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Historia 34282 — capítulo 2

Cuando Apolline llegó al colegio al día siguiente, algo más tarde de lo que le hubiera gustado, Nigel le recibió con malas noticias. La tarde anterior Mary (Baby Doll) se había saltado las clases para evitar un segundo interrogatorio y nadie parecía dispuesto a colaborar.

-¿Algo nuevo?- preguntó la psicóloga. Nigel prefirió endulzar la mala noticia con un café bien cargado.

-Los profesores no sueltan prenda, espero que tú puedas sacarles algo.

-¿Y Mary?

-Hoy tampoco ha venido, hemos llamado a su casa, pero no contestan al teléfono.- Apolline suspiró y negó con la cabeza, luego le dio un largo trago al café, mientras se tomaba unos instantes para pensar.

-No me fío... ¿cuándo iremos a ver la azotea?

-En cuanto hables con los profesores, ya me han traído el material y también el expediente médico de Wayne Porter, como pediste.

-Perfecto.

El primero profesor sospechoso era el propio profesor de gimnasia, que había sido rápidamente descartado, al igual que Jenny, por los detectives de homicidios. Estaba dando una clase, así que la psicóloga forense, Apolline Hanson, tuvo que saltar a la siguiente en la lista, la profesora de física y química, la señorita Drake. Una mujer joven, reservada y amante de su trabajo. Recientemente casada y embarazada de cuatro meses.

-Mis felicitaciones- lo primero que hizo Apolline fue dar su enhorabuena a la profesora, mientras tomaba asiento.

-Gracias.

-¿De cuanto está?

-Cuatro meses, pero me siento como si estuviera ya de nueve- musitó la mujer sonriendo.- ¿Tardaremos mucho? Tengo un examen con los alumnos de último curso.

-No, tranquila, serán tan solo unas preguntas- le aseguró Apolline.-¿Quiere algo?¿Un café, té, agua?

-No, gracias.- Nigel bufó, escéptico ante tanta amabilidad por parte de su compañera.

-Bien, señorita Drake, dígame qué relación tenía con Wayne Porter.

-Wayne era un gran chico, con muchísimo talento para las ciencias, muy colaborador y trabajador.- Apolline forzó una sonrisa poco convincente mientras abría la carpeta del caso.

-Sacaba matrículas en su asignatura...

-Se las merecía.

-Sí, seguro que sí.

-Disculpe, detective...- musitó, erróneamente, la profesora- ¿insinúa algo?

-Un par de meses antes de su muerte se extendió por el colegio el rumor de que había algo entre usted y Wayne Porter, tuvo que ser muy comprometedor.

-Oiga, los chicos son muy crueles ¿de acuerdo? Sobre todo los populares. Algunos de ellos sacan malas notas y en vez de estudiar prefieren desacreditar a los profesores. Ese rumor casi me cuesta mi empleo y lo que es peor, mi matrimonio.

-Así que tuvo que molestarle muchísimo.

-Claro que sí.

-Tanto como para querer deshacerse de Wayne- sugirió Apolline.

-No- respondió rotundamente la profesora.- Era un gran chico, pero era tan sólo un alumno...

-¿Quién cree que comenzó ese rumor?¿Alguna idea?- Drake se encogió de hombros y negó, tratando de hacer memoria.

-Habíamos tenido un examen de química inorgánica y las notas había sido desastrosas, a excepción de Wayne y dos o tres alumnos más. Muchos miembros del equipo y animadora vinieron a quejarse y yo me negué a subirles la nota... pudo ser cualquiera o pudo no ser ninguno de ellos.- La mujer suspiró, preocupada.- Oiga, no había nada entre el pobre Wayne y yo, de haber sido así, yo ya no estaría aquí. Tuve que suspender todas mis tutorías y el taller con los demás alumnos mientras se investigaba, pero se demostró que no había nada extraño entre él y yo.

-Claro que no...- Apollien hizo una anotación rápida en la ficha de la profesora y dio por zanjado el interrogatorio, al menos por aquel día.- Muchas gracias por su tiempo, señorita Drake.

La profesora de fue, compungida, y Apolline que quedó a revisar el expediente médico de Wayne Porter y a examinar los esquemas que había estado barajando con Nigel, el detective, el día anterior. Las declaraciones de los chicos, aunque más concretas, seguían siendo muy confusas y contradictorias. Se acusaban indirectamente los unos a los otros, metiendo a la policía en una espiral de mentiras que no llevaba a ninguna parte.

-Polly- llamó Nigel tras un rato.- ¡Apolline!

-Sí, dime, perdona... estaba pensando en... ¿qué quieres?

-¿Estás bien?

-Sí, claro, descuida. ¿Qué querías?

-Vamos a ver la azotea.

Ya era el momento de ver la supuesta escena del crimen, la azotea situada varios pisos por encima del gimnasio desde la que, supuestamente, Wayne se había tirado o, como creía la policía, le habían empujado.

Cadler y Hanson subiendo con cuidado, informe del forense en mano, para examinar cada detalle y tratar de reconstruir lo que había pasado con los pocos datos seguros de los que disponían.

-Según el forense se rompió el cuello en la caída.- Dijo Nigel. Apolline se asomó a la azotea y miró el suelo. Cuatro pisos y una altura de unos quince metros la separaban del suelo, pero en medio había un tejado inclinado de unos dos metros de largo.

-Hay tejado... tuvo que saltar, rodar por él y luego caer. Nadie que vaya a suicidarse escoge un lugar como este para saltar.

-¿Verdad que no? Pues eso no es lo más interesante. Verás, el tejado es parte del saliente del edificio que comprende una parte abuhardillada de uno de los laboratorios, debajo hay un aula vacía y en el bajo está el gimnasio. Wayne saltó, cayó dos metros, creemos que de espaldas, hasta aterrizar en el tejado, rodó por él y se quedó en el borde de la cornisa antes de caer. Había restos de sangre en el canalón que coinciden con las laceraciones en la parte posterior del cráneo. Generalmente la causa más común de muerte al saltar o ser empujado de una gran altura es el traumatismo craneal severo por impacto, pero en este caso...

-Se rompió el cuello...- musitó Apolline.

-¿Quieres escuchar mi teoría?

-Adelante.

-Apenas había restos de sangre en el canalón a pesar de que se había abierto la cabeza. Yo creo que lo empujaron, rodó por el tejado y al llegar al canalón su cabeza quedó encajada y se rompió el cuello. La sangre comenzó a coagularse por falta de riego y por eso hay tan poca sangre a pesar de que los traumas eran profundos.- Explicó Nigel henchido de orgullo.

-Vaya, impresionante... pero el forense dice...

-Parecía un caso claro de suicidio, ni siquiera subió aquí. Determinó que se rompió el cuello con la caída y pasó al siguiente cuerpo.- Mientras decía eso le dio a Apolline las fotos de la escena del crimen, en donde todas las evidencias aparecían debidamente numeradas. La que buscaban era la de los restos de sangre en el canalón.- Sangre, cabellos... cuando terminaron de examinar la escena cambiaron el canalón, al caer Wayne se llevó un trozo por delante.

-Me gusta tu teoría... pero si Wayne se quedó encajado pudo no caer en el momento. Pudo quedar pendiendo del tejado hasta que el canalón no soportó el peso y cedió.

-Lo que dio tiempo a su asesino para escapar.

Con una nueva teoría, Apolline y Nigel volvieron a su improvisada sala de interrogatorios. La psicóloga tomó asiento y repasó la declaración de la profesora Drake.

-Nigel- llamó tras unos minutos.- La profesora dijo que había tenido que suspender los talleres de química y las tutorías.

-Sí ¿y qué?

-Esto es una copia de los horarios durante los dos meses previos a la muerte de Wayne- dijo pasándole los papeles a su compañero que les echó un vistazo.

-No te sigo...

-Según esos horarios no se suspendieron todas las tutorías, las sustituyeron por las tutorías de amigo.

-¿Las qué?

-Un alumno aventajado da clases a otro al que le cuesta más comprender la asignatura. Mira- dijo sacando otro papel de la carpeta del caso de Wayne- esta es la solicitud preuniversitaria de Wayne. Las notas, las clases, las actividades extraescolares... todo suma puntos para entrar en la universidad que elijas, incluidas...

-Las tutorías- y allí lo decía.

-Wayne era tutor.

Y lo más interesante no era que diera clases, si no a QUIEN le daba esas clases. No hubo que rebuscar demasiado, la profesora Drake se lo dijo enseguida al detective Cadler y la alumna en cuestión tuvo que personarse en la sala de interrogatorios.

-Buenos días, Jennifer ¿cómo estás?- preguntó Apolline, enfrentado a Jenny Morris, que había estado allí el día anterior.

-Bien... gracias ¿qué pasa? Creí que ya habíamos terminado.

-Sí y yo, pero resulta que hemos encontrado algo muy interesante- dijo deslizando sobre la mesa uno de los horarios de tutorías.- Tu profesora de química, la señorita Drake, nos lo dio. Hasta ahora nadie le había hecho caso a la solicitud universitaria de Wayne porque no parecía ser relevante para el caso, pero resulta que sí lo es...- Jenny no dijo nada, sólo se limitó a agachar la cabeza sin quitar la vista del horario.- Resulta que sí tenías algún tipo de relación con Wayne Porter, era tu profesor particular.

-Bueno sí, pero...

-¿Por qué no nos los dijiste?

-Oiga, no pensé que tuviera importancia, sólo me daba clases de química- dijo Jenny, tratando de exculparse.- Mire, estaban a punto de nombrarme jefa de animadoras, no quería que nadie supiera que me veía con tipo como Wayne.

-¿Te veías con él?

-En las tutorías...

-Pero esas clases particulares se dan en el colegio, con más gente- Jenny tragó saliva, consciente de que acababa de meter la pata.

-Vera- musitó, algo nerviosa- convencí a la señorita Drake para que dejara que Wayne me diera las clases fuera del colegio...en... mi casa.

-Así que en tu casa. Te preguntamos si tienes alguna relación con él, nos dices que no y resulta que te dio clases dos días por semana en tu casa durante dos meses...- pero Apolline le había visto la mentira desde el principio.- Nos has mentido ¿cómo se llama eso, agente Cadler?

-Obstrucción a la justicia- respondió Nigel, que seguía el interrogatorio desde la puerta sin interrumpir.

-Exacto. Mentir en una investigación federal es un delito.

-Lo siento, de verdad. Oiga, yo no hice nada... por favor, tiene que creerme.

-¿Sabes algo más que no nos hayas contado, Jenny?

-¡NO!

-¿Segura?

-Sí...

-El rumor ¿tuviste algo que ver?

-¿Qué rumor?

-El rumor sobre la supuesta relación de Wayne y la señorita Drake.- Jenny bajó la mirada y titubeó un momento.- ¿Sabes quién lo inició?- Jenny asintió.- ¿Alguien del equipo, alguna animadora?

-Más o menos... fue Caleb Rossenberg.- Eso sí que pilló por sorpresa a Apolline y a Nigel, que se mostraron muy interesados.

-Explícate.

-Verán, Caleb acababa de recuperarse de la lesión y no podía volver al equipo. Había comenzado a apartarse de la gente y había comenzado su relación con Dawn...

-Según Dawn no salieron oficialmente hasta después de la muerte de Wayne- o eso había declarado.

-Ya, pero todo el mundo sabía que estaba colado por ella desde antes, lo que pasaba es que ella y Wayne se llevaban muy, muy...MUY bien ¿me sigue? Y claro, Caleb necesitaba una forma de que Dawn pensar que el era un capullo.

-Y se le ocurrió lo del rumor.

-Algo así...- Apolline miró severamente a la chica, estaba harta de sus mas o menos y de sus algo así.- Me pidió ayuda ¿vale? Fue lo único que se me ocurrió.

-Así que fue cosa tuya, te parecería divertido ¿no?

-No pensamos que fuera a hacer tanto daño... cuando Drake obligó a Wayne a ser mi tutor creí que lo había descubierto, pero cuando él murió todos se olvidaron del tema y le levantaron la suspensión.

Hasta aquel momento Jenny, Caleb y Mary habían mentido. Caleb, Paul (Sick Boy) y la profesora Drake, tenían un móvil para cometer el asesinato, pero no había pruebas concluyentes contra ellos. Nigel y Apolline se pusieron a repasar de nuevo las declaraciones, los informas y, esta vez, hicieron caso a todos los detalles y papeles, incluso a los que no parecían importantes (como la solicitud preuniversitaria, ignorada hasta aquel momento y que había descubierto la mentira de Jennifer).

Nigel hizo una llamada al depósito de pruebas y un agente llevó al colegio una caja con las pertenencias de Wayne. La ropa que llevaba puesta el día de su muerte, las fibras encontradas, el contenido de sus bolsillos y de el de su taquilla. Tanto el detective como Apolline creyeron conveniente repasar aquello también. Comenzaron por la tarjeta SIM del teléfono móvil de Wayne, dentro de la caja estaba el informe de la compañía telefónica con el registro de llamadas y una transcripción de los mensajes de texto.

-Hay un número oculto que se repite bastante ¿su asesino?

-Es lo más probable- dijo Nigel- pero no es seguro, no sabemos de quien es.

-¿No lo pudisteis rastrear?

-No, era de prepago.- Repasaron la lista de llamadas y luego fueron a los mensajes, cada cual más desconcertante.-Mira, este es de Mary: *Gracias por todo, sé que aunque estás pasando un mal momento te preocupas por mi y eso me da fuerzas para seguir.*Lo firma como Baby Doll.Las fechas se corresponden con los siguientes días a la muerte de la madre de Wayne. Conservaba mensajes así en una carpeta a parte.- Nigel leyó a continuación la respuesta de Wayne.- Tranquila, sólo me preocupo de que estés bien, no quiero que hagas más tonterías. Debemos ser fuertes y seguir adelante.

-¿Seguir adelante con qué?¿Y qué es eso del final? ¿Las letras MRTR?

-No hemos conseguido averiguarlo. Los chicos se comen muchas letras a la hora de mandar sms's.

-No... yo he visto esto antes- dijo Apolline, convencida, hurgando entre las cosas de Wayne. Sacó la agenda escolar del chico y comenzó a buscar.- Aquí está- en una de las páginas había dibujado con bolígrafo negro y rojo las letras MRTR, como si de un grafiti se tratara, debajo había escrito en pequeño la palabra mártir.

-¿Mártir?- musitó Nigel, confuso.

-Todos los alumnos tienen una agenda como esta ¿no?- preguntó enseguida Polly.

-Sí, las reparten a principio de curso de forma gratuita- aunque con lo que pagaban los padres de aquellos chicos por que estudiaran allí, lo mínimo era que no les cobraran esa agenda- así apuntan sus tareas, fechas de exámenes y sus horarios y cosas así.

Aquel iba a ser un trabajo pesado. Apolline se armó de paciencia y café y comenzó a examinar la agenda de Wayne. Todo parecía estar escrito en clave. Por un lado las tareas, fecha de exámenes y entrega de trabajos, aquello estaba más o menos claro, pero lo demás era un caos. Nigel se personó en administración, donde seguían tratando de contactar con Mary Callison o con su familia, pero no lo conseguían. Los interrogatorios tendrían que esperar a que Apolline terminara y parecía muy lejano.

La psicóloga se llevó el trabajo a casa aquella noche. Cada dibujo, cada símbolo. Los nombres raros, las siglas, las frase de desesperación de Wayne escritas en los bordes de las páginas. Todo era muy confuso, pero un a noche prácticamente en vela dio para mucho, sobre todo, cuando Apolline logró encontrar un patrón. A la mañana siguiente, cuando se personó en el colegio tenía una sólida teoría, pero Nigel traía malas noticias.

-¿Qué ha ocurrido?

-Mary Callison está en el hospital- bufó el detective.

-¿Por qué?

-Intento de suicidio. Por suerte su padre la encontró a tiempo, estaba intentando tragarse un frasco de pastillas. Le hicieron un lavado de estómago y le darán el alta en un par de días.- Apolline negó con la cabeza, más enfadada que preocupada.-¿Encontraste algo en la agenda de Wayne?

-Sí, muchas cosas.

Ya en la sala de interrogatorios, Apolline borró el esquema inicial de la pizarra, ya no tenía validez. Tomó sus notas y le dio a Nigel la agenda de Wayne para que la fuera siguiendo. Al tiempo que hablaba, escribía los datos cruciales en la pizarra.

-La agenda empieza con una hoja con un cordial saludo del colegio, seguida de varias hojas con el plantel de profesorado, los horarios de cursos, un calendario 2006-2007 y otro 2007-2008, la lista de actividades ofertadas y unas cuantas hojas en blanco para notas. Le siguen las hojas donde los chicos apuntan por fechas sus tareas y demás ¿me sigues?

-Sí.

-Bien, vete a la página 127 que se corresponde con el día seis de febrero de 2007, un martes- Nigel buscó la página.

-Ya.

-Bien. Las tres primeras frases se corresponden con los deberes de aquel día y una fecha límite para la entrega de una trabajo de literatura. La cuarta línea es una dirección, Kensington Road nº 37, la dirección de Jennifer Morris. Aquel martes tuvieron su primera clase, y a partir de ahí cada martes y jueves en casa de la chica.

-Wayne murió el jueves cinco de abril de 2007 pero Jenny estaba en el instituto con las animadoras.- Dijo Nigel.

-Quizás Jenny se olvidó de cancelar la clase y Wayne vino al instituto a buscarla, eso explicaría que estuviera aquí- hasta el momento nadie se explicaba que hacía allí a aquellas horas.- A partir de esa fecha cada martes y jueves hay una cruz de color rojo que le indicaba las tutorías con Jenny, pero a partir del día ocho de marzo, página 142, al lado de cada cruz aparece la letra G.

-¿Y qué significa?- preguntó el detective al llegar a la página.

-Al principio no estaba segura, pero entonces la misma letra apareció los días 16, 18 y 23 de marzo, dos viernes y un domingo, páginas 146, 147 y 149. Así que comencé a retroceder y vi que cada viernes y domingo Wayne tenía un compromiso que había comenzado el viernes seis de octubre de 2006 y que marcaba con un signo más en color verde, está casi al principio. La anotación de aquel día es la siguiente- dijo mientras la escribía en la pizarra.- *Winsbourn Hill, nº 19, 1ºA.*Seguido por un teléfono, el *555 3472,*debajo las letras MRTR, Silke, B-doll y Sick-b.

-Martir, Baby Doll y Sick Boy- musitó Nigel, impresionado.

-Exacto.

-¿Y Silke?¿Y qué es esa dirección?

-Lo busqué en internet, en el bajo hay una tienda de cómics y música. Venden cd's, vinilos, cómics antiguos, libros de ciencia ficción e incluso hay un par de ordenadores para que los clientes se conecten. Llamé esta mañana y resulta que el 1º A, el primer piso, es del dueño que lo utilizó durante un tiempo de almacén hasta que se lo alquiló a Wayne Porter.

-Se veían en un piso cada viernes y cada domingo ¿fiestas privadas?- sugirió el detective.

-No lo creo. A partir del viernes 17 de diciembre de 2006, domingo, página 102, se añaden un nuevo nombre: Sin, que significa pecado en inglés. Cada viernes y domingo y el día 12 de enero de 2007, viernes, página 115, se añade otro nombre más: Wizard.

-Martir, Sin, Silke, Baby Doll, Sick Boy y Wizard.

-Sí y por un periodo de tiempo de tres días, una G.- Todo estaba escrito en la pizarra, pero Nigel aún no lograba comprender del todo a donde pretendía llegar Apolline.

-Vale, pero quién es Silke y qué significa la G.

-Ahora viene lo realmente interesante. En las dos últimas hojas de la agenda hay lo que denominaremos un "pre-anuario" ¿vale? Los chicos tienen un espacio para pegar su foto, escribir algo sobre ellos debajo y dejar espacio para firmas y dedicatorias de sus amigos y comapeñros, como se hace en el anuario que te dan en el último año antes de la graduación.- Nigel se fue al final de la agenda y frunció el ceño, las cosas se aclaraban.- Hay siete firmas, na de ellas de la profesora Drake con la siguiente dedicatoria: A un alumno con un gran talento y mucho potencial, probablemente Wayne le pidió que firmara y ella fue amable. Lo interesante son las otras seis firmas: Sin, Sick Boy, Wizard, Baby Doll y...- Nigel buscó cada firma pero dos de ellas parecía no encajar.- Glory, de ahí la G y la última es de Sasha. Te apuesto lo que quieras a que ella es Silke.

-¿Se pusieron todos motes?¿Nombres falsos? ¿Y quién es Glory?- había demasiadas dudas.

-Creo que no son motes... son alter egos.

-¿Alter egos?

-Personajes. Jugaban a rol.- Apolline escribió en grande la palabra ROL en el centro de la pizarra, entre las otras anotaciones de fechas y nombres.- Creo que se reunían en aquel piso e interpretaban sus propios papeles en un juego inventado, es común entre chicos de su edad.

Nigel cerró la agenda, la dejó sobre la mesa y se pasó ambas manos por la cara, aquello era demasiado, nadie se había fijado en todo aquello antes porque parecía no tener importancia, pero ahora resulta que sí podía tenerla y en gran medida, además.

-¿Puedes estar segura?

-Es una teoría, pero es muy probable. Mira, ve a la página 150- Nigel hizo lo propio- es una de las muchas páginas en las que hay sumas asociadas a las siglas de los sobre nombres de los chicos. Creo que eran las cuentas por el alquiler y las facturas del piso. Comienzan en a principios de octubre de 2006 repartidas entre cuatro personas y finalizan poco antes de la muerte de Wayne, pero la cantidad se reduce porque de aquellas había seis personas y no cuatro, se habían añadido Sin y Wizard.- Apolline hizo una pausa y escribió dos nombre en la pizarra.- Como ya te dije Sin entró en el grupo el día 17 de diciembre, tres semanas antes Dawn Wisler había dejado el equipo de animadoras y había liberado todas sus tardes de lunes, miércoles y viernes, que es cuando entrenaban.

-Élla es Sin.

-Creo que sí. El día de la muerte de Wayne hubo ensayo extraordinario porque el viernes seis de abril era el partido inaugural y el estreno de la nueva capitana de forma oficial.

-Retrasaron un día los entrenamiento y por eso Jenny faltó a su clase.- Tras decir eso, Nigel miró atentamente la pizarra.- Y Caleb interpretaría el rol de Wizard ¿cómo lo sabes?

-Intuición. Las anotaciones sobre él son escasas, pero si de verdad le gustaba Dawn y ella estaba metida en el juego de Wayne, puede que la siguiera.- Ambos se quedaron en silencio unos instantes, pero enseguida se movilizaron.

-Le diré al director que confisque las agendas de los chicos, iremos a la tienda de cómics a hablar con el dueño para ver si los chicos se reunían o no allí, a ver si sabe lo que hacían o si recuerda algo raro y luego iremos al hospital a ver a Mary.

Apolline tomó sus cosas, aquella sería una tarde muy movida.