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Historia 31558 — capítulo 2

EL DÍA TAN ESPERADO

¡Por fin iré a Hogwarts!

Llevo tanto tiempo esperando este día que, no me puedo creer que ya falten solo veinte minutos para que, salga el tren de la estación.

Ahora mismo estoy en el coche, mi padre se sacó hace poco el carné de conducir.

Estoy tan nerviosa que, no e podido desayunar nada y mira que yo soy como mi padre, comemos mucho pero, no engordamos.

Mientras mi padre conduce mi madre me explica muchas cosas de Hogwarts que yo, ya sabía pero que ella no se cansa de explicarme.

Ahora mismo estoy pensando como será mi curso con mi primo Albus y los amigos que aré, será magnifico, todo.

-Cariño ya queda poco para llegar-me dijo mi padre como si no quisiera que yo me fuera, el caso es que no lo entiendo por que total no me iré a la guerra tampoco.

¡Por fin hemos llegado!

La estación está repleta, desde estudiantes de primer año hasta estudiantes de último año ansiosos de comenzar otro curso.

-¡Albus!-grito emocionada porque acabo de ver a mi primo entre la muchedumbre junto a mis tíos.

-¡Rose!-grita también y nos fundimos en un abrazo.

Empezamos a hablar de cosas sin sentido hasta que mi padre dice:

-Mira a quien tenemos allí, Rose…-comienza a decir mi padre, pero, yo no lo escucho estoy perdidamente mirando al chico rubio, es más o menos de mi estatura y se ve que empezará primero. Tiene el pelo rubio platino los ojos grises y cara puntiaguda es muy guapo.

-Adiós Rose-me dice mi madre llorando algo que, yo no entiendo pero bueno la abrazo igualmente.

Y así en despedidas Albus y yo buscábamos un compartimento vacío algo que, nos resultaba difícil.

-Mira Albus aquí hay un compartimiento, pero está un chico rubio-dije desanimada porque, teníamos que buscar otro.

-No creo que le importe.

Albus entró tan tranquilo en el compartimiento, mientras que yo aún estoy pensando si entro o me quedo fuera, al final me decido por entrar.

-Hola-saludé un poco cortada, no todos los días tienes delante de ti a un chico muy guapo.

-Encantado, me llamo Scorpius Malfoy, ¿y tu?-me dijo muy simpático.

-R-Rose Weasley-le dije con mucha vergüenza.

-Y a que casa queréis estar-dijo muy animado. Como si fuera normal que, un Malfoy y un Potter junto a un Weasley hayan hablado muchas veces.

-Yo quiero estar en Griffindor pero, me da miedo que el sombrero me ponga en Slitherin-dijo Albus muy desanimado.

-Yo quiero estar en Griffindor como todos los Weasleys-dije orgullosamente (eso lo heredé de mi padre)-¿Y tu?

-Me gustaría estar en Griffindor, pero seguramente por culpa de todos los Malfoys estaré en Slitherin, una mierda de casa-dijo lo último muy triste.

-Yo estoy segura que estarás en Griffindor, tienes muchas de sus cualidades.

-Gracias-dijo muy agradecido de mis palabras, me sonrojé.

El viaje se me pasó volando y enseguida los tres nos llevemos muy bien, tan así que nos hicimos muy amigos.

Por fin habíamos pasado el lago con los botes y estábamos esperando que, llegara Flitvich para llevarnos al Gran Comedor.

Cuando llegó y travesemos las puertas quedé maravillada con el techo y todo el comedor.

-Cuando os llame os sentareis en el taburete y sombrero os seleccionará.

Fue llamando hasta que dijo:

-Malfoy, Scorpius.

Estuvo rato pensando pero al fin gritó:

-GRIFFINDOR.

Empecé a gritar hasta que me di cuenta de que, me miraban todos los del Gran Comedor, entonces me callé muy avergonzada.

-Potter, Albus.

No estuvo tanto tiempo pensando y al fin gritó:

-GRIFFINDOR.

-Weasley, Rose.

Me senté muy nerviosa.

-Otro Weasley tengo muy claro lo que voy a hacer con tigo, GRIFFINDOR.

Fui corriendo a sentarme con Albus y Scorpius, que en cuanto me vieron me abrazaron como yo a ellos, contentos los tres de que estuviéramos en la casa que queríamos.

Pero la cena acabó entre risas y fuimos acompañados por un prefecto a la sala común.

Cuando entré quedé fascinada era muy bonita.

-Bueno chicos, ¿mañana os espero aquí para ir a desayunar?-pregunté.

-Claro-me dijeron los dos con sonrisas y nos despedimos hasta al siguiente día.