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Historia 30010 — capítulo 23

Punto de Partida

....La cabeza me daba vueltas, cuando desperté atada a una silla. Mis mechones me cubrían el rostro. Apenas podía recordar que había pasado. Intentando forzar a mi mente, me lastime la cabeza. Alguien me había golpeado. Abrí lentamente los ojos, todo a mi alrededor era borroso y difícil de definir. Frente a mi estaban los Cullen, y varios miembros de la manda de Licántropos. Mi cabeza dejo de dar vueltas, y me puse alerta. Intente levantarme, pero vi mis manos y pies atados a una silla. Mi cabeza comenzó a buscar apresuradamente una manera de salir de ahí, ilesa. Pero no podía usar los miembros mas importantes de mi cuerpo. Estaba condenada. Mire con una fingida calma a mis capturadotes. Carlisle se acercaba a mi, con aquella mirada que te decía todo, de un tiro. Me habían cachado hiriendo a Bella.

-Dinos que haces aquí en realidad, ¿Te enviaron los Vulturi?-.Se me seco la garganta. Debía decir que no, pero no lograría nada, la mentira había llegado muy lejos.

When the truth Dies. Very bad things happen...

-Si...-.Se quedaron sorprendidos al oír que los Vulturi me habían enviado, pero sabia que ellos solo fingían. Todos son títeres. Ellos sabían la verdad con anticipación.

-¿Por qué te enviaron?-.Carlisle me hablaba con deliberada clama. Aro tenia razón sobre el.

-Me lo pidieron como un favor-. Edward Cullen, me miraba junto con los Licántropos, con rabia. ¡Vamos! No la había herido. Significativamente, claro. Mire a Carlisle y entendí algo en sus ojos. Algo que em dijo sin tener que hablar. En cuanto saliera de ahí, los Licántropos me darían caza, hasta matarme. No lo permitiría...

Comenzaron a hacerme preguntas, que solo respondí con monosílabos. No imaginaban que yo diría toda la verdad tan rápido. Mi vista se había perdido en la lejanía. Esperando que en cualquier momento me dejaran ir, para poder asumir mi propia muerte. Ni siquiera me había dado cuenta de que tenia los ojos empeñados y ya no respondía ninguna pregunta. Mucho menos que había conseguido romper las cuerdas con facilidad, y que había salido caminando de la casa. Caminaba, caminaba de nuevo y sin un rumbo fijo. No quería correr de ahí, aunque no deseaba seguir mas tiempo, planeaba irme caminando, sin correr, sin oponer resistencia. Hacerlo como un verdadero condenado a muerte. Unas manos me detuvieron y las quite de inmediato, seguí caminando, sin preocuparme que me impidiera el paso. Hasta que lo mire. Edward me miraba furioso.

-Acabas de dañar a Bella! Te di mi confianza y así la desechas!-.Me comenzó a gritar, todas las cosas que hacia mal, hasta que de nuevo apareció esa sonrisa maniaca, aquella sonrisa que pudo haber sido el fin de Bella.

-MIRA QUIEN HABLA! TU ENGAÑASTE A BELLA! ME BESASTE PEDAZO DE CARNE ANDANTE! -.Seguramente mi voz se escuchaba hasta el condado de Texas, o hasta Italia, no me podía importar.- Y SABES QUÉ ES LO MEJOR? QUE ME GUSTO! ME GUSTO, YA QUE PUDE REGOCIJARME CON LA IDEA DE QUE YA NO AMAS A BELLA!-.Su mano se estrello contra mi mejilla. El sonido fue como un eco. Todo fue tan lento. Pude sentir su contacto, y como cerraba los ojos. Cuando aquel sonido, y el contacto se rompió. Mi sonrisa se había desvanecido. Yo misma me había desvanecido. Miraba el suelo. No miraba nada. Caí de rodillas, y me lleve las manos a la cabeza. Cerré los ojos, y me perdí, mi mente se perdió, mi autocontrol se desvaneció al igual que yo. Me fundí en aquel grito que podía hacer temblar a cualquier ser. Me fundí en mi propio sufrimiento y...