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Historia 34820 — capítulo 7

Hola a todos!! Este capítulo que os dejo es el que menos me gusta de los que he escrito de momento, pero creo que para unir capítulos es necesario. De todas formas espero que os guste.

Tras aceptar casarse con George, había ido a buscar a sus padres y su hermano, que se estaba despidiendo de sus nuevos amigos. Les había contado lo de la boda y, justo después, había ido a visitar a su mejor amiga, Kimberly Wilson.

-¿Y cómo fue? ¿Qué te dijo?-preguntaba.

-Pues…fue en la estación de King Cross, él se arrodilló y… me lo pidió. En realidad creo que pensaba hacerlo de otro modo, pero yo le estropeé la sorpresa.

-¡Qué poco oportuna, Mel!-la regañó entre risas su amiga.

-¡Eh! ¡Que no fue culpa mía!-se defendió fingiendo ofenderse.-Y bueno, ¿tú que tal con Eric?

-¡Oye, no me cambies de tema! Que no me has contado casi nada. A ver, ¿cómo iba vestido?

-Pues con unos vaqueros y una camiseta, no se que quieres que lleve, Kim.

-¡Qué poco romántico! ¡Qué te ha pedido matrimonio, podía haberse arreglado un poco!

-Ya te he dicho que él pensaba hacerlo de otra manera…

Mientras tanto, en la casa de los Weasley, una conversación parecida tenía lugar:

-¿Y se lo pediste así, en medio de la estación?-preguntaba Ron incrédulo.

-Ya te he dicho que si, me pilló con el anillo, no podía hacer otra cosa.

-¡Pues podías haber tenido más cuidado, George!-le regañó Ginny.- ¡Con lo bonito que era lo que tenías planeado!

-Si… era tan bonito.-afirmó Hermione.

-Si, si, muy bonito, pero vamos a lo realmente importante: ¿qué te contestó?-preguntó impaciente Ron.

-Que sí.-dijo George sonriente.

-¡Qué bien!-se alegró Ginny.

-¿Y para cuando la boda?-preguntó Harry.

-Aún no lo sé.-contestó George. En ese momento entró Molly por la puerta:

-¡Qué emoción, George, te vas a casar! ¡Me lo acaba de decir Percy! ¡Es fantástico! ¡Hay que empezar a organizarlo todo ya, que una boda lleva mucho trabajo! ¡Mañana mismo me traes aquí a Melissa para empezar a preparar todo! ¡Lo primero tenemos que elegir la fecha! ¡Y luego la comida, el vestido, dónde será…!

-¡Ya vale, mamá! Mañana hablas con Melissa de todo, pero tranquilamente ¿eh?-dijo George. Y luego murmuró por lo bajo.-Yo mato a Percy.

Al día siguiente por la mañana, George fue a buscar a Melissa a su casa:

-Buenos días, señora Mathews. ¿Está Mel?-preguntó cuando le abrieron la puerta.

-Sí, sí, pasa. Me he enterado de que os vais a casar, ¡es fantástico! Ya le he dicho a Melissa que hay que empezar a prepararlo todo…

-Mamá…-dijo Melissa cansinamente cuando llegó a la puerta.

-Lo siento, cariño, ya sabes que me emociono mucho por las cosas.

-Bueno, yo venía a hablar de eso también.-dijo George.-Mi madre quiere que vayamos para organizar todo.

-¡Ah! Pues perfecto, voy con vosotros.-dijo Catherine Mathews.

Minutos después, los novios y sus madres estaban sentados a la mesa de los Weasley:

-Vamos a ver, lo primero hay que buscar una fecha.-dijo Molly Weasley.- ¿Para cuando queréis la boda?

-Pues… yo creo que en marzo estaría bien ¿no?-dijo Melissa, mirando a George, que asintió. Sin embargo a sus madres no les gustó la idea:

-¿Marzo? Eso es sólo dentro de cuatro meses. No habrá tiempo para nada.-decía Catherine mientras Molly negaba con la cabeza.

-Bueno, y… ¿qué tal mayo? Creo que seis meses es tiempo más que de sobra.-dijo George.

-Si…-dijo Molly, no muy convencida.-Supongo que mayo está bien. Ya miraremos más tarde qué día.

-Bien. Pasemos a los invitados.-dijo Catherine.-Yo creo que entre las dos familias y todos los amigos, seremos unas… trescientas personas.

-¡Trescientas personas! ¿Os habéis vuelto locas?-gritó Melissa con los ojos abiertos como platos.

-¡Sí, eso es una locura!-gritó también George.

-Pero no podemos invitar a unos sí y a otros no.-argumentó Molly.

-Sólo invitaremos a los más cercanos.-decidió George.- Un máximo de ciento cincuenta. Y ya es mucho.

-Sí.-Melissa estuvo de acuerdo.-Por ejemplo, a tía Agnes no la invitaremos, hace más de siete años que no la vemos. Y estoy segura de que en tu mente estaba en la lista de invitados.

-Bueno, está bien.-aceptaron ambas madres a regañadientes.

Estuvieron hasta el mediodía discutiendo los detalles de la boda, y entonces Melissa y su madre volvieron a su casa.