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Historia 32437 — capítulo 7
-¡Despierta Teddy! Te has quedado dormido. Dentro de media hora es nuestra primera clase del año. ¿No querrás perdertela, no es cierto?- lo despertó Sallem Grey, su compañero de habitación de Gryffindor, mientras le daba fuertes sacudidas.
A Ted le costó entender sus palabras. Pero lo hizo. Se sacó la manta de encima, se cambió el pijama por el uniforme, se puso sus zapatos y tomó su varita que había dejado colocada sobre su mesa de luz. Fue a la Sala común en busca de su amigo, Hugo. Pero al ver que no estaba allí le preguntó a Grey donde se encontraba. El joven le respondió apuntando con el dedo a las escaleras que bajaban. -Probablemente se encuentre en el Comedor.- pensó Teddy.
Aligeró su paso mientras bajaba las escaleras, pero se domoró varios segundos, mientras esperaba a que una escalera suba. Al llegar a la planta baja, atravesó una gran puerta dorada, y pudo ver sentado a su amigo con la boca llena de galletas, mientras conversaba sin parar con otros seis chicos de su casa y con Lily. Lupin levantó la mano y le hizo señas a Hugo, de que llegarían tarde a clase sino dejaba de conversar con el resto.
Todo el grupo se levantó al ver a Teddy, y fueron a saludarlo, mientras comenzaron a caminar hacia afuera del salón. De repente, Hugo se detuvo tocándose los bolsillos y preguntó:- ¿A qué clase se supone que nos dirigimos? Yo perdí mi horario, lo más posible es que lo haya perdido ayer por la noche.
-Yo tampoco tengo idea, pero de lo que si estoy segura, es que afortunadamente esta año no tendremos como profesora a Lisette, ya que ella enseña Cuidado de Criaturas Mágicas, y esa materia la tenemos a partir del tercer curso. Pobres de los de ellos...- dijo Lily.
-¡Deja en paz a la VIcedirectora! A lo mejor no es mala persona. Te saldrán canas si sigues así.- se enfadó Ted con Lily mientras se tactaba su túnica.- Miren, acabo de encontrar el horario. -Observó el horario y pudo ver que clase le tocaba.- ¡Herbología! Genial. Vayamos al invernadero rápido. La clase comenzará en diez minutos. Y el aula queda muy lejos de aquí.
Corrieron por todo Hogwarts, hasta llegar a un rincón donde se encontraba un cuadro, en el cual había un hombre barbudo con una especie de turbante en su cabeza. Sallem Grey, se puso delante de este, y pronunción una frase en un idioma inentendible por los demás, y el cuadro se abrió.
-¿Qué harían sin mi? Este es un atajo que da directo al invernadero. Vengan todos por aquí. - explicó él. Lily le hacía burlas por detrás. Evidentemente, a ella le parecía un chico presumido, y no le caía nada bien.
Pasaron todo por el retrato, y llegaron a un patio muy iluminado, en el cual había tres grandes invernaderos. En el número dos se podía ver la sombra de una persona adulta en su interior, por lo que se imaginaron que era su profesor.
-¡Neville! - gritó la joven Potter. Pero luego se tapó la boca, al ver que su profesor le lanzó un chistido pidiéndole silencio.
-Hola Lily. Hola al resto. Si quieren, váyanse sentando alrededor de esas mesas donde coloqué las macetas con las regaderas. El que quiera, me puede ayudar a traer esta enorme pila de libros. Nos serán muy útiles en nuestra primera clase.- al término de esto, Hugo y otra chica de Gryffindor fueron a ayudarlo con los materiales de lectura. Una vez que finalizaron, el resto de los alumnos de Gryffindor, y todos los alumnos de Slytherin que faltaban, fueron llegando de a poco.
El profesor se paró delante de todos, puso orden en el aula y comenzó a presentarse:- Hola a todos, mis queridos alumnos. Yo soy Neville Longbottom, su profesor de Herbología durante este año. En mi asignatura, necesito de dos valores importantes: el compañerismo y la participación. Con estas dos cosas, ya tendrán casi toda la materia aprobada. Como solamente tenemos dos horas de Herbología todos los lunes, acostumbro a utilizar la primera parte para clase teórica, y la segunda para una clase práctica. Pero como hoy recién empezamos, creo que será toda teórica. Aunque, si se portan bien, puede ser que en los últimos veinte minutos, les de una clase práctica especial, la cual les gustará mucho.- un aplauso se escuchó desde el fondo del invernadero.-¿Alguna duda?- Como nadie levantó la mano, comenzó con el trabajo.- Sobre las mesas, tienen un ejemplar para cada uno de "Plantas mágicas de todo el mundo". Quiero que abran el libro en la página cinco, y comiencen a leer la Introducción. Luego de eso hagan un resumen de lo que leyeron, incluyendo que es la Herbología y qué son las plantas comunes y mágicas. Tienen una hora para eso. ¡Comiencen! - Al dar la orden, todos sus alumnos comenzaron con la tarea. Estaban muy involucrados en el trabajo, demostraban mucho interés en lo que hacían.
Después del tiempo estimado, la última pizca de arena que había dentro del reloj de arena que estaba observando el profesor llegó al recipiente de abajo, y dijo a todos que se detuvieran. Recogió los trabajos de cada alumnos, los apiló y los colocó dentro de un maletín. Luego se fue por un instante y volvió con un manojo de llaves.
-Como todos trabajaron de manera correcta, y nadie causó problemas, voy a cumplir con mi promesa. Vayamos todos al invernadero uno, que les tengo una sorpresa.- Todos fueron en fila, siguiendo a Neville, e ingresaron uno por uno. Todos comenzaron a asquearse, al oler un aroma para nada agradable en el ambiente, proveniente de un montón de plantas que estaban sobre las mesas. - ¿Alguien me puede decir por qué el invernadero huele así? - preguntó. Un joven levantó la mano y Longbottom lo dejó responder.
-Yo se por qué. Las plantas que hay sobre la mesa, se llaman bubotubérculos. Mi hermano mayor tiene un montón en el jardín de mi casa. Son plantas mágicas, y dicen que su pus sirve para curar el acné. ¿No es así? Y el pus de las plantas, tiene este olor repugnante.
-Muy cierto lo que dices Froyle. Diez puntos para Slytherin. - Un festejo por parte de los slytherins se escuchó.- Estas plantas tienen un efecto mágico. Como bien dijo el compañero, esta planta contiene un pus, el cual diluido, puede curar el acné. Pero sin diluir, puede producir graves manchas en la piel. Y cuando digo graves, no estoy bromeando. Pero si cada uno de nosotros, usamos guantes de cuero, una túnica y lentes protectores, no nos pasará absolutamente nada. Por lo que cada uno, vistasé con el uniforme que acabo de nombrar, hay para todos, tranquilos. Una vez que estén todos, comenzaremos a exprimir los bubotubérculos.
Cuando todos se terminaron de colocarse las protecciones, se colocaron de grupos de a cuatro, alrededor de cada maceta con la planta maloliente dentro. El profesor les mostró como hacerlo, y una vez que lo hizo, todos lo imitaron. Todos los estudiantes iban de maravilla, ninguno se había equivocado, todos colocaron a la perfección el pus en los tuvos de ensayo. Sallem Grey era el más atrasado, no había comprendido las consignas por haber estado hablando con uno de Slytherin. Pero no iba a dar el brazo a torcer, y quería demostrar que no se había perdido, por lo que exprimió el bubotubérculo, y se quitó los guantes para transpasar al frasco la sustancia ácida. Pero, en ese segundo, el frasco se le patinó de sus manos y todo el pus le saltó en las manos y en la cara. Era demasiado el dolor que sentía, porque estaba retorciéndose en el suelo del ardor en la piel.
-¿Por qué no escuchaste mis consignas? ¡No debiste haberte quitado los guantes para poner la sustancia en el tubo de ensayo!- gritó alterado Neville.- Teddy, por favor, corre a la Enfermería, y llama a la enfermera.- Todos los alumnos estaban asustados, viéndolo gritar en el suelo del dolor.- Tranquilos, con una poción, se irán las manchas y el ardor. Háganse a un lado, déjenlo tranquilo. Yo soy la autoridad acá.
Pero sus palabras fueron cortadas por un portazo en el invernadero. Era Lisette, acompañada de la enfermera y Ted Lupin. La mujer se acercó a Neville, y le echó una mirada rápida al dolorido.- Creo que yo soy la autoridad acá. Profesor Longbottom, ¿Usted entendió en la reunión de profesores cuando le advertí que no vaya a utilizar plantas mágicas con sus alumnos de primer curso antes del primer trimestre?
-Si...- respondió asustado Neville.
-Entonces dígame cual fuel el motivo por el cual su primera clase, tuvo como centro de estudio a estas plantas tan peligrosas.
-Tiene razón... Pero fue un premio que les di por haber trabajado bien en clase. Todos estaban escuchándome cuando les di las explicaciones, a excepción de él.
-Que hermoso premio...Susan, hazte cargo del señor Grey - dijo Lisette a la enfermera- Mientras que usted,Neville, deberá renunciar a este cargo en el colegio, por lo menos hasta que recapacite de lo que hizo. Yo lo creía más capaz.
-Pero el profesor no tuvo la culpa. - lo defendió Lily.- Fue Sallem el que se quitó los guantes.
-Niña, ayer ya me tragiste problemas en el Expreso. ¿Quieres conseguirte tu primer castigo del año? No te lo recomiendo... - le contestó enfada.- Te recuerdo que soy la Vicedirectora, y tengo mucha autoridad.
-Pero Mcgonagall tiene más autoridad. Así que no puede despedir a Neville de su cargo.
-Si que puedo. Es un motivo de despido muy justificado. El Ministerio lo entenderá al segundo. Y no te preocupes, porque ya se quién será el nuevo profesor de esta asignatura. - Se fue del aula, con la mirada en alto, diciendo palabras por lo bajo.
Dos prefectos llegaron, y obligaron a los alumnos a que salgan del aula. Todos los chicos, salieron cabizbajos y conversando entre ellos. Cada curso se fue a su sala común correspondiente. Algo impactante había ocurrido, nadie había caído con los pies sobre la tierra. La Dama Gorda les permitió la entrada a los alumnos de Gryffindor. Lily se sentó en el suelo en una esquina de la Sala Común. Estaba muy enfadada. Varias lágrimas caían de sus ojos. Ted y Hugo la vieron llorar, y se acercaron a hablar con ella.