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Historia 32594 — capítulo 2
Estaba sentada en el banco del colegio cuando se me acerca una chica que debía de ir un curso por detrás del mío.
-¡hola! - me dice con alegría - tú debes de ser la nueva, ¿no?
-Sí, soy yo - le digo sin a penas mirarla
-Bueno, yo soy Sophy, encantada de conocerte, ¿me puedo sentar? - me dice ya después de sentarte - bueno, me he acercado porque supuse que necesitarías compañía...
-Sí, muchas gracias, la verdad es que no ha sido un buen día...
-Nunca lo es para los nuevos, cuando yo vine nueva, me hicieron la vida totalmente imposible, me robaban la mochila, el dinero, me escondían los libros... pero bueno, cuando te acostumbras, es un sitio muy normal... - dice con un tono de no importarle mucho - la verdad es que al final te acaba gustando y te da pena irte de aquí.
-No creo... - digo en un susurro intentando que no me escuche nadie más que ella.
-Pero bueno, supongo que tampoco sería todo tan malo ¿no?
-Bueno, supongo que no...
-La verdad, me alegro de que vinieras aunque suene cruel - dice levantando su mochila del suelo y colocándola en el banco a su lado - antes, yo era la rara del colegio, creo que ahora tú ya me has quitado el puesto - dice con una sonrisa
-¿me tienen como rara?
-Si, es lo que dice todo el mundo, ¿visteis a la nueva rara del instituto?, y para algunos eres también la pija... - me dice sin mucho interés - pero bueno, no te preocupes, es algo normal aquí, conmigo también lo hacían... y bueno ¿qué hace una chica como tú en un sitio como este?
-Una chica como yo... ¿y cómo se supone que soy yo? - digo sin apenas mirarla.
-Pues eres... no sé, se ve que tienes clase, no pegas aquí la verdad. Mira la ropa que llevas - maldita sea la idea de mi padre de comprar ropa Muggle... estaba mucho mejor la mía, fijo que así no llamaba tanto la atención
-Que va, yo no soy para nada lo que tu crees...
-A muchas nos gustaría ser como tú la verdad - sin mentir, diré que me sentí halagada.
-¿De verdad?
-Claro, yo la primera, pero cuéntame ¿qué pinta una chica como tú en un antro como este? - me dice inclinando ligeramente la cabeza hacia el lado izquierdo y sin dejar de mirarme fijamente esperando una respuesta.
-Pues... es una larga historia, pero tendrás que prometerme que no se lo dirás a nadie ¿vale? - no sé porque, pero de repente me inspiraba confianza, ella asintió - a mi padre lo acusaron de fraude y nos quitaron todo lo que teníamos - tenía que omitir lo del ministerio de magia, y lo de que era bruja, obviamente, no quería asustarla - y bueno, tuvimos que escapar, más bien nos echaron y... bueno...
-Pero, ¿tu padre está en la cárcel?
-No... a ver, con todo lo que nos quitaron, se pagó la supuesta deuda, nos quitaron la casa, y muchas de nuestras pertenencias y...
-¡Oh! Que raro... la pija y el bicho raro se han hecho amigas... - dice una de las chicas, la más rubia de las tres - ya me parecía a mi raro que no se juntaran...
-Esa es Grace - me dice por lo bajini Sophy - y las otras son: Pam y Jenny, son todas unas buenas bichas... - se notaba, ya solo por sus miradas, lo decían todo - pasa de ellas.
Me reuní con Ron en la entrada del colegio, pero como él todavía tenía una clase más, se quedó, mientras que yo comencé a caminar hacia casa.
-¡Pam!, pero mira quien está ahí... ¡la pija! - vuelve a decir la misma chica de antes - ¿cómo vas tu sola por esta calle tan... peligrosa? ¿no sabe tu mamá que te pueden raptar? A ver si te van a violar... - el resto de las chicas se comenzaron a reír en coro - ¿a dónde vas?
-Voy a casa - contesto sin apenas mirarlas
-No, más bien vas a ver a tu viejo al trullo, ¿no es así?, oh no, que lo dejaron escapar a cambio de... ¿a cambio de que? - ¿cuanto tiempo había tardado en enterarse? Sophy se lo había dicho, estaba claro...
-Métete en tu vida - le digo con odio y comienzo a caminar más rápido, pero el trío de chicas me siguen a la misma velocidad.
-¿cómo has dicho? - me dice en tono amenazador.
-Hola Grace - dice una voz detrás de mí, era un chico que iba montado en una bicicleta - ya vale, la chica sólo intenta ir a su casa ¿no? - me dice mirándome amablemente. Asiento.
-Vale jj, sólo estábamos teniendo una charla con nuestra nueva amiga... nada más.
-¿estás bien? - me pregunta una vez se fueran las tres pájaras
-si, muchas gracias - digo sin mirarle siquiera
-no te preocupes, estas tres no saben lo que es morder, ladran y ladran seguido, pero no hacen otra cosa, puedes hacerme caso.
El trabajo de papá no era especialmente bueno, era muy duro, trabajaba mucho, y la paga que le daban no era demasiada, pero por lo menos había encontrado algo, trabajaba en el supermercado de abajo a jornada completa, es decir, entraba a las 8 de la mañana y salía a las 8 de la tarde, con un descanso para comer de una hora, y los domingos libres, él decía que era un trabajo muy bueno, que no era complicado y que, con el paso de los días, lo iría haciendo mucho mejor.
-¿qué tal el colegio cariño? - me dijo mi madre cuando entre a casa
-muy bien, muy majos todos - digo para intentar tranquilizarla
-me alegro de que todo te fuera bien, yo aquí llevo toda la mañana intentando hacer una tortilla pero nada, no sé por que no va... aquí pone: abrir los huevos, y los abrí,echar yema y clara.... bueno, como no sé lo que es ni una cosa ni la otra, pues lo eché todo, pelas patatas y cortarlas, y después mezclarlo todo y echarlo en la sartén, que es esta de rabo largo - dice enseñándomela - y ya lleva todo ahí como dos horas... y sigue igual.
No tenía yo el día como para pensar en como se cocinaba una tortilla ni nada de eso, lo que necesitaba era encerrarme en mi habitación y, por lo menos, intentar hacer alguno de los ejercicios que los maestros nos mandaran como tarea para mañana... pero me resultaban completamente imposibles de entender... No me podía concentrar. Desde la venta del trastero que usábamos como habitación Ron y yo, se veían una serie de dibujos en la pared, una era una especie de lechuza blanca, parecida a la de Harry, y al lado ponía el nombre de PALOMA en letras mayúsculas, ese dibujo ya lo había visto desde el camino de del colegio hasta casa, y el otro no sabía muy bien lo que era...