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Historia 33692 — capítulo 32

Familias, apellidos y nombres

La entrada a la Madriguera se hace eterna, Scorpius observa todo a su alrededor, lo compadezco, en un solo día a tenido que llegar dos veces a lugares desconocidos y en donde sabe que no es muy bienvenido, sólo por su estúpido apellido, que en todos los casos ya no deberían tenerle tanta aberración ya que un nuevo miembro de esta familia dentro de poco también lo llevara. Es tan extraño comenzar a pensar de esta forma, pero es la verdad, tengo tantas incertidumbres que rondan mi cabeza, y ahora debo ver lo que pasará con Scorpius.

Menos mal que no estoy en su lugar si yo tuviera que conocer a su familia completa, ya me habría desmayado o temblaría de pies a cabeza inconteniblemente, pero él a pesar de todo se mantiene bastante sereno, o eso por lo menos es lo que deja ver.

Ya en la entrada observo que aún no han llegado el resto, sólo mis abuelos están esperándonos en la sala.

Miren quién viene aquí- menciona nana Molly omitiendo a todos los demás sólo para centrarse en saludarme a mi primero.

Abuela- menciono desde la entrada mientras Scorpius se queda afuera.

Mírate ya falta poco ¿verdad?- cuestiona admirándome completamente.

Si- murmuro incomoda por la pregunta.

Pero pasa querida, no te quedes en la puerta- menciona jalándome del brazo.

Abuelos yo…- comienzo a decir para dejar pasar a mi lado a mi acompañante.

Tanto nana Molly como el abuelo se quedan sorprendidos por la visita, ambos lo contemplan silenciosamente, mis padres también se han quedado quietos esperando ver la reacción de los dueños de casa.

Mi nombre es Scorpius, un placer conocerla señora Weasley- irrumpe el silencio con un saludo extremadamente educado.

La abuela lo mira detenidamente y luego comienza a relajarse.

Bienvenido a la madriguera, y llámame Molly o nana Molly como todos, hay demasiadas señoras Weasley por aquí- saluda cariñosamente para luego entregarle su gesto característico, un gran abrazo.

Scorpius se queda rígido de la sorpresa ante este gesto tan efusivo por parte de la matriarca de mi familia, yo simplemente no dejo de sonreír, ahora sólo falta el abuelo y él es un hombre educado no le hará un desprecio como papá, no es que papá no sea educado, sólo que a veces olvida ciertos aspectos formales cuando esta demasiado enojado.

Joven Malfoy- saluda mi abuelo de manera reticente, sólo estrechándole brevemente la mano. Papá ante este gesto esboza una leve sonrisa, al parecer ya ha encontrado un aliado, lentamente mi alivio decae.

Permanecemos uno al lado del otro mientras esperamos a que mis abuelos saluden al resto de mi familia, pero ninguno de los dos hace o dice algo, simplemente observamos todo a nuestro alrededor. Lentamente la casa vuelve a llenarse de ruido, eso significa que ya no seremos los únicos en estar aquí.

Cuando comienzan a llegar el resto de la familia, todos comienzan a saludarnos, a mi de manera efusiva y enunciando exclamaciones de sorpresa y comentarios como "como ha crecido", "vaya Rosie, parece que ya estas pronto a convertirnos en tíos abuelos", o "quien se hubiera imaginado que los últimos en convertirse en padres nos han ganado siendo los primeros en ser abuelos", o la pregunta que me tiene cansada ¿Te has sentido bien?, de tanto bien que respondo que ya deseo sentirme de otra forma para dejar de repetirlo.

Cuando ven a Scorpius lo saludan amablemente algunos, muy pocos en realidad, sólo aquellos que ya lo han visto, es decir, mis tíos Potter, los otros lo hacen de manera más lejana, pero nada de malas caras, o comentarios insidiosos, sin embargo tampoco ha sido una cosa muy familiar, echo que se nota porque cambian la expresión y el tono alegre cuando se fijan en su presencia, utilizando uno más formal, y todos al llamarlo usan ese tono de desconfianza, al pronunciar su apellido, como si tuviera algo malo sólo por eso, por qué no entienden que se llama Scorpius, cada vez que lo llaman de la otra forma repito su nombre cada vez más fastidiada. Mamá me da ánimos con su cara, pero mientras no termine el desfile familiar ninguno de los dos respirara tranquilo

¿Qué le ha pasado a mi sobrina? se ha tragado una sandía- saluda tío George que es el último en llegar, con sus tan características bromas.

Tío- le respondo apenada por su comentario.

No te enojes, siempre te voy a agradecer que me hayas permitido poder decirle abuelo a mi hermano- dice despacio mientras me abraza.

Vaya… ¿al él también le tengo que agradecer Rose?- cuestiona tratando de colocarse formal, mientras ve a Scorpius a mi lado, que ya está completamente serio y fastidiado por todo.

Sólo puedo hacerle un gesto de sonrisa para terminar pronto todo esto y que cada uno comience a hacer lo que quiera y nos dejen en paz, ya ha sido demasiada tortura por una tarde.

Lo siento- le digo mientras tomamos asiento en el lugar más apartado de la sala, alejándonos de la conversación que tienen todos.

No te preocupes- menciona respirando hondo.

¿Ha sido muy duro?- cuestiono buscando en sus ojos la respuesta.

Un tanto, pero ya no hay nadie más ¿verdad?- cuestiona mirando a la multitud.

No, bueno falta mi prima Vick con Teddy, pero ellos siempre llegan tarde- menciono sin darle mucha importancia.

Así que ese el hijo de Malfoy... es igual a él- se escucha decir a tío Billy quien comenta con tío Percy.

Jamás pensé que alguien de esa familia estaría en nuestra sala y más encima por haber embarazado a Rose, es increíble- murmura mirando de reojo tío Percy, a él es el que más se le nota que no le gusta esta situación, no sólo por Scorpius sino que no le agrada que yo este así, a pesar de todo aún le importan un tanto las apariencias y mi situación, según él, no es un buen aporte a la familia.

Ey, vamos a jugar un partido ¿quieren venir a ver?- menciona Albus acercándose a nosotros.

Claro- mencionamos al unísono, es mejor salir a tomar aire y alejarnos de las miradas de los hombres que se han reunido todos a conversar y de vez en cuando miran de reojo hacia donde nos encontramos. Sin querer ser paranoica he tratado de pensar que no deben estar hablando de nosotros o de Scorpius, aunque realmente no me convenzo ni yo misma, porque se que eso es lo que han estado haciendo.

Sólo espero que no estén planeando algo, sería ilógico que un grupo de adultos se pusiera a maquinar un plan contra un chico de dieciséis años, pero nada es imposible, conociéndolos, ellos han sido los más reacios a aceptarlo, a veces hasta creo que son completamente inmaduros, bueno si observo a mis primos les ha costado aceptarlo, pero ya lo están haciendo, costo pero se logro, quizás esta es la misma batalla, pero con más rencores, porque ellos aún recuerdan mucho lo que paso en esa guerra, que digámoslo fue hace tanto, no es posible vivir de eso toda la vida, hay que aprender de ella, pero no usarla para seguir alimentando rencores sin sentido, al final los únicos que perdemos con todo eso somos nosotros, que no tuvimos nada que ver.

¿Sentémonos aquí?- le indico a Scorpius mostrándole la escalinata que da al jardín de la casa.

Sí- responde ubicándose lo más cómodo posible.

Oye si han sido muy reticentes, lo lamento es sólo que ellos…- comienzo a decirle.

Odian mi apellido y todo lo que eso significa- completa irritado.

Es su historia, vivieron muchas cosas y aún no las pueden dejar atrás- empiezo a justificar aunque yo tampoco estoy muy de acuerdo con eso.

Y el culpable soy yo- acota entristecido.

No, tú no, ya lo van a ver, al igual que lo hicieron mis primos- menciono tratando de sonar optimista.

Pero cansa, estoy harto de tener que lidiar con malos ratos- murmura fastidiado.

Lo sé, yo también he tenido que hacerlo- respondo para hacerlo ver que a ambos nos ha pasado lo mismo.

Sí, pero mi padre no ha sido tan duro contigo- menciona mirando el suelo.

Eso tú lo no sabes- contesto un tanto molesta al ver como trata de defender a una persona que me trato mal.

Pero, ¿cuándo? a ver dime en que momento te ha hecho sentir miserable- comienza a desafiarme con voz baja.

Me quedo en silencio, no puedo hablar sin revelarle lo que paso la otra vez que lo llame para hablar, sin embargo todo esto no me esta gustando, no es bueno que compare nuestras familias, su padre a sido igual o peor que el mío.

Ves que no hay, al parecer mi familia no es tan prejuiciosa- sentencia al ver mi silencio.

No puedo creer que este tratando a mi familia de prejuiciosa cuando ha sido su padre el que cree que sólo me importa su dinero y que me aborrece principalmente por ser quién soy y por tener la familia que tengo. No es justo que alguien aquí quede como el bueno y otro como el malo, los dos han sido injustos e irracionales, su padre no tuvo reparos en tratar de comprarme o gritarme estando embarazada, negando además a este bebé, papá no ha hecho eso.

Eso no es verdad, la otra vez tu padre, me grito, me insulto, y mil cosas más que no pienso ni siquiera recordar- le lanzó por el enojo que me provoco al escuchar esas palabras. Mi respiración se ha alterado un poco, pero se que no puedo gritar, debo controlarme lo más que pueda.

En que momento ¿a ver dime?, si jamás han tenido la oportunidad de hablar- cuestiona a la defensiva.

Yo…- comienzo a balbucear, creo que abrí demasiado la boca y ahora ya no puedo remediarlo.

Su expresión es de interrogación, y al ver como no voy a dar argumentos, comienza a colocar esa cara de superioridad al creer que lo que yo digo no es cierto.

Ves- agrega altivamente, lo que aviva mi enfado

-La otra vez lo llame para que conversáramos y ahí discutimos- le digo ya sin medir las consecuencias.

Su vista que mantenía al frente, ahora se ha dirigido hacia mi rostro

¿Qué? ¿Cuándo hiciste eso?- pregunta asombrado y enojado.

Eso ya no importa- murmuro al razonar mis palabras.

Ya hablaste ahora dímelo todo- exige conteniendo su volumen.

Ay no, que he hecho, y justo aquí en medio de la casa reina de los Weasley y con todos rondando, se supone que esto no debería estar pasando, cómo he sido tan idiota de dejarlo escapar sólo para demostrarle que su padre es peor que mi familia. Pero ya es tarde, debo decir toda la verdad, ya no puedo retroceder lo que he hecho.

Comienzo a tomar aire para hablar lo más relajada que pueda, para que no me afecte lo que tenga que pasar.

Hace unas semanas atrás, antes de tu accidente… lo cite en el despacho de la directora…- comienzo a relatar controlando cada palabra que pronuncio.

Su rostro está tan tenso que esa expresión seria ha desaparecido, dejando ver una de completo enojo.

-… quería hacerlo entender de que hablara contigo- respondo lentamente sin poder mirarlo a la cara.

¿Cómo pudiste hacer eso?- habla con voz baja.

Me escabullí en la dirección y le mande una carta del colegio- respondo a su pregunta.

No me refería a eso, pero cómo hiciste esa estupidez aparte de todo te podrían haber expulsado, no sé supone que te interesa tanto seguir estudiando- recalca realmente furioso, tiene sus puños completamente apretados, de seguro que lo está haciendo para no levantar la voz.

Claro que quiero seguir estudiando, eso no lo dudes- menciono dolida por su comentario.

Pues no lo parece- responde.

Lo hice por ti, porque estabas triste por lo que había pasado con él- justifico.

No necesito que me ayudes, yo me las arreglo solo- indica de manera pausada.

¿Así que no necesitas mi ayuda? Eso no se supone que es lo que hacen las personas que están juntos- respondo totalmente sentida con sus palabras.

Y sé supone que las personas cuando están juntas no se mienten, ni hacen cosas a sus espaldas y eso es lo que tú me hiciste- contraataca mi argumento.

Yo no te mentí, sólo no encontré el momento adecuado para decírtelo- le respondo.

Muy conveniente ¿no?- pregunta irónicamente.

Ya basta sabes, si sé que me equivoque al no decirte, pero igual sirvió tu papá te hablo o ¿no?- le cuestiono.

No sabes si fue por eso y ese tampoco es el punto- menciona fastidiado.

Y ¿cuál es el punto?- lo interrogo con tono mesurado.

Sabes, ya no importa, dejémoslo así, aquí no es lugar para hablar- indica mirando hacia otro lado.

Pero…- comienzo a insistir.

Ya no quiero hablar más- repite recalcando cada palabra.

Esta bien dejémoslo así- respondo enojada apoyándome en la pared alejando. mi mirada de su persona.

Maldita sea, se supone que los problemas los debían ocasionar otros, para eso fue que me prepare, no para que esto saliera a la luz y nos distanciara, ahora cada uno está en una esquina de la escalera, sin siquiera mirarnos o decirnos algo, es más ni siquiera podemos expresar nuestro disgusto, porque eso sería dar el pie para que mi padre o cualquier otro descargue todo lo que tiene reprimido hacia él y su familia.

Quisiera llorar, pero no puedo, por eso la angustia se aloja en mi garganta, ni siquiera me fijo en el partido que están jugando mis primos y primas, sólo percibo que la respiración de Scorpius se escucha fuerte y acelerada, lo que significa que aún esta completamente enojado, pero tiene una gran capacidad para ocultarlo en su rostro, que permanece inmóvil en esa expresión que ha vuelto a ser seria y solemne.

Qué es lo que pasará ahora, quisiera desaparecer a todos para poder realmente conversar, discutir y arreglar las cosas. Este ambiente, no ha sido propicio para nada, toda la presión y el tener que contenernos de todo a hecho estragos en nosotros, ya comienzo no sólo a estar enojada conmigo y con él, sino que con mi familia, todo por su infundada forma de tratarlo, por qué simplemente lo aceptan, si no son capaces de hacerlo tampoco lo harán con mi bebé, porque también es parte quiéranlo o no de esa familia, es el vinculo entre ambas partes, cómo esperan que sea feliz si no pueden dejar de ver en toda persona que lleve el apellido Malfoy, los horrores del pasado. Lo peor de todo es que esta situación ya nos está afectando y mucho, no quiero que siga siendo así, ya no más.

Rosie- Escucho a lo lejos que Victorie comienza a hablarme, pero no sabe cuanto deseo que ahora no me viera o no me hablara, no tengo ni el más mínimo interés en hablar, apenas creo ser capaz de mantener este rostro serio, sin mostrar lo que realmente estoy sintiendo como para tener que fingir mientras hablo también.

Para demostrare que si la he escuchado la miro sonriéndole, esperando que se vaya a otra parte, pero al parecer ella no se conformara porque ha tomado asiento a mi lado.

¿Estás bien?- pregunta observándome detenidamente.

Y la misma estúpida pregunta de siempre, pero ahora tengo otra respuesta, sin embargo no la puedo pronunciar, aunque interiormente grite que estoy pésimo, que me quiero largar de este lugar, pero no, simplemente debo buscar mi mejor cara y mi voz de niña buena, para responderle lo falsamente bien que estoy.

Bien- logro reproducir, sin siquiera querer mirarla a los ojos.

Vick comienza a mirarme y luego se voltea para ver que Scorpius se encuentra a su lado, pero con la mirada perdida hacia el jardín.

No lo parece, ¿paso algo?- cuestiona nuevamente, pero esta vez parece hablarle más a él que a mí.

Scorpius no sé da por aludido y permanece en su posición distante, al parecer no tiene muchas ganas de fingir o de responderle a mi prima.

No, no pasa nada, estamos viendo el juego- respondo sonando está vez más convincente.

Así es- responde Scorpius enfrentando la vista de Vick, quien asiente lentamente.

Soy Victorie Weasley, así que tu eres el padre de mi… ¿qué seria de mí este bebé?- cuestiona ella más resuelta, al parecer sus dudas han quedado en el olvido.

No sé y sí él es Scorpius- respondo monótonamente.

Mucho Gusto- responde Scorpius para luego volver su mirada al jardín.

¿Ya sabes qué es?- vuelve a interrogar ansiosa, usando el mismo tono con el cual me ha atosigado su hermana Dom.

No- respondemos al unísono.

Yo le he hecho esa pregunta cientos de veces, ¿verdad Lily?- menciona Dom, quien ha llegado de improviso a este lugar.

Y siempre obtienes la misma respuesta- acoto, recordándome sonar más alegre, no puedo levantar sospechas de nada.

Pero ¿tienen nombres pensado?- cuestiona tía Fleur, quién llega a sentarse a una de las sillas cercanas.

¿Nombres?, no había pensado en eso, cómo tan poco preocupada, ni siquiera tenía pensado eso, claramente los bebés necesitan un nombre, no se llamarán bebé toda la vida, soy un desastre no puedo ni siquiera considerar o buscar el nombre con el cual lo voy a llamar, y es una decisión tan importante, no es cualquier cosa, es aquello que llevaras toda tu vida, aquello que te reconocerá, que te hará único, aunque tu nombre no lo sea tanto como el mío, demasiado común y cliché, pero de todas formas te identifica, y yo creo que lo hace más que un apellido, eso sólo demuestra de donde vienes, pero no lo que eres, y yo sin siquiera considerarlo durante tanto tiempo, esto va a ser un gran dilema.

Al parecer a Scorpius esto también lo ha tomado por sorpresa, porque ha dejado de mirar un punto fijo y ha buscado mi mirada, está desconcertado al parecer, mientras escuchamos como algunos pasos comienzan a acercarse.

Y al parecer ni siquiera eso tienen pensado- acota Dom.

Cómo vamos a tener un nombre si no sabemos que es- le respondo para justificarme.

Pero tienen sólo dos opciones- acota Victorie.

Es algo complicado, no es llegar y decidir cualquier nombre- respondo ante la mirada sorprendida de los presentes.

Ella tiene razón- me apoya Scorpius.

Deben tener alguna preferencia- menciona Dom.

Aún no, es mejor saber que es y ver que nombre le viene- respondo para salir del paso, no quiero que me tengan toda la tarde enlistando miles de nombres.

Aun estoy en blanco, pensar en un nombre qué difícil decisión. Quisiera hablar de esto con Scorpius pero él vuelve a desviar la mirada de mí y se queda pegado viendo a Albus que se acerca a nosotros.

Ay… chicos deberían estar más atentos a esas cosas- recrimina mi prima mayor un tanto decepcionada.

Lo que necesitaba que me digan lo descuidada que he sido, pero ahora no estoy de humor para nada, ni siquiera para eso, aún siento al tensión que ha entre nosotros dos, ni siquiera hemos vuelto a mirarnos, aun quedan muchos días para lo otro.

Malfoy ¿quieres jugar?- pregunta mi primo Potter

Claro- responde rápidamente Scorpius, todo porque quiere huir de todo esto, no sólo lo que pasa en la conversación de mis primas, sino del ambiente entre nosotros. Ojala yo pudiera escapar como él, pero no, estoy prisionera en este lugar.

Hoy en la mañana pase por una tienda de bebés, no sabes las cosas lindas que tienen, Rose ¿ya has comprado algo?- cuestiona otra vez Victorie.

Otra vez su pregunta me hace sentir irresponsable, cómo me voy a hacer cargo de un bebé si ni siquiera había previsto esto, no nombre, no ropa, que más me falta, al parecer todo.

Recién llegue de Hogwarts- le recuerdo rápidamente ante la mirada de desconcierto que comienzan a tener todas.

Entonces debemos salir de compras- menciona haciendo que todas se emocionen, menos yo, increíble la que se supone que debería estas más comprometida.

Pero no es que no quiera, aunque igual es un poco torturante salir con ellas a comprar, sin embargo no me siento cómoda caminando por todos lados, con esta tremenda barriga, me canso, y ya me imagino las miradas acusadoras de todo el resto de las personas.

¿Y?- apresura Dom.

Esta bien, vamos uno de estos días- respondo tranquilamente.

¿A dónde vas?- escucho decir la voz de mamá.

Tía Mione, ¿podemos llevar a Rose a comprar ropa para el bebé?- comienza a suplicar Lily, mientras el resto de las presentes colocan caras de suplica.

Y Rose ¿qué dices de todo esto?- pregunta mamá no tan convencida.

Hay que hacerlo ¿no?- respondo sin dejar de mirar como Scorpius sobrevuela veloz el jardín.

Debe ser lo antes posible y nada de caminar mucho, ya no puede andar por ahí recorriendo todo, debe descansar- acota mamá hablándole a mis primas para que me cuiden.

Claro que sí, será mañana mismo- indican emocionadas.

La tarde se ha pasado de la misma forma, permanecí sentada en mi posición mirando atentamente todo lo que ha pasado en el juego, Scorpius se ha mostrado tranquilo pero distante mientras participa en el equipo. Ya quiero que acabe todo esto, me siento cansada a pesar de que ni siquiera me he movido, y después de esa conversación que tuve sobre ropas, salidas y nombres, me quede en el más completo silencio.

Rose ¿pasa algo?- pregunta papá sentándose a mi lado.

Su mirada es preocupada y no deja de lanzarle miradas veloces a la única cabeza rubia que se ve en las escobas.

No, estoy cansada eso es todo- indico para salir de su pregunta de forma airosa.

¿Quieres que nos vayamos?- pregunta inmediatamente.

¿Podemos?- contra pregunto, esperando que me diga que si, porque eso sería maravilloso.

Claro si lo necesitas, no hay problema- menciona tomando mi mano.

Por favor- le susurro.

Bien le voy a avisar al resto, tú… avísale a… Malf… Scorpius- termina diciendo con dificultad.

Una vez que Scorpius me ha escuchado ha dado por terminada su participación del juego y de manera lenta se acerca hasta mi para seguirme al interior a despedirse de todos.

Scorpius- llama mi abuelo cuando se va a despedir de él, haciendo que ambos lo miremos preocupados.

Si señor- responde Scorpius.

Lamento si no he sido un buen anfitrión, pero espero que tengamos pronto una oportunidad para que conversemos y nos conozcamos- menciona el abuelo, siendo está vez mucho más amable, incluso a comenzado a sonreír.

Claro que sí- es lo único que responde él, estrechándole la mano.

Por fin logramos salir de este lugar, sin permanecer mucho tiempo, nana Molly no estuvo muy feliz de que nos retiráramos antes de la cena, pero al parecer mi rostro la convenció y dejo de idear formas para que nos quedáramos un rato más. Hugo decidió quedarse y tío Harry se ofreció a llevarlo a casa, por lo que ahora Scorpius y yo podemos estar sentados cada uno a un extremo del auto, con la mirada perdida en nuestras ventanas si tener a Hugo entremedio, si fuera otra situación yo estaría feliz de poder tenerlo más cerca si quisiera, pero como no se han dado las cosas, este hecho lo hace casi notorio ante mis padres, sin embargo el saber que a papá no le gusta que estemos cerca ha evitado que mamá comience a especular, por nuestra lejanía física y mental.

Una vez que llegamos a casa, nos quedamos ambos en la sala sin la compañía de nadie, pero sólo para despedirnos, papá dejo en claro que si estaba cansada debía subir a mi dormitorio.

Ya me tengo que ir- responde Scorpius una vez que mis papás desaparecen de la vista.

Si… lo sé- respondo tímidamente.

Rose... mañana no voy poder venir- comienza a decir lentamente.

OH ¿Por qué?- pregunto intrigada, quizás no quiere verme por lo sucedido, podría no querer verme más, eso no, sería horrible.

Debo viajar un par de días, para ver a mi abuela- responde fríamente.

Ah… Justo ahora…- murmuro un tanto confundida.

Si justo ahora esta de cumpleaños- responde sarcásticamente.

Bueno haz lo que quieras- le indico enojada, por su respuesta.

Lo mismo que haces tú- menciona de manera baja.

Esto me está irritando completamente, nada se ha calmado y es más, está haciendo que me enoje con él, es mejor que se largue ahora antes de que no pueda controlar mi voz.

No veremos entonces- menciono sin siquiera acércame para darle un beso, abrazo o un gesto, prefiero esperar su reacción.

Estamos en contacto- responde con distancia.

En contacto, él tendrá que buscarme yo no pienso mandarle ni una sola lechuza estos días que este lejos, si el que se va es él, por lo tanto él tiene que volver, yo no lo buscaré.

Todo esto por una estúpida pelea, ahora se va y quién sabe hasta cuando lo voy a ver. Observo cómo se voltea sin siquiera hacer un gesto de despedida y desaparece en las llamas verdes, dejándome sola con todo esto.


(Holapppp… a todos… gracias por los comentarios, de verdad, me hacen sentir muy bien... ahora k les parece? comenten....