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Historia 33074 — capítulo 9
-Quieres pasar?-pregunté repentinamente, sin tener real conciencia de lo que decía
-No habrá problemas?
-No creo. Además, ellos te enviaron. Hubieran enviado a una monja-me levanté y saqué las llaves de mi bolso, abriendo la puerta. Encendí la luz y lo dejé pasar, cerrando tras él.
-Vas a ducharte?
-Por qué lo preguntas?-me sonrojé
-Porque pareces una milanesa xD-rió y se sentó en el sillón, mirando las fotos de un armario que había allí
-Que gracioso-murmuré para que no escuchara-Si, eso haré. Ponte cómodo y haz lo que quieras, ya has venido tantas veces…-le dije mientras dejaba el bolso y me dirigí hacia las escaleras para ir al baño y ducharme. Sentía como la arena iba perdiéndose en el camino que yo recorría, y me molesté
-Descuida, les diré que el hombre de arena intentó secuestrarte y que yo lo eché-ironizó Adam mientras encendía la televisión
-Por qué no pasas el trapo?
-Porque soy médico. Los médicos no pasamos el trapo
-No querría acercarme a tu casa. No imagino como puede estar-aunque en realidad me encantaría ir a su casa y estar con él…
Adam simplemente emitió una risita y comenzó a cambiar los canales de la televisión, casi sin mirar lo que había en cada uno.
Suspiré por tercera vez en el día y continué subiendo hasta llegar al baño. Allí estaba toda la ropa que me había sacado en la mañana, así que busqué mi celular y lo encontré. Tenía 3 llamadas perdidas del celular de Roger.
Tu tu tu
-Lizzie! Al fin contestas!
-Hola ma. Qué haces con el celular de Roger?
-Es que él esta llevando a Sam en la silla de ruedas y tu padre la lleva a Maggie. No hemos podido quitársela de las manos ¬¬-reí ante la imagen que se había formado en mi cabeza-Y qué te paso a ti? Estás bien?
-Si, sí. Solo me quedé dormida, y luego salí a buscar algo y regresé. No me di cuenta del tiempo que pasó
-Y seguramente olvidaste el celular. Esta Adam allí?
-Eh? Ah, sí. Está abajo mirando televisión. Me contó que había hablado con Roger.
-Sí, dijo que iría a ver que te sucedía. Es tan buen chico, Lizzie-mejor cortar la conversación antes de que lo propusiera como potencial marido mío. Me ponía loca que lo hiciera, sobretodo porque la idea no me era desagradable.
-Ah, sí. Mamá voy a ducharme…
-Bien, ten cuidado-me permití una sonrisa muy tonta ahora que nadie me miraba-Iremos a casa a comer algo, esta bien? Sam podría ganar una maratón por lo rápido que hace que vaya Roger con la silla de ruedas.
-Es decir que ya vienen?-pregunté, deseando que la respuesta fuera "no".
-No, en un rato-sonreí nuevamente-Roger quiere pasar por su casa un segundo y con papá vamos a comprar la comida. Te llamaré, esta bien? De todas formas no te preocupes cielo, Adam esta allí- eso es justamente lo preocupante ma…
-Bien. Los espero. Adiós
Colgué y sonreí nuevamente. Si me duchaba rápido, tendría más tiempo junto a él.
Sin perder más tiempo me quité toda mi ropa sucia desparramando la arena y me metí a bañarme.
Adam tenía razón, era una milanesa. Contando solo la arena que tenía en el cabello podía armarme una playa personal. Encima estaba todo apelotonado ¬¬ eso si que lo odiaba.
Salí de bañarme 10 minutos después, escurriéndome el cabello apresuradamente.
Mientras me secaba los pies, estiré mi mano tratando de agarrar la ropa de una barandilla que había en el baño. Pero, por más que intentaba e intentaba, no podía alcanzarla. Maldiciendo la barandilla y la ropa, deje mis pies mojados de lado y me volteé.
No había ropa en ningún lado.
No la había llevado.
Había hablado por teléfono y había olvidado completamente que no tenía ropa limpia en el baño.
Y, para colmo, Adam comenzó a golpear la puerta.
-Puedo pasar?
-Qué?-susurré. Estaba loco? Estaba con solo una toalla!! Moriría antes de que me viera en estas condiciones.
-Elizabeth?
-Adam? Qué…qu-…qué sucede?
-Tengo que usar el baño
-No estoy lista aún-contesté sonrojada. Si tuviera ropa, esto se acabaría fácilmente.
-Bien…crees que saldrás rápido?- si te apartas de la puerta, salgo corriendo
-No, no, para nada.
-Bien, te espero aquí.
¿Por qué estas cosas me pasan a mí?
Porque querías tiempo a solas con él. Ahí lo tienes.
Si, bueno. Pero no en estas condiciones conciencia ¬¬
Desnuda o no, estas sola con él. Que importa.
Me niego a salir en toalla con él allí afuera.
Qué? Vas a salir por una ventana de 2x2 por la que no te pasa ni una pierna? Eso quiero verlo.
Deberías ayudarme ¬¬
Te estoy ayudando diciéndote la verdad.
Maldita conciencia sabionda.
Tenía que salir de alguna manera…y la única manera llevaba al pasillo en donde se encontraba…Adam.
Tragué saliva.
-Este…Adam?-Pregunté
-Si?
-Podrías ir abajo un segundo?-esto me iba a costar caro luego…
-Por qué?-preguntó riendo
-Debo salir del baño.
-No te lo estoy impidiendo.
-Por favor!
-Bien, bien. Voy al living…pero avísame cuando ya pueda subir, de acuerdo?
-Claro que sí-esta bien…pensé que sería más difícil convencerlo pero ya veo que no…
Me envolví bien en la toalla más grande y saqué la otra que me envolvía el cabello, por lo que este apareció todo enrulado sobre mí. Luego, limpié un poco, quitando la arena que había en el suelo así el baño se vería un poco más presentable.
Acto seguido, agarré toda la ropa sucia y abrí la puerta, sintiendo el frío calarme los huesos. Alguien debía poner una estufa allí…o un recordatorio de que lleváramos ropa al baño ¬¬
Puse un pie afuera y el frío me congeló completamente la pierna por lo que junte los pies en un segundo. Ya estaba fuera del baño y no había moros en la costa. Miré al frente y a la izquierda, donde solo podía ver la escalera que llevaba al living, pero nada más. Suspiré tranquila. No era tan malo entonces
-Así que por esto tenía que bajar?
Me congelé en mi lugar. Alguien puede explicarme por qué no mire a mi derecha, donde estaba la puerta de mi cuarto entre otras cosas?
Y sobreotodo…
Por qué le creí que bajaría las escaleras!!??
Me volteé lentamente para mirarlo y ver su sonrisa maliciosa adornar toda su cara. Una mezcla extraña de sentimientos me explotó en el pecho. Había cosas como ira, miedo pero sobretodo tenía un extraño cosquilleo que se extendía por todo mi cuerpo.
Estaba perdida en todo sentido.
-Por qué no dijiste que no tenías ropa dentro?
-Porque quería evitar esta vergüenza-murmuré, medio atontada por la situación.
-No se porque lo imaginé-sonrió-Puedo pasar?
-S-si…
Adam pasó a mi lado, rozándome la mano con la suya al entrar. Luego, se encerró.
El frío volvió a sacarme de mi ensueño y corrí a mi alcoba a vestirme y peinarme lo más rápido posible. Eso había sido demasiado bochorno por un día.
Me puse un pantalón largo de jean y una remera algo pegada. No quería vestirme mal frente a él, pero tampoco quería ser obvia. Esto de tenerlo en casa era toda una situación.
Salí de mi pieza con el cabello, aún mojado, peinado. Sabía que se enrularía un poco luego, pero nada muy grave.
Toqué la puerta del baño a lo que Adam respondió abriéndola de golpe y sonriendo como solo él sabía hacerlo.
-El hombre de arena invadió tu baño al parecer
-Pero si pasé el trapo antes de salir-contesté, entre molesta y nerviosa por tenerlo cerca de mí.
-Parece que el hombre de arena se comió el trapo en el proceso.
Se corrió y entré al baño, nerviosa porque había dejado el baño en malas condiciones. No me gustaba hacer ese tipo de papelones, y mucho menos con el. Bueno, a nadie le gusta. Pero si es Adam…peor.
Sin embargo al entrar, no vi un desastre como el que tenía en mente. Solo había algo de arena en el felpudo al lado de la ducha pero nada del otro mundo. Era algo que se podía arreglar con un simple sacudón. Nada de lo que mamá podría retarme ni nada parecido xD
-Hey Adam esto no es ningún chiquero…-le dije volteándome para descubrir que no estaba allí. Miré para todos lados pero no logré encontrarlo.
Sentí un leve vacío en el pecho al pensar que había bajado dejándome sola allí y no me gustó la sensación. Si bien no era la primera vez que la sentía, no me gustaba para nada ese vacío. Era…algo que no se llenaba fácilmente.
Levanté el felpudo y lo puse dentro de la canasta de ropa sucia. Luego me volteé y miré al espejo.
Había una pequeña flecha que señalaba la puerta del baño. Estaba dibujada sobre el vapor que había quedado en el objeto y supuse que había sido un simple chiste de Adam.
Otro en la lista, quizás.
Borré el dibujo con mis manos y me miré. El reflejo estaba distorsionado por el vapor que aún quedaba, sin embargo mi cara de repentina tristeza era muy evidente.
Apoyé ambas manos en el lavabo y miré mis pies.
Había sido tan solo un beso, no? Un tonto beso. Uno enfrente de Erica, y qué? Era solo un beso. Solo un estúpido beso.
Y aún así lo amas
Pero fue un beso…
No fue solo uno. Fue el de hace unos años, el del otro día, el de hoy…
Bueno, varios ¬¬
Entonces?
El problema es que para mí significaron la vida…
Crees que para él no?
-…eso me temo…-murmuré, dejando que la tristeza me consumiera un poco más. Repentinamente, quedarme a solas con Adam no parecía tan buena idea. Solo causaría dolor donde ya había de sobra, donde ya había dolores de hacía años.
Y, por más que lo amara más que a nada, que me doliera era algo que no me podía permitir.
Levanté la cabeza y me miré nuevamente en el espejo. Ya tenía ondas en el cabello aunque la humedad del cuarto no ayudaba.
Mi rostro seguía igual, que podía hacer? No podía esconderlo. Al menos, no ahora.
Me enderecé lentamente, sacando los brazos del lavabo. Tendría que enfrentarme a él tarde o temprano. Estábamos solos en mi casa después de todo.
Salí del baño lentamente, apagando la luz tras de mí y cerrando la puerta. El pasillo estaba oscuro y solo veía la luz que provenía del comedor, al igual que el ruido de la tele. Quizás Adam ya se encontraba abajo, ajeno a mis sentimientos.
Tal como siempre lo había estado.
Como siempre lo estaría.
Comencé a sentir como silenciosas lágrimas comenzaban a caer por mis mejillas, haciéndome sentir peor de lo que ya me sentía. Era, sin lugar a dudas, horrible. De todas formas, no era peor que el vacío que ganaba terreno en mi pecho.
El llanto aumentó y los hombros me empezaron a temblar, por la emoción y la tristeza contenida. Es que jamás se iba a ir?
Caminé un par de pasos hacia la escalera. Estaba, en cierta forma, más cerca de él.
Que ironía era pensarlo de esa forma
-Que ironía es sentirme así ahora…
Cerré los ojos y me dejé en paz un segundo.
Al pasar unos segundos, todo se silenció. Fue extraño, pero no me alarmé.
Sin embargo, cuando dos manos tomaron mi rostro y sus labios me besaron, mi corazón saltó de mi pecho como si lo hubiesen arrancado y mis lágrimas dejaron de salir momentáneamente.
Adam soltó un segundo y simplemente susurró:
-Aún crees que es un juego?
Espero les guste!! Aca pasa algo mas =)
besote enoorme!