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Historia 34213 — capítulo 6

Últimamente todos los fines de semana se estaban saliendo mal. Si no era por A, era por B, pero siempre pasaba algo que los torcía hasta fastidiarlos del todo. Pero al fin era lunes y eso era un alivia para todos, por extraño que sonara.

Al fin Kitty sabría que iba a decirle Agnes, Lucke volvería al instituto tras casi una semana aislado en casa con la gripe, Vera había pasado al fin los dos peores tragos de su vida, las fotos y la misa con los Stonem... pero del mismo modo que a algunos les aliviaba que aquel fin de semana hubiera pasado, a otros no les hacía ni pizca de gracia. Anna no quería ver a Xander y, por supuesto, LB no quería ver a Rory.

Tal y como había prometido, Kitty se saltó la primera clase, aún sabiendo lo mucho que se enfadarían sus padres, para ir a desayunar con Agnes. Habían quedado en un café del centro, uno que había elegido Kitty porque sí podía permitirse pagar un desayuno allí.

-Hello Kitty, pensé que no ibas a venir- saludó Agnes, que había llegado más puntual que la rubia a su cita.

-Lo siento, mis padres me llevaron en coche y no pude escaparme hasta que se marcharon.- Dijo Kitty, con cara y voz cansada, había dormido mal aquella noche.

-Tienes mala cara ¿has dormido mal?

-Fatal...

-Quizás mis noticias te animen. Te he conseguido una sesión de fotos... no es algo estilo Hollywood pero para empezar no está nada mal.- Kitty abrió los ojos, sorprendida y sin poder creerse lo que estaba escuchando.- El fotógrafo es un amigo mío y busca modelos para una campaña de Harrod's.

-¿De verdad?- Agnes asintió, con una gran sonrisa.- ¡Oh! Dios mío, gracias- exclamó, levantándose y abrazando a la chica.

-No es nada ¿para qué están las amigas?¡Ah! Casi se me olvida, he estado indagando sobre Eldridge.

-¿Qué tienes?- el camarero del café se acercó y Agnes pidió por las dos, ahora que Kitty iba a ser modelo, no podía comer cualquier cosa, tendría que seguir una dieta más estricta.

-Sophie la conocía, tiene antecedentes por robar en tiendas y...- Agnes se acercó un poco y bajó el tono con la intención de mantener el secreto- ...es lesbiana.

-¿De verdad?- ¿Si Danielle era lesbiana, lo era también LB?

Mientras Kitty se saltaba las clases, los demás debían soportarlas. Matemáticas, historia y clases de español. Vera casi no pudo aguantar las tres horas antes del receso largo para salir corriendo y agarrar a Anna y LB para darles las noticias frescas que tenía, noticia que era imposible que Katrina supiera, al menos en parte.

Tras parar en su taquilla para coger*"cierto objeto"*que había llegado a sus manos totalmente por casualidad, fue a la cafetería. Allí, en la misma mesa, estaban las chicas con Lucke, leyendo el periódico... o no.

-Chicas, tenemos que hablar- dijo nada más llegar.- Hola, Lucke

-Vera- saludó el chico.

-¿Nos dejas? Es que es privado...

-Claro, nos vemos en ciencias.- Lucke se marchó, iría a buscar a los chicos que, a su modo, se escapaban de Anna y LB.

-Sales muy favorecida en las fotos- musitó LB, con una sonrisilla maliciosa.- Y esa pamela que lleva tu madre... tiene mucha clase.

-¿De quién era? ¿De la madre de Stonem?- a Anna le había molestado que Vera le hubiera ocultado que si se iba a sacar las fotos con los Stonem, con los que ahora su padrastro estaba haciendo negocios.

-Lo siento... sabía que te iba a molestar y más después de lo de la fiesta.- En el fondo daba igual, Vera no podía evitarlo.- Chicas, el sábado pasó algo.- Dijo con tono de gravedad.

-Define algo.

-No aquí, no quiero que nadie se entere.

-¿Y qué hacemos?- preguntó Anna- ¿Nos saltamos ciencias?

-No puedo- dijo LB.- No puedo decirle a Kitty que vaya a clase y saltármelas yo.

-Hoy no fue a literatura- le chivó Vera, lo que fue suficiente para convencer a LB.

-Me vale, vamos.

Las tres chicas salieron y se fueron a una cafetería cercana al instituto. Una vez allí, pidieron unos cafés para despejarse y comenzaron con el orden del día.

-Vale, antes de nada Vera- musitó Anna- tenemos un tema pendiente desde el sábado por la tarde.- Ambas chicas miraron a LB y sonrieron, sentían cierta curiosidad.

-No estamos aquí para hablar de mi.

-Vale, está bien. Entonces yo primero- dijo Vera emocionada, sacando un sobre abultado del bolsillo exterior de su mochila.

-¿Qué es eso?

-Esto, señoritas, es el teléfono móvil de Alexander Stonem.- A Anna se le fue el color ¿cómo había llegado a sus manos?- Adelantaron la sesión de fotos que iba a tener ayer por la mañana al sábado por la tarde y Xander llegó totalmente borracho... Fue todo un espectáculo.

-No me lo puedo creer ¿y le robaste el teléfono?- preguntó LB.

-No, no tuve que hacerlo. Él lo dejó sobre una mesa en la galería y... estaba ahí... la carne es débil...- Vamos, que se lo había llevado, y había encontrado cosas muy interesantes.- Para empezar, Anna, cambia de móvil, de dirección y de cara si puedes... está totalmente obsesionado contigo.

-¿Qué?¿Por qué?- Vera le pasó el teléfono.

-Tiene un montón de fotos tuyas tomadas desde lejos, decenas de mensajes sin mandar guardados en la bandeja de borradores y tiene tu dirección y los horarios de tus sesiones con su padre...

-Menudo enfermo- LB agarró el móvil antes de que lo hiciera Anna, tenía curiosidad por leer aquellos mensajes no enviados.- Escuchad esto...

-¡No, no, no!Nadie va a escuchar nada, es privado, no deberíais leerlos.

-Son sobre ti.- Exclamó Vera

-Pues es problema mío.- La interrumpió Anna.- Hablemos de LB y de como Rory se le declaró.

-No se me declaró... estaba bromeando.- LB le pasó el móvil de Xander a Vera, que acababa de sacar el suyo para releer el mensaje de texto que le había enviado el sábado por la tarde.

-¿Y por eso me mandas este mensaje?

-Es que en ese momento me puse nerviosa, fue muy raro.- Se excusó LB.

-¿Cómo fue?

-Estábamos en el asilo y...

-¿En el asilo?- preguntó Vera.

-Sí, resulta que llamé a Katrina para preguntarle donde estaba Rory porque nadie sabía nada de él y su madre no me daba ninguna información. Resulta que cumple servicios a la comunidad en el asilo de ancianos por quemar unos contenedores.

-No me sorprende- musitó Anna tras tomar un largo sorbo de café caliente.

-¿Le pediste información a Katrina?- preguntó Vera. LB asintió.- ¿Y qué le diste a cambio?

-Nada... todavía.

-Mierda, LB, no puedes sacarle información a Katrina por las buenas, si no le das nada a cambio ella lo buscará.

-¿Va a poner escuchas en mi casa?- se burló LB.

-Es Katrina...- sonó a advertencia. Si no tenía escuchas o espías ¿cómo averiguaba Kat todo lo que sabía?

Mientras, Lucke había ido a buscar a los chicos y, finalmente, todo el mundo parecía haberse saltado las clases. Él y Rory habían ido a buscar a Mike, que no había ido al instituto aquel día. No era cosa del trabajo, sólo trabajaba por las tardes, y no solía saltarse las clases.

-Resulta que ha venido su prima a hacer unas pruebas para no se qué...- dijo Rory, sin tener mucha idea de lo que pasaba mientras iban de camino a casa de Mike.- Quizás esté buena.- Lucke rió y negó.

-¿Pero tú no estabas con Kitty Fargas?- Rory negó con la cabeza y miró para otro lado, tratando de disimular, pero estaba con un amigo y necesitaba urgentemente decir algo.

-El sábado le dije a LB que me molaba.- Lucke tropezó de la impresión, bueno, no iba mirando a sus pies y tropezó, pero estaba muy sorprendido por aquella revelación.

-Mierda, tío, no puedes enrollarte con Kitty y declararte a su hermana... es... está mal.

-¿Por? Yo no veo nada de malo. Kitty no me gusta...

-Y LB sí...

-Sí ¿por qué no?- quiso saber Rory ¿tan mala pareja formaban?

-¡Porque tú no has estado con una chica más de dos horas en toda tu vida!- exclamó Lucke, tirando muy hacia arriba con la duración media de las relaciones de noviazgo de su amigo.

-Eso no es verdad... Salí durante una semana con Lauren Phizpatrick.

-La viste sólo dos días durante toda aquella semana y no los dedicasteis precisamente a hablar...

-Pero...

-Y te dejó porque le pusiste los cuernos con aquella cajera del súperahorro...

-Dios... que buena estaba aquella cajera.

-¡Rory! Concéntrate.

Los chicos llegaron a casa de Mike, Lucke estaba totalmente convencido de que el chico le daría la razón, pero no parecía de humor para discutir sobre temas amorosos. Salió de casa muy cabreado y agarró a sus amigos, obligándolos a caminar deprisa toda una manzana para alejarse cuanto antes de su casa.

-¿Pero qué pasa?- preguntó Rory, soltándose del brazo de Mike.

-¿Que qué pasa?¿Mi prima pasa? Esa idiota, mezquina, enana toca pelotas... ¡ella pasa!- se quejó Mike.- Eso y que me han despedido...

-¿Qué?¿Por qué?

-Es ese imbécil de Leslie Martin, que me quiere arruinar la vida... él y su estúpido helado de chocolate.- Todo parecía salirle mal y encima su prima estaba allí para hacerle la vida aún más imposible.

-Bah, no te preocupes, tío- dijo Lucke, tratando de animarle- te buscaremos otro curre, uno mejor, ¡uno en el que no tengas que llevar delantal!

-Gracias pero... es cosa mía.

-¿Sabes algo que te animará?- o que al menos le haría olvidar su mal día...

-¿El qué?

-Rory se le ha declarado a LB.

-¡Mierda, Lucke!¡Cállate!- bufó Rory, mientras Mike se echaba a reír.

-Que va ¿en serio?¿A LB Fargas?¿La misma LB que cultiva hierba en su garaje, viste como los hippies de Woodstock y pega como un camionero?

-Sí, ¿vale?- bufó de nuevo el rubio- Esa LB ¿o acaso conoces a más?- Mike y Lucke rieron.

-¿De dónde sacará tanta fuerza siendo tan poca cosa...?

Las clases terminaron y cada cual se fue a su casa, pero aún siendo lunes, los chicos tenían planes. LB estaba organizando para aquel sábado la fiesta de cumpleaños de su hermana. Vale, que Kitty no se lo merecía tal y como se había comportado la última semana, pero era su cumpleaños y no podía quedarse sin una buena celebración al estilo Fargas.

Aquella tarde, a las tres, una hora antes de que Anna tuviera cita con su psiquiatra, el padre de Xander Stonem, todos se reunieron en casa de LB aprovechando que, por alguna razón que los Fargas desconocían, Kitty no estaba en casa (se saltaba su castigo a la torera). El ambiente iba a ser tenso, pero todos tenían una misión que cumplir, así que eran necesarios.

Primero llegaron Anna y Vera, las dos juntas, y luego los chicos, que habían quedado después de comer para acercarse hasta la casa de LB. Por desgracia, la madre de la chica no tenía que trabajar los lunes y estaría allí metiendo las narices donde no la llamaban. Fue por eso por lo que LB se llevó a toda la troupe a su desordenada habitación.

-Mira esto...- musitó Rory, acompañado de Mike, acercándose a un estante con libros y fijándose en uno en específico titulado "La cultura de la Marihuana".- LB tiene buenos libros...

-A ti todo lo que hable de eso...- dijo Mike, sin mucho interés.

-¿Tú nunca has fumado un peta, verdad?

-¿Qué?

-Un porro, un canuto, hierba...

-Vale, gracias por el despliegue de sinónimos, pero no me convencerás sólo con semántica...

-Antisemántico, el muy cabrón...- bromeó Rory, tomando el libro y sentándose en una silla del cuarto de Fargas, tirando toda la ropa que había encima al suelo.

LB se sentó en su escritorio y encendió el ordenador mientras los demás se iban acomodando como podían por el cuarto. Vera apoyada contra el alfeizar de la ventana, Mike y Lucke en un rincón, sentados sobre unos cojines en el suelo, y Anna sobre la cama.

Nadie allí pensaba realmente que Kitty mereciera una fiesta, pero cualquiera se atrevía a llevarle la contraria a LB con la mala leche que tenía. Todos habían despejado su agenda para el tan (poco) esperado día y aguardaban instrucciones.

-Mike- comenzó al chica.- Había pensado que podrías conseguirnos una reserva en Martin's para el sábado por la noche.

-Me temo que no va a poder ser...- musitó el chico, fastidiado.

-¿Por?

-Le han despedido- aclaró Rory, sin apartar la vista de su lectura. Todos se callaron un momento, un minuto de silencio por el trabajo perdido de su compañero, algo tenso, la verdad.

-¿Por qué no reservas en los Recreativos?- sugirió Vera.

-Los sábados por la noche están llenos, tendría que haber reservado el día de la ecografía de Kitty para poder tener mesa allí- bufó LB, cruzándose de brazos.

-¿Y en la piscina? O en el club de campo- propuso Lucke.

-No puedo pagar ninguno de los dos sitios...

-¿Y no puede ser en Martin's sólo porque han despedido a Mike?- preguntó Anna, tumbada en la cama mirando una mancha de humedad en el techo, o creía que era humedad...- Que Vera llame y reserve, Leslie bebe los vientos por ella, tendrás mesa para el sábado, el lunes y para todo el año si la quieres.- A Mike no le gustó la idea simplemente porque no quería volver a ver la cara del estúpido encargado y a Vera no le gustó porque, una vez más, recurrían a ella por tener reputación de chica fácil.

-Tienes razón- admitió LB.- Vera ¿llamarías para reservar?

-Leslie es un imbécil- se quejó.- ¿A qué sí, Mike?- preguntó, buscando apoyo moral.

-Cierto- corroboró el chico.

-Venga, por favor- rogó LB.- Hazlo por Kitty... bueno, por Kitty no, hazlo por mil.

-Está bien, vale. Llamaré.

-Estupendo, perfecto. Lucke, te encargas de la música ¿verdad?

-Está hecho.

-Bien. Anna, la tarta, yo los adornos y Rory... tú estás de pegote- o quizás estaba invitado por haber estado con su hermana en la fiesta de los Lisbon porque, si de LB dependiera, lo tachaba de la lista para evitar accidentes. Rory la miró con odio y fingió reir.

-Pero que graciosa eres...

-Lo sé- admitió LB, aún captando la ironía del chico.- Aún no sé qué comprarle, cada vez le gustan las cosas más caras y mi presupuesto es limitado.

-Nosotros hemos hecho bote- dijo Mike. Entre los tres le compraría un regalo poniendo cada uno la misma cantidad de dinero.

-Anna y yo fuimos al centro comercial el sábado pero no le pudimos comprar nada porque a Anna le daba vergüenza.

-Me metiste en un sex shop.- Exclamó Anna, enfadada y ridiculizada.

-Así que era cierto- musitó Mike, que el sábado no se había creído del todo que Anna hubiera estado acompañada.

-Pues claro, ¿no ves que Anna es casta y pura y no frecuenta sitios así?- volvió a burlarse Vera.

-Casta y pura no, pero tampoco soy un pendón como otras...

-¡Uy, LB! Lo que te ha dicho- dijo Vera, haciéndose la tonta.

-¡IBA POR TI!

Discutir no les llevaría a ninguna parte y no ayudaría a LB a pensar en un buen regalo para su hermana. Pero al menos tenían local, comida, tarta, música y adornos y una semana por delante todavía para conseguir dinero y comprar un buen obsequio. Pasó el rato, Anna tenía que marcharse poco antes de las cuatro y tenía algo que pedirle a sus amigos, pero no sabía como, todos parecían demasiado ocupados en sus conversaciones.

-Vaya, LB, bonita ropa interior- musitó Rory, con una pieza de lencería de la chica en la mano.- ¿Me las puedo quedar?

-¡NO!-exclamó ella ofendida.

-¿Por?

-No creo que usemos la misma talla- ironizó, acercándose para quitársela. Rory trampeó para apartarse.-¡Dámelas!

-¿Sabes que según las leyes marítimas si encuentras algo en aguas internacionales te lo puedes quedar?

-¿Te parece a ti que estemos en alta mar, idiota?

-Bueno, si no lo estamos ¿de dónde sale ese agua?- preguntó, señalando un charco cerca de la mesilla de noche.

-Se me cayó antes un vaso de agua- y no lo había limpiado, no tendría mucho sentido si dejaba el resto del cuarto sin ordenar. Continuaron peleando por la ropa interior, resultaba totalmente ridículo y LB lo zanjó del modo más rápido y doloroso para Rory, con una patada ¿a qué ahora no le gustaba tanto, eh?- Los chicos y Vera rieron animadamente, pero Anna estaba cada vez más nerviosa, mirando el reloj de su móvil cada por tiempo, tenía que soltarlo pronto.

-La señorita Harper se muda a vivir a mi casa.- Ya, ya estaba. Se hizo el silencio de repente y todos la miraron, ella prefirió no desviar la vista del techo, seguía tumbada en la cama.

-Pero no han pasado ni tres meses desde...- Lucke comenzó la frase pero no la pudo terminar, las palabras muerte de tu madre resultaban incómodas y dolorosas.

-Ya da igual- musitó la chica, sonriendo con pesadez por no echarse a llorar.- Van a dar una fiesta, el viernes por la noche... estáis invitados, padres incluidos.

-Claro, sí...- todos irían a dar apoyo moral.

-Pero...- aún quedaba lo mejor, o más bien lo peor.- Los Stonem están invitados.

-¿Qué?- Mike no pudo evitar alzar la voz, aunque había tratado de disimular no lo había conseguido.

-Su padre es mi loquero... tienen que estar allí. Y tu padrastro y tu madre también- dijo dirigiéndose a Vera- porque hacen negocios con ellos y porque mi padre quiere invertir en la galería.

-Que mal rollo...- admitió LB, mirando con cierta pena a Anna.- Espera- dijo de repente.- ¿Irá Agnes?

-Supongo que va incluida en el pack Stonem- bufó Anna.

-Mierda, Kitty y Agnes, será súper divertido...- se quejó la rubia.

-Mike y Xander- añadió Rory, metiendo la pata a base de bien.- Eso sí será un espectáculo.- Se hizo el silencio de nuevo, todos miraban para cualquier parte excepto a Mike y Anna, el tema era peliagudo.

-Bueno, tengo que irme- dijo Anna, poniéndose al fin de pie y estirándose.- A las cuatro tengo que estar en la consulta.

-Te acompaño- dijo Rory, ya recuperado de la patada de LB, todo por una braguitas, que desconsideración.- Tengo algo que hacer y me queda de camino.

Se escuchó la puerta de la casa cerrase. Alguien acababa de llegar. Desde el cuarto todos pudieron escuchar claramente la discusión a gritos entre Kitty y su madre. Nadie se movía, ni decía nada, prácticamente ni respiraban, la señora Fargas podía dar mucho miedo si quería. De repente se escuchó un portazo y todos dieron por supuesto que había sido Kitty, que se había encerrado en su cuarto, pero no. La rubia entró como una bala en la habitación de su hermana mayor, cerrando la puerta con fuerza.

-¿Qué haces? No puedes entrar aquí sin permiso- exclamó LB.

-Tienes mi top de piel, lo quiero.- Pidió, sin siquiera saludar.

-Nunca te lo pones... además, no sé donde está- dijo mirando a su alrededor, todo era un estropicio.- Y, por si no lo has notado, estamos ocupados en cosas importantes.

-Seguro que para ti sí- dijo Kitty, comenzando a fisgar entre las cosas de su hermana- pero quiero ese top, tengo una sesión de fotos el viernes.

-Perdona ¿una qué?

-Sesión de fotos, con un fotógrafo amigo de Agnes- aclaró Kitty, mirando de reojo a Rory para calibrar su reacción, al chico no le sorprendió más que a cualquiera de los otros.-Necesito ropa decente y que mamá y papá me firme una autorización.

-No lo harán, estás castigada los próximos dos meses ¿Y como es eso de la sesión de fotos?

-Dios, LB, no tiene tanto misterio- exclamó Kitty, abriendo el armario, tirando al suelo lo poco que su hermana mayor conservaba doblado, el top tenía que estar ahí.

-Tal y como te comportas no te firmarán la autorización ¿dónde has estado este mediodía? Se supone que tienes que venir a casa directa del colegio.- A LB no le gustaba sonar como una adulta, pero cuando se trataba de regañar a su hermana era el único tono que tenía.

-Eso mi problema- al fin encontró el top. Se volteó, cerrando las puertas del armario con desdén.- ¿Y Danielle?

-¿Cómo?

-Danielle Eldridge ¿no os ha hablado de ella?- preguntó a los demás, mirando con odio a LB.- Es la nueva gran amiga de Liberty Bell- y encima la llama por el nombre completo para fastidiarla aún más.- Rubia platino, pelo corto, con antecedentes penales...

-¡Cierra la boca!

-Espero que tú no seas una lesbiana violenta como tu nueva amiguita.

-Jódete, golfa de cloaca- bufó LB, la cosa se ponía muy, muy, pero que muy tensa.

-Nosotros nos vamos- dijo Anna, tratando de mediar. Rory la siguió hacia la puerta.

Kitty arroyó, literalmente, a los chicos para salir antes del cuarto y esta vez sí, esta vez dio un buen portazo para encerrarse en su cuarto.

-¿Sigues pensando que se merece una fiesta de cumpleaños?- preguntó Vera, todavía sorprendida por lo que acababa de pasar.