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Harry Potter y la Celda de Merlín — capítulo 5
Regreso a Hogwarts
La semana paso rápidamente. Al cabo de unas horas tendría que levantarse para tomar el expreso de Hogwarts a las once de la mañana.
Pero no fue necesario que se despertara a desgana, los gritos que provenían del salón le fueron suficientes.
–¡No puede ser!
Harry bajo rápidamente, esta vez tenia que evitar que se hermana enviara a Sirius a Marte. Pero se encontró con la sorpresa de que tanto Ktrin como Sirius estaban hablando alteradamente. Ktrin estaba sentada en el sofá mientras Sirius caminaba de un lado a otro con el profeta en sus manos.
–¿Qué sucede? –Pregunto Harry que los miraba desde la puerta.
–¡Harry! –Grito Sirius–. ¡Harry es horrible!
–Discúlpame –Respondió con sorna–. Sabia que no era tan atractivo pero no tienes porque gritármelo.
–No, no es eso –Se apresuro a decir Ktrin que se había levantado del sofá–. Es horrible lo que ha sucedido.
–Ah... –Respondió sonrojado–. Bueno... ¿qué sucedió?
–Voldemort –Dijo Sirius–. Esta mañana recibí una carta de Remus. Me necesitan. Los aurores están teniendo problemas.
–¿qué ha pasado?
–Voldemort anda tras la huella de un tesoro que le daría la vida eterna. –Dijo Ktrin con una extraña mirada, al parecer, de miedo–. No se sabe que es, pero tiene el poder de cumplir dos deseos.
–¿Y como saben eso? –Pregunto Harry intrigado–. ¿De donde proviene?
–Mira –Dijo Sirius entregándole el articulo del profeta. Harry lo tomo y leyó la primera hoja.
Nuestra Tierra legendaria bajo las tinieblas.
La horrible muerte de los dos últimos vasallos cuidadores de la legendaria Avalon a causado estragos en el mundo mágico.
Nuestro mundo esta siendo acechado por el peligro. La tierra del gran y superior mago Merlin, esta bajo la oscuridad de las tinieblas.
Lion Hoofler uno de los vasallos, murió según se comprobó por la maldición Avada Kadavra, al parecer mientras trataba de huir de la muerte. Sin embargo Kaplin Kerper el otro vasallo, fue encontrado por Muggles muerto a orillas del embarcadero. Se cree que trataba de huir y murió ahogado y por un ataque al corazón.
Pero no se halló huella del tesoro de Avalon, si quien-no-debe-ser-nombrado aun esta tras su huella, es la pista clara de que el no lo tiene.
El fénix de Kaplin “Carkan” tampoco se encontró, esperemos que el tan fiel servidor de los vasallos tenga a salvo el tesoro, ya que si cae en malas manos nuestro mundo estará perdido.
Les rogamos a todos los ciudadanos magos que cuiden de si mismos, ya que ahora, la rabia del señor tenebroso y el rencor estarán en contra de todos nuestros poderes.
El ministerio esta tratando de mantener contacto con los aurores encargados de la búsqueda que según parece, desde ahora tendrán mas problemas que antes.
Harry se quedo con la boca abierta. Sirius y Ktrin lo miraban con preocupación.
–¿Un tesoro? –Murmuro–. ¿Y provenía de Avalon? ¿Y dicen que un fénix lo rescato?
–Así es. Yo tuve la oportunidad de conocer como era el fénix –Dijo Sirius mirando por la ventana y exhalando un hondo suspiro–. Es uno muy distinto a los actuales. Remus tiene uno, Falcore, bueno una y es muy parecido a Fewkes. Sin embargo, aunque la mayoría de fénix que existen son de color del fuego, este era negro. Lo vi cuando huía de Azkaban, esta muy cerca de la isla.
–¿Negro? –Dijo Harry impresionado.
–Si. Negro –Corroboro Sirius–. Y tiene un canto muy especial, mas que mágico. ¿Pasa algo?
Ktrin estaba a su lado mirando pensativa el suelo, levanto levemente la mirada para ver a Sirius.
–Es que... sino me equivoco, el ultimo tesoro de Avalon era uno de los seres protectores. Es decir, antes habían muchos, pero el ultimo... tengo la impresión de que este es mas importante de lo que imaginan.
–¿Por qué lo crees?
–No lo sé... tengo un extraño presentimiento. Como si algo dentro de mi dijera que ese tesoro no es un tesoro... Pero no me hagan caso, son solo tonterías –Se apresuro a decir Ktrin riendo. Harry y Sirius se miraron preocupados–. ¡Hay no! –Grito repentinamente, los dos saltaron asustados–. ¡Miren la hora! Sirius dijiste que te reunirías con Remus a las diez, Harry tu anda a cambiarte, nos vamos en media hora.
–Pero... pero... –Jadeo Harry mientras Ktrin lo empujaba a la escalera.
–Nada de peros, estamos atrasados. ¡Sirius vas a salir o no! Remus te esta esperando en la estación.
Harry se tambaleo mientras era empujado por Ktrin, y miro a Sirius que se ponía una capa.
–¿Por qué no nos podemos encontrar en la estación con Lupin?
–No va a la estación King Kross Harry –Dijo Ktrin empujándolo–. Va a viajar por polvos flu a la estación de Karvy Road en las afueras de Londres.
–Ah... ¡hey cuidado!
Ktrin empezó a subir empujando a Harry mientras Sirius desaparecía por la chimenea.
–Apresúrate Harry, yo tampoco debo llegar tarde –Dijo Ktrin entrando en su dormitorio mientras Harry entraba al de al lado.
A los pocos segundos ambos salieron de sus habitaciones con sus túnicas puestas. Harry llevaba la negra común con la capa. Sin embargo, Ktrin estaba vestida... normal...
Harry se impresiono, llevaba una túnica escarlata y una capa negra con una capucha.
–¿Qué? –Le reprocho mirándolo–. Esta lloviendo. Tu también deberías ponerte la capucha de la capa.
Harry no quería debatir contra su hermana así que hizo lo que ella le pedía, pero repentinamente le vino una pregunta a la cabeza.
–¿Cómo nos vamos a ir a la estación?
–mande a llamar a un transporte del ministerio, ellos nos llevaran.
Ambos salieron de la mansión bajo una torrentosa tormenta. Afuera un carruaje con dos caballos esperaba. Harry se paro en seco.
–¿Qué pasa?
–Ktrin, eso es un carruaje. Los muggles no acostumbran a ver carruajes en las calles principales.
–No seas crédulo Harry –Rió Ktrin–. En esta época Londres esta lleno de carruajes.
–¿De verdad? –Harry se sonrojo. Con los Dursley tenia tan pocas oportunidades de visitar la ciudad que nunca se había percatado de aquello.
Ambos dejaron sus cosas dentro del carruaje, y se subieron. Un hombre con una larga capa, sombrero de copa, y bigote los condujo hasta la estación.
Al llegar, Harry tomo un carrito y dejo ahí sus cosas junto con las de Ktrin. Manejo el carro hasta el anden, lo cruzaron rápidamente antes de que algún Muggle los sorprendiera.
Al cruzar el anden, se encontraron con la maravillosa maquina vapor color negro y escarlata que llegaba hasta el fondo de una gran estación. Harry noto por entre la multitud a un grupo de cabezas rojas, se despidió de Ktrin que fue hacia un vagón adelante, y el fue a ver a sus amigos.
Ahí estaban los nueve Wesley, Harry parpadeo, había otra cabeza, una chica, también era pelirroja.
–¡Ah Harry! –Era Ron.
Harry se acerco a hablar con el pelirrojo, mientras los gemelos Wesley despedían con una broma a Ginny. Ya que ahora ellos habían dejado el colegio. Harry parpadeo nuevamente, Hermione también estaba ahí, con Ginny y la otra chica pelirroja que estaba vestida con una túnica gris.
–ven, te quiero presentar a alguien.
Harry casi tropieza con una jaula que tenia un cárabo dentro, mientras Ron lo tiraba del brazo.
Cuando llego a donde estaban los Wesley y Hermione, a quien saludo, la señora Wesley se le acerco contenta.
–Hola Harry cielo ¿cómo estas?
–Muy bien, gracias –Sonrió Harry, quien miro a la otra pelirroja.
–Harry ella es Amelia –Le dijo Ron sonriente–. Es mi prima.
Harry la saludo tímidamente. Era muy bonita, se parecía bastante a Ginny con la diferencia que esta tenia el cabello crespo.
–¿Por qué esta aquí? –Pregunto sin hacer caso de la mirada alegre de Ginny.
–Viene por unas semanas, esta acompañando a mi tío con asuntos de la desaparición del tesoro de Avalon ¿supiste no?
–Si, lo leí esta mañana.
–Vaya... quien lo diría, ¿Avalon bajo las tinieblas? Daba miedo tan solo leerlo.
–Siempre creí que Avalon era parte de una leyenda.
–No claro que no. Es real, esta cerca de Azkaban creo.
Se escucho un silbato. Harry y Ron se miraron, luego miraron a Hermione y Ginny quien estaba algo enojada.
–Hola –La saludo Harry amigablemente, como si acabara de darse cuenta que estaba ahí. Ginny lo miro de reojo y le devolvió un terco “hola”
–¿qué le pasa? –Le pregunto a Ron, Hermione escucho.
–Harry... procura ponerle mas atención a las cosas que te rodean que a las cosas que no tienen tanta importancia.
–¿qué... que quieres decir?
–¡No me pidas que te lo explica! –Grito Hermione empujando su baúl dentro del vagón–. Debes darte cuenta solo.
Harry y Ron se encogieron de hombros, y luego trataron de ayudar a Ginny con su baúl. Pero esta solamente dejo que Ron la ayudara.
Otro silbato. Las puertas principales se cerraron, y el tren se puso en movimiento. Los cuatro asomaron la cabeza por la ventana y se despidieron del resto de los Wesley. Harry noto que Amelia miraba hacia un vagón que estaba un poco mas lejos de ellos con las mejillas rojas.
–Vaya –Dijo Ron desplomándose sobre uno de los asientos–. Esta lluvia al parecer va a durar toda la semana. Pobre los de primero.
–Tienes razón... ¿Con esta tormenta y cruzar el lago? –Dijo Harry–. ¿recuerdas cuando el hermano de Colin cayo al lago?
–Hey, esos dos creen que todo lo que les suceda es fantástico. –Ron estallo en una carcajada al tiempo que le pedía a Harry falsamente un autógrafo y hacia como que le sacaba fotos.
–¡Basta Ron! Eso molesta –Salto de repente Ginny al ver la expresión de “poco divertido” en la cara de Harry. Al parecer ya se le había ido el enojo.
–¿Qué ahora eres su defensora Ginny? –Le dijo Ron levantando una ceja–. Perdón, quiero decir, ¿qué ya te titulaste como su abogada?
Hermione y Harry no sabían si reír, gritar o separarlos: Ginny estaba sobre Ron en el suelo y con sus manos en el cuello de su hermano.
–Lo siento –Dijo tímidamente la chica cuando Harry la separo de Ron.
–No me molesta en absoluto que me defiendas –Dijo Harry con una risita–. Pero trata de no hacerlo cuando Ron este cerca ¿si?
No sabia porque pero al decir esto las mejillas se le habían puesto rojas. Hermione estallo en una carcajada.
–¿Se puede saber que té pasa? –Jadeo Ron tocándose el cuello.
–Nada, pienso solamente –Rió Hermione–. Es una lastima que en el mundo mágico no admitan cámaras de vídeo.
–¿qué es una cámara? –Preguntaron Ron y Ginny al mismo tiempo.
–nada, nada –Dijo Hermione poniéndose una mano en su boca para contener la risa.
Ron levanto la mirada y miro a Harry, luego asomo su cabeza por el rabillo de la puerta del vagón, que no estaba completamente cerrada.
–¿Y Ktrin?
–No lo sé. Esta en otro vagón creo... –Dijo Harry levantando los hombros.
Los cuatro se quedaron en silencio un rato, sin saber porque, hasta que, al mirar en las explanadas campestres que se extendían a lo lejos, se encontraron con un gran cartel que decía: “Visiten las cascadas del león”.
Harry sintió una punzada en el corazón y bajo la cabeza con pesadumbre. Sus amigos, que también habían leído el cartel y lo miraron, un silencio incomodo se apodero de ellos.
–Harry... –Murmuro Hermione mirándolo de reojo–. Tu...
–No sabia nada de mi vida hasta hace unos meses. –Murmuro Harry con pesadumbre, pero parecía que quería hablar de aquello–. En tan solo una noche descubrí muchas cosas de mi que nadie imaginaba mas que Ktrin y Dumbledore.
–Harry –Repitió Ron–. Nosotros...
–Ahora se porque Voldemort quería matarme, y se porque si me uno a el será mas poderoso... Es que soy el heredero de Griffindor. –Harry garraspeo se le cerraba la garganta al hablar de eso–. Pero... lo que mas me sorprende, es... ¿Mi madre era la heredera? Pero ella no tenia sangre mágica, era hija de muggles... aunque...
“ Eso era lo que se creía...”
Las palabras de Ktrin mientras peleaba con Voldemort sonó en su mente como si se lo estuvieran diciendo en ese momento. Y, sin quererlo una lagrima corrió por su mejilla.
–¿Mi madre no era Muggle? –Murmuro muy bajito–. Entonces... no entiendo... ¿Cuál es el gran secreto en todo esto? ¿Por qué si ella era la heredera Voldemort no quiso matarla? Sin embargo mato a mi padre y a mi quería matarme también.
Ninguno de sus amigos le hablo por ese momento. Ron y Hermione también habían puesto al tanto a Harry de todo lo que ocurría con Dumbledore y el hechizo de la espada. Razón por la que Harry temía por Ktrin.
–Siento que... siento que... que hay muchas cosas que aun no se saben... relacionadas conmigo... se que hay algo muy importante, pero nadie quiere decírmelo...
–Harry –Dijo Hermione mientras estaba tomada de la mano de Ron–. Es mejor que olvides lo que esta pasando ahora... llegaremos a Hogwarts dentro de poco, piensa en lo emocionante que será este año... bueno... si quieres...
–¡Hermione! –Grito Ron agudamente–. ¿Eres prefecta y nos incitas a las diabluras? ¡Esto merece celebrarse!
–Muy gracioso –Le reprocho la chica con ironía.
Pero al menos Harry había vuelto a reír. El único problema que ahora le agobiaba, era el que dirían sus compañeros que ahora sabían toda la verdad de su herencia. Pero... no era lo único, había algo mas que no quería compartir con sus amigos, y era... algo que una noche escucho decirle Sirius a alguien que no era Ktrin, pero tenia voz de mujer.
“–Todos sabíamos que Lily era la heredera –Murmuro Sirius.
–Si... yo también... pero para Harry seria muy duro si se enterara de la verdad de su madre... de TODA la verdad.
–Si... pero ya va a cumplir los dieciséis, no es un niño, tendrá que saberla algún día.
–¿Y James? Sobre la herencia de James...
–Eso es algo que Voldemort sabia... nadie lo sabia ni siquiera el mismo... No se como Voldemort averiguo que el heredero era el, pero... ¿te imaginas? Con razón Ktrin que fue la primera hija nació con ese poder...
–Te equivocas Sirius. Un poder propio nace solamente cuando se avecindan tiempos oscuros. Ktrin en otras palabras esta destinada a combatir con Voldemort.
–Pobres chicos –Dijo Sirius con pesadumbre–. Han pasado por tanto...
–Lo único que se, es que... la herencia de James de seguro esta perdida... no creo que haya sobrevivido al menos un mínimo de ella.
–Yo no lo creo así –Dijo entre ruido de sillas que se movían mientras se levantaba–. Estoy seguro de que la herencia de James llegara de un momento a otro... no lo dudes...
Se escucho un ¡plin! Y la persona, que estaba con Sirius desapareció”
–Harry... ¡Harry!
Harry parpadeo, estaba sentado en el asiento de la cabina y el tren se había detenido.
–¿estas perdido no? –Sonrió Ron–. Ven, tenemos que bajarnos, Hermione y Ginny ya están en el carruaje.
–Si, claro...claro...
Harry se bajo con Ron, ambos bajo la lluvia intentaron llegar al carruaje donde estaban las chicas. Pero a Harry esa conversación aun le perforaba los oídos, y sus dudas su cabeza. ¿Su padre era heredero de algo? Pero al parecer era muy importante, porque, según Sirius, solamente Voldemort lo sabia, ni siquiera el.
El tiempo o paso muy rápido, o sus pensamientos no lo dejaron darse cuenta. Pero a los pocos minutos ya estaban en el vestíbulo del colegio. Harry parecía desconcertado, no sabia ni lo que hacia.
Entraron hacia el gran comedor y se sentaron. Ron, Hermione y Ginny lo miraron con preocupación. Esa conversación que habían tenido en el expreso, según ellos, era lo que lo tenia así.
Cuando Harry logro distraerse, y por fin logro olvidarse de todo lo que le había ocurrido en el vagón, pudo notar que Malfoy si había vuelto a Hogwarts. Y eso era una lastima, como no lo había visto ni en el expreso, ni en el callejón, era como una esperanza de que se había cambiado de colegio. Pero luego se dio cuenta de que no era así.
Repentinamente el comedor quedo en silencio, Albus Dumbledore estaba de pie en la mesa de profesores.
–Bien venidos a todos –Dijo–. Me alegra verlos nuevamente, y ver también rostros nuevos –Les dijo a los de primero–. Bien, antes de la selección de los nuevos alumnos, hay algo que me gustaría decir.
El año anterior fui testigo de un gran secreto mientras todos dormían protegiéndose de los mortifagos. Se que muchos conocen ese secreto –Dijo mirando a Harry, a este se le retorcieron las tripas–. Sin embargo, para aquellos que lo saben, les ruego no lo divulguen, ni mucho menos se lo comenten a el– Ron, Hermione y Ginny miraron a Harry que tenia la cara levemente roja–. Otra cosa, es como siempre, esta prohibida la entrada al bosque prohibido y la sección restringida de la biblioteca este año, inclusive prefectos.
–¡oh no! –Gimió Hermione.
–Y por ultimo –Continuo Dumbledore–. Me enorgullece presentarles a los nuevos profesores para este año– Todo el colegio quedo en silencio–. Primero que nada, a la señorita Ktrin Potter en el cargo de adivinación.–Ktrin se levanto y saludo a todos con una sonrisa–. La profesora Sibil Trelawney tuvo un pequeño percance el año anterior, así que será reemplazada por la joven que el curso pasado vino a enseñar al colegio una magia especialmente particular. –Todos estallaron en aplausos, inclusive Harry que se había olvidado de lo demás, quería saber quien seria el nuevo profesor contra las artes oscuras–. Seguimos con el reemplazante de Oliver Wood. Su nuevo profesor de deportes Brian Mclogan, también invitado el curso anterior –Mclogan se levanto de su asiento asiendo una reverencia luego se volvió a sentar, pero no evito sacar gritos por parte de las chicas. Se escucho a Ktrin reír con sarcasmo– Y por ultimo... presentar a alguien quien todos querrían conocer o mas bien querrían volver a ver... –Se produjo un silencio, se abrió la puerta que estaba tras la mesa y entro... todos los hombres gritaron, Ron se quedo con la boca abierta, Hermione bufo molesta–... Su nueva profesora de defensa contra las artes oscuras, la señorita Fleur Delacour.
Lo que vino después cualquiera que lo haya escuchado hubiera creído que se avecindaba un terremoto. Fue tal el bullicio que Dumbledore tuvo que hacerlos callar con un hechizo silenciador.
Harry estaba sorprendido, se notaba claramente que Hermione y Ginny estaban enojadas. Inclusive Malfoy estaba paralizado ante la entrada de Fleur. La chica estaba con una túnica plateada y su larga melena rubia caía como cascada en su espalda produciendo que brillara mas de lo que debía. Se sentó a un lado de Mclogan, este la quedo mirando y no tardo en ponerse a conversar con ella. Ktrin desde el otro lado de la mesa, al igual que las chicas, desvió la mirada molesta, aunque... no sabia porque...
Se enojo con ella misma.
La selección de los alumnos de primero empezaron diez minutos mas tarde, lo que basto para que se calmaran las emociones y los gritos con respecto a los nuevos profesores.
Terminaron veinte en Griffindor, dieciséis en Rawenclaw, veintiuno en Slitherin y dieciocho en Hufflepuf.
El banquete dio comenzó y tanto Harry como sus amigos se largaron a devorar todo lo que había a su paso. Cuando terminaron incluyendo el postre, todos se dirigieron a la sala común guiados por Hermione que era prefecta de la casa con un chico de séptimo al que Harry había visto pocas veces. Pero cuando pasaron cerca de la mesa de profesores, Harry al menos con la intención de darle las buenas noches a Ktrin, Fleur salió de la nada con su maravillosa y brillante sonrisa que dejo embelesados a cuanto chico pasaba cerca de ella.
–¡Hola Hagui! –Dijo la chica acercándose a Harry y dándole un sonoro beso en la mejilla. Harry se puso rojo hasta decir basta.
–Ho...hola, Fleur.. –Dijo con la boca seca. Ginny miraba a la francesa desde el otro lado con la mirada asesina.
–Tanto tiempo ¿vegdad? –sonrió Fleur al tiempo que miraba a Ron que estaba que estaba tras
Harry–. ¡Gon!
Fleur hizo lo mismo con Ron , cosa que produjo en Hermione un exceso de rabia en cantidad. Ambas Ginny y Hermione se fueron a paso rápido dejándolos a ellos atrás. Por suerte Ktrin lo noto, pero...
–Fleur, me haces el favor –Dijo Mclogan–. ¿Me acompañarías a vigilar los corredores del cuarto piso?
–Encantada Bgian –Sonrió esta tomándolo por el brazo–. Nos vemos luego Hagui.
–Si claro, claro –Musito sonrojado.
–Igual tu Gon –Le dijo dirigiéndose a Ron y cerrándole un ojo.
–Cuando quieras –Dijo Ron con la boca abierta.
Repentinamente este sintió una punzada en sus costillas, se dio vuelta para mirar a Harry al tiempo que Fleur se alejaba con Mclogan por la puerta principal..
–¿Qué haces? –Le pregunto sobándose.
–Eso te pregunto a ti. Ron tienes novia y por poco te derrites cuando Fleur te saludo. Y sabes como se pone Hermione.
–A propósito, ¿dónde están? ¿Dónde están TODOS?
–Se fueron –Dijo Ktrin con la voz malhumorada.
–¿Té pasa algo? –Le pregunto Harry.
–No nada. –Respondió la chica con rabia–. Y es verdad, Ron tienes novia, no tienes porque andarte fijando en otra chica, y tu Harry me sorprendes, es mucho mayor que tu.
–¿Qué te molesta? –Dijo Harry con sorprendido–. Es buena persona, además no tengo ningún compromiso que sepa –Dijo sonrojándose.
–Deberías fijarte mas en las cosas que importan que en las que no tienen importancia Harry –Le dijo Ktrin yéndose aparentemente enojada del gran comedor.
–Hermione me dijo lo mismo ¿qué quieren decir? –Pregunto hastiado Harry a Ron.
–No lo se, pero ella tiene razón, me criticas a mi, ¿y que me dices de ti? –Le dijo mientras se encaminaban hacia la sala común.
–¡oh cállate! –Le dijo Harry en tono burlón y sin dejar de sonrojarse.
–¿Por qué habrá estado tan enojada? –le pregunto Ron a Harry en cuanto llegaron al cuadro de la señora gorda.
–No lo se –Dijo Harry con un extraño tono de voz. Ron lo miro de reojo y luego miro el cuadro “contraseña”.
–Harry... ¿Cuál es la contraseña? –Pregunto Ron temeroso.
–No... no la se... se supone que Hermione tendría que habérnosla dicho.
–Harry –Le dijo Ron con una voz aguda–. Harry, Hermione se enojo conmigo... esta dentro... y nosotros...
–Aquí... afuera –Termino Harry.
–¡HERMIONE! –Grito Ron.
–¿pero que pasa aquí? –Era la voz de la profesora Mcgonagall–. Potter, Wesley, debí imaginármelo, ¿qué hacen aquí afuera? deberían estar durmiendo.
–Profesora, no tenemos la contraseña –Dijo Ron con los puños apretados.
La profesora levanto una ceja, se sorprendieron cuando ella les sonrió.
–Bien es: “Travalantula” Y por favor para el próximo cambio de contraseña señor Wesley, trate de no pelearse con la señorita Granger.
La profesora volteo por el lado que venia con una sonrisa divertida mientras que a Ron se le subían los colores. Harry lo tomo por el hombro.
–Trata de no pelearte mucho con tu Hermi sino terminaras quien sabe donde.
–¡Harry!
–Travalantula –Dijo Harry rápidamente y entraron a la sala común. Hermione al verlos entrar se fue a paso rápido junto con Ginny al cuarto de las chicas. Ron no se molesto por disculparse, después de todo era ella la celosa. Pero a Harry si le molesto que Ginny se enojara con el, después de todo, ella y el no tenían nada... nada... Harry sintió algo muy extraño, y sin saber porque la melancolía que lo había atrapado con sus dudas cuando comenzó su viaje a Hogwarts lo había invadido nuevamente.
Seguido por Ron entraron a sus cuartos. Seamus, Dean y Neville ya estaban durmiendo. Harry le dio las buenas noches a Ron, y ambos se acostaron. Pero a Harry le costo mucho conciliar el sueño, no sin acordarse de todas las cosas que estaban empezando a suceder alrededor, mas aun si a eso se le agregaba... el corazón...