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Historia 29479 — capítulo 8
Capítulo 8: Peleas y decepciones
Esa noche, mientras Draco y Ginny se fundían en pasión, Harry Potter y su mejor amigo Ronald Weasley, quien era también cuñado del moreno, empezaban una conversación que tendría altibajos en el tiempo que duraría. Ron había salido de su casa, sin sospechar siquiera que su hermana, la pequeña Ginny, a quien había celado tantos años en el colegio y a quien por fin le había aceptado una relación con su mejor amigo, estaba en aquel baño con un rubio que él odió por mucho tiempo, y que ahora, por cosas del destino, estaba empezando a aceptar. Se dirigió al apartamento del moreno, quien lo esperaba afuera, dado que había dejado las llaves en la Madriguera - ¡Toma! ¡Estaban sobre la mesa de la sala! – le dijo el pelirrojo a su amigo, lanzándole las llaves por lo alto - ¡Gracias Ron! – respondió el moreno, mientras atrapaba ese juego brillante y enlazaba una llave con la chapa de su casa. Al entrar, se notaba la organización de Harry, y un poco de la locura de Ginny – Bueno Ron, siéntante, ya sabes que estás en tu casa. ¿Quieres una cerveza? – Le dijo Harry mientras se dirigía a la cocina – Si Harry, gracias – Respondía el pelirrojo acomodándose en el sillón más amplio. Esperó a que el moreno llegara y recibiendo la cerveza, esperó a que se sentara – Bueno viejo, cuéntame, ¿qué necesitas? – Dijo Harry, acomodándose en una sillón antiguo, el cual era su favorito - ¿Qué está pasando con Ginny? – Harry frunció el ceño, en señal de no entender a que se refería, a lo cual Ron continuó - ¡No hagas esa cara Harry! ¿Qué está pasando con Ginny? ¡Pareciera que la estuvieras dejando de querer! Mira hoy, por ejemplo, ni siquiera quisiste ir por las llaves de tu apartamento a mi casa, sabiendo que ella estaba sola – Harry entendía a lo que se refería su amigo. El problema, es que sabía que con él no era la mejor persona para desahogarse, dado que era su cuñado también – Ron, hoy simplemente no quise ir porque... – Se cogió la barbilla en señal de preocupación – Harry, ¿sabes que a pesar de ser mi hermana me puedes contar todo, cierto? – El moreno dudó en contestar un momento – Viejo, llevo más de cinco años con tu hermana y he aguantado sus manías y demás; he soportado que odie el romance y que siempre quiera todo como de afán... Obviamente todo eso, con la condición que en nuestro aniversario, me dejara ser todo lo estúpido y cursi que soy con ella. Pero este año... Se le olvidó todo eso, es más, se le olvidó en que fecha estábamos – Ron escuchaba atentamente a su amigo, mientras éste desahogaba un poco - ¿Hablaste con ella al respecto? – Harry negó enérgicamente con la cabeza - ¿Piensas hacerlo? – Harry miró fijamente a un punto indeterminado de la sala – No... No lo se, no creo, lo dudo – Dijo Harry - ¿La amas aún? – Harry quedó estático ante la pregunta, sintiéndose incómodo mientras pensaba la respuesta...
Esa noche, Luna y Hermione se quedaron en Grimmauld Place, dado que tenían mucho de que hablar y llevaban mucho tiempo sin intercambiarse correspondencia - ¿Qué terminó de pasar con Victor? – Dijo Luna mientras se acomodaba en la otra cama con una copa de helado – Lo dejamos allá dormido, pero no se si venga a buscarme – Hermione se acomodaba en la otra cama, también con una copa de helado – Eso ya lo se, pero quiero saber que paso entre ustedes – La rubia notó como Hermione entristecía su mirada al entender mejor la pregunta – No se... Supongo que los celos. Llevábamos tanto tiempo sin saber de Inglaterra, que pensó que me alejaría en la primera oportunidad. Y la idea que Ron me nombrara como madrina de su matrimonio, lo hizo dudar de mi – Dijo en tono melancólico la castaña - ¿tu todavía sientes algo por Ronald? Dime la verdad, no importa quien sea yo – Hermione sonrió ante la pregunta de su amiga – No nena, para nada. Yo no siento por Ronald nada más que un cariño fraternal. Es como mi hermano mayor, y ya no lo veo como un hombre – Luna suspiró aliviada. Al parecer eso también le incomodaba un poco, entendiendo también al búlgaro – Gracias – alcanzó a escuchar la castaña, el susurro que había dado la rubia – Luna, quiero que quedes totalmente convencida que Ron para mi, no es más que eso... No me interesa como nada más. Además, ahora no estoy para entablar una relación con nadie, sigo queriendo a Victor y no lo he olvidado – Luna subió la mirada y extrañada le respondió ante el comentario - ¿Lo sigues queriendo? ¿Es decir que no lo amas? – Hermione se recostó en la cama, con los brazos cruzados sobre su rostro, como evitando la luz – En realidad Luna, no estoy segura de si alguna vez lo amé – Unas lágrimas salieron sin querer de sus ojos, y para disimular se sentó bruscamente y se excuso con la rubia, mientras iba al baño a enjuagarse su cara. Cuando volvió nuevamente, Luna se dio cuenta que no era oportuno seguir hablando del tema, así que lo cambió de inmediato - ¿Tu sabes que pasa entre Ginny y Draco? – Esa pregunta era la pregunta que estaba rondando por la mente de la castaña, desde horas de la tarde, hasta que Harry se ofreció a llevarla a la casa – No se, pero creo que algo raro está pasando ahí. ¿Viste como se puso de nerviosa al verlo? ¿Y también viste como la miraba, como si estuvieran siendo cómplices de algo? – Luna comía su helado tranquilamente, cuando entrecerró los ojos mientras recordaba y pensaba en los hechos – Tu sabes de casualidad, ¿cómo andan las cosas entre ella y Harry? – Hermione, quien podía disimular un poco más, simplemente junto sus manos sobre sus piernas al escuchar el nombre del moreno – No se, pero creo que no están bien. Tu sabes que con Harry no me hablo hace mucho, al igual que con Ginny – Luna no notó los movimientos nerviosos de la castaña y siguió comiendo helado - ¿Pero no hablaron nada mientras estuvieron allá en Bulgaria? – la castaña estaba muy nerviosa, y se acordaba del beso que se habían dado en aquel extraño momento – No Luna, no hemos hablado de casi nada. La verdad es que estábamos pendientes de Victor y el trasteo, pero no nos hemos sentado a hablar como lo estamos haciendo nosotras – En eso Luna solo rodó los ojos, como diciendo “Por favor, que tontos” – Bueno, igual creo que esa relación durará muy poco tiempo; me duele decirlo, pero tanto Harry como Ginny son muy prevenidos con sus sentimientos y no se entregan hasta que no están seguros – Hermione volteó a verla, mientras dejaba su tazón de helado desocupado sobre la mesa - ¿Acaso no se aman? – Luna la miró fijamente – No, yo estoy segura que ella está con él por la estabilidad que él le da a pesar de no darle lo que ella busca, y él está con ella porque le da hartera buscar más – Hermione quedó sorprendida por la respuesta, mientras se imaginaba así misma con Harry, como algo más que amigos.
El moreno se puso en pie sin responder la pregunta de su amigo, haciendo que éste se pusiera frente a él - ¿La amas Harry? – Volvió a preguntar Ron, mientras sujetaba su brazo, evitando que se escapara a la cocina evadiendo la pregunta – Yo... ¡Suéltame Ronald! – sacudió el brazo, quitando la mano de su amigo - ¡Lo sabía, eres un idiota! – Dijo el pelirrojo empujando a Harry - ¡No entiendes nada! Esto se está acabando y al mismo tiempo, me está matando. Ella es indiferente, ¡pareciera que solo estuviéramos juntos para tener sexo! – Dijo Harry, volteando a ver a Ronald, quien tenía una mirada de desprecio hacia él - ¿La amaste alguna vez? Porque si no, ¿Para que estabas a su lado? – Harry fue ahora quien lo miró desdeñosamente - ¡Obvio que la ame Ronald! ¿o es que acaso no recuerdas que le pedí matrimonio hace un par de años, y ella me pidió que esperara para que ayudara más en la casa? – Ron no escuchaba razones - ¡Eres un idiota! ¡Dejaste que perdiera más de 7 años de su vida a tu lado, ¿y para que? Para que ahora digas que no la amas! – en eso, sintió que no podía contener la rabia de ver como su mejor amigo, estaba dejando quemar los años de juventud de su hermana, sabiendo que posiblemente él no sería la persona con quien ella estaría el resto de su vida, así que cerró su puño y se lo puso en toda la cara del moreno, haciendo que éste se cayera hacia atrás sin poder esquivarlo - ¿Qué diablos te pasa Ron? ¿No entiendes tampoco mis sentimientos? ¿Acaso eso no importa? – Harry se puso en pie, y tomó del cuello de la camisa a su amigo, cayendo ahora los dos al piso - ¿cómo puedes hacerle esto a mi hermana? ¿Qué no sabes que ella te ha amado desde que te conoció? – Ron también había puesto sus manos sobre el cuello de la camisa de su amigo - ¡Porque lo se es que he tratado de revivir esto, pero no es solo culpa mía que el amor se muera Ron! ¿Acaso no paso eso con Hermione? ¿No te paso eso hace casi seis años? – Ronald lo volteó de un golpe y quedó sobre él, sin soltarle el cuello de la camisa - ¡Es diferente, nosotros no alimentamos el amor, eso hizo que todo se fuera para la porra! – Harry reaccionó y con toda la fuerza, golpeo a su amigo, alejándolo de él - ¿Cómo sabes tu que tipo de relación manejamos nosotros con Ginny? ¿Qué sabes tu si solo estamos juntos por saciar nuestras ansias de placer? ¿Alguna vez le has preguntado a ella si me ama? ¡Porque estoy seguro que no es así! ¡Esta vaina se convirtió en rutina, y si estamos juntos es por eso, la maldita rutina! – Harry por fin aceptaba que ya no sentía mucho por Ginny, sorprendiendo no solo a su amigo, sino también a si mismo - ¿Ella no te ama? ¿Estás loco...? – Harry no lo dejo terminar la pregunta – ¡Ayer tuvimos sexo! – Eso desarmó a Ron. Una cosa era saber si amaba o no a su hermana, pero al punto de saber sus intimidades, eso era un horror – Todas las parejas lo tienen Harry – dijo el pelirrojo bajando un poco la voz, por la incertidumbre que le generó el comentario de Harry, y su actitud al respecto – No Ron. Las verdaderas parejas hacen el amor, nosotros ayer tuvimos sexo – Paso su mano sobre su desordenado cabello, notando preocupación, dolor, decepción... Ron no supo que decir. Se levantó lentamente, y mientras tanto, recogía algunas cosas que habían caído por los golpes y demás. Harry hizo lo mismo. Cuando todo estuvo ordenado, Ron retomó la palabra – Lo siento Harry, yo no debo meterme en esas cosas. Menos cuando no se exactamente lo que está pasando – Dijo Ron sentándose nuevamente – Harry, quien estaba de pie cerca de la ventana, con sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón, denotando impotencia en su actuar, volteó a verlo – Tranquilo Ron. Yo también te entiendo. Es difícil que tal vez, estén abusando de los sentimientos de alguien querido – Ron sonrió por lo bajo - ¿Y que vas a hacer? – Harry entendió la pregunta de su amigo – Esperaremos a que pase tu matrimonio viejo, tampoco lo quiero dañar, ya me di cuenta lo fuerte que golpeas – Harry se toco el rostro donde Ronald lo había golpeado, mientras Ronald hacia lo mismo y sonreían - ¿Vas a buscar a alguien más? – Harry no respondió directamente – Solo quiero esperar a ver que pasa en tu matrimonio amigo – Ron notó la evasiva y se dio cuenta de la confusión del moreno - ¿Ya tienes a alguien más? – Harry recordó el beso con Hermione, que había sido porque él mismo lo había buscado y recordó como ella había respondido al mismo. Paso sus manos sobre su cabello en señal de cansancio y confusión, dejándolas reposar en su nuca – No lo se viejo, y no quiero hablar de eso ahora – Ron se puso en pie sin hacer comentario alguno sobre la respuesta de su amigo, y se despidió para luego dirigirse a su apartamento. Algo por dentro le decía que debía indagar más, pero también algo por dentro le reprochaba el hecho de meterse en la vida de sus amigos, sin saber realmente por lo que están pasando.