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Historia 32434 — capítulo 2
No se lo podía creer... tanto tiempo esperando ese momento, que ahora ni siquiera sabía como reaccionar... después de haberse cerciorado de que era ella, y que no era uno de esos estúpidos sueños que había tenido durante los últimos meses, decidió acercarse, pero Harry ya se le había adelantado, saltando las escaleras de dos en dos para abrazar a la chica que se encontraba en la puerta. Había sido durante tanto tiempo su mejor amiga y ahora, como de repente, se había convertido en algo tan diferente para él... en todo el curso no se había dado cuenta, hasta que en ese verano, comenzó a pensar en ella como si fuera en otra persona, de otra forma completamente diferente, cada vez que recibía una lechuza suya, en la cara se le dibujaba una gran sonrisa, cosa que antes no le pasaba, más bien todo lo contrario, ya que odiaba contestarlas... pero ese verano lo hizo, a pocas, pero las contestó, y ella se las devolvía, y eso le encantaba... ¿eso era bueno?, no, no lo podía ser, era exactamente el mismo embobamiento de su hermana con Harry, que no podía dejar de pensar en él, y Ron lo sabía, pero nunca se lo reconocería, pues a él le pasara exactamente lo mismo en ese periodo de tiempo que ni él sabría definir el tiempo que fue, un solo verano, pero para él fueron años sin ver la sonrisa de la castaña, su pelo ondulado al viento, sus ojos miel... por eso, cuando la vio delante de la puerta de su casa, algo muy extraño lo atravesó de arriba abajo, como un cosquilleo que no le permitió mover un solo músculo para ir a saludarla, ni siquiera con la cabeza, lo único que hacía era mirarla, de arriba abajo, una y otra vez.
-¡Ron! - le gritó su madre desde abajo - ¿qué es lo que te pasa? ¿por qué no bajas a recibir a nuestra invitada? - la cara de Hermione había cambiado de repente. Antes mostraba una gran sonrisa, pero en ese momento estaba seria y preocupada mirando para el pelirrojo.
-Oh... claro... - dijo este comenzando a bajar las escaleras, al llegar abajo lo único que le dijo fue - bienvenida de nuevo, Hermione - y le dio un abrazo, no tan fogoso como el que le había dado Harry hacía cosa de medio minuto, pero ella no se quejo del gran esfuerzo que había hecho su amigo, ya que sabía que no era típico de él, al contrario que el chico de ojos verdes, ser tan efusivo y cariñoso.
-Hola, Ron - le dijo esta una vez se separa del cuerpo del chico - te eche mucho de menos... - dijo a la vez que se iba poniendo del color del pelo de los Weasley, al igual que Ron, esta, al darse cuenta de lo que acababa de decir, y ante la mirada atónita de Ron, rectificó como pudo - quiero decir, que los eché muchísimo de menos a todos - dijo esta vez agarrándose a Ginny.
-Bueno Hermione, espero que tuvieras un maravilloso viaje - le dijo el señor Weasley con una gran sonrisa - y espero que el hospedaje en la madriguera sea también de tu agrado.
-Claro que sí señor Weasley, muchísimas gracias...
-Cariño, he de decirte que dormirás en la habitación de Ginny, las cosas ya están en vuestro cuarto - y al decir esto, la pelirroja agarra por detrás a Hermione y le dedica una gran sonrisa
-Así podemos hablar... - le dice en un susurro, ya que solamente la chica lo logra escuchar.
El resto de la tarde pasó rapidísimo, entre una cosa y la otra, no llegaron a hacer nada. Hermione y Ginny se pasaron la tarde en el callejón Diagón comprando todo lo necesario para lo que se sería su próximo año en Hogwarts, para Hermione el último, y los chicos jugando al quidich, a que lo tenían todo comprado y "perfectamente" ordenado para el primer día de clases...
Cuando las chicas llegaron a la madriguera, la señora Weasley ya tenía todo sobre la mesa: platos, vasos, tenedores... y perfectamente listos para 8 personas. Cuando las vio llegar, mando sentarse a los chicos mientras ellas llevaban las cosas a su habitación, y con un golpe de varita, llenó los 8 platos de comida, prohibiéndoles empezar hasta que ellas se hubieran sentado con ellos en la mesa.
La habitación de Ginny estaba justo enfrente a la de Ron, a unos 4 pasos aproximadamente de diferencia entre una y otra. Al subir a la habitación, las chicas comenzaron a hablar de su verano.
-buf la verdad es que no sabría ni como empezar... - le dijo Ginny a su amiga mientras esta buscaba un pijama en la maleta - creo que hice... NADA interesante - y pone los ojos en blanco, recalcando la palabra nada
-Ostia Ginny, pues aun hiciste más que yo... yo la verdad es que estuve ayudando a mi madre con unos asuntos que le quedaran pendientes del invierno, unos papeleos, y casi ni salí de casa, no tenía casi tiempo para contestar a la correspondencia que me enviaban - al decir esto, sintió como un agujero en el estómago al recordar las lechuzas de Ron... fuera el primer verano que las recibía... y a él, por supuesto que se las contestara.
-Es verdad... te mandé alguna, y creo que tan sólo recibí una contestación, a la última que te mandé... - dice como intentando recordarlo con claridad - cuando te pedí que vinieras, que no tardaste ni 1 día en contestarme.
-Lo siento Gin, de verdad, espero que no estés... es que estaba...
-Muy ocupada, lo sé, no te preocupes Herm - le dice sonriéndole - entiendo que sólo tuvieras tiempo para contestarle las lechuzas a Ron...
-Pero... - ante la acusación de su amiga, ella baja la mirada para no ponerse colorada ante la mirada de Ginny.
-No es que él me lo dijera - prosiguió la pelirroja - si no que veía tus cartas sobre su mesita, las tiene guardadas en el primer cajón, es dónde las tiene todas - dice con desinterés
-Una cosa... ¿tú por qué le miras a tu hermano las cartas que recibe? - le cuestionó la otra mirándola ella ahora con picardía
-¿a qué viene eso ahora? - ahora la que bajaba la mirada era ella.
-¿a que adivino?... uuummm... ¿para saber cuando venía Harry, por ejemplo?
-¡qué dices! No, no, para nada era por eso, si no porque... - ahora vuelve a levantar la mirada hacia la castaña - estábamos contigo, no cambies de tema.
Desde el año pasado, su relación con Ron había cambiado. Hacía un par de cursos que empezara a sentir algo, pero tampoco le diera mucha importancia, más bien todo lo contrario, pensaba que era un comportamiento normal, Ron siempre le pareció muy atractivo, y al estar siempre con él... pero ese verano, lejos de él, se dio cuenta de que todo eso era mucho más de lo que ella pensaba, cuando recibió su primera lechuza, cosa que nunca pensaba recibir, no pude evitar contestársela aunque, como le había dicho a Ginny, estuviera realmente ocupada, y no le había mentido, prácticamente no había parado en casa en todas las vacaciones, y cuando lo hacía, estaba ocupada, pero no había podido sacarse de la cabeza esa mirada azul, era sonrisa tan dulce y a la vez con su toque de sarcasmo, que tanto la envolvía, y que no la dejaba vivir, sobre todo, si lo tenía lejos... cada vez que recibía noticias suyas, un gran escalofrío le recorría todo el cuerpo, algo diferente, algo que nunca le pasara con nadie, algo como... ¿amor?. Esa mañana, cuando lo viera allí, enfrente de ella, pensó en subir las escaleras corriendo y gritarle lo mucho que lo echara de menos en ese tiempo, y lo mucho que creía que sentía por él, pero no fue capaz, espero a que él lo hiciera, y cuando vio que él realmente no lo hacía, el alma se le hundió, realmente no hubiera esperado esa reacción de él nunca. Pero... ¿cómo le diría eso a Ginny?. Si se tratara de otra persona, si sintiera eso por cualquier otro del colegio, si se lo diría, pero por su hermano no, siendo Ron nunca lo confesaría, además, ¿estaba segura de sus sentimientos hacia él?... desde que ella había vuelto, prácticamente habían intercambiado dos frases, y sin ninguna importancia. Él no la había extrañado como ella, eso estaba claro.
En la cama, Ron no podía parar de pensar en lo que estaría pasando en la habitación de al lado... hacía más de media hora que no había ruido, así que suponía que las chicas ya se habrían acostado. ¿de qué habrían estado hablando?, cuando daría en esos momentos por las orejeras de Fred y George... pero nunca admitiría haberse acordado de ellas en algún momento, para él eso siempre fuera una tontería, y nunca diría lo contrario, al menos al frente de ellos. ¿por qué no había hablado nada con Hermione en toda esa tarde? Había tenido tiempo, por lo menos de preguntarle qué tal el verano, o no sé, algo, pero no, prefirió mirar al suelo cuando la tenía cerca, al contrario que Harry, que mantuvo una conversación animada con ella durante la cena. Pero ella tampoco le dijera nada... ¿sería que no quería saber nada de él?...