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Historia 29843 — capítulo 3
“¿Listos para una indigestión? Porque su hambre de información está apunto de ser saciada completamente.
Sin dudar una de las mejores fiestas del siglo se llevó acabo a noche, sé que muchos comparten esa idea conmigo, sin embargo, la fiesta del siglo no puede evitar verse opacada ante el escándalo del siglo, sé que saben de que estoy hablando, ninguno es sordo en este colegio (exceptuando a Gary Roswell, pero él puede leer labios) y el sonido de los rumores es algo imposible de evitar escuchar.
Damas y caballeros, me complace anunciarles que el escándalo más grande que ha vivido esta escuela sucedió ayer por la noche, y no precisamente en el bosque prohibido, ¿saben de que hablo? ¿Qué es un escándalo gigante sin tener a una o dos personas “populares” involucrado en él?, quiero dejar en claro que estoy orgullosa de ti pequeña Lily; tu primer escándalo, y será uno que jamás vamos a olvidar.
Todos estamos de acuerdo en que la fama viene con un precio, las personas que viven en el escrutinio público saben a lo que se atienen; al llegar a la cima un contrato no verbal se extiende ante tus ojos, el precio es claro: no puedes tenerles secretos a aquellos que contribuyen a que tú seas una celebridad. Esperemos que la pequeña Lily este lista para esto, porque el destino finalmente tocó a su puerta dispuesto a cobrar todas las deudas atrasadas.
Siempre se ha dicho que con la edad viene la sabiduría, por eso mientras más crecemos más estamos dispuestos a abrirnos a nuevas experiencias, desafortunadamente cierta chica pelirroja se abrió de más a esas experiencias, y con quien otro que el chico más experimentado en todo lo conocido y por conocer. Entendieron bien, lil’ Potter quedó enganchada anoche, por nada mas y nada menos que (cofmejorcofamigocofdecofelcofpeorcofenemigocofdecofhermano) nuestro apuesto rey de los dramas sexuales, Brandon Hook.
Dicen que una foto dice más que mil palabras, creo que si le hubieran tomado una foto a Al cuando se enteró de lo que estaba pasando hubiéramos podido leer en su rostro un montón de palabras altisonantes, un consejo Al, tu pequeña hermanita está creciendo, y conforme crecemos cosas se van quedando en el camino, cosas como muñecas, escobas de juguete y, en el caso de lil’ Potter, su virginidad.
El cuerpo estudiantil, sin embargo, se encuentra plenamente agradecido contigo pequeña Lily, después de todo, te robaste los reflectores que nadie quería; tú sola te las ingeniaste para hacer que toda una noche de “perdición” quedara reducida a niñerías de primer nivel; es decir, hiciste que el rompimiento entre la pareja más sólida de Hogwarts (sí, confirmado… Amy y Larry ya no son Amy y Larry), la pelea verbal entre B. y el nuevo mentor de su hermano menor (recuerdan a Ryan Stuart… el que se puso cariñoso con Tony Carrol en aquella fiesta de Halloween el año pasado), el nacimiento de parejas como Harold Struges y Samantha Richards, las caídas por exceso de alcohol de John Aldarisio y el strip tease de Olive Williams parecieran cosas de todos los días. Así es, es tu hora de brillar L., disfruta esta edición especial de la columna, es toda acerca de ti, muy pocas personas pueden darse el lujo de decir que han tenido ese honor (o esa desgracia).
No te lo tomes a mal L., pero para el registro tengo que hacer el recuento de los hechos esquemáticamente:
Chico: Brandon Hook
Chica: Lily Potter
Acto: home run
Fotos existents: dos
Encontrados por: la comitiva completa del BC y Sophia Cage.
Un consejo gratis pequeña Lily, esas cosas no se hacen en el baño de hombres del segundo piso, ¿qué tus padres no te enseñaron modales? ¡Eso sí que fue de mal gusto!; perder la virginidad en un baño en reparación de tercera es un poco vulgar, ¿no lo crees?
Aunque cabe mencionar que nos dejaste a todos con la boca abierta y con una pregunta vagando por el aire… ¿Dónde estas querida? Tiene varias horas que nadie sabe nada de ti, Al está preocupado, también James…
¿Acaso olvidé mencionar que James Potter llegó al colegio hace al menos dos horas? Perdónenme, es la edad, las cosas ya no me fluyen con tanta facilidad. Las noticias viajan rápidamente en este mundo nuestro, mantengan sus televisores encendidos, probablemente vamos a ver a Lil’ Potter en las noticias de las siete, cruza los dedos pequeña, ruega por que tus padres tengan cosas que hacer a esa hora.
¡Esperamos con ansia más noticias del potterescandalo del año! Algo me dice que nos leeremos pronto...
Con amor,
Awendela Darling”
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No hay nada peor que tener quince años, esa edad incómoda entre la pre adolescencia y la adolescencia… aunque pensándolo mejor, tener quince años y estar involucrada en un escándalo sexual a nivel nacional podría ser algo exponencialmente peor, al menos ese era el pensamiento de Lilian Potter mientras unas finas, pero recurrentes, lágrimas rodaban por sus mejillas en aquel incómodo y poco espacioso baño.
Brooke Sullivan parecía compartir aquella idea mientras esperaba paciente a que la pequeña Potter saliera de su escondite, sentada en el piso a un lado de la puerta de madera, la joven pelinegra parecía un poco cansada de aquella larga espera.
-Estoy segura que saldrá en algún momento.- susurró agradecida nuevamente al enorme hombre sentado frente a ella en un sillón rojo de proporciones anormales.- gracias de nuevo Hagrid.- dijo con una débil sonrisa amable. Hagrid la devolvió.
-Realmente creo que es lo menos que puedo hacer.- contestó el gigante atropelladamente.- Harry me encargó que cuidara a sus hijos y… creo que no hice un muy buen trabajo.- la expresión de Hagrid era obvia, decepción pura dirigida hacia él mismo.
-Por muy mal que esté que la vida personal de Lily acabe siendo del conocimiento público… creo que ella también tiene parte de culpa en todo esto.- dijo Brooke sin temer a que la adolescente detrás de la puerta escuchara, Hagrid pareció incómodo ante aquello, pero no pudo evitar concordar, aunque fuera en una pequeña parte de su cabeza.
Las entrañas de Lily Potter gruñeron y se retorcieron de nuevo, Brooke era una buena amiga, pero no necesariamente un buen hombro para llorar, aunque realmente no tenía muchas opciones. Un sentimiento de dolor, vergüenza e ira llenaba a Lily de manera abrumadora, extrañamente, el sentimiento que no la acompañaba era la culpa que muchos pensaban que ella debería estar experimentando; el orgullo era una cualidad excepcional en Lilian Potter, a veces era bueno, otras veces no tanto.
-Llevas horas allí.- dijo Brooke un poco agotada.- Créeme que esconder la cara no hará que los problemas desvanezcan.-
-¡Gracias por las palabras de ánimo!- chilló la pelirroja con la voz entrecortada por las lágrimas, el sarcasmo no era del todo bien aplicado en aquellas condiciones.- No tienes idea de cómo me siento…- aquella frase típica de la adolescencia salió de la boca de Lily como dirigidas a uno de sus padres.
Brooke roló los ojos sin arrepentimiento de lo que había dicho para ofender a la pequeña Potter, Hagrid se acongojó ante aquel acto de frialdad por parte de la pelinegra, el gigante opinaba que la rudeza no haría mucho para ayudar a Lily en aquel momento, pero él tampoco estaba listo para ofrecerle la amabilidad que requería, a decir verdad, no estaba listo ni para mirarla a la cara de nuevo, aquel pensamiento hizo que se acongojara aún más, avergonzado de sentirse y pensar de aquella manera, decidió omitir sus comentarios y tomar otro sorbo de su taza de té.
-Ni una remota idea.- recalcó Lily sin poder deshacerse del temblor en su voz.
-¿Quieres apostar?- preguntó Brooke con un deje de altanería. De un segundo a otro la expresión de lil’ Potter cambió de manera radical, ¿Cómo era posible que B. fuera tan fría? – Estas enojada…- comenzó a decir la pelinegra, quien estaba convencida de poder adivinar los sentimientos de su pronta sucesora al “trono” de la popularidad.- estás enojada porque piensas que cualquier otra persona en tu posición no estaría pasando por esto, cualquier otra chica no hubiera causado el escándalo que tu estás causando… seguro piensas que detestas ser una Potter en este momento, y detestas ser popular.-
Lily abrió la boca casi sin notarlo, Brooke había atinado certeramente con todo, eso era justamente lo que la orgullosa gryffindor tenía en sus pensamientos en aquellos momentos, una pregunta cruzó su mente “¿Cómo lo supiste?”, pero ni siquiera llegó a articularla, Brooke le ofreció la respuesta sin necesidad de aquello.
-Lo sé porque te conozco, porque te conozco y porque yo también tuve quince años.- Brooke suspiró, estaba por dar una explicación un poco complicada.- sé que parece que dos años no son mucha diferencia Lil, pero créeme que lo son. Cuando tienes quince años eres egocéntrico y egoísta, no mejoras mucho para los 17, pero al menos te das cuenta y aceptas esas cosas.-
Las lágrimas de Lily se habían detenido, sentada sobre la taza cerrada y con la mirada fija en la puerta de donde provenía la voz de Brooke, sus labios se abrieron casi sin su permiso:- Me estás diciendo inmadura.- dijo.
Brooke soltó una risita, le agradaba saber que su amiga comenzaba a sentirse mejor.
- Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte… creo que un golpe mortal para este va a convertirte en la Hércules de tu generación.-
Una débil sonrisa cruzó fugazmente el rostro de la menor de los Potter, sabía que el ocultarse en el baño de la cabaña del guardabosques no haría que todo el drama desapareciera, al contrario, probablemente aquello podría estar avivando las llamas, el malestar del estomago se intensifico de sólo pensar en aquello. Desarrugó las hojas de sus manos y comenzó a leer el final de la columna de Awendela Darling, no lo había logrado con anterioridad cuando sus lágrimas le habían nublado la vista.
Su miedo superó su rabia por primera vez en un buen rato, se levantó de golpe y abrió la puerta del baño de manera abrupta.
Los ojos de Brooke miraron la expresión de terror en el rostro de su pequeña pupila, su piel era más blanca que de costumbre, sus labios temblaban, al igual que sus manos y su voz:- ¿James está aquí?- preguntó.
Hagrid escondió la cara aterrado, al igual que un vampiro esconde la cara al estar en presencia de la luz del sol, no podía mirar a Lily a los ojos, no lo soportaba.
Brooke se levantó del piso, su expresión relajada y compasiva no le auguraba nada bueno a la quinceañera, B. respiró hondo antes de soltar la bomba.- Bueno, hace rato cuando la columna de Awendela salió a circulación James estaba aquí…- la pelinegra no pudo evitar hacer una pausa y respirar de nuevo para ganar valor - James estaba aquí solo.- finalizó la chica, Lily se tambaleó, sintió como su cuerpo entero se heló de un segundo a otro, su corazón latía demasiado rápido.- Lily…- la voz de Brooke sonó un poco más decidida.- tus padres están aquí.-
Y el mundo de Lily Potter se volvió negro, completamente negro.