← Historia 36314 · de
Historia 36314 — capítulo 4
Hermione se aprontaba para la reunión familiar de los Weasley y los Potter. Draco no iría, obviamente, pues Harry tenía ganas de matarlo, y Ron de ayudarlo.
-Hermione... ¿Puedo entrar?- dijo Draco, en un tono de disculpa. La joven asintió, y su novio entró. Se arrodilló ante ella, y sacó una cajita forrada en terciopelo color esmeralda.
-¿Draco?- se asombró Hermione, colorada.
-Hermione Granger... Recuerdo perfectamente el día en que decidimos que nuestras vidas se fundieran en una sola... ¿Deseas casarte conmigo?
La chica sonrió, de un modo lastimero... Ella quería a Ron, y quería volver con él... Pero lastimaría a Draco, y lo amaba mucho.
-Claro que sí.
Se abrazaron un instante, y se besaron, y luego, Hermione partió a La Madriguera, por polvos Flu.
-¡Hermione! ¡Hermione! ¡Chicos, llegó Hermione!- chillaba Victoire, que era una pequeña de tres años.
-¿Hermione llegó?
Todos corrieron al lugar donde estaba la estufa, y vieron a la joven que tosía y tenía los ojos humedecidos.
-¡Hermione, qué alegría!- exclamó Ginny, abrazando a su amiga. Ron se sonrojó, con ira, y le volteó la cara. Harry también la abrazó, y fue entonces cuando la joven Granger vio a su hijita, que gimoteaba en una cunita de madera mágica.
-¡Sabrinne...!
Corrió a la beba, que sonrió cuando vio a su madre.
-Me parece que te olvidas de saludar a alguien- dijo una voz a su espalda: era Ron. El joven estaba muy mal, tenía mal aspecto: ojeroso, encorvado, y con la túnica algo sucia.
-Hola Ron...- murmuró Hermione, y lo abrazó. Todos comprendieron que necesitaban privacidad, y los muchachos se abrazaron con más fuerza-. ¡Perdóname! ¡No quise hacerte sufrir!
Ron empezó a lagrimear, y acarició el suave cabello de Hermione... La chica de sus sueños, la que lo había traicionado...
-Yo soy un idiota... No debí haberte dejado...- gimió Ron, besando en la frente a su ex esposa.
-No, no debiste... Ron, te extraño...- sollozó Hermione, abrazada a Ron, al que tanto había amado-. Y me casaré con Draco...
-¿Por qué? ¡No lo hagas! ¡Vuelve conmigo, Hermione!
-¡Eso quisiera, Ron...!
Ron la sentó en su regazo, y la besó en la boca unos cuantos minutos. Hermione no se separó de él ni por un instante... Necesitaba volver con Ron... Por él, y por su hija.
-¡Vuelve conmigo, Hermione!- repitió en susurros Ron, y Hermione lo abrazó una vez más. Volvería con Ron.
-Lo haré, Ron... Lo haré... Pero cambia tu aspecto, por favor.
-Sí, Hermione...
Corrió a su antiguo cuarto, y se peinó, enderezó, y con su varita, desapareció las ojeras. En las siguientes horas, los otros adivinaron que algo bueno le había sucedido, pues su aspecto había mejorado notablemente. Ginny los descubrió en su cuarto, en su cama, precisamente, y los dejó, para contarle todo a Molly.
Hermione estaba desnuda en la cama de Ginny, abrazada a Ron, habían tenido relaciones, aprovechando la ausencia de la familia.
-¿Nos casaremos otra vez?
-Estamos casados aún...- murmuró adormilado Ron, mientras que sentían gritos en el piso de abajo: Draco se había hecho presente.
-¡¡¡¡Donde está mi novia!!!!
-¡Está con Ron, deja de gritar, Malfoy!- chilló Harry, sacando su varita.
-¡Déjenme pasar! ¡¡¡¡Hermione!!!!
Hermione dio un respingo. Se levantó y vistió, y bajó las escaleras a las corridas.
-¡Deja de gritar, Draco!- pidió con voz aguda Hermione.
-¡Dime que no es cierto! ¡Miénteme! ¡Dime que lo que ha dicho Potter es tan solo una mentira!- sollozó Draco, arrodillada ante la joven.
-Lo siento mucho, Draco... Mucho, mucho...
Draco la miró lastimero, y Hermione sollozó. Ron llegó, y besó a su esposa en el cabello. Harry se mordió el labio, y Ginny no parecía comprender mucho lo que sucedía.