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Luchando por un amor imposible — capítulo 28
Se fundían en un abrazo. Harry y Hermione se daban cuenta de lo mucho que se habían echado de menos mientras la pelirroja buscaba algo en una bolsa junto a Ron.
- Aun no sé por qué no vinisteis ayer a vernos - Seguía buscando-. Harry, ¿seguro que no te lo di a ti?
- No, cielo, lo guardaste en la bolsa - soltó a Hermione para ayudar a Ginny.
- ¿Y si se quedó en algún hotel?
- Sí, seguro que es una escusa para volver - se mofó Ron apoyado en la mesa con los brazos cruzados.
- ¡Cállate! - le gruñó su hermana-. En fin, ¿qué? ¿por qué no vinisteis ayer?
- Teníamos que ir a otro sitio - se apresuró Hermione.
- ¿A dónde? ¡Auch! - Ron recibió un codazo de advertencia a tan impertinente pregunta.
Harry y Ginny se miraron y sonrieron cómplicemente.
- Ya… a un sitio - murmuró Gin.
- ¿Quizás a reconciliaros de un modo especial? - El matrimonio se rió, pero ella le dio una colleja a Harry tiernamente en el cuello.
Los aludidos enrojecieron
- ¿Qué? El sol de Phoenix te afectó ¿verdad? ¿o tal vez el frío canadiense? - Balbuceó Ron.
- Resulta que cuando preguntamos por vosotros, mamá dijo que llevabais un mes separados y, en vista de vuestra amplia revelación romántica de hoy, delatáis vuestros actos de ayer, al margen de esas sonrisas de tontos enamorados que no os las quita nadie - Harry y ella rieron y continuaron la búsqueda.
- ¿Diste un curso de psicología o qué?
- No, leyó un libro - alzó otro sacándolo de la bolsa mientras Ginny seguía su recorrido con la mirada antes de continuar rebuscando-. Ten Hermione, lo compramos para ti, pero Ginny comenzó por ojearlo y se lo acabó leyendo.
- Gracias, no teníais por qué.
- ¡Ajá! Un mes para vosotros y ella prefiere a un libro que a ti. Mal empiezas cuñadito - Ron rodeó los hombros de su amigo con con un brazo.
- Ron, déjalos en paz.
- ¡Ya sé! - gritó de pronto la pelirroja-. Está en mi cuarto… mi habitación en casa de mis padres… Hermi, me acompañas? - antes d que ella respondiera la agarró del brazo y se la llevó.
Ron se sentó en el sofá de la casa de los Potter y Harry lo imitó.
- Entonces ya está, ya es oficial, no es una niña.
- ¿De qué…? ¡Oh, no, Ron! No, tío, no me siento cómodo hablando contigo de…
- Dime una cosa. ¿Cuándo? No niego que me alegre de que fuera contigo, pero dime, ¿fue antes de casaros?
- Ron, ¿seguro que… quieres saberlo?
- ¡No! ¡Imbécil! ¡¿Fue antes?! ¡Que es mi hermana!
(Mientras tanto…)
- Se me hace raro pensar que ya no será aquí donde durmamos las dos - Hermione escrutaba cada milímetro del dormitorio de la pequeña Weasley, la que ya ni era pequeña ni era Weasley.
- Sí, bueno, ahora tu duermes con mi hermano y yo con tu primo - rió.
- No, Gin, sabes que no duermo con Ron.
- ¡Venga ya, mentirosa!
- Te lo juro.
- ¿Con quién dormiste anoche? Sé de buena fuente que ceniciento no fue a dormir a casa y tú, él, Harry y yo sabemos que fue a un baile, ¿me equivoco?
- No tengo idea de…
- ¡Hermione! ¡Vamos, cuéntame! Que no soy como mi hermano, volvisteis a intentarlo, ¿no?
Hermione la mira desconfiada. Finalmente acepta el interrogatorio.
- Está bien, tú ganas. Sí.
- Lo sabía. ¿Y cómo es que rompisteis vuestro - imitó las comillas con los dedos - voto de castidad?
Ron persigue a Harry por todas partes.
- ¡Tocaste a mi hermana! No tienes ética moral.
-¡Ron, para, para! ¡Para! ¡Es mi mujer!
Ante estas palabras, Ronald cayó de lleno en sus propias dudas. "Mi mujer… mujer… su mujer… Ginny…" Se sentó abatido. En la hierba del jardín. Harry lo acompañó.
- Sabías que pasaría. Creí que lo tenías asumido.
- Ya no es lo mismo, Harry - temió Ron-. Ahora no eres tú, sois los dos. Ya no es señorita Weasley, es señora Potter… ¿Qué pasó con todo lo que vivimos? Parece esfumarse…
- Claro que se esfuma, hay que dejar hueco para el futuro.
- ¡Tu futuro es una familia! Ni más pociones clandestinas en Hogwarts, ni más Cho Chang… ni Dean Thomas…
- ¿Tienes miedo de mi futuro por alguna razón en concreto?
- Porque todo se acabó, Harry. El trío se disolvió. McGonagall ya no nos puede reñir más. Somos…
- Adultos, Ron, dilo. Ya no somos niños viviendo peligros de mayores, ahora somos adultos que deciden cuál es el mayor riesgo al que exponerse.
- Jamás creí que lo diría… pero quiero volver a Hogwarts…
- Tienes a Hermione. Ella nunca se esfumará en tu vida… ¡y nosotros tampoco, ¿qué demonios?! Siempre amigos, Ron.
- Ya… siempre amigos…
- Pero ¿segura de que todo va a ir bien? Es decir...
- Tranquila, Gin, si me vuelvo a quedar embarazada será porque ambos lo decidamos, Ronald y yo.
- Y el destino.
Hermione comenzó a reír a carcajadas. Ginny la imitó.
- Que filosófica te volviste señora Potter.
- ¡Madre mía! ¿Es obligatorio que todos me llamen así sin venir a cuento? Eres mi mejor amiga, ¡tú no tienes derecho a llamarme así!
- ¿Te molesta?
Ginevra Molly Potter suspiró.
- No, pero no me lo llames, parece que me dejas atrás como amiga.
- ¡No seas boba! Recuérdalo, eres mi prima política, mi futura cuñada y por siempre mi mejor amiga - Hermione sonrió.
- Por siempre... - sonrió a su vez.