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Historia 32437 — capítulo 6

Una cena como nunca antes habían visto. Los alumnos nuevos del primer curso de Hogwarts, tenían todos la misma cara de alegres y sorprendidos. Los ojos de ellos brillaban casi tanto como los de una lechuza en la noche. El profesor que los había estado guiando desde el Expreso hasta el interior de Hogwarts, les indicó una mesa en la cual tenían que sentarse a disfrutar de toda la comida, mientras se realizaba la ceremonia de bienvenida a todos los alumnos.

  Unos tapices colgados del techo, se destendieron hacia abajo, cada uno arriba  de las cuatro mesas. Uno era rojo rubí, y tenía un león dibujado. Otro era verde esmeralda y tenía la imagen de una serpiente. Los dos restantes eran azul con una águila, y amarillo con un tejón. Los alumnos de cada mesa se pusieron de pie, y aplaudieron todos a coro, disfrutando de la gran bienvenida, mientras una el techo del comedor cambió de color, aparentando ser un cielo estrellado de noche. Después una bandada de lechuzas voló por encima del lugar y los fantasmas de Hogwarts aparecieron detrás de cada una de las esquinas del salón. Los alumnos nuevos, seguían asombrados observando tanta magia. Ted comía una pata de pollo y casi se atragantó al ver la cara de una fantasma que salió de la ensaladera del centro de la mesa. Lily y Hugo no contuvieron la carcajada, al ver semejante espectáculo gracioso. 

  -Señoras y señores - dijo el hombre de cabellera rubia que se encargaba del curso que iniciaba su primer año escolar - hagan silencio, por favor. Ahora, la Directora de Hogwarts, Minerva Mcgonagall, dirá unas palabras de bienvenida, antes de comenzar con el banquete. - Al terminar de decir esto, Teddy escondió la pata de pollo detrás de su espalda, al darse cuenta de que no podían comenzar a comer aún.

  - Muchas gracias William. - dijo la directora mientras se ponía de pie y se paraba a la vista de todos. - Este año, tenemos nuevos alumnos, que comenzarán su primer año. Como de costumbre, los alumnos mayores, que tengan la suficiente experiencia en este colegio, tendrán que ayudar a los jóvenes que hoy comienzan si es que lo necesitan. Y espero, que TODOS los hagan sentir como si este colegio fuese su casa. - hizo una pausa y luego siguió - Nuevos compañeros: no está de más decirles, que deben cumplir con todo lo que las autoridades les digan, ya sean los prefectos de cada casa, los profesores, o las personas que trabajan en Hogwarts. Traten de no meterse en problemas, sino quieren ser castigados, o que les bajen puntos a su casa. Creo que no queda nada más para decirles. Mientras que a los alumnos de segundo en adelante... ya saben las reglas y que está bien y que está mal. No hagan, lo que el colegio no acepta. Eso es todo. - hizo un aplauso fuerte con sus manos como señal de que empiecen a comer, pero justo cuando todos habían agarrado su primer bocado, hizo una interrupción.- Me olvidaba decirles que en este año, hubo algunas reformas en cuanto a las asignaturas. La profesora Gruttle, ha renunciado a su puesto de educadora en este colegio luego de cinco años de trabajajo aquí. Y como William, decidió no ser más el vicedirector de este colegio, ahora él ocupará el puesto de ella. Así que démosle un aplauso al nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras.- aplausos ensordecedores se escucharon de parte de los alumnos. Al parecer era muy querido entre los chicos.- *Y el cargo de vicedirectora, será ocupado por Lisette. Esto no quiere decir que no siga dando clases de Ciudado de Criaturas Mágicas. -*hubo un murmullo de desacuerdo - Bueno alumnos, bienvenidos a Hogwarts. Ya pueden comenzar.

-Parece que no soy la única que no quiere a esa mujer... - dijo Lily mientras se servía Jugo de Calabaza en una copa dorada demasiado rústica.

  -Deja de jusgar mal a Lisette. A lo mejor no es tan mala. Deberíamos esperar a nuestra primera clase con ella, para opinar - le comentó Hugo.

  -Pienso lo mismo que él - agregó Teddy.

  Una melodía muy agradable proveniente del coro de Hogwarts, se escuchó por todo el sitio. Luego Minerva, se puso se pie, y un hombre algo encorvado le acercó una silla pequeña y un sombrero. Esta inclinó su cabeza en gesto de agradecimiento y luego desenroscó un pergamino con una lista de nombres muy extensa. Se puso sus lentes, y elevó la cabeza. La selección de las casas iba a dar inicio.

  - Anthony Figg.- anunció.- Acércate.

  El muchacho pequeño se acercó aterrorizado al asiento. Iba a ser el primero, y eso era mucha tensión. Tomó asiento como le ordenó Mcgonagall, y se dejó colocar el sombrero en la cambeza. Éste comenzó a moverse, su punta se inclinó a un lado y una boca se le formó en el doblez de la tela.

  -Mmm.. muy simple... Pequeño... muy poco valiente.. pero se ve que tiene una inteligencia privilegiada. ¡Ravenclaw! - gritó el sombrero. Una multitud de gente de la mesa de las águilas dió un grito y le dieron la bienvenida al pequeño.

  -Alice Evans - exclamó la directora.

  - Evidentemente, tu corazón corresponde a ¡Slytherin!- una avalancha de gente se puso de pie, al igual que antes, y aclamó su nombre.

  Ya habían sido asignados más de la mitad de los alumnos a sus propias casas. Rose y Hugo, estaban alegres de la vida por haber ido a Gryffindor al igual que Lily. Pero la decepción más grande de ellos, fue  ver que el sombrero seleccionador eligió a Slytherin, para Albus Severus. A él no le había caído tan mal. Estaba en la misma casa que una de las personas con la que mejor se llevó hasta el momento: Scorpius Malfoy.

  -James Potter.

- Otro Potter... al igual que su padre, este joven irá a... ¡Gryffindor! - Rose, Hugo y Lily dieron un salto de alegría. Estaban todos juntos, en el mismo curso, y en la misma casa.

  -Y por último, Teddy Lupin - finalizó Minerva al cerrar el pergamino.

  Lily y Hugo tenían cruzados sus dedos a la vez que cerraban sus ojos. "Griffindor.. Gryffindor" murmuraban. Cuando Ted se sentó y le colocaron el Sombrero Seleccionador en su cabeza, Hugo le metió un trozo de pan muy grande en la boca, a su amiga, evitando que grite de los nervios y la desesperación.

  -Mmm... te pareces tanto a tu padre... Aún recuerdo cuando le dije que iba a ir a Gryffindor.. se llevo una inmensa alegría... Esto quiere decir, que si eres igual a él, te llevarás la misma felicidad... al decirte que irás a... ¡Gryffindor!- Lily salió corriendo hacia donde estaba el pequeño Lupin sentado con el sombrero aún en la cabeza. Parecía que hubiese sido despedida del asiento. Saltó encima de él, y lo abrazó con tanta fuerza que su cara empezó a ponerse colorada de la falta de aire. Luego lo soltó, y al ver que todo el mundo había visto semejante cosa, se puso roja, pero esta vez, de la vergüenza que había pasado delante de todos. Minerva rió, y levantó el sombrero que se había caído al suelo y dió una señal para que continuaran de comer.

-¿Te diste cuenta lo que acabas de hacer? - le preguntó Hugo a Lily mientras se acercaba caminando a la mesa.- Luego no te pongas mal, si tus compañeros comienzan a decirte que estás enamorada de él, o cosas por el estilo.- Ella lo ignoró completamente, habiendo escuchado lo que le dijo.

  Al cabo del banquete, cada curso fue acompañados de los respectivos prefectos de cada casa. Los de primer curso de Gryffindor, fueron los primeros en subir a la Sala Común. El trío estaba muy agotado, aunque admitían que fue uno de sus mejores días. A medida que entraban a la SC a través del retrato de la Dama Gorda, el prefecto que los estaba guiando, les entregaba a uno por uno un horario con las clases. Que comenzarían a tener a partir del día siguiente.

  Hugo y Ted se despidieron de su amiga Lily y se dirigieron al cuarto de hombres. Se vistieron con sus pijamas, y se fueron a dormir tan pronto como pudieron.