← Nadie como tú · de
Nadie como tú — capítulo 30
POV Cedric
-Es hora de irnos - me dijo en cuanto salió de la casa de sus padres, al ver que iba a preguntar el porqué - la moneda de Hermione - me mostro la pequeña moneda que nos había dado la castaña cuando se supone que habíamos entrado a la ED - ha llegado el momento.
-¿Estás segura? - sabía lo que significaba que Voldemort por fin hubiera empezado la guerra, quería decir o que vivía si Harry lo mataba o la perdía para siempre, así que si El elegido quería seguir con vida, más le valía matarlo - sabes lo que va a pasar cuando Vol…
-Tranquilízate - me susurro tomándome la mano - todo estará bien, mientras estemos juntos.
No conteste, solo deje que todo el oxígeno que mis pulmones fueran capaz de contener entrara, desaparecimos y llegamos frente a Cabeza de Puerco, entramos antes de que alguno de los mortífagos que investigaban se dieran cuenta de nuestra llegada.
-No puede ser que haya más - repuso una voz ronca.
-Hola - saludo Rach con una débil sonrisa, al dueño que tenía largo, greñudo y canoso el cabello, al igual que la barba, llevaba unas gafas y tras los sucios cristales lucían unos ojos azules intensos y penetrantes - Dumbledore me hablo de usted.
-Eres una Black ¿cierto? - pregunto con cierto recelo.
-Soy Rachel Black - se presento haciendo una leve inclinación - y él es Cedric Diggory y nos preguntábamos ¿si nos deja utilizar el acceso que tiene hacia Hogwarts?
-¿Puedo negártelo? - pregunto con sequedad.
-No - contesto con simpleza.
-Muy bien - acepto con desgana - síganme.
Nos llevo a la planta alta y en la pequeña sala donde había una pintura de una niña rubia, Rach observo a la pequeña y le dedico una débil sonrisa, la pintura oscilo como si de una pequeña puerta, y se reveló la entrada de un túnel.
-Vayan con cuidado - nos dijo, entre primero y le extendí la mano para que ella hiciera lo mismo.
-Quiero decirle que van a llegar más personas, espero que no le causen muchas molestias - repuso de manera educada regalándole una media sonrisa - y gracias.
El hombre solo la observo entrar, después de que entro, no solté su mano, así que caminamos, por fin doblamos una esquina y llegamos al final del pasadizo, unos escalones que conducían a una puerta, la abrí.
Era una confusa imagen en la que se mezclaban tapices de colores, lámparas y caras, la mayoría desconocidas.
-Harry - Rach se abalanzó sobre él - estás bien, no sabes lo preocupada que me tenían - besó su frente y luego se abalanzó sobre el pelirrojo - Ron - mientras sonreía y al igual que con el azabache besaba su frente - mi sabelotodo, sabía que los ibas a mantener vivos - mientras abrazaba a Hermione.
-Rach - por fin Harry había reaccionado, de hecho los tres reaccionaron e hicieron un abrazo grupal - ¿Dónde demonios te metiste estos dos años?
-Buscando - contesto girando hacía mi.
-Cedric - Hermione no podía creerlo - estás vivo - y con una media sonrisa me abrazo.
-Gracias - conteste respondiendo su abrazo.
-Esperen - repuso Rach observando la habitación que estaba llena de hamacas multicolorescolgadas del techo y de un balcón que discurría por las paredes, forradas de madera oscura, sin ventanas y cubiertas de llamativos escarlata, con el león dorado de Gryffindor estampado; el amarillo con el tejón negro de la mejor casa Hufflepuff (¬¬así o más presumido), y el azul, en el que destacaba el águila broncínea de Ravenclaw. Asimismo había estanterías repletas de libros, varias escobas apoyadas contra las paredes, y en un rincón una gran radio de caja de madera - después habrá momento para abrazos y todo eso, ahora comienza la verdadera batalla.
-Lo sabemos - comento Harry acercándose a ella.
-Entonces es momento de que me digas si destruiste todos lo Horcruxes- Harry la observo un tanto contrariado.
-Solo falta la diadema y Naggini - contesto en un susurro.
-¡¡Agh!! - gritó, mientras se apretaba el antebrazo izquierdo.
-¿Estás bien? - pregunte, jamás se había quejado de la marca, por más negra que se pusiera.
-No - susurro levantándose la manga, la marca parecía que le carcomía la piel - es la primera vez que la veo así.
-Eres un mortífago - susurro Hermione con cierto miedo - no has venido a ayudarnos, haz venido a entregar a Harry.
-Pensé que el tiempo te había dado cerebro - le espeto, mientras apretaba los dientes para no gritar.
-Rach - Harry la tomo del brazo y la guió a una de las hamacas - tienes que explicarme esto.
-Lo hare - contesto con una débil sonrisa - pero ahora hay que encontrar los últimos dos Horcruxes - el dolor ya había pasado - necesito que pienses bien lo que tienes que hacer, mientras yo salgo a ver qué tan mal está la situación.
-Yo tam…
-Harry escúchame - le ordeno, a lo que él no pudo más que callarse - van a llegar más personas, porque Hermione mando una señal a la ED y la Orden del Fénix tendrá que llegar en algún momento si mi padre lee la nota que metí en su pantalón; necesito que pienses donde esta la diadema y cuando lo hagas la destruyas - le sonrió de manera inocente - necesito hablar con alguien y hacer algunas cosas antes de que esta batalla comience - tomo mi mano - Te quiero Harry no lo olvides.
-Y yo a ti - contesto besando su frente - por favor cuídate, Cedric cuídala.
-Siempre lo hago - conteste sonriendo.
Salimos de la Sala de Menesteres y comenzamos a caminar con dirección hacia el despacho del director, el camino fue en silencio, estábamos a punto de llegar, cuando un idiota nos detuvo, pero como estaba de espaldas no podía verle la cara.
-Vaya parece que no entienden que no deben de estar en estos pasillos a estas horas - trataba de recordar de quien era esa voz, pero simplemente me era imposible - me encantara castigarlos.
-Ahora no tengo tiempo para ti Malfoy - le espeto Rach de manera arrogante - así que quítate de mi camino.
-No me hables así - replico el idiota de Malfoy girando y clavando su mirada en la de ella - que no somos iguales.
-En eso tienes mucha razón - contesto con una sonrisa ladina - yo no soy un maldito hurón cobarde que necesita de sus dos gorilas para defenderse, además de que soy una Black y siempre valdré más que cualquier Malfoy.
-¡Cruc…
-Eres idiota - comento de manera acida - ese hechizo jamás me hará el menor efecto - y después sin hacerle el menor caso seguimos el camino hacia el despecho.
-Él te matará - le dijo despectivamente - sólo busca la manera de que mueras por haberlo traicionado.
-Supongo - contesto con una media sonrisa - pero al menos yo sí seguí lo que pensaba y no por el miedo a Voldemort, hice cosas que no deseaba.
-Ya no Te Amo - Rach lo observo sin entender - ya no existe ese amor que sentía por ti.
-Me parece perfecto - repuso serenamente - porque enmí jamás existió amor por ti y ahora sino te molesta, tenemos cosas más importantes.
A pesar de escuchar las maldiciones de Draco siguió caminando, cuando llegamos frente a la gárgola del despacho, no recordaba que nos hubiera dado una contraseña para entrar.
-¿Cuál crees que sea la contraseña? - me pregunto en un susurro.
-No tengo la menor idea - conteste, estrujando mi cerebro para encontrar la maldita contraseña.
-Porque Dumbledore… - al decir lo último la gárgola comenzó a moverse - quien lo iba a decir - susurro antes de comenzar a subir.
Sin decir nada la seguí, cuando llegamos al despacho Snape hablaba con el retrato de Dumbledore, sabía lo que tenía que preguntarle, esa era la razón de porque mi miedo de estar en esa guerra.
-Severus - él giro y la observo seriamente.
-No deberías estar aquí - replico secamente.
-Esta también es mi batalla - contesto de manera tajante - solo quiero saber dónde está.
-Rach esto no es bueno - tratando de que entrara en razón - él desea tanto matarte como lo desea con Harry.
-Estaré bien - le susurro besando su mejilla - gracias por preocuparte por mí, pero no pasara nada.
-Tan testaruda como tu madre - dándose por vencido - estará en el bosque, pero por favor cuídate y no lo hagas enojar mucho, al menos no hasta que estés segura que no te pasara nada.
-Lo prometo - contesto sonriendo - te veré de nuevo - era demasiado confiada.
-Eso espero - susurro con cierta frustración.
-También fue una promesa - comento antes de salir del despacho.
-Cedric - me detuve con mi mano sobre la puerta - no dejes que nada le pase.
-Antes muerto - conteste saliendo.
Cuando llegué al vestíbulo ya no estaba, me iba a matar de un ataque de angustia, pero tenía que enamorarme de alguien que pensaba en el bienestar de los demás antes del suyo, suspire antes de casi correr hacia los jardines.
Llegue a las puertas como en dos minutos, las abrí de golpe y sentí la brisa golpear mi rostro, el aire estaba frío a pesar de estar aun en primavera, pero sin importarme nada camine hacia el bosque, mi mirada iba de un lado a otro, tratando de vislumbrarla, pero simplemente me era imposible.
Bueno creo ke si tarde un poco en actualizar ^^
pero espero ke disculpen la tardanza, bueno espero ke les guste el cap, subo el siguiente cap el martes, así que espero sus comentarios n.n
capitulo dedicado a:
Gabriela Black
Brisa