← Historia 36398 · de
Historia 36398 — capítulo 10
Durante la semana siguiente, Hermione intentó aprovechar el tiempo al máximo. Durante el día intentaba estar con Lily, James, Sirius y Remus, disfrutar cada segundo de ellos; sobre todo de los que sabía que no volvería a ver.
Por las noches quedaba en al Sala de Requerimientos con Snape, donde pasaban la noche hablando, riéndose, llorando y amándose.
Lily no comentó nada sobre su falta por las noches y Hermione se lo agradeció.
Pero el tiempo no es amigo de nadie, y como Hermione bien sabía, juega a su antojo. Así que el 9 de enero llegó mucho antes de lo que debía.
La noche anterior Hermione se encontrar en un sillón de la Sala de Requerimientos, en el regazo de Snape.
-Tengo algo para ti-dijo la chica. Snape la miró sorprendida.
-¿Para mí?
-Si…Sé que hoy es tu cumpleaños.
Snape la miró más sorprendido aún.
-17 años…-dijo ella sonriéndole y besándole. Sacó algo de un bolsillo.
-Es una chorrada…
Snape miraba el paquetito sin atreverse a abrirlo. Parecía conmocionado.
-Nunca… nunca me han regalado nada.
-Pues ya era hora, ¿No crees?
Snape abrió lentamente el regalo. Dentro de una caja azul había un anillo plateado, con una piedra negra como único adorno. Snape se lo puso en el dedo pulgar.
-No me lo quitaré nunca.
Hermione sabía que era cierto. Cuando lo vio en Hogsmeade meses atrás, supo que era el mismo que el Profesor llevaba y no sabía porque, tuvo el antojo de comprarlo…
El chico la besó nuevamente.
-He quedado con James, Sirius, Lily y Remus a las 8 aquí en el pasillo para despedirme… a las 9 me ha citado Dumbledore en el Aula de Adivinación-Snape abrió la boca para hablar pero Hermione continuo- Me ha dicho claramente que vaya sola. Y yo… quiero estar contigo hasta el final. Por favor, no te vayas cuando ellos vengan, yo…
-Está bien.-dijo Snape simplemente. Hermione le abrazó con fuerza.
-Esto es muy injusto-dijo Snape sin separarse de ella- Entiendo que tengas que volver… pero no me parece justo.
-Si supieras como me siento yo…-dijo Hermione apartándose para mirarle a los ojos- Nunca he tenido tantas y tan pocas ganas a la vez de que ocurriera algo.
Snape asintió.
-Hay algo que quería preguntarte… ¿Por eso sabías lo del Príncipe Mestizo?
Hermione asintió.
-¿Puedo saber que sabes sobre eso al menos?
-Bueno…he leído algunas de las cosas que escribiste… pero tampoco me fijé mucho. El libro no era mío ni…tampoco me gustaba mucho.
-¿Y de quién era?-dijo Snape levantando una ceja.
-De… un amigo. El lo encontró en el armario del Aula de Pociones…
-¿Y que haría allí? Nunca suelo separarme de él…
-Eso no lo sé-dijo Hermione mintiendo a medias.
-Supongo que nunca te fijaste en esto entonces…-dijo Snape levantándola con cuidado, levantándose luego él y sacando algo de su mochila. Le pasó el viejo libro de Pociones señalándole algo.
-"Azul" -leyó la chica. Snape le señalo la página siguiente- "Amarillo"-Snape pasó la página-"Azul otra vez"-decía la pequeña caligrafía de él- ¿Qué significa esto?
-Empecé a escribirlo el día que te conocí-dijo él, algo avergonzado- Es el color de jersey que llevabas cada día.
Hermione la miró asombrada.
-Sé que es una tontería-dijo Snape a la defensiva- Pero quería dejar constancia de que sentía algo por ti y no sabía como…
-Es perfecto-dijo Hermione emocionada-Puedo preguntarte…antes de eso…¿Escribías algo sobre otra persona?
Snape sonrió a medias.
-Sí también escribía sobre Lily, y sigo haciéndolo. Pero eso es algo privado.
Hermione asintió.
-Lo siento, tienes razón.
-No importa-dijo Snape, besándola en la frente.
Para su desgracia, las 8 de la mañana llegó antes de lo que hubieran deseado. Hermione salió a esperar a los chicos y entraron todos juntos a la Sala de Requerimientos. Hermione les había explicado previamente en que consistía.
Se mascó algo de tensión en el ambiente al encontrar allí a Severus, pero en deferencia a Hermione, ninguno dijo nada.
-Bueno, yo…-dijo Hermione casi sin poder hablar-Os voy a echar mucho de menos, chicos.
Lily corrió a su lado y la abrazó.
-Yo si que te voy a echar de menos, Herms-dijo Lily, susurrandole al oído-Eres la mejor amiga que he tenido. Nunca, nunca te olvidaré.
Hermione la abrazó con más fuerza. Se separaron al rato y Lily se refugió en los brazos de James sin poder dejar de llorar. Hermione miró a Remus y le abrazó con fuerza.
-¿Nos volveremos a ver?-le dijo el chico emocionado.
-Espero que sí… Cuídate mucho, Remus-Te voy a echar de menos…
Se separaron y Hermione corrió a abrazar a Sirius. El chico se resistió un poco al principio, aún estaba molesto por estar tan cerca de Snape, pero enseguida la abrazó de vuelta.
-Sirius, yo…-Hermione no podía dejar de llorar sabiendo que no lo vería más.
-No te preocupes, Hermione. Estaré bien.
Hermione asintió, aún sabiendo que no sería del todo así.
Cuando se separaron, James se separó suavemente de Lily y corrió a abrazarla.
-Adiós Hermione Granger.
-Adiós James Potter…
-Me ha encantado conocerte…
-Lo mismo te digo. Por favor, cuida de Lily, de todos…
-Lo haré. La protegeré con mi vida.
Hermione asintió.
Los chicos se disponían a salir para dejar que se despidiera de Snape.
-No puedo creer que cuando salga por esta puerta…Quizá no te vuelva a ver…-dijo Lily casi en un susurro. Hermione sintió que las lágrimas le caían por la cara sin poderlo evitar.
Ya salían cuando James se volvió.
-Hermione, ahora recuerdo… ¿Quién es Harry?
Hermione sonrió.
-Cuándo lo conozcas, lo sabrás…
El chico sonrió y salieron de la habitación.
Snape se acercó a ella y la abrazó.
-Gracias por dejar que me despidiera de ellos sin decir nada-dijo Hermione.
-Por ti…-dijo él.
-Bueno y ahora…
-Ahora es nuestra despedida.
Hermione se sintió peor que si le hubieran arrancado el corazón.
-No sé que voy a hacer sin ti… -dijo él. Parecía realmente perdido y algo enfadado por la situación.
-Saldrás adelante.
-Yo…
No dijeron nada más. Solo se abrazaron, se besaron, lloraron juntos.
-Son las 9 menos 10 ya…tienes que irte…
Hermione miró su reloj.
-Si…pero antes yo…
Hermione sacó algo más del bolsillo de su túnica. Era una cámara de fotos. Cogió la cara de Snape con una mano y le besó. Con la otra sacó una foto del momento.
-Toma-dijo dándole la cámara-Para que siempre tengas un recuerdo de mi…
Snape sonrió.
-Cómo si pudiera olvidarte.
Hermione le abrazó por última vez y salió de allí. Sabia que si no lo hacía, quizá no podría irse nunca…
En el Aula de Adivinación, Dumbledore ya la esperaba.
-Señorita Granger, apenas tenemos unos minutos. Por favor, colóquese en el punto.
Hermione se aproximo hacía el lugar dónde había aparecido. Tenía la cara hinchada de tanto llorar.
-Suerte, Señorita Granger.
-Nos vemos, Profesor Dumbledore. Gracias por todo.
Una luz empezó a cubrir a Hermione.
-No, no nos veremos. Cuídese…
Hermione no supo si había oído bien. La luz se apoderó y tiró de ella. Volvió a caer inconsciente.
De repente se despertó tirada en el suelo, en el mismo lugar. Veía todo borroso…
-¿Hermione?-dijo una voz familiar. Hermione adivinó ver una mata pelirroja y se agarró al cuello del chico con fuerza.
-¡Ron!
Miró a su alrededor y vio que aunque no luchaban, parecían encontrarse en el mismo momento en el que desapareció.
"Mucho mejor" pensó la chica sonriendo por primera vez en mucho rato.
Ron le quitó las manos del cuello con suavidad.
-¿Te encuentras bien?-le preguntó el chico, que mostraba un aspecto realmente malo, con algunas heridas bastante escandalosas.
-Si, si…¿ Y tú?
Ron no pudo contestar ya que alguien se acercó a ellos.
-Hermione, ¿Ha ocurrido, verdad?
La voz de Remus Lupin sonaba igual que 20 años atrás pero su aspecto era muy distinto. Hermione asintió.
-Oh…-dijo y abrazó a Hermione. Ron los miraba sin comprender.
-Hermione-dijo Lupin susurrándole al oído- Snape… él… ha matado a Dumbledore-dijo con mucho esfuerzo.
¡Hola! Es la primera vez que os escribo en una historia, aunque intento contestar a todos vuestros comentarios. Solo quería dar las GRACIAS por todo el apoyo que me estáis dando y bueno, sé que muchos queríais que Snape y Hermione pasaran más tiempo juntos,pero no quiero que esta historia tenga más de 15 capítulos ya que nunca he escrito una historia tan larga y no quiero que se me vaya de las manos. Pero tranquilos que aún queda un poquito. Otra vez gracias y muchos besos.