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Historia 29843 — capítulo 8
"La tristeza es una emoción humana la cual nos vemos obligados a enfrentar varias veces durante el transcurso de nuestras vidas. Probablemente algunos de ustedes han tenido la buena fortuna de nunca haberse enfrentado a la perdida de un ser querido… pero la suerte no puede brillar sobre ustedes por siempre, y es mejor que lo sepan desde ahora… va a pasarles, y les aseguro que va a doler.
Ustedes no están para saberlo, y yo no estoy para contarlo; pero hasta yo, la gran Awendela Darling ha derramado sus lágrimas por aquellos que las merecieron en su momento; afortunadamente, no hay mal que por bien no venga… y no hay dolor que el tiempo no cure; démosle tiempo al tiempo… démosle tiempo a Albus.
Han pasado quince días desde que nuestra realeza adolescente sufrió un golpe directo a su corazón, y poco a poco los vemos a todos ponerse de pie después de un considerable rato tirados en el suelo: así es la vida queridos, lo único que puedes hacer cuando estos momentos llegan es aceptar el dolor, abrazarlo… dejarlo que te inunde… y después dejarlo ir… levantarte y seguir caminando con la cabeza en alto.
Entonces… aquí está el tan esperado recuento de los daños:
Después de ver a Rose Weasley deambulando por el castillo con los ojos hinchados y pálida cual fantasma, es bueno volver a ver a la pelirroja con la cabeza en alto, haciendo uso de todas sus fuerzas para mantener la compostura y caminando por allí fresca con Hellen y Brooke, gentilmente a sus lados. No hay mejor hombro para recargarse que un hombro amigo, no hay mejor pilar de fuerza que aquellos que comparten tu dolor y desean verte salir de él. Tomen este consejo muy enserio queridos: nunca sobrestimen el valor de un buen amigo.
El pequeño Hugo se ve bien, aunque algo que me dice que sus heridas están en lugares que no podemos ver… quisiera poder decir lo mismo de Albus.
Albus, Albus, Albus… no ha sido tu año. Primero, tu hermana se anota un escándalo de diez… después, tu hermano mayor regresa al colegio para convertirse en tu maestro de DCAO… y como cereza en el tope… bueno, creo que todos sabemos que clase de cereza te tocó; sin embargo, no hay motivos para encerrarte en ti mismo, ¿Dónde está el Al que todos queremos? Y ¿quién es el huraño con quien lo han remplazado?
Si hay algo que le sienta peor a un corazón que la tristeza, es la amargura. ¿Por qué nuestro rey decide dejarse inundar por algo tan vil? ¿Dónde están tus amigos pequeño Al? ¿Por qué nadie hace nada al respecto?
No podemos admirar a alguien tan desdichado Al, ten un poco de consideración por nosotros, o mejor aún… ten un poco de consideración por Brooke; así es Al, nuestra abeja reina que comparte y duplica tu desdicha… algo que es un poco extraño, digo, considerando que ella y James se han convertido en la nueva pareja no oficial del colegio.
Esperando que el destino me depare cosas más emocionantes la semana que viene, me despido de ustedes.
Besos, abrazos y dedos cruzados porque se porten mal,
Awendela Darling."
El puño de Brooke se cerró con fuerza, haciendo una bola del pergamino que había estado leyendo en voz alta hacía apenas unos segundos; apretó de nuevo, y soltó la pequeña bola de papel al suelo, Hellen y Rose observaron el volante de Awendela caer al suelo…
-Bueno… comenzó inusualmente tierna y después volvió a ser la zorra mete tierra que suele ser… es bueno saber que algunas cosas no cambian.- las palabras de Brooke eran frías, hablando mientras se acomodaba en el suelo del bosque prohibido, recargando su espalda en un tronco en el suelo.
Aquella noche Rose, Hellen y Brooke se habían visto imposibilitadas de reunirse en el salón de menesteres, y por lo consiguiente, las tres habían acabado armando un campamento en un claro del bosque prohibido. Hellen carraspeó levantando la bolsa de malvaviscos del suelo y poniéndola en su regazo.
-Aunque tiene un punto…- comenzó a decir la rubia deteniéndose para comer un malvavisco, y las dos otras chicas la miraron inmediatamente escépticas.- Brooke, si has estado pasando demasiado tiempo "amigable" con James.-
La pelinegra abrió los ojos y la boca al mismo tiempo y casi del mismo tamaño, indignada con aquel comentario por parte de su amiga.
-Estoy de acuerdo.- agregó Rose.- ¿Qué hay con eso Brooke?-
-¡No hay nada con eso!- gruñó Brooke ofendida.- Está deprimido, no quiere estar solo… es todo, me habla y pues… hablamos… es todo.- la adolescentes alzó su mano derecha en señal de juramento. No mentía con respecto a James.
Rose y Hellen se lanzaron una mirada cómplice.- Por favor Brooke…- dijo la rubia rolando los ojos.- sí está deprimido, pero está utilizando todo esto de excusa para acercarse un poco más a ti…-
-Y lo sabes.- finalizó Rose con una mirada acusadora, y Brooke cambió su expresión de 'defensiva' a 'culpable' incluso antes de que pudiera evitarlo.
-Bueno… hablando con James de sus problemas tengo un rato para olvidarme del hecho de que Albus me ignora…- admitió Brooke con un hilo de voz.
-Entonces…- comenzó a decir Hellen, sin dejar de tomar uno que otro malvavisco de vez en vez.- Estas utilizando a James para olvidarte de Al.- dijo la chica entre afirmando y preguntando aquello. Rose miró a Brooke, atenta de su respuesta.
Brooke suspiró.- Soy un asco de persona.- dijo ocultando su rostro entre sus manos. Rose y Hellen suspiraron al entender el evidente 'Sí' por parte de la pelinegra.
-No eres un asco de persona, eres humana.- consoló Rose entre suspiros.- Pero si no quieres nada con James es mejor que se lo dejes claro… -
Brooke bufó por lo bajo, alzó su cara y miró a sus amigas con una expresión en extremo confundida.
-Oh por dios.. no sabes si quieres a James.- dedujo Hellen con asombro.
-No, no… no es eso.- masculló Brooke.- Quiero a Al. Siempre he queridoa Al… pero comienzo a pensar que todo pasa por una razón; tal vez Al y yo no estamos destinados a estar juntos. Tal vez todo lo que está pasando es para que me de cuenta de que la verdadera persona con la que debería estar es con James… tal vez el destino está tratando de decirme que Al nunca me querrá como yo lo q…-
Brooke se detuvo en seco, Rose se había levantado de su lugar enfrente de ella y se había acomodado a un lado de ella, había sujetado sus manos, con las que había estado haciendo ademanes y la había obligado a verla directamente a los ojos.
-Brooke…- dijo Rose en un tono serio.- Miráme a los ojos y dime que de verdad crees que Al no siente nada por ti.-
Brooke tragó saliva y escuchó a su corazón aumentar sus latidos de manera rádical, sus ojos se humedecieron un poco, negándose a ella misma a llorar.
-A veces sí.- dejo escapar la pelinegra con un hijo de voz.- A veces de verdad creo que no siente nada por mí.- dijo mordiendo su labio inferior para contener un sollozo.
Hellen se levanto ágilmente y se acomodó al otro lado de la pelinegra al momento en el que Rose abrazaba a su amiga.- Ay Brooke.- suspiró Rose al tiempo que la adolescente dejaba escapar un par de sollozos que no había logrado contener.
-A veces me ve con tanto odio, tanta indiferencia…- murmuró Brooke con un par de lágrimas escurriendo.
-No eres tú Brooke, te juro que se está volviendo loco o algo…- comenzó a decir Hellen.- es como si el dolor estuviera consumiendo su alma.- citó la rubia de lo que había leído en el archivo de Albus en el consultorio de su madre, Rose soltó una risita.
-Deja de citar a tu madre Hellen, me das miedo.- murmuró la pelirroja, obligando a Brooke a reír un poco también. Se separó de Rose y limpió sus lágrimas con la manga de su suéter inhalando aire para ahogar los sollozos.
-No sé que debes hacer Brooke.- suspiró Rose.- Tal vez esta es una de las ocasiones en donde aplica el: "escucha a tu corazón".-
Brooke negó con la cabeza.- Oh… jamás me ha sabido decir nada.- dijo con una media sonrisa en el rostro.
-Tal vez eres tú la que no ha sabido escucharlo.- declaró Hellen alzando la barbilla en señal de superioridad.
-No- dijo Brooke secamente.- Estoy bastante segura de que él es el problema.- bromeó la adolescente haciendo que sus dos amigas soltaran un par de carcajadas.
-Nunca puedes tomar nada en serio por más de cinco segundos.- dijo Rose entre risas.
-¿Estás celosa?- dejo escapar Brooke de manera automática.
-Como no tienes idea.- contestó la pelirroja; y las tres volvieron a reír animadamente. Se detuvieron minutos más tarde, recargando las tres sus espaldas contra el tronco tras ellas y quedando con una vista directa al cielo estrellado sobre ellas. Hellen movió su varita e invocó la bolsa de malvaviscos,Brooke y Rose rieron de nuevo ante aquello.
-¿Cómo puedes pasar de llorando a riendo en tan poco tiempo?- preguntó Hellen a la pelinegra tras un rato de silencio, y después metió otro malvavisco a su boca.
-Supongo que… la risa es la mejor medicina.- respondió Brooke.- Además… mi llanto se siente sólo y necesita de su mejor amiga.-
-¿Crees que el llanto y la risa sonamigos?- preguntó Rose sin despegar la vista del cielo.
-¿Por qué no habrían de serlo? A veces también lloramos de felicidad, ¿no?- contestó la pelinegra con una sonrisa de satisfacción en su rostro.
-Wow…- dejo escapar Hellen, haciéndo que las otras dos voltearan a verla expectantes a que se explicara.- Tal vez mi mamá tiene razón contigo y dentro de toda tu locura hay mucha sabiduría oculta.-
-¿Ustedes creen que mi abuelo puede escucharnos?-
-Vaya que eso fue inesperado.- dejo escapar Hellen ante la pregunta de Rose.
-Sí.- contestó Brooke inmediatamente después.- Creo que sí.- reiteró firmemente dedicándole una sonrisa amable a la pelirroja, quien sonrió de vuelta y volvió a perder su mirada en la infinidad de las estrellas. Rose suspiró…
-Saben que tenemos que ayudar a Albus y evitar que su alma sea consumida por el dolor… ¿verdad?- dijo la pelirroja con un deje de vivacidad en cada palabra.- No quiero a un abuelo muerto y a un primo amargado.-
-Sí, nos la arreglaremos.- admitió Hellen mientras Brooke dejaba escapar un suspiro. ¿Qué estaba pasando por la cabeza de Al en aquellos momentos?