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Historia 30010 — capítulo 7

Charlas A La Luz De Un Foco

…Llegue a la casa y entre por la ventana. Pobre Jasper, lo había dejado solo con Alice, ahora debería estar matándolo. Me sentí culpable, el se había abierto conmigo y yo había hecho lo mismo. Me acerque al espejo y mire las marcas de los dientes de Jasper. El dolor ya no estaba pero en mi pálida piel se podía apreciar las marcas. Me quite la playera que llevaba puesta y me puse la pijama. Descansaría con tranquilidad. Cerré la puerta del baño y apague todas las luces, me recosté en la cama y pronto entre en un sueño.

Pude cerrar los ojos

Más no puede dejar de verte.

Estaba en el claro, donde me había quedado hace unos instantes con Jasper. Había un sol resplandeciente, no podía evitar mirar hacia el agua del rio que corría frente a mí. Llevaba vida y un sentimiento que me sofocaba.

Y dejar de dormir,

Más no dejar de soñar.

Jasper había aparecido de la nada y me miraba desde atrás. Con una sonrisa que decía mil palabras. Yo temía sonreírle, pero lo hice. Y él se acerco más a mí. Hasta quedar demasiado cerca el uno del otro.

Puedo callar las voces,

Más no puedo dejar de oírte

Mi corazón latía desbocado. Pase una mano por el hombro de él, y torpemente continúe moviéndola por su brazo. Deteniéndome en cada línea, en cada diferencia o borde. El sonreía con júbilo, y yo lo miraba arrebatada.

Puedo dejar de ser,

Pero no puedo dejar de estar

Paso una mano por mi mejilla y alzo mi rostro, para que pudiera ver sus ojos. Topacio liquido. Decía palabras que no entendía. Pero que por extraño que pareciera, cobraban significado dentro de mí.

Bésame, hipnotízame.

Ya no em importa más,

Róbame el alma, hechízame.

No podía quitar la mirada de su rostro. Y él se alejo de mí aun con aquella sonrisa. Me tomo de la mano y me llevo donde unas flores. Me las señalo, todas eran amarillas y hermosas. Pero había una, una que era diferente. Se agacho y yo lo seguí. Tomo la flor que era violeta y me la entrego con delicadeza.

Puedo calmar mi mente,

Más no puedo calmar mi sangre.

Me decía que aquella flor era yo, única entre mi especie. Y, por lo tanto la más bella. Yo solo sonreía como una niña tonta, una niña que le acaban de dar el regalo más hermoso que jamás pudo haber visto.

Y puedo ser sincero,

Sin dejar de mentir.

Pero mire el suelo. No le había dicho la verdad completa. No le había dicho nada sobre los Vulturi. No le había dicho nada sobre el verdadero motivo por el que estaba ahí. En cambio el me habia revelado todo acerca de él. Que fue criado y entrenado como un neófito y que era el eslabón débil de los Cullen. Estaba mintiéndole, engañándole.

Puedo quedarme cerca,

Más no puedo dejar de huirte.

El había notado mi tristeza, y pasó su fría mano por mi rostro. Dejo de sonreír solo para mirarme. Y la tristeza se desvaneció, y fue remplazada por un deseo enorme, un deseo que jamás había sentido.

Puedo cambiar mi vida,

Más no puedo cambiarme a mí.

Me acerque lentamente a él, sin perder de vista sus ojos. Cuando mis labios estaban a tan solo milímetro de él. Me quede en mi lugar. Tenia miedo, ¿Qué tal si todo era solo un sueño y me hacia falsas ilusiones? Me fui alejando poco a poco. Tuve que ponerme de puntillas, al ver que él era mucho más alto que yo. Y él me tomo con delicadeza de los hombros.

Bésame, intoxícame.

Ya no em importa ser,

Un ser sin alma atrápame.

Se volvió a acercar a mí y sus labios y los míos se encontraron. Fue algo difícil no sacarme de la mente a Alice, pero lentamente todo perdió sentido.

Bésame, idiotízame,

Ya no me importa ser,

Un ser sin alma, atrápame.

De pronto sentí como una mano recorría mi cabello. Abrí los ojos y vi a Jasper observándome con asombro y con una sonrisa.

-AH! -. Salte de la cama y me cubrí completamente; él se alejo de mí.

-¿Te has dado cuenta lo rara que eres?-. Sonrió pasando una mano por mi cabello-. Que corte tan extraño.

-Si vienes aquí a criticarme, lárgate-. No sabía por qué actuaba así, si hace unos segundos había soñado con él. Me puse nerviosa y me sonroje. Mi corte no era extraño… ¿o sí?

-Solo falta que comas…-. Se bufo y yo solo lo rete con la mirada. Se quedo boquiabierto.- ¡¿Comes?!

-Si… -. Me miraba perplejo y salió del cuarto. Quite las cobijas y camine en su dirección. Estaba de lo lindo sentado en mi sofá, mientras miraba los cojines. Me acerque a el un poco peor no em senté junto a él.

-¿Por qué te dejas los mechones de enfrente más largos que el resto de cabello?-. Me miraba expectante.

-Porque me gusta así-. Me lleve una mano al cabello. Lo tenía corto en la parte de atrás, bastante para ser sincera. Pero los mechones de enfrente eran tan largos que llegaban a mi medio busto. Me agradaba tenerlos así.

-Ah…-. Me dejo de mirar y se recostó en el sofá. Me acerque con un poco mas de confianza.

-¿Por qué viniste? -. Me miro sorprendido.

-Si quieres me voy-. Se levanto y lo sujete del brazo. No debía hacer eso, me miro con una sonrisa.

-No…no te vayas-. Lo solté al instante y me sonroje.

-Esta bien-. Me quito un poco de pelo del rostro.

-¿Que paso con Alice? Sonaba muy molesta cuando em fui-. Jasper se encogió de hombros y miro el suelo.

-Estaba enfadada, no le gusto en lo absoluto que estuviera contigo…-. Se quedo callado y mire el suelo también.- aparte quería saber que estábamos hablando.

-No le dijiste nada ¿cierto?-. Estaba alterada y miraba a Jasper con rostro de susto. El tranquilizo el ambiente y me sonrió.

-Nunca le diré a nadie nada de lo que tú me has dicho-. Suspire aliviada. Sabía que podía confiar en él.

-Sabes, ni a Edward ni a Emmett les caes bien. Y Rosalie tiene el ojo puesto en ti-. Lo mire confundida. Sabia quienes eran Edward y Emmett. Pero no conocía a Rosalie-. Oh lo siento Rosalie es la chica alta y rubia, la compañera de Emmett, es algo superficial. Bueno muy superficial

-¡Ja! Me lo imagine. Si la recuerdo ahora, creo que cree que yo le quitare a Emmett-. Sonreí para mis adentros.- ¿Por qué no les caigo bien?

-A Edward, porque es muy sobre protector con Bella. Y por qué no puede saber que tramas, porque no puede escuchar tus pensamientos y dice que eres su dolor de cabeza personal. Y Emmett, bueno el te alucina por que le quitaste a su presa. Y quiere la revancha.

-jajajajaja-. Comencé a reírme hasta que me salieron lágrimas. No pida creer que me alucinaran ambos por algo tan…ridículo. Ja jajaja. Jasper me tomo en brazos cuando estuve a punto de golpearme contra el suelo.

-tranquila, entiendo tus risas-. Sonreímos al mismo tiempo.

Continuamos hablando sobre nuestras respectivas familias, pero yo no quise entrara en detalles con al mía. A él eso no pareció sorprenderle. Pronto dieron las 2 de la mañana, ya comenzaba a bostezar. Jasper lo noto.

-Mejor ve a dormir, yo de todas formas debo rime. Alice debe estarme buscando-. Asentí e silencio y me fui a mi cuarto.-Descansa… -. Volví a asentir en silencio y él me dio un beso fugaz en al frente. Abrí los ojos, pero reaccione tarde. Ya se había ido. Definitivamente empezaría a alucinar…