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Alas blancas — capítulo 22
Paloma terminó de desayunar, un nuevo semestre se asomaba por la puerta, pero la chica de ojos azules no se sentía con ánimos de entrar a su tercer semestre en la preparatoria.
Habían pasado varios meses desde que acepto ser la novia de Alex, varios meses sin un solo demonio en el horizonte, varios meses desde que no le hablaba a Mapy, varios meses sin Jacob y su amistad.
Paloma tomó su cuaderno de algebra y miró con una sonrisa melancólica la portada donde se encontraba una foto de sus mejores amigos en navidad del año pasado la metió a su mochila y salió al escuchar un claxon.
-Hola guapo ¿Acaso te perdiste?-Paloma se veía hermosa con su suéter azul cielo y sus jeans deslavados y sus cabellos sueltos al aire, a pesar de que aun era temprano, se veía que llovería.
-Su carruaje está listo princesa…-Alex hizo una reverencia y le besó la mano a Paloma, a lo cual la chica sonrió.
-No me llames princesa o me voy a acostumbrar…-Paloma caminó hacia en auto y Alex se le adelantó y le abrió la puerta, Paloma volvió a sonreír.
El auto de Alex era un Mustang del 77, de color negro con rines cromados, muy rápido y muy cómodo, por lo que el trayecto a la escuela era breve, acompañado por risas y buena música.
-¿Hablaste con Mapy estas vacaciones?-Alex entró por el estacionamiento de la escuela y dejaba su auto.
-Dudo mucho que Mapy quiera volver a hablarme, por lo menos por el momento-Paloma sonrió al bajar del auto de su novio, habían pasado dos largos meses de no ver a sus compañeros de escuela.
-Pero no puede durar enojada para siempre ¿o sí?-Alex tomó su mochila y le tendió la mano a Paloma.
-No, eso creo…-Paloma le tomó la mano caminaron juntos.
-¿Y seguirás enojada con Jacob para siempre?-Alex miró de reojo a Paloma quien se puso pálida como el papel.
-Yo… No creo… No creo que esa amistad se logre recuperar-Paloma sonó convincente y desinteresada.
Cuando habían avanzado ya varios metros hacia el interior de la escuela, Paloma sintió una fuerza vertiginosa que la doblaba hacia atrás, ella se dejó vencer por ese peso y cayó de espaldas, junto con Mapy.
-¡Feliz no cumpleaños!-Mapy sacó una caja de color verde lima con un moño blanco de su mochila-Sé que es algo retrasado, pero no tenía forma de salir de ese retiro que organizó mi madre-Mapy ayudó a pararse a Paloma y saludó con un beso en la mejilla a Alex.
-¡Gracias Mapy! ¡Oh por Dios, de verdad te extrañé!-Paloma abrazó de igual forma a Mapy, ahora no le importaba la ironía de la vida, sólo le importaba su amiga.
-Sí lo note en todos los e-mails, mensajes de texto y llamadas que no recibí-contestó Mapy con sarcasmo.
-¡Lo siento!-Paloma se disculpó, pero la verdad era que tanto ella como su amiga necesitaban tiempo para calmarse.
-No te preocupes…-Mapy abrazó de nuevo a Paloma-Pero tendrás que recompensarme-le pasó un brazo por los hombros y los tres chicos comenzaron a caminar.
-Que no sea de nuevo trabajar con las ardillas exploradoras…-replicó Paloma.
-No, será algo más… Vengador…-Mapy movió el brazo hacia enfrente para enfatizar su punto-Algo que tiene que ver con actividades físicas de alta resistencia, es peligroso e incluye mini faldas y pompones-Paloma se paró en seco cuando vio en la mente de Mapy que ella quería…
-¡El equipo de porristas!-exclamó Alex.
-No solo el equipo…-negó Mapy con la cabeza-Ser la capitanía del equipo…
-¿Estás tú…?
-Sí, estoy segura…-interrumpió Mapy a Paloma.
-Iba a decir LOCA-Paloma miró hacia el fondo del pasillo ahí estaba Jacob y de su cuello colgaba Dani, la chica de los ojos azules suspiró y caminó en otra dirección.
El rumor de que Paloma sería la nueva capitana del equipo de porristas puso en duda mucho la reputación de la chica y de su mejor amiga, quien casualmente había sido nombrada la nueva presidenta del comité estudiantil, pero esa no era la mayor preocupación de Paloma, quien tenía que esquivar la mirada de intriga de Jacob y sus llamados mentales como "Paloma, ¿estás bien? ¿Quieres hablar?"… Pero al final del día Paloma salió ilesa de Jacob y las chicas locas que ahora la odiaban por ser la nueva capitana del equipo de porristas.
Un día muy difícil, fue ese inicio de semestre, por lo que lo que menos deseaba Paloma en ese momento era salir a trabajar, por lo que Arturo le dio la noche libre, pero Paloma al tener a sus dos mejores amigos trabajando en el café no podía hacer mucho más que sentarse en un sillón color púrpura al fondo de la cafetería y disfrutar de una enorme rebanada de pastel helado de zarzamora.
-Cuando conocí a Mapy, pensé que era una chica un poco…-Matt dejo el pastel en la mesita que tenía a un lado Paloma y se sentó frente a ella en un banco color blanco-Impulsiva…-Matt y Paloma voltearon la cabeza para ver a Mapy servir una orden de cafés americanos.
-Sí, lo es…-Paloma tomó su pastel y le dio un mordisco.
-¡Enana! ¡Para eso tiene la cuchara!-Matt le arrojó una servilleta y Paloma rió.
-Lo siento, lo olvidé-dijo ella entre risas, Matt se levantó pues un hombre de traje le pedía un café americano.
Paloma terminó de comer su rebanada de pastel, durante las vacaciones Alex le había insistido que le llamara cuando saliera de trabajar para ir por ella en el auto, miró su reloj, eran las seis en punto, por lo que a Paloma se le hizo muy fácil irse sola de la cafetería.
Caminó unas cuantas cuadras y cuando se cansó subió a un autobús, para después volverse a bajar a unas cuadras de su casa, ahora sí estaba oscureciendo, pero Paloma necesitaba caminar y despejar su mente, aun estaba muy confundida por todo lo ocurrido un año atrás.
De pronto una chica tropezó con ella, tenía los ojos llorosos y el cabello claro, estaba claramente asustada.
-¿Estás bien?-preguntó Paloma mientras la ayudaba a levantarse.
-Protégeme por favor…-la chica la tomó por los codos y comenzó a llorar, justo al momento de que una criatura de cuatro patas casi tan alta como un caballo, pero con el aspecto de un perro negro, los ojos inyectados en sangre y el hocico abierto gruñó.
-¡Santo dios!-Paloma se puso frente a la criatura y con un movimiento de manos la lanzó lejos, eso les dio a ambas chicas tiempo de correr en dirección a la casa de Paloma.
Corrieron dos calles arriba y doblaron en una esquina, aunque Paloma ya no podía más, siguió corriendo hasta llegar a ver un portón de madera, pero a unos metros de llegar la criatura las interceptó con el lomo erizado, de nuevo Paloma lo arrojó lejos de ellas, pero en vez de solo arrojarlo, lo mantuvo suspendido en el aire hasta que las dos chicas estuvieron detrás del portón. Pero no estaban del todo a salvo, pues la criatura comenzó a embestir la puerta, por el escándalo salió tía Amelia con una vela blanca encendida y pronunciando palabras inentendibles, el portón dejo de ser azotado.
-¡¿Qué demonios fue eso?!-exclamó Paloma dejándose caer en el suelo.
-Era… Bueno, en realidad no se que era…-afirmó la chica dejándose caer al lado de Paloma.
-Eso era un chacal-dijo Tía Amelia con voz grave-¿Por qué las perseguía? Eso no lo sé-miró a Paloma a lo que de inmediato contestó la chica con su mente "yo no tengo ni idea".
-Creo que eso es mi culpa-la chica se llamaba Luz y en un instante Paloma supo que la pequeña que no rebasaba de los catorce años, simplemente fue atacada por el chacal.
-¿Tú lo conjuraste Luz?-Paloma estaba exaltada y miraba con el seño fruncido a la sorprendida niña.
-¿Cómo sabes mi nombre?-dijo Luz "después de todo esta ha sido un día muy extraño" pensó y encogió los hombros-No, yo… ¿Cómo que conjurarlo?
-Veras Luz, lo que ocurre es que nosotras somos brujas y estamos aquí para protegerte-Tía Amelia ayudo a la pequeña a levantarse y luego a Paloma.
-¡Sí, claro!-contestó la chica con sarcasmo-¿Protegerme de esa bestia? Ese es un experimento mal hecho genéticamente-Luz, desde el punto de vista de Paloma era un poco escéptica.
-¿Quieres decir que solo te atacó porque te cruzaste por su camino?-interrogó Paloma.
-¡Pues sí! ¡Como cualquier otro animal!
-No-detuvo tía Amelia a la chica-Los chacales no atacan al azar-tía Amelia invito con un gesto a ambas chicas a entrar.
Primero entró ella, luego Luz y por último Paloma, quien al pasar al lado de Luz sintió un jalón en el ombligo, vio a Luz con un amuleto en el cuello y destruyendo al chacal.
-La pregunta es ¿Qué hace un chacal justo en este plano?-Tía Amelia se sentó y miró a ambas chicas, a Luz con cara de confusión y Paloma con la mirada completamente perdida-Ellos no actúan así, no dejarían el infierno solo por aterrorizar a señoritas.
-Creo que no lo hizo con afán solo de aterrorizarla, tía Amelia-confesó Paloma-Creo que es para evitar que haga algo importante…-Paloma tragó saliva-Algo que solo Luz puede hacer…
-¿De qué estás hablando niña?-preguntó impaciente su tía.
-De destruirlo…
-¿Qué ella tiene que destruir un chacal?-Tía Amelia se sintió confundía ¿Cómo era que su sobrina podía afirmar eso?
-Porque lo vi, en mi cabeza…-Paloma señalo su frente y después miró a Luz-Se que suena a una locura, pero sé que es real…-Paloma se levantó de su asiento y después tía Amelia.
-¡Tienes también el don de la visión!-exclamó contenta su tía.
-No es momento de celebrar tía…-susurró Paloma.
-¿De qué están hablando? ¡Yo apenas cumpliré quince…!-Luz comenzó a exaltarse.
-¿Quince?-preguntó Paloma, pero no necesitaba respuesta la tenía al alcance de su mano-Todo estará bien, sólo tienes que calmarte…-Paloma se acercó a Luz y la chica la abrazó, Luz se separó de ella y dejó a la vista un amuleto en plata y piedras rojas parecidas a los rubíes. La chica de los ojos azules lo miró con mucha atención, no era el mismo que había visto en su visión, pero algo había de familiar en el.
-Es el amuleto de mi familia-dijo ella mostrándoselo-Es una especie de objeto de la buena suerte…
Isa entró por la puerta, haciendo que tanto tía Amelia como las os chicas saltaran del susto, la chica tenía el rostro endurecido y cerró rápidamente la puerta, tenía también el brazo ensangrentado y su blusa rasgada.
-Alguien podría decirme… ¿Qué jodidos está pasando? ¿Por qué hay un chacal loco afuera de mi casa?-preguntó Isa fuera de sí.
-Verás Isa, ella es Luz, y el chacal está aquí porque ella es la única con el poder de destruirlo, pero debemos averiguar como…-Paloma sonrió a su prima, mientras ella resoplaba.
Tía Amelia trataba de repeler al demonio con sus poderes, pero no estaba funcionado muy bien, pues el chacal no se iría sin la vida de Luz; por otro lado, Paloma llamó por teléfono a Mapy, para que buscara por Internet algo útil de la familia de Luz; Isa, quien ya estaba más tranquila se dispuso a entretener a Luz, pero lo único que encontró fue un rompecabezas.
-*La buena noticia es que tienes suerte de tenerme como amiga-*le decía Mapy por teléfono a su amiga.
-¿Por qué puedes hackear el sistema de registro?-dijo Paloma esperanzada.
-*N o, porque mi padre es vecino del abuelo de tu inocente-*afirmó Mapy-*Resulta de que, tenías razón, Luz no puede ser bruja, su familia es completamente normal, pero en la entrada de su casa hay un símbolo extraño, es como una flor…-*Mapy cayó por un momento-*E s la flor de lis-*Paloma le dio un vuelco en el corazón, sabía como se representaba la flor de lis en los escudos de armas y ese mismo símbolo lo había visto en su visión.
-¿Hace cuanto que esa familia vive ahí?-la garganta de Paloma se secó.
-*B ueno en realidad no lo sé… ¡Espera! Hay una leyenda ¿la recuerdas?-*de la boca de Paloma no salió más que su respiración-Es sobre un cura o un ¿acolito? ¡No lo sé! El punto es que algo muy extraño lo mató justo en el lugar donde ahora se encuentra la casa, lo mataron porque tenía algo… Algo importante…-Mapy esperó a que su amiga reaccionará, pero no fue así-¿Qué tal si él no fuera un padre? ¿Qué tal si era algo más?
-La flor de Lis es el símbolo de…
-Los alquimistas…Tal vez la familia de Luz no sea de brujos o hechiceros, pero ellos tendrían una de las claves maestras para saltar de un plano a otro…
-¿Por qué el chacal la persigue entonces?
-Tal vez el demonio eso es lo que quiere, saltar de un plano a otro sin ninguna dificultad… imagínate que destrucción causaría.
-¡Mapy tengo que irme!-Paloma colgó el teléfono y fue a buscar a Luz.
Isa y ella estaban en la cocina, mientras Luz ponía la última pieza de su rompecabezas. Paloma desvió la mirada a su collar, era extraño, tenía símbolos desordenados y sin ninguna lógica.
-Eres muy buena…-dijo Isa mirando el rompecabezas de la Mona Lisa armado por fin.
-gracias, mis padres me han educado para hacer rompecabezas…
-¡Es un rompecabezas!-exclamó Paloma desde la puerta de la cocina.
-¿Qué?-preguntó Isa.
-El collar ¡es un rompecabezas! ¡ De esa manera podremos destruir al demonio!-Paloma tomó el collar de Luz y lo torció, las piezas se desplazaban entre sus dedos, logró armar el círculo, pero la flor de lis quedaba mal.
-¡Lo estás haciendo mal!-exclamo Isa tomando el collar y volviendo a torcer las piezas.
Una y otra vez, pasaron como una hora tratando de armarlo hasta que ambas se dieron por vencidas.
-Esto sólo lo puedes hacer tú Luz-le dijo Paloma extendiéndole el collar a su pequeña amiga.
La chiquilla lo tomo con dedos temblosos y comenzó a mover las piezas, en unos segundos la flor de Lis estaba armada y del centro salía una luz intensa de color blanco, al momento Luz movió una sola pieza y la luz se apagó.
-Esto es lo que necesitamos para acabar con esa cosa…-afirmó Paloma.
Paloma salió de la casa seguida de Luz, lo único que debía hacer era distraer al chacal para que Luz lograra armar de nuevo el rompecabezas.
-¿Lista?-preguntó Paloma frente a la puerta, la pequeña asintió y ella tomó la puerta y el chacal se abalanzó sobre ella.
Paloma tenía todo el peso del demonio sobre ella, sentía su aliento ardiendo en su cara y sus amarillentos colmillos a punto de morderle; Luz se quedó paralizada, con las manos entumecidas, mirando a ese horrible animal, fue en ese momento que una figura de capucha roja le arrojó una flecha al chacal e hizo que retrocediera.
Luz reaccionó y armó de nuevo el rompecabezas el demonio de pronto desapareció, dejando solas a ambas chicas.
-¡Paloma! ¿Estás bien?-dijo Luz ayudando a Paloma a levantarse.
-Eso creo…-Paloma se volvió a ver al lugar donde estaba esa figura de capucha roja.
-Ten, algo me dice que es a ti a quien pertenece esto… Y no creo que a mi familia le importe…
-Pero Luz, esto ha sido de tu familia desde hace años…-repuso Paloma.
-Pero es un sentimiento de que tú debes de tenerlo…-Luz le puso el collar en la mano, después fue con Isa, quien la llevó a su casa.
En algún lugar…
-La chica casi está de nuestro lado…-decía la figura entre las sombras frente a los dos hombres encapuchados.
-Debes de asegurarnos eso-sentenció el hombre de en medio.
-Que esté por completo segura de su decisión…-siguió el de la derecha-Una traición de esa magnitud haría perder el equilibrio en nuestra contra…
-Mo debes de preocuparte mi señor… Las cartas están sobre la mesa…