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Alas blancas — capítulo 31
N/A: antes de comenzar a leer, busquen la canción mas triste que conozcan, que hable del desamor y que les haga llorar, ténganla lista y cuando vean la señal póngale play...
¡BUM!
Esa era la mejor palabra para definir el inicio de mi semana, bueno, era la mejor palabra para definir toda mi vida.
Pero de igual forma mi vida había sido tan contraria a la de él, por un lado él se encontró con una familia bella, unida, numerosa, pero una familia. Yo, yo me encontré solo desde la primera vez que abrí los ojos a este mundo.
Solo... hablando de palabras, esa es la que menos me gusta en todo el vocabulario... la soledad era un fantasma terrible, un moustro invencible, el peor de mis miedos....
No es que me haya criado solo, por la obra y gracia de dios. Cuando me encontraron fue un día de invierno, las personas que lo hicieron relataron que estaba solo cubierto por una bolsa plástica y casi muerto me llevaron al hospital. Al día siguiente un titular grande en los periódicos rezaba la siguiente frase: "Infante recién nacido encontrado en una bolsa, en la noche de navidad".
Fui a parar en un orfanato atendido por monjas, fue ahí donde crecí. Al principio me solían tratar como al resto de los niños, me cuidaban y me alimentaban, pero con el pasar de los días comenzaron las cosas a ser diferentes. Asustaba a los niños pequeños e incluso a mis propias cuidadores., Cuando comencé a tener conciencia de lo que hacia o decía, yo mismo me atemorizaba.
Pero no tenia a nadie quien me ayudara, veia cosas terribles, los demonios internos de las personas y los espectros oscuros que susurraban el mal a nuestro alrededor. Teníados simples opciones: atemorizarme y huir de esa pesadilla o tomarme las cosas que veia como un juego producto de mi voluble imaginación.
Pero resultaba difícil ignorar lo que veía a diario, dibujar o hacer cosas como deportes me ayudaban a liberar de esas imágenes atemorizantes pero en algunas ocasiones ni siquiera eso podía evitar que demonios crueles y horrendos me visitaran constantemente en mis sueños, o en momentos menos oportunos.
Era entonces cuando de un momento a otro que comenzaba a parlotear, a desvariar y decir frases incomprensibles, las monjas se morían de miedo.
No es que hubiesen hecho mal, pero no era la manera de "solucionar" mi problema; enviarme a un hospital psiquiatrico y fue ahí donde me encontró Arturo. Él sabia que yo no era un chico normal, pero tampoco era un hechicero normal.
-hola Matías, mi nombre es Arturo- él se me acercó una tarde mientras yo estaba jugando en el jardín, generalmente estaba solo, mirando al suelo pues me asustaban las cosas que veía a mi alrededor; tanto mal acosando a los enfermos y al mismo tiempo tanto bien tratando de ayudarlos, ambos en un mismo espacio y luchando por las almas de aquellos hombres.
-¿es usted el nuevo doctor?-dije sin despegar mis ojos de los bloques con los que las enfermeras me dejaban jugar.
-si, de cierta manera- me miro con desconfianza y entrecerró los ojos mirándome detenidamente.
-todos dicen que yo no tengo remedio...- los bloques que mantenía en equilibrio de comenzaron a tambalear- ¿usted puede curarme doctor? ¿puede quitarme lo loco?- lo mire con ojos aguados y por primera vez no sentí temor de ver de frente a una persona, pero supe en ese instante que Arturo no era solo una persona, los demonios se alejaban temerosos al verlo.
-Dime algo Matías ¿puedes verlos?- dijo señalando a una persona con la cabeza, el era Mauro, un hombre esquizofrénico que había matado a toda su familia a sangre fría, pero Arturo no señalo específicamente a la persona sino a unas figuras humeantes de formas extrañas que revoloteaban sobre la cabeza de Mauro, la arañaban y se introducían dentro de ella. Yo de inmediato baje la mirada asustado- eso lo puedo tomar como un si-
Pasaron varias sesiones con él, donde me enseñaba que cosas veía, como es que los demás no podían verlas y como dejar de temerles; pero mi curiosidad deseaba mas, saber por que yo, si era el único con esos dones y donde estaban los demás.
-No... tu misión va mas allá de la de los brujos o hechiceros- Arturo miraba por la ventana de aquel cuarto cuando yo le pregunté ¿qué cosa era yo?- eres algo más... más mágico, mas divino, mas extraordinario que un brujo...- me miro con un destello de esperanza en sus ojos- tú pequeño Matías eres lo que podemos decir un Ángel guardián...-
-¿un angel? ¿como los que están pintados en la iglesia?- tenia apenas diez años.
-por decir algo... pues si como los que están pintados en la iglesia- el me sonrió y me tomo de los hombros.
-pero yo no tengo alas...- me desilusioné con el hecho de pensar que tal vez no era lo que Arturo estaba buscando.
-creeme pequeño, no se necesitan alas para volar-
Esa fue la ultima vez que hable con Arturo dentro de ese cuarto del hospital, no se como pero Arturo me adopto, me llevo a su casa, me explico qué era yo, me dio un hogar, comida, un lugar donde dormir y muchas otras cosas mas; a cambio el me pedía estudios, aprendí latín, arameo, egipcio, hebreo, estudiaba todas las tardes teología, filosofía, metafísica, alquimia y al final me pidió hacer algo mas.
-¿sabes por qué estas aquí Matt?- Arturo me miró acomodar unos libros de su biblioteca.
-no me has dicho mucho...- dije mientras acomodaba unos viejos papiros que estaba estudian en otro estante- desde la ultima vez que hablamos... solo se que soy un Ariel... pero no me has dicho de que o de quien...-
- tu eres una parte del poder creador enviada y encarnada en esta tierra con un propósito, siempre han existido Arieles que protejan a una persona que cambiará el destino del logro mas grande de la creación: la humanidad, personas como la virgen María, Cristo, Búda, el papa...todos han tenido una misión, tu eres uno de los Arieles mas poderosos que han viajado a la tierra y lo se porque yo los he recibido a casi todos, pero tienes una misión importante y esa es proteger a la salvadora de este mundo...- los ojos de Arturo se humedecieron al recordarlo- se que su nombre es Paloma... Paloma Rosas Velazquez, es hija de un pintor y dueño de una galería de arte y de una catedrática de la universidad de Monterrey, quiero que la encuentres... y que la cuides, pero quiero que también encuentres a el otro guardián de Paloma, solo se que fue adoptado hace trece años en la ciudad de México, de su nombre o quienes fueron los que lo adoptaron no se absolutamente nada...- Arturo me dio la espalda esperando a que le dijera en el mismo tono de incredulidad de antes que no podía hacerlo, que solo era un niño de trece años, que era imposible, pero yo en cambio sonreí, accedí y me dirigí a mi habitación donde comenzaría mi búsqueda.
Pasaron dos años antes de que yo pudiese encontrar a ambos en la misma ciudad y cuando los encontré Arturo me dijo que no podía decirles nada, que debía dejar que las cosas tomaran su curso pero... pero si no le hubiese hecho caso, tal vez... ahora Paloma no estaría sufriendo esos horribles entrenamientos.
Matt dejo de darle la espalda a Jacob que lo miraba desde la puerta del balcón donde vigilaban que los entrenamientos de Arturo no excedieran los limites.
-
¿crees que hubiera cambiado en algo el decírnoslo?- Jacob cruzó los brazos y cerro los ojos dejando que la brisa del verano tocara su cara.
-
bueno, tal vez si lo hubiesen sabido desde antes tú no te hubieses puesto tan celosos por la relación entre Paloma y yo ni tampoco te hubieses asustado con lo de tus transformaciones ni dejado que Paloma se refugiara en los brazos de Alexander...- se burlo Matt mirándolo con una sonrisa.
-
no sabes cuanto lamente haber hecho eso- Jacob se restregó la mano sobre los ojos mientras se acercaba al balcón junto con Matt.
-
¿por qué lo hiciste?- Matt lo miró no inquisidormente mas bien con curiosidad.
-
bueno como tu siempre lo has dicho nuestras vidas fueron diferentes... yo no crecí como Ariel, crecí como hechicero pero un humano al fin; con miedos con inseguridades, con debilidades... debilidades que me volvieron estupido...- Jacob dejo caer el puño con todas sus fuerzas sobre la piedra fría del balcón- yo no vi lo que tú cuando conociste a Alex, me pareció bueno, atento y que cuidaría a mi Paloma mejor que lo yo hubiese hecho- Matt soltó una ligera carcajada- ¿que te parece tan gracioso?
-nada... es solo que... estas enamorado de ella, es por eso que tu fuste criado como humano, para darle ese cuidado que solo el amor puede dar- Matt le puso una mano en el hombro de Jacob y lo palmeo ligeramente- todos comentemos errores en algún momento de nuestra vida, solo hace falta saber como solucionarlos-
Escucharon de nueva cuenta una explosión, pero mas poderosa que al principio, la casa retumbo y solo se escuchó un gemido de dolor proveniente del jardín, una nube de humo les impedía ver a Arturo y Paloma.
Ambos saltaron con destreza del balcón y aterrizaron con gracia sobre el suelo, corrieron hacia donde estaba la nube de humo que poco a poco se disipaba de pie estaba Paloma, sangraba de la ceja izquierday tenia un fuerte golpe sangrante en el brazo derecho, respiraba entrecortadamente pero se mantenía en pie; frente a ella se encontraba Arturo tendido en el suelo con los brazos alrededor de su estomago teniala nariz sangrando y las manos quemadas.
-jake mate... gane yo...- pronunció Paloma dejándose caer sobre sus rodillas y respirando extraño, era como si quisiera abarcar todo el aire del jardín de una sola inhalación, llevó su mano a su costado y arrugó la cara en señal de dolor.
-
ya era hora de que dejaras escapar todo tu poder...- señalo Arturo incorporándose un poco, pero ambosapenas y tenían fuerzas para mantenerse arrodillados.
-
no es fácil aun...- contesto Paloma intentando levantarse, pero ese intento fallo ante la falta de energia que experimentaba.
-tendrás que acostumbrarte rápido... el plazo que se nos dio ya se está venciendo...-Arturo arrugo el rostro y de un solo movimiento de reincorporó- será mejor que te des un baño y descanses llevas tres días sin dejar de entrenar- caminó cojeando en dirección a la casa dejando solos a los tres chicos.
- fanfarrón...- gruñó Paloma dejándose caer sobre el césped verde y mirando las estrellas como si los chicos no estuvieran ahí- ¿se puede saber por qué ustedes nunca se me despegan?- Paloma fijó su mara en la constelación de Orión dibujándola con su dedo.
-porque somos tus Arieles...- confesó Matías como si no entendiera porque Paloma se cuestionara todo eso- somos tus guardianes...
- dentro de muy poco ya no los necesitaré- Paloma miro el cielo estrella y despues cerro los ojos- y ustedes tendrán que irse...-
-nosotros no te abandonaremos...- Matt se sentó a un lado de ella y miro con tristeza a Jacob, ambos sabían que cuando la misión de Paloma concluyera ellos tendrían que irse, no eran humanos y no podían estar después de que su protegido cumpliera con su misión.
-
no me mientas Matt...- Paloma sonrío aun con los ojos cerrados- yo se cual es mi destino y he entrado en sus mentes... no pueden quedarse por mucho mas tiempo- Paloma abrió los ojos y penetró con ellos la mirada de Jacob, leyó su mente, su angustia y su tristeza, también vio el arrepentimiento por no haber estado a su lado y dejar que el tiempo se desperdiciara.
-
siempre que nos necesites estaremos a tu lado- Jacob no dejo de mirar a Paloma ni un instante y también se sentó a su lado- estamos juntos en esta guerra...- le sonrío y se recostó junto con ella.
-
hombro con hombro hasta el final- agrego Matt haciendo lo mismo.
-
¿saben? Ustedes son mis mejores amigos- Paloma tomo las manos de ambos y se quedaron largo rato observando el firmamento.
Por ordenes de Arturo Paloma debía estar vigilada las veinticuatro horas del día por lo que los chicos se turnaban para vigilarla en las noches: uno vigilaba la puerta y el otro vigilaba su cama, pero mientras llegaba la hora de dormir los tres chicos cenaban en la habitación de Paloma mientras jugaban videojuegos con alguna de las consolas de Matt.
-
¿por qué la telequinesis que aprendes con Arturo es diferente a la que ya habías prendido?- pregunto Jacob mientras trataba de derrotarla en Marvelvs.Capccon 2.
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porque la telequinesis de Paloma es muy diferente a la de las brujas normales que pueden mover objetos solidos o hasta liquido si es muy poderosa... pero Paloma puede hacer mas cosas...- respondió Matt abriendo un tuinki de chocolate- sus poderes pueden mover cada átomo y desaparecer el objeto o crear un escudo mas poderoso que una montaña misma...- Matt tomo un vaso de leche que tenia al alcance.
-
¡oye! ¡esa era mi leche!- reclamo Jacob.
-
¿en serio?- Matt miró el vaso y después encogió los hombros- que pena...-
-
¿por qué siempre terminas así de agotada?- volvió a preguntar Jacob interesado mientras seguía enfrentando a Paloma.
-
porque si no controlara todas mis emociones o pensamientos, mi cuerpo resentiría ese campo de energía en el que me envuelvo cada vez que utilizo mis poderes al máximo- dijo ella despreocupadamente mientras derrotaba por cuarta vez consecutiva a Jacob- y entonces yo moriría...-
-haste a un lado- ordenó Matt a Jacob mientras le arrebataba el control remoto- calla, mira y aprende...-
El enfrentamiento con Matt fue mas corto que el de Jacob, durando exactamente medio minuto en el cual Paloma lo venció sin ninguna dificultad.
-estoy callado y mirando... ¿a qué hora comienzo a aprender?- Jacob sonrío maliciosamente.
- yo pienso que será mañana... ya es tarde y debemos dormir... o por lo menos yo debo de dormir- Paloma se levanto del cojín donde se había sentado la ultima hora y se sentó en la cama, mientras en los pensamientos de los chicos solo aparecían tácticas de ataque que a Paloma les parecieron ridículas- en serio chicos, dejen de desgastarse, yo siempre les ganaré...- Paloma se arropó y dejando caer su cabeza en la almohada agregó- porque mi intelecto es superior al de ustedes-
Jacob se quedo mirando a Paloma por casi cinco minutos mientras ella se quedaba dormida y me dispuse a salir de la habitación mientras dirigía a Matt una mirada asesina que era correspondida con una sonrisa.
….PONGAN PLAY….
Jacob cerró la puerta de la habitación y tomo una silla donde se sentó, recargó la espalda sobre ella, ese lugar era un pasillo largo, parecido al de un hotel, con muchas puertas parecidas, toda la casa de Arturo estaba pintada de un color blanco pulcro que daba la impresión de que ese lugar mas que una casa era un hospital.
-Jacob ¿puedo hablarte un segundo?- Arturo apareció del otro lado del pasillo.
- dime Arturo...- el chico contesto de forma calmada.
-es sobre Paloma- Arturo tomo otra silla y se sentó frente a él- y sobre ti... y tus sentimientos hacia ella- Arturo lo miró de forma seria, se paso la mano por el rostro y suspiro- se lo que sientes y quiero que lo olvides- la voz de Arturo sonaba con tanta determinación que no daba lugar a reproches.
-
¿se puede saber por qué me estas pidiendo esto?- Jacob miró a Arturo de forma tranquila.
-
el amor entre un Ariel y su protegido siempre ha estado prohibido por una razón, Jacob cuando todo esto termine tu desaparecerás, la dejarás sola y lastimada...tal vez su mente pueda olvidarlo pero su corazón siempre estará esperándote a ti... por otro lado el amor es un sentimiento únicamente humano... el que tú lo sientas no significa que sea real, pues tú no eres humano, no sabemos que consecuencias trairia algo así, los celos, la pasión, la perdición... no se si esos sentimientos tan fuertes puedan llevarte a la oscuridad... con un ángel caído hemos tenido suficiente como para que se le sume otro...- Jacob escuchaba atentamente pero no entendía lo que Arturo quería decirle, sentía una opresión en el pecho y un nudo en la garganta como nunca lo había sentido.
-
¿me estas pidiendo que la deje?- Jacob bajó la mirada para evitar que Arturo viera sus ojos vidriosos.
-
no solo se trata de eso, te estoy pidiendo que... que mates ese amor que Paloma siente por ti- esas palabras fueron como un cuchillo al rojo vivo incrustándose dentro de su corazón, el nudo en su garganta se hacia mas grande.
-
¿y qué hago yo? ¿también mato este sentimiento?- Jacob ya no podía respirar bien.
-
solo hazle caso a tu razón, tú sabes qué es lo que debes de hacer....- Arturo se levanto de la silla y le dio la espalda- se que te estoy pidiendo demasiado...- fue lo ultimo que dijo antes de marcharse.
Él sabía que Arturo confiaba en su buen juicio, pero los sentimientos que aquejaban su corazón le nublaban ese buen juicio, llevó una mano a su pecho y se cuestionó sobre si realmente tendría un corazón y luego pensó en la visión que le fue enviada a Paloma, de algo estaba seguro, no iba a dejar que Paloma viviera en una realidad así. No estaba matando ese amor que había crecido en su interior, pero había tomado una decisión: lo dejaría a un lado, lo ignoraría de ser necesario para cumplir su misión y llevar a la mano izquierda de Dios a culminar su destino y después dejarla sin una sola herida en su corazón, para que creciera y viviera en un mundo de paz y tranquilo.
Al otro lado de la puerta Paloma se levantó se golpe, había tenido la mas horrible y real de las pesadillas, donde ella se veía a si misma cayendo al vacío pidiendo auxilio, ella quería salvarse pero alguien la detenía y ese alguien era el mismo Jacob.
La chica se llevó una mano al pecho sentía como si algo dentro se hubiese roto y los trozos se le estuvieran enterrando dentro de su pecho.
-
bonita, tranquila- Matt corrió a abrazarla, para reconfortara- todo esta bien, tranquila...-
-
Jacob... ¿donde esta Jacob?- Paloma respiraba entrecortadamente y grandes gotas de sudor resbalaban por su frente, sabia que esa pesadilla no había sido solo un sueño y con la única persona que podía tranquilizarla era su Jacob.
HOLA!!!!!!!!!!!
¿Como les va en estas fiestas? espero que sùper bien, bueno aqui les dejo otro cap. mas para entretenerlos mientras esperan el 2011, les dejo buenos deceos y buenas lecturas, un enorme ABRAZO y un BESO gigante!!!!
y tambien los avances del proximo capitulo:
--Jacob hablarà con Paloma.ç
-- veremos como les vas a Mapy y al resto de los personajes.ç
-- aparecera un personaje nuevo...
bueno chic@s l@s dejo, bye!!!!