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Historia 33074 — capítulo 6

Por qué la gente parecía no darse cuenta cuando estorbaba y cuando no? Especialmente Erica con su incansable búsqueda de Adam por todo el hospital. Realmente me estaba volviendo loca el que no parara de buscarlo. Sobretodo cuando fue él quien la dejo sola dos veces.

Adam abrió los ojos también y sonrió, divertido. Parecía otra persona de verdad, nunca había visto tantas sonrisas seguidas en su rostro. Claro, si no era porque yo me caía o quedaba en ridículo frente a él, cosa que pasaba a menudo antes. Bueno, pasaba casi siempre a decir verdad.

Muy a mi pesar, él soltó mi cintura y finalizó en el beso lentamente, sin romper del todo la magia del momento. Luego, se dio la vuelta y enfrentó a nuestra acompañante.

-Si Erica, que sucede?-preguntó indiferente

-Y-yo…-balbuceó aún sorprendida-…qu-quería…hablar

-Conmigo?- ella simplemente asintió.- De qué se trata?

Erica no pudo contestar, ya que el celular de Adam comenzó a sonar. Él lo tomó rápidamente y atendió, hablando bajito y en tono más formal.

-Bien, claro. Voy para allá-colgó-Erica, lo lamento tendrá que ser en otro momento. Me llaman.- se volteó-Lizzie, luego nos vemos-finalizó sonriendo a medias. Yo asentí y él se marchó apresuradamente.

Al marcharse Adam, el silencio horrendo que reinó casi me deja paralizada. Fue algo muy repentino y a decir verdad, no lo esperaba del todo, al menos no de Erica que parecía tan charlatana y simpática. Pero claro, la palabra clave era que parecía.

Ella se volteó a ver por donde se había marchado Adam y luego a mí, unas tres veces, sin querer comprender lo que recién había visto. Su cara estaba deformada por la sorpresa. A decir verdad yo también estaba sorprendida, porque ni en mis mejores sueños Adam actuaría de la manera que lo hizo hoy. Era algo muy extraño y creo que ella también lo sabía. De todas formas, era incómodo. Realmente incómodo.

-Erica…-tenía que romper el silencio de alguna manera-podrías…?

-Qué hacías con Adam?-dijo repentinamente enojada. Su expresión la delataba.

-Qué?-era bastante evidente en realidad-Eso no importa. Podrías decirme dónde…?

-A mí si me importa. Que hacías con Adam?-dijo interrumpiéndome nuevamente.

De pronto, había cambiado a la dulce y simpática chica por esta obsesionada con Adam. Bien hecho, Lizzie. Sales de una y te metes en la otra.- ironicé.

-Nada-contesté-Dónde podrías encontrar a Sam?

-No hasta que me contestes.- quería acaso que le dijera que me estaba besando, cosa que ella había visto? O quería que dijera si salía con Adam?

-Bien, lo buscaré sola.-dije, comenzando a caminar en la misma dirección de Adam y pasándole por al lado sin mirarla. No entendía porque se empeñaba en saber algo que ella misma había visto. Si, lo había besado. Ella lo vio, o no?

-Si te pierdes quizás encuentres la solución en la boca de otro médico.-yo me volteé, mirándola incrédula.-Funcionó con Adam, no?

-Creo…que eso no es algo…de importancia-tenía un imán para la gente con cambios drásticos de personalidad, verdad?-Gracias, Erica.-me volteé.

-Aún no he terminado de hablar.

-Si tienes algo que decirle a Adam, díselo!-dije volteándome de nuevo-Yo no tengo nada que ver

-Claro que sí, lo has besado frente a mí

-Eso…que tiene? Es algo tuyo?-dije tranquilamente-Él fue quien me buscó, no yo a él. Ve a hablar con él.

-No voy a dejar que tires por la borda lo que he estado intentando hacer desde hace dos años.

-Y que es exactamente eso?-pregunté.

-Conquistar a Adam.-eso me cayó como un baldazo de agua fría sobre mi cabeza-Y lo estaba logrando! Él salía conmigo a cenar y…podía sentir como lo estaba conquistando!-dijo sonriendo-Hasta hoy…él…antes de que aparecieras seguía igual que siempre…es como que…cambió de repente…-balbuceó

-Y yo que tengo que ver con eso? Así es Adam, no lo conoces?

-Claro que lo conozco, como también conozco sus "aventuritas" de medio día y cuando ve a un juguete nuevo.-dijo con suficiencia-Conozco mucho de él.

-Entonces creo que no tienes nada más que discutir-contesté dolida-No se porque me haces este desplante si estas tan convencida.

-Solo quería dejártelo claro. Que te bese, no implica nada.-me dolía, pero tenía razón. Ya me había pasado una vez, recuerdan? Sin embargo, no iba a desplomarme con mi estúpida cabeza frente a ella. No iba a llorar que tenía razón, porque no era así.

-Entonces ve con él. Quizás te bese a ti también.-dicho esto, me volteé y comencé a caminar sin rumbo fijo, ya que aún no tenía idea de donde quedaba la bendita sala de partos. Ya había pasado más de hora y media, y no sabía nada de Sam. Con todo lo que me había sucedido estaba como en otro planeta.

Toqué el bolsillo de mi abrigo y encontré mi celular. Marqué el número de Roger y lo llamé.

-Hola? Lizzie?-dijo la voz al otro lado del teléfono

-Hola-contesté simplemente.

-Dónde estabas? Sam quiere verte desesperadamente! Maggie acaba de nacer!

-Maggie? Qué no era varón?

-Siempre supusimos que lo era. Sam nunca quiso saber el sexo porque quería sorprenderse. Y es una niña! Puedes creerlo? Tengo una hija!-gritó.

-No grites por favor-reí-dónde están?

-En una habitación.

-Yo no se donde estoy.

-¬¬ no se porque no me sorprende de ti. Sam dice que tampoco a ella le sorprende que te pierdas.-rió-Hey, por qué no buscas a Adam? Él debe saber donde estamos.-al escuchar su nombre temblé.

-Lo ví-tragué saliva-pero…debía irse. Lo llamaron.

-Podría haberte guiado al menos. Bueno, lo que sea. Estamos en la habitación…cuál es cielo?...Ah, la 239. No tienes habitaciones cerca?

Miré a mí alrededor y ví que me encontraba por la habitación 225. No estaba tan lejos, después de todo.

-La 225. Voy para allá. Ahora nos vemos-contesté y colgué.

Comencé a caminar tratando de encontrar a mi hermano pero no lo logré hasta que un médico, el cual era muy anciano, me llevó. Al parecer, era el médico de Sam

-Oh, si. Una señora muy temperamental. Es su hermana?

-No, mi cuñada-dije avergonzada.

-Sin embargo, muy dulce y extremadamente cuidadosa con su esposo. Son cosas que se notan, sabe? Bien, aquí es la habitación.-dijo llegando a la puerta azul con el número 239 en dorado.-Dígale que luego la vendré a ver.

-De acuerdo-le sonreí y entré, viendo a mi hermano y a Sam hablando. Ella se notaba exhausta y él tenía las ojeras que casi servían para limpiar el piso de tan grandes que eran. Estaba realmente cansado.

-LIZZIE!!!-dijo Sam, emocionada al verme-Al fin has llegado!!-Mi hermano se levantó y me abrazó. Yo, entretanto y aprovechando que Roger no podía ver mi cara, le sonreí a Samyle guiñé un ojo. Le quería dar a entender el motivo de mi demora y ella lo entendió. Iba a ser una larga visita.

-Basta de marcharte así a pasear por el hospital, de acuerdo? No sabía donde demonios podías estar!

-Estaba dentro del edificio. Nada podía pasarme Roger-dije sentándome al lado de Sam y abrazándola.-Ya que estoy aquí, por que no te vas a tu casa a ducharte y a descansar? Yo me quedaré.

-No, yo me quedo con Sam…-pero ella lo interrumpió antes de que continuara con su réplica.

-Cielo, estas ojeroso, cansado, sucio y casi no distingues si estamos en un cuarto o en el quirófano. De verdad, ve a casa. Lizzie me cuidará, desconfías acaso de ella?

Luego de 15 minutos tratando de convencerlo, Roger acordó irse junto con Adam en cuanto acabara su guardia e ir a descansar.

Debo decir que el que mencionara a Adam me hizo temblar. No sabía si estaba preparada para verlo, al menos no frente a mi hermano y a Sam. Aunque, claro, cuando uno no quiere que las cosas sucedan, estas suceden más rápido por lo que Adam apareció más rápido de lo que hubiera deseado. No es que no quisiera verlo, me ponía de los pelos tenerlo frente a mí luego de lo sucedido!

El teléfono de Roger sonó, lo que indicaba que Adam ya estaba libre. Mi hermoso hermano le dijo que fuera a al habitación por lo que me puse tensa, algo que Sam no dejó pasar tan fácilmente.

-Roger, cielo, no hagas subir a Adam hasta aquí. Pobre, recién ha salido de trabajar.

-Pero…

-Vamos, no lo hagas venir. Ve a buscarlo y váyanse. Yo me quedaré con Lizzie.

Roger aceptó y en unos 5 minutos se encontraba fuera, por lo que quedamos ambas completamente solas. Y Sam no esperó mucho para atacar.

-Hice que mi marido, es decir tu hermano, se marchara, así que cuéntame todo antes de que te asesine.

Suspiré y comencé mi relato. Le conté de nuestro encuentro, como me había "encerrado" en la sala de enfermeras, cuando intenté escapar y me encerré en esa habitación oscura, cuando me encontró, todo lo relativo a Erica y el beso. A cada momento Sam abría y cerraba los ojos con sorpresa y odio a la vez (generalmente el odio era para Erica) por lo que comencé a temer por la vida de la chica. Pero, mientras contaba, recordaba las palabras de Erica, aquellas que me había dedicado una vez que Adam se había marchado. Sería aquello verdad? O las habría dicho por celos? Eso era un tema de discusión con la persona que me acompañaba en aquel momento.

-Personalmente creo que muere de envidia, Lizzie. Además, Adam? Sonriendo seguido? Si, claro. Mira cielo, lo conozco desde hace años, antes de que Roger y yo comenzáramos a salir. Y Adam nunca fue una persona en extremo expresiva o que sonría todo el tiempo porque sí.

-Pero, podría ser que con ella…

-Mira lo sucedido Liz! La dejó plantada dos veces por ir tras de ti. No crees que eso es prueba suficiente?-sonrió, satisfecha-Si él la quisiera o siquiera le gustara, tu presencia habría sido algo irrelevante. Pero te persiguió! y te abrazó! y Ni hablar de que te besó! Te das cuenta de eso?-yo la miré, sin responderle nada-Veo que no xD. Lizzie, con ella no sucede nada. Si sucediera, nadie podría impedirlo. Ni tú ni yo ni Roger ni nadie.

-Pero, y que si lo que sucedió fue un juego?

-Eso queda en que pienses de él. Adam mismo te pregunto si realmente lo creías tan frío. Aunque…-la miré-creo que se deben una charla. Las cosas no pueden quedar así.

Ambas continuamos charlando unos minutos más hasta que trajeron a Maggie para que Sam la tuviera un rato. Era extremadamente hermosa, con los mismos ojos de mi hermano. Era a la vez muy parecida a Sam, pero única en su tipo. Creo que me derretí cuando Sam me la dio en brazos y la pequeña me miró. Pronto ví como mi cuñada y yo estábamos llorando. No podía creerlo. Era tía de verdad!

De todas formas, Maggie no estuvo mucho con nosotras, ya que pronto una enferma vino para llevársela. Tanto Sam como yo nos despedimos como dos babosas de la pequeña y finalmente mi cuñada se durmió.

Yo no tardé mucho en hacer lo mismo, aunque varios pensamientos me detuvieron camino a dormirme. Que sucedería de ahora en más con Adam? Sería de verdad? Yo por mi parte sentía que el corazón se me desbocaba cada vez que recordaba el beso, pero se sentiría él igual?

Mis cavilaciones finalizaron cuando finalmente me dormí al lado de la cama de Sam.

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En el proximo cap cuento algo del sueño qe va a tener Lizzie (sueño? o realidad? =P) y lo qe siga! jajajaaj dejen comentarios!!

besote enormee