Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← abrazando la eternidad · de

abrazando la eternidad — capítulo 2

Absortos en su mundo, ni Nessie ni Jacob se dieron cuenta de que estaban siendo observados desde una de las ventanas de la pequeña casita que había sido el hogar de la muchacha desde que nació.

Pronto… - suspiró Edward, enterrando su nariz entre los sedosos cabellos de su esposa. - Los sentimientos de Renesmee hace tiempo que cambiaron, pero ella todavía no es consciente de ese hecho.

  • Mi pequeña… - susurró Bella. - Siete años es tan poco…

Edward esbozó un mudo asentimiento, apretando un poco más a Bella contra su cuerpo.

  • Y sin embargo… - suspiró Bella. - Ya es toda una mujercita, tan alta como yo, y tan bella como Rose.

Yo diría que es más bella que Rose. - murmuró Edward con una mirada orgullosa hacia Nessie. La muchacha aparentaba ahora mismo unos 20 años, aunque en el fondo no llegara todavía a siete. Mentalmente era incluso mayor.

  • ¿Qué hay de Jake? - preguntó entonces Bella. - ¿Qué es lo que piensa él?

La está esperando. - contestó Edward. - Jamás hará o dirá algo para lo que ella no esté preparada. Pero cuando lo esté, él estará ahí para ella.

  • Siempre ha buscado lo mejor para Renesmee, eso hay que admitirlo. - susurró Bella.

  • Sí. - gruñó Edward. - Supongo que eso debo concedérselo. Ya dije hace años que ella podría haberlo hecho peor.

Debemos estar preparados. - susurró Bella con semblante triste. - Cuando Renesmee se dé cuenta de que está destinada a estar con Jake, no debemos detenerla. No debemos hacerla infeliz. Debemos estar preparados para entregársela a Jacob.

A regañadientes, Edward asintió.

  • Pero si ese perro se pasa lo más mínimo… - comenzó, con un gruñido gutural.

…entonces nos encargaremos de él. - terminó Bella, volviéndose hacia él y enseñando los dientes en un gesto fiero, aunque con un deje juguetón.

Con una sonrisa rasgada, Edward posó su mano en la mejilla de la joven vampira, y tras unos segundos de perderse el uno en la mirada del otro, sus labios se encontraron en un beso dulce que poco a poco se tornó apasionado y urgente.

  • ¿Crees que Jake mantendrá ocupada a Renesmee durante mucho más rato? - susurró Bella, mientras Edward comenzaba a prodigar besos de mariposa por todo el cuello de su esposa.

  • Están pensando en ir de caza. Nessie está sedienta. - contestó Edward.

  • Bien. - afirmó Bella, tomando de la mano a Edward.

Y en una milésima de segundo, el salón se quedó vacío, traspasándose los susurros, los suspiros y las risas a una de las habitaciones del piso de arriba.