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Historia 32329 — capítulo 6
-¿por qué tan callada?- lo miré no entendía su cambio de actitud conmigo
-¿por qué de repente tan amable?- frunció el ceño
-no te han dicho que es de mala educación contestar a un pregunta con otra
-si, y lo aplico muy poco, ¿piensas responderme o tendremos que seguir comiendo callados?
-no, creo…. creo que es porque me di cuenta que ya que no eres muggles y además eres la hija del señor, creo que serias una rival que no me conviene, a parte supe que trataste de ayudarme cuando me castigaban, eso no lo había echo nadie.
-bueno… si es tu forma de decir gracias, de nada
-no te daba las gracias
-como digas-dije con fastidio.
Otro silencio incomodo, roto sólo por las órdenes de Malfoy a Leonor.
-¿ya Terminaste?, Ey… Gabriela
-si si, yo sólo… - deje de jugar con lo que me quedaba de comida y lo seguí. Lo seguí escaleras arriba, llegamos a un cuarto donde había espejos cubriendo las paredes, colchonetas por todo el piso y techo, parecia un cuarto para practicar ballet pero también donde practicaran kung fu o algo asi, aunque no comprendía las colchonetas en el techo.
-¿por qué las colchonetas en el techo?
-por que tu techo puede ser tu piso, nunca lo olvides, ahora creo que por ahora no la necesitamos de esta forma… AULA DE ARTES OSCURAS- me quede sorprendida cuando el cuarto cambio de imagen a uno con bibliotecas llenas de libros y frascos con alguna que otra sustancia raro, había también, objetos metálicos que jamás en mi vida había visto, había un escritorio, sillas, cojines en una esquina, cuadros de imágenes que por las personas que se hallaban en ellas debían estar sufriendo.
- hoy comenzaremos tu entrenamiento en artes oscuras, y por orden del señor oscuro será con la Oclumancia, que es el arte de cerrar la mente, bloquear tus pensamientos a los demás, como pudiste darte cuenta el señor oscuro puede leer la mente, por tanto es una herramienta que le da ventaja, saber lo que los demás piensan, sienten, planean y hasta a lo que le temen. Así sabe quien lo traiciona y también si le hablan con la verdad.
-Entiendo, asi que si aprendo la Oclumancia, ¿podré bloquearle mi mente y ver la de los demás?
-no, la oclumancia es el arte de bloquear la mente, leerla es otra arte conocida como Legeremancia, por ahora sólo nos enfrascaremos en el primero…. Quiero hablar claro, no por que seas la hija del señor oscuro, te perdonare las flojeras y ausencias, darás todo por hacer las cosas como te las diga, leerás días enteros si es lo que te pido, y jamás jamás, dudarás de mi criterio, ¿entendido?- *¡claro porque no hacer todo lo que me dicen, si me la paso de lo más lindo haciendo todo lo que me ordenan como si fuera una maldita marioneta!-*si, eres una marioneta que tendrá que lanzarse la playa y ahogarse si es lo que yo le ordeno.
-¿lees mi mente?, eso es de pésimo gusto, es que acaso no puedo ni pensar lo que me dé la gana.
-no, hasta que aprendas oclumancia, te leerás este libro para mañana, le diré a alguien que lo deje en tu cuarto ahora iras conmigo a hacer unas diligencias.
Lo seguí nuevamente como un perro castigado siguiendo a su amo, llegamos al salón principal, que daba a la puerta principal.
-*Cintra-*PUFF
-el señor llamó- apareció de la nada una criatura jamás vista, verde con orejas largas como la de los burros, con escasa ropa y esta en muy al estado, era del tamaño de un niño de 6 años, esta tenía unos ojos grandes y marrones y toda ella se veía débil.
- si, tráenos nuestros abrigos y llama a Leonor dile que será ella quien nos acompañe y que la quiero aquí enseguida.
-si señor-PUFF- vamos sentémonos un momento.
-ehhh, ¿que fue eso?
-estas formulando mal la pregunta, primera lección jamás te sientas intimidada por lo desconocido, más bien búscalo, aprende de eso y luego supéralo.
-entiendo, entonces ¿Qué era eso?
-un elfo doméstico, son criaturas mágicas, su objetivo en esta vida es el servicio a los magos, son criaturas realmente poderosas, ellos no necesitan las varitas para hacer magia y como pudiste ver pueden también desaparecerse incluso a los días de nacidos.
A los cinco minutos cuando llegó Leonor ya con su abrigo, y en sus manos con los nuestro, Severus me explico cómo llegaríamos a nuestro destino (callejón Diagon), me dijo cómo era la técnica de polvos flú por medio de la chimenea y cómo esta nos llevaría. Así que después de desaparecer Leonor de primera yo la seguí, debo mencionar que prefería las vueltas que sentí que la presión del pecho que se siente desaparecer, o dios como extrañaba mi camioneta.
En Witterpons…
Los haces de luces pasaban al lado de Lestrange desde diferentes direcciones como rayos en busca de una victima, él era muy bueno luchando, pero debía tener cuidado de no lastimar mucho a los de la orden y a los aurores, sólo bloqueaba y desviaba, eso era todo lo que estaba haciendo, aunque los aurores del ministerio estaban sedientos de su sangre, lo querían ver muerto y eso complicaba mucho su misión de proteger a los demás de los mortífagos y más aun para que estos últimos no se dieran cuenta, y eso porque los aurores del ministerio no sabían de su alianza con la orden del fénix.
No a más de 10 pasos de allí una chica extranjera, perteneciente a la orden y muy buena aurora, tenía problemas con uno de los más fervientes servidores de Voldemort de apellido Ledezma, Charigan había cambiado su posición de ataque a defensa, apenas si le daba chance de protegerse. Para mal de ella, en un abrir y cerrar los ojos perdió la varita, él se acercaba con mucha seguridad, ella no se dejó caer, si iba a morir lucharía como nunca, aunque eso incluyera la forma muggle con golpes, mordiscos y arañazos. Pero antes de lo que previno sintió una gran punzada en su espalda, un frío y un dolor espantoso, cayó y logro ver a su atacante. Lestrange la había traicionado, después de muchos años, luchas, misiones y hasta amistad, siempre confió en él a pesar de ser un mortífago, él con quien compartió su primera misión de proteger a Ela sin que esta se diera cuenta convirtiéndose incluso en su mejor amiga.
-Lestrange que hiciste, sino te distes cuenta era yo quien debía matarla.- le refutó Ledezma al ver caer a Charigan bajo su propio peso.
-lo sé por eso mismo sólo la herí, será una muy buena fuente de información para el señor oscuro
-Claro, pero tú te llevarás el mérito, cuando fui yo quien lucho la última media hora con ella y quien la desarmó.
-no te preocupes, le dejaré muy claro que es tu mérito ¿si?-antes de que el mortio pudiera responderle apareció una serpiente trasparente entre ellos vamos en camino, los necesitamos en la guardia, Ledezma se quedó viendo el lugar donde la serpiente desapareció
-pero..pero, ¿cómo se atrevió, el sabía que el plan se anularía bajo alguna de estas condiciones? AVADRA KEDAVRA- dijo apuntando a un auror en la espalda de Ledezma.
-no yo si lo entiendo, la orden y todos están con la mirada en esta batalla- dijo protegiéndose de unos ataques y sonando lo más seguro posible al sentir el dolor que lo embargaba a percatarse de quien fue la victima del Kedavra de Ledezma- es el momento preciso, VE yo te alcanzo en minutos.
-esta bien- PUFF. El mortio desapareció, Peter creó una esfera a su alrededor para protegerse él y a Charigan, esta estaba pálida, y lo miraba con claro odio.
-nos traicionaste
-tuve que hacerlo, te mataría sino lo hacía
La tomó en sus brazos y desapareció rumbo a la mansión Malfoy, para dejarla a cargo de los cuidados de los empleados y salir corriendo al callejón Diagon.