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Historia 35274 — capítulo 5
Capítulo v
Yo llevaba supuestamente 3 meses con Moy cuando una noche le llamé. Ya habíamos platicado muchas veces por teléfono antes y lo noté raro. Entonces una pregunta surgió en mi cabeza y ya casi al final de la conversación se lo pregunté "¿Aún somos novios Moy?" y él me contestó "Discúlpame que me hayas entendido eso pero creo que te había dicho que antes iba yo a hablar con tus papas". Uy, bueno, supuse entonces que no lo éramos. Que confuso era eso, nos habíamos besado antes y yo le había dicho que sí cuando me pregunto si quería ser su novia; pero al parecer yo lo entendí mal. Le dije adiós y le colgué. Me puse a llorar, si lo quería un poco y aparte bailaba muy bien. En fin, me fui a dormir.
En el receso del día siguiente les conté a mis amigas y me puse a llorar otra vez. Le llamaron y le reclamaronmientras yo seguía llorando. Al terminar el descanso nos fuimos a la formación. No quería que me vieran llorando, me forme hasta atrás y traté de taparme los ojos con el cabello.
Quedé exactamente a lado de Roberto, por el rabillo del ojo lo vi bailando con unos audífonos puestos. Cuando giro hacia mí, luego luego se los quitó, dejo de bailar y me dijo "¿Qué te pasó chaparra? ¿Qué tienes?" "Nada", le contesté tratando de evitar su mirada mientras avanzábamos al salón. Ya adentro me preguntó otra vez, lo miré a los ojos mientras lágrimas caían de los míos y sólo negué con la cabeza. No me dijo nada más, no me insistió. No me pidió nada en lo que quedaba del día.
La última clase era de computación, ese día nos tocaba laboratorio y cada quien tenía su máquina. Al terminar la práctica del día, el maestro nos dejaba hacer cualquier cosa. Yo estaba revisando mi correo cuando Roberto jaló una silla y se sentó junto a mí. "A ver, ahora si dime, ¿qué pasó?" me miraba con una expresión de tanta preocupación y ternura a la vez. Pasó un brazo por el respaldo de mi silla y la juntó más a él, luego me rodeó con su brazo y me recargué en su hombro. Le conté lo que había pasado. Al terminar otra vez empecé a llorar. Él me dijo "No, no llores" me abrazó y siguió diciendo "Hay mejores chaparra, no llores por ese pendejo de mierda."
Al siguiente día mis amigas me dijeron que nos veíamos muy tiernos el día anterior platicando y no pude evitar sonreír. Seguíamos platicando cuando Rob me dijo el chinga tu madre habitual y se puso a copiar mi tarea. Cuando terminó de copiar me dio el cuaderno y se zafó algo de la muñeca. Aventó lo que se zafó a mi banca y me dijo "Ten, te la mereces".
Pegué un gran grito cuando pude ver lo que yacía en mi banca. No podía creerlo, era, era… era La Pulsera Blanca. Por fin la tenía, no esperé ni un minuto para ponérmela y decirle gracias al menos unas 50 veces. TODO PASA, decía y la gran carita feliz al lado. Yo le encuentro dos significados a la frase. El primero es que todo puede ocurrir y la linda carita feliz alentando las cosas y el otro sentido es que todo pasa y se queda en el pasado y la carita feliz dando ánimos.
No me la quitaba para nada, hasta que un día se rompió justo en la P de pasa. No… le lloré como nunca le había llorado a algo material. Intenté arreglarla con kola-loka pero se volvió a abrir, intenté pegarla con calor pero tampoco se pudo. Así es que mejor decidí conservar el pedazo de plástico. Aún lo tengo guardado.
Después de que me consolara por haber terminado lo que según nunca fue con Moy, Roberto volvió a ser el mismo de siempre. Otra vez los insultos y a pedirme cosas y las llamadas y las visitas de tres minutos por las tardes, etc. Que les puedo decir, yo estaba feliz.
Él seguía siendo el mismo excepto por una cosa, sus celos salieron a la luz. Un día en el receso mientras yo llevaba mensajitos entre Lety y Tadeo, uno de mis amigos con el que ella quería; Roberto, con sus lindos lentes que se oscurecían con el Sol, me observaba mientras yo iba de un lado a otro.
Rob estaba escuchando música cerca de donde estaba Tadeo y yo ni me di cuenta de que él estaba ahí hasta que me dijo "Victoria, ¿qué fregados estás haciendo?". Lo miré sin entender lo que decía. "Ven acá" me dijo llamándome con el dedo índice. "¿De qué estás hablando con el Tadeo?". Me quedé muy sorprendida cuando me dijo eso y sólo pude contestarle que no era asunto mío que era de Lety.
Así al menos se calmó un poco, después me puso uno de sus audífonos y me di cuenta que escuchaba salsa, entonces me tomó por la cintura y nos pusimos a bailar, todos nos miraban raro por bailar en el patio pero estábamos felices y eso nadie nos lo podía quitar, hasta que me dio muchas vueltas y el audífono se salió de mi oreja.
El último mes del ciclo escolar Rob y yo platicábamos sobre qué nos gustaría estudiar, yo le dije que gastronomía, a lo que se burlo hasta el cansancio y cuando le pregunté a él, me contestó que quería estar en el ejército y para mi desgracia me dijo que se iba a ir a la escuela militar el próximo año. El mundo se congeló en ese instante.
Lloré y lloré y seguí llorando porque no lo tendría cerca el siguiente año, sentía que no iba a poder seguir con nada si no lo tenía junto a mí. Saber que ya no lo vería a diario la mitad de mi día me destrozaba el corazón. Estaba loca y perdidamente enamorada de un niño completamente fuera del estereotipo, de un niño al que nadie soportaba más que yo, un niño al que solamente quería para mí, yo sólo tenía ojos para ese niño y se me iba de las manos.
Quería tener algo escrito sólo de él para mí, entonces les pedí a mis amigos que me pusieran una notita en una libretita roja que tenía. ¡Cómo me costó que Roberto escribiera en la mentada libretita! Su nota era la que más me interesaba en el momento y después de mucho tiempo pidiéndoselo, me dibujo el logo de los pumas y con letras pequeñas me puso estas lindas palabras desde el fondo de su corazón "Cómo chingas pero --> eres chida". Tardó todo un día en poder escribir esas simples palabras. Le costó tanto decir eso y aún más ponerlo por escrito. Tomando en cuenta que él siempre me ha dicho que las cosas dichas de frente valen más que escritas, pero que escribirlas es más fácil. Wow, nunca me había dicho algo tan bonito. Casi se me sale una lágrima cuando vi eso escrito con una caligrafía espantosa en mi pequeña libretita.
Entre muchas lágrimas le escribí una gran carta de despedida. Diciéndole lo mucho que lo iba a extrañar y prometiéndole que siempre que necesitara algo no dudara en buscarme. Que yo siempre iba a estar para él aunque no me necesitara y que moriría si no siguiéramos en contacto. No me dijo ni una sola palabra sobre la carta pero aún así yo seguía pensando que la mejor manera para despedirme de él era con un beso en los labios.
Ya que terminó la ceremonia de fin de curso, lo llevé hasta un rincón y me le acerqué mucho, todo lo que pude, me puse de puntitas y le eché los brazos al cuello;lo abracé. Le susurré con los labios pegados a su oreja que lo adoraba y que no imaginaba lo mucho que lo iba a extrañar. Cuando nos separamos, nuestros labios estaban a un palmo de distancia cuando me dijo "Pero si me voy a quedar chaparra, no me aceptaron. Así es que te hare la vida de cuadritos un año más"
Sus lentes se oscurecieron y no pude ver lo que sus ojos reflejaban, me soltó, más bien, me aventó y me dijo con una gran sonrisa en los labios "Cámaras, ahí nos vidrios el próximo año, prepárate que es el último y me tienes que ayudar pa' que termine bien la secundaria. Acuérdate que dijiste que estarías siempre ahí" sacó una hoja doblada de su pantalón y me la enseñó. Era mi carta.
Me despedí de todos mis amigos, contenta porque los vería el próximo año a todos y cada uno de ellos, me subí al coche y vi como Rob se acercaba del lado del conductor y se despedía de mi mamá, quien lo felicitó por haber terminado un año más. Él le agradeció de la manera más educada que me pudiera imaginar y al final agregó "Ahí me cuida a Vicky, señora, que la quiero mucho. Hasta luego".
"Ese Roberto me cae muy bien" me dijo mi mamá mientras regresábamos a casa. "A mí también me cae muy bien ma, más que bien de hecho" le contesté mirando por la ventana, aún con ganas de besarlo y preguntándome qué hubiera pasado si lo hubiera hecho. Prendí el radio y sonó una de mis canciones favoritas una que justamente quedaba perfecta para nosotros.
"Underneath it all" de No Doubt
There's time when I want something more
Someone more like me
There's time when this dress rehearsal
Seems incomplete
But, you see the colors in me like no one else
And behind your dark glasses you're
You are something else
You're really lovely, underneath it all
You want to love me, underneath it all
I'm really lucky, underneath it all
You're really lovely
You know some real bad tricks
And you need dome discipline
But lately you've been trying real hard
And giving me your best…
me encanta esta cancion y creo que queda muy bien para estos dos!!! el siguiente capitulo espero qeu no demore mucho, ya esta en elaboracion solo que queria preguntarles algo: al parecer cada una tiene una propia imagen de su roberto y de su vicky lo cual me parece super pero no se si les agradaria saber como es que imagino a los mios. asi es que me gustaria que me hagan saber si quieren que los describa en el siguiente capitulo o si quieren seguir cada quien con su propia imagen!!! eso es todo!!! mil gracias por los cometarios que me han dejado y por las mas de 300 lecturas!!! me hacen muy feliz!!! gracias por los que me tienen en sus favoritos!!! besos de limon... abY