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Nadie como tú — capítulo 28
Este capitulo debía ser el día de las madres, pero la pagina no me dejo abrir, pero me gusto mucho, asi que se los dejo, espero que les guste n.n
POV Sirius
-Sirius - su angelical voz me llamaba - amor - me quito las sabanas para que me levantara, pero la cabeza me dolía.
-Me duele la cabeza - susurre, sin abrir los ojos porque en verdad era un dolor insoportable.
-Parece que te va a dar fiebre - comento después de posar su mano en mi frente - Sirius ¿con quien voy a dejar a los niños? - si hoy era mi día libre y cuidara a Rach y a Owen, mientras ella iba a arreglar algo de su trabajo, y Lyssandra no podría porque se iba a Australia a conocer a su nuevo nieto.
-Yo me puedo hacer cargo de mis hijos - conteste tratando de incorporarme, pero el dolor de cabeza hizo que me volviera a recostar.
-Ni siquiera te puedes mantener en pie - me espeto, mientras se levantaba y mandaba su patronus en forma de lobo - Rem sé que no debo molestarte, pero en verdad necesito que vengas a cuidar a Owen.
-Gab yo puedo hacerme cargo de Rach - comente tranquilamente.
-Es mejor que me la llave, para que tu descanses - contesto besando mi frente.
-En verdad yo puedo cuidarla, además de que estará Lunático por si necesito ayuda - repuse, mientras me incorporaba un poco para besarla.
-¿Seguro? - pregunto no muy convencida.
-Completamente - conteste con una débil sonrisa.
Gab no estaba muy convencida, pero no pudo decir nada, ya que entro un patronus en forma de un lobo mucho más grande que el de mi esposa y un tanto más deforme, era algo así como un licántropo.
"Gab de verdad lo lamento, pero no puedo cuidar a Owen, en verdad espero que lo entiendas. Te prometo que en cuanto pueda te ayudare con él"
-Esto no puede ser - susurro con cierta frustración.
-Puedo cuidar de los dos - repuse observándola con una sonrisa ladina.
-Mejor lo hago desde casa - contesto con desgana.
-Gab - repuse serenamente - no va a pasar nada en unas cuantas horas.
-Si pasa algo solo habla y yo estaré aquí - no sabía porque seguía trabajando si cada vez que dejaba a los niños era una odisea, porque simplemente le era difícil dejar a los dos pequeños.
-Son mis hijos, no será difícil cuidar de ellos - me sonrió.
-Amor aun no conoces a tus hijos - susurro besando mi nariz - pero si puedes ve con Lily y James y ellos te ayudaran a cuidarlos - suspiro - al menos Lily.
-Se te hace tarde - comente al ver que el reloj marcabalas 8:50.
-Muy bien ya me voy - contesto derrotada y caminando hacia la sala - pero de verdad cualquier problema y yo estaré aquí.
-Si ya entendí - no creía que cuidar a una bebé de seis meses y medio, y a un niño de casi tres años fuera tarea tan difícil. Pero no pudo contestar, ya que el llanto de Rach se lo impidió.
-Tu trabajo de mamá o de niñero comienza - comento con una débil sonrisa - te dejare una lista en la cocina de que debes hacer - asentí, mientras me levantaba para atender a mi hija - nos vemos.
Aun con la cabeza punzándome camine hacia la recamara que estaba a un costado de la nuestra, el llanto de mi hija cada vez era mayor, entre a la recamara que era blanca con algunos detalles en dorado y algunos rojos, el imbécil de James dijo que al igual que Owen iba a ser toda una Gryffindor y era mejor que se acostumbrara a los colores que llevaría en Hogwarts.
-¿Qué tienes muñeca? - pregunte, mientras la tomaba en brazos y ella abría sus ojos grises observándome atentamente y dejaba de llorar - eso está mejor, ahora veamos qué es lo que quieres.
-Tenglo hamble - escuche una pequeña voz a mi espalda, gire y me encontré a mi otro hijo con un mameluco rojo con algunas snitchs, regalo de James.
-Entonces vayamos a que desayunes - conteste tomando la pequeña mano de mi hijo, mientras con la otra sostenía a Rach - ¿Qué es lo que desayunas?
-Mi abu me dla shocoladte - sabía que era una mentira, porque para que Lyssandra le diera chocolate a un niño de dos años, debía odiarlo, porque según ella era el peor alimento.
-Owen sabes que tu abuela no te da chocolate como desayuno - comente, mientras ponía a Rach en su pequeña silla y Owen en la suya, vi la nota que me había dejado Gab.
1.Deje un poco de consomé de pollo para Owen y papilla para Rach que en cuanto despierten tienes que darles
La lista continuaba, pero eso era lo que más me importaba, así que me acerque a la estufa donde estaba el consomé de Owen y en un topear estaba la papilla de Rach.
-Come, mientras le doy a tu hermana - comente, mientras ponía el plato frente a Owen y me senté frente a Rach, para comenzar a darle la papilla - ahora abre la boca muñeca - mi hija me miro con asco - por favorRach abre la boca.
Solo apretó más la boca y no la abrió por más que lo intente, suspire derrotado buscando algo que pudiera darle que le gustara, cuando vi a mi hijo, estaba lleno de comida de pies a cabeza, quise llorar, pero esto no m iba a detener, para demostrarle a Gabrielle que cuidar a dos niños no era tan difícil.
-Vamos a darte una ducha y a ti señorita ya veré que te daré de comer - me sonrió, parecía que me retaba haber si encontraba algo que pudiera comer - no creo que Harry sea tanto trabajo como tú - ella volvió a sonreír, mientras la tomaba en brazos.
Esperaba que después de ducharlo se tranquilizara un poco, deje a Rach en su cuna con varios muñecos en el cual destacaba un león que James le había dado y el perro de Owen. Entre con mi hijo de dos años al baño.
-Muy bien campeón - repuse, mientras lo metía en la tina - solo deja que papá te duche y salgamos ra…
Antes de terminar de decir eso, Owen comenzó a brincar mojándome totalmente, porque me había dado un diablo en vez de un hijo, después de cómo media hora de estar luchando con él para poder ducharlo, escuche el llanto de Rach, así que totalmente mojado y con mi hijo ya limpio salí y corrí con él en brazos hacia la habitación de la princesa de la casa.
-Papá ya está aquí - comente, mientras me acercaba a sus ojos, pero simplemente no dejo de llorar - ¿Qué le pasa a la muñeca de papá?
-Hueye feyo - comento Owen arrugando su nariz - cleo que Lash ya no shilve.
-Por favor no - pero mis suplicas no sirvieron de mucho, ya que la pequeña de la casa si tenía sucio el pañal - Rach - pero ella no dejaba de llorar exigiendo un cambio de pañal - primero cambio a tu hermano y en un momento estoy contigo.
Owen seguía con la nariz arrugada y camine con él hacia su habitación, busque su ropa y después de otra batalla campal y de una carrera por toda la casa logrecambiarlo, sabía que no podía atrasar más esto de cambiar el pañal de mi hija, solté un suspiro antes de entrar a su reacamara.
-Nada de hacer travesuras Owen Black - me dio una sonrisa inocente, antes de correr a su recamara, Rach seguía llorando- ya está aquí papá, para cambiar a la princesa.
Hice un hechizo en el cual mi olfato no funcionara, con la valentía más grande que cualquier Gryffindor puede tener me acerque a mi hija y por los cielos que le daba Gab a esta niña, hice bola el pañal y lo hice desaparecer, agarre uno limpio y ¿Por qué demonios no hacían un libro de cómo cambiar pañales a los bebés?
-¿Cómo hace esto tu madre? - me pregunte, mientras observaba como se ataba el pañal.
Después de como cuarenta minutos encontré la solución y lo coloque de una forma que se podía considerar decente, pero para eso Rach ya se había vuelto a mojar y ahora se mojo todo el mameluco, busque otro poco de ropa y con sumo cuidado la cambie. Esto de cuidar a dos niños era más difícil de lo que cualquier persona podía pensar.
-Ya estás lista y hermosa - mientras besaba su frente - ahora vamos a ver que hace tu hermano, que no escucho ruidos.
Eso era un mal presagio y más si era un digno hijo de Sirius Black, entre a su recamara y desee haberme quedado en la de Rach, todos sus juguetes estaban en el suelo, las paredes pintadas con sus crayolas, escuche una risita y vi que mi muñeca le parecía divertido ver como su hermano había dejado su habitación, su madre me iba a matar si veía así su recamara.
-Owen - pero no salió por ningún lado - Owen - pero no hubo respuesta - he perdido un hijo - espera ese no era el problema, sino que cuando su madre lo supiera me iba a matar.
Baje corriendo las escaleras, esperando que mi hijo estuviera por la sala o en el jardín, mientras gritaba su nombre, pero no hubo respuesta, estaba tan desesperado que salí a buscarlo a la playa, pero nada, entre de nuevo a la casa y Rach estaba realmente encantada de la cara de preocupación que tenía su padre.
Volví a buscar por toda la casa, pero simplemente parecía que mi hijo había desaparecido, en verdad Gab me iba a matar, sino lo hacía yo mismo, ¿Qué clase de padre era que perdía a su hijo de dos años? T.T
Me senté en el sillón tratando de imaginar donde un niño de dos años se había metido, pero mi cerebro no encontraba respuesta, hasta que escuche que algo caía en la cocina, corrí hacía allí y de verdad mi esposa me iba a castrar y luego me iba a matar. La cocina estaba llena de leche, harina, huevo y no se que más, y mi hijo al cual acaba de bañar estaba de nuevo sucio.
-Vamos - ordene severamente.
-¿A dondle? - pregunto Owen con inocencia.
-Vamos a que tu tía Lily los cuide - realmente esto era más de lo que podía soportar.
Mi hijo corrió hacia mí, feliz de ir con James, deje a mi hijo en la sala advirtiéndole que si hacía otra travesura, le iba a quitar el chocolate, creo que deberíamos haber cambiado de padrinos, porque Owen era adicto al chocolate como Remus. Bueno después de advertirle que si hacía una travesura adiós chocolate, subí por una maleta con ropa de Rach y Owen y un biberón para mi hija.
Observe la planta alta de la casa y parecía que había pasado un par de mortífagos, tenía que arreglar la casa antes de que mi esposa llegara o de verdad sería hombre muerto, después de tener la maleta y el león de Rach, baje y encontré a Owen sentado como todo un niño educado, creo que lo del chocolate si le afecto, debería de haberlo sabido antes.
Tome a mi hijo que seguía lleno de harina y entre con los dos a la chimenea y después de tomar un poco de polvos Flu llegamos a casa de mis amigos, cuando llegamos James estaba recostado en el sofá con Harry encima, los dos dormían plácidamente, ¿Por qué yo no pude tener hijos así?
-Sirius - mi pelirroja amiga, corrió hacia mí y tomo a Rach en brazos - hola nena ¿Cómo estas? - balbuceo como contestando la pregunta de Lily - Gab me dijo que te quedarías con los niños - observo a Owen - pensé que no vendrías, pero creo que James gano.
-¿Apuestan con la desgracia de un padre? - pregunte con fingida decepción.
-Bueno pensé que al menos los cuidarías por las cuatro horas que Gab no iba a estar - contesto sonriendo y tomando la mano de Owen - creo que tendremos que darte una ducha.
-¿Cuatro horas? - repetí angustiado, llevaba dos horas y media fuera de casa y la verdad es que la casa era un asco.
-Eso fue lo que me dijo - contesto observando como Harry comenzaba a despertar y no era ni como Rach ni como Owen, el pequeño se quedo observando como su madre retenía a mi hija sin llorar, en definitiva, porque mis ojos no eran como Harry.
-Lily te los puedo dejar por una hora, mientras yo voy a dejar la casa un tanto decente - le suplique a lo que la pelirroja no pudo más que sonreír y asentir.
-Cuando regreses ellos estarán presentables - contesto despertando a James, para que lo ayudara con los niños.
-De verdad gracias - y después de decir esto, entre a la chimenea, antes de que mi amigo despertara y entendiera que se haría cargo de otros dos niños.
Llegue a la casa y observe que era un desastre, me pregunte ¿Cómo era que Gab podía mantener la casa limpia con dos hijos como ellos? Debía ser bastante cansado, llegar de trabajar, mantener a esos dos monstruos limpios y además tener la casa limpia y tener esa sonrisa cuando llegaba de Gringotts.
Merecía un premio por ser una mujer tan extraordinaria, tenía que terminar rápido y buscar el regalo perfecto para mi esposa, arregle la casa en media hora, adoraba la magia, ya que sino me hubiera tardado años en arreglar la casa.
Decidí ir al Callejón Diagon y buscar un regalo para mi esposa, después de encontrar el regalo, que para ser sincero no me pareció suficiente, pero la hora que le había dicho a Lily ya había pasado.
Cuando llegue James jugaba con Harry en la sala, mi amigo sonrió y yo busque con la mirada a Lily que bajo con mi muñeca en brazos y la pañalera colgando de uno de sus brazos.
-Se quedo dormida en cuanto te fuiste - repuso entregándome a Rach cuidadosamente - y Owen duerme arriba.
-Te lo agradezco - susurre tomando con la mano la pañalera - en cuanto deje a Rach, vengo por Owen.
-No te preocupes - comento Lily tranquilamente.
Después de decir esto, entre a la chimenea y llegue a mi casa, recosté a mi hija con sumo cuidado en la cuna y después regrese a la casa de los Potter y regrese con Owen que deje en su cama, la casa estaba en sumo silencio, de hecho parecía irreal, pero en verdad había silencio, prepare la mesa y puse dos platos y una rosa roja sobre el lugar de Gab.
-Hola - escuche detrás de mí - ¿Qué tal tu día?
-Horrible - conteste con sinceridad - Gab me di cuenta que ser madre, se trae en la sangre y de verdad te admiro por soportar todo con una sonrisa y a pesar de estar agotada escuchar mis problemas sin protestar.
-Lo hago con gusto - contesto besando mi nariz.
-Eres la persona más hermosa que he conocido y hoy me puse a pensar porque una persona tan magnífica acepto ser mi esposa.
-Sirius - susurro con una débil sonrisa - Te Amo.
-Y yo a ti - comente besando su frente - es por eso que ¿te casarías de nuevo conmigo? - mostrándole su nuevo anillo.
-Las veces que quieras - contesto besándome.
Era feliz y sabía que ella era la mujer prefecta para mí, de hecho creo que toda madre era una mujer extraordinaria, al menos Gabrielle Black lo era.
Espero ke les guste el capitulo, se suponía que era un especial para el día de las madres, pero la pagina no me dejo entrar u.u
Bueno dedicado a todas las madres, pero principalmente a la mía.
capitulo dedicado a:
Brisa
Gabriela Black
grace_lovegood