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Historia 31474 — capítulo 5
Harry y hermione, estuvieron buscando a rosa por todas partes, pero por más que buscaban y buscaban, parecía que se la hubiese tragado la tierra. No podían entretenerse, tendrían que encontrarla pronto, ya casi habían entrado en el mes de Febrero, y tenían que descubrir el causante del envenenamiento de Ginny antes de que el colegio finalizase. Ginny, parecía que estaba empeorando. Había ido a visitarla a la enfermería, ya que al parecer, ella no les culpaba tampoco de la muerte de ron, y la última vez que la visitaron, haría cosa de unas dos semanas, se había vuelto algo más delgada, la piel se le había empalidecido, y encima, estaba más demacrada. La señora pomfrey les dijo que apenas le quedaría cinco meses de vida, los que faltaba para que el curso finalizase. Parecía que el que la hubiese atacado, sabía muy bien lo que hacía. El Lunes 12 de Febrero, estaban los dos desayunando en el gran comedor con el resto del colegio. Cuando casi habían terminado, llegó el correo, y harry se asustó, pues casi ni se acordaba de que las lechuzas, estaban llegando cada vez más temprano porque, al parecer, los padres se habían enterado de la muerte de un alumno, y estaban preocupadísimos por sus hijos. Hermione, como todas las semanas, recibió el profeta, y lo ojeó rápidamente: -El profeta se ha enterado de la muerte de ron... -susurró hermione a harry tras una breve pausa. -Dice "Fuentes informan de que un alumno de cuarto ha sido hallado muerto en el bosque del colegio..." "El ministerio de educación ha sido informado, y están pensando qué castigo ponerle a Dumbledore, y muchos piensan que debería dimitir, al igual que pasó hace dos años..." ¿Cómo se habrán enterado? No creo que dambledore se lo dijera... -Ahora eso no importa. -dijo harry asustado, mirando a Dumbledore de reojo. -Si echan a Dumbledore, la catástrofe que ocurrió hace dos años podría volver a ocurrir. Empezarán a atacar a los alumnos, y no podremos remediarlo hasta que no sepamos quién es. Pero ¿Por qué? ¿Por qué justo en este momento? ¿Por qué los mortifagos se empeñan en atacar a los alumnos ahora? -A los alumnos no, harry. -dijo levantándose cuando tocó el timbre. Harry la imitó. -En el bosque, aquel mortífago, dijo que solo cumplía órdenes, seguramente estuviese bajo las órdenes de Voldemort o algún otro mortífago superior a él, y me dijo que solo... que solo quería quitarnos de en medio a ron, a ti, y a mi. Harry se paró en seco en mitad de la escalera que conducía al primer piso. A primera hora tenían historia de la magia, con el profesor Binns, así que se dirigían hacia la cuarta planta, que era done se impartía esa asignatura. Hermione, hizo un gesto con la mano, como diciendo que ya hablarían más tarde, pues las paredes oían, y mucho más en Hogwarts. Entraron en el aula y se sentaron donde siempre, al final de la clase. El profesor llegó, como siempre, atravesando la pizarra, y por primera vez, asustando a hermione que no se lo esperaba. Harry se rió un poco. Hacía tanto tiempo que no reía... Ya hacía casi dos meses que ron había muerto, y desde entonces, creyó haber perdido la capacidad de reír o sonreír. -Hoy daremos la guerra de los Trols contra los Magos. Sucedió en el S... -comenzó a explicar el profesor Binns. Como siempre, aquella clase empezó a adormecer a harry, que se apoyó la mano en la cabeza. Harry sabía que hermione atendería, así que no era el momento de hablar sobre lo que el mortífago le había dicho, pero se había equivocado rotundamente. Hermione estaba apoyada en la mesa, con la cabeza entre las manos y la mirada perdida. Harry no lo podía creer, hermione sin atender... Harry, le dio un codazo, y hermion pegó un brinco. Le miró extrañada, y se rió al ver la mirada confusa de harry, al señalar al profesor. Hermione se encogió de hombros, y negó con la cabeza. Entonces, harry se acercó un poco a ella. -¿Te pasa algo? -le susurró. -No tengo ganas de dar clases, me preocupa más ginny y los mortífagos. -dijo hermione triste. -A mí también. -admitió harry. -Si es cierto que aquel mortífago solo quiere eliminarnos a nosotros, ¿quiere decir que voldemort ha vuelto y que quiere quitar de en medio a sus impedimentos hacia el poder? -Puede ser, ¿pero que tiene que ver ginny en toda esta historia entonces? -le dijo hermione pensativa. -Ginny no tiene suficiente poder mágico como para enfrentarse a él. -¿Y nosotros sí? -preguntó harry riéndose. -Tú eres el impedimento entre voldemort y el poder. -replicó hermione. -Y al tenernos... bueno, tenerme -dijo hermione rectificando -como tus amigos, seguramente pensará que te ayudaremos. -Podría ser ese el motivo. -dijo harry asintiendo. -Pero insisto en tu criterio: ¿Qué pasa con ginny? -Será porque es tu amiga. -dijo hermione. -Querrá hacerte sufrir. -Esto es todo por hoy. -saltó de pronto el profesor Binns, asustando a los novios. -Quiero una redacción sobre lo que hoy hemos dado. Harry y hermione se levantaron. Lentamente y perezosos, se dirigieron hacia las mazmorras, donde tendrían hora doble de pociones. El profesor snape, llegó tan puntual como siempre, y desde el momento en el que se sentaron frente a sus calderos, los puso a hacer una difícil poción llamada poción elvaristre, que hacía a un mago el tripe de fuerte. Estuvieron casi media hora preparando los ingredientes, pelándolos, cortándolos, y una vez preparados, estuvieron quince minutos preparando la poción tal y como rezaba en la pizarra que había enfrente, aunque había tanta humareda que apenas se podía leer nada. Entonces, cuando estaban entregando la poción a snape y cogiendo sus mochilas para ir a transformaciones, hermione, miró hacia un chico de la clase, acordándose de algo. Se volvió hacia harry y le dijo: -Harry, luego nos vemos. -sin decir nada más, salió corriendo. Hermione casi tropieza con los calderos, pero no le importó. Habían estado tan preocupados por encontrar a Rosa, que se les había olvidado que posiblemente, Draco supiese algo sobre todo ese asunto, ya que fue él mismo quien les advirtió que iba a haber ataques, no con esas palabras, pero se lo había advertido. "Dentro de poco, todos los traidores a la sangre caerán...", había dicho, y si era cierto que sabía algo, o que simplemente había sido él, se iba a enterar de quién era Hermione Granger. Lo alcanzó cuando iba a entrar en el aula de hechizos, y lo paró, poniéndole una mano en el hombro. El Slytherin se volvió, y miró a hermione con cara de sorpresa por su cambio a hablarle y por su atrevimiento. -No me toques, sangre sucia. -dijo limpiándose la arte de la túnica en la que le había tocado. -Quiero hablar contigo, malfoy. -dijo hermione. Crabbe, Goile, y Pansy parkinson, se adelantaron y se pusieron a su lado. -A solas. -añadió al ver ese gesto. -A ser posible ahora. Malfoy miró a sus amigos sonriendo, y siguió a hermione a través del pasillo. Para que estuviesen protegidos de fisgones y cotillas, se introdujeron en un aula vacía en desuso, que estaba al final del pasillo a la izquierda. Hermione paró delante de la pizarra, y miró a malfoy. Este, que no entendía nada, solamente le devolvió la mirada, sentándose en una mesa y cruzándose de brazos. -¿Qué quieres, Granger? ¿No salías con Potter? -sonriendo malignamente. -No estoy aquí por eso, malfoy. -dijo furiosa, asqueada ante ese comentario. -Y tampoco lo haría en mi vida. -dijo cuarteándolo de arriba abajo. -Quería preguntarte sobre el ataque hacia Ginny. -¿Qué pasa con él? -preguntó indiferente. -Creo recordar que hará algún tiempo, nos hiciste una pequeña advertencia. Algo sobre que los traidores a la sangre iban a caer. -le recordó hermione. -¿Cómo sabías que iban a atacar a ginny? -No lo sabía. -respondió malfoy. -¿Por qué dijiste eso entonces de la familia weasley? -le preguntó enfurecida. -Porque quería que se asustaran. -respondió malfoy elocuente. -¿Qué te pasa, Granger? ¿Leíste las noticias del Profeta y te asustaste? -Tú sabes algo. -dijo hermione amenazándolo con la varita. -Tú sabes algo sobre ese ataque. -malfoy simplemente se rió. -Puede que lo niegues, pero pondría la mano en el fuego y no me quemaría, Draco. Tu sabes algo. -Puede que sepa algo. -dijo simplemente. Hermione, creyendo que iba a negarlo, le cogió desprevenida, y casi se cae al saltar un escalón. Lo miró a los ojos, y éste, simplemente, asintió. Hermione fe hacia él lentamente, hasta estar frente por frente de él. Entonces, la chica le preguntó: -Y supongo, que no vas a decirme lo que sabes, ¿verdad? -preguntó hermione irritada y furiosa. -No lo sé, depende. -dijo malfoy sonriendo. -¿A si, y de qué depende? -preguntó hermione. -De para qué quieres saberlo. -respondió Draco. -Sé que quieres vengar la muerte de weasley, y salvar a su hermana. Pero como sé que luego, sois capaces de matar al señor tenebroso, no te lo diré. -Entonces, ¿Es cierto que voldemort ha vuelto? -le preguntó hermione. ¿Por qué le estaría contando todo aquello si eran enemigos? -¿Voldemort ha regresado? -Ah, ¿no lo sabías? -preguntó Draco. -Bueno, es normal. Pero si, ha regresado. Por eso supe que iba a haber ataques. Ginny solo es la primera. Dentro de poco, muchos caerán, y con ellos el fin de Howarts y Dumbledore llegará. -Eres un asqueroso y repugnante hijo de perra. -dijo asqueada. -¡Solo te importa que tú salves el pellejo! ¡No te importa nadie más que tú mismo! ¡¿Qué pasaría si cayeran Crabbe?! ¡¿O Goile?! ¡¿O Pansy mismo?! -Eso no pasará, porque ellos no son traidores a la sangre, asquerosa sangre sucia. -dijo malfoy sonriendo. -Los que deberíais estar preocupados, sois tu y ese... Potter. Hermione, simplemente lo miró a los ojos, y luego salió corriendo. Hermione, recordó entonces unas palabras que le dijo ron. Parecía que había sido hacía mucho tiempo, pero en realidad, fue un día antes de que ron muriese. "Malfoy sabe algo" Si hubiesen ido a ver a Malfoy en aquella ocasión, en vez de al bosque... quizás no estuviesen así las cosas. No deberían haber pensado bien de malfoy, por el amor de dios, ¡Era malfoy! Hermione, muy dolida, se dirigió hacia su clase, buscando un pretexto por el camino, que rápidamente encontrar: Le diría al profesor que había ido a ver a hagrid porque su gata estaba enferma. Así que se dirigió hacia los jardines, ya que tenían en los viveros, con la profesora Sprout, y tras dirigir una mirada a harry, se sentó a su lado, y no habló en toda la hora. ***
-¿Dónde has estado? -preguntó harry. -Has llegado tarde a clase. -He hablado con Malfoy. -respondió hermione seria. -¡Ron tenía razón! ¡¡¡ÉL YA LO SABÍA!!! -gritó hermione. -Hermione, por más que quieras, acabo de salir de una clase, ¿Cómo quieres que sepa de qué estás hablando? -preguntó harry intentando entenderla. Después de la clase de herbología, habían salido hacia el gran comedor, ya que esa, era la última clase de la mañana. Se habían sentado en la mesa de Gryffindor, y habían comenzado a devorar todo lo que tenían por delante. Hermione le habían empezado a soltar todo eso, pero harry, había salido de la clase con dolor de cabeza y no tenía ni idea de qué quería decirle su amiga. -Harry, ¿estás ahí? -preguntó golpeándole lentamente en la cabeza. -Malfoy, la advertencia en pociones... ¡Despierta! -le exclamó. -¡No me grites, hermione, que me duele la cabeza! -dijo mareado. -Si, ya te he entendido. -dijo aguantándose la cabeza con una mano. ¿Hablas de cuando nos dijo lo de que los traidores a la sangre caerían? -preguntó. Hermione asintió. -¿Y por qué has ido a hablar con él? Hermione movió a cabeza impaciente, como si lo que preguntara fuera lo más sencillo del mundo. -Si nos lo dijo, sabría algo. -dijo hermione. -Ya te dije que... -empezó harry. -¿Qué no tenemos pruebas? -preguntó hermione. -¡Me lo confesó él mismo! ¡Dijo que sabía lo que ocurría! Ante ese comentario, harry súbitamente sintió desaparecer su mareo y su dolor de cabeza. Miró su plato con la boca abierta, y luego, sorprendido, se volvió a hermione, que le miraba entre seria y feliz de que al fin hubiera comprendido de qué le hablaba. Hermione añadió: -No me quiso decir qué pasaba, pero si que... que Voldemort ha vuelto, como supusimos. Teníamos razón. -dijo hermione. -Así que era cierto, no era nuestra imaginación. -dijo harry pensativo. -Bien. Ahora tenemos un hilo del cual tirar. Ahora solo falta encontrar a... Pero lo interrumpieron. La puerta del gran comedor se abrió de golpe con un ruido ensordecedor, y todos los alumnos prestaron atención en quien acababa de entrar. Corriendo, la profesora McGonagall se dirigió hacia el estrado, enfrente de la mesa de los profesores, y los miró muy seria -¡Atención a todo el mundo! -exclamó la profesora McGonagall. -¡Quiero ver a todo el mundo en sus respectivas salas comunes de inmediato! ¡No saldréis hasta que seáis avisados! ¡Hoy se dan por finalizadas las clases! Moveos: ¡YA! Hubo un revuelo en el gran comedor. Todos los alumnos comenzaron a salir apresuradamente, preguntándose qué abría pasado. La mirada de harry, se encontró con la de McGonagall antes de que pudiesen andar, y por cómo les observó, supieron que no debían irse, sino quedarse. Hermione, que no había visto ese gesto de ambos, había seguido andando, pero cuando harry se dio cuenta de ello, fue hacia ella y le agarró por el brazo -Espera. -dijo harry volviendo a mirar a McGonagall. -Quiere que nos quedemos. -dijo señalándole a McGonagall con la cabeza. Hermione, se paró, y juntos, observaron cómo se fue vaciando el gran comedor lentamente, lo cual, tardó cerca de diez minutos. Harry y hermione se miraron, y se dirigieron hacia la profesora McGonagall, que simplemente, les dijo severa: -Ha habido otro ataque. -dijo mirándolos. -¡¿Qué?! -exclamó hermione asustada. -¿A quién han atacado? -A Angelina Jonson. -respondió McGonagall. -Espero que tengáis una explicación, porque la encontraron desmayada, con un mensaje escrito. -¿Un mensaje? -preguntó harry, cruzando la mirada con hermione. -¿Y qué tiene que ver con nosotros? -Que nombraba a la señorita Granger. -dijo seria. -Ponía: "¿Comenzamos el juego? Ya van dos. Pronto serán tres. Pronto nos veremos las caras, Hermioncita." Harry y hermione se miraron brevemente, y luego, hermione miró a la profesora McGonagall. Sin tener ni idea de lo que iba a decir, harry se le adelantó, diciéndole. -No tenemos ni idea, profesora. -dijo serio. -No sabemos qué quiere decir ese mensaje, ni por qué nombra a hermione. -la profesora lo cuarteó. -¿Dónde... donde encontraron a Angelina? -La encontraron detrás de las clases de herbología. -respondió. -Escuchadme bien, vosotros dos. -dijo señalándolo con los dedos. -Si me vuelvo a enterar de que alguien más resulta atacado, y tiene que ver con vosotros, os la veréis conmigo. -Pero no ha muerto, ¿no? -preguntó hermione asustada. -No, solo recibió un buen golpe en la cabeza. Bueno, iros ya a vuestra sala común. Andando. Harry y hermione, se dieron la vuelta, y sin mirarse, salieron por la puerta del gran comedor. No se dijeron nada hasta que no pararon, delante de la estatua que había en la segunda planta. Se apoyaron contra la ventana y se miraron. Ninguno tenía palabras para discutir lo que acababa de ocurrir. Cada vez las cosas, se complicaban más, y no sabía hasta qué extremo iban a legar. Al fin, decidió ser harry, el que inexpresivo, decidió romper el silencio: -Ha sido Voldemort. Seguro. -dijo mirando al vacío. -¿Pero por qué te reclama ahora? Nunca le has importado, ¿no? -preguntó a hermione. Sin esperar respuesta, añadió. -Nunca ha mostrado el mínimo interés por ti, ¿Por qué demonios te quiere ahora? -Harry, no es eso... -dijo hermione interrumpiéndole. Harry la miró. -En realidad si me quiso. Bueno, si se puede llamar a eso querer. -¿Por qué entonces no seguiste a su lado? -preguntó harry extrañado. -Eso es una laaaaaarga historia ... -dijo hermione. -No creo que sea este el lugar para contarla. -señaló al despacho del profesor Binns, y harry asintió. -Vale, pues como la sala común estará llena, vamos mejor detrás del castillo. Nadie nos molestará. -dijo harry. -Me recuerda a cuando te enteraste que era su hija. -dijo sonriendo. -Si. -contestó harry sonriendo. Con cuidado de no ser vistos, bajaron lo más en silencio que pudieron hasta el vestíbulo, donde tuvieron que ocultarse para que McGonagall no les viera, ya que salía del gran comedor, a toda pastilla, al parecer, buscando algo. Harry y hermione esperaron a que subiera las escaleras para salir de la habitación del material de Filch, done se habían escondido. Y luego, abrieron las puertas de Howarts para salir al jardín. La tarde, ya que serían las cuatro, estaba despejada, y no era menos, ya que en Febrero, solía hacer buen tiempo. Frío, pero bueno. Las flores del jardín estaban preciosas, moviéndose suavemente al compás de a suave brisa, que también movía la copa de los árboles del bosque. Nadie diría que meses antes, hubiese estado totalmente nevado y congelado, al menos el lago. Pero dejaron de ver el bello paisaje cuando comenzaron a dar la vuelta al castillo, lentamente, agarrados de la mano. Alrededor de tres minutos tardaron en llegar al mismo lugar done hermione, se había disculpado con Harry apenas dos meses antes, dos meses que habían pasado demasiado rápidos. Y en los cuales, habían pasado muchas cosas, cada cual más triste que la anterior. -Bueno, dime qué te pasó para que lo abandonaras. -dijo harry, sentándose, mientras se apoyaba contra el castillo. Hermione le imitó. -Verás, yo no crecí con Voldemort. -dijo hermione. Harry le miró. -Como recordarás, lo destruiste hace ya quince años, y yo tendría tu misma edad. El que se hizo cargo de mí, fue Barty Crouch . -Pero Barty Crouch es funcionario del ministerio. -dijo harry extrañado. -Si, pero no me refiero a ese Barty, sino al hijo, que es mortífago. Como te iba diciendo... él se hizo cargo de mí, y me usaba para matar a gente (tendría seis años). Poco a poco, fui creciendo, y ya no quería hacerle caso, le decía una y otra vez que no quería matar a gente, pero el me dijo que era para devolverle la vida a Voldemort, mi padre. Una vez, utilizó contra mí la maldición Cruciatus, una maldición prohibida por el ministerio -añadió al verle la cara. -Fue entonces cuando decidí abandonarle y salir en busca de mi propia suerte. Entonces, encontré a mis padres, los que tengo ahora. Fueron muy comprensivos, al principio solo fueron consejeros, ya que vivía como una vagabunda, y me ayudaron muchísimo en aquella época. Ellos, aunque no entendían nada sobre magia, y ni siquiera sabía que existiera, prometieron ocultarme de Voldemort y Barty si volvían, y desde entonces vivo con ellos. Por eso en cierto modo, nunca conocí a mi auténtico padre, y posiblemente, quiera ahora que vuelva a su lado. -dijo hermione. -No lo conseguirá. -respondió harry. Hermione le miró. -No voy a dejar que te ocurra nada malo, hermione, ¿y sabes por qué? -hermione negó. -Porque te amo, y porque nunca voy a dejar que Voldemort te ponga una mano encima. Voy a protegerte, aunque tenga que dejar mi vida en ello. Te prometo, que yo nunca te voy a abandonar. -Gracias. -dijo sonriendo. Tras un largo beso, se levantaron, y volvieron al castillo. Caminaron lentamente por los jardines, disfrutando una vez más del dulce paisaje. Abrieron la puerta del castillo y se introdujeron en él, pensando que sería mejor que no los viesen fuera, ya demasiado desconfiaba de ellos la profesora McGonagall... Piso por piso, fueron ascendiendo por las escaleras, con alguna que otra risa, aunque el castillo, estuviese totalmente en silencio, lo que le daba un ambiente tétrico. Cuando llegaron al retrato de la dama gorda, dijeron la contraseña, y entraron. El ambiente en la sala común estaba bastante bajado de ánimos. Aunque era normal, habían atacado a Angelina que, aparte de una Gryffindor, era jugadora de Quidditch, y todo el mundo le tenía mucho aprecio. Pasaron el resto del día sentados juntos en una esquina de la sala común alejados de todos, intentando pensar cuánto tiempo tendrían que esperar más para que los gemelos tuviesen lista la poción. Ginny no tenía tiempo, tenían que encontrar el escondite de los mortífagos para buscar la poción Aunque hermione no era tonta. Voldemort no iba a estar dispuesta de hacerles la poción. Y no podían pedírsela a Snape porque se lo diría a los profesores. Aquello se estaba poniendo demasiado complicado. -Tenemos que ir a las aulas de Herbología. -le susurró harry a hermione en el oído de pronto, asustándola. -Tenemos que buscas más pruebas. -Pero si ya tenemos, Fred y George están con la poción, ¿Qué más podemos hacer? -preguntó hermione mirándole triste a los ojos. -Investigar. -dijo harry. -Tenemos que descubrir quién ataca a los alumnos, porque no pueden haber sido mortífagos ni Voldemort. Los habrían visto Sprout o algún alumno. -¿Y por donde empezamos, listo? -preguntó hermione. -Si solo investigamos cuando atacan, no vamos a descubrirlo nunca. Harry se quedó pensativo, asimilando lo que hermione le acababa de responder. Eso era cierto, ¿pero qué opción les quedaban? ¿Cómo descubrir al causante de los ataques, si los mortífagos y voldemort no podían entrar en Howarts? ¿Cómo descubrirlo con solo lo que dejaban en los ataques hacia los demás? No podían contar con los profesores, y los cursos anteriores, siempre habían tenido pruebas más sólidas que seguir, y esta vez, solo tenían como pistas los ataques. SI seguían así, con seguridad iban a perder. ¿Cómo investigar entonces? -Tenemos que conseguir que Malfoy colabore. -dijo harry súbitamente. -¿Qué? -preguntó hermione furiosa. -¡¿Estás loco?! -exclamó levantándose. La sala común quedó en completo silencio de golpe, y se volvió para mirar a los dos chicos. Hermione se sonrojó, y la sala común estalló en carcajadas. Cuando volvió el ambiente habitual, hermione se volvió a sentar, y se volvió hacia harry: -¿Por qué a malfoy? ¡Me niego! -dijo hermione indignándose con harry. -Yo tampoco lo aguanto, y lo sabes mejor que nadie. -reclamó harry -Pero si él te dijo que sabía que Voldemort había vuelto y que empezaría a atacar a la gente, es por algo. No puede ser simple coincidencia. -Claro, su padre es Lucius. -dijo hermione frunciendo el entrecejo. -Es normal que lo sepa. -No sabemos a ciencia cierta si Lucius es mortífago, ¿no? -dijo harry en voz baja. - Quizás Malfoy pueda ayudarnos. Vamos, hermione. -dijo harry. -Es que no sé, tengo un mal presentimiento respecto a Malfoy. ¿Y si nos traiciona? -dijo hermione tremendamente angustiada. -Me encargaré personalmente de que ni lo intente. -dijo harry sonriendo con malicia, y frotándose las manos. -Te aseguro que se lo pensará antes de que o intente. Entonces, ¿Estás de acuerdo con que Malfoy nos ayude? Seguro que con lo que él sabe, y lo que descubramos, conseguimos resolver el misterio. -Bueno, vale. -dijo hermione. -Pero cualquier cosa rara que haga, y lo pongo en su lugar. -De acuerdo. -dijo harry, sellando el trato con un largo y apasionado beso