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Historia 33445 — capítulo 3
!!!!!Hola!!!!!! Aqui esta el tercer capi, espero que les guste ^^. Muchas gracias por los comentarios de verdad , muchos besos !!!!!!!!!!!
Me desperté en la mañana y lo primero que pensé fue: "¡No!".Detesto el primer día de clases y no quiero saber como será el primer día de séptimo año, doy por seguro que ninguno de los profesores nos pasará materia, ni deberes, si no, que nos llenarán la cabeza con charlas de los EXTASIS…ni si quiera quiero verme haciendo eso. Es algo que no había asimilado de forma clara aún. Saltarme la primera clase sería buena idea. Tan solo si no me tocara transformaciones con la profesora Mcgonagall. Porque vaya que los castigos de ella son de miedo. Preferí aventurarme a la ducha antes de que por estar divagando, llegue tarde al desayuno.
Luego de asearme salí de la sala común, cuando recordé que había hecho un trato con Remus. Hoy hablaría con él. Me causa gracia que de la nada esté conversando con el, cuando ya han pasado seis años desde la última vez que hablamos. A pesar que las circunstancias tampoco han sido de los más naturales, no me costaba sentirme tranquila con el. De hecho, todo lo contrario. A pesar de eso, tenía miedo de lo que podría ocurrir. Esconderme seria una buena alternativa, pero una parte de mí me decía que no puedo estar huyendo siempre de Remus y la otra - supongo que la parte donde se encuentra el diablo-me dice que para que tanto alboroto por una simple conversación, aunque no estoy tan segura de que sea tan simple.
Llegué al gran salón y empecé a buscar un lugarvacío en la mesa. Pero luego me distrajo la atención una mano levantada. Era de Lily que me indicaba que fuera para allá. Danielle y Remus se encontraban allí. Casi me da un patatús, no era la idea encontrarme con el a esta hora, pero por lo que me estaba dando cuenta, Remus con las chicas son bastantes buenos amigos. Lo mejor de todo, es que ellas odiaban a los merodeadores, por eso siempre veía a Remus solo.
—Hola — Dije sentándome al lado de Lily y tomando un pedazo de torta.
—Hola —Respondieron los tres al unísono.
—¿Por qué tardaste tanto?—Preguntó de pronto Lily—quedan menos de siete minutos para que desayunes.—.
—No soy muy buena para cumplir horarios Lily— Le aclaré. Nunca en la historia de mi existencia podía cumplir bien los horarios. Cuando dependía de mi sobre todo. Soy muy despistada en ese sentido.
—Bueno, ahora que estarás con nosotras tendrás que cumplirlos—Espetó Lily. Quedé boquiabierta.
—Conversamos con las chicas de nuestro cuarto estuvieron de acuerdo con un intercambio—Interrumpió Danielle mis pensamientos—Gracias a mis dotes de persuasión, logré que las chicas aceptaran—.
—Sí, por eso después de clases tienes que venir con nosotras para acomodar tu lugar—Terció Lily.
—Fantástico—Dije sorprendida, no era mucho lo que tenía que hacer. Aún no desempacaba, todas mis cosas aún se encontraban en el baúl.—Allí estaré— Prometí.
—Un momento, Kate, creo que te estás olvidando de algo—Dijo Remus, y efectivamente cuando él habló me acordé que después de clases tendría aquellaconversación.
—¿De qué?—Preguntaron Lily y Danielle a la vez, mirándome fijamente.
—Ah sí— Afirmé— hoy tengo "Planes" para después de clases—.
—¡Saldrás con Remus!—Chilló Danielle, con una expresión de asombro tan evidente que hacia reír, pero gracias a ella muchos se voltearon a mirarme.
—Habla más bajo, por favor—Le rogué. Odiaba ser el centro de atención.
—Disculpen—Dijo la castaña escondiéndose entre sus manos.
—Sí, o sea no saldrá con migo, es una pequeña charla que tendremos nada más, no creo que nos tome mucho tiempo- Terció Remus. Danielle y Lily nos miraron escépticas. Pero había algo en la expresión de la castaña que no me convencía su escepticismo. Había algo más.
La clase con Mcgonagall se pasó rápidamente y como dije yo, no se dedico a más que charlar sobre nuestro futuro y los EXTASIS. No presté atención alguna, me acuerdo muy poco de lo que dijo. Me divertía más estar mirando la carade mis compañeros de clases, algunas eran tan sorprendentes, como la de James que miraba su pluma y se la acercaba a la nariz para que los ojos se le juntaran al medio y Sirius que a la vez lo miraba con cara de estúpido. Pero cuando todo es muy divertido, no tienes noción del tiempo y así el día se pasó sin más.
Con las chicas, después de la última clase, nos dirigíamos a descansar a la sala común cuando me acordé que tenía la conversación con Remus y lo más seguro es que el se encuentre allí. Inventé una excusa rápida para desviarme y Lily y Danielle siguieron su camino. Quizás no debo evitar tener esta conversación, de todas formas si no la tengo hoy, será mañana. Pero era más difícil de lo que pensaba, no estaba acostumbrada a este tipo de cosas. Mi cuota de adrenalina , inquietud, alegrías en este colegio era completamente nula.
El castillo se veía hermoso a media tarde, ya el sol casi ni alumbraba y el reflejo de las ventanas en las murallas se veía extremadamente tétrico, y eso me encantaba. Todo este ambiente me hacía imaginar cosas. No es que esté loca, sé diferenciar la realidad de la ficción, pero es que cuando pasas mucho tiempo sola el único recurso disponible para divertirte es tu imaginación. Y digamos que lo explote lo suficiente. Hasta para mi a veces me resultaba estúpido el tipo de imaginaciones que tengo, pero eso lo hace divertido. Me quedé paralizada con la espalda apoyada en la pared. Miraba hacia el cielo y luego me vi corriendo, ya que una armadura me perseguía. Estaba desesperada. Pero como mi estado físico no es para nada bueno - Ni siquiera en mis imaginaciones- aquella armadura al fin me atrapa, pero después de todo resulta ser un apuesto hombre, de bellos ojos grises. Vaya, hace cuanto que no pensaba en esos ojos. Aquellos ojos grises tan misteriosos de Black. Sé que es un estúpido y un bueno para nada, pero siempre esos ojos me han llamado la atención. Son como una especie de ventana hacia otro Black, no ese chico prepotente y engreído.
—Hola Kate—Dijo una voz cortando el hilo de mis pensamientos.
—¿Qué?—Pregunté sorprendida, desviando la vista hacia donde provenía la voz. Se trataba de Remus, que traía consigo a sus "amigos". De pronto sentí como la sangrese me acumulaba en mis pómulos. El hecho de haber estado pensando en Black justo en el momento que apareció me jugó en contra. Agradecí haber estado en un lugar con sombra.— Hola Remus, Peter, Potter y Black— Los saludé.
—¿Qué haces aquí?—Preguntó Black—Ya es bastante tarde para andar a solas por el castillo, o ¿Nos estabas espiando?—.
—¡¿Qué?! Ni en tus sueños, Black—Espeté rápidamente.
—Sí claro, Fortman, lo que tu digas ¿Vamos chicos?—Sugirió Black.
—Vayan ustedes, yo me quedo aquí, tengo un asunto pendiente con Kate—Espetó Remus, yo solo sonreía cínicamente.
—¿Te quedarás con Kate?—Preguntó James estupefacto.
—Sí, ¿Te quedarás con Kate?—Preguntó de nuevo Black, mirándome directamente a los ojos, lo que sirvió para que yo desviara la vista. Su mirada era algo parecido a una arma corto punzante y el se dio cuenta —Es una enemiga - Puntualizó.
—Descuida amigo, de seguro que tendré cuidado con Kate—Dijo Remus riendo, pero paró en seco cuando una mirada mía, supongo que asesina, lo dejo callado—Eh sí, bueno chicos los dejo—Espetó Lupin y me tomó del brazo.
—En verdad no puedo entender como puedes andar con esos tres, James y Peter te lo acepto, pero ese Black te juro que lo detesto—Dije de la nada, y cuando me di cuenta que Remus no le importaba mucho lo que estaba diciendo no seguí con ese tema—¿A dónde me llevas?—.
—Ya lo sabrás—Respondió Lupin con una sonrisa, mientras disminuía el paso. Pero una escalera de espiral empinada me dio la respuesta. Nos conducía alo alto de una torre con una puerta que tenía un anillo de metal como manivela .Me llegaban tantos recuerdos con solo verla. Era la torre de astronomía, donde antes nos juntábamosa comer dulces, a contarnos secretos, simplemente a hacer las cosas que hacen los amigos.
—En fin…—Empezó a decir Remus, pero luego me miró como si yo fuera la encargada de hablar, pero la verdad no sabía que decir. La cabeza me daba vueltas y las ideas no tomaban forma adecuadamente.
—Creo que es mejor volver—Opté por decir. Di media vuelta, y como no quería que el tomara de mi brazo, como siempre lo hacía cuando daba media vuelta, apure el paso, pero el corrió y se puso adelante mío aferrando mis hombros con fuerza, pero sin llegar a hacerme daño. Desde la Torre de Astronomía, la luz de la luna llegaba con una intensidad mágica. Cuando mire a Remus a los ojos me di cuenta de cuanto lo extrañaba. Empecé a observarlo. Sus ojeras marcadas me daban relucir lo débil que era en el fondo.
—¿Por qué quieres evitar esto?—Preguntó
—¿Evitar qué?—Dije disgustada.
—Evitar la amistad que teníamos…
—Teníamos — Le interrumpí —, como bien dijiste ,por eso no hay nada más que hacer—.
—Creo que quedan muchas cosas por hacer, Kate—Dijo dirigiéndose a una de las ventanas de la torre, y dejándome el paso libre. Pensé en escapar, de hecho lo iba a hacer, pero existía algo, un magnetismo tan fuerte que me hacía mantenerme allí. Estaba parada como una idiota, sintiendo un nudo en la garganta. Si hablaba me largaría a llorar. Mis rodillas flaqueaban y sentía que mi cuerpo ya no me pertenecía. No tenía control sobre el. Sin más, caí al suelo y comenzó el llanto. Bueno, era cosa de minutos aquella reacción, suelo hacerlo. Y lo detesto, me hace sentir tan débil y pequeña ante los demás. Y eso incremento más aún cuando sentí los brazos de Remus levantarme y abrazarme con fuerza, a pesar de la seguridad y tranquilidad que me embargaba, era inevitable sentirse ínfima a su lado. Después de las lágrimasle dije gracias a Remus con un susurro, el se separo de mi y me dio un beso en la frente.
—¿Estás mejor?—Preguntó tomando de mi cara. Sentí sus ojos clavarse en los míos.
—Sí— Afirmé—Remus, lo siento— Murmuré— no sé que me pasó…
—No importa, Kate —Me interrumpió—No temas en expresar lo que sientes—.
—Yo no temo—Dije mientras me dirigía a la ventana y empecé a mirar el paisaje desde ese punto de vista—Yo no temo expresar mis sentimientos, temo lo que haga la gente si yo los expreso—.
—¿Te di más temor cuando me acerqué a ti?—Preguntóacomodándose a mi lado. Yo lo miré por el rabillo del ojo.
—No—Le respondí y era cierto, nunca sentí temor, más bien sentí seguridad y tranquilidad— Sentí otras cosas—.
—¿A sí?—Murmuró mirando hacia el horizonte.
—Sentí seguridad con tigo—Solté rápidamente—y eso me reconforta—.
—A mí también—Dijo Lupin, yo le sonreí. Realmente me sentía bien ahora. Me di vuelta y me senté en el suelo con la espalda apoyada en la pared, Remus me imito.
—Siento haber cambiado , Remus—Dije de repente—sé que era una total desquiciada, que andaba espantado a todos, y tu eras uno de los pocos que me saludaba de buena manera y yo te ignoraba, Lo siento—.
Empecé a observar la expresión de Remus. Tenía la mirada perdida en la techumbre. No emitió palabra alguna después de lo que dije. Hasta que volvió la mirada a mis ojos, que instintivamente desvié y habló:
—Kate, yo creí que cuando me iba a juntar con James y Sirius, íbamos a seguir siendo tan amigos como siempre, pero te alejaste de la nada—Dijo—Kate, no quiero perderte, no quiero perder tu amistad—.
Yo aún me encontraba con la mirada perdida, recordando lo estupida que fui años anteriores. El ser posesiva me jugó en contra, sólo quería a Remus para mí. En mis once años de vida jamás había tenido un amigo como el y solo quería que su amistad me la entregara única y exclusivamente a mí. Un acto egoísta, pero es que cuando jamás en tu vida habías sentido un poco de cariño y amor, es difícil cuando se escapa de tus manos. Por eso, en ese momento preferí desligarme de el. De pronto la mano de Remus se posó en la mía y me cortó el hilo de mis pensamientos. Tenia la piel helada y bastante pálida. Mecánicamente miré a sus ojos, tenían una expresión que no conocía. Entonces los fijó en los míos y asintió, luego volvió su mirada a nuestras manos. Me la acarició con cuidado, como si fuera un diamante a pesar de que era infinitamente lo contrario. Luego entrelazó nuestros dedos y volvió a mirarme. Se acomodó aún más en su sitio y empezó a acercar su rostro al mío. Su otra mano empezó a ocupar lugar en una de mis mejillas, como si supiera que necesitaba ese apoyo para poder sostener mi cabeza en alto. Sabía lo que iba a venir, sin embargo no me controlaba y seguía en la misma posición. Estaba en estado de shok, y solo esperaba que Remus se diera cuenta, pero se acercó todavía más, podía sentir su aliento rozar mis pómulos. Sólo estábamos a unos pocos centímetros.Todavía se puede evitar, pensé. Pero Remus se quedó quieto. Seguía así, sin hacer nada. Yo respiraba entrecortadamente, temiendo por mi vida. Luego lo miré a los ojos. Quizás que expresión tendría que, el rápidamente abrió los ojos como platos y tomó una expresión confusa. Luego agacho su cabeza y volvió a mirarme, entonces se acerco de sopetón…apoyo su rostro en mi hombro. Por fin pude respirar tranquila.
—Lo siento— Susurró. Mi corazón aún parecía fuera de sí. Seguíamos con nuestras manos tomadas. Lo que acababa de pasar era algo, que en absoluto estaba en mis planes. Jamás me había visto con Remus de esa manera. Siempre lo había visto como un amigo. Y esperaba que el también, pero después de esto empezaba a dudar.
—Remus— Murmuré. Casi sin aliento— si queremos recuperar nuestra amistad, lo que menos tenemos que hacer es eso—.
—Lo siento— Dijo nuevamente separando su rostro de mi hombro. Tenia expresión avergonzada. Luego me dio pánico, que gracias a lo que dije todo haya sido en vano y volvamos a estar como siempre. Por eso opté por desviar el tema.
—¿Amigos?—Le propuse como una excusa de olvidar lo ocurrido. Me miro con una sonrisa
—Por su puesto, Kate, amigos—Dijo el levantándose y ayudándome a mí a hacer lo mismo.
Traté de apartar de mi mente lo acontecido. Por lo menos hasta cuando no me encuentre con Remus y sean evidentes mis pensamientos. Por lo visto Remus optaba por lo mismo, actuábamos como si nada hubiera pasado. Nos dirigimos a la sala común en silencio, ahí me estaban esperando Lily y Danielle, que al verme dieron un salto y me llevaron en cuestión de segundos a su habitación. Fue un alivio.
—¡Sorpresa!—Dijeron las dos al unísono, y claro la sorpresa era que ya habían hecho el intercambio, todas mis cosas estaban allí y por suerte yo dormía en la parte de arriba del camarote.
—Chicas, gracias—Dije con una sonrisa. Lily y Danielle tuvieron una mirada cómplice, luego me miraron y sonrieron y en cosas de segundos saltaron sobre mí.
Lily decidió que ya era momento de ponerse a dormir, Danielle y yo estuvimos de acuerdo, la verdad es que el cansancio mental ya nos estaba pasando la cuenta. Y era solo el primer día.
La semana se paso volando y ya era Viernes, las clases de este día terminan bien, Defensa Contra Las Artes Oscuras, debe ser el único ramo que me gusta y que me va bien. Así quese me pasó muy rápido esa hora, para después irme corriendo a mi habitación y tumbarme en la cama. Lily y Danielle me imitaron, las tres estábamos estiradas en la cama boca abajo, fueron unos 10 minutos en que ninguna se dirigió la palabra, estábamos exhaustas.
—¿Hay alguien?—Preguntó una voz detrás de la puerta que rompió el silencio—Chicas ¿Están ahí?—.
—Es Remus—Dijo Danielle, o por lo menos eso entendí, por que ni siquiera se despegó de la almohada para decirlo. Mi corazón se desboco, desde que estuvimos en la torre de astronomía que no había hablado con el. Remus en su mayoría, paso la semana con sus demás amigos. Por suerte. Creo que los días dio el tema por zanjado. Aunque aún no me había tomando el tiempo necesario para pensar en ello.
La que fue capaz de pararse e ir a abrir la puerta fue Lily.
— Hola Remus— Lo saludó.
—Hola, pero que estados más deprimentes—Espetó Lupin.
—Es día Viernes—Me quejé—Tenemos derecho a estar así—.
—Toda la razón Kate—Me apoyó Danielle—Sólo deseo dormir—.
—Chicas, pero antes de dormir vamos a la cena—Dijo Remus .
—Creo que puedo esperar— Anunció Danielle con una sonrisa. Todos asentimos y salimos rumbo al gran comedor. Cuando llegamos nos sentamos cerca de James y Sirius, ya que Remus les había dicho que le guardaran puesto. En fin, hubo que aceptarlo ya que la mesa estaba repleta. Lily, Danielle y yo, estábamos algo incomodas con la presencia de Potter y Black. Pero era soportable, teníamos que aceptar que Remus era amigo de ellos.
—¡Cómo pudo salirse así como así!- Gritaba Sirius, James le hacía señas para que bajara un poco el tono de voz, pero hizo caso omiso—¡ Cuando lo pille!, te juro James, faltando casi una semana para los entrenamientos y se digna a dejar el equipo, maldito bastardo ¿Qué haremos?—.
James cuando se dio cuenta de que ya había más de uno poniendo atención a la conversación, nos explicó de qué se trataba, por lo menos a nosotras tres y a Remus.
—El guardián dejó al equipo— Dijo de pronto James, abatido—Sólo quedan hacer pruebas…
—…! Siempre es lo mismo, James!—Lo interrumpió Black—siempre tenemos que hacer pruebas y perdemos tiempo para entrenar, es nuestro último año y quiero ganar la copa—.
—¿Y tú crees que yo no, amigo?—Espetó James—Es lo que más quiero, después de Lily por su puesto—.
Yo miré a Lily con cautela, ésta miraba a Potter con furia. No pude evitar reír después del comentario, Danielle y Remus tampoco dudaron en hacerlo, sólo faltó Sirius que estaba tan enrabiado con la salida del guardián que ni tiempo para reírse se daba. Lily sin embargo…
—Muy gracioso, Potter—Dijo la pelirroja amenazándolo con una cuchara, éste sólo ponía una gran sonrisa—¡Eres tan arrogante Potter!, crees que todas las chicas deberían andar atrás tuyo…
—¿Y no es así?—Ante este comentario de James, Lily ya no podía más con su furia. Tenía entendido que Potter desde toda su vida a molestado a Lily con este tipo de cosas, pero jamás me había tocado verlo tan de cerca. Pero con su fama de mujeriego es difícil que mi amiga le ponga atención alguna en ese aspecto. James continuó hablando: —en todo caso, no me importa que todas las chicas del mundo estén atrás mío, si tú no estas, eso no es nada, por que tu vales más que todas esas supuestas chicas—.
Todos se quedaron boquiabiertos con lo que dijo James, hasta Sirius dejó de lado su enojo. Lily bajó la cabeza y empezó a comer rápidamente su puré.
—Deberías considerarlo un cumplido—Soltó de pronto Danielle, Lily sólo le dirigió una mirada asesina.
Yo me quedé estupefacta. Jamás hubiera pensado que James Potter tenía corazón. Detrás de toda esa coraza de hombre perfecto, si existía ese que andaba buscando Lily. Estoy segura.
—Muy lindas palabras amigo, pero lo que realmente importa es el equipo ¿ya?—Dijo Black, volviendo a ser tan insensible como siempre.
—Sí… si amigo, toda la razón—Espetó James. Desconcertado de si mismo.
—No creo que deban preocuparse tanto, de seguro encontrarán a alguien—Sugirió Remus.
—¿Tienes a alguien para ofrecer?—Preguntó Black sarcásticamente—Por que encontrar guardianes, por si no lo sabías era muy difícil—.
—De hecho, si tengo a alguien para ofrecer—Terció Lupin, todos lo miraron con atención —a Katherine—.
—¡¿Qué?!—Chillé.
—¿Kate?—Preguntaron James y Sirius al unísono. Estupefactos.
—Sí, por si no lo recuerdan, Kate es una gran jugadora de Quidditch, una de las más rápidas en aprender a volar, una de las más ágiles. Incluso llegó a presentarsea las pruebas de Quidditch hace algunos años, pero nunca la vieron volar, ya que ustedes— Dijo Remus dirigiéndose a James y a Sirius—Elegían al primero que les daba buena espina y no alcanzaban a ver a los demás—.
—Debo admitir… que es verdad—asintió James—¿Tú que opinas Sirius?—.
Black se quedó pensativo y me miró unos segundos. Sentía como su mirada buscaba mis ojos hasta que se encontraron.
—Es mujer—Apuntó Black cuando desvió la mirada.
—¡Qué machista!—Opinó Danielle—Si han existido jugadoras de Quidditch, y algunas mucho mejores que los hombres—.
—No es eso…—Continuó Black—El Quidditch ya no es sólo jugar, ahora existe una rivalidad permanente que no solo se lleva al momento de jugar. No sé si tú, Kate, aceptarías eso—.
—¿Crees que soy gallina o qué?—Le solté de repente, sin pensarlo. Sirius me miró estupefacto y luego puso la pose de la arrogancia.
—A lo mejor no eres tan buena como para estar en el equipo—Apuntó nuevamente en mi contra, Black.
—Bueno, si quieres hacer las pruebas—Dijo Remus.
—Yo no quiero hacer las pruebas—Desmintió Sirius—Es que habría que pensarlo, no es algo que se decida así como así, hay que verla jugar, hay que verla en acción, aparte a lo mejor ni sirve para guardián…
—…Hey, un momento—Interrumpí—¿Me han preguntado a mí si quiero?—.
—Si fuiste a las pruebas, es por que quieres ¿O no?—Me preguntó Remus, yo lo miré como diciendo cállate o no respondo por mí.
—Bueno, nadie te obliga—Dijo James, bajando la cabeza, y sé que hizo eso para que yo diga que quiero jugar. Y es la verdad. Muero por jugar Quidditch.
—Creo que no sería mala idea.
—¡Entonces listo! estás integrada al equipo- Espetó James extasiado- si quieres pasado mañana nos juntamos en el campo, yo hablaré con Mcgonagall de seguro nos dejará, ella es más fanática de Quidditch que yo y Sirius juntos.
—James, que diga Potter, los entrenamientos y las pruebas de Quidditch comienzan la próxima semana—Dijo Lily con su voz autoritaria.
—Si, lo sé querida pero esto no será ni entrenamiento del equipo ni una prueba, sólo diversión y bueno ver como está Kate con respecto a nosotros, nada más que eso— Explicó James, Lily movió las manos en signo de aprobación.
—O sea, ya es seguro que esta chica misteriosa estará en el equipo—Dijo Black para sí mismo mirando el cielo. Yo lo miré recelosa.
—Más que seguro, amigo—Dijo James pasándole el brazo por encima del hombro—A sí que necesitábamos buena convivencia entre todos—.
Yo asentí. Mientras que Sirius ignoraba.
—Amigo, si no hay buena convivencia, ¿Cómo vamos a poder ganar?—Preguntó James.
—Toda la razón, cornamenta, —Dijo Remus—si no hay buena convivencia no funcionará—.
—Yo creo- Intervine- que en el juego podría soportar la arrogancia de Black, podría comportarme y tener buena convivencia, pero no me pidas que actué como si nos lleváramos de lo mejor aquí, en el juego te lo acepto—.
—¿Arrogancia?—Preguntó Black dirigiéndome una mirada asesina. Remus lo contuvo— Pienso que en el juego podría soportarla, solo en el juego.
—Bueno, si eso es lo que más les acomoda…—Empezó a decir James, que notó el ambiente tenso.
—Sí - Afirmamos al unísono Sirius y yo.
—Bueno entonces, espero verte a las seis en la sala común el domingo, prefiero a la tarde para que los demás equipo no se enteren aún—Espetó James—Ahora iré a hablar con Mcgonagall—.
Al terminar de cenar, me paré en seguida, no me quería quedar allí sentada.
—¿Qué fue eso? —Preguntó Lily, yo la miré para ver a quien se dirigía y me lleve la sorpresa de que me estaba observando.
—¿Me dices a mí?—Inquirí, ella asintió—eh, nada, que yo sepa—.
—No creíamos que eras capaz de hablar de esa forma, hacia Black—Dijo Lily con una sonrisa—Definitivamente eres una de nosotras—.
—¿A sí? —Pregunté extrañada. Miré a Remus que tenía la mirada perdida.
—Definitivamente mis intentos de que haya buena convivencia entre ustedes son infructuosos y ahora aún más con Kate—Dijo Lupin, Lily le sonrió y lo abrazó. Danielle y yo, nos adelantamos y caminamos hasta la sala común. Al llegar Remus nos acompañó hasta la escalera que da a la habitación y nos despedimos.
Las tres antes de acostarnos, comimos unas cuantas golosinas. ¡Lily es adicta!, creo que se me va a pegar esa manía de comer dulces en las noches, a lo mejor por eso es tan activa, se le sube el azúcar y en fin mis teorías de por qué Lily es tan activa ya tienen una razón de ser. Nos dimos las buenas noches y me quedé dormida en un segundo. Soñé con el cielo, con Remus y con ojos grises. Sobre todo con ojos grises.