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Historia 32398 — capítulo 5
En el capitulo anterior, Victoire logra encontrarse con Ted y los demas. Ródick, al ver que venía acompañada de una Muggledecide darle una Bienvenida no tan bien venida.
Capitulo 5: Haciendo "Supervivencia"
-¡Que malos modales!-dijo Victoire.
-Y vos sos una torpe y descerebrada muchacha-dijo Ródick encaminándose hasta las rocas en las que se había dormido.
-¡Oye! No vuelvas a insultarla-le gritó Ted desafiante mientras la chica se abrazaba a él.
-Que no me insulte ella entonces-el chico se paró sobre las piedras y les habló a los tres-. Esto me está gustando… nunca se me había ocurrido la idea de ir a parar a una isla desierta… es raro pero me gusta mucho, por fin puedo pasarme todo el día durmiendo y tranquilo, sin nadie que me esté diciendo que hacer, y ningún peligro alrededor. No se vuelvan ustedes una molestia, yo me quedaré tranquilo aquí y ustedes hagan lo que quieran, me tiene sin cuidado, pero no se metan conmigo, sólo eso.
Los demás quedaron callados. Ted y Victoire abrazados insultando por lo bajo al chico y Nadina que corrió hacia él para habarle.
-Dijiste que cuando despiertes íbamos a hablar.
-¿Qué? Oh, ya no molestes, niña, cuando quiera hablar contigo te buscaré, ahora no me interesa-el joven se recostó nuevamente cubriéndose la cara con su sudadera.
Nadina quiso quejarse y decirle que no era una niña como él decía pero pensó que lo mejor sería dejarlo por unos momentos y pensar como hacer para no caerle mal, ya que ese no parecía el mejor camino.
-Oye, Ted, me preocupa esa chica…-dijo Victoire refiriéndose a Dennise.
-Está bien, vamos a buscarla y escoltarla hasta los humanos… tal vez ellos sean más hospitalarios y competentes que esa lacra-Ted estaba furioso con Ródick, ahora sí que lo odiaba.
-Los Muggles son buenos… son pocos los malos, te das cuenta cuando vez a mi tía Hermione…
Los chicos se internaron entre las palmeras que los separaban del otro grupo de chicos para ver que pasaba. Nadina vio como desaparecían y negó con la cabeza.
Will no había parado de buscar a su hermana, Danna se quejaba de que tenía hambre y no tenían qué comer y Lissa no paraba de lloriquear.
-¡Quiero ver a Papá y a Mamá! ¡Quiero ver a Papá y a Mamá!
-Tranquila Lissa, ya nos van a venir a buscar, sólo hay que esperar unos días, encontramos a Dennise que… ¡Dennise!-Will se había detenido en súbito con mucha alegría, ya que su hermana perdida se había aparecido entre los árboles ante ellos.
-¡Chicos! ¡Por fin los encontré!-la joven se lanzó a los brazos de su hermano.
-Bueno, me alegro que estés bien, ahora que estamos juntos estoy mucho más tranquilo. ¿Pasó algo?-preguntó Will que veía a su hermana meditativa y no parecía alegrarse mucho por haberlos encontrado.
-No es eso… sólo que… veras, cuando me solté de la tabla que los tres sosteníamos fui a parar a otra parte de la isla, sin conocimiento. Cuando desperté, caminé hacia la costa buscándolos y me encontré con una joven. Ella me contó que era una bruja, me sentí extraña hablando con esa persona pero después me cayó bien y emprendimos viaje buscando, yo a ustedes y ella a otro grupo de magos que se había perdido con ella. Vengo de allí, de ver a esos magos… uno de ellos es muy agresivo, parece odiar a los humanos. Dime Will ¿no te parece muy similar nuestra historia y la de ellos? ¡Que tremenda casualidad!
-Dennise-Will la abrazó fuerte-. Me alegro que estés bien después de ver a estos tipos.
-¡Uno de ellos tiró abajo una palmera y casi le cae a Will en la cabeza! Son unos brutos incivilizados-Danna estaba furiosa.
-Era el mayor, uno castaño de mirada dura y malvada-le explicó a Dennise para que lo reconociera.
-¡Es el mismo que me atacó a mí! Me hizo flotar por los aires, estaba muerta de miedo.
-Será mejor no acercarnos a ellos… son lo que son, diferentes a nosotros, seres de bajo nivel, embusteros y egoístas. Espero que no se acerquen y si lo hacen se las verán conmigo-Will sacó todo el orgullo que tenía para decir esto y tranquilizar a sus hermanas.
Detrás de los árboles por los que había salido Dennise se hallaban Ted y Victoire escuchando, y después del discurso de los hermanos decidieron que lo mejor era quedarse tranquilos y no volver a su área, después de todo la chica había llegado bien y era cuestión de tiempo para que los fueran a buscar.
-¿Y no puedes aparecerte?-le preguntaba Nadina a Ródick, maravillada por la frialdad y la altanería con que este respondía.
-No quiero aparecerme. Al principio no me cayó bien la idea de estar sólo en una isla con ustedes, pero al ver esta tranquilidad… no necesito otra cosa, quiero quedarme aquí… si me vienen a buscar no iré con ellos.
-Pero… ¿Y la comida? ¿Y las comodidades de una casa? ¿Y la vida social?
-Comida aquí debe haber, yo no como demasiado, y con cualquier cosa me conformo, las comodidades de una casa, para mí son las camas para recostarme tranquilamente, no me importaría reemplazarla por unas rocas y la vida social… ¿A mi que me importa la gente?
Nadina se quedó pensando la respuesta y mordiéndose el labio mientras llegaban Ted y Victoire.
-¿Qué vamos a hacer?-preguntó Ted.
-¿Antes o después de sacrificarla?-le inquirió Ródick señalando a Victoire.
-¿Te das cuenta que vos sos el fanfarrón?-dijo Ted molesto-. Me refiero a si tenemos que pasar el día aquí, la isla es grande, hay animales, hace frío, la comida debe ser difícil de conseguir…
-A mi no me importa…-dijo Ródick recostándose nuevamente.
-Dejémoslo-dijo Ted- Yo y Victoire buscaremos comida, ¿puedes buscar algún lugar para refugiarnos?-le preguntó a Nadina.
-¿Por qué insistes en hablarme?-le repudió la chica dando vuelta la cara.
Ted sacudió la cabeza, había quedado atrapado en esa isla con las dos personas más estúpidas del mundo.
-Tiene razón-dijo Ródick en un gruñido-. Busca un refugio.
La chica intentó protestar pero no lo hizo, sinceramente ese chico la dejaba sin palabras.
-¿Me acompañaras?-intentó convencerlo la chica. El joven la miró enojado.
-Si yo voy a buscar casa, me la quedo para mí solo y no dejo entrar a ninguno de ustedes. Vayan y busquen, lo que yo les brindo es protección, ese es mi aporte para el grupo-se defendió el chico.
Ted y Victire hicieron mala cara y se encaminaron a buscar todo lo necesario. Nadina también lo hizo de mala gana, pero quería que el chico quede conforme con su trabajo.
-¿Y ahora?-preguntó Danna
-¡Quiero ver a Papá y a Mamá! ¡Quiero ver a Papá y a Mamá!-se quejaba Lissa.
-¡Basta! ¡Deja de llorar, pendeja!-estalló Danna.
-¡Deja de ponernos nerviosos a todos, Danna!-la retó Will- Estoy pensando que vamos a comer… tengo miedo de internarme en la isla, puede haber algún animal salvaje y no tenemos con que defendernos. ¿Qué les parecen esos cocos?-señaló una palmera altísima.
-¿Cocos? Quiero comer espaguetis-se quejó Danna abrazando sus rodillas.
-¿De donde quieres que saque espaguetis, querida hermana? ¿De peces? ¿De la arena? ¿Del trasero de un gorila? Una vez que los consiga dime con qué quieres comerlo, ¿Con veneno de tarántula? ¿Con jugos de esos frutos que te hacen perder la memoria? ¿O con sangre de tiburón? Tú elige tranquila, princesa-Will comenzó a intentar subir a la palmera con mucho esfuerzo físico y pocos resultados.
-¡No comeré esos cocos ni muerta!-se negó la muchacha.
-Bueno-aceptó el hermano.
-¿Qué es eso Will?-preguntó Dennise señalando un punto que flotaba en el mar.
El chico que ya había llegado a la mitad de la palmera, ajustó sus lentes para ver bien.
-Parece una ballena… no, espera… es una madera o una valija… ¡Nuestro equipaje!-el joven se arrojó al piso y corrió por la arena rápidamente para no perder de vista la valija. Al llegar al mar se echó un clavado y nadó como nunca lo había hecho.
-Espero que sea algo para comer-dijo Dennise mientras el estomago le gruñía.
-Espero que sea mi valija con mi ropa-rogó Danna.
-Espero que estén mis muñecas…-pensaba Lissa.
-Que sea comida, o algún… cañón para matar animales, me estoy muriendo de hambre-pensaba Will mientras nadaba. Sujetó el pesado equipaje y lo arrastró hasta donde estaban todos-. Es la… es la maleta de los pilotos-dio la noticia Will
-Uhhh-se desilusionaron las chicas.
-Bueno, no importa, tal vez haya algo de utilidad-. Will intentó abrir la maleta golpeándola con piedras, con cocos, con la cabeza de Danna pero nada daba resultados.
-¡Esta porquería no sirve!-Danna arrojó con fuerza el maletín contra una palmera y se abrió.
-¡Bien Danna! ¡Por fin algo bueno!-Will corrió a ver cual era su contenido. Todas lo rodearon para ver.
Dentro había, primeramente una montaña de papeles innecesarios. Había unos diez bolígrafos. Un celular, pero en ese lugar al parecer no había señal, algunos productos de primeros auxilios, pastillas para los dolores, vendas, desinflamantes, repelente para los mosquitos, tampones y otras cosas sin utilidad. Un par de libros, que Will consideró un tesoro invaluable. Dos viandas que constaban de unas galletas, alfajores y más galletas, que con suerte les alcanzaría para una noche. Pero lo que los chicos consideraron de más utilidad fue una pistola de auxilio con tres morteros de luces para disparar cuando algún avión pasase y un cuchillo pequeño que no servía más que para cortar una soga.
-¡Guau! Esto sí que es un botín-dijo Danna desilusionada.
-Tal vez nos llegue otra maleta, hay que estar atentos-dijo Will abriendo un paquete de galletitas.
-¿Cuánto sobreviviremos?-preguntó Dennise mordiendo un alfajor sin ganas.
-Se puede sobrevivir todo el tiempo que nos propongamos-dijo Will con esperanza-. Si tenemos ganas de sobrevivir lo haremos.
-Como digas-dijo Danna pesimista.
-Ven, ayúdame a poner los paracaídas sobre esos árboles para refugiarnos.
-No tengo fuerzas.
-¡Yo te ayudo, hermano!-dio Dennise dispuesta y contenta de poder hacer algo.
Debajo de esa tienda improvisada, y alrededor de un fuego encendido por Dennise y sus conocimientos de niña exploradora, los cuatro hermanos se pusieron a descansar luego de esa cutre cena.