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Harry Potter y la Celda de Merlín — capítulo 10

Un ladrón en Hogwarts

El sábado en la mañana, fue un verdadero desastre en el Gran comedor, ya que todos estaban muy emocionados. Los cursos de cuarto y quinto estaban tan alborotados que les era imposible, hasta para Dumbledore hacerlos entrar en clama. Los cursos de primero, segundo y tercero, habían visitado los pueblos respectivos al fundador de cada casa hacía tres días, y este era el turno de los cuartos y los quintos.

Harry, Ron y Hermione apenas pudieron comer tranquilos, y mas de uno se mancho las túnicas con mermelada, leche y chocolate que empujaban con los codos y brazos los alborotados alumnos.

Hermione les hizo una seña a ambos y se fueron corriendo, cubriéndose las cabezas para que nada les llegara.

Fue increíble ver luego el reloj de arena que señalaba los puntos de las casas, mas de seiscientos puntos se habían perdido entre todas a causa del desorden.

Ron suspiro resignado y tomó su horario para verificar que clase les tocaba por la mañana...

–Oh no... –Dijo quejándose–. Nos toca lectura de runas con los de Slitherin.

–Tendremos que resignarnos a ir a la clase. –Dijo Harry tomando su mochila–. Es primera vez que la tomamos, y Bill me dijo que el profesor Lacont, es muy estricto.

–A eso agrégale Malfoy... Lindo modo de empezar un nuevo ramo –Dijo Ron tomando aire.

–Vamos, no es tan malo. Yo estoy con el desde tercero y es muy simpático, además enseña excelente. Los de Slitherin no le acusaran problemas.

–Eso espero... con los de Slitherin uno nunca sabe...

Tomaron sus cosas y se encaminaron hacia la torre este, Hermione los guió ya que no sabían hacia donde quedaba el aula del profesor Lacont. Cuando llegaron, Ron y Harry se apoyaron en contra de una pared ya que venían exhaustos, habían subido al menos quinientos escalones. Hermione los miro de reojo, movió la cabeza de un lado a otro y murmuro:

–Hombres... que débiles...

–¿qué dijiste? –Salto Ron. Hermione se rió por lo bajo y este la miro incrédulo.

–Nada... ¡Ah miren! El aula esta abierta, vamos.

Ron se miro con Harry y este le respondió subiendo los hombros.

–Es tu novia, deberías saber lo que piensa ¿no?

Ron se sonrojo, y junto con Harry siguieron a Hermione que entraba en aun aula rectangular y muy estrecha, en cuyas paredes prendían cortinas de terciopelo azul que tapaban las ventanas.

Los tres amigos se sentaron en unas mesas un poco mas atrás de la propia del profesor, que aun no llegaba.

Ron miro a Hermione furtivamente:

–¿Por qué nos sentamos tan atrás? Generalmente te sientas adelante.

–No es muy cómodo sentarse frente a la mesa del profesor –Dijo Hermione con un extraño tono en la voz.

–¿por qué? –pregunto este nuevamente.

–¡Hay Ron!

–¿qué?

–No preguntes mas.

–¿por qué?

Hermione miro a Ron de tal manera que a este se le helaron los huesos, y prefirió callarse. Se escucho un extraño sonido, como de asco, que provenía de Harry.

–¿pasa algo? –Le pregunto Ron.

–Miren quien llegó.

Ron volteo a mirar donde Harry había fijado su vista y se encontró con la apestosa cara de Malfoy. Este se tambaleo como pato hacia la mesa de los tres.

–Hola –Saludo con una voz pegajosa.

–¿Qué quieres Malfoy?

–Que malos modales tienes –Dijo Malfoy con sorna–. ¿Qué no te enseñaron tus padres buenos modales?

–No empieces –dijo Harry con una voz de querer ahorcarlo.

–Vaya, vaya, vaya ¿qué tenemos aquí? –Se dirigió Malfoy a Harry con su típico tono meloso–.Crei que no hacías de tercero.

–¿Qué quieres decir? –Le insinúo Ron a Malfoy apretando el puño mientras que Hermione lo sujetaba por el brazo.

–¿Nunca han escuchado hablar de la pera que se robó a la manzana porque le faltaban semillas? Si, y esta manzana dejo a las otras por una simple pera, ¿qué contrariedad no? Como las cosas de un cuento infantil se vuelven realidad.

–¡Ahora si que te pasaste Malfoy!

Ron hizo un brusco movimiento con el brazo, que, de no haber sido por Harry y Hermione habría ido a parar a la nariz de Malfoy.

En esos momentos muchos alumnos, de ambas casas, miraban a los combatientes. Malfoy había sido recibido por Crabe y Goile quienes cuidaban su espalda al momento que el Slitherin sospechó las intenciones de Ron, justo para tirarse hacia atrás.

Fue entonces cuando se escuchó un crujido, las chicas que estaban en la puerta corrieron rápidamente hacía sus puestos. Harry notó que habían mas hombres que mujeres dentro del aula, y la gran mayoría de las chicas se sentaba al final. Por la puerta, entró un hombre al que Harry solamente había visto en los pasillos y los descansos. Era alto y delgado, de manos y dedos finos. Tenia una apariencia muy joven. A juzgar por el color de pelo y la forma de los ojos, Harry penso que era mas joven que Sirius, en cuanto a edades se habla, este profesor no habrá tenido mas de veintiocho años. Se sentó en su mesa, sin levantar la vista mojo su pluma en un tintero y comenzó a hacer anotaciones rápidamente sobre un pergamino. Todos miraban en silencio a que el profesor dejara de hacer anotaciones, ninguno movió siquiera una pestaña. Repentinamente se escucho un ¡flush! Y el pergamino en el que el profesor escribía se enrolló rápidamente, este se levanto y dirigió una simpática mirada a los alumnos.

–¡Hola! –Dijo contento–. Quiero decir... Buenas Días.

Muy pocos contestaron, las chicas apenas movieron sus labios. Este se paseo por entre las mesas y observo a Harry y a Ron.

–¡Ah! Alumnos nuevos –Exclamó.–. Que bien, mi nombre es Maurice Lacont, encantado.

Harry y Ron le dieron la mano amigablemente y con una sonrisa. Sin embargo Hermione se había echado hacia atrás de su asiento una vez que el profesor la miro a ella:

–Señorita Granger –Dijo el profesor con un tono muy especial en la voz–. Que bueno verla nuevamente, no sabe el gusto que me da –Dijo el entregándole la mano, Hermione solo limito a mirarlo de una extraña manera.

–Si, claro... –Musitó, Ron la miró por el rabillo del ojo.

–¿Pasa algo? –Le pregunto, mientras que Harry se inclinaba para verla.

–No, nada –Sonrió nerviosa–. Estoy bien, ¿qué debería pasarme?

El profesor volvió a su asiento y volvió a interesarse en un pedazo de pergamino, solo que esta vez exclamó:

–¡Por Dios! ¡Harry Potter esta en mi clase!

Harry se hundió en su sitio, ya pensaba que el profesor se había olvidado de el, y con Malfoy cerca, era algo incomodo que otro profesor fuera también partidario de su nombre.

–Bien, disculpen –Sonrió el profesor aclarándose la garganta, ya que, los alumnos lo habían quedado mirando– Hoy empezaremos con lo básico. Muchos que no han tomado esta clase años anteriores como el señor Potter y su amigo.... ¿Wesley? –Consultó el pergamino–. Si, Wesley... sabrán que la lectura de las runas no es tan difícil una vez que se les aprende a interpretar. Tengo entendido que con la profesora Vector ya vieron el año anterior runas y los planetas... bien este año haremos algo parecido pero mezclaremos astrología centaura con las runas antiguas y las muy poco actuales, las que hasta el momento solo se conocen tres: Nappa, Klipo y Nemuza. La runa de la verdad, el respeto y la responsabilidad. Obviamente muy pocos tendrán la oportunidad de sacar una runa de estas puesto que nadie de ustedes posee estas características... ¡no, no me mal interpreten! Es que los jóvenes suelen inventar mentiras, sea por lo que sea, lo que hace poco probable la sacada de una de estas runas tan especiales y nuevas. Mucho menos vemos respeto ¿no? Y responsabilidad, ¡por favor! Si hasta yo copiaba trabajos, hasta mis veinte años, según recuerdo... Pero bien, no vamos a entrar en detalles. Lo que quiero decir es que durante el primer semestre nos dedicaremos única y exclusivamente a aprender las runas tanto antiguas como nuevas, es por eso que....

Era extraño escuchar hablar al profesor, pensaba Harry. Su voz sin duda alguna le hacia entrar en sueño, y cuando no, durante los últimos dos años las clases que eran impartidas con esa monotonía generalmente le inducían al sueño. Apenas si logro vislumbrar a Ron quien estaba recostado en el hombro de Hermione, tal vez, en su mismo estado, aunque esta no hacía nada por sacarlo de ahí, parecía que le gustaba sentirse segura, debido a la cara de alivio que tenia. Sin embargo, el, Harry, estaba completamente muerto de sueño, así que, aprovechando que delante de el habían dos alumnos grandes y altos que lo cubrían de la mirada del profesor, se recostó sobre un libro y hundió la cabeza entre los brazos, para dormir...

Durante un minuto pareció que todo le daba vueltas, se sintió mariado y abrió los ojos. Estaba en el aula y no había nadie. Alterado, asustado y enojado, porque nadie lo había despertado, se levantó y salió del aula lo mas rápido que pudo. Bajó los quinientos escalones rápidamente y llego a l oscuro pasillo, puso una mueca de extrañeza ¿cuánto rato había dormido? Entonces, algo hizo que su sangre se helara. Un grito de dolor provenía del oscuro pasillo donde se encontraba. Harry parpadeo y dudo si ver de donde provenía. Por un momento tuvo temor de que Voldemort hubiera entrado al castillo, y corrió lo mas rápido que pudo para avisarle a Dumbledore o a alguien, para pedir auxilio.

Corrió y termino llegando al gran comedor donde no había nadie, pero se vislumbraba claramente que el techo se llovía con gruesas nubes color rojo y negro, que se amontonaban para formar truenos, relámpagos y una torrencial tormenta que chocaba contra todas las ventanas del castillo con ayuda del frío viento. Tal vez era pasada la media noche y eso preocupo a Harry y se enfado con Hermione y Ron, ¿Cómo fue que no lo despertaron? Nuevamente escucho aquel grito, y esta vez pedía ayuda. Harry se estremeció, estaba seguro que Voldemort estaba en el castillo, y si era así, tal vez estaba atacando inocentes por su culpa. Si Voldemort lo quería a el, no dejaría que matara a mas gente, mucho menos a sus amigos. Así que corrió rápidamente con un fuerte dolor que le punzaba por debajo de la costilla izquierda, subió y atravesó pasillos siguiendo la señal del grito que cada vez se hacia mas fuerte. Hasta que...

Cruzo un pasillo, estaba desalojado y oscuro, a Harry le dio miedo estar ahí, sentía que no debía estar, pero caminó, y solo para seguir a aquel grito estremecedor que inundaba paredes y rincones. Fue en aquel momento cuando vio que una silueta se acercaba. Se veía solo la sombra, y aquella sombra era grande y monstruosa, Harry tomó la varita listo para atacar, pero entonces, aquella sombra se empezó a achicar, dejando a la vista de Harry a un niño, como de doce años, pero sin duda que era el niño mas extraño que había visto en su vida. Harry se tapo la boca para no dejar escapar un grito de terror.

El chico se le acerco, vestía una larga capa negra que arrastraba en el suelo, tenia el pelo largo, muy largo y brillaba ante los relámpagos. Harry no logró distinguirle los ojos, ni la cara, pero si unos adornos muy extraños que caían desde su cuello hasta sus muñecas. Sobre todo uno, que no notó donde se encontraba pero que brillaba con magnitudes increíbles, dejando a su paso estelas de colores de forma circular. Harry le iba a decir algo, ya que el chico parecía llevar mucha prisa, sin embargo, este increíblemente lo atravesó. Fue entonces cuando Harry comprendió lo que pasaba, y no era la primera vez, estaba soñando, pero... ¿con que? ¿Qué clase de sueño era este?

Siguió avanzando, quería seguir al chico, y así fue. Y cada vez que avanzaba, mas se escuchaban esos horribles gritos, que, por primera vez Harry entendió, eran de una mujer y parecía joven.

Repentinamente, el chico se paro en seco y se apoyó contra la pared, en eso llegó Dumbledore, y Harry se sobresaltó, pero no por su aparición, sino, que por su expresión, parecía muy, muy asustado.

–¿estas bien? –Le preguntó Dumbledore al chico.

–Si, si señor, no se preocupe –Respondía el chico con una extraña voz, como raspada.

–Lo siento, lo siento mucho, pero necesito tu ayuda –Le decía Dumbledore al chico.

–No se preocupe señor, Mi amo lo entiende...

Harry se impresiono ¿Mi amo? ¿Quién era ese chico?

–¿entonces... me ayudaras? –Le Murmuro Dumbledore con una voz aparentemente suplicante.

–¡Claro! Todo por el mundo mágico señor...

Harry se acerco a ellos, le costaba entender que el solo era un holograma en aquel lugar y que daba lo mismo si se acercaba a mirar, sin embargo, se sentía intruso espiando una conversación de Dumbledore. Pero no pudo aguantar la tentación de ver que ocurría, y era que los gritos cada vez eran peores.

–¡Por favor, dese prisa! –Grito el chico aterrado.

–Discúlpeme por favor –Le dijo Dumbledore con desconsuelo.

–No señor, no se preocupe, usted me necesita y yo lo ayudare –Dijo el chico.

Entonces Harry se acercó, y vio con horror como el chico con una pequeña navaja se hacia un profundo corte en el antebrazo. Un gesto de dolor se dibujo en su cara, y en la de Harry se dibujo una de impresión y tal vez, hasta de asco. La sangre del chico era negra, de un negro casi morado, y se la entregaba a Dumbledore en un frasco de cristal.

–Ahora esperemos que todo salga bien –Murmuro Dumbledore –Gracias por su ayuda.

–No hay de que –Murmuró el chico que con un extraño movimiento de sus ojos hacía que la herida cicatrizara.

–Gracias nuevamente...

–No se disculpe señor, no tiene porque hacerlo... Además, yo le sirvo a mi amo, y el sabe que le tengo que servir a sus generaciones...

Dumbledore se inclinó ante el chico y se fue rápidamente en sentido contrario a Harry. Este volteó para ver al chico pero ya no estaba. Entonces opto por seguir a Dumbledore, sin embargo, algo pasó. Como en todo sueño un remezón hizo sentir un vacío en su estomago y cayó al suelo de rodillas, esta vez, en otro pasillo. Los gritos venían justamente del pasillo siguiente.

Harry se levanto, no sin tambalearse antes y se puso en camino hacia aquel pasillo. Fue entonces que un fuerte y luminoso rayó ilumino a una delicada figura que caminaba hacia un balcón. Harry no se inmuto, ya era suficiente con ver en sus sueños pasillos con balcones.

Caminó hacia la figura y ésta volteo a verlo a el. Harry retrocedió, era primera vez que alguien lo miraba, y mas fue su impresión cuando vio que la figura era...

–Ktrin... –Murmuro...

Ktrin hizo caso omiso de la voz de Harry, lo que comprobó nuevamente que los personajes no lo escuchaban. Se volvió a impresionar cuando otro rayo ilumino a la chica, estaba vestida de blanco, completamente, y parecía un camisón viejo... Harry entorno los ojos hacia la mojada silueta de su hermana que era empapada por la lluvia, y descubrió que desde la cintura hacia abajo, unas cuantas manchas de sangre, algunas rojas y otras negras, moradas, como la del chico, manchaban el camisón. Entonces Harry comprendió, otro grito se escuchó, pero este grito venia de su mima hermana, con la única diferencia que ella no movía ni los labios ni hacia ademan de sufrir por algo. Harry se acero a ella, aunque sabia que la atravesaría, avanzo igual, le tomo el hombro y... ¡Sorpresa! Si la podía tocar, entonces un murmullo se escuchó, que parecía provenir del mismo viento, era la voz de Ktrin, y cantaba con una extraña melodía, aun así, no movía los labios...

“Sueña conmigo, niño amor, sueña pedazo de mi gloria... sueña conmigo mi corazón, sueña conmigo niño mi amor... nunca me olvides lo hago por ti... nunca me olvides, amor, mi bien”

Harry se sobresalto cuando ante estas ultimas palabras Ktrin lo miró a el, una leve sonrisa se dibujo en su rostro y... se lanzo al vacío.

–¡NO!

Harry había despertado del sueño, sudando frío y alertando a todos quienes estaban en el aula. Ron casi bota a Hermione de su asiento, ya que aun estaba apoyado en ella. Harry miró a su alrededor, todos tenían sus ojos posados sobre el. El profesor, que en ese momento estaba escribiendo unas extrañas letras en un pizarrón, miraba a Harry temeroso, y Malfoy le decía “cosas” en secreto a Crabe y Goile muy despacio ocultando la cara tras unos libros, y que levantaba de vez en cuando para mirar a Harry.

–¿Pasa algo señor Potter? –Preguntó el profesor mirando a un Harry que estaba de pie.

–No... nada, no se preocupe... yo... yo solo... Necesito ir a la enfermería.

En un abrir y cerrar de ojos Harry tomó su mochila y sus cosas y en un segundo estaba fuera del aula. Cerró la puerta tras el, y tal como en el sueño, bajó las escaleras rápidamente y se concentró en escuchar algún grito fuera de lo normal.

Por suerte aun era de día, lo que le comprobaba que no podía estar tan oscuro, y tampoco llovía, por lo contrario, estaba despejado con unas pocas nubes adornando el cielo.

Cuando bajó la gran cantidad de escalones que lo dejaron exhausto, se detuvo en la mitad del pasillo que lo llevaba a la torre Griffindor. Se volteo a mirar para el otro lado, y sin pensarlo dos veces, fue al lugar que mas quería visitar: El dormitorio de su hermana.

¿Por qué estaba tan preocupado?... Solo había sido un sueño...

Subió unas cuantas escaleras, y llegó a un largo y amplio pasillo adornado con hermosos cuadros que se movían rápidamente cambiando de marco y que lo apuntaban con el dedo, aunque a Harry no le importó. Se detuvo para caminar un poco, tenía el corazón en la mano, temía encontrarse con una imagen desagradable, que, para su suerte, aquel pasillo copiaba al del sueño.

Sin embargo, cuando poco le faltaba por llegar a su destino, algo lo hizo detenerse, y esta vez si que se agarro el corazón. El pasillo se había tornado oscuro y una horrible sombra se dibujaba en el fondo. Sin poder moverse, Harry se aferro a una pared, entorno los ojos con la frente mojada, y espero...

Lo que vino después fue un alivio para Harry, tanto así, que se deslizo de la pared hacia el suelo tomando mucho aire. Trigork, era aquella sombra que caminaba hacia Harry, que, al ver al chico en el suelo, lo primero que el dragón hizo fue correr hacia el.

–¡por Dios! –Grito–. ¡Harry Potter! ¿Esta bien?

– Tri... Trigork –Dijo Harry suspirando aliviado–. No sabes el gusto que me da encontrarte por acá.

–¿Y que pensaba encontrar el señor? –Sonrió el Dragón ofreciéndole sus tres dedos para ayudarlo a levantarse.

–No sé... a un chico tal vez –Respondió Harry mirando hacia el fondo del pasillo.

–¿A un chico? Bueno... hay muchos en el colegio señor –Sonrió Trigork divertido–. Pero supongo que esta aquí por otra razón.

–¿Otra razón? –Balbuceo Harry, quien repentinamente recordó que había venido a buscar a Ktrin–. ¡Ah, si! Razón... ha... ¿haz visto a mi hermana?

–¿La señorita Ktrin? –Pregunto Trigork con un extraño tono de voz. Harry asintió con la cabeza–. Si, me la encontré cuando caminaba a su habitación, pero parece que no me vio, porque no me saludo a pesar de que yo la salude.

–¿Esta en su habitación?

–Así parece ser, ¿la necesita para algo importante señor?

–He... si, para algo importante, muy importante... –Dijo Harry pensando si hablar con Ktrin o no.

–Creo que no es un buen momento para hablar con ella señor....

–¿Por qué lo dice?

–Sin formalidades, puede tratarme de Tú –sonrió Trigork.

–Si, claro, usted, quiero decir, Tú también a mi...

Al parecer las palabras de Harry no fueron muy útiles, Trigork parecía sobresaltado.

–¿dije algo malo? –Preguntó Harry.

–No, no señor, lo que sucede es que no acostumbro a tutear a gente importante...

Harry se sintió levemente incomodo, no quería sentirse tan importante, después de todo, ya habían pasado muchos años, y el que aun fuera el héroe, le molestaba algo.

–Eh... dijo... dijiste, que no era un buen momento para hablar con Key, ¿pasó algo malo? –Preguntó Harry cambiando el tema.

–No, no lo creo... pero su hermana se veía alterada, y escuché por ahí, que cuando esta enojada es... bueno... peligrosa...

Harry se rió, negó con la cabeza y le dio a entender a Trigork con la mirada que Ktrin no era tan mala, además necesitaba de verdad, hablar con ella.

Se despidió del dragonsito quien le sonrió a Harry, y caminó hasta el fondo del pasillo doblando hacia una única puerta que cerraba el paso.

Trigork por su parte quedo mirando el vacío pasillo, tomo su medallón que colgaba del cuello, y murmuro:

–Dembruma sa’ste de tru’vlion, cuantiquek, dm’our...

(Que la música regrese que las gemas están brillando...)

Harry por su parte se había quedado frente a la habitación de Ktrin, pensando por primera vez, porque Trigork andaba rondando el castillo, y como había venido de ver a Ktrin si no había otro pasillo por donde cruzarse. Sin embargo cuando vio la puerta volvió a la tierra y toco una vez, justo en el momento que Ktrin abría hecha una furia. Harry se hecho hacia atrás asustado cayendo al suelo.

–¡Harry! –Le grito sorprendida–. ¿qué haces en el suelo?

–No preguntes –Le dijo este con sorna.

Ktrin hizo pasar a Harry y este notó que era una habitación muy amplia comparada con la que tenia en la mansión. Había una gran cantidad de libros abiertos sobre la cama y muchos amuletos extraños dentro de una caja, sin lugar a dudas la pieza estaba muy desordenada, y Ktrin ocultaba a duras penas la túnica que llevaba puesta, color violeta, con una rasgadura en el sector del hombro.

–¿qué te paso? –Preguntó Harry.

–¡NADA! –Grito Ktrin, Harry se sobresaltó–. Perdón, quiero decir... nada...

–Tienes la túnica rasgada –Dijo este temblando.

–No preguntes...

–¿Qué te...

–¡No preguntes! –Dijo Ktrin enojada a la vez que pateaba cajas en busca de la varita–. ¡Donde está!

–¿buscas esto? –Preguntó Harry recogiendo la varita que estaba a sus pies.

–¡Dame eso! –Dijo Ktrin quitándole la varita de las manos–. Gracias...

–¿Qué hacía Trigork aquí?

–¿Qué estaba aquí?

–Bueno, dijo que te vio pasar muy enojada y que el te saludo y que tu no lo saludaste.

–¿y que hacia Trigork paseándose por el castillo? –Pregunto Ktrin volteando cajas y sacudiendo libros.

–No lo se... que... ¿qué buscas?

–¡Mi libro de adivinación lunar!

–¿Es est...

–¡Dámelo! –Grito Ktrin quitándole nuevamente un libro a Harry de sus manos.

–¿Qué rayos te sucede?

–¡Los hombres son unos idiotas! –Grito Ktrin sentándose en su cama y ojeando el libro, Harry frunció el entrecejo.

–No hables por todos...

–Esta bien... Hay hombres idiotas...

–¿qué te hizo Mclogan esta vez? –Preguntó Harry sonriendo pícaramente.

–¡Harry!

–Vamos –Dijo Harry sin quitar la sonrisa–. No me dirás que no lo has notado...

–¡No, no he notado nada, ni me interesa notarlo!

En eso, Harry ve que entre los rasgidos de la túnica de Ktrin, había una mas abajo, que le hacia notar la horrible cicatriz que su tenia cerca de la cintura producto de la daga del año anterior. Fue entonces cuando recordó porque estaba ahí.

–Ah... Key... hay algo de lo que tengo que hablarte...

–¿Qué cosa? –Pregunto cortante su hermana, temiendo que le preguntara algo relacionado con Mclogan.

–Sabes... que... tuve que salir de la clase de runas porque... tuve un sueño muy extraño...

–¿Un sueño? –Pregunto Ktrin levantando la mirada del libro, que ni siquiera estaba leyendo.

–Si.... y en ese sueño había... un niño extraño... espera, déjame terminar... era extraño y hablaba con Dumbledore de algo que era infalible de hacer. El niño algo hizo y se cortó el antebrazo y le dio su sangre a Dumbledore... y no era sangre común, era oscura... ¡Espera! Y, luego... te vi a ti...

–¿a mí? –Grito Ktrin sorprendida–. Y que...

–Escúchame... si, te vi a ti. Al principio del sueño escuchaba gritos alarmantes, y luego me di cuenta que provienen de ti, pero tu no movías la boca... además, cantabas y era algo muy extraño... como una canción de cuna... y tampoco movías los labios... fue entonces cuando me miraste, aunque no me hayas notado (porque nadie me notaba) y te lanzaste a un vacío..................... espera.... y.... Key...... lo mas extraño es que llevabas............ un camisón blanco, manchado de.......sangre...........

–¿qué? –Grito Ktrin–. ¿Y te dolió la cicatriz, algo....?

–No, nada.... al principio supuse que podría ser Voldemort, pero ahora que lo dices, no.... no me dolió.... aunque no te puedo negar que estaba muy incomodo....

–¿Yo? ¿sangrando? –Dijo Ktrin dejando el libro a un lado–. Pero... ¿por qué? Tal vez fue solo un sueño Harry, nada malo... –Continuo mientras se acomodaba los jirones de la túnica.

–No lo sé... últimamente mis sueños son muy extraños... y no es primera vez que sueño con gritos y con sangre, especialmente contigo...

Ktrin no dijo nada, solo se limitó a mirar a Harry con su semblante notoriamente serio y pálido.

–Tal vez no te tendría que haber dicho nada –Dijo Harry mirando la pálida figura de Ktrin–. A todo esto... ¿qué le paso a tu túnica?

–Fue Brian... quería hablar conmigo y el fresco me acorralo en el bosque prohibido, y al escaparme me enrede con unas ramas...

–¿qué hacías con Brian en el bosque prohibido? –Preguntó Harry levantando una ceja.

–Ya te dije quería habl...

Repentinamente Ktrin levantó la mirada y los colores volvieron a su rostro, miró a Harry como si fuera algo espantoso, y lanzo un grito que hubiera dejado sordo hasta a un mismo sordo.

–¡Sale de aquí! ¡FUERA!

–Pero... Key...

–¡SALE DE AQUÍ SI NO QUIERES IR A PARAR A LA ATLANTIDA!

Harry no tuvo tiempo de disculparse, pero si que lo aprovecho para reírse de su hermana en cuanto salió de la habitación, que para ese momento ya estaba mas roja que un tomate.

Llegó a la sala común muy cansado, la habitación de su hermana se encontraba seis pisos sobre la sala común de Griffindor.

Al entrar, Ron y Hermione, quienes estaban sentados en unos sillones lo miraron y se abalanzaron sobre el.

–¿Qué te ocurrió?

–¿Por qué saliste así del aula?

–Hay algo que tenemos que contarte...

–¿Estas bien?

–¡Ya cállense!

Harry paso por entre ellos apartándolos con su mochila. La lanzo a un lado y se cayo sobre el sillón apoyando su cabeza en el respaldo.

–Déjenme respirar –Dijo cerrando los ojos. Sintió como ambos se sentaban a cada lado de el.

–¿qué te ocurrió? –Preguntó Ron–. ¿por qué saliste tan pálido del aula?

Harry les contó a sus amigos lo que había soñado, y lo de su conversación con Ktrin y el encuentro con Trigork. Al terminar, Hermione estaba muy pensativa y pálida, mientras que Ron apoyaba a Harry pasándole un brazo por los hombros.

–Es extraño, no te lo voy a negar...

–¿y dices que lo has soñado mas de una vez? –Preguntó Hermione preocupada.

–Bueno, no igual, pero si he soñado con Ktrin y con sangre...

–Coincide mucho con lo que Dean vio en la bola de cristal el otro día. –Dijo Ron mirando a Hermione, como buscando una respuesta.

–Lo que a mi mas me extraña –Dijo Harry entonces–. Es que, si Trigork esta bajo los cuidados de Hagrid, y que se supone nadie mas lo debe ver, ¿por qué ronda el castillo?

–Habrá que preguntarle –Dijo Hermione–. Creo que nos podrá responder.

–¿pero como? –Le preguntó Ron–. Recuerda que Hagrid es muy estricto en cuanto obedecer las ordenes de Dumbledore, y no nos dejara ver a Trigork a menos que el quiera vernos a nosotros.

–hay solo un modo... –Dijo Harry, a quien los ojos le brillaron de un modo muy especial.

–¿te refieres a...?

–habrá que acudir al viejo método de escondite... Le pediremos ayuda a la capa de mi padre...

Hermione y Ron se miraron y luego miraron a Harry quien parecía muy decidido.

–¿estas seguro Harry? –Dijo Hermione–. Digo, ahora es mas peligroso salir de noche...

–Quiero averiguar.... quiero saber quien es realmente Trigork y que tiene con mi hermana que la anda espiando...

–Tal vez le gusta –Bromeo Ron, Hermione le tiro un cojín en la cara, y este se tambaleo cayendo al suelo–. ¡Era una broma!

–De muy mal gusto... –Le reprocho Hermione.

–Descuida –Le sonrió Harry–. No podré negar eso aunque sea una broma... ya que si Trigork siente algo por mi hermana aunque bestia sea... tendrá mucha competencia...

–¿a que te refieres? –Preguntó Ron sentándose en el sillón.

–Mclogan le esta siguiendo los pasos –Sonrió Harry–. Como será que esta tarde la acorralo en el bosque...

–Vaya... se nota que esta decidido ¿no? –Dijo Ron.

–Y no es el único... –Rió Harry...

–¡Ya basta! Hey, tenemos que pensar como hablar con Trigork... Harry ¿qué dices? –Dijo Hermione parándose de un salto y mirando a Ron y a Harry con la mirada decidida.

–¡Hermione! –Le dijo Ron–. Eres prefecta...

–¿Y? Eso no me impide evitar que ustedes provoquen problemas, así que, esta noche después de las clases de deportes iremos a hablar con Trigork ¿si o no?

Harry se miró con Ron y asintieron con la cabeza aparentemente asustados. Hermione sonrió, respiro hondo, y dijo:

–Bien, nos veremos esta noche entonces, aquí, en la sala común.

Hermione le dio un beso rápido a Ron, tomo su mochila y se fue con ella atravesando el cuadro de la dama gorda. Ron miro hacia atrás y exhalo un hondo suspiro.

–Es increíble...

–Bien, vamos... Tenemos que prepararnos para las clases con Mclogan...

–¿Le preguntaras lo de Ktrin?

–¿qué crees? –Sonrió Harry pícaramente.

Ambos subieron hacia la habitación y buscaron los atuendos de deportes que eran de apariencia bastante muggle. Ron se miro al espejo que colgaba de la pared.

–¿cómo pretenden hacernos correr con esto? –Dijo mirando los pantalones que le pasaban los pies.

–Dóblalos. Estoy acostumbrado, con la ropa de Dudley tuve que coser y achicar cosas.

–Sigo insistiendo en que es un atuendo bastante extraño... –Dijo Ron poniéndose la polera que tenia mangas largas, y sobre esta un polar grueso.

Harry también se coloco su polar y se cubrió la cabeza con un gorro que traía este.

–Te ves gracioso así –le dijo ron.

–El tuyo también tiene –Le dijo Harry colocándole a Ron el gorro que le cubrió hasta los ojos.

–Vaya... los muggles tienen formas bastante extrañas para adornar sus vestimentas.

–No alegues mas y vámonos –Dijo Harry tomando su mochila a la vez que miraba a Ron quien jugaba con el cordel que servia para ajustar el gorro.

–Oye... ¿qué era eso que me querías decir con Hermione?

–¿qué cosa? –Preguntó Ron.

–Cuando entre a la sala común tu me gritaste que tenían algo que contarme...

–Ah si... –Dijo Ron, parecía molesto.

–¿qué pasó?

–¿Recuerdas que en la clase del profesor Lacont había pocas chicas y las que habían se sentaban al fondo del aula?

–Si, ¿Y que tiene eso de malo?

–Tiene mucho. –Volvió a decir Ron con la voz cargada de rabia.

–¿qué quieres decir? –Preguntó Harry inocentemente.

–Ese tipo es un imbécil –Le dijo Ron–. Es un fresco, ¿sabes? En los últimos tres años, lo único que ha hecho es aprovecharse de las alumnas de sexto y séptimo curso, que cuando niñas eran sus preferidas. ¿Sabes cuantas veces trato de sacarle algo a Hermione? Inclusive, ella misma me confeso que la había tratado de acorralar en un pasillo, ¿puedes creerlo? Y no es la única.

–¡Que! –Dijo Harry sin poder creerlo–. Pero entonces ¿Por qué no lo acusan? ¿Por qué no lo echan? Además, ¿por qué las chicas siguen en esa clase? ¿por qué Hermione sigue en esa clase?

–Porque es uno de los ramos que les piden para brindar el examen de ingreso a Reveland.

–¿Reveland?

–Si, la universidad mágica mas importante, como Hogwarts en el rango de los colegios, y que esta en Godric Valley... Pero no estamos hablando de eso, te estoy diciendo que el tipo ese, es un maldito cretino, hay que decirle a Dumbledore, porque ninguna chica se atreve.

–¿Decirle? ¡Claro que hay que decirle! –Grito Harry sorprendido–. No vaya a ser que se siga aprovechando de las chicas que quedan durante los próximos años.

–me alegra contar con alguien mas.

–¿Y como no iba a contar contigo? –Harry escucho un sonido extraño y miro su reloj, el que Ginny le había regalado el año anterior, y luego miro a Ron–. Tenemos que irnos, las clases con Mclogan son en diez minutos.

Ambos salieron de la sala común dirigiéndose al prado atrás del castillo, donde supuestamente se realizarían las clases de deportes. En el camino se encontraron con una gran cantidad de alumnos de sexto y séptimo, que vestían como ellos y llevaban puestos el gorro (capucha) del polar, por gracia.

Fue bastante molesto para Harry encontrarse, aparte de Malfoy, con Cho Chang, quien le hablaba a sus amigas de su noviazgo con Alvin Carpentier, el que destrono a Malfoy en el curso anterior, y quien fingía ser amable cuando era peor que todos los Slitherin juntos. Por suerte para Harry, Carpentier ya había dejado Hogwarts, aunque se fue con todos los premios y nominaciones posibles. Sin embargo, después de eso, Malfoy volvió a ser quien era.

Cho aun miraba a Harry como si fuera un bicho raro, y su mirada se tornaba celosa cuando notaba que muchas de las chicas tanto de sexto como séptimo se volteaban a mirarlo, ya que suponían que se veía “tierno” con la capucha en la cabeza. Y mas le molestaba aun pensar que Harry en verdad había estado atraído por ella, y que lo dejo por el chico mas popular de Slitherin, aunque tampoco estaba arrepentida y eso era claro.

Ron y Harry se encontraron con Seamus, Dean, Paravti, Lavender y Hermione que estaban encabezando la larga fila de alumnos en mitad del corredor.

Ron le dio un pequeño beso a Hermione, y Harry se acomodo contra la pared cruzando los brazos fuertemente, ya que, por el rabillo del portón que cercaba al terreno verde, entraba un frío y helado viento que obligo a todos quienes estaban cerca a taparse las cabezas con la capucha del polar.

–¡Abran paso! ¡Déjenme pasar! ¡Permiso! –Se escucho desde el fondo.

Por entre los alumnos, Harry logró distinguir a Mclogan que se trataba de abrir paso, y se acercaba a ellos.

Mclogan cuando vio a Harry le sonrió de un modo muy especial, como si fuera familiar. Harry miro a Ron y Hermione y estos tres se rieron por lo bajo, Hermione no tanto, pero no pudo evitar dibujar una sonrisa divertida en su rostro.

El portón se abrió y los alumnos salieron al frío terreno. Mclogan los acomodó por cursos y casas, luego de alinearlos a todos (mientras temblaban de frío) se colocó frente a ellos y sonrió de modo que todas las chicas se terminaron rindiendo al brillo irresistible de aquellos ojos azules.

–Bien, esta es mi primera clase con ustedes y espero sea agradable. Comenzaremos como los muggles, para entrar en calor, así que todos van a dar una vuelta corriendo hasta el árbol del centro y van a volver aquí.

Harry con Ron se miraron y con una extraña mueca de incredulidad en el rostro se pusieron a correr con todos lo demás. Pero, cuando iban ya a la mitad del terreno, no pudieron seguir corriendo. A Harry le dolían la garganta y los pulmones por respirar el aire tan helado. Aquel medio terrestre no era lo suyo, lo mismo pasaba con Ron. Pero, entre las chicas ya llevaban mucha ventaja, siendo Hermione una de las primeras en llegar al punto de partida.

Mclogan, con un movimiento de su varita y de sus propios poderes síquicos de agua, consiguió que el ambiente no se tornara mas helado de lo que estaba, y ayudo a Harry a respirar aire tibio.

Todos los ejercicios que hicieron fueron bastante fuertes y cansadores, entre estos, muchos llegaron a desplomarse sobre el suelo nevado a causa del agotamiento. Dean y Seamus fueron de los primeros, luego los siguieron Ron y Harry. Hermione pesco a Ron de un brazo, y lo ayudo a caminar rumbo al castillo una vez que terminaron con el deporte.

Harry fue el único que se quedo afuera, tenia la nariz roja y respiraba agitado. Aunque estaba muy divertido por lo ocurrido durante el rato que estuvieron ejercitando:

Malfoy había hecho la mayor parte de los ejercicios con Pansy Parkinson, y esta lo trataba como si fuera un muñeco de trapo, tanto así, que el pobre chico fue a parar a la enfermería por baja de azúcar. Y Pansy prometio ir a verlo y llevarle un pastel de chocolate hecho con sus propias manos, Harry se rió mucho mas al recordar la expresión de suplica que Malfoy le puso a Crabe y Goile pidiéndoles claramente que no la dejaran llevarle nada, porque, obviamente le obligaría a comer el pastel.

–¿pasa algo Harry? –Le pregunto Mclogan.

–Ah, no, nada... –Harry penso por un segundo si decirle o no a Mclogan lo que pensaba–. Si, si pasa...

–Bien, ¿qué cosa? –Pregunto Mclogan mientras se colocaba su capa.

–¿Qué es lo que te traes con mi hermana? –Pregunto sin indirectas Harry.

–¿A que te refieres con eso? –Preguntó Brian sobresaltado.

–Sabes perfectamente bien a lo que me refiero –Dijo Harry sonriendo pícaramente.

–De verdad que no –Mintió Mclogan, poniendo cara de inocente a la vez que se le dibujaba una sonrisa nerviosa.

–Vamos, estamos en confianza, se que Ktrin te gusta –Dijo Harry sin omitir ninguna palabra, se impresiono a si mismo.

–¿A que quieres llegar? –Le preguntó Brian que empezó a caminar en dirección al castillo.

–Lo único que quiero saber, es, ¿Qué quieres de Ktrin? ¿Cuáles son tus intenciones con ella?

–¡Harry! Me sorprendes, ella es solo una amiga mía, hay mejores chicas que ella, te lo puedo asegurar –Dijo Mclogan con aire de galán y sacando pecho, Harry bajo la cabeza y negó con ella mientras reía–. ¿por qué haces eso?

–Ella me contó que la acorralaste en el bosque...

–¿qué te dijo que? –Saltó Mclogan–. Eso es mentira, fue ella la que me acorralo a mi.

Harry abrió los ojos sorprendido, y era porque la expresión que Mclogan tenía en la cara era de absoluta incredulidad y sorpresa.

–Estas mintiendo –Le dijo Harry alzando una ceja.

–Te juro que no –Dijo Mclogan sorprendido–. Nunca le toque un pelo a Ktrin, fue ella la que me quería acorralar a mi.

–¿Y la túnica?

–¿la túnica que?

–la tenia rasgada...

–Si, porque hice fuerza para soltarme de sus brazos, y la empuje contra un árbol.

–no te creo –Le dijo Harry atónito–. Ktrin no es así...

–Se nota que no la conoces, claro, aprovecha cualquier oportunidad para echarme a mi la culpa.

–Pero ella... espera un momento... ella estaba muy enojada, inclusive le dio vergüenza hablarme del tema, como será que me hecho de la habitación porque me lo dijo sin pensar en lo que decía.

–Ahí esta la prueba, no penso lo que decía, y seguramente estaba enojada porque no logro su propósito.

–Es imposible...

–Tu hermanita no es una santa Harry, deberías saberlo...

–Creo... que... hablare con ella...

–¡No! –Grito Mclogan, Harry pego un salto.

–¿Por qué? –Pregunto Harry.

–Harry, Harry, Harry –Dijo Mclogan colocándole una mano en el hombro. Como Mclogan tenia solo diecisiete años, alcanzaba a Harry en porte, los dos eran muy altos–. Aprende a conocer a las mujeres, mas aun si vives con ella. Sobretodo, aprende a conocerla específicamente a ella, porque Ktrin es una fiera...

Dicho esto, Mclogan se alejo dejando a Harry con una gran interrogante en su cabeza. ¿A quien creer, a su propia hermana o a Mclogan, el chico Don Juan?

Mclogan doblo a una esquina de los pasillos, se detuvo, sacó de debajo de su capa un espejo, se miro en el y dijo:

–Brian, eres un genio. Con que Ktrin estaba enojada ¿eh? ¡Genial! –Gritó pegando un salto.

–¿Bgian? –Se escucho una voz femenina–. ¿Qué te sucede?

–¡Ah! Mi queridisima Fleur, reina de las cortes, ¿cómo has estado?

–Genial, Ggacias –Respondió Fleur Delacour–. ¿Paso algo?

–Si, quiero decir... no... Este, Fleur... ¿irías esta noche conmigo a dar una vuelta al bosque nuevamente?

–¿Otga vez? ¿Paga que? No estoy dispuesta a que la hegmana de Hagui nos vea de nuevo...

–No te preocupes, no la tomaremos en cuenta si llega a aparecer...

Harry llegó a la sala común de Griffindor con la duda rondando en su cabeza. En ella encontró a sus dos amigos y a Ginny, quien hablaba con Ron y Hermione sobre el paseo hecho a Godric Valley, Harry se acerco, y Ginny cayó de inmediato.

–¿qué pasa? –Preguntó Harry sentándose y sin dejar de mirar a la pelirroja.

–No, nada... –Dijo esta sonriendo, Hermione miro a Ron y a Harry y luego a su reloj.

–¿Hagrid se encuentra a esta hora? –Preguntó.

–Creo que no, por...– Ron miró a Harry significativamente–. Ah.... Van a ser las nueve, ¿creen que deberíamos ir ahora?

–¿Dónde irán? –Preguntó Ginny, pero Ron la miró como si fuera un virus.

–Tenemos la intención de ir a hablar con Trigork –Le dijo Harry con una mirada muy extraña, parecía embelesado con la chica.

–¿A hablar con Trigork? ¿Para que? –Preguntó la pelirroja.

–No preguntes –Le dijo Ron muy despacio para que los que estaban cerca no los escucharan.

–Vamos, si puede saberlo, recuerda que es parte del grupo... –Dijo Hermione, y le contó a Ginny todo lo que había sucedido durante el día.

–Ah, ya veo...Pero... ¿Ahora? ¿Por qué no van otro día? –Dijo Ginny con una mirada especial.

–Tenemos que ir ahora, mañana tenemos el paseo a Godric Valley –Dijo Hermione consultando una hoja.

–¿Mañana vamos al valle? –Dijo Harry sorprendido.

–Si, y llegaremos muy tarde. Para ese entonces Trigork tal vez este mas protegido por Hagrid, y ahí si que no nos dejara verlo. Tiene que ser ahora –Dijo Hermione segura.

–¿estas segura Hermi? Hace mucho frío... –Le dijo Ron mirando a Ginny.

–¿quieren saber lo que esta ocurriendo si o no?

Ginny, Harry y Ron se miraron, los tres asintieron con la cabeza temerosos.

–Bien, entonces esperemos a que todos se hayan ido a acostar. Si mañana vamos al valle todos se irán temprano a la cama. –Observo Harry, a quien Ron le apoyó con un gesto de la cabeza.

No fue mucho lo que tuvieron que esperar, pasada las nueve de la noche, la sala común de Griffindor estaba vacía. Hermione le hizo un gesto a Harry para que fuera a buscar la capa mientras que ella con los Wesley vigilaban el área.

–Apresúrate –Le dijo Ron.

Harry se apresuró, entró a la habitación, y trató de no hacer ruido para no despertar a Seamus, a Dean y a Neville. Se hincó, abrió su baúl, y buscó la capa...

Cual fue su impresión cuando se dio cuenta que la capa no estaba... y no estaba por ninguna parte...

La buscó por debajo de las camas, dentro de todos los baúles, en los armarios y el baño, inclusive hasta en la jaula de Hedwigh.

Bajó apresuradamente las escaleras con el semblante serio y pálido, Ron con Hermione y Ginny lo quedaron mirando.

–¿Y la capa? –Preguntó Ron.

–No esta... –Dijo Harry asustado.

–¿cómo que no esta? –Gimió Hermione.

–No esta, la busque por todas parte, no esta, la sacaron, me la robaron...

Hermione se puso pálida, y Ron con Ginny empezaron a buscar por todas partes de la sala común, mientras que Hermione buscaba en el cuarto de las chicas.

Se quedaron hasta la media noche de pie, y Harry ya se había empezado a desesperar.

–Nadie mas sabía de la existencia de esa capa, aparte de nosotros, de Dumbledore, Hagrid, Sirius...y...

–¿qué Harry? –Preguntó Ron.

–Y Snape...

Los cuatro se miraron completamente asustados, y Harry se lanzo sobre el sofá.

–No puede ser, Snape tiene mi capa –Y hundió la cabeza entre las manos.

–Pero Harry, para que querría Snape tu capa –Le dijo Ginny.

–No lo sé, pero lo averiguaremos... esto no se quedara así, ya se salió de control...

Ron con Hermione se sentaron a un lado de Harry mirándolo preocupado, y Ginny se sentó frente a el, con cara pensativa.

Notas de la autora: Bien, ya termine la primera parte del fic. ^^ No, no se asusten, a lo que me refiero con primera parte es que, desde el capitulo 11 la historia se comienza a poner mas seria e importante. Se van a revelar secretos y llegaran noticias bastante inesperadas. Nos encontraremos con Sirius, Arabella Figg y muchos otros personajes viejos. Sin embargo la historia se complicara para algunos personajes.

Les ruego me disculpen por la demora de los capítulos, pero no me alcanza el tiempo, de todos modos respondo emails y el libro de visitas, acepto todo tipo de opiniones ya sean buenas o malas, porque me ayudan a mejorar la historia.

Les dejare mas o menos una fecha para que esperen el capitulo 11, y lo programo entre el 20 y 25 de Abril, eso espero, tal vez lo termino antes, y también espero, que no me quede tan largo como este ^-^, que creo poco probable.

Sigo insistiendo con que me perdonen los atrasos, mas aun desde ahora, ya que empiezo con el preuniversitario, los trabajos y las pruebas y se me acorta el horario libre (que los uso para esto).

De todos modos no dejen de escribirme porque siempre respondo todos los emails, sea cuando sea. ^-^ Espero que sigan leyendo mi historia, nos vemos, saludos ... Mikkane.

PD: Si me quieren escribir recuerden que lo pueden hacer a: [email protected] (OjO, muchos me han preguntado la nacionalidad, soy Chilena, lo que pasa es que uso el “ar” porque el servidor me sirve en español ^-^)