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Historia 36467 — capítulo 16
CAP 14: Desilución
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«19 de enero del año de 1849»
Draco se hizo cargo de instalar un campamento adecuado para cuatro. Hermione y él habían llegado antes al destino final: La mina. La chica aun dormía plácidamente, llevaban dos días como en una especie de letargo romántico que les era involuntario y por lo tanto imposible de abandonar. Estaban seguros de no tener nada en común, al contario, parecían como el fuego y el hielo. El uno tan fuerte como el otro y sin embargo capaz de destruirse estando cerca. Lo que los hacia dudar... ¿Y si eso hacían?... Destruirse...
Mientras el rubio miraba la imponente caverna que aparecía frente a él de la manera más escabrosa y al mismo tiempo incitante, Ron y Mir llegaron en sus respectivos caballos. A diferencia de Hermione y Draco, su amigo y la otra gitana sentían de todo menos amor. Al pelirrojo le costaba trabajo luchar contra sus propios instintos y su campaña de "No a los muggles" había quedado demasiado atrás ¿Cómo no sentir afecto por ella? Si lo había salvado y le había permitido penetrar en el abismo de una desnudez más que perfecta en la que deseaba embriagarse hasta sus últimas consecuencias. Pero había un problema que era casi imperceptible... Estaba casado.
-¡Draco!- gritó el pelirrojo con una evidente alegría.
El ojigris se acerco para estrecharle la mano y abrazarlo con fuerza como si de verdad se tratara de dos hermanos que tienen años sin verse.
-¡HUOU!- exclamó Mir con un suspiro al ver la entrada de la mina.
-¿Impresionante verdad?- dijo Draco.
Ella volteo para verle y sonrió- Oficialmente mucho gusto Draco- Saludó sonriente.
-¿Tu eres Mireya no?
-Mir - Le corrigió - Y Tú instalaste este campamento...
-Si.
-¡Vaya, yo pensaba que todos los ingleses eran tan inútiles como Ronald!
El rostro del Ronald se puso del color de su cabello. La gitana entró en la caverna sin miedo alguno. Draco sonrió abiertamente burlándose de su agobiado amigo. Si ella le decía inútil era porque obviamente no había usado magia, puesto que era bien sabido que los antiguos magos sin varitas no eran nada. Eran incluso mas inútiles que los hombres muggles.
-¿No has usado magia?- preguntó Draco
-NO.
-¿Por qué? Ellas creen que la magia no existe...
-Y es mejor que lo sigan creyendo...
El rubio estalló en una carcajada haciendo que Ronald levantara su apenado rostro para mirarlo a la cara. La risa abrupta fue interrumpida ante el descubrimiento de que su amigo tenia... ¿pecas?
-¿Qué miras?- preguntó Ronald.
Draco señaló a su cara- Tienes... Ah...
-Si, son pecas- reconoció algo turbado, ni el mismo se había acostumbrado a su nueva apariencia.
-¿Pero si tu no tenias...?
-Me salieron después de lo del licántropo. Mir dice que se me reventaron los capilares de las mejillas... Parecen pecas... Y no se quitan.- dijo agachando de nuevo el rostro.
El ojigris le palmeo el hombro- No te ves tan mal... Pareces idiota, pero no es que antes no parecieras.
Ronald sonrió algo descontento- ¿Debo decir gracias?
La gitana salió entonces de la mina extendiendo sus brazos para respirar profundo echando la cabeza hacia atrás. El aroma era salvaje y fresco. La mañana no era tan calurosa, lo que indicaba que se avecinaba una de las raras tormentas del desierto. A penas eran las diez de la mañana y el sol ya dominaba los cielos calentando la tierra roja bajo sus pies. No había sonido más que el de la maleza silvestre que se mecía sin necesidad de viento y los pasos cautelosos de los poco animales que soportaban el calor del día, como camaleones, tarántulas y la destrucción de Hermione: Serpientes.
Que cruel. El destino siempre da advertencias de lo que nos lleva a la perdición. Una serpiente mordió a Frank y ella por curarlo no había huido. Desde el pasado las SERPIENTES fueron su perdición... ¿Quién diría que en el presente también seria una serpiente?... Aunque estuviera presente en diferente forma, ahí estaba. ¿Cuál era la diferencia entre un animal que se arrastraba y una serpiente de Slytherin?
-¡Y donde esta tu esposa Draco!- gritó Mir.
-¿Qué? Pero el que esta casado es...
Ron se apresuró a taparle la boca- No es su esposa- dijo el pelirrojo.
-Ha, ¿Entonces tu novia?
-No lo creo... Nos conocimos hace poco... Me imagino que no somos nada.
La gitana rió- Bueno yo siempre he dicho que el hombre soltero es Un animal incompleto....
-Y el hombre casado es un completo animal- completó Draco haciéndola estallar en una carcajada.
-Bueno pero los hombres solteros suelen desear estar casados...
-Y los casados suelen desear estar muertos. ¿Cuál es el punto?
De pronto el rubio y la gitana estaban demasiado cerca el uno del otro, diciendo bromas y riendo. Aunque mas bien la actitud nerviosa y evidentemente coqueta de la gitana era la más risueña de ambos. Al pelirrojo empezó a arderle la sangre. Si, Ronald estaba celoso.
-Buen día...- saludo Hermione.
-Pues casi son las doce...- dijo Ronald.
Mir se viró bruscamente y fue un milagro que no se dislocara el cuello.- ¡¿Hermione?!
La castaña levanto la vista- ¡MIR!- gritó la castaña con más susto que entusiasmo.
Ron y Draco se acercaron mirando la escena con detalle. Bueno, ambas eran gitanas... ¿No era de extrañarse o si? El rubio se cruzó de brazos alzando su mentón, evidentemente ambas eran hermosas, solo que nadie igualaba la belleza de Hermione.
-Te acostaste con ella verdad- dijo Ronald. No era pregunta.
-No puedes saberlo- contestó el rubio secamente si dejar de mirarlas como saltaban emocionadas y reían.
Él sonrió antes de continuar- Por la forma en que la miras... Parece que la estás viendo sin ropa...
El sol la incomodó como hacia todas las mañanas. Reconoció el olor extraño de la enfermería y sin quererlo recordó la vez que había despertado ahí después de una paliza de sus amigos a Draco. Quiso voltearse de lado pero un candado de piernas acompañado de otro en su cintura se lo impidió. Abrió los ojos... la sabana le cubría hasta el pecho como acostumbraba dormir, la levantó para descubrir que Draco era quien la abrazaba, con su mano rodeando su abdomen y la cabeza debajo de sus senos. Se veía hermoso, con la luz del sol en su rostro, el cabello desordenado sobre la frente, la posición que tenia le recordaba a un niño pequeño. No pensó en otra cosa que no fuera en admirar su inocencia. En todas las novelas que leía las chicas se refugiaban en los brazos de sus compañeros para que ellos las protegieran y en cambie era ella quien lo tenia entre sus brazos, como si estuviera protegiéndolo, como si la serpiente hubiera encontrado un refugio en su cuerpo.
Una sombra de temor le paso por los ojos al pensar que lo único que él quería era dejar de ser virgen "Oficialmente". Entonces lo volvió a cubrir con la sabana paseándole una mano por toda la espalda, sin vellosidad alguna, sin lunares, de piel blanca y con músculos bien formados, además de una piel tan tersa que solo correspondería al trasero de un bebé. Sonrió pícaramente pensando en su propia metáfora... No recordaba el trasero de Draco. Se sonrojó con algo de pena al recordar los detalles...
-¿Aun te sientes mal?- preguntaba Ron entrando a la enfermería de la mano de Ginny.
Los ojos de la castaña se crisparon. Si Dios existía, definitivamente la odiaba... No hablo. Limitándose a sonreír tímidamente sin perder la conciencia de que Draco estaba debajo de la sabana junto a ella... Justo cuando Harry también entró entre risas... Definitivamente, la odiaba.
-Hermi, sigues roja... ¿Te sientes mal?- inquirió el moreno acercándose a besarla en la frente mientras ella aferraba con fuerza la sabana a su pecho.
-No me siento bien.... Digo. Que NO. No es que me sienta mal, al contrario me siento bien, bueno mejor- contestó nerviosamente.
-¿Dormiste bien?- entró preguntando Luna.
La gryffindor sonrió como si disfrutara de un pequeño chiste privado- Muy, muy, bien.
-Si, se te nota. ¿Ron vamos a desayunar?
-¡Claro!... Ahora que lo pienso me muero de hambre.
Luna abrazó a su novio de la cintura y caminaron torpemente debido al abrazó.
-¡Ha casi lo olvidó!- se detuvo la rubia- Los prefectos van a desayunar en el jardín.
-¿Por qué?- se extraño Hermione.
-Unión de casas, me parece... Creo que el director quiere compensarlos por no permitirles llevar pareja ayer.- finalizó.
Para Harry fue sumamente molesto continuar al lado de Ginny después de su abrupto rompimiento. Así que empezó a sudar, le dio otro beso en la mejilla Hermione apoyándose en su abdomen provocando que Draco se moviera. Ella disfrazo el movimiento de él con uno suyo para no despertar sospechas. La pelirroja sobrante tomó una silla y se sentó profiriendo un enorme suspiro mientras la castaña rogaba porque también se fuera.
-Anoche te veías hermosa.- dijo Ginny.
-Mu, muchas, gracias Ginn... Tu, tu también.- respondió cordialmente aunque ni si quiera la había visto.
-Supe que te pusieron a decorar los jardines con Malfoy... Pobre de ti... Mira que pasar toda la tarde con ese tipo tan asqueroso. Yo me hubiera desmayado...
-No fue tan malo...
-¡Que! ¡Te gustó estar con él!
-¡NO!... ¡Y no vuelvas...! A repetirlo- se tranquilizó.
-Si, pero que cabeza la mía. Olvide que tú eres la que más lo odia...
-¿Ginny no tienes hambre?- la interrumpió abruptamente.
La pelirroja se puso de pie- Claro, ven. Te ayudo y vamos juntas.
En cuanto Ginny intentó descubrir a la castaña, esta la aferro fuertemente a su pecho con una cara de espanto que era casi cómica para ella. Se habían bañado juntas muchas veces, ¿Por qué de pronto le daba vergüenza que la viera en pijama, camisón o ropa interior?
-¡Espera!- gritó Hermione- Es que... No traigo nada...
-¿Por la calentura?
Hermione rió- si... La calentura.... Digo, es que...
-¿Necesitabas que te la bajaran?
-Eh... Si...
-¿Y te la bajo?
-Ah... si...
Ginny sonrió con ternura- No te preocupes, no voy a ver nada que no vea cada vez que me baño... ahora ven...
Inmediatamente tiró con fuerza de la delgada sabana bajándosela hasta la cintura. Al instante Hermione se cubrió los pechos que se le endurecieron por el cambio drástico te temperatura. La pelirroja soltó la prenda, tenia la boca abierta y no pudo ver otra cosa que no fuera Draco Malfoy, quien empezó a moverse. Encajó el rostro en el vientre de Hermione antes de depositar un beso sobre él y abrir los ojos. Se sentó.
-Hermione...- Profesó Ginny. La castaña se hallaba al borde de las lágrimas.
Draco se estiró- ¿Qué Weasley? ¿Nunca habías visto a un hombre despertar?- dijo y rió- Lo siento. Me refería un hombre guapo, desde luego Potter no entra en la lista.
Dejó de verlo para ver a su amiga... Pero ella no le decía nada. Cerró los ojos y se fue lentamente. El corazón de Hermione latió lentamente mientras su amiga se alejaba, dejo caer su cabeza en la almohada, una lágrima iba a salir pero Draco la retiró con su índice poniéndose de pie al instante. Hermione se mordió los labios. El rubio se puso los pantalones dándole la espalda, el cabello le brillaba. La castaña se sintió un poco mareada... claro, había olvidado respirar... Otra vez. El Slytherin se viro para tomar su camisa cuando notó que ella lo miraba.
-¿Qué?
-¿No dices nada?- dijo Hermione.
-¿Debería?... No fue mi culpa que la enana me viera...
-De eso no...
El chico rió- ¿No me digas que esto significo algo para ti? -Dijo.
-¡Tuviste relaciones conmigo y no te importa!- gritó Hermione y se levantó rodeando su cuerpo con la sabana.
-No fue el mejor sexo de mi vida Granger.
Paradójicamente, Hermione rió- Como si tuvieras un punto de referencia.- dijo con algo de crueldad.
Él apretó los dientes, era cierto... Pero no tenía porque recordárselo. No podía pelear con ella, no podía ganarle. La chica sabía más de él que cualquier otra persona y el que sabe tiene el poder... Lo había visto llorar, lo había desvirgado. SU sangre corría a una velocidad impresionante al darse cuenta de que ahora podía compararlo... O podía decir que en realidad era pésimo en la cama... Porque demonios no lo había pensado antes...
-Pues la verdad me he divertido mas masturbándome.
-No lo dudo... ¿Con razón la rapidez no?
-Habla claro Granger.
Hermione no había borrado su sonrisa. Lo haría pagar. -Bueno Malfoy, la verdad por eso no me gusta desvirgar mocosos... No hacen nada bien.
-Anoche no te quejaste.
-Claro que no... Es que me diste lastima. Me dije: "Hermione, pobre. Ya tuvo su primera vez y no lo recuerda. Mejor hazle el favor"
Ya no dijo más. Simplemente salió furioso... ¡Lo acababa de humillar!... Era una maldita sangre sucia, la odiaba, la odiaba con todo su ser. Sus palabras le habían herido en una profundidad que no comprendía. En cuanto salió Draco Hermione se derrumbo a llorar sobre el suelo, humillarlo, maltratarlo, pisotearlo... no la hacia sentir mejor, aunque hace algún tiempo hubiera vendido su alma al diablo contar de destrozarlo de la manera en que lo acababa de hacer... Ahora vendería su alma por no haberlo hecho nunca. Había sido la mejor noche de su vida... Una noche fenomenal con la que se le había olvidado por completo la decepción del día siguiente.
Ron estudiaba sus revueltas notas mientras caminaba con una agilidad sorprendente. Harry no tenia la menor idea de cómo hacia para caminar sin ver por donde. El moreno tenia una inquietud, necesitaba hablarle, necesitaba desesperadamente decirle, solo que no sabia como... No sabia como empezar la conversación que no era adecuada para su tipo de amistad. Eran confidentes en todo excepto en la forma en que llevaban su intimidad. El ojiverde había empezado con sus aventuras sensuales solo con un beso en cuarto curso. Aprendiendo -según él - técnicas cada vez mas complejas para complacer a su pareja definitiva. Obviamente no quería llegar como un inexperto con la mujer que pasaría el resto de su vida... Pero recordar la noche, a carolina.
Se habían introducido en una tina recorriendo sus formas el uno al otro, un perverso juego que lo había llevado al éxtasis sin necesidad de entrar en su cuerpo. Repentinamente su compañera de tina se puso de pie argumentándose muy acalorada; se enredó una toalla en la cabeza y caminó hacia la cama; él la siguió de inmediato envolviéndose, a su vez, con otra; la vio juguetear como un niño que mide la elasticidad de un trampolín sentándose en la cama para, finalmente, echarse sobre ella a descansar.
-Me ha entrado un sueño enorme- dijo carolina.
Y boca arriba, sin cubrir su voluptuosa desnudez, se fingió dormida. Él se acercó parándose a un costado del colchón, tragó saliva y retiró con las yemas de sus dedos algunas de las muchas perlas de agua que la cubrían. La luz estaba encendida y a ella parecía gustarle que la admirara. Se dejó acariciar, contemplar, besar... Y él lo hizo extasiado, con la efervescencia y fanatismo con la que sólo un brujo puede tocar la estatuilla de su dios.
Todo cuanto venía a su mente era motivo de nueva excitación.
Seguía caminado escuchando los susurros de Ron. Harry meditaba que definitivamente el sexo puede convertirse en un vicio incontrolable, pues el hombre, atrapado en tal proceso creciente de adicción, se recrea con imágenes mentales llegando a creer que la mujer existe sólo para satisfacerlo. Y esto no le ocurría sólo a él. Se consoló razonando que le ocurría a muchos. ¡No a los maniáticos o degenerados, sino a estudiantes de universidades, profesores, comerciantes, médicos, licenciados, poetas, artistas y a miles de varones perfectamente normales y decentes...!
Resultaba interesante comprender que todos los hombres eran proclives a la sexoadicción, y alarmante aquilatar que él era ya un esclavo de ella. Abrió los ojos tratando de razonar mejor. Había otro detalle negativo que le causaba una preocupación muy grande: no había satisfecho a carolina; no logró aguardar lo suficiente; volvió a explotar demasiado rápido e inmediatamente después, exhausto, se había echado a su lado a descansar.
Carolina se había quedado muda, con los ojos cristalizados de decepción, y permaneció quieta al ver que él declaraba terminado el juego.
-¿Todos los hombres son igual de egoístas? —cuestionó.
Entonces hizo un esfuerzo incorporándose a medias queriendo satisfacerla. No se le ocurrió preguntarle si sus caricias le gustaban.
-¿Tú te masturbas demasiado? -increpó la chica con un chispa de rencor que le fue difícil no notar.
-¿Por qué me preguntas eso?
-Sólo pensaba...
-¿A dónde quieres llegar?
-¿Crees que la masturbación sea buena?
-Claro que sí. Es sencilla, rápida, gratis, exenta de largos cortejos hipócritas y de peligros como el embarazo o los matrimonios forzados.
-De largos cortejos hipócritas —repitió enfatizando la última palabra—. Eso es cierto, pero, ¿sabías que si los hombres la practican de modo abusivo, en forma rápida y constante, les produce el reflejo de la eyaculación prematura?
Harry se quedó estático. Sentía un cubetazo de agua fría. ¿Habia sido reproche o información? Sacudió la cabeza tratando de alejar esa nueva idea de tormento, pero no pudo. Tomó asiento en la clase casi vacía, como Hermione no iría Ron se sentó junto a él, sin embargo se sintió solo y recordando a su frustrada compañera comprendió que el verdadero fracasado era él. Con tan intensa actividad estaba perdiendo el control de sus instintos y quizá, en vez de adquirir destreza para satisfacer algún día a su pareja definitiva, estaba acumulando disfunciones.
Después de un rato Carolina comentó:
-Es inútil... Creo que no voy a tenerlo.
-¿Alguna vez lo has tenido?
-Tal vez sí... aunque no estoy segura. Lo único que realmente sé es que cada vez que hago esto me siento más sola y miserable.
Le invadió una gran tristeza por ella y una importante identificación. También se sentía solo y miserable. La diferencia estribaba en que al menos yo sí había tenido un momentáneo placer...
Nunca se había preguntado su Ginny llegaba al éxtasis con él... Pero en todo caso, si no lo hacia ¿Por qué seguía accediendo?... Tal vez la única respuesta era porque en verdad ella lo amaba...
-¿No vas a estudiar?- preguntó Ron tranquilamente.
Harry negó.
-¿Qué te pasa?
-Puedo preguntarte algo- dijo con ojos dolidos.
-Claro.
-Pero... es demasiado personal.
El pelirrojo tragó saliva, pero el tono de Harry no parecía de muchos ánimos como para recibir una negativa. Suspiro.
-De acuerdo. Dime.
-¿Has tenido relaciones?
-Si.
-¿Con Luna?
-Harry, al punto y sin detalles...
-¿Te han humillado? ¿Sabes si ella tiene un orgasmo? ¿Has terminado antes?...
-¡Hey!- grito llamando la atención y luego bajo la voz -Despacio... Si me han humillado, Por no querer hacerlo. Si, se cuando ella llega al orgasmo y no lo se, jamás me ha preocupado eso.... ¿Mala noche?
El ojiverde asintió con tristeza.
-siempre he creído que la forma en la que estas conociendo no es la correcta... Si una mujer accede a las seducciones del hombre no por el placer FÍSICO mas bien por cuestiones MENTALES: enamoramiento, deseo de ser aceptada, vanidad... ¡Qué sé yo! A ellas les gusta sentirse admiradas, amadas, deseadas; les agrada que perdamos los estribos por su causa, que las conquistemos y les demostremos cuánto estamos dispuestos a hacer por poseerlas...
Harry levanto la cabeza -¿Cómo sabes eso?
EL pelirrojo rió y se encogió de hombros - No he tenido mucho sexo, pero ha sido bueno
-Las mujeres no se dan cuenta de que a esta edad los jóvenes no buscamos relaciones fijas; buscamos placer, diversión, aprendizaje; y que cuando sentemos cabeza pensando en una relación formal desecharemos de inmediato a todas aquéllas con las que nos divertimos para buscar a esa muchacha seria, ignorada en el ayer, que supo darse a respetar.
-Es cierto —Lo interrumpió Ron—. Una cosa es tener novia para divertirte y otra muy diferente es elegir a la madre de tus hijos... Supongo que siempre querrás a una joven diferente, difícil de conseguir, no como la piedra pateada por decenas de hombres, sino como el diamante intacto que sólo a ti te fue posible alcanzar.
-¡Eso es definitivo! ¡Obviamente si se desea aprender a manejar son preferibles los carros usados... pero cuando se trata de escoger el automóvil fijo, para toda la vida, hasta el más idiota preferiría uno nuevo...!
El pecoso sonrió con tristeza- Aunque hay algunos usados muy bonitos...
Harry no sabía que hacer, que decir, que pensar. Estampó su cabeza contra la mesa de trabajo... Ron no era igual que él... Era mejor. No era extraño imaginarse que cualquier chica que pasaba la noche con él llegaría al éxtasis porque hacia lo que al moreno nunca se le había ocurrido: Tratar a sus compañeras como personas.
-Pídele disculpas...- dijo Ron mientras Ojo loco entraba- Te sentirás mejor...