Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 29479 · de

Historia 29479 — capítulo 2

Capítulo 2: Recuerdos y conversaciones

Hermione quedó con la palabra en la boca, luego de la salida abrupta de su novio – Linda la forma de culminar la noche que pasamos – Decía para si misma Hermione – Que “romántico” es mi novio. Igualito a mi – Sonrió sarcásticamente por lo bajo, sabiendo que ahí la persona que hacia lo cursi era ella y él a veces ni siquiera lo notaba. Sin embargo, mientras repasaba las líneas, un recuerdo furtivo pasaba por su mente, haciendo que un antiguo temor volviera a su vida.

-/- Flash Back -/-

Estaban en la madriguera todos, y habían decidido irse a un pub cercano a Londres. Harry, les había ofrecido su apartamento para que se quedasen en aquella noche, y Hermione también había ofrecido el suyo. Estaban celebrando su graduación. Cuando llegaron al apartamento del moreno, todos estaban algo tomados, sin embargo Harry y Hermione se encontraban muy sobrios, además porque sabían que la castaña marcharía a su viaje por el mundo europeo al siguiente día. El moreno, tenía su segunda intención invitándolos a todos a pasar la noche en su apartamento, dado que en una habitación especial, tenía todo decorado para pasar una velada romántica con su novia Ginny. – Ginny, amor, ven conmigo, mira que esta habitación la preparé para ti solamente – Se le escuchaba de fondo a Harry, rogándole a Ginny – No... hip... Molestes Harry... hip... Tu sabes que a mi esas cosas organizadas no me gustan... Hip... Prefiero lo casual... Hip... – Respondió Ginny algo tomada - Amor, princesa tu sabes que a mi me gusta prepararte este tipo de sorpresas, no me hagas este desplante – Rogaba Harry, quien se había esmerado por hacer algo realmente lindo - ¡Que no! Hip... ¡No quiero nada! Hip... ¡Conmigo esas tácticas no sirven! Hip... – Y poco a poco, después de esa tajante respuesta, Ginny se fue quedando dormida en la cama de Harry, haciendo que el moreno saliera algo triste y decepcionado, mientras veía como Hermione se acomodaba en la sala y Ronald y Luna dormían en otra habitación, dado que hacía poco estaban saliendo. Todos los demás estaban tan ebrios, que se durmieron de inmediato y no se despertarían ni con un terremoto.

Ella estaba en la sala dejando todo listo, cuando vio a su mejor amigo saliendo de su habitación con la cabeza gacha - ¿Qué pasó? – Pregunto como quien no quiere la cosa – Nada Herms, solo que la “señorita antiromance” no quiso aceptar estar conmigo hoy – Harry siempre hablaba relajadamente de esas cosas con Hermione, al fin y al cabo era su mejor amiga – Bueno, pues ya deja así, y mejor ve a dormir ¿no? – Y ella se fue acomodando en una improvisada cama en la sala - ¿Qué haces? Ven te doy una habitación, y yo duermo aquí. Yo no quiero dormir con ella hoy. Además Neville está ahí cerca, y tengo una habitación de sobra. Ven conmigo – Le dio la mano en señal de que lo siguiera. Ella se puso en pie y lo acompañó. Cuando entraron a la habitación, empezó a sonar una canción muy romántica, apareció de la nada una grandiosa cena para dos, unas rosas se encontraban listas para ser entregadas, y había una cama de pétalos de rosa en el piso, todo iluminado con una tenue luz de vela. Harry soltó la mano de la castaña e iba a empezar a quitar los hechizos cuando escucho un “wow” por parte de la castaña, el cual completo – Harry, esto es hermoso. Ronald nunca hizo algo así para mi – En ese momento, el moreno quien le estaba dando la espalda a su amiga, volteó para verla y responder a aquellas palabras, pero sin saber porque, si sería la luz de las velas, si sería el espacio y el ambiente en el cual estaban, en fin, sin tener idea, la vio diferente, la vio hermosa, la vio... como una mujer - ¿En verdad crees que es espectacular? – Dijo el moreno, acercándose lentamente a la castaña – La verdad si, siempre he soñado con algo similar para mi – Dijo Hermione viendo como su amigo se acercaba, y ella no se movía un centímetro, aún sabiendo lo que podía pasar. En eso, el moreno cerró la puerta y puso los hechizos para que nadie escuchara ni nadie pudiera entrar. No sabía que pasaría, pero quería ser precavido - ¿Sabes Herms? Eres la primera que me dice que le gustan esas cosas – Ella lo miró con el ceño fruncido, notando lo de la puerta y los hechizos - ¿Es que lo has hecho con muchas? – Preguntando algo desconfiada – Lo intenté con Cho, pero me rechazo y pues Ginny... Bueno, ya viste lo que pasó... – Hermione fue ahora la que se acercó a él lentamente – Bueno, no todas son románticas como yo Harry – Harry la tuvo ya demasiado cerca, su olor a vainilla lo embriagaba totalmente. Se acercó y el ramo de rosas que estaba destinado para otra pelirroja, se lo entregó a aquella castaña. Ella sonrió – No puedo perder mi esfuerzo, que dices si cenamos – Dijo Harry, tratando de sacar de sus pensamientos lo que podía pasar. La castaña asintió y cenaron en silencio, mientras se miraban fijamente a sus ojos. Esos silencios entre ellos nunca fueron incómodos. Luego de un rato, Harry se puso en pie y le pidió que bailara con él, ella se negó inicialmente pero al ver el rostro de desilusión del moreno, no pudo más que aceptar. Bailaron por un rato, y de un momento a otro, no se dieron cuenta a que horas, se empezaron a besar apasionadamente. Harry la tomó delicadamente entre sus brazos y la recostó en la cama de pétalos – Harry no, esto esta mal, tu novia... – Harry no la dejo terminar, dado que ya rozaba con sus labios el cuello de la castaña, haciendo que un leve sonido saliera de su garganta – Ella no despertará, nadie lo sabrá Herms – Decía Harry mientras la seguía besando apasionadamente – No nos podemos dejar llevar... – Ella trataba de quitarse de encima a su mejor amigo, pero con la mínima fuerza posible, en el fondo sabía que quería hacerlo. Él se detuvo y subió nuevamente a su boca, y en un espacio mientras tomaba aire, la miro a los ojos – No hacemos nada malo Herms, solo estamos aprovechando lo que preparé – Ella no se esforzó más y se dejo llevar. Recorrieron sus cuerpos reconociendo cada espacio en ellos, no había lugar donde no se hubiesen besado, donde no hubiesen saboreado la piel del otro, no había espacio donde se hubieran dejado acariciar de todo, mientras la música seguía; ocasionalmente se escuchaban sus pasiones salir a través de sus gargantas, no supieron cuando ellos pasaron a ser uno solo, cuando se fusionaron, cuando él estuvo en ella y ella se dejo llevar y dejo que él desbocara su pasión así.... Con un grito al unísono culminó todo, un grito que nadie escuchó, simplemente porque todos estaban profundamente dormidos como para escucharlo, y además, el hechizo de la habitación era demasiado fuerte para romperlo.

Aquella madrugada Harry despertó primero, no sabía como había sucedido todo eso, pero al ver a la castaña recostaba sobre su pecho, descubrió que no había perdido el tiempo organizando eso. Al moverse, su amiga despertó. Se vieron a los ojos y se sonrojaron por lo ocurrido - ¡Esto fue un error! – Dijo Hermione al ser la primera en hablar y separándose de inmediato del moreno, con una sábana cubriendo su cuerpo desnudo – Herms cálmate. Lo siento, yo... – Harry no sabía que hacer, ella estaba con una sábana y el trataba de cubrirse, manteniendo un poco de pudor aún – Harry, ¿Cómo pudimos hacer esto? ¡Acabo de traicionar a una amiga! – Hermione tenía unas lágrimas agrupadas en sus ojos y Harry trató de calmar la situación – Yo lo siento, fue mi culpa... Mira, nadie saldrá lastimado si ninguno de los dos dice nada – Hermione lo miraba con rabia y al mismo tiempo temor – Harry, ¿cómo podré mirar de nuevo a los ojos a mis amigos... a ti? – Harry entendía el motivo de Hermione de sentirse mal, pero iba a hacer que se enterrara ese momento – Mira Herms, hagamos como si nada hubiera pasado, nada sucedió y simplemente nada paso. Entre nosotros no puede cambiar nada e igual tu te vas. No te preocupes Herms, somos amigos y así vamos a seguir, tanto entre nosotros como frente a ellos, ¿ok? – Harry secaba con su pulgar una lágrima que había caído en el rostro de Hermione – Esta bien. Nada ha pasado entonces y nunca, nunca va a pasar. – Aprovecharon que todavía no había amanecido aún, y arreglaron el cuarto de forma normal. Hermione se quedó ahí, mientras el moreno se iba a la sala. Frente a todos, nada había pasado, pero tanto Harry como Hermione, sabían que habían descubierto algo nuevo, y era muy grande la tentación como para volver a ser los de antes. Nadie lo notó, pero su despedida, denotaba un temor demasiado grande, porque el moreno sabía que ella, no volvería.

-/- Fin Flash Back -/-

Un escalofrío recorrió el cuerpo de la castaña al recordar aquella noche de pasión, de una locura que hasta el momento, le ha costado no volverse a enviar cartas con su mejor amigo, por largos lapsos de tiempo. El miedo de nuevo la tomó por sorpresa, pero ella solo se repetía que todo iba a estar bien y que nunca se iba a volver a repetir. Mientras tanto, unas cuantas horas más tarde, se encontraba su moreno amigo, teniendo los mismos recuerdos, pero a diferencia de la castaña, ansiaba el momento de volver a verla, y más por satisfacer su necedad de romance, tenía preparado un momento especial, porque el sabía que cuando se dice “nunca”, significa “es posible”...