Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 32329 · de

Historia 32329 — capítulo 3

Apenas me escucho, se levantó y se arrodillo a mi lado, eso si que era digno de ver nunca lo había visto en esa pose y menos hacia mi, pose que en cualquier parte lo tomarían como de inferioridad.

-Gabriela, necesito que por favor me digas exactamente a qué hora te dijo eso

-ya hace media hora o quizás 40minutos ¿por qué?, sabes a que se refería verdad, dime que quiso decir con eso de muggles, y ¿por qué me dijo que eras tú quien lo enviaba? ¿Cómo hizo para desaparecer sin siquiera dar un paso CONTESTAME?

Pero no me contestó, se levantó casi corriendo y llamó a marta, cuando esta llego a la sala de junta, él se dirigió hacia ella.

-necesito que actives todos los sistemas de seguridad, lo mas disimulado que se pueda por favor, además todos los guardias de seguridad más competentes los quiero alrededor de esta sala en menos de 5 minutos, que se preparen para un posible asalto, llama a los helicópteros y comunícame con el ministro de defensa AHORA

-pa´que pasa?

-gabriela, quiero que me escuches atentamente, tu vida peligra, no debes desobedecerme ni en un momento, si te digo corre, correras entiendes?

  • si pero..

-entiende me lo tienes que prometer, aunque mi orden incluya: déjame y sálvate OK?

  • si pero..- ni siquiera espero respuesta salio de la sala y me dejo encerrada, como las paredes eran de vidrios, pude ver como 10 hombres se replegaban alrededor de la misma dándome la espalda, hablaban todos con un guardia que parecía ser el jefe de ellos, el jefe me señalo y todos repararon en mi pero ninguno sonreía, me veían como un objeto, olvidándose de que era una persona, estaban serio y fríos.

Rinn rinn rinnn rinnn

-alo?

-ela? Soy tato donde estas? Estas en peligro, debes esconderte ya!

-que? Pero que dices, tu también con eso? Que diablos esta pasando que nadie me dice nada!

-donde estas iré para allá enseguida

-estoy en la sala de conferencia de papa rodeada de guardias, no podrás entrar, negaron el acceso, sólo aquellos autorizados podrán pasar, y sólo es marta y mi familia.

-no te preocupes, nadie me verá

-pero como que nadie te….-no pude terminar porque alguien me tocaba el hombro, gire rápidamente la vista y me encontré viendo a tato

-pero… ¿cómo lo hicistes?

-Mea apareci..

-cuando dices " me aparecí" te refieres a...

-¡Gabriela escúchame!..., llegó el momento que teníamos tres años tratando de aplazar tu familia y mi gente

  • ¿tu gente? A que te refieres

Me abrazo fuertemente, yo le correspondí no había nada en ese momento que necesitara más que eso, un abrazo y justamente del hombre que amaba con locura (sus ojos azules, su cabello amarillo pero revuelto y su olor)  y que desconocía de mis sentimientos. Acerco sus labios a mi oreja y en modo de susurro me dijo.

-Gabriela, no tenemos mucho tiempo tengo que sacarte de ti, pero antes tengo que decirte el por qué de lo que esta pasando, pero necesito de verdad necesito que te lo tomes lo mejor posible y que trates de no gritar ni exaltarte cuando sepas la verdad ¿si?-asentí, el me soltó y se sentó a mi frente.

-Ela, tu padre no es tu padre realmente, al igual que tu familia, ellos son los padres adoptivos que Dumbledore escogió para ti cuando tenias sólo dos años de vida, al morir tu madre, tu padre que es un hombre realmente malo fue quien la mato tratando de conseguirte, y al ver que esta no le iba a decir tu paradero, ya que ella te había dejado con Dumbledore porque sospechaba de las intenciones de él, tu verdadero padre es tom Riddle pero es conocido como lord Voldermont. Gabriela, él es un mago y el mas temible que ha tenido el mundo, el había muerto o eso pensábamos, pero no, ha regresado y ahora es mas poderoso que todos los magos existentes, y lo peor es que ya no tenemos a Dumbledore que es el único mago a quien tu padre temía. Gaby por eso, te hemos protegido los últimos tres años, por eso tus padres adoptivos cuando salías a lugares diferentes a la universidad siempre tenias que llevar guardaespaldas, en la universidad no, porque cuando entraste a ella mi gente se encargo de la seguridad sin que tu la notaras, yo soy parte de tu guardia, por eso comencé un año después que tu pero en tu mismo semestre. Gabriela yo no soy ningún estudiante de medicina de intercambio, yo soy mago, y uno de los mejores, tu seguridad ha sido mi misión desde que me conoces, y no se te resguardó por sólo ser un blanco de Riddle, no, sino que tu eres bruja Gabriela, lo sabemos desde tus 4 años cuando te caíste del Balcón de tu habitación y no te hiciste ni un rasguño sino que volaste como si fueras una pluma. Desde ese momento la orden lo sabe, y ha puesto a los mejores a tu protección. Pero eso no implica que disminuya el riesgo, yo hoy me descuide, al igual que la orden que te creían segura dentro del hospital, pero no, lograron dar contigo y créeme no descansaran hasta tenerte entre ellos. Ahora tenemos que irnos, pero a donde vamos no hay paso atrás, tendrás que tomar una decisión que pocos han tomado, tienes dos opciones, la primera, venir conmigo, pero eso implica no volver a este mundo ni ponerte en contacto con ninguno de ello, y eso también implicara que tu educación mágica será tu prioridad, la segunda opción, es quedarte y luchar, pero créeme, si te quedas muchos morirán; muggles, brujas y magos por igual, incluyendo a tu familia.

-¿muggles? Pero…

-No Gabriela escucha, si te vienes conmigo podrás evitar esto, pero no irías con la orden, irías directamente a la boca del lobo, es la única manera que tenemos de salvar a todas esas vidas. Decide, tenemos menos de un minuto para que estalle la guerra.

De verdad me quede en shock era demasiada información para menos de 10 minutos de mi vida, al fin tenia la información que tanto había deseado tener cuando niña, al fin sabia la verdad, pero esa verdad también arruino mi futuro, tenia que decidir, no podía dejar a mi familia y amigos como si nada para ir fácilmente a donde se encontraba mi verdadero padre que además de ser mago era el más temible, ¿que haría? Sólo el sonido de una explosión me sacó de mis pensamientos. Me levante rápidamente, pero tato fue más rápido se puso a mi espalda y me apunto con un objeto que no pude ver, pero ¿qué hacía?, los guardias entraron rápidamente y nos apuntaron.

-SUELTELA, es una orden- dijo el jefe.

-jajajajaja, tonto muggle y quien eres tú como para darme órdenes, si con un simple movimiento de mi varita te puedo matar.- lo dijo en el preciso momento que entraban mis padres y ambos hermanos mayores, con el miedo reflejado en sus caras, lo cual me asustó mucho jamás los había visto de esa manera, siempre eran fuertes y jamás de los jamases me mostraban sus sentimientos con tanta profundidad

¿matar? Habia dicho ¿matar?, pero ¿Que hacía tato? ¿Qué planeaba?, todo era confusión, no entendía por qué José Luis de repente hablaba, de manera extraña y siniestra, el no era así. Escuche su respiración agitarse mientras me alejaba tomándome de la cintura hacia la parte más posterior de la sala.

BUMMMMM

Otra explosión, el ruido parecía venir de los jardines posteriores, el ruido era lejano, pero a lo mejor era de otro lugar mas cerca pero al estar nosotros en el piso 19 quizás ese era el motivo de que el sonido se escuchara lejano. Se acercó más a mi oído y me susurro para que a penas y yo lo escuchara

-Ela tienen que decidir ¡ahora!, ya hay gente muriendo por cada explosión, ¡Decide ya!

Ese fue el momento más difícil de mi vida, no entendía nada, no comprendía, porque YO era la causante de tanto rollos y por lo visto de muertes, que tenia yo de especial, si era cierto que era bruja, pero apenas 2 minutos era que lo sabia, todavía no había demostrado mis poderos, pero que digo "mis poderes" ni siquiera yo sé cuales eran. Pero, rápidamente comprendí, que no importaba el qué ni el por qué, lo único que importaba era salvar a esas personas que no importaba si no las conocía, mi único motivo era la vida de las demás personas, a eso había dedicado toda mi vida, como para desecharlo en la primera dificultad.

-Me voy contigo.- pero a penas terminé de decirlo sentí como el suelo se separaba de mi, escuche como mi padre gritaba mi nombre a lo lejos y el grito de desesperación de mi madre, trate de responderles pero no pude, una presión me aplastaba el abdomen y me quitaba el aire, sólo veía colores que pasaban velozmente delante de mis ojos mareándome, cerré los ojos en el preciso momento que tocaba tierra bajo mis pies, tato me soltó y caí de rodillas, respire como si mi vida dependiera de ello, y note que olor a mar era sumamente fuerte.

Al abrir los ojos, no lo podía creer, ya no estaba en la sala de conferencia, estaba en unos terrenos, donde había muchas personas, viéndome, personas con máscaras y capas negras formando un circulo alrededor de tato y yo.

-vaya, miren, si es mi hija que a decidido regresar a su casa después de tanto, ¿ES QUE ACASO NO PIENSAN ARRODILLARSE ANTE ELLA? Recuerden que ella es su heredera o princesa perdida.-dijo una voz simplemente terrorífica a mis espaldas, me levante en el mismo momentos que las cientos (porque sí, habían cientos de personas) se inclinaban ante mi, yo sólo tenia ojos de ver quien había hablado. Pero, no podía ser, delante de mi estaba la persona más deformada que había visto en mi vida, me lleve las manos a la boca para reprimir un grito, era simplemente espantoso siquiera verlo tenia aspecto como de serpiente, no tenia nariz, y sus ojos, horribles simplemente, de color ojos, y que trasmitían una fuerte mirada que provocaban llorar porque lo único que percibía de ellos era maldad, maldad de la más pura y terrible.

-¿Qué eres?

-Pero ¿cómo te atreves a….?- dijo uno de los enmascarados dando un paso adelante, pero no logro terminar, Riddle levanto su varita y mormuró algo ininteligible para mi, salio un rayo de luz que golpeó de lleno al chico, haciendo que este cayera al suelo gritando y retorciéndose de dolor. Observe la escena espantada. Di dos pasos atrás y me topé con tato, me voltee y lo abracé con fuerza, como si mi vida dependiera de ello.

-Sácame de aquí por favor, cambié de opinión, no quiero esto SACAME DE AQUÍ.- grité, viendo que tato no reaccionaba a mi abrazo, estaba estático, ni siquiera me veía tenia la vista fija a los pies de Voldermont. En ese momento que lo vi comportándose indiferente, entendí en que me había metido, ya no había vuelta atrás, simplemente estaba condenada, el miedo creció en mi interior de la manera más veloz que había sentido hasta ese momento, como si fuera un veneno. Tenía la garganta hecha un nudo, no sabía exactamente en qué me había metido, y ver por primera vez así a tato, fue lo que terminó desbordándome.

-¿CÓMO TE ATREVES A DIRIGIRTE ASÍ A SUYANA, MALFOY? ¿HAZ OLVIDADO ACASO QUIEN ES Y DE QUIEN ES HIJA?- Dios, el miedo que sentía aumentaba por cada segundo que veía a aquel chico, que ya se le había caído la máscara y pude notar que era el mismo que me encontró en el Hospital esa misma tarde hace no más de hora y media. No aguante más y me arrodille a su lado tratando de ayudarlo, al ver que su mal no era algo que yo pudiera curar, y que este había venido de parte de Voldermont le grite:

-DÉJALO YA, NO VES QUE LE HACES DAÑO.- este me miro sorprendido, pero al poco rato sonrió, pero eso me espanto más, hubiese preferido mil veces que siguiera serio con su mirada de odio que sonriendo. Éste poco a poco bajo la varita, yo me voltee a ver al chico, pero note que este estaba como desmayado, le tome el pulso y lo sentí muy débil, qué le había hecho, que era eso que le había provocado tanto dolor al chico. Ya no lo soportaba, lloraba de miedo, no pude retener esas lágrimas que ahora corrían libremente por mis mejillas, ya no escuchaba lo que me decían, todo era confusión total, que era esto, por qué tato cambio tanto en los últimos minutos, por qué era yo quien me encontraba allí y no otra, Dios no podía aguantar más, me sentí caer como en cámara lenta todo se me nublaba y ví a tato sosteniéndome pero no me miraba le gritaba a alguien, sé que quitaba por que se le palpaban las venas en su garganta, pero no podía escuchar lo que decía, la oscuridad termino cubriendo mi vista y no supe mas nada