Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Vida en Hollywood · de

Vida en Hollywood — capítulo 52

Me crucé de piernas mientras el abogado de Nick seguía hablando y yo intentaba no ponerme de los nervios. Todo lo que estaba diciendo no tenía sentido, y al igual que yo lo veía, creo que el juez también lo veía. Para mí era una estupidez seguir con los juicios para saber quien se quedaba con cada propiedad que estaba puesta a nuestro nombre, pero él parecía que no quería que esto acabase nunca.

-Señoría, mi cliente lo único que quiere es que nadie le quite lo que es suyo.-dijo su abogado.-El coche que reclama la señorita Rodríguez fue un regalo que ella le hizo a mi cliente el día de su cumpleaños, por lo que le pertenece al mismo.

-Protesto.-dijo Richard levantándose, mi abogado.-Que sea un regalo no implica que se lo tenga que quedar el señor Jonas. Primero, porque lo pagó mi clienta y también está a su nombre. Y segundo, porque si fuera así, la isla donde ambos contrajeron matrimonio fue un supuesto regalo del señor Jonas a mi clienta por su boda, así que debería quedársela ella.

El juez nos miró a ambos. Era la segunda vista que teníamos para intentar arreglar el reparto de bienes y tenía pinta de que iba a ver una tercera. Yo giré la cabeza para mirar a Nick por primera vez, pero él estaba mirando fijamente al juez.

-No estoy dispuesto a seguir perdiendo el tiempo en estas tonterías porque ninguno de los dos dé su brazo a torcer.-dijo el juez frunciendo el ceño.-Vengan conmigo al cuarto continuo, por favor.

Me levanté mientras Richard iba delante mía caminando. Ellos entraron primero en la sala que había indicado el juez y después cerraron la puerta al entrar yo la última. Me crucé de brazos para escuchar lo que tenía que decir el juez.

-Si quieren que le de mi más sincera opinión, deberían acabar con esto ya.-dijo el juez seriamente.-¿Qué necesidad hay de seguir alargando este proceso? Desde mi punto de vista, cada uno debería quedarse con lo que ha comprado para que no haya malos rollos, porque al fin y al cabo, lo que uno paga debe quedárselo. Pero si alguno considera que no quiere lo que alguna vez compró y decide dejárselo a su antiguo cónyuge, por mi perfecto.

Se quedó en silencio un segundo y volvió a hablar.

-En serio, esto lo único que hace es que perdamos el tiempo por una tontería y que haya más gastos de los necesarios. Si fueron maduros para casarse, sean maduros para repartir lo bienes que tenían en común.

Levanté la mano para hablar y el juez me miró de manera altiva. Suerte que no tenía que trabajar con él el resto de mi vida, porque sería bastante duro vivir con una persona que parecía estar enfadada con el mundo.

-¿Algo que añadir?

-Creo que yo ya he dejado bastante claro lo que quiero.-dije mirándole a los ojos.-Le he devuelto la isla en la que nos casamos, no quiero nada suyo. Pero al igual que él la ha reclamado, yo reclamo mi coche porque lo pagué yo. No creo que esté pidiendo mucho, más que nada porque se ha quedado con una isla...

-Me da igual.-dijo Nick hablando por primera vez, haciendo que le mirase a la cara.-Ese coche me le regalaste por mi 16 cumpleaños y es mío.

Apreté los dientes intentando no perder los nervios.

-¿Quieres que reclame la isla, como tú estás haciendo con el coche?-dije haciendo que Nick me mirase a los ojos.

Se quedó callado mirándome a los ojos y después de respirar profundo, continuó hablando.

-Sólo quiero lo que es mío.

Puse los ojos en blanco y suspiré. Me aclaré la garganta para tener valor para lo que iba a hacer.

-¿Puedo hablar a solas contigo, Nick?

Richard me miró de reojo pero yo asentí segura de mí misma. Nick miró a su abogado y después de cuchichear algo, accedió a quedarse a solas conmigo.

-Tenéis cinco minutos.-dijo el juez pasando entre nosotros para salir por la puerta.-Después tomaré las decisiones oportunas para acabar con esto.

Al oír cerrar la puerta, le miré a los ojos.

-¿Qué es lo que quieres, Nick?-pregunté cansada.-¿Por qué no quieres darme simplemente el coche y terminar con esto?

-Porque es mi coche y no quiero dártelo, así de simple.-dijo con cara de indiferencia.

No entendía por qué no daba su brazo a torcer como yo había hecho con la isla.

-Y podía haber sido peor persona si te hubiese pedido a Boo, pero no quería hacerte enfadar.

-Sabes que no quieres hacerme enfadar, porque si tú eres malo, yo lo soy el doble.-dije sorprendida al revelarme que me quería quitar a Boo.

Nos quedamos en silencio y yo decidí sentarme en una silla que había apoyada en la pared. Me llevé las manos a la cabeza porque me estaba empezando a doler.

-¿Estás bien?

Oí la voz de Nick y levanté la cabeza.

-¿En serio? ¿Por qué eres tan cínico?

-Que te haga la vida un poco imposible no significa que no me preocupe por ti.-dijo cogiendo una silla y sentándose en frente mía.

-Por lo menos lo reconoces.-dije apoyando la espalda en la pared.

-¿El qué?-preguntó haciéndose el tonto.

-Que no quieres que sea feliz.-dije dándome cuenta de lo que pretendía.-Por lo menos, que si no soy feliz a tu lado, no lo seré al lado de nadie.

Se me quedó mirando sin decir nada.

-Sabes que no voy a volver contigo ¿verdad?-dije seriamente.-No quiero sonar muy dura,pero yo te he olvidado y tengo una nueva vida con otra persona. ¿No se supone que estás saliendo con Delta... nose qué?

-Sí.-dijo mirando al suelo.

-¿Entonces?-pregunté esperando que me explicara que pensaba.

-La quiero, pero no es lo mismo que cuando estaba contigo.-dijo siendo sincero.-Yo estaba enamorado de ti...

-Nick,quiero que sepas que contigo he pasado momentos increíbles, pero también he pasado momentos muy tristes.-dije interrumpiéndole.-Cuando comencé a ser yo misma otra vez comprendí que si me hubieras querido como era, no me hubieses hecho casarme contigo. Yo acepté porque no tuve otra elección y eras la persona que más quería en el mundo y haría cualquier cosa por ti, pero esa no era la vida que yo quería tener. Me enamoré de ti, de la persona que tú eras, pero no quería que tú me convirtieses en lo que yo no era.

-Creo que he captado que eres tremendamente feliz ahora ¿no?

-No es lo que hayas captado. Nuestros caminos ahora van por separado y quiero que lo comprendas, y con ello me refiero a que no quiero que me pidas ser amigos porque no va a poder ser.

-Lo entiendo.

-Entonces comprenderás porque quiero terminar con esto cuanto antes.-dije levantando las manos.-Sólo quiero que me devuelvas el coche, tienes miles de coches. ¿Para qué lo quieres?

-¿Y tú para qué lo quieres, si no te gusta conducir por Estados Unidos?

Le miré a los ojos dispuesta a ser sincera.

-Voy a venderlo en cuanto me lo des.-dije encogiéndome de hombros.-Yo tampoco lo quiero, pero no quiero que te lo quedes tú. Sería algo perjudicial para los dos.

Me entendió a la perfección, porque no se molestó cuando le dije lo que pretendía hacer con él.

-Entonces...¿has decidido ya si me vas a dar el coche?

Se encogió de hombros y suspiró.

-Supongo que cuanto antes acabemos con esto, mejor.

Me levanté de la silla y me dirigí a la puerta, pero Nick me detuvo.

-¿Tan mala pareja he sido?

Vi su cara preocupada y decidí darle un poco de ánimos, aunque en realidad no dijese totalmente lo que pensaba.

-Hubo más momentos buenos que malos, si eso es lo que te preocupa.-dije sonriéndole.-Sólo espero que seas todo lo feliz que yo soy ahora, y deseo que algún día tu familia pueda perdonarme por no haber sido una esposa fiel, aunque eso me haya traído tener a la mejor persona del mundo a mi lado, que es con la que voy a compartir el resto de mis días sin necesidad de un matrimonio. Siempre voy a quererte porque te tengo cariño a pesar de todo, pero ya no estoy enamorada de ti.

Sin esperarlo, se lanzó a mí y me abrazó.

-Lo siento.-dijo mientras yo le rodeaba con mis brazos.-Te deseo lo mejor. Espero que a partir de ahora seas todo lo feliz que no fuiste conmigo.

Me separé de él sonriendo y abrí la puerta con un peso menos encima. Al perecer, podía empezar a ser una persona feliz sin ningún tipo de remordimiento.

() () (*)

-Y ese es el último single de Natalia, llamado "If I were a boy".-dijo Ryan Seacrest tocando algunos botones de su mesa.-Una canción que es ahora mismo número 1 en Billboard.

-¡Bieeen!-dije sonriendo.

-Lo que la convierte en tu número 1, ¡número 17! ¡Enhorabuena!

-Gracias.

-¿Cómo haces para que cada canción esté en lo más alto?-me preguntó mirándome a los ojos.

-Bueno, creo que la gente que paga por mis canciones es quien hace eso posible.-dije riéndome como si fuese obvio.-Ahora fuera de bromas, creo que escribir sobre mis experiencias personales en el amor, en la amistad y en las situaciones en las que me encuentro día a día hace que las personas que me escuchen se identifiquen con mis canciones porque son cosas por las que todos pasamos.

-Personalmente, creo que tener las ideas tan claras como tú ayuda bastante a la hora de que a la gente le guste una persona o no.-dijo Ryan.-Yo te admiro bastante por la forma en la que llevas tu vida. Las veces que he tenido la oportunidad que entrevistarte y hablar contigo sin estar en el aire siempre me has parecido una persona con los pies en la tierra.

-Gracias.-dije sonriendo.

-Además,tengo datos que corroboran que eres una de las mejores cantantes de los último tiempos.-dijo mirando un folio.- Eres la única cantante, a parte de Michael Jackson, que ha tenido o tiene 5 singles en la lista Billboard, eres una de las 15 latinas más influyentes del mundo, eres la primera mujer que va a dar 10 conciertos en el estadio O2 de Londres y eres la persona que menos ha tardado en colocar 20 canciones en el top 10 de Billboard. Sin mencionar, claro está, la última campaña que has hecho para Armani en la que sales muy sexy...

-Ohh...-dije riéndome.-Fijo que lo último es determinante para nombrarme una de las mejores cantantes de los últimos tiempos.

-No,pero ayuda.-dijo Ryan riéndose también.-Porque el vídeo que has grabado con Rafael Nadal de la canción "Skin"...

-Mira,voy a explicar lo que pasa con ese video y esa canción porque la gente no hace más que preguntármelo.-dije recordando el vídeo subido de tono.-Cuando supe que iba a ser la imagen de Armani, ellos me pidieron que si podía componer una canción que representase la línea de jeans y ropa interior, y eso fue lo que me salió y por eso lo metí en el bonus del disco. La canción no estaba planeada y el vídeo aún menos, y también fue idea suya que Nadal y yo apareciésemos en él para promocionar la campaña. Yo ni siquiera lo considero como un single pero el vídeo existe, así que...

-Entonces...¿estás decidida a sacar cada canción de tu disco como single?

-Cada vez tengo una canción diferente favorita, dependiendo del estado de ánimo que tenga, pero estoy segura que este disco va a ser uno de los que más singles tenga, y eso que la primera parte del disco tuvo 7 singles, algo difícil de superar.

-¿Es verdad que no querías que el video de "Love the way you lie (Part II)" se liberara?

Le miré sabiendo que hacía tiempo que quería preguntarme esa pregunta, que inevitablemente me llevaría a Marshall.

-Bueno,no es que no quisiera que se liberara pero si estaba reticente a que todo el mundo viera lo que había en el video, y me refiero de forma personal.

-De todas maneras, el vídeo es bastante duro y explícito.-dijo Ryan.-El hecho de que Eminem te mate porque tu quieras abandonarle y luego se suicide al ver que te ha matado... Es fuerte.

-Lo sé, pero no me importa lo que diga la gente porque el video expresa exactamente lo que tiene que expresar. Confié en el mismo director que Eminem contrató para su parte porque era el único que podía continuar la historia, que era de lo que se trataba. El mundo no es un camino de rosas y estas cosas pasan de verdad, yo no soy la madre de todo el mundo. Si no te gusta uno de mis videos o canciones y eres padre, no se lo enseñes a tus hijos. Yo ya tengo a mis propios hermanos de los que tengo que cuidar y nadie va a decirme lo que tengo que cantar o dejar de cantar, lo siento.

-¿Y por qué no querías compartirlo con el mundo?

-Creo que mostraba bastante de mi vida personal en ese momento y no me refiero a que mi vida fuese como la de los personajes del video, si no que...-no sabía como explicarlo sin dar demasiada información y dar la razón a todo el mundo de que Eminem y yo teníamos algo en ese momento.

-Te refieres a que Eminem y tú en ese momento no estabais saliendo, pero por las escenas del video y la compenetración que se puede notar, todo el mundo puede pensar lo contrario.

-Y de hecho lo piensan, pero me da igual.-dije encogiéndome de hombros.-Simplemente quería aclarar ese punto.

-¿Y qué crees que piensa Jay-Z sobre que estés saliendo con Eminem?

Me quedé callada pensando un segundo lo que iba a decir.

-La opinión de Jay es muy importante para mí porque le quiero como si fuese mi padre. Él es quien se ha preocupado por mí desde que estoy viviendo en Estados Unidos y me ha enseñado todo lo que sé sobre la música y todo lo que está a su alrededor, tanto las cosas buenas como las malas.-dije poniéndome seria.-Sé que él se preocupa por lo que la gente dice de mí y me da consejos sobre como debo actuar ante las diferentes situaciones a las que me enfrento cada día. Por eso lo que él opine sobre algunas cosas, las tomo en cuenta.

Ryan se rió al sentir que recalqué "algunas cosas".

-Y con algunas cosas te refieres a todo menos a tu vida amorosa.

-Supongo que tendrá su opinión sobre cada novio que he tenido, pero bueno... Algunas veces ha intentado sacar la conversación en plan serio pero yo le he cortado.-dije riéndome.- No puedo hablar con él sobre esas cosas porque le considero como mi padre, así que suelo hablar con Beyoncé y luego él le intenta sonsacar información a ella.

-¡Ohh!-dijo Ryan riéndose.-Escuchemos a la persona que ha hecho posible que tú estés aquí a ver que opina, ¡Jay-Z!

Abrí los ojos al saber que Jay estaba escuchando toda la conversación y me llevé las manos a la boca.

-Eh,que pasa.

Me di la vuelta para mirar a Tom y sonrió. Él si lo sabía.

-Gracias por estar con nosotros. ¿Tienes algo que añadir a lo que ha dicho Natalia?-le preguntó Ryan.-¿En realidad habla con Beyoncé sobre sus relaciones?

-Bueno,nosotros queremos a Natalia como si fuera de nuestra familia. Es normal que se llamen y hablen entre ellas cosas de chicas, se llevan bastante bien.

-Es como mi hermana mayor-madre...-dije interrumpiendo a Jay.

-Sí, algo de eso.-dijo Jay al otro lado del teléfono.

-¿Y tú qué opinas sobre el novio de Natalia?-preguntó Ryan.-Hay rumores de que no os lleváis bien desde que ellos están saliendo.

-Yo nunca le he dicho a Natalia con quien debe o no debe salir. Nunca me he metido en sus relaciones porque sé que es lo suficientemente mayor para tomar las decisiones correctas. Puede ser que esté más o menos de acuerdo, pero creo que la única forma de que aprenda de sus errores es que los cometa ella misma sin que nadie le haya dicho que hiciese esto o aquello. Estoy muy orgulloso de ella por como ha actuado siempre con todos los problemas que ha tenido y a pesar de ello ha salido adelante.

Me quedé pensativa mirando la mesa escuchando lo que decía. Nunca me había dicho a la cara lo que ahora estaba diciendo, pero me alegraba que hubiese llamado al programa para callar las bocas de todo el mundo.

-Entonces te cae bien Eminem.-insistió Ryan.

-Por supuesto, es una buena persona y uno de los mejores raperos de todos los tiempos.

-¿Te cae mejor que el exmarido de Natalia?

Le miré a los ojos cabreada porque estaba llegando bastante lejos. Sabía perfectamente que Marshall no era lo que Jay más quería para mí, pero también sabía que de algún modo le prefería a él antes que a Nick.

-Creo que estás preguntando demasiado sobre mi vida privada.-dije interrumpiéndole después de que Jay no contestase.-Sé exactamente lo que piensa y no hace faltar que todo el mundo lo sepa.

-Entonces pasemos a otro tema.-dijo Ryan sin mirarme.-Me han contando que dentro de poco vais a grabar el tema de tu nuevo disco y de Kanye "Run this town", en el que precisamente aparece Natalia. Y eso será justo antes de que Natalia se reúna con Obama para hablar sobre la comunidad latina en Estados Unidos...

Esta vez sí me miró mientras escuchaba a Jay contestar a la pregunta. Sabía que era su trabajo, pero podía haber sido un poco más discreto. Le sonreí para que no adivinase lo que estaba pensando y decidí dejar el tema de lado, porque si no me iba a poner de mala leche.

() () (*)

Estaba sentada en un taburete al lado de Paul mirando como Marshall hacía la tercera ronda de freestyle junto a Royce y Mr. Porter. Después le iban a hacer una pequeña entrevista, en la que seguro el presentador, Tim, le iba a preguntar por mí porque tenía fama de ser bastante entrometido. Yo les miraba sin hacer ningún movimiento porque no quería llamar la atención, y eso que estaba detrás de las cámaras. Cuando empezó a entrevistarle, me moví nerviosa en el asiento.

-Respira tranquila.-dijo Paul.-Te va a dar algo.

-Solo quiero salir de aquí cuanto antes.-dije sin mirarle.

-¿Por qué has venido, entonces?

-Porque cada segundo que no paso con él es una pérdida de tiempo.-dije mirándole de reojo.

Paul se rió y se llevó una mano a la cara para taparse y que nadie le viese reír.

-Entonces di mejor que estás deseando llegar con él a la habitación del hotel.

Abrí los ojos sorprendida porque había malinterpretado mis palabras.

-No he querido decir eso.-dije riéndome.-Aunque ahora que lo has comentado...

Miré a Marshall y sin querer me mordí el labio.

-Si ves que no puedes contenerte, puedo cortar la entrevista...-dijo Paul.

Me crucé de brazos y noté como mi cara se ponía roja.

-Cállate.-dije un poco más alto de lo normal.

Todos se dieron la vuelta para mirarnos y yo me llevé la mano a la boca. Junté las manos como para pedir perdón mientras Paul se reía.

-Bueno,queridos oyentes, os voy a contar lo que pasa.-dijo Tim.-Eminem, a parte de venir acompañado por los que ya sabéis que están en el estudio, se ha traído a su novia.

Negué con la cabeza para que no siguiera, pero sonrió.

-Y sí,con su novia me refiero a la mismísima Natalia.-dijo ahora mirando a Eminem.-Que no hace más que hablar con el manager de Eminem. Si tiene tantas ganas de hablar, puede unirse a nosotros ¿no?

Siguió mirando a Eminem para que él diese el visto bueno. Yo volví a negar con la cabeza, pero él sonrió.

-Claro,que se una.

Yo me quedé en mi sitio mientras Paul me empujaba.

-No me hagas ir a por ti.-dijo Marshall mirándome.

Me puse seria y me quedé parada. Él se levantó y me cogió de la mano hasta que me llevó a la mesa.

-Toma,siéntate.-dijo poniéndome la silla detrás.

-No,déjalo...

Me miró serio y me senté en la silla mientras él se quedaba de pie a mi lado.

-Bienvenida.-dijo el presentador.-Así que... ¿qué era eso tan interesante que hablabas con Paul?

Miré al entrevistador y luego me giré para mirar a Paul, al que le hice una señal para que se callara.

-Nada,cosas sin importancia.-dije encogiéndome de hombros mirando a Marshall.

-¿Eres siempre tan tímida?

-No,pero no me siento cómoda con él en una entrevista.-dije siendo sincera señalando a Marshall.

-¿Es la primera vez que coincides con Eminem en una entrevista?

-Sí, y quiero salir corriendo del edificio pero bueno...

-¿Por qué?-preguntó Tim.

-Sí,¿por qué?-dijo Marshall llamando mi atención.-No soy tan malo ¿no?

-Sé que me vas a preguntar cosas sobre mi vida privada y eso no me gusta, pero bueno.-dije ignorando a Marshall.-Pregunta lo que quieras que yo responderé lo que quiera.

-¡Ohh,vale!-dijo Tim riéndose.-Como estamos en una radio de hip-hop, intentaré ceñirme al hip-hop. ¿Qué piensas de que el rapero The Game se meta con Jay-Z?

Me aclaré la garganta antes de hablar.

-No tengo ni idea de qué paso entre ellos o si pasó algo en realidad, pero no me importa. No es mi problema y no me voy a meter.

Sabía que Tom me iba a echar la bronca por haber accedido a dar una entrevista sin que estuviese programada, así que por lo menos contestaría como él quisiera que contestase: políticamente correcta. Aunque por dentro estuviese deseando decir lo que pienso.

-¿Qué tal en el V-Festival?

-Bien,bastante bien. Me encanta Reino Unido.

-¿Era la primera vez que cantabas con Eminem en directo?

-No, una vez canté con él el año pasado cuando hizo los conciertos en Detroit y en Nueva York, los que hizo con Jay-Z. Y en los premios MTV.

-¿Y qué tal?-siguió insistiendo Tim riéndose.

Yo me quedé en silencio un segundo mientras Royce se reía por lo bajo.

-Bien.-dije mirando de reojo a Royce.-¿De qué te ríes?

-¿Yo?-dijo haciéndose el sorprendido.-Me hace gracia como ignoras a Marshall.

Sí, le ignoraba porque estaba demasiado cerca y me estaba poniendo nerviosa, pero no podía hacer nada.

-Marshall,por favor...-dije empujándole con mi mano apoyada en su pecho.-Apártate si no quieres...

-¿Si no quiero el qué?-preguntó el medio riéndose.-Que sepa todo el mundo que no estoy haciendo nada.

-Sí lo haces.-dije por lo bajo.

-¡Marshall,prepárate esta noche!-dijo Paul a lo lejos.

Eso había sido el colmo. Me levanté de la silla y me alejé de los micros para desaparecer de allí, pero Marshall otra vez me cogió del brazo para acercarme a él mientras todo el mundo se reía.

-Vamos,no te enfades.-dijo Marshall sin intención de que lo oyese todo el mundo.-Solo estamos hablando, relájate.

Se sentó en la silla y me colocó entre sus piernas para que me apoyase en él.Respiré profundamente e intenté olvidarme de todo.

-Ahora que os he pillado a los dos juntos, quería preguntarle a Eminem una cosa.-dijo Tim.

Ambos le miramos esperando la pregunta.

-¿Por qué te fijaste en Natalia para hacer la canción "Love the way you lie"? Ya has hablado de que en la otra canción de tu álbum colaboraste con Pink porque a ella no le importa nada lo que digan de ella, ¿pero Natalia?

Le miré porque yo tampoco lo sabía.

-Es una historia muy larga, pero bueno...-dijo sonriendo.-En el año 2009 yo recién había sacado mi disco "Relapse", y a los pocos meses T.I. sacó su canción "Live your life" en la que Natalia cantaba el estribillo. Recuerdo que le comenté a Mr. Porter lo mucho que me gustaba T.I. y Natalia en la canción, y me dijo que él ya se había fijado en la canción y que al investigar un poco sobre Natalia,averiguó que ella había escrito el estribillo y que también escribía sus propias canciones.

-¿Es eso verdad?-preguntó Tim.-¿Escribes tus propias canciones?

-Sí.-dije despegando solo un segundo la vista de Marshall para seguir escuchando lo que decía.

-Entonces le pregunté a Paul que le parecería si hacía una canción con Natalia, y él me dijo primero que hablase con Jay-Z, porque ella pertenecía a su sello discográfico.Hablé con Jay, me dijo que le parecería estupendo ya que Natalia era una gran fan mía. Y cuando la llamé...

Se detuvo para sonreír y yo también, porque cada vez que recordaba ese momento me daba mucha vergüenza.

-¿Qué paso?-preguntó Tim.

-La llamé y me colgó.

-No fue así.-dije defendiéndome.

-¿Ah,no?-preguntó mirándome.-¿Colgué yo?

-No, yo colgué pero porque pensé que era una broma. Nunca había oído a Eminem hablar por teléfono, y me pareció bastante raro que me llamase, así que le colgué.Cuando luego le comenté a Tom lo que me había pasado, casi me mata.

-¿En serio?-preguntó Tim.

-Y tan en serio.-dijo Marshall.-Luego me llamó y me lo explicó, pero yo me quedé...

No pude evitar reírme.

-O sea que casi no hacéis la canción juntos.

-Menos mal que volvió a llamar.-dijo Marshall sonriendo.

-Bueno,esa es la historia.-dije apartándome un poco de Marshall.-¿Puedo volver a mi sitio?

-Por mi parte sí.-dijo Tim.-Gracias por hablar con nosotros

-De nada.-dije mientras corría hacia mi sitio rápidamente por si se arrepentía.

() () (*)

Giré la cabeza en la cama hacia el otro lado para acomodarme mejor. Me acababa de despertar pero no quería abrir los ojos todavía, pero él sabía que estaba despierta. Acostada hacia abajo, noté como su mano bajaba desde mi cuello hasta el final de mi espalda para luego volver a subir tocándome solo con un dedo.Sonreí y abrí un poco los ojos para mirarle pero los volví a cerrar.

-Feliz cumpleaños.-dije todavía sonriendo.-Otra vez.

-Apreciaría más que me lo dijeses con los ojos abiertos.-dijo dejándome de tocar.-Por favor.

Volví a abrir los ojos y me giré para mirar al techo y estirarme. Noté la sábana que tocaba todo mi cuerpo desnudo y recordé lo que Marshall y yo habíamos hecho anoche. Aparté la sábana que se interponía entre él y yo me subí encima suya.Me senté en su cintura y apoyé las manos en su pecho para después darle un pequeño beso en los labios.

-Feliz cumpleaños, Marshall.-dije sonriendo.-Espero que te lo hayas pasado tan bien como yo durante esta noche.

Sonrió al verme sentada encima de él. Me pasó las manos por los muslos subiendo por mi cintura hasta mis brazos, después me quitó las manos de su pecho y puso las suyas en el mío.

-Hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan bien.-dijo mientras seguía el recorrido de sus manos con los ojos.

Me mordí el labio al sentir en mi entrepierna un bulto. Miré el reloj de encima de su mesilla y carraspeé la garganta.

-Podríamos...-moví la cintura en círculos lentamente mientras se me escapaba una sonrisa.-Antes de que vengan las chicas.

Marshall giró la cabeza para ver la hora y después tiró de mí hacia él y me besó. Sus manos bajaron por mi espalda hasta mi trasero, el cual apretó fuertemente antes de seguir hasta mi entrepierna. A mi se me escapó un gemido de entre mis labios y noté como él sonreía. Tenía la boca entreabierta a la vez que él seguía dándome placer con sus manos, así que decidí también bajar mis manos por su estómago y hacer lo mismo con él.

Recordé el largo viaje que había hecho la noche anterior solo para llegar a su casa justo a las 12 de la noche. Su hermano Nate me había ido a recoger al aeropuerto sin que milagrosamente nadie supiese el viaje relámpago que iba a hacer, sólo por su cumpleaños. Al ir un poco justos de tiempo, solo me había puesto una gabardina encima de la ropa interior que llevaba, para llegar y darle la sorpresa directamente, pero con lo que yo no había contado es que en Detroit hacía un frío de mil demonios. Al llegar a su casa, Nate me había dejado la maleta en la entrada, así que lo único que yo tenía que hacer era llamar al timbre justo a las 12 y que él me abriese la puerta. Solo por la cara que puso al quitarme el abrigo y ver lo que llevaba debajo, mereció la pena pasar un poco de frío.

-¿Te gusta?-me preguntó susurrando.

Me agarré a sus brazos mientras él seguía empujando. Ni siquiera podía contestarle.

-¿Eh?-insistió.

Abrí los ojos y asentí con la cabeza.

-Sí,pero sabes como me gusta más.-dije besándole en los labios.

Empezó a hacérmelo más deprisa mientras me agarró por la espalda y por los hombros. Yo le abracé y sin querer le clavé las manos en la espalda, pero él no protestó.Hundí la cabeza en su cuello mientras intentaba mantener la respiración.Marshall levantó la cabeza mientras buscaba mis labios y yo intenté besarle,pero de repente noté como algo iba a explotar dentro de mí.

-Marshall...madre mía...-le miré a los ojos.-Voy a...

No pude terminar la frase. Puse los ojos en blanco debido al placer que sentía en ese momento sin poder controlar y le empujé hacia atrás. Marshall se separó de mí unos centímetros mientras llevaba su mano a mi entrepierna y yo sin proponérmelo arqueaba mi espalda. Noté como me temblaban las piernas y me daban convulsiones, así que cerré las piernas esperando a que pasara. Suspiré y le miré con la boca medio abierta.

-¿Estás bien?-me preguntó riéndose.

Le agarré el cuello y le besé apretándole fuerte su boca contra la mía.

-Te quiero.-dije empujándole hacia atrás para pasar mi mano por su pecho.-Sigue.

Él me miró sorprendido sentado sobre sus rodillas.

-¿Qué has dicho?

-Que sigas.

-No.-dijo apoyándose con sus brazos a mis lados.-Lo anterior.

-Ah.-dije sonriendo mientras le pasaba la mano por la cara.-Que te quiero.

Volvió a acercarse a mí empujando esta vez lentamente.

-Yo sí que te quiero, más que a nada en este mundo.-dijo antes de besarme.

Siguió empujando cada vez más fuerte, que era algo que me encantaba. Vi su cara como disfrutaba y le oí gemir un par de veces antes de dar el empujón final y sentir como dentro de mi se expandía todo su ser. Salió de dentro de mí y se tumbó a mi lado suspirando.

-El mejor regalo que puedo tener ahora mismo eres tú.-dijo respirando entrecortadamente.-Tú y esas milagrosas pastillas para que no te quedes embarazada.

Le miré sonriendo y me acerqué para besarle.

-Y que lo digas.-dije apoyándome en su pecho.

Era la primera vez que me quedaba a dormir en su casa, y aunque él nunca me había invitado yo sabía que si iba esta noche no se iba a enfadar porque no estaban sus hijas. Además, tenía que aprovechar y decirle que llevaba dos meses tomándome pastillas anticonceptivas por él, simplemente porque sabía que le gustaba hacerlo sin preservativo.

Entonces sonó el teléfono para romper el silencio en el que estábamos envueltos.Marshall se dio la vuelta y cogió el teléfono, avisándome antes de que era Hailie y que no hiciese ninguna tontería.

-Buenos días, cariño.

Alguien contestó al otro lado, pero por la cara que puso Marshall sabía perfectamente que no era Hailie.

-¿Qué quieres?-preguntó enfadado separándose de mí para sentarse en la cama.

Yo me quedé tumbada mirándole extrañada sin saber quien era esa persona que podía hacerle enfadar tanto el día de su cumpleaños, pero me podía hacer una idea. Al llamar desde el teléfono de Hailie, podía saber perfectamente quien era. Por alguna razón comenzó a formarse un nudo en mi garganta, tenía un mal presentimiento.

-¿Por qué vienes?-preguntó Marshall cabreado.

Me levanté rápidamente y empecé a recoger mi ropa interior que estaba tirada por el suelo, cuando Marshall anoche me la quitó y la tiró sin preocuparse de donde caería.

-¿Que estás en la puerta?-oí como decía Marshall mientras yo buscaba unos vaqueros y una camiseta en mi maleta.

Observé como Marshall comenzó a ponerse la ropa todavía con el teléfono apoyado entre el hombro y la mejilla y discutiendo por teléfono.

-¿Sabes si Nate está ya en casa?-le pregunté en voz baja.

Él me miró dos segundos y luego se encogió de hombros. Cuando estuvo vestido salió de la habitación sin decirme nada y yo me quedé pasmada a la vez que llamaban al timbre. Miré hacia la ventana de la habitación mientras notaba como mi corazón palpitaba cada vez más fuerte y más deprisa. ¿Debería asomarme a la ventana para ver si era verdad que su exmujer estaba abajo? Comencé a andar y cuando llegué a la ventana retiré las cortinas un poco para comprobar si era ella.Desde la habitación podía ver la entrada a la casa y la puerta, donde Marshall las recibiría. Casi me dio un ataque al verla.

Me escondí mientras me llevaba la mano a la boca. El hecho de que ella estuviese aquí me parecía una amenaza porque sabía que Marshall todavía la quería. Sí, la quería porque con ella había compartido todos los buenos y malos momentos de su vida, pero la quería y la querría siempre. Volví a asomarme y esta vez vi justo el momento en que Marshall abría la puerta, donde las tres chicas le saludaban alegremente y luego pasaba a saludarle su exmujer con una cara que no me gustó nada.

-¿Es que acaso ha venido la bruja?

La voz de Nate me sobresaltó, así que antes de sufrir un descuido me alejé de la ventana y me senté en la cama.

-Bueno,¿cómo lo ha pasado mi hermano?-preguntó sonriendo mientras se sentaba en una silla.-No creo que se haya quejado ¿no?

No le contesté porque por mi mente ahora mismo pasaba otra cosa. No oía como Marshall hablaba con su exmujer abajo, pero me estaba empezando a entrar el pánico.

-Natalia,¿me oyes?

Me giré para mirarle y suspiré.

-¿Qué?

Se levantó y se sentó a mi lado en la cama.

-Oh,¿estás preocupada por ella?-señaló hacia el suelo.-No te preocupes, siempre lo intenta de alguna manera pero nunca consigue nada de Em.

Seguí callada sin mirarle.

-En serio, pasa de ella.-dijo encogiéndose de hombros.-Marshall la quiere po razones obvias pero ahora mismo está enamorado de ti y ella no puede hacer nada por evitarlo. Nunca le había visto tan contento con una chica.

-¿Ni si quiera con su propia mujer, la madre de su hija?-pregunté por fin girando la cabeza hacia él.

Unos pasos evitaron que Nate contestara a mi pregunta y alguien pequeño se puso delante de nosotros.

-¡Hola!-dijo Whitney sonriendo.

-Hola-dije intentando sonreírla.

-¿Qué tal, Whitney?-preguntó Nate cogiéndola en brazos y poniéndola en sus rodillas.

-Muy bien.-dijo sonriendo.-Mi madre me ha dado esto para ti.

De repente vi como en su mano había una carta, algo que para mí había pasado desapercibido hasta ese momento. Nate y yo nos miramos a los ojos, y luego volvimos la mirada hacia la carta.

-¿Para mí?-pregunté nerviosa.

-Sí,pero es un secreto.-dijo llevándose un dedo a los labios.-Te la doy si me prometes no decirle nada a papá.

-Sí,sí.-dijo Nate asintiendo.-No diremos nada.

-No Nate, esta carta es para ella y tú no decides.-dijo frunciendo el ceño.-Además de que tú tampoco puedes decir nada.

Les miré a ambos mientras notaba como los latidos de mi corazón subían hasta mis oídos.

-Esta bien.-dije cogiendo la carta.-No diré nada y Nate tampoco, guardaremos tu secreto ¿vale?

-Perfecto.-dijo dando un salto de las rodillas de Nate al suelo.-Luego nos vemos y guardarme el secreto.

Cuando salió de la habitación, Nate y yo nos miramos.

-Esa estúpida está distrayendo a Marshall para que Whitney te dé la carta.-dijo cabreado.-Es capaz de aprovecharse de su hija...

-No le vamos a decir nada.-dije cortándole.-Voy a leer la carta y no le vamos a decir nada.

-Pero...

-Y te dejaré leerla si no le dices nada, si no negaré cualquier cosa que le digas.-dije seriamente.

-¿Por qué?-preguntó sin comprender.

-No sé lo que puede poner en la carta, pero prefiero no decirle nada a Marshall porque no quiero meter mierda entre ellos.-dije sinceramente.-Son los padres de las chicas y hasta ahora les ha funcionado muy bien así, no quiero destrozar nada.

-Es posible que intente separarte de él.-dijo Nate.-¿Serás capaz de aguantar cualquier cosa que te diga?

-Creo que he pasado por cosas peores que las que me pueda decir una persona que solo me conoce por los medios de comunicación ¿no crees?

-No lo sé, pero te recomendaría leer esa carta mientras él habla con ella abajo,porque intentará echarla de aquí cuanto antes mejor.-dijo Nate levantándose.-Me quedaré en la puerta para vigilar.

Le vi apoyarse en el marco de la puerta de la habitación y suspiré antes de rasgar el papel que contenía mucho más de lo que yo me creía en ese momento.