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Alas blancas — capítulo 34

Sentimientos olvidados.

El tercer día de mi entrenamiento, comenzaba a acoplarme a Fonteius, mi espada, a pesar de tener las primeras marcas de pelea en su hoja, no había perdido ni la décima parte de su brillo y mucho menos de su fuerza.

En ese momento me encontraba creando un escudo protector en contra del ataque de Alexis, sabía perfectamente que si dejaba doblegar el escudo de mi telequinesis, Alexis no dudaría ni un segundo en hacerme un daño considerable o incluso matarme.

En esos tres días tuve que aprender a curarme por mi propio poder, de lo contrario en esos momentos estaría muerta, pero el aprendizaje más importante que Alexis me dejo fue que para empuñar a Fonteius, tenía que mantener mis emociones controladas y mis sentimientos apagados.

Lo único que Alexis me dejaba sentir era ira y rencor, entre más enojada estuviera más poderosa me volvía.

Por fin logré repeler su ataque dejándolo en el piso, de un ágil salto logre levantarme, tenía múltiples moretones alrededor de mi cuerpo, en especial en el abdomen y en el rostro, cosa extraña que por más tiempo que pasaba con Alexis el dolor dejaba de tener sentido o presencia.

De un solo movimiento de mano logré arrojarlo al piso y de un gran salto, llegué a su lado; coloque un pie sobre su cuello y lo apunté con mi espada.

-anda, hazlo- me dijo con una sonrisa psicópata, yo en cambio le quite el pie de su cuello y únicamente acerqué la hoja de Fonteius, oí la saliva resbalar por su garganta tratando de deshacer el nudo que se le había formado, las pupilas las tenía dilatados y observé como una gruesa gota de sudor rodaba por su frente, en su mente solo permanecía la duda si realmente lo haría.

  • no lo haré… con el miedo basta- dije retirando mi espada y guardándola en su vaina- además aun te necesito.

-¿para qué podrías tú necesitar de mí?- pregunto de mala gana Alexis, levantándose del suelo.

  • no soy tonta Alexis, sabes algo que yo no, pero sé que eso me servirá para cumplir con mi destino- lo miré desafiante y el me regresó una sonrisa sarcástica.

-¿de verdad crees eso?- se acercó a mí.

  • no lo creo, estoy segura- afirmé tomando a Fonteius de la empuñadura.

  • tienes razón en todo- contestó dándome la espalda- pero primero tendrás una última prueba- echó la cabeza hacia atrás escuché el tronar de sus huesos- te contaré algo Paloma, en el infierno las cosas no están del todo bien, Alexander ha puesto a los demonios unos contra otros, por un lado los que quieren liberar a Manon y por el otro los que prefieren que eso sé que quede refundido en el lugar donde corresponde- sonrió macabramente y me miró- dentro de esos demonios que creen que Manon es aquel que entregará a la tierra a los demonios esta Lilit… eterna guardiana del primer círculo del infierno, ella más que nadie quiere poder salir a la superficie y Alexander se lo concedió… ella desde ese día le he jurado lealtad y hacer todo lo que Alexander le pida… si hay que encontrar a un culpable inmediato de la tragedia que es tu vida… es ella Paloma- esto último me lo susurró haciendo que un extraño calor comenzara a nacer entre mi estómago y mi pecho- Lilit asesinó a tus padres, ella alejó a Jacob de ti y ha jurado dejarte sin nadie- me miro directamente a los ojos y me tomo del rostro, yo ya no lograba entender nada más, respiraba entre cortadamente y tenía los puños cerrados- ¿quieres cumplir con tu destino? Bien, primero cumple con tu venganza, toma todo ese dolor y esa irá y conviértelo en poder… mátala, mátala a ella y a Alexander, hazlos sufrir como ellos te hicieron sufrir a ti… una vez que lo logres ya no tendrás nada humano que te ate a este mundo y podré darte tu última lección- me soltó el rostro y yo estaba roja de irá, a medida que hablaba me mostro las imágenes de como Alex y Lilit me arrebataron todo lo que quería haciendo que mi enojo creciera aún más.

  • ¿Dónde la encuentro?- la voz que salía de mi boca no era nada parecida a la que tenía antes sonaba dura y áspera.

  • en la ciudad de México, encontrarás muchos burdeles- comentó él mirándome a los ojos- pero solo uno es el punto de reunión de demonios, el bar de madame moon esta justo debajo de la ciudad, pocos son los ingenuos mortales que logran entrar, para nunca más regresar como los mismos, encuéntralo y encontraras a Lilit, por lo tanto a Alexander- me tomó de los hombros- si logras utilizar tus fuerzas para acabar con ellos- me desvanecí en el aire.

Me movía de un lado a otro, no lograba estar en una sola posición y se me hacía muy difícil mantenerme quieta. Miraba al chico que tenía al lado y al hombre que trataba torpemente de usar un péndulo de cristal para encontrar a mi amiga.

-Arturo, debes explicarme todo de nuevo…- comenté mirando al hombre que movía el péndulo de un lado a otro de un mapa de la ciudad.

  • Paloma está en peligro y eso es lo único importante…- contestó el arrojando el péndulo hacia la mesita de centro- ¡debemos encontrarla!

  • ¿de qué peligro se trata?- apenas unas horas atrás habían aparecido en mi puerta el dueño de la miseria junto con su hijo.

Arturo me dirigió unas palabras rápidas sobre que Paloma estaba en peligro de muerte y que necesitaba toda la ayuda posible, luego mencionó algo sobre "la mano izquierda de Dios" y sobre un traidor y luego paso a mi casa sin invitación y tomo un mapa y un cristal.

-Mapy, debes de saber que Paloma no es un ser mágico normal, ella es… la conocida como la mano izquierda de Dios…- esperó a ver mi reacción- su destino es proteger a la humanidad de los males que puedan asecharla; ha estado sometida en los últimos días a un rudo y cruel entrenamiento, pero nos han encontrado y...

  • por un momento pensé que era algo serio- miré con recelo a las dos personas que tenia de frente- largo de mi casa- dije tajantemente mirando a Matías con desprecio ¿Cómo se atrevía?- no estoy para bromas, mi mejor amiga está enferma yo la he visto…-

-lo que has visto es solo una ilusión creada por mí- contesto en el mismo tono Arturo- la verdad a todos les mostré lo que yo quería que vieran- Arturo me miro a los ojos y me di cuenta de que no estaba jugando.

  • ¿y Jacob?- pregunté con hilo de voz- ¿Dónde está?- ambos se miraron con decepción y Arturo me tomo de los hombros, como temiendo que fuera a desfallecer en ese mismo momento.

  • el ya no está con nosotros…- sentía como si tomaran parte de mi alma y la jalaran hacia mi estómago donde había un inmenso agujero negro.

  • no, no, no…- me repetía una y otra vez como si con solo ese hecho hiciera la diferencia- Jacob no… él no puede estar muerto… no- sentía como mi mirada se nublaba con mis lágrimas.

  • Mapy- la voz de mi madre me saco del shock en el que había entrado- tranquila Jacob murió cumpliendo con su deber, es hora de que nosotras ayudemos también- me tomo de la mano y me llevo hacia el mapa- tu eres su mejor amiga ¿Dónde está?- me limpie las lágrimas y por alguna razón apunte hacia un punto en el mapa- ¿segura?- yo asentí con la cabeza algo en mi interior sabía que se encontraba en ese punto de la ciudad.

Me aparecí en un callejón olvidado, me mire en el reflejo de un charco y observe que una chica golpeada de esa manera no iba a pasar desapercibida, tenía las ropas sucias y el rostro remarcado por los golpes. Recordóel día en que había hecho que las cosas pasaran, pensó en un nuevo atuendo y en su cabello limpio y acomodado.

Cuando Paloma salió de aquelcallejón tenia puesta una chamarra con capucha lo suficiente para cubrirle el rostro, una minifalda con mallones negros con botas del mismo color.

Camino rumbo a una parte sola de la gran avenida sobre la que había aparecido,era calzada Ermita Iztapalapa,sabía que ese lugar era muy peligroso, por lo tanto donde había maleantes había demonios, eran como sus ángeles negros para esas personas.

Se paró en un esquina y le compro un cigarro a un comerciante que les vendía a los automovilistas que volvían de sus trabajo a sus casas, lo encendió y siguió caminando hacia un puente peatonal donde la lámpara de alumbrado público estaba descompuesta, parpadeando de manera irregular.

Paloma dio la última calada a ese cigarro y sintió una punzada en su espalda, una gruesa mano le rodeo la cintura y un putrefacto aliento le rozo el cuello.

-es muy tarde para que una hermosa como tu este sola por la calle…- a medida que ese aliento le llegaba a su nariz con cada palabra la mano que le rodeaba iba bajando por sus piernas- ¿no quieres que te acompañe?- con esas palabras la punzada se hacía más fuerte en su espalda.

Paloma no dijo nada, ni se movió, estaba calculando la mejor manera para deshacerse de aquel tipo, lo analizaba, tendría por mucho veintinueve, por su aliento y sus toscos movimientos estaba bajo la influencia de alguna droga y del alcohol. Con lo que la estaba amenazando era con una insignificante pica hielo, por lo que hubiese sido muy sencillo desarmarlo y matarlo con Fonteius.

Pero lo que Paloma realmente estaba buscando era a su demonio, a ese ser repulsivo que le susurraba cosas horribles. El tipo comenzaba a pasarse de la mano, sus asquerosas manos subían por sus piernas buscando la calidez, Paloma con un movimiento rápido se soltó del tipo.

-Parece que la muñeca quiere jugar…- el hombre se relamía los labios y miraba lascivamente a Paloma.

Él iba a atacarla con el pica hielo, pero Paloma le detuvo el brazo con otro rápido movimiento lo doblo de forma que no podía moverse y aplico fuerza, un chasquido resonó seguido de un alarido de dolor. Paloma no conforme con eso invoco a Fonteius y la tomo con ambas manos, le enterró la punta sobre su costado. El hombre cayo inerte al suelo.

Era momento de la segunda fase de su plan, lo miró con ojos de desprecio y se aridillo junto a él. El hombre parecía asustado y trato de huir levantándose, Paloma fue más rápida y le disloco la rótula dejándolo inmóvil en el suelo, justo en su abdomen le enterró parte de Fonteius que relucía hambrienta de más sangre. Lo miro y haciendo la señal de la cruz ante el comenzó.

-Dios, Padre misericordioso, que reconcilió consigo al mundo por la muerte y la resurrección de su Hijo y derramó el Espíritu Santo para la remisión de los pecados, te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz. Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del…- una llamarada invisible para el resto de las personas se materializo dejando ver a un hombre de traje y ojos profundamente negros delante de Paloma.

  • no puede ser…- el demonio dio dos pasos atrás por la presencia de Paloma, quien lo miraba con odio- se supone que tú deberías de estar…-

-¿muerta?- le interrumpió- pues eso se supone, pero ya sabes lo que dicen de los gatos y los enviados de Dios- Paloma tomo a Fonteius del pecho del hombre que la había atacado- pero si me disculpas estoy a punto de salvar un alma…- Paloma volvió a arrodillarse, pero el filo de una oz le amenazo el rostro- Disculpa ¿es tuyo?- pregunto Paloma mirando sin miedo a aquel demonio y apretando la empuñadura de su espada- podemos a hacer un trato sencillo…-Paloma bajo la guardia y miro a los ojos de aquel demonio- su alma a cambio de que me lleves al burdel de Madame Moon- el demonio no bajo la guardia y permaneció en su misma posición-bueno te lo dejo así, si aceptas te llevas su alma al infierno para alimentarse y te dejo ir, pero si no, terminare con la absolución y te mato, para buscar a otro demonio… en cualquiera de los dos escenarios tu pierdes-

El demonio pareció recapacitar y bajo la oz, miro incrédulo a Paloma ¿en verdad esa era la mano izquierda de Dios? Parecía no tener miedo a morir, parecía no tener otro sentimiento que la sed de venganza, le pareció interesante esa actitud, sabía que la afamada mano izquierda de Dios estaba siendo tentada por el mal, si lograba pasarla completamente al lado oscuro, sus poderes estarían a su disposición para liberar a su señor.

-está bien- me tendió una mano y la tome sentí un ligero vértigo y después aparecimos frente a un paso a desnivel sobre calzada de Tlalpan, ahí abajo solo servía una lámpara, el resto estaba completamente oscuro, olía entre orina y un fuerte olor a cigarro y marihuana, frente a nosotros estaba una pequeña tabla suelta donde se veían diferentes grafitis con motivos satánicos.

  • es aquí, pero he de advertirte- el demonio me tomo del brazo y bajo mi capucha- que el jefe estará molesto por tu presencia…-

Paloma de nuevo con un movimiento rápido se separó del demonio y lo atravesó con su espada, llamaradas rodearon su cuerpo y Paloma se quedó sola en ese pasillo. Volvió a pensar en otro cambio de vestuario. Toco en la tabla suelta y un hombre de aproximadamente 1.90 ojos igual de oscuros y una pronunciada musculatura la miro con ojos de aprobación, se hizo a un lado y le dejo pasar.

El cambio de vestuario funciono, ahora llevaba puesto un diminuto vestido negro de encaje con fondo rojo, unas botas militares y su cabello suelto. Dentro de aquel lugar se concentraban los más terribles pecados en forma de fiesta, pero notaba porque era el burdel de Lilit, lo que más prevalecía en ese sitio era la lujuria, no solo había parejas, todo el bar estaba sumergido en una orgia.

Se acercó a la barra y pidió un trago, miro sin ninguna expresión a los seres que sin ningún pudor se tocaban y besaban a su alrededor, bajo las luces de neón color rojo; alguien se le acerco por la espalda, por primera vez en toda la noche Paloma sentido miedo, tembló al sentir ese frio aliento por su cuello, pero cuando volteo a ver de quien se trataba no era nadie.

Eso la dejo con la piel erizada y respirando entre cortadamente, pero de pronto un fuerte ruido le recordó que estaba haciendo en ese lugar, fue un golpe seco que hizo que la chica mirara hacia abajo, ahí estaba otra mujer, tendría entre veintiséis y treinta años, de cabello rubio y muy hermosa, estaba tendida en suelo mientras era besada por un hombre y otra chica de la misma edad que Paloma.

Ella paso de largo ante la escena y deicidio buscar entre los pensamientos de ese lugar a Lilit y Alexander. Caminó sin dificultad hacia un privado donde se separaba del resto con una cadena dorada, estaba vigilada por un hombre muy parecido que al de la puerta.

Paloma no lo pensó más, tomo a Fonteius entre sus manos y enterró la hoja en el cuerpo de aquel personaje, todos en el bar estaban demasiado ocupados para darse cuenta de lo que estaba pasando, por lo que Paloma tuvo tiempo y espacio suficiente para entrar en el privado, matando demonios que querían interrumpir su paso.

Al final los encontró, estaban en una pequeña salita de sillones en piel color negro, la pequeña lámpara apenas iluminaba la estancia ahí estaban esos dos, besándose apasionadamente; Paloma empuñó su espada y se abalanzo contra Alex; este en un rápido movimiento le arrojo una bola de energía, que Paloma libro apenas por un pelo.

-valla, valla… miren pero si es la bella Paloma- Alex le miro de forma insinuante de arriba abajo- creo que eres más poderosa que la última vez que te vi-

  • eso ni que lo dudes Alex- Paloma arrojo fácilmente a los guardias que tenía a su espalda dejándolos pegados a la pared.

  • fantástico- la mujer pelirroja que Alex tenia a un lado sonreía complacida- cuando acabe contigo seré más poderosa que cualquiera y liberaremos a nuestro señor- Lilit se paró del sofá y miró a Paloma con un gesto casi felino.

La pequeña muchacha no se inmuto ante esa mirada solo retrocedió un par de pasos para dar espacio al ataque de su espada.

-será un placer matarte y quitarte tus poderes, así podrás reunirte con la asquerosa de tu madre…- Lilit sonrió al ver como a Paloma le brillaron los ojos con tristeza- ¿extrañas a tu mamá? Pronto estarás con ella pudriéndote en el infierno…-

Lilit comenzó con sus ataques, eran como gigantescos listones de seda en colores rojizos que si llegaban a rozar cualquier cosa, no solo cortaban, quemaban, dejando un corte fino y chamuscado; a excepción de la hoja de Fonteius era calcinado por esos listones.

Paloma solo los esquivaba, mientras Lilit reía y hacia comentarios sobre lo maravilloso que sería matarla para liberar a su señor. Al final una fuerza invisible repelo todos los listones hacia la pared; Paloma estaba recargada sobre su rodilla sujetándose fuerte de la empuñadura de su espada, tenía el brazo lastimado y la mirada cansada.

Lilit miro aterrada la facilidad con la que aquella chiquilla había repelido su ataque, se había enfurecido y corrió para atacarla ella misma. Paloma solo levanto su espada y esquivo su ataque, en un momento de descuido atravesó el esbelto cuerpo de Llilit con ella.

-cuando vayas a matar a alguien querida…- Paloma tomo los cabellos rojos de Lilit y la miro directamente a los ojos- no lo platiques, solo hazlo- Paloma saco a Fonteius del cuerpo de aquella demonio y miro a Alex- ahora solo somos tu y yo…-

  • vamos Paloma ¿Qué es lo que pides?- Alex sonrió como solía hacerlo cuando se hacía pasar por estudiante para conquistarla.

  • venganza…- Paloma lo ataco una vez más pero un escudo en forma de esfera formado por rayos purpura se lo impidió- disfruta de los pocos momentos que tienes Alexander, que serán los últimos…- Paloma miro a Alexander desaparecer, sabía que esa no era la noche para asesinarlo, después de todo la venganza es un plato que se come frio.

Salió del privado con paso veloz, pero cuando quería ir hacia la salida, vio a un bar lleno de demonios furiosos con ella por haber matado a su reina. Paloma sabía que no podría con todos, pero aun así decidió acabar con la mayoría.

Uno a uno los demonios iban desapareciendo al blandir de la espada de Paloma, pero estaba cansada y herida, de pronto esa sensación de vértigo, de vacío, de miedo la invadió, una sombra negra absorbió a algunos demonios, mientras el resto eran atacados por tres personas más.

Cuando pudo reconocer a esas personas, la sombra junto con el resto de los demonios había desaparecido.

-Paloma ¿te encuentras bien?- Arturo abrazo a la chica sin recibir respuesta alguna.

  • si…- Paloma tenía la boca seca y los miraba desconcertada- ¿Qué hacen aquí?- en su voz no había ni rencor, ni preocupación, ni nada.

  • venimos a salvarte…- Matt miraba a Paloma con recelo, el sabía que algo no estaba bien con ella.

  • no era necesario- contesto ella sin mirarlos y se dio la media vuelta- ni de que trajeran a Mapy, solo estorban…- Paloma desapareció, ante la vista vigilante de Arturo, ella había olvidado la lección más importante: el amor es más poderoso que todo… si tan solo Jacob estuviera ahí…

HOOOOOLAAAA PERSONAS DE TODO EL MUNDO DE HABLA HISPANA!!!!!!! bueno olvidados los tenia a ustedes, pero por fin estoy de vacaciones de verano y podre darles esta terrible noticia: SON LOS ULTIMOS CAPITULOS !!!!! T_T, pues si... como todo principio tiene un final y nosotros estamos llegando a este... uggg... me voy a deprimir, pero no se angustien, esto no se acaba en el siguiente capitulo!!, a un asi ES LA ULTIMA OPORTUNIDAD DE QUE DEJEN COMENTARIOS... a ver osea debajo de cada capitulo dice: comenta este capitulo, bueno por cualquier cosa, duda, sugerencia, comentario, palabra de aliento!!!! comenten!!! los dejo hasta la proxima, adiosin!!!