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Historia 33692 — capítulo 10

Año nuevo, nuevos desafíos

Los siguientes días no han cambiado mucho, mi padre sigue sin dirigirme la palabra y evita toparse conmigo, mi madre se preocupa por mí, pero esta seria y callada, mi hermano sigue viviendo en su mundo, él no se da cuenta de nada y creo que es mejor así.

Ahora estamos en la fiesta de año nuevo en la casa de una amiga de mis padres, Luna Scamander. Para eso me he puesto un vestido negro sin un gran escote, en realidad es el vestido más simple que he encontrado, no quiero llamar la atención, esa es la mejor estrategia que tengo para esta noche.

Todos los asistentes a este evento se acercan a saludarnos, eso es una de las cosas que detesto de que mis padres sean conocidos, no puedes pasar desapercibida por más que lo intentes, debería haberle pedido prestada la capa de invisibilidad a mi tío. Trató de poner mi mejor cara a los saludos, apretones de mano, abrazos y elogios, pero sin duda realmente lo único que quiero es desaparecer de este lugar.

Muchas personas comentan que esta fecha sirve para dejar atrás lo malo del año viejo y comenzar de nuevo, una tonta ilusión crece en mí, trató de buscar en dónde puedo hacer eso, quién me puede dar la receta, las instrucciones o la formula secreta para hacerlo ¿puedo borrar los últimos tres meses de mi vida? por favor que alguien me diga que sí.

Las personas bailan, conversan, beben y se ríen, y a mí me deprime la alegría ajena, me siento patética por eso. Como los asistentes esperan ansiosos la cuenta regresiva puedo escabullirme sin problemas a la parte superior de esta casa que tiene un hermoso balcón con una perfecta vista a los alrededores.

Comienzo a caminar por el pasillo, buscando el único lugar en donde quiero estar, pero mi vista se detiene en una pareja está en la parte más oscura del pasillo, besándose apasionadamente, en un principio prefiero desviar la mirada, no soy mirona ni boyerista, sin embargo reconozco por el pelo y el traje que lleva puesto el hombre, que es nada más ni nada menos que mi primo James, el señor conquistador ha encontrado una nueva víctima esta noche, comienzo a pensar quien será la afortunada o desafortunada, dependiendo del punto de vista, que ha caído en su juego. No puedo evitar mirar para tratar de ver quien es ella.

Es una chica baja, un tanto robusta, lo que me parece interesante, James es un chico que siempre busca un mismo tipo de mujer delgada y por sobre todo superficial, una esperanza ilumina mi mente, quizás él ha comenzado a madurar. Cuando ellos se separan James fija su mirada en mí.

  • ¿Rose?- dice en voz baja.

Comienzo a caminar aparentando no haber visto nada, pero la chica se voltea y me saluda.

  • Hola, Rose- dice con voz tierna.

Me enfoco en su cara y la veo, es Alice Longbottom, la hija de nuestro profesor y amigo de nuestros padres.

  • Alice, qué gusto verte- le digo sonriéndole a mi primo que tiene una cara de pánico.

  • Igualmente - me dice y por lo que puedo ver está nerviosa- me tengo que ir mi mamá debe estar buscándome- dice para salir casi corriendo de aquel lugar.

Yo me quedo con la mirada fija en el pasillo por el cual se ha perdido Alice.

  • Rose, querida prima Rosie - me dice James con su mejor voz.

  • James- le digo con mi mejor sonrisa.

  • Por favor no le puedes decir a nadie sobre esto, prométeme que no lo harás- comienza a pedir mientras se arrodilla y cruza sus manos frente a mí.

  • Qué tiene de malo que lo diga- tratando de burlarme de él- tú siempre pregonas tus conquistas, no veo por qué esta vez no harás lo mismo- le digo con cara inocente, y dudando de que me pida aquello para proteger a Alice.

  • ¿Cómo te lo explico?- dice abrazándome- a veces uno tiene una imagen que cuidar y esto no digamos que aporta mucho-

Cuando escucho esto la rabia se apodera de mí.

  • Estas diciendo que besas a una chica y te avergüenzas de eso ¿Por qué?, ¿qué tiene ella que no puede estar en tu selecto grupo de conquistas? Eres una vergüenza, usas a las chicas y las desechas sin preocuparte de lo que ellas sientan- le lanzó a la cara.

  • Tú no entiende Rose, porque eres una chica-

  • Por eso entiendo lo que ella va a pensar cuando vea que tú no la tomaras en cuenta y la negaras- le digo con rabia no sólo por ella sino por pensar en Scorpius.

  • Claro que no, tú no lo sabes porque yo no voy a permitir que un chico juegue contigo, oíste- me dice en su papel de protector.

Su discurso me llega a dar risa y pena, si él supiera la verdad, si se diera cuenta que sus cuidados no fueron efectivos. Por un momento deseo que si lo hubieran sido ya que no estaría metida en tremendo problema. Me volteo dejándolo sólo, aunque él sabe que jamás le diré a alguien lo que he visto, no porque él me lo pida, sino porque no me interesa divulgar la vida privada de otras personas.

Al llegar a la terraza olvido rápidamente lo que acaba de ocurrir, lo que tengo en frente llena mi mente, no puedo dejar de maravillarme con la imagen que veo, a lo lejos se observa un valle y una laguna congelada, y el cielo está completamente despejado, las estrellas brillan de tal manera que parecen que están más cerca de mí, las contemplo y me siento tan pequeña, tan frágil y tan sola ante aquella magnitud.

Con la mirada perdida en aquel paisaje comienzo a escuchar los gritos de las personas en la fiesta.

  • Diez…nueve…ocho… siete…

Ya falta poco para comenzar un nuevo año y yo lo que realmente deseo es que todo vuelva a ser como antes.

- Seis… cinco… cuatro…

No quiero que mi vida cambie, no quiero decepcionar a mi familia, no quiero crecer de está forma.

- Tres… dos… uno…

Pero sobre todo, no quiero a este bebé, no lo quiero en mi vida.

- ¡Feliz año nuevo!

El cielo se inunda de explosiones de colores que hacen desaparecer por unos momentos las estrellas y el color negro del cielo. La música vuelve a sonar y todos comienzan a celebrar. Me quedo aquí donde estoy, congelándome de frío, debí tomar mi abrigo, mi cuerpo comienza a tiritar, estoy a punto de voltearme para ir a buscar algo con que taparme cuando siento que alguien coloca sobre mis hombros una tibia chaqueta, me volteo a ver y mis ojos chocan con unos ojos oscuros que conozco.

  • ¿Tony?- logró balbucear.

  • Rose ¡Feliz año nuevo!- me dice sonriente.

  • ¿Qué haces aquí?- preguntó aun confundida.

  • A mis padres los invitaron y aquí estamos ¿No te agrada que haya venido?- me responde confundido por mi actitud.

  • No, lo siento, es solo que no lo esperaba, ¡feliz año nuevo!- le digo, convirtiéndose en la primera persona a la que saludo.

  • Gracias ¿Qué haces aquí tan sola?-

  • Necesitaba tomar un poco de aire-

  • Parece que no te gustan mucho las fiestas- me dice sonriendo.

  • No, en realidad no- confieso dándome la vuelta para seguir contemplando las estrellas, por fin los fuegos de artificio han terminado.

  • Esta muy bella la noche- me dice colocándose a mi lado.

Permanezco en silencio, la cercanía de Tony me coloca nerviosa, me parece un chico bueno y agradable, sin saber por qué lo quedo viendo fijamente. Él es tan diferente a Scorpius, y no puedo creer que vuelva a aparecer en mi mente ese idiota, si no es el embarazo es él quien arruina mis pensamientos, y claro como las dos cosas están relacionadas lo empeora.

De nuevo Tony me saca de mis pensamientos, acaba de tomar un riso de mi pelo que cae en mi cara y lo coloca atrás de mi oreja. Ahora me coloco aún más nerviosa, está tan cerca mío, casi tanto como en la fiesta de navidad, aunque no creo que vuelva a intentar besarme, eso espero. Estamos quietos mirándonos a los ojos, mi corazón se acelera, pero no tengo ganas de besarlo, sus labios no se me apetecen, y la imagen de él se substituye por la de un chico rubio. Lanzo un bufido de rabia. Tony no se da por aludido ante mi gesto y continua observándome, creo que es mejor voltear la cara y cuando lo hago mi mirada choca con la de mi madre.

Esta confundida, enojada y asustada, no lo puedo creer, por su expresión creo que ha sacado malas deducciones. Ella aun permanece quieta en su puesto y al ver que yo he quedado igual que ella, se da media vuelta y desaparece de mi vista.

Comienzo a pensar en que debo hacer ¿tengo que seguirla y explicarle todo? o ¿tengo que dejar las cosas como están?, ella no vio nada, entre Tony y yo no estaba pasando nada, sólo nos estábamos mirando, eso no es un delito, ni un pecado, ni significa que tenga una relación o que esté embarazada de él. Aunque conociendo a mi madre y por los últimos sucesos de seguro que ha ideado toda una historia, en donde el pobre de Tony tiene un papel que ni le corresponde.

  • Tony, lo siento, me tengo que ir- le digo, él me mira y pone cara de resignado.

  • No te preocupes- me responde.

Le entrego la chaqueta e ingreso al pasillo, debo encontrarla, busco por los alrededores y nada, bajo al salón en donde está casi toda la gente y comienzo a buscar entre las personas, es un poco difícil entre tanta algarabía, pero luego de un rato por fin la encuentro, está con tía Audrey y tío Percy, junto con otras dos personas que no conozco y no me interesa conocer. Me acerco sutilmente a ella.

  • Mamá- le digo lo más cerca posible y tratando de que las personas con las que se encuentra no me vean.

  • Rose, querida- me saluda tía Audrey, mi estrategia de pasar desapercibida no ha tenido efecto.

  • Feliz año nuevo- les digo a los presentes esbozando mi mejor sonrisa.

Mamá simplemente me observa y sonríe a la pareja que tiene al frente.

  • Ellos son los señores Newton- me indica tío Percy.

  • Mucho gusto- les digo lo más amable y apurada que puedo, sin darle importancia, pero el apellido de esas personas me parece muy familiar, trató de asociarlo a algún rostro conocido, pero mi madre se adelanta.

  • Son los padres de un compañero tuyo de la escuela, de Tony Newton- me dice con voz dura.

Quedo sin respiración al escucharla, mi madre está más pálida que yo cuando termina de decir aquello, por lo que no tengo dudas de que ha pensado que él es el padre del niño que estoy esperando. Debo sacarla de ahí lo antes posible y aclararle las cosas, pero primero debo tranquilizarme y mostrarme serena.

  • Es un placer conocerlos- les digo y miro a mi madre.

  • Mamá ¿podemos conversar un asunto? por favor- le digo casi suplicando.

Ella asiente y comienza a caminar escalera arriba, una vez que ella se detiene en una puerta me dice:

  • Aquí nadie nos interrumpirá-

Ingresamos a un despacho lleno de libros y revistas, pero prefiero no enfocarme en ellas, sino más bien en aclarar las cosas.

  • Y bien que tienes que decirme- dice cruzando los brazos y con los ojos fijos en mí. Me siento tan pequeña frente a ella, como si tuviera cinco años y me está regañando por molestar a mi hermano.

  • Lo que viste en la terraza, no es lo que tú piensas- le digo.

  • Y qué es según tú lo que yo pienso- me cuestiona.

  • Si ya sabes lo que quiero decir, pero déjame aclararte que estas equivocada Tony y yo somos amigos nada más- le digo un tanto enojada.

Ella se queda un rato en silencio, observándome directamente a los ojos, tanto que llego a sospechar que está usando legeremancia, pero recuerdo que ella no sería capaz de hacer algo así, respeta demasiado las reglas de privacidad, incluso en una situación como esta.

  • ¿Él es el padre?- me interroga más calmada.

  • No, ya te lo dije, es sólo un amigo- le digo casi en un susurro.

  • Entonces ¿Quién es? ¿Con quién estas o estuviste de novia?- vuelve a cuestionar.

No lo puedo creer, que le digo ahora, mamá lo siento pero yo no he tenido novios, sólo fue un momento, como decirlo, un tanto hormonal. Sólo me acosté con un chico con el cual no he hablado casi nada, porque ustedes, en especial mi papá, me han prohibido acercarme a él.

  • Lo siento, pero de eso no quiero hablar- imploro.

  • ¿Él lo sabe?- continua

Dudo en decirle la verdad, pero no creo que me deje salir de aquí sin un par de respuestas.

  • Sí- contesto mientras mis manos comienzan a temblar.

  • No quiere asumir su responsabilidad ¿no es cierto?- dice con voz enfadada.

  • No lo sé- respondo con voz plana, y es que en realidad no sé que piensa, se lo dije y se fue, pero yo le pedí que se fuera, así que no puedo considerar eso como una forma de decirme que no, aunque dudó que fuera de él, lo que puede significar que realmente no le interesa. Ahora otra vez estoy muy confundida, no puedo tener la certeza de nada con respecto a Scorpius, por lo menos hasta que me lo diga en la cara o simplemente me ignore.

Sin saber en qué momento, mamá se acerco más a mí y me abraza, me siento tan aliviada, tan tranquila y quizás por eso comienzo nuevamente a llorar.

  • No se que hacer, él no me digo nada cuando se lo conté- comencé a decir entre sollozos.

  • Por favor confía en mí Rose, dime que he hecho mal para no merecer tu confianza- me dice mi madre apartándome de su pecho para mirarme otra vez a los ojos, ojos que ella también tiene con lágrimas.

  • No es eso mamá- me ha dado un golpe bajo- yo confió en ti, te necesito, es sólo que tengo miedo- confieso.

  • ¿Miedo? Acaso no te has enfrentado ya a la peor situación- me dice dulcemente.

  • Eso es lo que tú crees- le digo bajando la mirada.

  • ¿A qué te refieres?- me dice

  • Promete que no me vas a odiar más de lo que ya lo haces y menos que le vas a decir a papá, por favor prométemelo- le pido.

  • Escúchame bien Rose, tu padre y yo jamás te vamos a odiar, te amamos y nada va a hacer cambiar lo que sentimos por ti, sólo quiero que confíes-

  • Promete que si te digo no te vas a enfadar ni le vas a decir a alguien, menos a papá- vuelvo a suplicarle.

  • Te lo prometo- me dice con cara de duda y preocupación.

  • Scorpius Malfoy- menciono su nombre casi en un murmullo. No escucho ni una palabra de mi madre, ni un grito, ni un ruido, ni siquiera su expresión ha cambiado, a lo mejor no ha escuchado.

  • ¿Qué has dicho?- logra gesticular luego de unos segundos, ahora su cara es de completo espanto.

  • Mamá, yo se que es terrible, pero…- intento decir.

  • No lo puedo creer, esto es peor de lo que pensé, imagina que va hacer Ron cuando se entere, o tus tíos y abuelo, o el mismo Malfoy- dice completamente angustiada.

  • Lo sé- le digo

  • No, no lo sabes, ¿Cómo fue que terminaste de novia con él? O no me digas que el te…

  • No claro que no- le digo sabiendo a lo que se refiere- Además él y yo no somos ni hemos sido novios- confieso con la cara roja de vergüenza.

  • ¿Estas diciendo que tuviste relaciones con un chico con el cual ni siquiera estabas de novia?- me grita-

Me quedo en silencio, no sé que responderle, en realidad si lo sé pero su cuestionamiento me hace sentir sucia y si ella antes estaba decepcionada de mi ahora se que ha traspasado esos límites.

  • Rose ¿no te enseñamos nada?, dime qué hemos hecho mal, tan mal padres hemos sido- llora mi madre.

  • Mamá lo siento, fue sólo una vez, había bebido, no sabía bien lo que hacia y me deje llevar- continuo revelándole.

  • ¿Llevar?, estas son las consecuencias de me deje llevar y más encima me dices que habías bebido, dime ¿qué vas a hacer a la escuela? ¿Cómo has sido tan irresponsable?- pregunta realmente enojada y con los ojos rojos por las lágrimas y el enfado.

  • Sólo fue un poco, no estaba borracha- me defiendo y es verdad, sólo fue un vaso pequeño y lo único que eso provoco fue que quise salir de la fiesta y ahí me encontrar con Malfoy en el pasillo.

  • Esto me supera, de verdad no sé que hacer- dice con voz baja y angustiada-- Me has decepcionado Rose, siempre pensé que eras inteligente y juiciosa- continua diciendo sin mirarme a la cara.

Ya sabía que la había defraudado, pero que me lo dijera explícitamente es aún peor, el dolor aumenta en mi pecho, estas emociones nublan mi mente por unos instantes, y sólo se repite en mi cabeza sus últimas palabras. Ahora me he ganado el desprecio de mi madre, la única persona que realmente sentía que estaba a mi lado, ella estaba apoyándome incondicionalmente, pero ya no lo está.

Trató de respirar para no seguir llorando en silencio.

  • ¿Crees que me van a expulsar de Hogwarts?- es la única pregunta que logró formular.

  • No, no existe ninguna norma o sanción para este tipo de situaciones- dice aún aturdida- no sé como se lo tomarán eso si, creo que debemos decirles lo antes posible-

Qué, decir en la escuela, no por favor no, eso todavía no, recién estoy recuperándome de confesarles a Scorpius y a ellos la verdad, como para enfrentar a los maestros y alumnos, necesito un descanso, no me creo capaz de seguir soportando esto, es tan agobiante. ¿Cómo lo que para la mayoría es una bendición para mi se ha transformado en una maldición?

  • No, todavía no por favor- le dijo tomándole la mano- aún no.

  • Debe ser luego, no tienes mucho tiempo para ocultarlo, pero te daré unos días cuando vuelvas y me avisas he iré a la escuela para estar ahí contigo. Ahora debemos volver a lo que queda de fiesta- me dice volteándose para salir de aquel lugar dejándome sola.


Por fin vuelvo Hogwarts, se que suena extraño, pero ayer después de la fiesta de año nuevo mamá se comportó casi igual que papá, y el silencio con el que me tratan no es para nada saludable, hasta Hugo logró percatarse del cambio y preguntó si ocurría algo. Por eso ahora que estoy buscando un lugar en el expreso ya empiezo a sentirme libre y aliviada. Aunque no del todo, mi mirada busca algo, pero no un lugar en el que estar, más bien busca a alguien.

Entre un grupo de chicos que reconozco como compañeros de casa de Scorpius aparece su cabello, me quedo paralizada dejando en la puerta del compartimiento mi baúl, el corazón comienza a acelerarse, mis manos sudan, veo como todo ese grupo ingresa a un compartimiento, pero él se queda ahí, quieto en el pasillo, con la mirada fija en mí, su expresión es seria, no sé que hacer, si quedarme aquí, huir o acercarme a él, pero él parece tener la respuesta cuando da un paso para acercarse a mi lado, sin embargo todo cambia cuando alguien me habla haciendo que él se detenga.

  • Rose, te ayudo- dice Tony, no sé de donde ha salido pero se ha ubicado a mi lado y mueve mi baúl ingresándolo al lugar que yo no había podido.

Ni siquiera le respondo, sólo veo como Scorpius cambia su expresión dando paso a una de enfado, se da la vuelta e ingresa al lugar en el cual están sus amigos. Ni siquiera le agradezco a Tony, sólo ingreso al compartimiento en el cual están mis primos, y decido quedarme encerrada con ellos, trato de pasar el tiempo leyendo un texto de pociones para este año, ya que necesito rendir al máximo, no quiero dar razones para que crean que todo en mi vida anda mal, porque por lo menos en los estudios no dejaré que me afecte. Estoy decidida a demostrar que seguiré siendo la mejor en las clases, y realmente espero que pueda hacerlo. Además también he decidido que esperare a que sea Malfoy quien se acerque a mí para conversar, yo no lo buscaré.

Ya casi hemos llegado a Hogwarts por lo que decido buscar un compartimiento vacío para cambiarme de ropa. Se por experiencia que el último del vagón nunca esta ocupado, así que me dirijo directamente hacía allá. Estoy realmente agotada, camino lentamente hasta ubicarme frente a la puerta, toco dos veces y al no tener respuesta la abro. Mi corazón nuevamente se paraliza, no está vacío, ahí sentado, en el mismo lugar que estaba yo en el viaje de vuelta a casa, está Scorpius Malfoy. Él me mira directamente a los ojos sin decir nada, yo avanzó por inercia y cierro la puerta quedando los dos solos en aquel compartimiento.


(No saben lo contenta y motivada que me dejan sus comentarios, muchas gracias… espero que les siga gustando…. Que les parece este capi…?)