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Vida en Hollywood — capítulo 54
-Bueno, me encantó como cantaste la versión en español de "If I were a boy" en los Grammy Latino con Demi Lovato.-dijo Liz, la corista de Eminem, mirándome.
-Gracias.-dije sacando los pies de la piscina.
-¿Hiciste tú la traducción del inglés al español?
-Sí.-dije apoyando las manos en el borde de la piscina.-No me gusta pasar las canciones que escribo de un idioma a otro porque muchas veces pierden su significado original. Prefiero mantener la esencia de la canción tal y como está antes de cambiarla.
-Te entiendo perfectamente.-dijo sonriendo.-Es difícil pasar de un idioma a otro y que signifique lo mismo.
Miré por encima del hombro de Liz y observé como Marshall hablaba con Lil Wayne. Liz miró hacia donde yo miraba y se giró hacia mí con cara de preocupación.
-¿Pasa algo?
-No lo sé.-dije sinceramente.-Espero que no pase nada.
-¿Es por... el tema de...Drake?
La miré unos segundos sin saber si decirle lo que pensaba.
-Supongo.-dije suspirando.-A ver, yo sé que a Lil Wayne le hacía mucho ilusión que yo saliese con Drake, pero es que yo en ningún momento le dije que quería algo serio.
-¿Entonces?
-Eso digo yo.-dije encogiéndome de hombros.-Drake me invitó a su cumpleaños hace poco pero yo no fui, evidentemente. Mi intención es que seamos amigos, como si no hubiese pasado nada entre nosotros, pero él tiene otras intenciones.
Liz me miró sin saber bien a que me refería.
-¿Quiere volver?
-El problema es que nunca estuvimos ¿sabes?-dije desviando la mirada hacia otro sitio.
-Bueno, no te preocupes por lo que digan los demás.-dijo apoyando una mano sobre mi hombro.-Lo importante es que Marshall sepa colocar en su sitio a Drake.
-Pero no quiero que se pelee con nadie por mí.-dije molesta.-Quiero arreglar mis propios asuntos y que él no tenga que sacar la cara por mí.
-Eso va a ser un poco difícil con él.-me dijo compadeciéndome.
Observé el paisaje que teníamos delante y me quedé observando las palmeras de la playa que teníamos para nosotros pero que dudaba que utilizásemos. Estábamos en Sydney, donde Marshall había dado unos cuantos conciertos y solo le quedaba el de esta noche. Me había pedido que fuese a verle y así poder pasar más tiempo juntos, ya que ahora yo tenía un poco de tiempo libre antes de volver con la gira. Pero el hecho de que Lil Wayne estuviese en esta mini-gira, me molestaba bastante.
-No lo pienses mucho.-dijo Liz sacándome de mis pensamientos.-Solo disfruta del momento.
-No voy a poder disfrutar mucho si me encuentro en esta situación.-dije mirándola.-Se ha vuelto demasiado protector.
Observé como Marshall saludaba a Lil Wayne y volvía con los demás. En cuanto llegó a las hamacas donde estaban, Royce y Mr. Porter le cogieron para lo que parecía ser echarle a la piscina. Marshall se intentó resistir agarrándose a ellos, pero pronto le lanzaron a la piscina. Cuando salió a la superficie, intentó mojarles, pero no llegó.
-Son como niños.-dijo Liz riéndose.
-No lo sabes tú bien.-dije sonriendo.
Marshall se dio la vuelta y se dirigió hacia donde estábamos nosotras.
-Uy, eso no me gusta nada...-dije observando como se acercaba.
-Lo siento, pero aquí te dejo sola.-dijo levantándose.-No quiero tener que lavarme el pelo otra vez para esta noche.
-¿Por qué te vas, Liz?-gritó Marshall.
-No me fío de ti.-dijo alejándose rápidamente.
Se rió y se apoyó en el borde de la piscina mirándome.
-¿Qué tal?
-Bien.-respondí sin mirarle.
Se impulsó y se sentó a mi lado, mojándome un poco.
-Por favor, intenta no mojarme.-dije alejándome.
-¿Por qué?
-Porque no me quiero mojar.-dije como si fuera obvio.
-¿Ni si quiera me vas a dejar darte un abrazo?-dijo cogiéndome de la muñeca.
El tono con el que lo dijo me hizo reírme.
-Lo siento pero estás empapado y no quiero tener que lavarme el pelo otra vez luego.
-Si es por eso, te ayudo yo a lavarte el pelo.-dijo sonriendo de manera sospechosa.
Se acercó a mí y me abrazó sin que yo pusiese ningún impedimento.
-¡Estás helado!-dije intentando deshacerme de su abrazo.
-Oh, no.-dijo agarrándome más fuerte.-Ahora no vas a escapar.
Metió la mano en la piscina y me salpicó un poco de agua.
-¡Marshall!
-No me obligues a meterte.-dijo metiéndose en la piscina y poniéndose delante mía.-Venga, ven.
Extendió sus brazos hacia mí esperando a que me tirase a él, pero preferí ir poco a poco. Metí las piernas y me deslicé apoyándome en el bordillo, pero estaba demasiado fría.
-Está muy fría.-dije quejándome mientras me volvía a sentar.
Marshall puso los ojos en blanco y se acercó a mí rodeándome con sus brazos.
-Vamos, quiero bañarme contigo.
Me empujó hacia dentro de la piscina poco a poco, y yo no pude más que meterme lentamente. En cuanto toqué el fondo de la piscina suspiré con los brazos por encima del agua. Vi como se reía de mí y le salpiqué agua. Se volvió a mí y me abrazó intentando besarme, pero yo aparté la cara.
-Sé porque estás enfadada pero te prometo que en los próximos días se te pasará.-me dijo al oído.
-Se me va a pasar sí o sí porque sabes que no puedo estar mucho tiempo sin ti, pero ahora estoy enfadada.-dije mientras notaba como me llevaba hacia la parte honda de la piscina.-No me gusta que me digan lo que me tengo que poner y lo que no.
-Y a mí no me gusta que enseñes lo que es mío y solo puedo ver yo.-dijo agarrándome del trasero con las dos manos.-Ese bikini era demasiado... insinuante.
Llegamos a un tramo donde el agua nos llegaba por debajo de los hombros y yo me separé de él.
-Sé donde están los límites y tú no me vas a decir lo que tengo que llevar puesto en cada ocasión.-dije frunciendo el ceño.-No lo he hecho con nadie y tú no vas a ser una excepción.
Me retracté de nombrar a Nick en la frase porque no quería que las cosas se pusiesen peor. Se me quedó mirando y esperó a que dijese algo más.
-¿De qué tienes miedo?-pregunté intentando relajarme.
-De nada, pero que lleves uno de esos bikinis como se llamen...
-Brasileños.-dije corrigiéndole.
-Pues eso, brasileños, donde se te ve todo el culo...-dijo serio.-No me gusta porque eres mía.
-Soy tuya pero no me vas a prohibir nada.-dije acercándome a él.-¿Vale?
-Bueno...
Levanté una ceja esperando que dijese otra cosa.
-Vamos, sabes que lo intentaré.-dijo agarrándome de la cintura.
Le pasé los brazos por encima de los hombros y le rodeé la cintura con mis piernas. Volvió a bajar las manos, esta vez metiéndolas por dentro del bikini.
-No, Marshall.-dije quitándole las manos de mi entrepierna y poniéndolas donde estaban.-No bajes más de aquí.
-No nos ve nadie.-dijo susurrando.
-Sí que nos ven.-dije sonriendo.-Así que mejor no arriesgarse.
Se quejó como un niño pequeño pero siguió apretándome el culo.
-¿Ni si quiera como un premio por haber conocido el otro día a tu amiga y a su novio de nombre tan raro?
-¿A Demi y a Wilmer?-pregunté riéndome.-No fue tan mal así que no te quejes.
-Ella estaba tan emocionada...
-Es muy fan tuya.-dije mirándole a los ojos.
-Bueno, pues espero solo volver a verlos en caso de emergencia.
-No seas así.-dije quitándole las piernas de su cintura.-No empieces porque me voy.
-¿A dónde vas a ir?-preguntó mientras yo me intentaba alejar de él.
-Volveré a Nueva York.-dije dirigiéndome hacia lo más hondo de la piscina.-Si me he tragado 15 de horas de vuelo para estar solo un día contigo, puedo volver en cualquier momento.
Fui nadando hacia el otro lado y decidí meter la cabeza en el agua porque ya me la tenía que lavar de todas formas. Llegué al bordillo y apoyé los brazos en él, para luego notar las manos de Marshall sobre mi cintura otra vez.
-Cariño, no te enfades...-dijo susurrándome al oído.
No pude evitar reír al oírle llamarme cariño.
-Sabes que te quiero y que aunque me cueste un poco, conoceré a tus amigos poco a poco.-dijo dándome un beso en la mejilla.
Me bajé hasta su altura pero todavía agarrándome al bordillo.
-¿Por qué estás tan cariñoso delante de todo el mundo?
-Por que te quiero.-dijo dándome otro beso en la mejilla.-Además, que eres mi novia y no tengo que esconder lo que siento por ti.
-Oh, que mono.-dije dándome la vuelta por completo.
-Es que llevo una semana sin verte y es mucho tiempo.-dijo agarrándose también al bordillo para acorralarme contra la pared.-Quiero ver tu tatuaje otra vez...
Se acercó a mí y me besó en los labios, pero yo le empujé hacia atrás y me apoyé en sus hombros.
-Puedes verme el tatuaje desde abajo.-dije haciendo fuerza para hacerle una aguadilla.
Pasé por encima de él y me dirigí hacia una zona donde solo me cubría hasta lo hombros. Nadé rápidamente hasta la orilla y me quedé allí, viendo como Marshall se acercaba buceando. Sacó la cabeza de debajo del agua y me miró sonriendo.
-¿Ahora quieres jugar tú?
Sonreí y esperé a que se acercara para abrazarle y besarle en los labios. Pasé mis brazos por su cuello y le volví a rodear la cintura con las piernas. Él se agachó un poco para poder meterme mano sin que los demás notasen nada. Noté como la parte de arriba de mi sujetador se deslizaba, así que abrí los ojos para advertírselo.
-Marshall...
-No nos ve nadie.-dijo suspirando.
Marshall siguió con sus manos sobre mí mientras me miraba a los ojos. Me mordí el labio inferior cuando noté que bajaba a mi entrepierna.
-No te lo he dicho, pero me encantó como cantaste con Rihanna la canción "S&M" en los AMA.-dijo abriendo demasiado los ojos.-Si te hubiese tenido delante...
-Vale, vale...-dije sacándole la mano después de un rato.-Vale.
Me abrazó apoyando la cabeza en mi hombro.
-¿Te quedarías conmigo unos días aquí? ¿Solos tú y yo?
-¿Qué?-pregunté levantándole la cabeza.
-He reservado una casa en una isla para que estemos solos tú y yo.-dijo medio serio.-Para disfrutar el uno del otro y darnos un descanso, sin que nadie lo sepa ni nos moleste.
Me quedé con la boca abierta sin saber que decir porque no me lo esperaba.
-¿Qué te parece?
-Ehh...
-¿Te creías que te iba hacer venir hasta aquí para solo estar un día?-dijo sonriendo.-Soy egoísta con respecto a ti, pero no te haría venir para nada...
No le dejé terminar porque le besé rápidamente.
-¿Eso es un sí?-preguntó sorprendido.
-¡Por supuesto!-dije sonriendo.-Tenía el cumpleaños de Miley, pero me entenderá si le explico porque no voy a ir.
Sonrió y le volví a besar.
-Aunque eso de que no sepa nadie que estamos aquí...-dije pensándolo mejor.-Si hoy voy a cantar contigo en tu concierto...
-No te preocupes, solo disfruta del momento.-dijo interrumpiéndome.
Volvió a besarme mientras yo le abrazaba fuertemente, pero alguien llamó nuestra atención.
-Dejar algo para la habitación.
Dejé de besar a Marshall y vi como Lil Wayne pasaba por nuestro lado saludándonos intentando ser simpático, pero a mi no me convencía. Marshall le saludó y yo esperé a que se fuese para dar mi opinión clara de él.
-No me gusta ese hombre.
-¿Por qué?-preguntó Marshall.
-No me gusta su actitud.-dije poniéndome seria sin querer.-No te voy a preguntar que es lo que habéis hablado, pero la próxima vez que me pidas venir y esté ese individuo, me lo pensaré dos veces.
-No es tan malo como tu piensas, a mi me cae bien.
-Y tampoco es tan bueno como tu piensas, por eso me cae mal.-dije poniendo morros.
Suspiró viendo lo cabezota que era.
-Como se nota que te ha criado Jay.-dijo Marshall dándome un beso para zanjar el tema.
() () (*)
Me acerqué a Marshall por detrás y le abracé apoyando la cabeza en su hombro. Suspiró y me acarició los brazos hasta llegar a mis manos, que entrelazó con sus dedos. Sabía que estaba preocupado e inquieto, así que intenté volver a tranquilizarle.
-Marshall, no te preocupes.-dije levantando la cabeza.-Cuanto antes haga esto antes saldrá de mi vida.
-Pero no entiendo porque no puede venir solo su hermano como tú propusiste.-dijo mirando por la ventana.-Solo quiere joderme...
-No voy a tardar nada.-dije dándole un beso en el cuello.-En cuanto coja sus cosas y yo coja las mías, se acabó.
-Mientras no os quedéis solos...
-Oye.-dije interrumpiéndole mientras dejaba de abrazarle.-Sabes que no...
-No lo digo por ti.-dijo cortándome.
Chasqueé la lengua y me puse delante de él para que me mirase a los ojos.
-Si quieres puedes estar delante.-dije seriamente.-Pero no creo que sea una situación muy cómoda...
-No, sería raro hasta para mí.-dijo abrazándome.-Pero si que me gustaría conocerle, por lo menos mirarle a la cara.
-¿Para qué?-pregunté levantando una ceja.
-Solo quiero que sepa que no estás sola cuando estés aquí, no vaya a ser que se aproveche de ti.
Me quedé seria pensando si eso era un código entre tíos, marcar el territorio como si fuesen perros y señalar cual era su hembra.
-¿Qué piensas?
-Nada, solo que no me hace gracia.-dije mirando hacia la puerta del salón viendo como pasaban mis hermanos diciendo algo.-No quiero que tengáis mucho contacto entre vosotros.
-¿Por qué?
-Porque cuanto menos contacto, menos problemas.
Me acerqué a ellos para saber que decían.
-Ya están aquí.-dijo Daniel sonriendo.-¡Abre, abre!
No sabía como les podían haber visto llegar, pero cuando me asomé por la ventana de la entrada descubrí por qué. Habían entrado con el coche en la entrada y estaban aparcando el coche en el jardín. Dejé de asomarme y me di la vuelta cabreada.
-¿Qué pasa?-preguntó Marshall al ver mi cara.
-Me acaban de recordar que también les tengo que pedir las llaves de mi casa.-dije cruzándome de brazos.-Metete al salón.
-No.
-No querrás recibirles tú ¿verdad?-pregunté empujándole hacia el salón.-Te juro que le vas a ver, pero cuando nos vayamos.
-Pero...
-Pero nada.-dije agarrando las puertas correderas.-Ponte a ver la tele para disimular o lo que sea, pero quédate ahí. Tengo el canal nacional de fútbol, por si te interesa.
Fui a cerrar la puerta, pero él me cogió del cuello y me besó. Sonreí un poco porque me gustaba que me besase por sorpresa.
-Te quiero.-dije sonriendo antes de cerrar la puerta.-No hagas ninguna tontería, por favor.
Justo cuando me di la vuelta, llamaron al timbre. Laura y Dani esperaron en la escalera, suspiré y abrí la puerta.
-Hola.-dije saludándoles.
Nick y Joe se quedaron parados en la puerta esperando a que les indicase que pasasen. Me quedé mirándoles unos segundos sin saber como saludarles, más que nada porque era un momento bastante incómodo, por lo menos para mí.
-Pasar, pasar.-dije abriendo más la puerta.
Joe pasó el primero y se acercó para abrazarme. Hacía mucho tiempo que no le veía y de alguna forma le había echado de menos.
-Es bueno volver a verte.-dijo apartándose.
-Igualmente.-dije sonriendo.
Me dirigí a Nick y le di un pequeño abrazo, que me respondió más efusivamente.
-¿Qué tal estás?-pregunté después de abrazarle.
-Bien.-dijo mirándome a los ojos.-Espero que no te importe que hayamos entrado sin avisar, pero es que había muchos fotógrafos en la puerta y no queríamos pararnos ahí.
Me asomé por la ventana para ver si se podía ver algo, pero al estar lejos no distinguí nada. Laura y Dani se abalanzaron sobre ellos y les abrazaron.
-Será mejor que nos demos prisa.-dije dirigiéndome hacia las cajas que había al lado de la escalera.-He guardado todo lo que he encontrado, si hechas de menos algo dímelo y lo buscaré mejor, pero creo que no me dejo nada.
-Tranquila, si solo he venido porque tú me lo has pedido.-dijo mirándome a los ojos intensamente.-Podías haberte quedado estas cosas...
-Nick, no las quiero.-dije acercándome a él para hablar en voz baja.-Son tuyas y te las debes quedar tú, igual que las cosas que tú has traído que son mías.
-Sí, no hay tantas como aquí.-dijo Joe interrumpiéndonos.-¿Está abierto el coche?
Nick salió lentamente de la casa para comprobar si el coche estaba abierto, y volvió rápidamente sin perderme de vista.
-Vamos, está abierto.
Cogí una caja, pero Nick me la quitó de las manos rápidamente.
-Ya la cojo yo.-dijo rozándome las manos.
Me estaba empezando a sentir bastante incómoda. Al parecer la última conversación que había mantenido con él cara a cara no había servido para nada. Y lo peor de todo es que Marshall estaba en el salón. Joe se quedó mirando a Nick y esperó a que saliese.
-Espero que tú y yo podamos quedar un día para hablar lo que está pasando Nick.-dijo agachándose a por otra caja.
-¿Qué pasa?-pregunté mirándole haciéndome la tonta.
-¿No te das cuenta como te mira?-preguntó Joe serio.-¿No te das cuenta la forma en la que te habla?
Me mordí el labio intentando no cabrearme.
-Sí, me doy cuenta.-dije cogiendo una caja.
-Bueno, pues eso no es nada.-dijo Joe caminando hacia la puerta.-Tendrías que verle cuando hay alguna noticia tuya, está como loco porque salga algún indicio de que has roto con Eminem.
Me callé cuando nos cruzamos con Nick para que cogiese otra caja.
-¿En serio?-pregunté a Joe mientras dejaba la caja en el maletero.-Pero si le dije que...
-Ya, me lo contó.-dijo dándose la vuelta.-Pero aún así no le vale.
Suspiré cansada de tanto malentendido. Volvimos a cruzarnos con él, y nos volvimos a callar. Se había llevado la última caja, así que esperamos a que volviese.
-¿Y tú no le has dicho nada?
-No sé que más decirle.-dijo en voz baja.-Incluso he amenazado con decírselo a su novia, pero le da igual.
Oímos sus pasos y dejamos de hablar.
-Bueno, esta es tu caja.-dijo con ella en la mano.-¿Dónde la dejo?
Me quedé pensativa dos segundos y me armé de valor. Tenía que hacer lo que fuera para que se fuesen ya.
-Ven, déjala en el salón.-dije acercándome a la puerta.-Pero te aviso que... Marshall está dentro.
Nick se puso serio a la vez que blanco, rígido totalmente.
-¿Quién? ¿Tu novio?
-Sí.-dije con las manos en el picaporte esperando a que dijese algo.
-Vale, solo voy a dejar la caja y nos vamos.-dijo intentando reaccionar.
Abrí la puerta lentamente con un nudo en la garganta, porque quería que esto acabase ya. Marshall estaba sentado en el sofá viendo la televisión con el canal de fútbol puesto, y cuando oyó deslizarse las puertas, se volvió hacia nosotros. Laura y Dani pasaron al salón siguiendo a Joe.
-Puedes dejarla ahí.-dije señalando la mesa de madera.
Nick se acercó a la mesa y dejó la caja encima mientras Marshall se levantaba y se ponía a mi lado con los brazos cruzados.
-Hola.-dijo mirando a Joe y a Nick.
-Hola.-dijo Joe extendiendo la mano para estrechársela.-Encantado de conocerte.
Sabía que Joe solo le había saludado para ser cortés, así que le sonreí agradeciéndoselo. Nick y Marshall se quedaron mirándose a los ojos sin ni siquiera hacer el amago de saludarse.
-Bueno, nosotros nos vamos a ir.-dijo Joe rompiendo el hielo.-Tenemos cosas que hacer.
-Sí, espero que nos veamos algún día y quedemos para recordar los bueno tiempos.-dijo Nick pasando a mirarme a mí otra vez como si me estuviera desnudando con la mirada.
-No, ella no va a ir a ningún lado contigo.-dijo Marshall interrumpiéndole.
Nick le volvió a mirar a los ojos mientras yo empezaba a sentir aún más presión en la garganta.
-¿La vas a decir con quién tiene que salir?-preguntó Nick enfrentándose a él.
-No, pero tú no eres una de esas personas con las que puede salir, idiota.
-Marshall.-me giré hacia él y le agarré del brazo para que no dijese nada más.
-Me da igual que seas una persona más mayor que yo, no me voy a callar.-dijo Nick con un tono de voz que no me gustó nada.
-¿No te das cuenta que ella ya no te quiere, que no quiere estar contigo?-dijo Marshall señalándole mientras Joe tiraba de Nick hacia la puerta.-Como te acerques a ella te juro que te voy a matar.
Intenté taparle la boca, pero me quitó la mano de mala manera.
-Nick, vámonos.-dijo Joe abriendo la puerta de la calle.
-Ella no va a estar contigo para siempre.-dijo Nick mirándole.-Al igual que volvió a ti después de tirarse a Drake, volverá a mí cuando se canse de ti.
Esta vez fui ya la que se dio la vuelta hacia Nick.
-¿Qué estás diciendo?-grité enfadada.-¡No voy a volver contigo nunca, Nick! ¡No te quiero, no quiero saber nada de ti y espero no volver a verte en la vida!
Se quedó parado mientras me miraba a los ojos.
-Pensé que podíamos llevar esto como personas adultas, pero tú te empeñas en seguir alargando esto cuando no hay más que compartir.-dije intentando calmarme.-¡Vive tu vida como yo estoy viviendo la mía!
Noté en su cara que estaba dolido por lo que le estaba diciendo, pero era la verdad y la única manera de que se diese cuenta que cada uno teníamos que ir por nuestro lado.
-Pensé que eras otra persona, pero me has decepcionado.-dijo Nick.
-Y yo pensé que me querías, pero por suerte abrí los ojos a tiempo.-dije sinceramente.
-Te quería.-dijo Nick con los ojos empañados.
-No lo suficiente para demostrarme que me dabas el mismo amor que yo te daba.-dije cruzándome de brazos.-No lo suficiente para decirme la verdad y serme fiel.
Nick se dio la vuelta, pero antes de salir le volví a llamar.
-Nick.-se dio la vuelta serio, pero con algo de esperanza.-Las llaves, por favor.
Suspiró y se metió la mano en el bolsillo derecho, de donde sacó un juego de llaves, las mismas que yo le di en su momento. Me las puso en la mano sin mirarme a los ojos y se dio la vuelta. Esperé a que saliese por la puerta con Joe, que simplemente se limitó a seguir a Nick antes de cerrar la puerta. Me quedé parada con los brazos cruzados mirando por donde habían salido sin moverme ni un milímetro.
-Natalia.
La voz de Marshall me hizo mirarle a la cara enfadada.
-Te dije que no dijeses ninguna tontería.-dije apunto de llorar dejando las llaves en la mesita de la entrada.-Te dije que no me gustaba que os conocieseis.
-Ha empezado él con eso de que salgas con él un día.-dijo poniéndose delante mía mientras me cogía de los brazos.-No voy a permitir que te invite a salir...
-¡Pues haber pasado de él!-dije interrumpiéndole.
-No podía quedarme callado, la manera en la que te miraba... solo puedo hacerlo yo.-dijo intentando abrazarme.
Me dejé abrazar sin decir nada más mientras me apoyaba en su hombro.
-No llores, cariño.-dijo en mi oído.-Es mejor así.
Le miré a los ojos y me quité las lágrimas de la cara.
-No quería terminar así.-dije sinceramente.
Marshall abrió la boca para hablar pero alguien le interrumpió.
-Natalia, no llores.-dijo Daniel a nuestro lado.-A mí me gusta más Eminem.
Le miré y me agaché a su lado sorbiéndome la nariz.
-¿Sí?-le pregunté cogiéndole de la mano.
-Es mucho más divertido.-dijo Daniel sonriendo.
-Y tiene los ojos azules como tú.-dijo Laura mirando a Marshall.-Si alguna vez tenéis un bebé, tendrá los ojos azules seguro.
Daniel miró a Laura serio y volvió otra vez la vista hacia mí.
-¿Vas a tener un bebé?
-¡No!-dije asustada.-Todavía no, es muy pronto.
-¿Pronto?-preguntó Laura.-¡Yo quiero un bebé!
-Laura, es pronto.-dije levantándome mirando a Marshall de reojo.-Tienen que pasar unos cuantos años.
-¿En serio?-preguntó Dani mirando a Marshall.-¿Tú quieres un bebé?
-Eh...
Esperamos los tres a que respondiera, yo cruzándome de brazos.
-Ahora no.-dijo mirando a Daniel.
-¿Cuándo?-preguntó Laura.
-No sé.-dijo sin mirarme a la cara.-Alomejor en unos años...
Me crucé de brazos sonriendo.
-Serían unos bebés preciosos.-dijo Laura.
-Bueno, sí.-dijo Marshall encogiéndose de hombros.-¿Queréis que vayamos al zoo?
-¿Al zoo, ahora?-pregunté sin creérmelo.
-¡Sí!-dijeron Dani y Laura a la vez.-¡Vamos!
-Pero...
-Vamos, no pasa nada.-dijo Marshall mirándome a la cara por fin.
Laura y Dani se me quedaron mirando esperando a que respondiese.
-Bueno, vale.-dije cediendo.-Subir a cambiaros, vamos.
Ambos subieron corriendo las escaleras. Marshall se quedó parado mirándome igual que yo a él.
-¿Qué pasa?-preguntó intentando no reírse.
-¿Bebés?-dije riéndome.-¿De aquí a unos años?
-A ver, no es algo que me corra prisa, pero supongo que si tú y yo seguimos juntos...
-Eso espero.
-...querrás tener algún hijo en un futuro.
-Muy lejano.-dije enfatizándolo.
-Creo que serías la primera mujer que conozco que no quiere tener hijos.
-No es eso, pero soy joven y ya tengo bastante con mis hermanos.-dije sinceramente.-Incluso con ellos ni si quiera tengo la sensación de estar haciéndolo bien.
-No seas tan pesimista.-dijo agarrándome de la mano.-A lo que me refiero es que me gustaría ver crecer a mis futuros hijos, si algún día los tenemos.
-¿Y por qué no vas a verlos crecer?
-Seamos realistas, soy 20 años más mayor que tú...
-19 años.-dije corrigiéndole.
-Como quieras.-dijo sin hacerme caso.- El caso es que si tú quieres tener hijos a los 30 años, yo tendría 50.
-¿Y?-pregunté sin entenderlo.
-Que quiero jugar con ellos cuando sean pequeños sin que me duela la espalda y cosas de esas.
Desvié la mirada al comprender lo que me quería decir, pero no podía hacer nada. Quería disfrutar lo que pudiese de mi juventud y eso incluía estar con Marshall.
-¿Qué piensas?-me preguntó sacándome de mis pensamientos.
-No quiero bebés ahora.-dije casi triste.-Quiero disfrutar de ti unos años, estar
sin preocupaciones los dos solos, descansar de tanto trabajo...
-Vale, tranquila.-dijo intentando que no me preocupase.-Solo es un tema que ha salido a relucir, pero todavía tenemos mucho tiempo para estar solos. No quiero asustarte.
Respiré profundamente.
-Te he asustado ¿no?-dijo abrazándome.
-Sí.-dije sin mirarle a los ojos.-No llevamos saliendo ni un año y tú ya sabes lo que quieres hacer en un futuro conmigo.
-Sé que si tuviese que tener más hijos, tú serías la única que podría ser la madre.-dijo obligándome a mirarle.-He pasado tanto tiempo esperándote que ahora veo todo más claro.
Me besó lentamente dejándome llevar hasta que la voz de Laura llamándome me hizo romper el contacto que tenían nuestros labios.
-¿Por qué has dicho lo del zoo?
-Supongo que somos una familia ya ¿no?-dijo encogiéndose de hombros.
Sonreí al oírle decir eso, así que le di un pequeño beso en los labios antes de subir las escaleras.
() () (*)
Ellen comenzó a hablar mientras los productores del programa me indicaban que comenzase a salir por detrás. Caminé despacio para que no me oyese, así que le hice una señal al público para que se callase. Cuando me quedaban unos pasos para llegar a su sillón, me agaché y gateé hasta detrás del sillón y quedarme quieta.
-Por favor, denle la bienvenida a la mujer del año según la revista Billboard, Nat...
-¡¡Ellen!!-grité con todas mis fuerzas cerca de su oído.
Ella pegó un salto y gritó mientras todo el mundo se reía y aplaudía. Yo me levanté con los brazos en alto para disfrutar de mi victoria. Nadie conseguía asustar a Ellen nunca por mucho que lo habían intentado.
-Casi me matas.-dijo abrazándome mientras me reía.
Me senté mientras todo el mundo dejaba de aplaudir y Ellen se sentaba también.
-Sabes que voy a tener que asustarte ¿no?
-Sí, la próxima vez miraré en el baño antes de venir.-dije sonriendo.
-Tengo que reconocer que ha sido buena.-dijo riéndose.-Bueno, felicidades por ser la mujer más joven en ser nombrada mujer del año por la revista Billboard.
Todo el mundo empezó a aplaudir mientras yo sonreía.
-Sí, es algo increíble.-dije cruzándome de piernas.-Esto muy emocionada.
-Debes estarlo, porque parece que no haces más que poner el listón más alto para todo el mundo.-dijo Ellen.-Esta mañana también ha salido en la red un dato interesante: eres la artista que más descargas digitales tiene de toda la historia.
La gente volvió a aplaudir mientras yo me reía.
-¿De qué te ríes?-me preguntó Ellen.
-Es que todavía no me lo creo.-dije llevándome una mano a la frente.-Es algo como que imposible ¿sabes? Me he enterado esta mañana y casi me da algo.
-Bueno, no muy imposible siendo tú porque realmente tienes algo especial.
-Gracias.
-¿Qué opina tu novio sobre que le hayas superado en esta lista?
Levanté una ceja mientras me quedaba callada y el público esperaba que respondiese conteniendo la respiración.
-¿En serio, Ellen?-pregunté intentando no reírme.-¿Tan pronto?
-¡Tengo que intentarlo!-dijo encogiéndose de hombros.
-Oh...
Miré hacia otro lado esperando que pasase de pregunta mientras el público se reía.
-Sigo esperando.-dijo dando golpecitos con los dedos en el sillón.
Suspiré y la miré a los ojos.
-Bueno... ¿qué quieres que te diga?
-A ver, la última vez que ibas a venir fue después de los Grammy pero por circunstancias personales no viniste.-dijo omitiendo rápidamente el tema de la muerte de mi abuela.-Y creía que estabas casada con Nick Jonas...
-Estaba, sí, estaba.-dije sin poder evitar reírme.-Pero las cosas no salieron como yo creía.
-¿Por qué?-preguntó Ellen.-Me refiero a que parecíais muy felices y estabais hechos el uno para el otro.
-Yo nunca he sido partidaria del matrimonio porque creo que no es necesario demostrar con ello que amas a una persona.-dije poniéndome seria.-Me casé con él porque le amaba y haría cualquier cosa por él, pero cuando varias cosas más ocurren en un momento determinado de la vida, te hacen cambiar de opinión. Sobretodo si descubres cosas que no se deben permitir.
-Bueno, espero que seas muy feliz ahora con tu nuevo novio.-dijo cambiando de tema.-¿Cómo le llamas: Eminem, Marshall...?
-Sí, Marshall.-dije asintiendo con la cabeza.
-¿Y conoces al resto de sus...personalidades?
-Eh...-dije riéndome.-Sí...
El público se rió un poco al ver mi cara, por la cual yo estaba luchando para no ponerme roja.
-Estuvisteis de vacaciones en Australia, se os vio en el aeropuerto-dijo Ellen presionándome para que hablase más.-Y luego estuviste con él en un partido de fútbol ¿no?
Sabiendo que se refería al fútbol americano, volví a asentir.
-Sí, me gusta el fútbol y a él le encanta.-dije intentando no hablar demasiado de ello.-Intentamos disfrutar de los momentos que tenemos juntos, que son pocos.
-¿Cómo llevas el interés que despiertas en la prensa?
-Bueno, no me gusta tener a un paparazzi en la puerta de mi casa todo el día, pero intento no pensar mucho en ello.-dije encogiéndome de hombros.-Algunas veces es complicado cuando estoy con mis hermanos, pero yo simplemente intento ignorarlos. Disfruto de mi vida personal que es lo que importa.
-¿Sigues manteniendo algún tipo de contacto con tu exmarido?-preguntó Ellen.-Hace poco le vimos salir de tu casa con su hermano Joe.
-No, no hablamos entre nosotros.-dije poniendo cara de indiferencia.-Es mejor que cada uno vaya a lo suyo.
-Y bueno, ¡te has mudado de casa y ahora eres mi vecina en Los Ángeles!-dijo sonriendo.
-Sí, aunque ahora mismo mi residencia está en Nueva York, me he mudado. Tengo que vender mi anterior casa todavía.-dije sonriendo.-Y sí, es para lo que vas a preguntar, para alejarme de mi exmarido.
El público se rió.
-Ehh, sal de mi mente.-dijo Ellen riéndose.-También quería darte la enhorabuena por tus nominaciones a los Grammy, en la que este año también eres una de las más nominadas.
-Sí, la verdad es que se agradece que aprecien así el trabajo que haces.-dije sonriendo.
-Espero que sean muy feliz con tu novio.-dijo Ellen.-Aunque seguro que a él no le hace mucha gracia que tú estés aquí.
El público se rió no muy alto, por el hecho de que Eminem se había burlado de Ellen en su canción "We made you".
-No me importa lo que diga.-dije encogiéndome de hombros.-Y si te digo la verdad, tampoco me ha dicho nada.
-Eso espero.-dijo mirando a la cámara sonriendo.-En seguida volvemos con Natalia.
La gente comenzó a aplaudir mientras yo me acercaba a Ellen porque se había acercado a mí.
-No te preocupes, tú me sigues pareciendo simpática.-dijo sonriendo.-A pesar de lo que haya podido decir la gente, sigues siendo una de las mejores personas que he conocido en la vida.
-Oh.
Sonreí y me levanté para abrazarla porque sabía que ella nunca me daría de lado por lo que pudiese haber hecho Marshall en el pasado.