← Historia 30010 · de
Historia 30010 — capítulo 25
Edward
...Comenzaba a gustarme esto de perder la conciencia, tantas veces. El ardor que crecía en mi cuello, había desaparecido, para sentir la calidez de una mano. Aun en la “inconciencia”, podía seguir siendo capaz de descubrir lo que ocurría a mi alrededor. Los pensamientos de todos a mi rededor me llegaban con bastante facilidad, y procesarlos se había vuelto algo muy sencillo. Ah decir verdad, procesar toda esa información era demasiado fácil.
Quería despertar, abandonar ese estado tan molesto, y poder mirar a la gente que había a mi rededor. Pero me negaba, mi cuerpo se negaba.
Pronto dejo de haber gente a mi alrededor, y pude sentir el silencio. Había una mente aquí, conmigo, pero no la podía tocar. No la quería tocar. Aunque la curiosidad me picara, no quería hacerlo.
-Carlisle, ¿qué piensas que tenga?-.La voz, esa voz era demasiado conocida para mi. él estaba sentado cerca de mi.
-No estoy seguro. Pero creo que ah sido un reacción bastante extraña. Algún desorden, no lo se-.La voz de Carlisle era tranquila, pero tenia un toque de preocupación, de angustia.-Edward, creo que lo mejor que puedes hacer es hablar con ella, aunque parezca inconsciente, siento que podrá oírte.
-No... no lo se.
-Vamos, hijo, se que puedes. O, ¿crees que es mejor que vayas con Bella?
-Bella... creo que ella no va a querer verme, y dudo que Alice, y Rosalie me dejen acercarme siquiera a donde esta.
-Entiendo...-.Y Carlisle se fue, cerrando la puerta. Tenia ganas de saber como me veía, que tenia. Según los pensamientos de la gente que me había visto, mi rostro parecía calmado, y era como si estuviera muerta, lo único que delataba que no lo estaba era mi respiración acompasada, y el murmullo de mi corazón.
-Scarlet...-.Se acobardo y se aclaro la garganta.-Se que esto es ridículo, hablarle a alguien mientras duerme, y se que cuando despiertes, me darás una buena reprimenda, o me gritaras lo tonto que soy, y me compararas con todos los objetos inanimados por haber. Pero necesitaba hablar contigo. Lo que gritaste, y la bofetada que te di. Siento haberte hecho eso pero... tú no sabes como me siento, y no creo que tengas idea. Todo lo que pasa ahora, la próxima transformación de Bella, y el compromiso que debo cumplir con ella, son demasiadas cosas, y me siento bastante estresado. Por que no solo debo cargar con mi boda, si no con tú aparición, tu existencia me ah hecho la vida más complicada, por que te gusta meterte en problemas, y siento que eres algo desequilibrada.-El comentario me molesto bastante, pero no tenia manera de gritarle o recriminarle algo.
“Por eso, andaba tan nervioso, el beso... lo que paso, lo siento, de verdad. Fue algo que no debió pasar, pero, mi cabeza andaba en otro sitio. No tengo una excusa lo suficientemente buena como para salvar mi situación. Y ahora verte así. La forma en la que te caíste de las escaleras. Me recordó a...
“Me recordó a Bella, la imagen que me había proyectado la mente de Jacob. Fue algo terrible, y me di cuenta de algo. Solo consigo dañar a la gente, no la ayudo mucho, y mira lo que te hice. Ahora estas ahí, como si estuvieras muerta. Lo siento, Scarlet. Siento haberte dado la cachetada, siento no haber confiado en ti. Bella me dijo que tú no pretendías dañarla, que la apartaste del camino de un oso, y que fuiste algo brusca... Debo irme Scarlet, espero que todo este mejor.-.Me beso la frente y se fue. El silencio volvió a la habitación.
Mi cuerpo aun se negaba el movimiento, pero no podía hacer nada. Lo que había dicho Edward... me hubiera gustado pedirle yo la disculpa, decirle yo lo mucho que lo sentía todo, los gritos, lo que le hice a Bella, y más que nada, los problemas que le había causado. Una lagrima salió de mis ojos cerrados. Debía despertar, debía decirle que el no debía culparse de nada. De pronto en mi cabeza brillo un foco. Yo nunca había visto a Edward como un amigo, menos como un novio... lo había vito como un hermano...