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Historia 30368 — capítulo 3

La habitación estaba en penumbra. Le recordaba los moteles baratos de prostitutas que se ven en las películas. Se horrorizó. Pero tenía que pasar la noche en algún sitio y no podía contar con nadie. No conocía a nadie. Solo conocía al Jefe de Policía y le había dado toda la ayuda posible. Y a Alice y Rosalie Cullen. Pero no sabía ni su número ni su dirección. Tampoco las conocía lo suficiente como para que les pidiera el favor de que la sacaran de allí. Cenó en el restaurante sobrio del motel y volvió a la habitación. Durmió fatal aquella noche. Se alargó sobremanera y no había forma de que llegase la mañana. Pero como todo en esta vida, llega. Salió corriendo del motel, astiada de todo. Llevaba en el bolso la carpeta con su historial clínico. Se dirigió al Hospital para una visita con los médicos. La celadora de la entrada laacompañó muy amable hasta la consulta número tres, dónde la atendió el Doctor Cullen. "Vaya - pensó - conoceré a la família Cullen al completo". También pensó que era increíble que en el mismo día que iba a pedir cita la atendieran.

  • ¿Adela Parker? - asintió - Qué extraño que a Forks venga gente de fuera - sonrió. Era bastante guapo. Pálido. Le recordó a Conrad.
  • Me recomendaron el sitio - contestó ella sonriente - ambiente tranquilo, con hospital, instituto...
  • ¿Qué edad tienes Adela? ¿Puedo llamarte Adela?
  • Por supuesto.
  • Bien. Yo me llamo Carlisle.
  • Nunca había oído ese nombre.
  • Si - sonrió - está en desuso. Veo que ha traído su historial. Eso es bueno - se lo tendió. Lo miró rapidamente. - Tu edad... - le preguntó mirándola nuevamente.- Disculpe, no se la dije. Diecisiete años.- ¿Y ya estás embarazada?- Ya ve... Cosas que ocurren. Chica conoce chico...- Supongo que no ha venido a Forks con ese chico.- Supone bien - su rostro se ensombreció.- Veo en su historial que la atendieron en Urgencias por una paliza. ¿Fue ese chico? ¿Por eso no ha venido con él?- No doctor, no. Mis padres... desde hacía varios años tenían problemas con el alcohol, las drogas, el juego... Cuando fui a casa y les dije que estaba embarazada me pegaron la paliza de mi vida. Si no llega a ser por él me habría muerto desangrada en el comedor mientras mis padres veían la pelicula que echaban por la tele.- ¿Y cómo fue que la salvó?- No le sabría decir. Estaba en tierra. Se abrió la puerta, me desmayé... Si no fuese por la conmoción diría que lo que vi no podía ser verdad.- ¿Qué vio?- Doctor, preferiría no decirlo. No querría terminar en un psiquiátrico.- Ambos rieron. Aunque en los ojos de Carlisle hubo un brillo de suspicacia.- Está bien. Vamos a ver a ese bebé en el ecógrafo.- Adela se puso tumbada en la camilla. Se levantó un poco la ropa y Carlisle le puso el gel en la barriga. Poco después estaba mirando a su bebé en la pantalla.- Es un niño precioso.- Gracias. Espero que se parezca a su padre.- Por cierto. Si ese chico era tan bueno... ¿Por qué no ha venido a Forks con usted? Habla de él con vehemencia.- No podía venir.- ¿Trabajo? ¿Estudios?- No. Por un motivo que traspasa las fronteras humanas por así decirlo. Dejémoslo así. Es muy complicado de explicar.- Entiendo - los ojos del doctor volvieron a brillar extrañamente.Tras la exploración. El Doctor Cullen le informó que supervisaría su parto. Y le pidió los datos para su ficha local.- ¿Dónde vive? - le preguntó.- La calle se llama... - revolvió en su bolso - dog mountain street. Vivo en la casa amarilla, al lado del Jefe de Policía Swan. En el número 23.- Es un buen hombre. Aunque tenía entendido que esa casa se caía a pedazos.- Y se cae - suspiró - estoy en el motel que hay en la salida del pueblo. Después de aquí voy a ir a visitar a un decorador para que se pase por allí y me presupueste el arreglo.- En esta época, la gente suele estar muy atareada. Seguramente hasta octubre o noviembre no le podrían hacer un hueco.- ¿No? - Adela se afligió mucho - deberé quedarme en el motel... ¡Que horrible!- No se preocupe. Mi hija Alice es muy diestra decorando ambientes. De echo nuestra casa la ha decorado ella en varias ocasiones, y los chicos podrían hacer los trabajos duros. Si quiere... le digo que la llame y le de alguna idea.- ¡Eso sería maravilloso! ¿Pero no se molestará?- Para nada. Los chicos ahora en verano se aburren mucho. Será un placer para ellos.