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Diario de un Seductor — capítulo 13

Esa noche la puedo recordar perfectamente Himeko tenia un león interior, ese que había estado enjaulado la mayor parte de su anterior vida, cuando ni ella misma se quería…

Ahora podía decir que mi proyecto ya estaba sumamente consumado, mis admiradoras y mis nuevas modelos iban cumpliendo mi objetivo sin que se dieran cuenta, las iba poniendo a prueba, me ponía a mi mismo a prueba.

Himeko ya no era mas que el pasado, claro esta que esta no se quedo conforme con una noche y le regale unas cuantas mas… solo para pasar el tiempo…siempre había dicho que no tengo corazón para las cursilerías… y esta no es la excepción, soy hombre, y admito me encantan las mujeres… pero el compromiso…Merlín… eso es para los flojos… yo lograre que las mujeres no puedan resistirse a mi… seré el Rey entre los hombres… casados, solteros, viudos y de cualquier clase me tendrán envidia… sabrán que el paso que el hombre a dado en el mundo va mas allá de cualquier barrera incluso de el amor.

¿Qué era eso? para mi la verdad que no significaba nada… yo me amaba a mi mismo y con eso me bastaba, no podía concebir la idea de andar tras las faldas de una mujer… mas bien…si… lo podía concebir… pero no por las mimas intenciones… ja.

Aun quedaban pequeños detalles en cuanto a nuestra sociedad con Blaise… pero ya había tomado forma y marcha y lo que mas nos entusiasmaba era la fila interminable de mujeres que se había aglomerado en la entrada… era nuestro primer día, daríamos las audiciones y las chicas estaban desesperadas.

Wihel estaba haciendo un buen trabajo, iba reclutando una por una para tomar sus tallas, y sus nombres, aunque esto ultimo mucho no me interesaban pero debíamos hacer las cosas bien.

Mi amigo Blaise se divertía mucho con esta a finalizar cada día y aunque envidiaba el solo hecho de escuchar sus gritos en algunos de los rincones no tenia derecho ni ganas de estropearle el asado a mi amigo.

Aunque si ella lo quisiera…. Y me reí para mis adentros jamás iba a cambiar y mucho menos cuando la presa caminara solita hacia su trampa…su cazador…su seductor…yo.

La entrevista cada vez era mas reconfortante a medida que las mujeres pasaban… aunque claro no podíamos evitar hacer muecas con aquellas que no tenían los "Atributos" que queríamos…era pura diversión.

Blaise se mostraba eufórico y siempre con disimulo se colocaba detrás de cada una de las chicas que pasaba para poder dar su "punto de vista" antes del OK.

La verdad esas tardes se me hacina un festín… me reía mucho con mi amigo y claro luego de cada casting nos poníamos a verificar las anotaciones y a ir separando las finalistas.

Todo corría perfectamente pero había algo que aun me molestaba, había alguien en el mundo que no me tomaba como todas y eso me irritaba.

Una buena tarde luego del último casting de la semana llame a Blaise para poder tomar las decisiones correctas antes de lanzarnos a decir quienes serian las chicas que estarían dentro de nuestra escuela.

Blaise entro algo contrariado, tenia la respiración agitada y los labios rojos.

Le sonreí, sabía perfectamente a que se debía. Y le hice sentar para poder verlo mejor…sabía que wihel dejaba marcas.

Este se sentó sonriéndome pero a la vez mirándome, sabia que estaría buscándole aquel punto en el que podía mofarme con el con tranquilidad.

-y Bien amigo… te la has pasado bien - dije en un susurro mientras caminaba hacia su asiento mirándolo detalladamente…y pose mis ojos en el cuello.

-EH… no se a que te refieres.- dijo desajustándose la corbata, lo cual pronto se arrepentiría porque al hacerlo dejo a la vista lo que yo estaba buscando.

-Pues, yo creo que si - dije y me acerque a el en un santiamén y le baje el cuello de la camisa para examinar detalladamente la marca.- succiona fuerte eh…. ¿apasionada en lo suyo no? -le pregunte.

-Draco, deja de decir pavadas - dijo este sonriendo y acomodándose bien el cuello de su camisa. - creo que no vine aquí para hablar de mis andanzas ¿no?

-No, pero tu me tientas, siempre llegas con algo nuevo, me sorprendes… creo que comenzare a poner cámaras por toda la zona… en algún momento veré la pasión que se esconde en ti….TIGRE! - y comencé a reír junto con él.

-Bueno, bueno… ¿ya te has divertido lo suficiente?-dijo al rato Blaise.

-Pues contigo nunca me canso amigo…eres…eres un Tigre insaciable…-y comencé a reírme nuevamente… la verdad que era esto los momentos en que a mi se me despejaba la mente de todo y podía reír sin miramientos.

-Bueno bueno...ya córtala - dijo blaise a punto de enojarse.

-Bueno esta bien… -dije intentando ocultar la sonrisa.-Sabes algo, antes de que empecemos con la selección nuevamente, tengo algo…no se, me siento que aun no logro lo que quiero…

-Vaya Draco me sorprendes - me dijo el abriendo los ojos desmensuradamente

-¿Por?-pregunte incredulo.

-Porque jamas pense escuchar decir eso de tu boca, no era que tu siempre conseguias lo que querias?

-Bueno si… lo sierto es que si, pero no me banco lo que ha dicho Wihel… la verdad que esa niñata me las va a pagar… -dije bufando pero al ver la expresión de mi amigo, aclare. - no estoy hablando de Wihel, estoy hablando sobre el comentario que me hizo sobre alguien que dijo que yo era un imbésil.

-ah… ya, ya - comprendo- no puedes quedarte sin demostrarle que aunque piense eso, jamas se podria resistir a ti - me dijo y enarco una ceja.

-Exactamente, aunque no se… me daría cosa - dije al imaginármelo.

-¿Por qué?…- pregunto blaise

-Porque se trata de la prima de tu gatita - dije y sonreí ante mi comentario y la cara de mi amigo.

-no lo comprendo - dijo mi amigo pero la verdad que ya no me apetecía seguir hablando, la verdad que el solo pensar en Granger me hacia Hervir la sangre por el comentario que había hecho y eso me hacia enfurecer.

-Bah…no importa.- le dije y le marque con mi mano la puerta, no quería parecer desagradecido pero en ese momento me apetecía estar solo.- si me disculpas, hablaremos después lo del casting… gracias.

Blaise se incorporo y con un saludo de la mano se marco del lugar. Y al hacerlo coloque mis manos en mi cabeza.

No podía concebir quitarme de la cabeza a la castaña, hacia años que no la veía, años que agradecía haberme separado de ese asqueroso trío dorado, como solían llamarle algunos.

Pero aun así, me molestaba la actitud de la muchacha, yo jamas la volví a mencionar… sin embargo ella se encargaba de decirle a los demás cuanto me detestaba.

No podía creerlo…

Tome un poco de agua que tenía en mi mesa y me tire hacia el respaldar de mi silla.

Los pensamientos me abrumaban y yo estaba algo cansado de estos.

Pronto como cerré los ojos para pensar escuche unos pasos cerca de mí y unas manos posarse en mis hombros haciéndome masajes… algo que hizo que me relajara mejor y las tensiones desaparecieran… tenia muy buenas manos para esto.

-vaya que te apetece por aquí wihel, no has encontrado algo con que entretenerte - alegue refiriéndome a mi amigo.

-La verdad que no pude evitarlo y entrar.-dijo la muchacha susurrándome en el oído.

-¿Evitar que?-dije mirándola de soslayo.

-evitar escuchar sobre mi prima, y vengo con una propuesta - dijo la muchacha sonriéndome complacida.

-Propuesta, ¿de que tipo?-dije sin poder concebir como siempre me resultaban las cosas.

-pues bien, mi prima llega a un punto que me agota, me enferma que sea tan santurrona, tan perfecta y lo peor de todo que mis padres me vivan comparando con ella…es tan frustrante, como he oído que no lo puedes concebir tu tampoco lo que dice de ti, tengo una propuesta para hacerte, o mejor dicho una apuesta, porque se que no te quedaras con los brazos cruzados y yo…la verdad tampoco. - dijo Wihel sentándose arriba de mis pantorrillas mientras me miraba y comentaba todo esto.

Sus dedos vagaron un momento entre mis cabellos y luego sus labios me besaron para luego concluir con un último susurro en mis oídos.

-Si ganas la apuesta, tendrás lo que tu quieras de mi - me dijo mientras pasaba su lengua por el lóbulo de mi oreja estremeciéndome.

-Vaya - dije al recobrar el aliento - no estaba tan equivocado ante lo que pensaba de ti, y cuan feliz haces a mi amigo. -has visto - me dijo - yo no dejo a nadie insatisfecho. - y me guiño el ojo dando a entender mucho mas de lo que había dicho.

-Bien…dime que es lo que debo hacer… como será la apuesta - dije mirándola.

-Pues bien es sencillo… debes enamorarla, hacerla tuya en cuanto puedas y luego dejarla - dijo mirándome - luego vienes y te cobras lo que es tuyo - y se señalo y yo sonreí.- ella vendrá dentro de tres días a visitarme, porque la súper necesito - dijo poniendo los ojos en blanco.- la verdad mi madre la envió para que vea como ando.

-tráela aquí, no le digas que trabajas para mi - le dije y pronto una idea se fue apareciendo en mi mente… pronto podría verla, y hacerle pagar por lo que había dicho.