← Historia 34213 · de
Historia 34213 — capítulo 8
Y al fin llegó el esperado días... dieciséis, dulces dieciséis.
Por primera vez en siglos Katrina había sido resultado verdaderamente útil (o al menos, la primera vez en siglos que LB lo reconocería). Al parecer, las animadoras, encabezadas por Lisbon, estaban organizando una fiesta de cumpleaños paralela para Kitty ¿tendría algo que ver en eso Agnes? Últimamente no había dado demasiadas señales de vida, es más, Kitty había vuelto a ir a clase, o eso pensaban sus padres... su hermana no fue tan tonta.
Kitty entró en su cuarto en sábado a medio día, después de comer, tras discutir de nuevo con sus padres, esta vez sobre la fiesta de Lisbon para ella (sus padres se habían negado en rotundo y LB se había levantado de la mesa ofendida, no se podía creer que su hermana no quisiera ir a su fiesta y lo dijera con tanta libertad). Fue directa a su tocador y abrió el primer cajón, que estaba lleno de papeles, buscando dos sobres en concreto.
-¿Buscas esto?- apoyada contra el marco de la puerta, con aire socarrón y dos sobre abiertos en la mano estaba LB, parecía enfadada.
-Son míos, devuélvemelos- dijo Kitty enfadada, yendo hacia ella para quitárselos. LB cerró la puerta de golpe y agitó los sobres, en el aire, cada vez más cabreada.
-¿Los has cogido del buzón, verdad? Antes de que llegaran papá y mamá, así creen que sigues yendo a clase ¿pero a ti qué te pasa? No puedes hacer esto ¡te echarán del instituto!
-Sshhhh! Baja la voz, estúpida.
-¿Por qué?¿Porque podrían oírnos y sabrían lo que estás haciendo? Esto es culpa de Agnes.
-¿Y tú qué sabes?
-¡No es una buena influencia para ti!
-Cierra la boca, tú no la conoces- le reprochó Kitty.
-Ni tú tampoco- había llegado a la ciudad hacía ¿cuánto?¡Ni un mes! Y ya le había lavado el cerebro a su hermana.
-Mira quien fue a hablar de malas influencias. Tus mejores amigas son una loca y un putón.
-¡Anna y Vera son tus amigas también!
-¡NO! No lo son, son las tuyas y parece que no quieres que yo haga mis propios amigos. Eres una zorra... y lo de Rory... ahí te has pasado.
-Lo siento ¿vale? No pasó nada, nunca pasó ni pasará nada- bueno, eso de que no pasaría nada en un futuro era algo que LB no tenía tan claro, no tras casi besarse con él.
-Sal de mi cuarto- LB miró a su hermana pequeña con tristeza, pero Kitty parecía fría y decidida.- ¡Ahora!
Vale, si la quería fuera, la tendría fuera. Tiró los sobres de mala manera sobre la cómoda y salió dando un portazo. No le diría a sus padres lo de las faltas, no la privaría de SU fiesta aquella noche (la de Lisbon ni la podría pisar), pero cuando llamaran del instituto para comunicar su expulsión, no tenía pensado ayudarla.
Kitty se veía en un buen aprieto en ese momento. Sus padres no habían firmado la autorización para la sesión, así que tendría que recurrir al dudoso plan B de Agnes que, a pesar de no oler bien del todo, era la única opción de Kitty, o eso pensaba ella.
Llegada la hora prevista, las ocho y media, LB había vuelto a casa a buscar a Kitty, se suponía que irían juntas a Martin's. Allí habría cena, regalos y LB había convencido a sus padres para que dejaran a Kitty salir un rato por la noche pero... digamos que ella tenía otros planes.
Las hermanas Fargas bajaban en el ascensor y Kitty no perdía de vista su teléfono, moviéndolo de un lado a otro, nerviosa, como si esperara una llamada.
-¿Qué haces?
-No hay cobertura.
-Claro que no hay cobertura, estúpida, estamos en un ascensor.- Un ascensor viejo que cualquier día caería al vacío, pero las Fargas no le tenían miedo, además, no les gustaba caminar. Kitty prefirió no contestar, es más, no dijo nada durante el camino, hasta que le llamaron al móvil.
-¿Diga?- preguntó como sin saber quien era, pero lo sabía, era Agnes.
-¿Estás en la calle ya?- preguntó Agnes, que estaba de camino.
-Sí, sí... Mary, gracias por acordarte.- Kitty disimuló, haciendo que era una amiga de su clase que la llamaba para disimular.
-Estaré en el punto acordado en cinco minutos, invéntate algo y líbrate de tu hermana.- Kitty dudaba de que aquello fuera a salir bien, de que fuera buena amiga.
-Sí, voy a Martin's, LB ha organizado una fiesta.
-Me ha costado un mundo conseguir esta sesión privada, no me falles.
-Claro, será divertido. Te veo en clase el lunes.
-Sí, haz los deberes de mates...- se despidió Agnes, sonriendo. Kitty guardó el móvil en el bolso y fingió buscar algo sin éxito, puso cara de fastidio y se paró en medio de la calle.
-¿Qué pasa?- preguntó LB, parándose también.
-Me he olvidado la cartera en casa... se me quedaría en otro bolso. Tengo que volver.
-¿Y qué más da? Está todo pagado- y lo sabía porque lo había pagado ella.
-No, luego saldremos y quiero invitarlo a todos a tomar algo... venga, será un segundo. Espera aquí o ve yendo a Martin's. Si llegamos juntas nadie se creerá mi cara de sorpresa... por muy buena actriz que sea.
-Yo te prestaré el dinero...
-¿Llevas suficiente? Venga, nunca sales de casa con más de doce pavos a no ser que te vayas de compras- y en esos casos no llevaba mucho más.
-Está bien- ingenua LB...- voy tirando, no te retrases ¿vale?
-No, voy a casa corriendo y luego ya voy a Martin's.
¿Quién se podía creer que Kitty iría a la fiesta?¿En qué momento LB pensó que su hermana no la traicionaría?¡Ah, sí! Cuando aquella misma tarde ella y Lucke se habían encargado de boicotear la fiesta de Lisbon llamando a una empresa fumigadora para que se presentara en el hotel donde iba a celebrarse la fiesta diciéndoles que en salón reservado había cucarachas. Y tras un par de llamadas haciéndose pasar por clientes del hotel quejándose de la presencia de bichitos, habían cerrado toda ese ala y Lisbon se había llevado un buen palmo. Y como a mayores sabía que sus padres no habían firmado la autorización para la sesión y que Kitty no había falsificado la firma, pensaba que ya no podía librarse la fiesta... que pena que LB no contara con el plan B de Agnes.
-Al fin llegas, creí que te habías perdido... y eso que soy yo la que no suele venir por aquí- se quejó Agnes que llevaba un par de minutos esperando a Kitty.
-Lo siento, creí que no iba a librarme de ella.
-Da igual, toma.- Agnes le tendió una bolsa a Kitty.- Es la ropa que quiero que lleves, cuidala como a un tesoro porque sólo los zapatos me han costado setecientos dólares.- Kitty abrió los ojos como platos ¿había zapatos tan caros?
-Pero... ¿Qué?¿700 dólares?- ella nunca había visto tanto dinero junto.- Yo no puedo pagarte esto, no te lo podré devolver... Agnes, no puedo aceptarlo.
-Kitty, todo lo que te regalo ronda estos precios y te he regalado muchas cosas y las has aceptado...
-Pero no sabía...
-Kitty, somos amigas, el dinero es lo de menos... pero si te hace sentir mejor, cuando seas una modelo famosa, te dejaré hacerme regalos caros.
Se suponía que a las nueve LB y Kitty debían estar en Martin's para cenar, pero sólo la mayor de las Fargas había llegado a la hora y ahora todos estaban como idiotas, sentados alrededor de una mesa llena de comida, con gorritos de fiesta estúpidos, música de fondo que no le gustaba a nadie, y una tarta enorme... y lo peor era que el idiota de Leslie Martin no les quitaba el ojo de encima.
-LB, son las nueve y cuarto ¿dónde está Kitty?- preguntó Rory, sacándose el gorro con el brazo sano (el otro estaba en cabestrillo tras el accidente con la cuerda la mañana anterior en clase de gimnasia) y arrojándolo sobre la mesa.- Se supone que comenzábamos a cenar a las nueve ¡y tengo hambre!- LB agarró una bolsa de cortezas y se la tiró a la cara a Rory.
-Cuidado no te atragantes- bufó, sin apartar la mirada de la puerta.- Vendrá, iba a casa a por la cartera...
-¿Segura?- preguntó Vera, poco convencida, igual que el resto de los presentes.
-Saboteamos la fiesta de Lisbon, la sesión de fotos ya fue y por si acaso me he traído los papeles de la autorización en el bolso ¿dónde va a estar?
En ese momento un grupo de gente entró a Martin's, haciendo bastante ruido. Desviaron la vista hacia la puerta y la imagen no fue agradable para nadie, y menos para Anna. Xander apareció casualmenteallí con sus amigotes, tratando de aparentar que no tenía ni idea de que ellos estaría allí.
-No me jodas- dijo Anna por lo bajo, tapándose la cara con uno de los platos de plástico. Vera la agarró la mano bajo la mesa, para tranquilizarla.-¿Pero qué hace aquí?¿Cómo se ha enterado?- ¿No era obvia la respuesta? Porque si no lo era, los chicos se encargaron de cantársela a coro.
-Katrina...
Xander y los otros se acomodaron en una mesa cercana y entonces ellos pasaron a ser la primera preocupación de los chicos, olvidando la tardanza de Kitty. Sólo LB parecía seguir pensando en su hermana, cada vez más preocupado ¿y si le había pasado algo?
-Voy a llamarla- musitó LB, sacando el móvil del bolso.- Como no esté moribunda en el hospital iré a buscarla a dónde esté y la mataré yo.
Una muerte horrible parecía esperar a Kitty, pero ella ignoraba eso, estaba demasiado nerviosa. Llevaba ya un rato en el piso donde le iban a hacer las fotos. Parecía un apartamento normal y la habían dejado sola, sentada en un sofá, en la sala, mientras Agnes hablaba con el supuesto fotógrafo en cuestión.
-¡Aquí está la modelo!- una voz masculina a sus espaldas la hizo dar un respingo en el sofá. Kitty se giró y vio al fotógrafo, un chico de una treinta años, rubio, con gafas Ray-Ban y ropa moderna, muy en la línea de Agnes.
-Kitty, este de Charles, Charles, esta es Kitty Fargas.
-Encantado- saludó Charles, tendiéndole la mano a la rubia, que se puso de pie para estrechársela.-¿Nerviosa?
-Un poco...
-Agnes me dijo que tuve que cancelar la sesión porque tus padres no te firmaron la autorización... podría meterme en un buen lío si supieran que hago esto.
-¡No, no! Tranquilo, de verdad, ellos no lo saben. Quiero hacer esto.
-¿Segura?- Kitty asintió.
-Claro que está segura. Tiene la ropa para cambiarse en la bolsa.
-Perfecto, vete cambiándote mientras preparo la cámara.
-¿Aquí?- ¿Delante de él?
-Kitty, soy fotógrafo profesional, he visto a cientos de modelos en ropa interior. No tengas vergüenza, Agnes también se cambiará, quiero unos primeros planos de las dos juntas.
Que Agnes se sacara las fotos con ella le daba seguridad, no sólo porque fuera la primera vez, si no porque aquello le había parecido algo sospechoso. Kitty se quitó la ropa, con inseguridad, pero Charles ni miraba para ella. Agnes hacía lo mismo, iba a ponerse unas medias negras con un vestido y tacones y Kitty unos pantalones cortos, una blusa, chaqueta y zapatos de tacón, pero antes de que terminaran de cambiarse, incluso cuando Kitty aún llevaba puestos sus leggins negros, Agnes comenzó a hacer el idiota y Charles no perdió detalle para fotografiarla.
Caras raras, poses de revista, guiños y caras sexys... Kitty no podría hacer eso.
-Agnes ¡la ropa!
-No seas tonta y pon música, el equipo está ahí.- Kitty encendió el equipo, ya había un cd dentro, así que la música comenzó a sonar automáticamente.- No se verá tu fantástico cuerpo si lo tapas con una camisa y un blazer, aunque sea de marca.
-Agnes, no sé...
-Kitty, en la sesión oficial hubiera tenido que hacer unos planos en traje de baño, esto es lo mismo. Baila con la cámara nena... ¿o a caso no sabes?- la picó Charles, cegándola con el flash de una foto inesperada.
-¿Que no sé? Te vas a enterar, Agnes, sube la música...
Mientras, en Martin's, no todo iba tan bien como en aquel piso donde habían improvisado un photoshoot de dudosa moralidad.
-No contesta...- bufó LB.
-Quizás no tiene cobertura o algo...- sugirió Vera.
-No, está encendido.
-A lo mejor no lo oye...- Vera tendría respuestas para todas las quejas de LB.
-Venga, Vera, todos sabemos que estará por ahí con Agnes- bufó Rory, mientras se comía un perrito caliente.
-Ya lo sé, sólo intentaba subirle la morala LB, ¡PEDAZO DE ANORMAL!
-No, Rory tiene razón, está con ella...- LB no quiso llorar, pero tras la terrible semana que había pasado, le dolía mucho que su hermana la hubiera engañado para irse con la zorra de Harris.- ¿Por qué la prefiere a ella? Yo soy su hermana.
-¡Hey! Nena, no llores- los chicos trataron de animar a LB, no solía llorar, pero ahora que había empezado, no sabía cuando podría parar.
Nadie se había dado cuenta de la hora que era, casi las diez, y mientras Kitty seguía en paradero desconocido y LB lloraba, el veneno inundaba el ambiente. Se escucharon risas desde la mesa de Xander, ver a una Fargas llorar parecía hacerle mucha gracia. Los chicos trataron de ignorarlo, no recurrirían a la fuerza, eso sólo haría más feliz al idiota de Stonem, y no querían eso. Sin embargo, no todo el mundo pudo contenerse, o quizás, no quiso contenerse. Anna le levantó de la mesa y caminó hacia él, tan rápido que nadie puedo detenerla.
-Pero ¿a ti qué te pasa?- gritó, muy enfadada, yendo hacia Xander.- ¿Qué es lo que quieres?
-Anna... Anita, tranquila ¿qué te pasa?¿Me echabas de menos?- Anna se abalanzó sobre Xander, pero los amigos del chico la agarraron de mala manera para apartarla. Eso hizo saltar automáticamente a Mike y los demás, aunque Rory era poco útil con un brazo lesionado.
-¡Eh! Tú, imbécil, no la toques.
Genial, pelea acampal en Martin's, seguro que después de eso les prohibían a todos la entrada allí.
-¿Por qué me haces esto?- preguntó Anna, fuera de sí.
-Déjame en paz, zorra- le espetó Xander, que no se había abalanzado sobre Mike porque le estaban sujetando.- El mundo no gira a tu alrededor.
-¿Dónde está tu prima?- preguntó LB, secándose las lágrimas, tratando de sonar lo más digna posible. Xander sonrió con malicia y la miró.
-Probablemente con Kitty, que prefiere estar con una desconocida antes que con la imbécil de su hermana mayor.- Hasta ese momento nadie había sujetado a Rory porque tenía un brazo mal y no parecía una amenaza. Gran error, porque le partió la cara a Xander de un puñetazo. Otra vez pelea.
Tuvo que mediar la seguridad del centro comercial, aunque nadie parecía dispuesto a echar a Xander, con cuando había una placa con su apellido desde que su padre había hecho una generosa donación dos años antes para la reforma de los multicines de la tercera planta.
-Dime donde están... por favor- pidió LB.
-Suplícalo- bufó Xander.
-Maldito engreído narcisista ¡¿dónde están?!- gritó LB.
-No te lo pienso decir, Liberty Bell...- todos se quedaron en silencio, nadie sabía que decir. Quizás la mejor solución iba a ser que se marcharan, era obvio que la fiesta de cumpleaños se había ido a la mierda.
-¿Y me lo dirías a mi?- preguntó Anna, bajando la cabeza.
-Eso depende...
-¿De qué?
-De lo que me des a cambio- Lucke a penas logró sujetar a Mike cuando Xander le dijo eso a Anna, que esbozó una mueca de dolor.
-¡Te voy a partir la cara!- amenazó Mike.
-Como si pudieras hacerme daño, Shapiro- bufó, mirando a Anna.
-Estás enfermo.
-No, técnicamente, tú eres la enferma.- Mike volvió a revolverse entre los brazos de su amigo, que lo sujetaba con todas sus fuerzas, que ya no eran muchas. Se hizo el silencio y Anna intercambió una mirada con LB, a la que nunca había visto tan preocupada..
-Está bien, pero primero dinos donde está.
-No, prefiero que pagues por adelantado- dijo Xander, acercándose a Anna, agarrándola con fuerza por ambos brazos para que no pudiera escapar y besándola sin llegar a ser correspondido.
La imagen resultó desagradable para todos, y más sabiendo lo mal que lo debía de estar pasando Anna al haber tenido que venderse de ese modo, pero quien peor se sintió fue Mike, que no sólo no quería mirar, sino que ni siquiera quiso quedarse y salió corriendo de Martin's. Era eso o arremeter contra Stonem y quizás contra Anna.
Al fin Xander soltó a la chica, que se zafó de sus brazos, a punto de llorar. Nadie se atrevió a romper el silencio que se había creado, ni siquiera tras la salido de Mike.
-Están en un piso, el 75, 4ºB, en la cuarta con Maine dejándose fotografiar por un pervertido amigo de Agnes... mañana todas esas fotos estarán en internet.- Contestó Xander, jactancioso y triunfal.
-La cuarta con Maine- repitió LB.- ¿Rory, vienes?
-Claro- respondió el chico enseguida.
-Nosotros también vamos- Vera y Lucke también querían ir, aunque sólo fuera como apoyo moral, pero Anna no se movía del sitio, sostenía la mirada con Stonem y la tensión que se estaba creado no auguraba nada bueno. Finalmente, el denso silencio se rompió con una sonora bofetada que Anna le propinó al chico.
-Me das asco- musitó, antes siquiera de que Stonem pudiera volver a mirarla.- Sigue así y yo te enseñaré lo que es dolor.
Nadie supo que decir a eso, pero de todos modos tenían demasiado prisa por ir a buscar a Kitty. Sin embargo, al salir del centro comercial Anna se fue en otro dirección.
-Anna... es por aquí- le dijo LB, mientras se alejaba mirando a Annna, caminando de espaldas a la dirección que debía seguir.
-Tengo que ir a buscarle, LB- a Mike, obvio, no podía dejar las cosas así, debía aclararle que no quería saber nada de Xander.- Llamadme cuanto la encontréis ¿vale?
-Vale, ten cuidado...
-Tú también.
Y así el grupo se dividió, Anna por un lado y LB con Vera, Lucke y Rory por otro, en dirección a cruce de la calle cuarta con la Avenida Maine. No quedaba lejos y no merecía la pena ir en metro o autobús, demasiada gente y demasiado tráfico, llegarían tarde... quizás ya llegaba tarde.
Por otro lado, Anna corrió tras Mike hasta quedar sin aliento. Mike vivía más lejos y no había podido ir en coche, así que lo más lógico era que hubiera tomado el camino más corto para llegar a su casa cuanto antes, si es que era allí a donde iba. En el parque Saint Arthur, que debían cruzar para atajar hasta el barrio en el que vivía Mike, Anna se lo encontró sentado en uno de los columpios, alumbrado por la débil luz de una farola. No titubeó en acercarse, si dudaba él podía escapar, y ella no quería eso.
-Mike- musitó, de pie ante el columpio, cortándole el paso. Igualmente él se puso de pie para irse, pero ella le paró.- No, para, espera... no había otra forma.
-¡Siempre hay otra forma, Anna! Se lo hubiéramos sacado de otro modo...
-¿Cómo?¿Con los puños? Kitty era una quinceañera- dieciseisañera, en realidad- sabe Dios donde la habrá metido Agnes, quieres esperar a que llamaran a LB de comisaría ¡o del hospital!
-¡No exageres!
-No, no exageres tú. No ha significado nada, se acabó... no quiero tener nada que ver con Stonem.
-Ya, claro, como en la fiesta de los Lisbon en o en esa fiesta de bienvenida que le dieron a Harris...- le recriminó Mike.- Quédate con él, sois tal para cual.
-¿Cómo?- eso dolía, realmente no tenían nada en común y Anna estaba decidido a no dejar que Xander entrara en su vida.
-¡Que ya estoy harto, Anna! Que no eres más que una provocadora que ha estado tomándole el pelo durante todo este tiempo... olvídate de mi.- Y sin decir nada más, Mike se fue y Anna se quedó fría, clavada en el suelo, sin saber qué contestar o como reaccionar.
Pero si alguien creía que sólo ellos dos terminarían escaldados aquella noche, se equivoca. A LB y los demás no les hizo falta llegar hasta el 75 en la cuarta con Maine, Agnes y Kitty ya habían salido de la sesión, la mar de contentas.
-No me lo puedo creer, ha sido genial- no para de repetir la cumpleañera, eufórica.
-Y te han pagado.
-¿Pero por qué? No lo entiendo, no es una sesión de verdad.- Y aún así Charles le había dado un sobre con doscientos dólares.
-Son buenas fotos, le has gustado y quiere que estés contenta, no quiere que te vayas con otro fotógrafo- bromeó Agnes. Lo peor es que Kitty se lo creyó.- Oh...oh- musitó Agnes al ver de lejos como se acercaba la hermana mayor de Kitty con sus amigotes.
-Mierda ¿qué hacen aquí?¿Cómo sabían que...?
-Tranquila, yo me ocupo.
Agnes estaba muy segura de sí misma, esperaba que LB quisiera dialogar, o gritar o lo que hicieran las chicas vulgares como ella, pero no fue así, si no hubiese sido por Lucke, que logró agarrarla a tiempo, LB le hubiera arrancado de cuajo las extensiones.
-¿Cómo has podido hacerme esto?- preguntó LB, mirando a Kitty con los ojos todavía hinchados por haber llorado.
-No sé a lo que te refieres...- dijo Kitty, haciéndose la tonta.
-¡LA FIESTA!
-¿Fiesta?¿Una fiesta para mi? Que detalle, que pena que ya tuviera planes...-LB se revolvió entre los brazos de Lucke, era más fácil sujetarla a ella que a Mike.
-Kitty, te estás pasando- Rory se metió en medio, tratando de hacer aflorar la culpabilidad en la pequeña de las Fargas.
-¿Este es el chico?- preguntó Agnes, mirando de arriba a abajo a Rory. Kitty asintió y bajó la cabeza, más avergonzada por el chico que por haber fastidiado a su hermana.- No está mal, pero los conocerás mejores, yo me encargaré.
-Como te has encargado de que deje de comer, de ir a clase, de que mienta, se escape de casa y...- le recriminó LB.
-Cállate, Liberty Bell-dijo Agnes con aires de superioridad.
-Maldita narcisista, eres igual que tu primo...
-¡Cállate, LB! No le hables así- Kitty salió en defensa de su nueva amiga, para sorpresa de los demás.
-¿Pero por qué la defiendes? Sólo juega contigo...
-Más quisieras... es amiga mía. Es la única a la que le importa lo que yo quiero.
-¿Desde cuándo tú has querido esto?- ¿Desde cuándo quería ser modelo?
-¿Ves? Ni siquiera lo sabes, te igual ¡yo no te importo!¡Y tampoco le importo a papá y mamá!
-¿Pero qué dices? Como si a Agnes le importarás ¡no le importas una mierda!
-No le hagas caso, Kitty, claro que me importas, ya te lo he demostrado.- Le dijo Agnes, cruzando una mirada asesina con LB.
-¡Ya está bien! ¡Nos vamos a casa AHORA!
-¿Para qué, LB?¿Para qué me gritéis y echéis la bronca?Creo que paso... Agnes, tienes el coche cerca ¿verdad?
-Sí, claro Kitty, te llevo- se ofreció Agnes.
-Y quédate abajo, sólo subiré a dar unas cosas... no pienso quedarme en una casa en la que nadie me quiere.
LB no reaccionó a eso. Corrió a casa, sola, los chicos ya no podían ayudarla. El coche de Agnes estaba en la entrada, pero ella no estaba dentro, si no llevara tanta prisa le hubiera rayado la chapa, pero tenía cosas mejores que hacer. Cuando entró en casa sus padres y Kitty no hacían más que gritarse los unos a los otros mientras la pequeña hacía las maletas rápidamente y de mala manera. La discusión no duró mucho y se zanjó con un fuerte portazo y una persona menos en la casa. Kitty se había marchado.
Kitty se asentó en el apartamento de Agnes. Tendría que dormir en su sofá y dejar la ropa colgada en cualquier parte, pero era mejor que la calle. Se estaba dando una ducha para relajarse cuando llamaron al teléfono de Agnes... ojalá hubiera podido escuchar esa conversación para darse cuenta del error que cometín.
-¡Agnes!
-¿Primo?
-Ya no puedo más... tienes que ayudarme- pidió, sonando perjudicado, como si hubiera estado bebiendo de nuevo.- Si no has acabado con Fargas hazlo ya, porque quiero que Anna sufra.
-Xander, tranquilo, respira- pidió, preocupada, notando lo enfadado y nervioso que sonaba.- Kitty se hunde bajo el peso de sus decisiones, pronto caerá.
-Quiero que ella caiga, Agnes... quiero que Anna lo pase mal.
-Y lo pasará mal si eso quieres... Haremos lo siguiente, tu espérame mañana en la puerta de la consulta, te contaré lo que tengo pensado.
Eran algo más de las tres de la mañana cuando sonó el móvil de LB. Estaba despierta, no lograba dormir, no teniendo a su hermana tan metida en la cabeza, aún no se le pasaba el disgusto.
-¿Mike?- preguntó, confusa a pesar de que sabía que era él quien llamaba.
-LB... lo siento, sé que es tarde pero... necesito un favor ¿podemos vernos?
-Claro... ven a casa.
Mike tardó poco en llegar a casa de LB, a esas horas ya no había tráfico y con el coche tardó poco más de veinte minutos. LB había salido y le esperaba en el portal de su casa, con un paquete de galletas de chocolate bajo el brazo y las llaves del trastero en el sótano del edificio. En cuanto vio a Mike al otro lado abrió la puerta, ella iba en pijama y con zapatillas de perritos, muy poco propio de LB.
-Bonitas zapatillas.
-Cierra la boca y entra, hace frío.- Mike sonrió y entró y sin decir nada más bajaron en ascensor hasta el sótano, donde LB le guió hasta un pequeño trastero débilmente iluminado a primera vista.
-¿Cómo es posible que cultives marihuana en el sótano sin que sus padres se enteren?
-No es nuestro trastero- aclaró LB- es de un vecino, las plantas eran suyas, pero terminé cuidándoselas yo. Desde hace cuatro años me regala una más en mi cumpleaños y en navidad, para ir aumentando la colección.
-¿Y cómo funciona esto?
-Es largo de explicar... de todos modos estas están creciendo aún- explicó señalando las plantas, muy bien iluminadas en un pequeño invernadero de plástico regado por goteo.
-Te lo montas bien...
-Lo sé- se jactó la chica, forzando una sonrisa.- Me extraña que me hayas llamado... tú no fumas.
-No... es mi primera vez.
-No puedo creerme que al final haya sido yo quien lograra corromperte.
-Me he corrompido solito.- Ambos se sentaron en el suelo y LB encendió lo que parecían dos cigarros, aunque no sólo fumarían tabaco aquella noche...
Mike casi se ahoga con la primera calada (y con la segunda y la tercera... pero con la cuarta le fue mejor), comenzó a toser, sacándole una buena carcajada a LB, pero pronto pilló el truco... los chicos de hoy aprenden rápido, todo el mundo lo sabe.
Pasaron un rato allí, fumando y picoteando galletas, era previsto que se les abriría el apetito. Pero tanto o temprano debía llegar el momento de las confesiones, Mike no se había presentado en su casa porque sí de madrugada, algo lo estaba destrozando por dentro igual que pasaba, por distinta razón, con LB.
-Pásame otra galleta...-pidió Mike.
-No quedan, nos las hemos comido.
-¿Todas?
-Sí- respondió LB, riendo como una idiota sin saber por qué.- Directas a mi trasero.
-Tú no tienes trasero... eres muy delgada.
-Mira quien fue a hablar...
-Soy puro músculo, todo fibra...
-Ya, claro... - se hizo el silencio y LB no pudo evitar preguntar, por curiosidad.- ¿Por qué has venido?
-No podía dormir.
-¿Y has cruzado la ciudad de madrugada por eso?
-Y para verte a ti- dijo con ironía, sonriendo.
-Kitty se ha ido de casa... mis padres casi le han abierto la puerta para que se marchara.
-¿La han echado?
-¡No, no! Pero tampoco le han impedido irse. Es Agnes... tengo que encontrar la forma de abrirle los ojos a Kit antes de que le haga daño.
-Tienes que dejar que se equivoque... sólo así aprenderá. Es tu hermana, es normal que no quieras verla mal- él tenía varios hermanos y sabía de lo que hablaba,- pero nadie escarmienta en cabeza ajena, deba aprender por sí misma.- LB asintió, en el fondo Mike tenía razón. Ahora le tocaba a él hablar de su problemas, porque era obvio que había un problema.- He pasado de Anna...
-¿Qué?- directamente increíble.- ¿Pero cómo... pasar?
-Le he dicho cosas que... le he hecho daño, pero es que no soporto verla con él.- Con Stonem, obvio.
-No está con él, ni siquiera le gusta... de verdad.
-¿Cómo que no? Han estado juntos varias veces. El tiene dinero, da fiestas...
-¿Y qué? Es un idiota y Anna lo sabe, lo de hoy fue demasiado, pero ella accedió por mi y yo se lo agradezco, le debo una por eso.- Pero la preocupación de Mike era la de siempre, qué debía hacer para que Anna al fin se fijara en él.
-¿Y qué hay de Rory?- preguntó él, por cambiar de tema.
-Dios... no sé... es...tan complicado.
-¿Te gusta?
-Creo que... sí- era tan raro decirlo en voz alta, pero estaba perjudicada por la marihuana y necesitaba soltarlo.-¿Crees que podría funcionar?
-Por tu parte seguro que sí... y creo que él se esforzará.
-¿Te lo ha dicho?- preguntó LB, con un rayo de esperanza. Mike asintió.
-Sería tonto si no lo hiciera- la miró con ternura y sonrió.
-Y Anna sería idiota si no se diera cuenta de lo mucho que la quieres- se cruzaron sus miradas y poco a poco se acercaron el uno al otro hasta besarse... ¿cómo estaba pasando eso?
El beso duró unos segundos, fue pausado y dulce (con sabor a galleta), y cuando terminó ambos se miraron, confusos. LB frunció el ceño.
-¿Mike?
-¿Sí?
-¿Has sentido algo?- necesitaba saberlo.
-No ¿y tú?
-No- coincidió negando con la cabeza.
-Me lo suponía.
Y eso demostraba dos cosas: La primera era evidente, que no se gustaban, la segunda... que la culpabilidad los inundaría pronto porque ambos querían a otras personas.
-Creo que quiero a Rory...
-Y yo quiero a Anna.
-Echo de menos a mi hermana...- Mike abrazó a LB y la meció suavemente.
-Esto se arreglará, Liberty, ya lo verás.