← Historia 33074 · de
Historia 33074 — capítulo 2
Una semana pasó desde mi último encuentro con Adam, que mis padres comenzaron a notar que algo empeoraba en mí. No podría explicarles exactamente que, porque ellos dijeron que no lograban notar claramente que era aquello que les era raro, pero solo me notaban extraña.
Preguntaron de toda las formas posibles si algo me había sucedido a lo largo de mis vacaciones o en la boda a lo que tuve que mentir, contestando simplemente que no, que la ida de Roger me había afectado ya que era mi hermano.
Y debo aceptar que en parte, aquello me sucedía.
Debía enfrentarlo. Que mi único hermano se halla marchado no me hacía gracia alguna. Después de todo, él había sido mi confidente, mi mejor amigo y mi luz desde que yo tenía apenas un poco de conciencia. A él le había contado cada amorío (exceptuando el de Adam, claro), cada sentimiento y me había secado cada lágrima. Había sido mi única estrella durante años y que, de repente, se halla marchado, dolía. Simplemente…necesitaba hablar con alguien. Y qué mejor que él, mi hermano? Pero claro, hola realidad. Roger esta en algún lugar del Caribe de luna de miel con la mejor persona que pudo haber existido en este planeta, luego de él, claro.
Pero creo que ya me fui de rama, el problema, bueno, mi problema, era Adam. Realmente volvería a verlo?
No saben el pavor que me daba aquella pregunta…o, era una exclamación de mi parte conciente, que avisaba que iba a caerme y no quería que el aterrizaje fuera tan duro?
No lo sabía..
Pero pronto, los días que pasaban lentamente se hicieron interminables semanas. Luego, estas pasaban a ser tediosos y dolorosos meses hasta crear años, en los que lo único que podía recordar era que llevaba una vida prácticamente monótona. Si, monótona. Iba y venía sin un punto fijo.
Desde cuándo te volviste tan necesario en mi vida, Adam?
Ya iban dos años sin verte, y comenzaba a exasperarme.
Sin embargo, me llegó una noticia que hizo que un poco de emoción llegara a mi vida, y era que Samy, embarazada hacía ya 9 meses exactos, iba a tener a mi tan ansiado y obviamente amado sobrino.
Nadie en la familia cabía en la felicidad de saber que la llegada del primer nieto de la familia se encontraba a un par de horas de distancia y claro, para mí, fue doblemente especial cuando al llegar al hospital me encontré con mi hermano en el hall aguardando por mí.
-Roger!-frené repentinamente mi corrida, agitándome completamente y abrazando a mi hermano-Perdona, el colectivo se atrasó y luego chocaron y…
-Ya, no importa-sonrió, sosteniéndome ya que estaba prácticamente colgada en sus brazos-Sam todavía no entró a sala de partos.
-Y tú esperándome! Vete, rápido! Yo espero a los demás…
-Lizzie, podrías calmarte? Estás mucho más nerviosa de lo que yo estoy-dijo riendo.
Me separé de él y lo observé. Camisa medio abierta, pantalones de jean sin planchar, pantuflas, lentes corridos, cara cuasi-pegada a una inexistente almohada y sus manos yendo y viniendo a su boca. Como si sus uñas no hubieran sufrido suficiente ya en 25 años de comérselas.
-Si, cierto. Yo estoy más nerviosa-ironicé recordando que yo me encontraba presentable y peinada y mis uñas no parecían el monumento a las mordidas de rata (que generalmente son…si, todos nos comemos las uñas. Rasgo de familia, creo)
-No puede decirme nada. Es mi hijo el que va a nacer!-se excusó riendo como tonto. Si, ya le picaba el bicho del "padre primerizo".
-Ya, ve con Sam. Debe estar loca de los nervios. Aunque…-empecé a reír-debe ser esa la razón de que estés aquí abajo! xD-él me miró, como si estuviera contemplando a la mismísima diosa de la maternidad.
-No te molesta ir con ella????-me dijo mirándome como perro mojado y sonriendo un poco.
-Solo voy porque la quiero, quiero al niño y porque luces como Mr.Hyde.- le di una palmada en la mejilla y sonreí- A dónde voy?
-Piso tres, habitación 122. Te amo hermana!-me besó en la cabeza(abusivo, me llevaba como 5 de diferencia) y corrió a un pasillo que se encontraba a nuestra derecha, donde un letrero muy llamativo rezaba "Sanitarios".
Sonreí al verlo entrar por una puerta blanca y luego me volteé para subir. El ascensor se encontraba lleno por lo que me dispuse a llegar por las escaleras, las cuales eran bastante tranquilas ya que la mayoría se manejaba con lo eléctrico, y preferían no cansarse bajando y subiendo por aquellos tediosos escalones de 2m y medio cada uno ¬¬. Y luego de 15 minutos, con mis cabellos húmedos y con la lengua afuera, pude finalmente llegar y comprender enteramente porque el personal de hospital utilizaba el ascensor.
Al pasar por allí, una enfermera me vio y se acercó, preocupada.
-Esta usted bien?
-Si…creo…estar…lo-respondí jadeando.-Yo…cuñada…hijo…
-Por qué no descansa un segundo? Yo…puedo guiarla si quiere…-asentí ligeramente y me acerqué a rastras a un banco que se encontraba allí. Respiré profundamente y me tranquilicé.-Bien…ahora dígame. A quién busca?
-A mi cuñada. Está…-tragué saliva-embarazada. Mi hermano me dijo…que se encontraba en la 122-balbuceé.
La enfermera me miró y luego asintió.
-La señora Dazling se encuentra allí, aunque la están preparando para ir a sala de partos. Estaba algo…nerviosa la última vez que la ví- de seguro que sí. Sam no era precisamente alguien que florecía de paciencia y se ponía nerviosa con facilidad. Y si a eso le suman que mi hermano estaba abajo y no con ella…digamos que podía imaginar a todo un equipo psiquiátrico con mi cuñada en este momento.
Le agradecí a la enfermera su amabilidad y me levanté dispuesta a buscar la pieza, pero no tuve que caminar mucho que ví a Sam por una puerta abierta. Parecía serena, tranquila…
-Hola Samy-saludé con una inocente sonrisa-Recién pude venir.-ella me miró y sonrió.
-Hola, cielo. Esta bien, agradezco que hayas venido.
-Pareces realmente serena…
-Eso es porque estoy esperando a que venga Roger-abrí los ojos-no tengo que descargar mi ira y mis nervios sobre gente que no tiene nada que ver con ellos.
-Creo que voy a avisarle que venga armado…-murmuré. Ella me miró mal.
-Ni te atrevas ¬¬
-Si, señora!-Mejor no atentar contra la esposa embarazada de mi hermano.-Cómo…estás?-pegunté aún parada, temerosa de que su temple se disparase de un momento al otro.
-Bien…tengo contracciones a cada rato, por eso ya van a llevarme a sala de partos.-sonrió-Aunque hay algo que creo va a interesarte aún más que ello.
-Cómo qué?-dije distraída
-En realidad son dos cosas…y realmente…no sé cual va a emocionarte más!
-Sam, desembucha.
-Bueno, bueno.-rió. En eso, Roger entró corriendo a la habitación, más despeinado que antes.
-Samy, escuché que ya te llevan!-ella lo miró como queriéndolo asesinar
-Y TE PARECE BONITO APARECER AHORA!?
-Tenía que ir al baño…-susurró
-ME IMPORTA POCO ESO! TU HERMANA TUVO QUE VENIR A CALMARME!
-Tampoco tanto, Samy…Estabas muy…-mi cuñada se volteó y me fulminó con la mirada. Creo que allí aprendí el concepto "si las miradas pudieran matar…" Tragué saliva rápidamente y me callé la boca. Samy sonrió satisfecha y arremetió contra Roger nuevamente, pero antes de poder terminar, un joven médico entró al cuarto junto con dos enfermeras dispuestos a llevarse a Samy a la sala de partos junto con mi hermano que lo presenciaría. Y así quedé yo, vagando por todo el piso de maternidad para no tener que bajar las escaleras nuevamente. En eso, me encontré con la amable enfermera que me había ayudado antes.
-Ya se fue?-preguntó ella
-Si, hace unos minutos.
-Bien, debo preparar la habitación.-dijo limpiándose las manos en su uniforme.-Estás bien?-dijo de pronto.
-Yo?-asintió-Si, perfecta. Algo asustada y emocionada…pero, bien. Por qué preguntas?
-Te ves algo pálida.
-Ah, ya veo. Nada de que preocuparse-dijo restándole importancia. Pero lo cierto era que un extraño sentimiento me invadía poco a poco. No tenía origen conocido, o al menos eso creía yo, pero lo cierto era que me sentía extraña, como si algo emocionante fuera a suceder. Claro que era así! Mi primer sobrino estaba naciendo! Pero aún así…iba más allá del hospital y la sala de partos…
-Segura?-dijo la enfermera mirándome extrañada.
-Segura-sonreí
-Lo siento…tu nombre?-preguntó ella
-Elizabeth. El tuyo…?
-Erica! Aquí estás! No sabía por donde buscarte-una voz masculina que provenía de mis espaldas contestó la pregunta por la chica, haciendo que ella se sonrojara y se alegrara a la vez. Aquella voz me era extrañamente familiar, aunque era un poco grave. Entonces, me dispuse a voltear, para ver a aquel hombre que interrumpía nuestra charla.
Me maldije mil veces por haberlo hecho.
Lo miré, atónita, mientras su gran figura se acercaba. No, no era posible. Él…no podía ser cierto…
Él hombre se acercaba cada vez más y más, hasta que finalmente me pasó por al lado, como si fuera una simple ráfaga de viento y se acercó a Erica. Yo solo pude quedarme congelada en mi lugar, sin querer voltearme. Cerré mis ojos con fuerza, convenciéndome a mi misma que aquello no era más que una tonta ilusión óptica y que nada de eso estaba pasando. Pero sus voces solo me traían de vuelta a la realidad una y otra vez, golpeándome duramente. Lo que necesitaba en aquel entonces.
0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0oo0o0o0o0o0o0o0o0o0o0ooo0o0o0o0o0o0o0o0
No es exactamente largo pero por ahora xD andamos con secamiento de inspiracion (? jajajaja espero les gusteee =)