United. Este año, el equipo iba puntero en la competencia de Inglaterra y estaban a punto de comenzar las clisificatorias para la Eurocopa, así que la gente ya estaba comprando sus entradas por adelantado.

-Y supongo que tu vas a ir al partido contra las avispas-Inquirió Leonard.

-Pues claro, Kirke en persona nos invitó-Dijo Alex sonriendo.

-Mmm, eso se me hace muy sospechoso-Dijo Albus con un dejo de celos-Sin mal no recuerdo tu y él salieron en la portada de una revsita hace no mucho tiempo atrás...

-Eso fue un embuste-Respondió ella riéndose-Robert Murdoch publicó aquella historia. Nosotros simplemente nos encontramos durante las vacaciones, eso fue todo... ¿estás celoso, Albus?-Agregó en voz baja para que solo él pudiera escucharla.

-No, ¡qué va!-Interrumpió Rose antes de que su primo hablara-Albus solo preguntaba, Alex, eso es todo.

Mientras Alexandra reía y Albus gruñía, alguien tocó el hombro de Rose.

-¡Scorpius!

-¿Llego tarde?

-No, para nada-Contestó Rose con un resoplido-Filch aun trata de descubrir a los que van al pueblo sin autorización, ja, como si fuese necesario pasar por delante de sus narices para ir a Hogsmeade.

-¿Se puede ir al pueblo de otra forma?-Preguntó Scorpius en un susurro-Cuando Caroline me convenció de ir con ellos la vez pasada, salimos por una ventana.

-Pues nosotros no-Responidó Albus sonriendo-Llevamos años saliendo del colegio a escondidas por pasadizos secretos, pero de vez en cuando es agradable salir por la puerta ancha.

-Me recuerda lo que se siente ser normal-Dijo Rose de forma pensativa,

-¿Y de qué trata la exposición que vamos a ver?-Preguntó Scorpius mientras la fila avanzaba.

-Es de Anne Prewett, la madre de Emily y Sean-Contestó Rose.

-¿Si? he escuchado mucho sobre ella-Dijo Scorpius-Mi madre tiene varios cuadros de ella.

-Si, mis padres también-Sonrió Rose-A decir verdad, ellos fueron buenos amigos cuando estuvieron aquí.

-¿En serio?-Preguntó Scorpius impresionado-¡vaya! es genial. Mi padre, en cambio, no mantuvo ninguna de sus amistades del colegio...

La voz del chico se fue apagando y Rose se dio cuenta de que aún le era incómodo hablar sobre su padre.

-El tema de la exposición es el espíritud británico-mágico-Murmuró Rose, cambiando de tema bruscamente. Scorpius se dio cuenta y lo agradeció.

-Debo admitir que no sé mucho sobre arte-Admitió él.

-Ah, entonces viniste a parar al lugar indicado-Intervino Albus con una sonrisa-Rose es una experta del tema.

-¿Hay algún tema en el cual no lo sea?-Preguntó Scorpius, haciendo que los demás rieran. En ese momento Alexandra la miró y vio algo raro: Rose se había sonrojado, ella jamás se sonrojaba y eso le pareció extraño.

-No soy ninguna experta del tema, Albus, no me hagas quedar como una sabelotodo insufrible-Murmuró ella aunque sonreía-De cualquie manera, Albus y James también son fanáticos del arte, ¿o se te olvida que el año antepasado tu hermano molestó al tío Harry para que fuesen a la exposición de Celine Pratt en Glasgow?

-Si, lo recuerdo-Admitió Albus riéndose-Aunque mientras todos quedamos fascinados por las esculturas de Celine, James quedó fascinado con con el par de "esculturas" que Celine tenía bajo su blusa.

-Recuerdo que eso salió en el Daily Moon-Dijo Alex, refiriéndose al períodico más sensacionalista del mundo mágico, mientras el resto reía de buena gana.

-¡Por fin!-Exclamó Rose cuando Filch le devolvió su permiso.

Después de ella todos pasaron por delnate del celador mostrando sus permisos. Cuando Leonard mostró el suyo, por fin pudieron iniciar el camino hacia el pueblo.

-Ok chicos, nos vemos al rato-Dijeron Leonard y Kate, separándose del resto-Iremos donde... madame Puddifutt-Agregó en un tono forzado, mientras que Albus y el resto de los chicos se burlaba de él.

-Vamos Leonard, vámos antres de que ocupen todas las mesas-Dijo Kate tirándo de él-Adiós chicos.

-Adiós-Respondieron ellos.

-Nosotros también nos vamos-Dijo Albus.

-¡Oh no Al, no me digas que también vas a ese horrible salon de té para parejas besuconas!-Exclamó Rose con horror.

-Rose, sabes perfectamente que yo nunca pondría los pies en un lugar asi-Le recordó Alexandra con los labios fruncidos.

-Diablos, se me olvidaba que odias aquel sucucho-Espetó Rose-Lo siento, es que verlos a ti y mi primo en plan romántico...

-No iría a esa lugar, ni aunque Brad Pitt me invitara-Respondió ella.

-Veo que sigues obscesionada por los actores de cine muggle-Dijo Rose riéndose-Mi madre aún guarda un antiguo poster de la película Titanic.

-¿Cine muggle?-Preguntó scorpius-¿qué es eso?

-Veo que te hace falta un baño de cultura muggle, ¿ah?-Dijo Alice interviniendo por primero vez, había estado todo el trayecto muy callada-Rose tendrá que enseñarte unas cuantas cosas, jajajajaja.

-Si, pero es materia para otro día-Dijo ella sonriendo-Ahora concentrémonos en lo que nos convoca esta tarde aquí.

-Bueno, nosotros los dejamos disfrutar de su charla-Dijo Alex-Nos vemos en la galería en una hora más.

-Nos vemos-Le dijo Rose sonriendo mientras su amiga y su primo comenzaba a caminar hacia la avenida principal.

-¿Y qué hacemos primero?-Preguntó Albus mientras se alejaban de Rose y los demás-¿Vamos a comer o a buscar tu regalo?

-¿Regalo?-alexandra se detuvo en seco-Te dije que no es necesario que me hagas ningún regalo, no necesito nada.

-Lo sé-Albus se puso a reir-Lo tienes todo.

-No fue lo que quise decir-Corrigió ella-No quiero parecer arrogante o lucir como uan estúpida niña consentida...

-sé que esa no fue tu intención-Le dijo a ella, mirándola a las ojos-Pero te recuerdo que para mi cumpleaños pasado me regalaste el telescopio más fantástico que he tenido-Agregó él sonriendo. Para su cumpleaños número 16, Alex le había obsequiado el mejor telescopio que había en el mercado. Se sentí en deuda con su amiga y ahora que sus sentimientos por ella habian comenzado a cambiar, quería regalarle algo especial para su cumpleaños. Después de todo, había cumplido 17 años, ya era mayor de edad y eso no pasaba todos los días.

-ven, vamos a la oficina de correos para recoger tu regalo-le dijo él mientras ella, vencida, asentía con la cabeza y se dejaba guiar por Albus hasta la oficina.

Iban de camino cuando pasaron por afuera de la florería de Miss Hortence y Albus se acercó.

-Buenos días señor Potter-Lo saludó la mujer con una sonrisa-Hace mucho que no viene por aquí.

Albus sonrió. Como ya lo he dicho en otras ocasiones, nuestro heredero es un caballero: siempre le regala flores a las mujeres que lo rodean: a su madre le compra girasoles, a su hermana, lilios, a su abuela, margaritas, a su prima Rose, rosas por supuesto y a sus amigas jasmínes.

Sin suspiros chicas, por favor...

-Vengo a buscar mi encargo-Le dijo él con una sonrisa.

-Ah por supuesto-Respondió la mujer-Enseguida, Mary, por favor, ve a buscar el bouquete que tiene el nombre del señor Potter-Le dijo a la chica que trabajaba para ella.

-¡Al!-Exclamó Alexandra sorpendida-¿Has mandado a hacer un bouquette para mi?

-Claro-Respondió el-... Y ahi viene.

La dependiente del lugar traía en sus manos una obra de arte: orquídeas, las flores favoritas de Alexandra, de colores que cambiaban según la iluminación del lugar. Alrededor de ellas diminutas flores blancas en forma de campanas diminutas roceadas con pequeñas gotas de agua, las cuales se movían de forma lenta, dándole la senación como el bouquete estuviese sumergido bajo el agua. Todo rodeado el más fino papel de seda color oro translúcido y todo sujeto por pequeñas mariposas de color dorado intenso. Una maravilla, la verdad.

-¡Albus!-Exclamó ella sorprendida-Esto es... el bouquete es maravilloso, lo más bello que me han regalado.

-Eso me cuesta creerlo, pero gracias, me alegro de que te haya gustado-Respondió mientras la chica recibía el bouquete en sus manos-Muchas gracias Miss Hortence.

-El placer es mio señor Potter-Le respondió la mujer con una sonrisa-Hasta luego, que tengo buen día.

-Adiós y gracias otra vez-Respondió él y finalmente salió del lugar junto con Alex.

-Al, de verdad, gracias-Le dijo ella sonriendo ampliamente-Es precioso.

-¡Pero si aún no te entregado el regalo principal!

-¿Qué?, ¿otra cosa más?-Exclamó ella sorprendida.

-Claro, ven. vamos a la oficina de correos.

Y se acercaron a la gran dependencia donde descansaban cientos de lechuzas.

-Fue un reto comprarte algo que no estuviera en la lista de la empresa de tu padre-Le dijo Albus mientras se acercaba al mesón principal.

-Si, me temo que mi padre no tardará en tener el monopolio de las ventas vía catálogo-Respondió ella. La empresa de envío de artículos vía lechuza Flemming & Bashir era el negocio que había empezado su abuelo paterno, William Flemming.

-Pero al final encontré algo que nisiquiera tu padre incluye en sus catálogos-Le dijo él.

-Mmm, me intriga señor Potter-Murmruó ella con una sonrisa pícara-¿qué podrá ser tan exclusivo que nisiquera mi padre lo envía vía lechuza?

-Ya verás, no seas impaciente-Le dijo él-Buenas tardes.

-Buenas tardes-Lo saludó el hombre que atendía-¿En que puedo ayudarlo... señor Potter?

-Verá, vengo a retirar un paquete-Dijo él, al mismo tiempo que le extendía un trozo de pergamino.

-Ah, si, este llegó hace solo unas horas-Respondió el hombre con una sonrisa-Un halcón peregrino, n°546, con un peso de 800 gramos.

-¿Halcón peregrino?-Preguntó Alex-Los halcones solo se usan para distancias de miles de kilómetros.

-Si-Dijo el hombre-Y este llegó hace unas tres horas atrás, despues de todo, Estambul no queda a la vuelta de la esquina.

-¿Estambul?-Exclamó Alex-¿Encargaste algo a Estambul, Albus?

-Quisiera retirarlo, por favor-Dijo Albus.

-Desde luego, vuelvo enseguida.

-Relájate Alex, aunque no lo parezca, esto no me ha costado nada-Dijo albus cuando el hombre se fue a la parte de atrás del lugar.

-¿Cómo que no?

-No, me lo envió mi tío Charlie-Respondió el. Charlie Weasley vivía desde hace unos años en Turquía, después de haber pasado mucho años en Rumania estudiando dragones-Mi tio es el único de los hermanos de mi madre que no tiene hijos y cada vez que le pedimos algún favor lo hace, somos como los hijos que nunca tuvo... aquí viene, gracias señor Pickerty.

-De nada señor Potter.

-¿Le molesta si lo abro aquí?-Preguntó Albus-Es un regalo para la señorita y me parece que está algo ansiosa por ver su contenido.

-Desde luego señor Potter-Y el señor Pickerty hizo espacio en una mesa lateral a la mesa central.

Albus sonrió y rompió los sellos que cubrían la caja para luego abrirla.

-¿Qué es?-Preguntó ella, muerta de curiosidad.

Pero el chico no dijo nada y le limitó a sonreír. Siguió abriendo la caja hasta que emergió el tan esperado regalo. La chica soltó un gritito de sorpresa al ver su contenido: eran una flor de Samandira que venían dentro de una burbuja de cristal.

-¡Albus! ¿cómo...?

-Como ya te dije, todo es gracias a mi tío-Dijo él.

No era raro que Alexandra reaccionara así por el regalo de Albus. Samandira era un pueblo cercano a Estambul y era mundial mente famosa por ciertas flores que crecían en un acantilado rodeado por una cascada. Aquellas flores tenían un perfume que duraba semanas enteras una vez que frotabas los pélatalos en la piel. La industria cosmética mágica se peleaba el derecho a cortarlas.

-Albus, esto es... gracias, nunca había recibido nada parecido-Exclamó Alexandra-¿Como tu tío puedo obtenerla?

-No tengo idea, pero me dijo que alguien le debía un par de favores, así que... ¿te gusto?

-Gracias Albus, no sé como...

-Ni lo menciones, es mi regalo de cumpleaños para ti-Dijo él sonriendo-Después de todo, solo se cumplen 17 una vez en la vida.

Alexandra sonrió como solo ella podía hacerlo: con esa sonrisa perfecta que a las modelos muggles les tomaba años perfeccionar.

Salieron del lugar y se dirigieron hacia La espada en al piedra para comer algo antes de juntarse con los demás parea ir  a la expoisición de Anne Prewett.   Aquel día el lugar estaba repleto, debido en gran parte a la expoisicón de arte y también porque Los Corrompidos estarían en El Gramófono Azul, la tienda de discos del pueblo, firmando su nuevo disco, Songs about girls and Quiddicth, el cual había sido todo un éxito en Los Cuarenta Pirncipales. El lugar era una extraña mezcla se periodístas de farándula (el bajista de Los Corrompidos, al parecer, tenía un affaire con la sobrina del Ministro de Magia), periodístas de música y críticos de arte, que estaban, claro está, para ver la exposición de Anne Prewett.   Al fin, después de esperar unos diez minutos, Albus y Alexandra pudieron encontrar una mesa desocupada, junto a una gran venyana, podía mirar todo el movimiento de la calle.

-¡Uf, esto está repleto!-Exclamó Alex, después de que el garzón se llevara su chaqueta.

-Si, parece que el negocio marcha de maravillas-Opinó Albus sonriendo-A decir verdad, albuelo Weasley está sorprendido. Nunca pensó que sus hijos tendrían tanto éxito en los negocios: mi tío George con este lugar, Loose Goose y con Sortilegios Weasley; mi madre siendo jugadora de las Arpías de Hollyhead, mi tío Ron con su participación en la tienda de bromas.

-¿La familia de tu madre era... digo, fueron muy pobres?-Preguntó Alexandra con suteleza mientras sacaba la servilleta y la extendía sobre su regazo.

-No tanto como para morirse de hambre-Dijo Albus mientras imitaba a la chica-Pero si, el dinero no sobraba. Como eran muchos hermanos, los menores heredaban las cosas que los mayores. Mi tío Ron, por ejemplo, heredó la varita y varias cosas de sus hermanos mayores... ¿por qué preguntas eso, Alexandra?-Preguntó Albus con curiosidad-En todos entos años que llevamos siendo amigos, jamás me habías preguntado esas cosas.

-No lo sé-Respondió ella con sinceridad-Supongo que nunca antes me había cuestionado sobre la forma en la que viven los demás. Todos piensan que soy una persona frívola, pero no es cierto.

-Yo no creo que seas frívola-Le dijo Albus sonriendo-Es solo que pones atención en cosas que el resto no pone. Rose, por ejemplo, se sabe de memoria las fechas de todas las batallas de la guerra de los duendes durante el siglo XV, pero a la mayoría de las personas no les interesa esa información.

-Si, tienes razón-Contestó ella-Además, me tiene sin cuidado lo que el resto piensa de mi.

Albus sonrió, porque sabía que eso era una verdad a medias. Alexandra era una de las pocas personas que cuidaba detalladamente su imagen.

-Bien, ¿qué tenemos aquí?-Murmuró ella, tomando el menú-Ostras, pescado a la plancha... mmm, no veo las ensaladas por ningún lado.

-Vamos Alex, no me digas que en tu cumpleaños comerás ensaladas-Le dijo Albus, sin poder creerlo.

-Albus, estoy a dieta.

-¿Para qué? Estás bien, eres...-Pero la voz de Albus se fue apagando. No quería parecer baboso.

-Soy... ¿que, Albus?-Preguntó ella, con una sonrisa pícara.

-¡Oh, no me hagas decirlo! Eres, bueno, tu ya sabes-Contestó, hundiendo la nariz en el menú.

-¡Vamos Potter, dilo! ¿soy qué?

-Eres preciosa y no necesitas ninguna dieta-Le dijo él, sonriendo, vencido-No necesito decirte que eres hermosa porque ya lo sabes, todo el mundo lo sabe.

-Gracias-Dijo ella sonriendo-No, en serio-agregó cuando él le dirigió una mirada de incredulidad- Esas palabras suenan diferentes si las dices tú.

Albus sonrió abiertamente.

-Hoy es tu cumpleaños, es el día de los cumplidos-Le dijo él-Ahora veamos-Dijo, volviendo al menú-Yo quiero Roast Beef.

-Ok, pediré lo mismo pero no creo que pueda con todo-Dijo ella mientras Albus llamaba al grazón.

-Queremos dos Roast Beef.

-Está bien-Dijo el grazón mientras tomaba la orden-¿Y para beber?

-Un cavernet sauvignon de 12 años-Dijo Albus.

-Creo, señor Potter, que quiere embriagarme-Dijo ella riéndose mientras que observaba cómo el garzón partía a la gran cocina del restaurant.

-Hey, es tu cumpleaños y merece ser celebrado con una copita de vino-Respondió el de forma sencilla.

-Gracias Al-Le dijo ella e hizo algo que tomó a Albus totalmente desprevenido: le tomó la mano-Gracias por tus regalos y por estar conmigo hoy y... bueno, por estar conmigo siempre. De verdad, no sé cómo no me di cuenta antes de que tenía a la persona perfecta delante de mis narices.

Albus sonrió de oreja a oreja. Era justo que lo que necesitaba oír.

-Siempre estaré aquí.

Mientras Albus y Alexandra charlaban y brindaban por el cumpleaños de ella; Rose y Scorpius estaban en la terraza de la gelatería, comiendo helados. Lysander había acompañado a Alice a comprar un par de cosas en la librería, mientras que Gita había ido a entregar una carta al correo.

-Así que-Preguntó Scorpius mientras comía su helado-¿A qué hora comienza la expoisición?

-En una hora más-Respondió ella-Ya verás, será genial.

-¿Te duele el dedo?-Le preguntó él, apuntando la férula que aún tenía en el dedo.

-No, no mucho-Respondió Rose, mirando su dedo con desdén-Suelen ocurrirme estas cosas.

-No te creo-Le dijo él, sorprendido.

-Créeme, he perdido la cuenta de cuántas veces he tenido que usar férulas en los dedos, suelo tropezarme y más encima hoy, que Alexandra me hizo usar esos ridículos zapatos.

-¿Te tropezaste... por llevara zapatos nuevos?-Preguntó scorpius.

-Esos zapatos de verdad pueden ser armas mortales y especialmente si los llevo yo.

-Vamos, no seas tan dura contigo misma, todos nos tropezamos de vez en cuando.

-Sip, pero creo que el problema es que yo me tropiezo más veces que de vez en cuando-Dijo ella sonriendo.

-Todos tenemos que esforzarnos un poco por lograr algo-Dijo el riéndose-Y descubrí que tu reto es aprender a llevar zapatos nuevos.

-Es todo un reto-Dijo Rose tomándo un bocado de su helado. Mientras lo hacía, vio que Caroline pasaba en frente de ella junto a las demás chicas de Slytherin.

-Mira a Caroline, por ejemplo-Dijo Scorpius apuntando a su prima con la cabeza-Tan glamorosa que se ve y ni te imaginas cómo le costó aprender a caminar con esos tacones.

-¿Ah si?-Dijo Rose con tono incrédulo-Por la forma en que camina con esas cosas nadie lo diría.

-No, es cierto… me acuerdo de una vez en su casa, durante una de las fiestas que mi tío Marius da para Navidad. Caroline apareció llevando unos tacones enormes y un gran vestido. Todo iba bien hasta que bajó por las escaleras y se tropezó con los zapatos y llegó al final de la escala hecha un ovillo.

-¿En serio?-Preguntó Rose riéndose con ganas.

-Si, Casiopeia y estuvimos riéndonos casi por media hora-Dijo Scorpius mientras se reía con ganas.

Rose también reía con ganas. Nunca se hubiese imaginado que a Caroline le hubiese costado tanto andar sobre tacones. Por el modo en los llevaba pareciera que hubiese nacido con ellos puestos, al igual que Alice y Alex.

Scorpius comió el último bocado de su helado.

-¿Te apetece otro helado?-Le preguntó a Rose.

-…Mmm… si, claro, me encantaría.

Scorpius llamó al garzón.

-¿Qué sabor quieres?

-Chocolate-Respondió Rose de forma segura.

-Ok, entonces dos de chocolate-Le dijo al garzón.

-¿Te gusta el chocolate?-Le preguntó él cuando el hombro volvió con los dos conos de helado.

-Si, es mi sabor favorito ¡Dios, esto está delicioso!-Dijo ella mientras sacaba un poco con la cucharita.

Scorpius se limitó a mirarla, como siempre lo hacía. Rose volvió a hundir la cuchara en el helado y cuando se disponía a echárselo a la boca se dio cuenta de que él la estaba mirando.

-¿Qué pasa?

-¿Es… tu madre tiene esos ojos?-Le preguntó él.

Los ojos de Rose eran azules, de un azul profundo, iguales a los de su padre. Eran grandes y muy expresivos, porque aunque el resto de su lenguaje corporal dijera una cosa, sus ojos siempre decían la verdad.

-¿Te refieres al color? No, mi madre tiene los ojos marrones iguales a los de Hugo… no, es mi padre quien los tiene de este color. Siempre bromea sobre eso y me dice que son su regalo especial por ser la mayor.

-Tu padre debe ser un hombre muy generoso-Dijo Scorpius

-Si, lo es.

-No sabes la suerte que tienes-Dijo él con un dejo de tristeza.

-¿Por qué?-Preguntó ella con cautela-¿Es tuyo no lo es?

-Oh si, claro que lo es-Dijo Scorpius mirando su cono de helado-Vivo en una gran mansión, hay diez elfos domésticos en ella, una ama de llaves y un jardinero. Desde que era niño recuerdo las navidades, llenas de regalos y comida y todas esas cosaas... pero, sin embargo, mi padre es una persona escencialmente egoísta.

Rose se quedó de una pieza al oír esto.

-No me malinterpretes-Dijo él, mirándola por primera vez desde que abordó el tema-Nunca hemos pasado necesidades, no recuerdo ninguna navidad en la que no tuviese el regalo que había pedido, pero mi padre jamás está en casa, siempre tiene trabajo que hacer o alguna reunión a la que ir u otra cosa que hacer. No sé cuál es su comida preferida, qué estación del año prefiere o qué equipo de Quidditch le gusta más. Mi padre siempre ha sido un enigma para mi, por eso creo que tu padre debe ser un homnre generoso, solo un hombre generoso y que ama a sus hija le diría que sus ojos son su regalo especial por ser su hija mayor. Mi padre nunca me ha dicho una cosa así, ni a mí ni a mi hermana. A veces creo que somos una molestia para él.

Rose se quedó callada durante todo el tiempo en que su amigo habló. No podía creer que un padre fuese tan frío con su hijo. Es cierto, ella no era del tipo de persona que anda repartiendo abrazos por todos lados, pero la relación que tenía con su padre era incomparable. Se llevaban de las mil maravillas. Rose sabía que la comida favorita de su padre eran las empanadas de carne picada y cebolla, su estación del año favorita era el verano y su equipo de Quidditch favorito era ¡qué otro sino! los Chudley Cannons, además sabía un montón de cosas sobre él que ni el mismo sospechaba. Que el nombre de su primera novia era Lavender Brown, que secretamente odiaba a Crockshanks, el viejo gato de Hermione; que cuando se enojaba se le ponían coloradas las orejas, cosa que compartía con Hugo, y que odiaba la tarta de manzana que Hermione cocinaba, pero se la comía por amor a ella.

-Vaya, no sé que decirte-Murmuró Rose en voz baja.

-No es necesario que digas nada-Le dijo él, sonriendo-Con mi madre me basta. Ella es todo lo que tengo, además de Casiopeia mi madre es madre y padre a la vez y es sufuciente para mi. He sobrevivido 16 años sin un padre y acabé por no necesitarlo.

-Hola chicos.

Gita, Lysander y Alice venían hacia ellos.

-Hola-Saludó Rose-Alice, ¿vienes de la librería?

-Si Rose, y si, te traje tu encargo-Le dijo ella sonriendo mientras le entragaba con frasco de tinta.

-Gracias, te lo pago cuando volvamos al castillo.

-¿Qué helado estaban comiendo, Rose?-Le preguntó Gita mientras se sentaba a su lado.

-De chocolate-Respondió ella-Estaban realmente deliciosos, ¿no es así, Scorpius?

-Si, estan realmente buenos.

-Creo que pediré uno-Dijo Lysander-Vemos, de qué sabor tenemos.

-Hey Rose-Le dijo Alice con tono burlón, mientras que le daba un pequeño codazo-Mira quién viene ahí.

-Oh no, maldita sea... ¡ah, hola JJ!

Scorpius vio a quién estaba saludando Rose. John James Hamilton o JJ como todo el mundo lo llamaba. Había salido de Hogwarts el año pasado y era conocido por todos porque era novio de Olivia Cavendish, la chica más popular de todo Hogwarts hasta el año pasado, cuando ella se graduó y Alexandra y Caroline ocuparon su lugar. JJ era un don juan, que había intentado tener algo con todas las chicas más guapas del colegio, y Rose estaba en la lista. JJ era un conquistador y Rose era la única que le había dicho que no, así que conquistarla se había vuelto un reto para JJ, pero Rose nunca deció y JJ se graduó de Hogwarts sin haber logrado su cometido. Sobra decir que a Rose no le caía bien, le sonreía, pero lo trataba con ironías y sarcásmos, área en la cual nadie podía ganarle.

-Hola chicos, hola Rose-Saludó JJ cuando llegó a donde se encontraban ellos-¿Cómo estan?

-Bien, ¿y tu?-Le preguntó Alice con una sonrisa.

-Bastante bien-Contestó él. Scorpius se dio cuenta de que el tipo no dejaba de mirar a Rose y sonreír-Y tú Rose, ¿cómo has estado?

-Bien, gracias-Le respondió ella-¿Y qué te trae a Hogsmeade en un día como hoy?

-Vine a la expoisicón de Hannah Prewit-Contestó él.

-Oh, ¿de verdad?-Preguntó Rose mientras los demás trataban de contener la risa-Bueno, espero que logres dar con ella, porque no creo que la puedas encontrar.

-¿Cómo es eso?-Preguntó él, mirándo el folleto que tenía en las manos-Porque aquí dice que es hoy a las seis en la galería del Loose Goose.

-Si... da la casualidad que nosotros también vamos a una expoisicón de arte hoy a las seis en la galería del Loose Goose -Dijo Rose sonriendo-Pero vamos a la exposición de Anne Prewett-Agregó, poniéndo especial énfasis en el nombre de Anne Prewett.

-¿De veras? ¿dos artistas exponiendo al mismo tiempo? ¿quién lo diría?-Exclamó JJ-Bueno, me tengo que ir. Nos vemos Rose, podríamos tomarnos unas copas después de la exposición...-Agregó con voz seductora.

-Buena idea-Dijo ella sonriendo-Te prometo que después de la expoisición de... ¿cómo dijiste que se llamaba?

-Hannah Prewit-Dijo él de forma seductora.

-¡Hannah Prewit, eso! te promero que después de su exposición, me tomo unas copas contigo, pero solo después de su expoisición.

-Lo que tu quieras, Rose-Dijo JJ con una sonrisa (¿es que nunca se cansaba de sonreír de esa forma?)-Bueno chicos nos vemos en el Loose Goose, adiós.

-Nos vemos-Se despidió Rose.

Y cuando el chico estuvo lo suficientemente lejos, todos se largaron a reír.

-¡Por Dios!, ¿se puede ser más estúpido?-Preguntó Lysander con lágrimas en los ojos-Mira con confundir el nomnbre de Anne Prewett con el de Hannah Prewit, jajajaja- Hannah Prewit era una cantante de baladas románticas del mundo mágico.

-Ya, no sean tan malos con él-Dijo Alice aunque ella aun reía.

-Es que no hay otra palabra para describirlo-Dijo Lysander-¡Y así pretender conquistar a Rose! ¡qué payaso!

-JJ siempre me recuerda que hacer tanto ejercicio es contraproducente-Dijo Rose mientras le robaba una cucharaba de helado a Alice.

-¿Por qué?-Preguntó Scorpius.

-Porque es el ejemplo viviente de que, si hace mucho ejercicio, se te atrofia el cerebro-Respondió ella, haciendo que los otros soltaran una carcajada.

-¿De verdad te tomarás unas copas con él?-Le preguntó Scorpius mientras los demás llamaban al grazón para pagar la cuenta.

-¡Claro!-Respondió Rose sonriendo malévolamente-Pero solo después de de la expoisición de Hannah Prewit.

-Y dado que no hay ninguna expoisicón de Hannah Prewit...-Agregó Alice con una sonrisa.

-Entonces no habrá ninguna copa-Terminó Scorpius, cuando entendió las palabras de Rose-De verdad eres mala, ¿lo sabías? eres brillante, pero malévola, jajajaja.

-Llevas poco tiempo siendo su amigo, pero ya has logrado captar las maquinaciones de Rose, Scorpius-Le dijo Lysander con una sonrisa-a Lorcan le costó años lograrlo y, creo, que aun no lo logra del todo.

-Lo cual es una suerte-Opinó Rose-Tu hermano me odiaría por todas las veces que lo he insultado y él no se ha dado cuenta.

-Hey, miren, ¿qué es lo que sucede ahí?-Alice apuntaba al otro lado de la acera, cerca de Honeyduckes. Se veía a un grupo de molestosos periodiodistas, tanto de El Profeta como de otros, como el Heraldo Magico de Londres y otros menores.

-Ah, no les prestes atención-Dijo Rose de forma despreocupada-Deben estar siguiendo a algún jugador de Quidditch o a alguna celebridad. Ya sabes que venir a ver una expoisición de Anne Prewett de ha puesto tan de moda que hasta idiotas como JJ Hamilton vienen.

-Rose... ¿ese no es Hugo?-Preguntó Scorpius con el ceño fruncido.

Rose miró rápidamente el lugar que señalaba su amigo. En efecto, Hugo estaba junto a Lily, Pippa y Louis afuera de la tienda... mientras unos quince periodistas los tenían acorralados, sin posivilidad de escape.

-Creo que deberíamos...-Dijo Scorpius, pero sus palabras se extienguieron, ya que los demás ya se habían parado de sus sillas. Rose había sido la primera. Si había algo que Rosalie Weasley odiaba, eran los periodistas y eso lo sabía todo el mundo. Es más, varios de ellos, como Robert Murdoch y Susan Cigale tenían una órden de alejamiento dictado por el Ministerio.   Así que Rose se puso de pie no más de ver a su hermano y sus primos en medio de aquello multitud de "buitres" como ella los llamana. Cruzó la calle, mientras que los otros la siguieron.

-¡FUERA DE MI CAMINO!-Gruño para hacerse camino hasta donde estaban Hugo y los otros dos.

-¡Rose!-Exclamó Hugo, aliviado. Puede que Hugo a veces detestaba que Rose se metiera en sus asuntos, pero en esta ocación agradeció porque su hermana hubiese llegado ahí.

-Hugo, Hugo, ¿qué sucede?-Preguntó ella cuando llegó a su lado.

-¡No lo sé!-Respondió él negando con la cabeza-Nosotros estabámos adentro y cuando salimos.. se vinieron todos sobre nosotros.

-¡¿QUÉ OPINAN SOBRE EL LIBRO?!-Preguntó uno de los periodistas-¡¿CÓMO CREEN QUE SE SENTIRÁ HARRY POTTER SOBRE ESTE LIBRO?!

-¿De qué libro hablan?-Preguntó Scorpius sin entender nada.

-¿EL LIBRO DE RITA SKEETER YA SALIO?-Preguntó Rose.

-¡Esta misma tarde!-Respondió una de los periodistas-¿ERES ROSALIE WEASLEY?

-Si, yo soy, ¿algún problema?-Responidó ella de forma furiosa y con los dientes apretados. De inmediato las flashes se dirigieron a ella, cegándola durante unos segundos.

-¿QUE OPINA SU PADRE SOBRE EL LIBRO?

-¿ES CIERTO QUE USARON MAGIA NEGRA PARA DERROTAR A SEÑOR TENEBROSO?

-¿PIENSAN HACER UN COMUNICADO SOBRE LA PUBLICACIÓN?

Aquello era un caos. Rose no sabía qué hacer porque no podía salir de aquel lugra y menos, llevar a Hugo y los demás con ella.

-Vamos Lysander, hay que sacarlos de aquí-Dijo Scorpius, mientras pasaba su brazo por la cintura de Rose y tiraba de ella con firmeza. Rose lo miró y se sorprendió al verlo tan enojado como ella.

Lysander hizo lo mismo con Lily y Pippa, mientras que Hugo y Louis se pusieron detrás de Scorpius.

-¡ALÉJENSE DE AQUI!-Gritó Scorpius, furioso.

No podían seguir avanzando más. Entonces Rose comenzó a desesperarse. Estaba a punto de sacar su varita y comenzar a lanzar hechizos a diestra y siniestra, cuendo sintió que algunos perioditas se quejaron de dolor.

-Vamos chicos, vengan conmigo-Dijo una voz profunda. Rose miró hacia arriba y vio que Herny, uno de los guardias del Loose Goose, estaba al lado de ella. Y suspiró de alivio: Henry medía 1.90 y pesaba más de 100 kilos, osea, un regalo del cielo. Y para completar la perfección, estaba su mejor amigo Will, que era aún más grande que Henry, si eso era posible. Entre los dos lograron sacar a los nueve chicos del lugar y llevarlos directamente hasta el Loose Goose, que estaba a solo unos cuantos metros del lugar.  Las puertas traseras del lugar estaban abiertas, así que los guardias y los chicos ya estaban dentro. Mientras que afuera, quedaron los periodistas aún preguntando cosas y gritando para que salieran.

-¿QUÉ... MIERDA FUE ESO?-Preguntó Rose una vez que estaban adentro.

-No tengo idea, Rose-Le dijo Lily, asustanda-Nosotros solo estabamos dentro comprando golosinas, cuando salimos se acercó uno de ellos y me preguntó si yo era la hija de Harry Potter. Yo se dije que si y el hombre grito, y de la nada aparecieron aquellos periodistas, se avalanzaron sobre nosotros y comenzaron a preguntar cosas sobre el libro de Rita Skeeter.

-¡Lo sabía!-Exclamó Rose, furiosa-Sabía que aquella arpía tenía la nariz metida en este asunto, sabía que ese libro solo diría mentiras sobre el tío Harry y mis padres.

-Y no te equivocaste, cariño-Dijo uan voz femenina a sus espaldas.

Los nueve voltearon y vieron de quién era la voz: Angelina Weasley estaba ahí.

-¡Mamá!-Exclamó Louis sorprendido-¿Qué haces aquí?

-Gracias Henry, Will, pueden volver a sus cosas-Les dijo a los guardias.

-De nada señora Weasley-Exclamaron los dos.

-Si, gracias Henry-Le dijo Rose con una sonrisa-Y cuando salgas, dales un puñetazo a esos buitres de mi parte.

El hombre no dijo nada, pero le dedicó una gran sonrisa, cosa rara porque aquel hombre rara vez sonreía. Los dos salieron del lugar y cerraron la puerta.

-Tía, ¿qué demonios fue todo eso?-Preguntó Rose-¿ya salió a la venta el libro de Rita Skeeter?

Angelina los miró con pena.

-Así es, cariño, ya salió a la venta, hace unas tres horas atrás.

-¿Y por qué esos periodistas nos saltaron encima?-Preguntó Lily, aun sin entender.

Angelina suspiró.

-Rita Skeeter hizo lo que temíamos...-Dijo ella, pero Rose terminó la frase por ella.

-Arrastro el nombre del tío Harry por el lodo, ¿no es cierto?-Murmuró con una sonrisa torcida.

-Así es-Reconoció Angelina-En este mismo momento Harry, Ron y Hermione deben estar redactando un comunicado de prensa: Rita Skeeter los acusado de usar magia negra para acabar con Voldemort.